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martes, 23 de junio de 2020

306. MARTÍN VISAGRA, PERJURO


306. MARTÍN VISAGRA, PERJURO (SIGLO XIV. DAROCA)

Un vecino de Daroca, llamado, según dicen quienes conocen la tradición, Martín Visagra, había finalizado su faena diaria y regresaba de las huertas que riega el Jiloca hacia su casa un atardecer de otoño. Era un vecino normal, hombre sobradamente conocido entre los habitantes de la villa, aunque nunca había destacado por nada. En su casa lo esperaban como cualquier otra jornada de trabajo.

Sin embargo, aquel día, sin saber qué motivos pudieron inducirle a llevar a cabo una acción así, puesto que él tenía más que suficiente en sus propiedades, robó un cesto lleno de uva de la viña propiedad de un vecino suyo. Se dio cuenta éste de lo sucedido y le recriminó por el robo cometido, conminándole a devolverle los racimos.

Martín Visagra se encaró malhumorado con quien decía ser dueño de la uva que llevaba y negó la comisión del robo, intentando persuadirle de que la fruta era suya, recién cogida de su propia viña no hacía mucho rato. Y, para tratar de convencer por completo al vecino, delante incluso de otros campesinos que acudieron al oír las voces, rogó al Santísimo Misterio que, cuando pasara frente al convento de los Trinitarios, si los racimos de uva del capazo eran de la viña del vecino reclamante, le convirtiera en estatua de mármol.

Corría al parecer el año 1328, y desde aquel día una estatua de piedra representando a Martín Visagra, de dos cuartas de altura, está vigilante en la puerta del convento de Trinitarios, como recuerdo a toda la comunidad de lo que puede sucederle a un perjuro.

[Bernal, José, Tradiciones…, págs. 137-138.]

sábado, 20 de junio de 2020

215. EL AUGURIO DE VICENTE FERRER (SIGLO XV. CALATAYUD)

215. EL AUGURIO DE VICENTE FERRER (SIGLO XV. CALATAYUD)

El famoso fraile y predicador valenciano Vicente Ferrer —cuya intervención en la reunión caspolina para elegir rey de Aragón a la muerte de Martín I el Humano fuera tan decisiva— recorrió constantemente todos los caminos de Aragón predicando la palabra del Evangelio, labor evangelizadora dedicada fundamentalmente a la conversión al cristianismo de una población judía que, en mayor o menor número en cada caso, habitaba en la mayor parte de nuestras ciudades, villas y aldeas.

En cierta ocasión, Vicente Ferrer creyó necesario salirse de la ruta que llevaba trazada y decidió acudir a Calatayud, acompañado por alguno de sus discípulos, para tratar la conversión de los judíos bilbilitanos, pues le constaba que seguían absolutamente ternes en sus creencias, pero la población entera, incluida la cristiana, estimó improcedente la medida, llegando inclusive a apedrear al predicador y a sus acompañantes, tal como parece que le ocurriera en el mismo Valencia y en otras ciudades, según relatos similares.

Ante aquella actitud no sólo amenazadora sino real de los bilbilitanos, puesto que tuvo que soportar un auténtico vendaval de piedras y lodo, el fraile y sus acólitos se pudieron poner a duras penas a cubierto hasta que amainó el temporal, pues los guardas de la ciudad dispersaron a sus perseguidores. 

Cuando se decidió a salir de la casa donde se había cobijado, se dirigió a los pocos viandantes que aún quedaban por la calle y predijo que la ciudad de Calatayud se vería inundada por los ríos Jalón y Jiloca que confluían a las puertas de la muralla, como castigo divino a la oposición recibida.

Viniendo de quien había venido tan terrible profecía, es natural que el miedo se apoderara de las gentes de Calatayud, que temían por sus casas y haciendas. Pero fue entonces cuando san Íñigo, a la sazón patrón de la ciudad, hizo saber a todos sus habitantes que tal desastre no ocurriría mientras los bilbilitanos siguieran profesándole a él la debida devoción, como así ocurrió.

[Recogida oralmente.]

https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%8D%C3%B1igo_de_O%C3%B1a

215. EL AUGURIO DE VICENTE FERRER (SIGLO XV. CALATAYUD)

San Íñigo, de origen mozárabe, nació en Calatayud en los primeros años del siglo XI (tradicionalmente se acepta el año 1000). Desde su juventud se retiró al monasterio de San Juan de la Peña. Después de ordenado sacerdote se escondió en las montañas de su tierra, en Tobed, para vivir como anacoreta.

Sin embargo, al parecer fue descubierto por sus extraordinarias virtudes y sus milagros. El mismo Sancho III el Mayor de Navarra fue a buscarlo para que se convirtiera en abad del Monasterio de Oña (Burgos), que rigió hasta su muerte el 1 de junio de 1068. Fue consejero de Sancho III el Mayor de Pamplona y confesor de su hijo, el rey Don García Sánchez III de Pamplona, a quién atendió en sus últimos momentos al morir en la Batalla de Atapuerca. Es autor de Observaciones singulares en la aritmética y Sistemas astrológicos sobre la natividad de algunos príncipes y de varias personas conocidas.

domingo, 14 de junio de 2020

197. EL TESORO ESCONDIDO DE ALÍ MOHAL


197. EL TESORO ESCONDIDO DE ALÍ MOHAL (SIGLO XI. MONREAL DEL CAMPO)

Tras arduos y sucesivos intentos, Rodrigo Díaz se apoderó, por fin, de Valencia. La población musulmana pudo permanecer en sus casas, pero el Cid gravó a estas comunidades con ingentes impuestos y, en muchas ocasiones, tuvieron problemas para reunir el dinero. El ex rey valenciano Alcadir era uno de los que tenían dificultades para pagar su cuota, de manera que acudió a solicitar ayuda a un rico moro llamado Alí Mohal. Pero éste, un verdadero usurero, no estaba dispuesto a prestar un dinero que consideraba de difícil recuperación, así es que cargó sus inmensos tesoros en un número interminable de mulas y salió huyendo hacia el interior del país.

Llegó Alí Mohal a Segorbe, donde el tributo a pagar por su señor se estipulaba en seis mil dinares. Por miedo a ser requerido para otro préstamo, también huyó. En Jérica, la cantidad debida ascendía a tres mil dinares, que tampoco estaba dispuesto a adelantar, y prosiguió, por lo tanto, su camino. En Albarracín, el tributo todavía era más elevado, así es que ni se detuvo. En ese constante deambular, Alí Mohal se dirigió al amplio valle del Jiloca hasta encontrar, en las cercanías de Monreal, un lugar que estimó seguro para guardar su inmenso tesoro. Se trataba de una cueva, la que hoy se conoce como «El Caño del Gato» o, mejor, «La Gruta del Gato». Invirtió bastante dinero, aunque, en realidad, era una parte ínfima de su riqueza para adecuar y adecentar la cueva, disimulando perfectamente la entrada para que pasara inadvertida.
197. EL TESORO ESCONDIDO DE ALÍ MOHAL (SIGLO XI. MONREAL DEL CAMPO)
Alí Mohal convirtió la oquedad en una magnífica vivienda, en la que se encerró con al menos doce esposas, todas ellas bonitas y jóvenes, que fue sumando a su harén en cada población visitada. En las largas horas de espera, para mejor disimular sus tesoros, los introdujo en sacos cosidos con pieles de gato.
Un día, Alí Mohal fue descubierto cabalgando por la comarca y, a toda prisa, se escondió en su cueva palacio. Para mayor seguridad, decidió tapiar la entrada, pero provocó un movimiento de rocas, de modo que el desprendimiento cerró por completo el acceso, enterrando para siempre al usurero. Por eso generaciones de ayer y de hoy han buscado el tesoro, pero sólo han hallado huesos humanos y restos de bolsas de piel.
[Datos proporcionados como «El Caño del Gato», por Ángel Fuertes, Miguel A. Sánchez, Ángel Villava y Alberto Villar. Colegio «Ntra. Sra. del Pilar». Monreal del Campo.]

jueves, 21 de noviembre de 2019

LAS MUJERES, VENCEDORAS ANTE LAS TROPAS DE PEDRO EL CRUEL


3.5. LA GUERRA ENTRE CRISTIANOS

174. LAS MUJERES, VENCEDORAS ANTE LAS TROPAS DE PEDRO EL CRUEL
(SIGLO XIV. FUENTES DE JILOCA)

LAS MUJERES, VENCEDORAS ANTE LAS TROPAS DE PEDRO EL CRUEL  (SIGLO XIV. FUENTES DE JILOCA)


Conocido es cómo aragoneses y castellanos, capitaneados por Pedro IV
el Ceremonioso y Pedro I el Cruel, respectivamente, entablaron una terrible guerra, conocida como la de «los dos Pedros», que fue origen de multitud de despoblados en la ya semidesierta tierra aragonesa. Durante algunos años, varias poblaciones de Aragón, incluida la ciudad de Teruel, estuvieron en manos castellanas.

Dentro de este marco bélico, el ejército castellano —mientras el rey aragonés estaba defendiendo la frontera del Rosellón— puso sitio a Calatayud y acabó tomando tan importante enclave estratégico, puesto que era la llave que podía permitirles el paso por los valles del Jalón y del Jiloca. Sus defensores, ante la inferioridad manifiesta, acabaron rindiéndose.

La consecuencia de esta derrota fue la caída en manos castellanas de buena parte de la ribera del Jiloca: Paracuellos, Maluenda, Velilla y Morata, entre otras poblaciones. Y así llegaron a las puertas de Fuentes de Jiloca.

Los capitanes castellanos, para tratar de ahorrar vidas en el seno de sus filas, planificaron el ataque a Fuentes aprovechando las horas en las que los hombres de este pueblo estaban trabajando en el campo. Se aproximaron así convencidos de que la toma de esta población sería fácil, pues sólo quedaban en ella mujeres, ancianos y niños. Pero la realidad fue bien distinta y amarga para los castellanos, que se vieron sorprendidos.

Capitaneadas por una de las mujeres, todas las demás —con la ayuda de los ancianos y de algún niño— se apostaron en el muro de tierra y presentaron una feroz resistencia, conteniendo a las tropas castellanas y dando tiempo a que los hombres —mal armados con piedras y cuantos instrumentos contundentes y aperos pudieron reunir— cogieran por la espalda al enemigo. Por primera vez desde que comenzara la guerra, los castellanos
—con muchas bajas entre sus filas— tuvieron que desistir de un objetivo militar, viéndose obligados a levantar el sitio.

[Cortés, J. y Yagüe, D., «Las mujeres valientes», en La voz de la comarca, 2 (1979), coord. por Mª Gloria Magaña y Lino de Miguel.]



Fuentes de Jiloca es un municipio de España, en la provincia de Zaragoza, Comunidad Autónoma de Aragón. Tiene un área de 27,35 km² con una población de 269 habitantes (INE 2016) y una densidad de 9,83 hab/km².


jueves, 9 de mayo de 2019

LA RECONQUISTA DE MALUENDA, siglo XII


2.56. LA RECONQUISTA DE MALUENDA (SIGLO XII. MALUENDA)

A lo largo y ancho del valle del Ebro, algunas poblaciones como Belchite, por ejemplo, decidieron capitular sin lucha nada más caer Zaragoza en manos de Alfonso I el Batallador, pero no ocurrió así en otros núcleos importantes del reino moro sarakustí, como son los conocidos casos de Calatayud, Daroca o Tarazona que, dada la tenaz e importante resistencia que opusieron, tuvieron que ser tomadas por la fuerza de las armas.

En efecto, el rey aragonés, crecido por el éxito logrado ante los imponentes muros de Zaragoza y auxiliado por varios caballeros franceses, como el conde Guillermo de Poitiers, se dirigió hacia Calatayud —amparada en su magnífico castillo y considerada como la auténtica llave del Jalón— y la sitió. Luego, una vez asegurado su cerco, partió inmediatamente siguiendo el curso del río Jiloca para tratar de salir al paso de los almorávides, quienes, por fin, se decidieron a socorrer a sus correligionarios del valle del Ebro, y a los que Alfonso I vencería en Cutanda en 1120.

LA RECONQUISTA DE MALUENDA (SIGLO XII. MALUENDA)


Pero el camino de los expedicionarios desde Calatayud a Daroca y Cutanda no fue nada fácil, puesto que cerca de la primera, en el lugar de Maluenda —donde se habían concentrado moros de otras poblaciones aledañas— tuvo lugar un encarnizado e inesperado combate campal en el límite con las casas del poblado, circunstancia que no sólo retrasó la expedición hacia su principal objetivo sino que, según la leyenda, originó importantes pérdidas humanas en la hueste de los cristianos aragoneses.

restos, castillo, Maluenda
Restos del Castillo de Maluenda, sitiado en el siglo X por Abderramán III.


Aunque acabó saliendo victorioso Alfonso el Batallador de la contienda y la guarnición mora de Maluenda tuvo que entregar al fin las llaves (lo cual significaba un problema menos para Calatayud que seguía sitiada), una partida de soldados aragoneses tuvo que retrasarse del resto de expedicionarios para enterrar a sus muertos, asistir a los heridos y hacerse cargo de los
prisioneros. Fue entonces cuando los canteros que formaban parte de la expedición labraron y erigieron la Cruz Blanca —todavía existente como testigo de aquel suceso— y la colocaron enhiesta en el mismo sitio en el que tuvo lugar la batalla, en conmemoración y recuerdo de quienes cayeron allí.
[Recogida oralmente.]


https://es.wikipedia.org/wiki/Maluenda

Maluenda es un municipio español en la provincia de Zaragoza, perteneciente a la Comunidad de Calatayud, comunidad autónoma de Aragón. Tiene un área de 40,09 km² con una población de 989 habitantes (INE 2016) y una densidad de 26,94 hab/km².

Maluenda está situada en el Sistema Ibérico a orillas del Jiloca a 581 msnm. Comprende una superficie de 4 037 hectáreas, de las cuales 400 son de regadío y 2 000 de secano, correspondiendo el resto al casco urbano y al monte público. Dista 9 km de la capital comarcal, Calatayud, y 90 km de Zaragoza.

Límites:
Noroeste: Paracuellos de Jiloca
Norte: Paracuellos de Jiloca
Noreste: Villalba de Perejil
Oeste: Munébrega
Este: Belmonte de Gracián
Suroeste: Olvés
Sur: Alarba

Sureste: Velilla de Jiloca y Morata de Jiloca

Aunque los orígenes de Maluenda no están completamente esclarecidos, se sabe que existió un asentamiento en la Edad de Bronce, situado en el cerro detrás del Castillo, en donde aún se perciben restos de muros y otras edificaciones. En él se han encontrado diversos materiales como molinos barquiformes, cerámicas de tipología diversa y utillaje lítico en sílex, hoy expuestos en el Museo arqueológico de Calatayud.

En cuanto a época indígena, el hallazgo más notable es un tesoro de denarios ibéricos, junto a un número importante de denarios romanos republicanos que se fechan entre los años 90 y 79 a.C., por lo que su ocultación se relaciona con la Guerra de Sertorio, tan determinante en este territorio. Asimismo, hasta hace pocos años se conservaba un puente romano que permitía cruzar el río Jiloca.

En la Edad Media Maluenda fue una importante plaza militar, como así lo atestiguan sus importantes restos fortificados, y el hecho de ser mencionada por fuentes árabes en las luchas de la Marca Superior contra el poder central de Córdoba. La fortaleza de la plaza existía ya en el siglo X, y es que, según el geógrafo al-Udri, el califa Abderramán III acampó ante los muros del castillo de Malonda, nombre con el que aparece nombrada la villa en documentos de la época. Ello sucedió en los años 933-934, durante la primera campaña de castigo contra el rebelde Muhammad al-Tuyibí de Zaragoza, y luego en (937), cuando la fortaleza, defendida por el propio al-Tuyibí, fue definitivamente ocupada por los ejército califales.

En 1120, Maluenda fue reconquistada para los reinos cristianos por Alfonso I el Batallador y en 1255 pudo ser el escenario de una reunión secreta mantenida entre Jaime I de Aragón y Enrique de Castilla —hermano de Alfonso X el Sabio—, narrada en el Libro de las tres razones del Infante Don Juan Manuel. Posteriormente, en la Guerra de los dos Pedros, desempeñó un importante papel en la defensa del corredor del Jiloca, entre Daroca y Calatayud.​ Tropas castellanas se apoderaron del castillo en 1363. En Maluenda se encontraba el Archivo de la Comunidad de aldeas de Calatayud que en el día de hoy aún no se ha localizado.

Ya en el siglo XIX, el historiador Pascual Madoz, en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España de 1845, describe a Maluenda en los términos siguientes: «Tiene 150 casas de mala fábrica y 100 cuevas de peor calidad, que se distribuyen en calles estrechas y 2 plazas; casa de ayuntamiento; escuela de niños». Menciona también la existencia de tres iglesias parroquiales: la de la Asunción de Nuestra Señora, la de San Miguel y la de las Santas Justa y Rufina, así como seis ermitas. Refiere que «Los vecinos se surten para sus usos de las aguas del río Jiloca, de buena calidad» y resalta la producción de trigo, cebada, vino, cáñamo, legumbres y hortalizas, indicando que había «1 fábrica de papel de estraza, batanes, tintes y 2 molinos harineros».

El Castillo, actualmente en ruinas, es una de las pocas fortalezas auténticamente musulmanas de tapial. De acuerdo a La Chanson de Roland, cuando Carlomagno organizó su marcha contra Zaragoza, era Blancandrín su alcaide, lo que indica que fue una de las primeras fortalezas construidas por los musulmanes en Al-Andalus.

La fortaleza se alza sobre una pelada muela oblonga desde donde se domina el pueblo. Tiene planta alargada, cuyo eje mayor era de unos 80 m, adaptada a la cumbre del monte. Consta de dos torreones y un recinto amurallado, parcialmente conservado en el lado orientado hacia la población, pero prácticamente desaparecido en el lado opuesto. Los torreones se sitúan en el lado oeste, son rectangulares y de gran volumen.

http://www.castillodemaluenda.com/vinos/index.php



lunes, 29 de abril de 2019

LA LOCALIZACIÓN DE SAZ


2.15. LA LOCALIZACIÓN DE SAZ (SIGLOS VIII/XII. ATEA Y MURERO)

En el término de Murero, en el lugar que actualmente ocupa el santuario de Nuestra Señora de los Mártires, a unos tres kilómetros de Atea, existía en tiempos anteriores a la dominación musulmana un pequeño y tranquilo núcleo rural llamado Saz, cuyos habitantes dedicaban sus afanes vitales al cultivo del campo y a la ganadería.
La imparable avalancha mora llegó hasta estas tierras y empleó en Saz tal dureza que absolutamente todos sus habitantes, sin excepción alguna, murieron abrasados entre las cenizas de sus casas, sus corralizas, sus graneros y su iglesia. Aun cuando se desconoce con certeza cómo pudo haber ocurrido tal catástrofe colectiva, se intuye que tuvo que ser por sorpresa y durante la noche, puesto que nadie, absolutamente nadie, pudo ni siquiera intentar defenderse ni ponerse a salvo. Todo quedó destruido, arrasado.
Durante algo más de cuatrocientos años —enorme paréntesis durante el cual dominaron los moros en estas tierras—, las ruinas apenas insinuadas y calcinadas de Saz permanecieron prácticamente ignoradas, aunque ocupaban un pequeño rincón en la memoria colectiva de los mozárabes de la zona, de modo que, cuando toda la comarca fue reconquistada por las tropas de Alfonso I el Batallador, los cristianos de Atea, movidos por ese remoto y vago recuerdo, trataron de localizar los restos.
No quedaba ningún rastro de nada, pues el fuego, la erosión y el tiempo habían borrado todo vestigio de vida, pero, entre las paredes arrumbadas de lo que fuera la iglesia de Saz, removiendo aquí y allí, hallaron una imagen de la Virgen. La limpiaron y, con fervor inusitado, la llevaron a Atea para ponerla a buen recaudo.
Naturalmente, tampoco sabían bajo qué advocación había sido venerada, de modo que de común acuerdo decidieron llamarla en adelante Nuestra Señora de los Mártires, en homenaje a todos los habitantes del pequeño poblado que murieron como mártires indefensos por sus creencias.

[Bernal, José, Tradiciones..., págs. 146-147.]


Murero es una población española de la provincia de Zaragoza, en la comunidad de Aragón.

En el año 1248, por privilegio de Jaime I, este lugar se desliga de la dependencia de Daroca, pasando a formar parte de Sesma del Campo de Gallocanta en la Comunidad de Aldeas de Daroca, que en 1838 fue disuelta.

Destacan la iglesia parroquial de Santa María La Mayor y la ermita de de San Mamés, con frescos del siglo XVIII, y pintura en tabla del XVI. Igualmente posee los peirones de: San Mamés, de la Virgen del Carmen, de Las Almas, de la Virgen del Rosario y el de San Gregorio, así como yacimientos paleontológicos.

El primer domingo de mayo se realiza la romería al "Peirón de San Gregorio". Las fiestas patronales en honor a San Mamés y a la Virgen del Rosario, tienen lugar sobre el 17 de agosto, realizándose la romería a la ermita del Santo.

Desde el punto de vista paleontológico, destaca la sucesión estratigráfica de la Rambla de Valdemiedes, donde se han hallado gran cantidad de fósiles de trilobites del Cámbrico inferior y medio,​ siendo el yacimiento más importante de estos organismos en España y uno de los más importantes del Cámbrico a nivel mundial. Incluso algunas especies fueron descritas por vez primera en Murero, como Paradoxides mureroensis. Eladio Liñán, catedrático de Paleontología de la Universidad de Zaragoza, dirige actualmente la investigación.

En la historia de las investigaciones paleontológicas en la localidad, cuatro taxones han recibido su nombre científico en homenaje a Murero:4​


Acadoparadoxides mureroensis (Sdzuy, 1958), una especie de trilobites.
Sericichnus mureroensis Gámez Vintaned y Mayoral, 1995, una icnoespecie para una pista producida por un gusano.
Crumillospongia mureroensis García-Bellido, Dies Álvarez, Gámez Vintaned, Liñán y Gozalo, 2011, una especie de esponja de mar.
Mureropodia apae Gámez Vintaned, Liñán y Zhuravlev, 2011, un género de lobópodo.

  1.  Consejo General de Procuradores de España
  2.  Gobierno de Aragón. «Zonas altimétricas por rangos en Aragón y España, y altitud de los municipios de Aragón.»Datos geográficos. Archivado desde el original el 4 de diciembre de 2011. Consultado el 15 de agosto de 2012.
  3.  Gozalo, R.; Andrés, J. A.; Chirivella, J. B.; Dies Álvarez, M. E.; Esteve, J.; Gámez Vintaned, J. A.; Mayoral, E.; Zamora, S. y Liñán, E. (2010). «Murero y la explosión del Cámbrico: controversias acerca de este acontecimiento». Enseñanza de las Ciencias de la Tierra18(1): 47-59
  4.  Liñán, E. y Gámez Vintaned, J. A. (2012) «El nombre de Murero en las especies fósiles coincidiendo con el 150 aniversario del descubrimiento de su yacimiento». El Romeral (acceso: 26 de noviembre de 2013)
  5.  Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas (Gobierno de España). «Treinta aniversario de las primeras elecciones municipales de la democracia». Archivado desde el original el 6 de marzo de 2014. Consultado el 6 de marzo de 2014.
  6.  «Alcaldes de todos los municipios de la provincia de Zaragoza»Heraldo.es. 14 de junio de 2015.
  7.  Gobierno de Aragón. «Archivo Electoral de Aragón». Consultado el 18 de octubre de 2012.
  • Liñán, E. y Bayón, J. M. 2009. Tras las huellas de la vida primitiva (el Periodo Cámbrico). Prensas Universitarias, Universidad de Zaragoza. [DVD, 30’.]
  • Liñán,E., Gámez Vintaned, J. A., Dies Álvarez, M. E., Chirivella Martorell, J. B., Mayoral, E., Zhuravlev, A. Yu., Andrés, J. A. y Gozalo, R. 2013. 150 años del descubrimiento del yacimiento cámbrico de Murero (Cadenas Ibéricas, NE España). Geogaceta, 53, pp. 25-28, 5 fig. Salamanca. http://www.sociedadgeologica.es/archivos/geogacetas/geo53/G53art6.pdf
  • Liñán, E. y Gozalo, R. 1986. Trilobites del Cámbrico Inferior y Medio de Murero (Cordillera Ibérica). Memorias del Museo Paleontológico de la Universidad de Zaragoza, 2, pp. 1-104, 26 fig., 37 lám. Zaragoza.
  • http://wzar.unizar.es/murero/equipo.htm


http://www.sociedadgeologica.es/archivos/geogacetas/geo53/G53art6.pdf
ABSTRACT

The lower-middle Cambrian palaeontological site of Murero (Cadenas Ibéricas, NE Spain) is a classical locality of the Cambrian in Europe. The site was first reported by the French geologist Edouard de Verneuil in 1862, and now it achieves 150 years of geological works contributing to a better knowledge of the Cambrian Period. Murero is an exceptional Lagerstätte because the coexistence of both skeletal and soft-bodied groups along a continuous record of ca. 8 million years, which is subdivided into 14 trilobite zones. Murero was the first palaeontological site in Spain to obtain the highest protection figure (Bien de Interés Cultural, BIC) from the Spanish Administration in 1997. Since then, the educational and social projection of the site is continuously increasing. Key-words: History of Palaeontology, Palaeontological heritage, Murero Biota, Cadenas Ibéricas, Spain. RESUMEN El yacimiento paleontológico del Cámbrico inferior-medio de Murero (Cadenas Ibéricas, NE de España) es una localidad clásica del Cámbrico europeo. Fue dado a conocer a la ciencia por Edouard de Verneuil en 1862,celebrándose en 2012 el 150 aniversario de su descubrimiento. Es un siglo y medio de trabajos geológicos y de logros puestos al servicio del conocimiento del Período Cámbrico. Murero es un Lagerstätte excepcional porque coexisten en él grupos esqueléticos y de cuerpo blando a lo largo de un registro estratigráfico continuo que abarca unos 8 millones de años, dividido en 14 zonas de trilobites. En 1997, este yacimiento paleontológico fue el primero de España en obtener de la Administración la máxima figura de protección legal: Bien de Interés Cultural. Desde entonces, su proyección social no ha cesado de aumentar. Palabras clave: Historia de la Paleontología, Patrimonio paleontológico, biota de Murero, Cadenas Ibéricas, España. Geogaceta, 53 (2013), 25-28. Fecha de recepción: 15 de julio de 2012 ISSN (versión impresa): 0213-683X Fecha de revisión: 25 de octubre de 2012 ISSN (Internet): 2173-6545 Fecha de aceptación: 30 de noviembre de 2012 Copyright © 2013 Sociedad Geológica de España / www.geogaceta.com 25 GEOGACETA, 53, 2013 Introducción Dieciséis años después de que el geólogo Joachim Barrande describiera en Bohemia la denominada “fauna primordial”, esta fue citada en Murero por el también francés Edouard de Verneuil (1862), describiéndola como compuesta por trilobites paradoxídidos yconocorífidos.Aunque no era la primera cita de la “fauna primordial” en España (se había descrito en rocas de la meseta), la mención sirvió de punto de arranque para los estudios paleontológicos en Murero.Así, poco después el yacimiento fue incluido en la tesis doctoral de Dereims (1898), defendida en la Universidad de Lille (Francia). Para una revisión en profundidad de los estudios geológicos llevados a cabo en Murero,véanse Liñán y Gozalo (1986, 1999).Las contribuciones paleontológicas más esenciales para comprender el yacimiento son – quizás– las monografías de Sdzuy (1961) y de Liñán y Gozalo (1986), pues describen la mayoría de las especies de trilobites utilizadas en la construcción de la escala biocronológica entre el Cámbrico inferior tardío y la parte media del Cámbrico medio para la provincia Mediterránea (Liñán et al., 1993). Situación geográfica y geológica, estratigrafía y biocronología Murero es un pequeño pueblo situado a ocho kilómetros al NO de la ciudad medieval de Daroca y a unos 80 km al SO de la de Zaragoza (Aragón, NE de España), en el corazón del sistema Ibérico. Geológicamente, el yacimiento se localiza en el sector SE de la Cadena Ibérica (o Celtibérica) Occidental (una de las dos grandes alineaciones de afloramientos precámbricos y paleozoicos que se disponen a ambos lados de la cuenca de Calatayud) 150 años del descubrimiento del yacimiento cámbrico de Murero (Cadenas Ibéricas, NE España) 150 years of the discovery of the Cambrian Lagerstätte of Murero (Cadenas Ibéricas, NE Spain) Eladio Liñán 1, José Antonio Gámez Vintaned 2, María Eugenia Dies Álvarez 3, Juan Bautista Chirivella Martorell 2, Eduardo Mayoral 4, Andrey Yu Zhuravlev 5, José Antonio Andrés 6 y Rodolfo Gozalo 2 1 Área y Museo de Paleontología-IUCA, Departamento de Ciencias de la Tierra, Facultad de Ciencias, Universidad de Zaragoza, c/ Pedro Cerbuna, n.º 12, 50009 Zaragoza, España. linan@unizar.es 2 Departamento de Geología, Universitat de València, c/ Dr. Moliner, n.º 50, 46100 Burjassot, España. gamez@unizar.es, juanchirivella@ieslesfoies.org, rodolfo.gozalo@uv.es 3 Departamento de Didáctica de las Ciencias Experimentales, Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación, Universidad de Zaragoza, c/ Valentín Carderera, n.º 4, 22003 Huesca, España. medies@unizar.es 4 Departamento de Geodinámica y Paleontología, Facultad de Ciencias Experimentales, Campus de El Carmen, Universidad de Huelva, Avda. Tres de Marzo s/n, E-21071 Huelva, España. mayoral@uhu.es 5 Geological Institute, Russian Academy of Sciences, Pyzhevskiy pereulok, 7, 119017 Moscow, Russia. ayzhur@mail.ru 6 Dirección General de Patrimonio Cultural, Dpto. de Educación, Universidad, Cultura y Deporte, Gobierno de Aragón, Avda. Alcalde Gómez Laguna, n.º 25. 50009 Zaragoza, España. jaandres@aragon.es (Fig. 1). De acuerdo con la terminología de Carls (1983), se encuadra en la unidad de Badules y, más localmente, en el denominado “bloque de Villafeliche”, un kilómetro al N de la población de Murero.La sucesión estratigráfica es normal y buza unos 30º hacia el SO, aflorando a lo largo de la rambla de Valdemiedes.Las dos secciones principales (RV1 y RV2) se sitúan a una y otra orilla de esta rambla (Liñán y Gozalo, 1986) (Fig. 2). Desde el punto de vista de su estratigrafía, en el yacimiento de Murero afloran materiales del Grupo Mesones (en orden estratigráfico, las formaciones Valdemiedes – en su parte superior–, Mansilla y Murero) y de la base del Grupo Acón, con un espesor total de 195 m.La edad de estas capas abarca desde el Bilbiliense superior (Cámbrico inferior temprano; piso 4 de la serie 2 del Cámbrico) hasta el Languedociense inferior (Cámbrico medio tardío; Piso Drumiense de la serie 3 del Cámbrico). Los estratos están compuestos por lutitas y algunas delgadas intercalaciones de areniscas de grano muy fino,con horizontes con más o menos abundantes nódulos de carbonatos y, ocasionalmente, niveles de dolomía. El color de las lutitas es gris verdoso,con excepción de la Formación Mansilla, donde el color es rojo vináceo y predominan los niveles dolomíticos. Los datos mineralógicos indican que las lutitas del Grupo Mesones experimentaron un incipiente anquimetamorfismo (Bauluz et al., 1998). Ello se traduce en el recrecimiento de pequeños cristales de clorita que suelen reemplazar los antiguos tegumentos y esqueletos de los fósiles (Gámez Vintaned et al., 2009a). En cuanto a la estratigrafía secuencial (secuencias de segundo orden), la sucesión de Murero registra,sucesivamente, un cortejo sedimentario transgresivo, uno de nivel del mar alto y de nuevo uno transgresivo (Gámez Vintaned et al., 2009b). En lo que a la biocronología respecta, el intervalo temporal del Cámbrico de Murero (unos 8 Ma, entre unos -511 Ma y unos - 503 Ma) se subdivide en 14 zonas de trilobites, en lo que es la escala más fina de todo el mundo para este intervalo temporal (Gozalo et al., 2008; Liñán et al., 2008). Estas zonas son, en orden estratigráfico: Protolenus jilocanus,Acadoparadoxides mureroensis, Eccaparadoxides sdzuyi, Eccaparadoxides asturianus, Badulesia tenera, Badulesia granieri, Pardailhania hispida, Pardailhania multispinosa, Pardailhania sdzuyi, Solenopleuropsis ribeiroi, Solenopleuropsis ribeiroi+S. verdiagana, Solenopleuropsis verdiagana+S. rubra, Solenopleuropsis simula, y Solenopleuropsis thorali+S. marginata. El límite clásico Cámbrico inferior/medio GEOGACETA, 53, 2013 E. Liñán, J.A. Gámez Vintaned, Mª.E. Dies Álvarez, J.B. Chirivella Martorell, E. Mayoral, A. Yu Zhuravlev, J.A. Andrés y R. Gozalo 26 Paleontología Fig. 1.- Localización geográfica y geológica de Murero (según Liñán et al., 2008). Fig. 1.- Geographic and geologic location of Murero (after Liñán et al., 2008). (esto es, el límite Bilbiliense/Leoniense) se sitúa en el FAD del trilobites polímero Acadoparadoxides mureroensis Sdzuy, 1958 (Fig. 3). Este descansa sobre estratos escasamente fosilíferos que registran el evento Valdemiedes(Liñán et al., 1993), en cuya base los valores isotópicos 13 Corg muestran una pronunciada variación negativa. Este evento coincidió en el tiempo con la extinción de los trilobites olenélidos en Laurencia (Gozalo et al., 2013). Paleontología Los estratos marinos someros de Murero son muy fosilíferos, con especímenes bien conservados de grupos con esqueleto y de cuerpo blando. De entre los primeros, los trilobites son especialmente abundantes. Destacar que, gracias al registro continuo de paradoxídidos en una misma sección (RV1), se demostró la existencia de dimorfismo (probablemente sexual) en los trilobites durante el Cámbrico medio (Gozalo et al., 2003). Otros artrópodos encontrados son aracnomorfos y bradoríidos. El filo de los braquiópodos comprende seis especies y el de los equinodermos incluye eocrinoideos, edrioasteroideos y cinctas, con un registro preliminar de quince taxones.Los hiolitos están también presentes. La primera descripción de fósiles de cuerpo blando de tipo Burgess Shale en Murero fue publicada por investigadores anglosajones en 1986. Estudios posteriores sobre estos fósiles excepcionales han incrementado la relevancia de este yacimiento, habiéndose descrito algunas algas clorofíceas y feofíceas, esponjas, ecdisozoos (paleoescolécidos y xenúsidos lobópodos; Fig. 4), así como veinte icnotaxones. Murero como recurso educativo Desde, al menos, los años finales de la década de 1970, el yacimiento de Murero viene siendo visitado asiduamente por numerosos estudiantes de universidades españolas, así como por alumnos no universitarios, y también ha sido empleado como ejemplo en Didáctica de la Geología. El yacimiento fue declarado Bien de Interés Cultural en 1997 por el Gobierno de Aragón, siendo el primer yacimiento paleontológico español en obtener tal figura de protección. En los años recientes, se han instalado dos rutas turístico-educativas que discurren por la rambla de Valdemiedes, por sus inmediaciones y en el trayecto entre Daroca y Murero, estando prevista también una tercera (Dies Álvarez et al., 2009) (Fig. 5). Con el mismo objetivo de acercar el yacimiento de Murero a todos los públicos,se ha producido recientemente un documental divulgativo sobre la “Explosión Cámbrica” de la vida y Murero (Liñán y Bayón, 2009). Conclusiones Desde las primeras citas del yacimiento cámbrico de Murero en el S. XIX, han visto la luz una decena de tesis doctorales,varios libros y más de un centenar de artículos en revistas científicas. Como consecuencia, ya se han catalogado en el yacimiento –por el momento– más de cien especies, la mayoría de trilobites. Murero es, por tanto, considerado desde el S. XIX como uno de los yacimientos emblemáticos de España y también una localidad clásica de referencia internacional para el estudio del Período Cámbrico. También es crucial para el conocimiento de los numerosos fenómenos geológicos que concurrieron durante la transición entre el Cámbrico inferior y el Cámbrico medio a escala global en el planeta. Por todo ello, en 2012 se celebra jubilosamente el 150 aniversario de su descubrimiento. 150 años del descubrimiento del yacimiento cámbrico de Murero (Cadenas Ibéricas, NE España) GEOGACETA, 53, 2013 Paleontología 27 Fig. 2.- Cartografía geológica del yacimiento de Murero (modificada de Liñán y Gozalo, 1986; Liñán et al., 2008). En el sur, el bloque del Jiloca cabalga hacia el N sobre el bloque de Villafeliche, ambos rodeados de materiales terciarios continentales. Fig. 2.- Geological sketch of the Murero site (modified from Liñán and Gozalo, 1986; Liñán et al., 2008). In the south, the Jiloca block thrusts over the Villafeliche block, both surrounded by continental Tertiary materials. Fig. 3.- Acadoparadoxides mureroensis Sdzuy, 1958. Ejemplar MPZ 2003/682. Molde interno de cranidio. Parte superior de la Formación Valdemiedes. (Barra de escala = 1 cm). Fig. 3.- Acadoparadoxides mureroensis Sdzuy, 1958. Specimen MPZ 2003/682. Internal mould of cranidium. Upper Valdemiedes Formation. (Scale bar = 1 cm). Agradecimientos Este trabajo es una contribución al proyecto CGL2011-24516 (Ministerio de Ciencia e Innovación-FEDER, UE), el Programa «Juan de la Cierva» (referencia JCI-2009-05319; Ministerio de Ciencia e Innovación), y del Grupo Consolidado E-17 (Gobierno de Aragón). Referencias Bauluz, B., Fernández-Nieto, C. y González López, J.M. (1998). Clay Minerals, 33, 373-393. Carls, P. (1983). En:Libro Jubilar J.M. Ríos. Tomo III. Contribuciones sobre temas generales (J. A. Comba, coord.). Instituto Geológico y Minero de España, 11-32. Dereims, A. (1898). 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Gozalo 28 Paleontología Fig. 4.- El xenúsido lobópodo Mureropodia apae Gámez Vintaned, Liñán y Zhuravlev, 2011. Ejemplar MPZ 2009/1241. (Barra de escala = 1 cm). Fig. 4.- The lobopod xenusian Mureropodia apae Gámez Vintaned, Liñán y Zhuravlev, 2011. Specimen MPZ 2009/1241. (Scale bar = 1 cm). Fig. 5.- Excursión de la Comisión de Patrimonio Geológico de la SGE a Murero el 19 de junio de 2009. Al fondo se observa el acondicionamiento de la sección RV2 en torno al límite entre las series 2 y 3 del Cámbrico (límite tradicional Cámbrico inferior/medio). Fig. 5.- Field excursion of the Commission on Geological Heritage of the Spanish Geological Society (SGE) in Murero (June 19th, 2009). On the background, stairs providing access to section RV2 around the Cambrian Series 2/3 boundary (traditional lower/middle Cambrian boundary).