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lunes, 30 de agosto de 2021

BARTOMEU FERRÁ PERELLÓ. LA RONDALLA DELS TRES HOSTES. VENTADA. DEU CASTIGA. IGNORANCIA

BARTOMEU FERRA

(Ferrá, la à encara no la escribíen à).

Bartomeu Ferrá y Perelló (wikitroles cat)


Ans
que tot se doná a conexer per ses poesies satíriques y cuadros de
costums mallorquines, y mes per algunes comedies, com Els calsons de
mestre Lluch y Contes 
vells,
barallas noves. Aprés escrigué composicions séries y conseguí que
fos mencionada en los Jochs florals de Barcelona de 1869, la
titolada: Ensòmnis é remembrançes, y en los de 1870 y 1871,
obtingueren lo segon accéssit el romanç, Les minyonetes de Son
Cigala y La rondalla dels tres hostes. Ha publicat totes ses poesies
en un volúm in 4.° estampat p'en Felip Guasp l'any 1872. Naxqué lo
dia 3 d'octubre de 1843.

http://www.enciclopedia.cat/ec-gec-0026585.xml



LA RONDALLA DELS TRES
HOSTES.


(A
na Marieta Rosselló y Zavaleta.)





Açò
era y no era,


Fa
temps enrera,


Una
donzella, filla


Del
rey d'un'illa.


Fada
ne fou sa mare,


Mas,
no viu ara.


Dins
lo castell tot' hora


Plora
que plora,


Broydant
prop de sa dida


Molt
esmarrida,


Que
'l rey no vol que surta


A
cullir murta.





Lo
rey les hores passa


Cassa
que cassa


Per
entre boschs d'alzines


Sonant
botzines.





LOS
TRES PEREGRINOS. (Huéspedes)


(A
María Rosselló y Zavaleta.)


Érase
que se era (28): allá en tiempos añejos hubo una doncella hija del
rey de una isla. Hada fue su madre, mas ya no existe: y la doncella
vive apenada y triste en el castillo, bordando con primor junto a su
nodriza, y llora que llora porque su padre no quiere que salga a
coger mirto.


Pasando
está el rey las horas caza que caza, con sus trompas ensordeciendo
las selvas y los






Sa filla 'l veya corre


De
dalt la torre,


Y
méntres que corria


La
nit venia;


Per
devallá a la sala


Baxa
l'escala,


Quant
òu lo cant en l'ayre


D'un
bon trobayre.





-
Dama de la finestra,


Per
un sol vespre


Vullau
darme posada;


Y
la vetlada


Vos
cantaré les gloses


De
les set roses.


-
Bé pot pujar sens triga;


Ben
vingut siga!


Mon
pare alberch no nega


A
qui me prega,


Si
bé no vol que surta


A
cullir murta. -



Lo
jovencell li parla


Jurant
aymarla;


L'escolta
la donzella


Tornant
vermella.


-
¿Quín present me fariau


Si
ab mí 'us uniau?


-
Mon arpa del sò lliure,


Que
fa reviure.





encinares. La hija sigue
al padre, desde el torreón más alto, con melancólica mirada, y así
ve adelantarse la noche. Mas, al bajar a la sala del castillo por el
caracol estrecho, oye resonar en el aire el canto de un trovador.


-
Niña, la mi niña, que al mirador te asomas, dice, dígnate
hospedarme por una sola noche en el castillo, y te cantaré en la
velada, si te place, el tierno romance de las siete rosas.

-
Seáis el bien venido! Entre sin tardanza el trovador: mi
padre no rehúsa el albergue a q
uien
de mí lo implora, aunque salir no me deja a coger mirto.

El
doncel la habla de amor, y amor la jura; la doncella le oye
poniéndose encarnada.


-
Dime, ¿qué presente me harías si te unieses a mí?


-
Mi laúd te diera de libres acordes, mi laúd que vuelve los
corazones a la vida.






- Trobayre, aquexa
hisenda


Trau
poca renda.


-
Dama, prou vos valdria


Esta
arpa mia. -





Lo
rey parteix sens patge


Al
hermitatge;


Cada
any hi va una volta


A
fer l' absolta,


Hont
s'esposa estimada


Es
soterrada.


Del
mirador, sa filla


Esguardant
l' illa,


Veu
que una nau lleugera



a la ribera,


Y
un mariner ne corre


Cap
a la torre.





-
Dama de la finestra,


Per
un sol vespre


Vullau
darme hospedatge;


Y
mon vïatge


Vos
contaré, si agrada,


Exa
vetlada.


-
Bé pot pujar sens triga;


Ben
vingut siga!


Mon
pare alberch no nega


A
qui me prega,


Si
bé no vol que surta


A
cullir murta. -





- Escaso es tu don: poco
produce, trovador, tu hacienda.


-
Mi laúd, niña, no tiene precio: con él tendrías un tesoro ! -


El
rey, sin paje que le acompañe, se dirige a la ermita. Va una vez
cada año a orar por su amada esposa sobre la misma tierra que la
cubre.


Contemplando
la tierna doncella desde la ventana su adorada isla, ve una ligera
nave que llega a la playa y un marinero que corre hacia el castillo.


-
Niña, la mi niña, que al mirador te asomas, dígnate hospedarme por
una sola noche en el castillo y te contaré, si te place, en la
velada mi viaje y mis aventuras.


-
Seáis el bien venido! Suba el marinero sin tardanza: mi padre no
rehúsa el albergue a quien de mí lo implora, aunque salir no me
deja a coger mirto.






Lo mariner li parla


Jurant
aymarla;


L'escolta
la donzella


Tornant
vermella.


-
¿Quín present me fariau


Si
ab mi 'us uniau?


-
Ma nau que 'l mar navega


'Xi
com llampega.


-
Mariner, exa hisenda


Trau
poca renda.


-
Dama, prou vos valdria


Exa
nau mia. -





Lo
rey parteix y als pobres



bones obres,


Que
sa vila ha esfondrada


La
torrentada.


De
lo castell dins l'horta


S'obri
una porta;


Un
mercader la passa


Y
entra a la plassa.


La
donzella cosia,


Dins
gelosía


De
daurades esquerdes,


Percintes
verdes.





-
Dama de la finestra


Per
un sol vespre,


De
que romanga 'us placia;


Jo
'us deman gracia





El marinero le habla de
amor, y amor la jura; la doncella le oye poniéndose encarnada.


-
Dime, ¿qué presente me harías si te unieses a mí?


-
Mi nave te diera, niña; mi nave que cruza el mar como el relámpago.


-
Escaso es tu don: poco produce, marinero, tu hacienda.


-
Mi nave no tiene precio: con ella tendrías un tesoro ! -


El
rey parte a dar amparo a los pobres cuyos hogares arrastraron las
avenidas. En el jardín ábrese una puerta y entra un mercader en el
patio del castillo. La doncella, detrás de una celosía de dorados
traveseros, bordando estaba un verde ceñidor.


-
Niña, la mi niña, que al mirador te asomas, dígnate hospedarme
por una sola noche en






Per mostrarvos alhaques
(alhajes)


Riques
y maques. (majes)


-
Bé pot pujar sens triga;


Ben
vingut siga!


Mon
pare alberch no nega


A
qui me prega,


Si
bé no vol que surta


A
cullir murta. -



Lo
mercader li parla


Jurant
aymarla;


L'escolta
la donzella


Tornant
vermella.


-
¿Quín present me fariau


Si
ab mi 'us uniau?


-
Lo mirall de l'ausencia


Que
fou ma herencia.


-
Oh! mercader, ta hisenda


Val
poca renda.


-
Dama, prou vos valdria


La
joya mia. -





Cada
hoste vá y s'afanya,


A
terra estranya,


Pensant
sempre en la filla


Del
rey de l'illa,


Quí
plena d'anyorança


N'ha
fet mudança.


Als
tres hostes somia


De
nit y dia.





el castillo y te enseñaré
las ricas y hermosas joyas que traigo.


-
Seáis el bien venido! Suba sin tardanza el mercader: mi padre no
rehúsa dar albergue a quien de mí lo implora, aunque no me deja
salir a coger mirto. -


El
mercader la habla de amor, y amor la jura; le oye la doncella
poniéndose encarnada.


Dime,
¿qué presente me harías si te unieses a mí?


-
Daríate todo cuanto heredé; daríate el espejo de la ausencia.


-
Escaso es tu don: poco produce, mercader, tu hacienda.


-
Niña, la alhaja no tiene precio, ella es un tesoro.


Los
tres siguiendo su destino, van a tierras extrañas; pero los tres
piensan siempre en la hija del rey, que palidece y se marchita en la
tristeza. Noche y dia suena en los viajeros, y alejada de su
semblante la sonrisa, vive doliente y llorosa; inútil es ya que la
permitan salir a coger mirto.





No va pus delitosa,


Sino
plorosa,


Y
es per demés que surta


A
cullir murta.





Qué
'n direm! que 'ls tres hostes,


Baix
d'unes costes,


Un
bell jorn comparexen


Y
se conexen.


Lo
mercader repara


Y
veu ben clara


Al
mirall, la donzella,


Per
maravella,


Del
tot esblanquehida


Que
pert sa vida.


Als
companys ho fá veure;


No
'l volen creure.





Qué
'n direm! que 'l paratje


N'era
una platje,


Y
'l mariner deslliga


Sa
nau, sens triga.


-
Anem! d'aquí a una estona,


Ona
per ona,


A
l' illa desitjada


N'haurá
arribada. -


Los
dos companys s'hi juntan


Y
a la nau muntan.


Y
ala, avant! sense teme'


Rema
que rema.





¡Quién lo creyera! En
un hermoso día se encontraron y conociéronse los tres caminantes al
pie de una montaña. El mercader reparó en el espejo de la ausencia
la imagen de la doncella, pálida y sin colores, como si fuese a
extinguírsele la vida: los compañeros la ven agonizar y no
quisieran creerlo.


¡Quién
lo creyera! aquel sitio era una playa; el marinero desató rápido la
nave: todos se unen y saltan al batel. - Partamos, y pronto de ola en
ola llegaremos a la isla deseada.- Y boga que boga avanzaron sin
temor.





Qué 'n direm! que a la
roca


De
l'illa toca.


Ja
pujan la dressera;


Mas,
¿qué 'ls espera?


Tantost
lo pont s'acala,


Van
a la sala,


Y
arribant a la porta


Senten:
- ¡Ja's morta!... -


Llavors,
de lo trobayre,


L'arpa
mou l'ayre;


Y
al punt, per maravella


Viu
la donzella.


___



Are,
els quí ohiu la glosa,


Digau:
¿quín sia


Dels
tres que merexia


Ferne
sa esposa?


Lo
mirall diu sens falta


Que
está malalta;.


La
nau s'hi ha tramesa


Per
'vinentesa,


Y
l' harpa del só lliure


La
fá reviure.

_____



Buena fortuna! ya abordan
a la ribera, suben por el atajo, se baja el puente del castillo,
llegan a la sala y oyen exclamar: - ¡Ha muerto! - Al instante el
trovador hace vibrar el aire con los acordes de su laúd y vuelve por
milagro a la vida la hermosa doncella.
____


Los
que habéis oído mi canto, decidme, ¿cuál de los tres peregrinos
merecía desposarse con la hija del rey? El espejo reveló que estaba
enferma y moribunda, rápida la nave hendió las aguas volando a su
socorro, y el arpa de las libres armonías devolvió los latidos al
yerto corazón de la doncella.

______





LA VENTADA.





¿D'hont
ix l'alé que sorollant oretja


Y
polsaguera mòu,


Y
ab seca fullaraca juguetetja


Y
'ls pedrolins remòu?





¿D'hont
ix l'alé que esfondra y arruina


Lo
crivellat casal,


Y
vincla, cruix y esqueixa de l'alzina


Lo
rebassut cimal?





De
mes en-llá les sèrres vé; s'afua,


Arruxa
los niguls;


Mes
quant ses íres ferm penyal agua,


Llavors
gita bramuls.





Tal
volta en arenals, monts y planures


N'ha
fet cent remolins,


Y
ha despullat arreu de ses verdures


Les
eures y los pins.





EL HURACÁN.


¿De
dónde viene ese aliento de gigante, que mugiendo pasa, y cubre el
espacio de una nube de polvo; ese aliento que arrebata la seca
hojarasca de los árboles y remueve hasta las piedras?


¿De
dónde viene esa desbocada furia, este soplo que hunde y arruina el
agrietado caserío, dobla, y hace crujir, y troncha el robusto ramaje
de las encinas?


De
más allá de las sierras partió, y arremete con indomable empuje
aventando los colosales nubarrones; mas si a su paso iracundo se
oponen los peñascos, lanza espantosos rugidos.


Tal
vez allá en lejanos arenales, o en los montes y llanuras,
arremolinóse cien veces, y despojó de su verde pompa las yedras y
los abetos.






Tal volta ha saludat la
caravana


Enmitx
d'ardent desert,


O
bé dels cims gelats de tramontana


Lo
vel n'ha descubert.





Tal
volta ha rebetjat les blaves ones,


Del
mar guaytant lo fons,


Que
ab escumera han engolit fellones


Cadávres
y timons.





Son
trafegar per llunyadanes platjes


No
res d'eix mon detén.....


Lo
breu y dilatat de sos viatjes,


D'enveja
l'pit m'encén.





D'enveja,
sí; per ço cuant la ventada


Rebufa
ab veu de trò,


Al
ras de la garriga, a s'alenada


Esment
hi poso jò.





Llavores
que m'alsás d'est sòl voldria,


Com
alsa lo pallús,


Y
dels humans los dòls y l'agonía


No
m'perseguissen pus.





Y
anar amunt, volant com les estrelles


Que
son l'etern esglay


D'setgles
y mes setgles, maravelles


Penjades
en l'espay.





Llavors
trascolaría ab reverencia


Dins
mon pur esperit,


Los
raigs que hi vessaria l'alta sciencia


Del
rey de l'infinit.




Tal vez saludó poco
hace, en medio del abrasado desierto, a la sedienta caravana, o viene
de rasgar el velo con que se envuelven las altísimas cumbres del
septentrión.


Tal
vez agitado ha con fuerza inconmensurable las olas del mar,
escudriñando sus profundidades; mientras se hundían en un abismo de
espuma cadáveres y timones.


Nada,
nada detiene su camino audaz sobre las playas mas apartadas...! ¡Ah!
lo raudo y dilatado de sus viajes me enciende el corazón de envidia.


De
envidia, sí; por eso cuando el huracán se desata, y con voz
atronadora muge, desde la pendiente de la desabrigada selva, sigo
atento su paso terrible.


Entonces
quisiera que me arrebatase del suelo, así como arrebata la seca
arista, y me trasportase allá lejos, donde no me persiguieran los
dolores ni las agonías de este mundo:


Que
me elevase a los infinitos espacios, volando al par de las estrellas,
eterna admiración de los siglos, maravillosas lámparas suspendidas
en la bóveda celeste.


Entonces,
poseído de la reverencia más alta, filtrarían en mí espíritu los
rayos que en él derramase la ciencia divina del rey del infinito.






DEU CASTIGA.





Seguint
d'eyma la dressera


S'en
anava un vell ceguet,


Y
d'enfora li cridaren:


-
¡Per l'esquerra, y no caureu! -





A
l'avís que l'enganyava,


¡Malanat
que l'obeeix
!


Descals
vá per sobre aritjes,


Y
ningú corre a treure'l...!





Qui
'l burlá es aqueix bell jove


Que,
al portal de La Mercé,


Als
devots fa llum los vespres


Ab
un fanal qu'éll no veu.

_____





CASTIGO DE DIOS.


Caminando
a tientas por angosto sendero iba un anciano cieguecito, y - ¡A la
izquierda, que vais a caeros! - gritóle una voz lejana.


¡Infeliz
del que sigue traidores consejos! el pobre andaba descalzo por sobre
los zarzales y nadie acudía a socorrerle....!


Quien
le burló es el mancebo que todas las noches alumbra a los devotos en
la puerta de la Merced, con una lámpara cuya luz no verá jamás el
desdichado.

_____





IGNORANCIA.





Dins
lo camp de l'ignorancia


N'han
sembrat males llevors;


¡Ay
del poble que s'escolta


Losa pòstols del error!





De
paraules que afalagan


Han
begut lo verí dolç:


¡Trists
d' aquells quí esperan viure


Del
traball sense lo jòu
!





¿No
devalla a la planura


Tot
quant sobra a n'els turons?...


Per
no veure richs y pobres


Es
mester esfondrá el mon.

____





IGNORANCIA.


Semilla de perdición sembraron en el campo de la ignorancia:
¡Ay del
pueblo que escucha a los apóstoles del error!


La
humanidad ha bebido el dulce veneno de halagadoras mentiras.

¡Infelices de los que sueñan andar su camino, libres del yugo del trabajo!


¿No
baja al llano todo lo que sobra a las alturas?....
Preciso es que
se hunda el mundo para no hallar en él ricos y pobres.

_____

lunes, 23 de agosto de 2021

ALMOYNA Y ORACIÓ. Geroni Rosselló

L'ALMOYNA Y L'ORACIÓ.


(Á n'en M. V. Amer.)


N'es una, una verge bella,

Tota perfum, blanca flòr;

N'es l'altre germana d'ella,

Tota bàlsam, tota còr.


Ne tenen d'àngel la cara;

Las ama Déu mes que tot;

Filles d'una sola mare,

Com dos llíris d'un sol brot.


De senzillés van compostes

Y vesten blancor de néu;

De un palau molt alt son hostes,

Que illumina el llum de Déu.


LA LIMOSNA Y LA ORACIÓN.

(Á D. M. V. Amer.)

Hay una virgen bella, toda perfume, flor de blancura deslumbrante; tiene una hermana, cáliz es su corazón de bálsamo esquisito.

Ambas de rostro angelical, son las muy amadas del Señor, hijas gemelas de una madre, como dos lirios de un mismo tallo.

La amable sencillez,  aquí su atavío; blancas son sus vestiduras más que la nieve, y habitan en un excelso palacio, donde la divina luz resplandece.


L'hermosura les iguala,

Sos còrs son copes de mèl;

L'una en terra 'ls ulls acala,

Y los alsa l' altre al cèl.


Totes dues reclinades,

Apenas dormen de nit,

Escoltant el món callades,

Per si n'òuen algun crit.


Y las vetla y las contempla

Una dama ab gran amor,

D'hermosura sens exempla

Rodada de resplandor.


Cuant despunta l'auba clare,

Cuant l'auba n'ha despuntat:

- Salut, mare! salut, mare!

Nostra mare Caritat!


- Filles mies! filles mies!

Per los homens tots, salut!

Empreniu las vostres vies,

qu'un nou jorn ja n'es vengut.


Al home el dolor mòu guèrra

Y me dolen los seus crits;

Per ço baixau a la tèrra

A albergar dins los esprits. -


Son iguales en belleza y sus corazones copas de miel. Una, con ojos de insondable melancolía, mira el triste suelo; la otra los alza a las celestes esferas.

En vela siempre y atentas a los eternos gemidos del mundo, escuchan silenciosas de día y de noche, por si alguno de ellos hiere sus oídos.

Contemplándolas con amor infinito las vigila una matrona de sin igual gallardía, rodeada de celestes resplandores.

Apenas el alba sonríe a los mortales, apenas ha despuntado: - Salud, madre! salud, madre! Madre nuestra Caridad!

- ¡Hijas mías! ¡hijas mías! A los hombres todos salud! Emprended vuestros caminos, que nuevo día clarea ya en el horizonte.

Contra el hombre batalla el implacable dolor; sus gritos congojosos mi corazón entristecen: descended; sean los espíritus vuestro albergue.-


Y aixamplant ses ales blanques

Los dos àngels de consòl,

Com los aucells de les branques,

Baixan en tèrra d'un vòl.


Per lo camí d'un vilatge

Van a cumplir lo vòt séu,

Parlant ab son dols llenguatge

Y sols visibles de Déu.


- Germaneta, ma germana,

Germaneta ¿ahont vols anar?

- Del monastir la campana,

Vaig la campana a tocar.


Ja se mòren les estrelles,

Despértense aucells y flòrs,

Y al Déu de les maravelles

Vull elevar tots los còrs.


Y tú, germana, en lo poble

¿Qué hi dirá ta veu suau?

- Parlará á lo còr del noble,

Cercantlo dins son palau.


A comensar vá lo dia

Per guanyar l'home el sustent,

e pobres hi ha en la agonía

Qui no tenen aliment.


Y los dos ángeles de consolación estienden sus alas de cisne, como pájaros que de un vuelo saltan a la tierra desde la alta copa del árbol.

Caminito de un lugar, van a cumplir el voto suyo, hablando su armonioso lenguaje, y únicamente visibles de Dios.

- Hermanita, hermana mía, ¿adónde quieres ir? - Del monasterio la campana, la campana voy a tañer.

Ya las estrellas se apagan, las aves y las flores ya despiertan; quiero que al Dios de las maravillas levanten el vuelo todos los corazones.

- ¿Y tú, hermana, qué dirás en el pueblo con tu voz de suavidad hechicera?- La haré resonar en el alma del magnate, sorprendiéndole en su tugurio.

El día empieza, ha llegado la hora de que los mortales ganen su cotidiano sustento, y hay muchos desvalidos que en vano hambrientos lo reclaman.


Per çò m'en vaig a l'orella,

L'orella del rich altiu,

Y es ma veu que l'aconsella

Cuant sent son còr que li diu:


¿Veus lo gòig que te rodetja,

Lo pler que sempre 't segueix,

La ditxa que te festetja,

L'òr qu'en tes mans resplandeix?


No cregues que l'Etern vulla

Que, ab tant, el còr tengues buyt,

Y qu'árbre de molta fulla,

No li dones flòr ni fruyt.


No cregues tant t'asistesca

Perque entri el vici en ton còr,

Y fart de mèl de la bresca,

Olvits l'abella y la flòr.


Pensa que lo que te sobra ,

Li falta a lo téu germá;

Que es la misèria del pobre

Lo que Déu damés te dá.


Que per cada gust que 't donas,

Plora cent llágrimes éll;

Que ab las púes tú 'l coronas

De las flòrs de ton raméll.


Por esto me inclino al oído del rico altanero; y es mi voz que le aconseja cuando le dice su corazón:

¿Ves el júbilo que te circunda, el placer que siempre te sigue, la dicha que te corteja, y el oro que en tus manos resplandece?

No te figures que permita el Altísimo, que abundoso en tantos bienes terrenales, quede pobre y desmedrado tu corazón, y que, árbol de mucha hoja, no le des flor ni fruto.

No creas que tanto te mime para que entre el vicio en tu alma, y harto de la miel del panal, de la abeja te olvides y de la flor.

Piensa que tus sobras hacen falta a tus hermanos menesterosos, y que la miseria del pobre es lo que Dios te concedió con exceso.

¡Infeliz! ¡Cuántas lágrimas vierte por cada uno de tus gustos! Con las espinas de tu pomposo ramillete martirizas su frente mustia.


Que n'es llarga s'agonia,

Com los teus plaers son bréus;

Que sa fortuna faria

Cada gust petit del téus.


Dónalos, donchs, lo que tiras

Als pobrets necesitats;

Floretes que sols no miras,

Y jòchs que tens olvidats.


No vullas que mentres goses,

Muyra de fam ton vehí;

Que 't fassa ton llit de roses

Qui no 'n té sols per dormí.


Puis lo qu'el rich sacrifica

Mogut per la caritat,

Déu l'hi torna y centuplica

Cuant entra en la eternitat.


Y aconsellant la riquesa,

Vaix inspirant sempre el bé,

Per lo bé de la pobresa

Y lo del qui 'l bé vol .


Y tú, ma dolsa germana,

¿Qué fás en est mon per l'hom?
- Prench la veu de la campana

Perque me senta tothom.


Porque larga es su agonía, como fugaces son tus placeres; y el menor de tus goces labraría su fortuna.

Haz dádiva pues a los necesitados de lo que locamente desperdicias, florecillas que apenas miras, juguetes pueriles que ya olvidados tienes.

¡Guardéte Dios de gozar, mientras tu hermano desfallece de hambre; de que mulla tu blando lecho de rosas el que no sabe en donde reclinar su soñolienta cabeza.

Pues lo que el opulento, a impulsos de su caridad, sacrifica, se lo devuelve Dios centuplicado, cuando traspasa los umbrales de la Eternidad.

Y aconsejando así a la riqueza, inspiro siempre el bien, en pro de mis muy amados pobrecillos y para bien de los que desean practicarle.

- Y tú, dulce hermana mía, ¿qué haces en este mundo para el hombre?- Tomo la santa voz de la campana, para que a todas partes llegue mi celestial reclamo:


Y anant per tot invisible,

Convertida en sò argentí,

M'en entr' en lo còr sensible,

Y llavòrs li parl'axí:


¿Veus l'univers que 't sustenta,

La vida que 't dona Déu?

¿Veus lo sòl que te calenta,

Tot cuant l'home té per séu?


No cregues que el Etern vulla,

Puis éll te tregué a la llum,

Que ton còr la fe no aculla,

Y sias flòr sens perfum.


No cregues qu'ets sa semblansa,

Perque li sias ingrat;

Ni que culles l'esperansa

Per tenir l'àrbre olvidat.


Tos ulls axeca a l'altura,

Jonolls en terra, ab fervor;

Parla ab ton Déu, criatura

Que ton Déu te sed d'amor.


Ou l'aucellét que li canta,

Ou lo suspir de los vents,

Del bòsch la música santa,

Remor de fonts y torrents.


Y en todas invisible, convertida en argentino acento, penetro en los corazones afectuosos y les hablo así:

Estiende la mirada por el maravilloso universo, considera la vida que el Señor te regala, contempla el sol que te calienta, todo cuanto el hombre juzga suyo.

No creas que permita el Eterno, que habiéndote sacado de las tinieblas del no ser, la fe no acojas en tu corazón, y que seas flor sin perfume.

No juzgues que te crease a semejanza suya para que tan inmenso beneficio le pagues con negra ingratitud, para que descuidases el árbol que por fruto te da la celeste Esperanza.

Levanta los ojos a las alturas, y humildemente postrado, platica con tu criador, criatura, que sediento está de tus adoraciones.

Oye al pajarito que le canta, oye los suspiros del viento, la música del bosque, el rumor de torrentes y fontanas.


Com ab son alé la rosa,

Agraït feslí oració,  (fesli, fésli)

Per la corona que 't posa

De rey de la crëació.


Pensa qu'es l'home, s'imatge,

De tot lo mes noble y bell,

Que té esperit y llenguatje

Per poder parlar ab ell.


Pensa que ni ha que l'ofenen,

Essent tan bò, essent tan gran;

Que no comprenen d'on venen,

Que no comprenen ahont van.


Que ni ha que sa lley flastoman,

Que ni ha que no tenen fe,

Que la supèrbia no doman,

Desconeguent sa mercé.


Qu'olvidan lo sacrifici

Que ha fet Déu per sa salut,

Y exemple donan del vici

Fent bèfa de la virtud.


Pensa que Déu tot ho olvida

Ab un sol suspir del còr,

Que sa bòndat no té mida,

Cuant sént d'un home lo plòr.


Agradecido envíale tu oración, como la rosa su perfume, por la corona de rey de la creación con que ciñe tu frente.

Piensa que el hombre, hecho a imagen suya, es de todo lo mas bello y más noble: que tiene espíritu y lenguaje para poder hablar con él.

Reflexiona que, con ser tan bueno, con ser tan grande, hay quienes le ofenden, ignorantes de su destino y sin saber de donde vienen ni a donde van.

Que no faltan blasfemos de su ley divina, desamparados de la fé sacrosanta, que no saben enfrenar su soberbia, y desconocen sus mercedes.

Que olvidan el sacrificio que ha hecho Dios para su salvación, y ejemplo dan del vicio, escarneciendo la virtud.

Piensa que Dios todo lo perdona con un solo suspiro del corazón; que su bondad es infinita, cuando el llanto de los hombres llega a sus misericordiosos oídos.


Pensa que ni ha qui se feran

En guèrra sanguenta y cruèl;

Que ni ha qui se desesperan

Desconfiant de tot lo cèl.


Que ni ha qu'ab sanch de llurs venes

Compran la vida, mesquins;

Que ni ha mesos en cadenes,

Y de estraviats p'els camins.


Pobres de esprit qui s'arrufan,

Viudes y òrfens sens consòl,

Despullats qui s'escarrufan,

Sens que tengan agombòl.


Malats qui 'n son mal gemegan,

Espaordits devant la mòrt;

Y navegants qui se negan,

Lluny de la platje ó del pòrt.


Qu'esperant dels qui no 's cansan

Prechs al cèl por lo be séu,

Hi ha difunts que no descansan

Encare en la pau de Déu.


Pensa qu'Éll en tot cuant obra,

De bondat hi possa el dó;

Qu'una pregaria li sobra

Per dar remey y perdó.


No olvides que en lucha sangrienta se maltratan muchos cuitados: no olvides que, desconfiando del cielo, hay muchos que desesperanzan.

Que hay quienes con sangre de sus venas compran ¡mezquinos! la vida; que los hay entre cadenas, que los hay descarriados;

Pobres de espíritu que se amilanan, viudas y huérfanos sin consuelo, desnudos ateridos que anhelan un abrigo bienhechor.

Enfermos acongojados que ante la muerte despavoridos tiemblan, y náufragos presa de las olas traicioneras, lejos de la playa o del puerto.

Almas doloridas, que desde su morada de espiacion, esperan su libertad de los que por ellas ruegan al cielo; difuntos que aun no han conseguido descansar en la paz del Señor.

Piensa que todas las obras suyas llevan el sello indeleble de su bondad; que una plegaria le sobra para remedio y perdón.


Per ço, alsa els ulls del abisme,

Y encén, ánima de néu,

La llum d'amor al prohisme,

La llum del amor a Déu.


Y recúllte solitaria,

Posa fòch en l'urna d'òr;

Fés l'encens de ta pregària.

Y l'encenser de ton còr.


- Germaneta, germaneta,

Gran Déu es qui 'ns feu axí!

Al poble aném via dreta,

Y Déu mos dó bon camí. -


Y surt l'auba ab llum de rosa,

Y esquinsa a la nit los vels;

S'òbri la ponsella closa,

Y apaga el cèl los estels.


El puig mes alt del paratge

Innunda la llum del sòl,

Y el campanars del vilatge

Tocan campanes al vòl.


¡Ó dels àngels santes obres!

¿Quín miracle ab ells es féu?

Sonriuen avuy los pobres,

Y s'úmpl'el temple de Déu!


Aparta pues tu vista del abismo, y enciende, alma de nieve, la luz del amor al prójimo, la luz del divino amor.

Y en solitario recojimientopón fuego en la urna de oro; sea incensario tu corazón, celestial incienso tus oraciones.

- Hermanita, hermanita, grande es el Dios que nos hizo! Al pueblo vamos derechamente, y que nos conceda buen viage. -

Y el alba clarea circundada de celajes sonrosados, rasgando el velo de la noche; ábrese el aromoso botón de las acopadas flores, y las estrellas se apagan.

Las más empinadas cumbres con la luz del naciente sol resplandecen, y en los campanarios tocan a vuelo las campanas.

¡O de los ángeles obras santísimas ¡O milagro! Hoy los pobres sonríen, hoy está lleno el templo del Señor.


Geroni Rosselló - almoyna y oració