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miércoles, 17 de julio de 2019

LA VIRGEN DEL PILAR SALVA A FERNANDO II

135. LA VIRGEN DEL PILAR SALVA A FERNANDO II (SIGLO XV. ZARAGOZA)
 
LA VIRGEN DEL PILAR SALVA A FERNANDO II  (SIGLO XV. ZARAGOZA)
 
 
Al rey Fernando II el Católico se le reconoce una fervorosa y profunda devoción por la Virgen, destacando
su predilección por la del Pilar, de la que creía y decía haber recibido favores especiales en multitud de ocasiones, aun hallándose fuera de Aragón.
Es bien sabido y notorio que Fernando II no frecuentó excesivamente el territorio aragonés y que, cuando
lo hizo, la mayor parte de las veces era de paso entre Castilla y Cataluña. No obstante, la ciudad de Zaragoza ocupó la mayor parte de sus visitas a Aragón, atraído especialmente por la presencia
allí de la virgen del Pilar a la que veneraba desde niño.
 
Entre los numerosos favores que debía a la virgen del Pilar, y que solía recordar de cuando en cuando a
sus más íntimos colaboradores, uno tuvo lugar cuando se encontraba en cierta ocasión en la ciudad de Barcelona.
 
Era diciembre de 1492 y quiso asistir como rey al tradicional Tribunal abierto, en el que se impartía
justicia. Cuando finalizó la mañana, al pasar por la plaza del Palacio, un hombre de apariencia normal, pero depravado moralmente, pretendió atentar contra su vida en plena calle. Sin duda alguna, su
existencia hubiera quedado segada por el puñal asesino a no ser por el collar de oro que llevaba prendido del cuello, que detuvo el golpe, de modo que todo quedó en un susto. Fernando II reconoció inmediatamente la intercesión de la virgen del Pilar, su valedora en tantas otras ocasiones de peligro.
 
Convencido como estaba de ello, se despojó del collar, al que tenía en gran estima, y, colocándolo en una hermosa arqueta de madera, lo hizo llevar a Zaragoza para que fuera depositado a los pies de la virgen del Pilar, entrando a formar parte de los numerosos exvotos de ésta.
 
[Azagra, Víctor, Cosas nuevas de la Zaragoza vieja, II, pág. 32.
Ansón, Francisco, Los milagros de la Virgen del Pilar..., págs. 127-137.]
 
 
 
 
 
La Virgen del Pilar es una advocación mariana de la Iglesia católica, cuya imagen tiene su principal centro de culto en la Basílica del Pilar de Zaragoza (España).
 
El 20 de mayo de 1642 el municipio de Zaragoza proclamó a la Virgen del Pilar patrona de la ciudad, patronazgo que se extendió a todo el Reino de Aragón en las Cortes aragonesas de 1678.1​ Acumula otros patronazgos, como el del Cuerpo de la Guardia Civil (1913), Cuerpo de Correos y Telégrafos (1916), Cuerpo de secretarios, interventores y depositarios de administración local (1928), Sociedad mariológica (1940), Consejo superior de misiones (1948)1​ y del Arma Submarina de la Armada Española (1946).
 
En 1908 mediante un Real Decreto se declara Capitana General del Ejército español. El 24 de junio de 1948 se eleva a categoría de Basílica el Pilar por Pio XII (1948).
 
La leyenda sobre sus orígenes se remonta al año 40, cuando, de acuerdo con la tradición cristiana, el 2 de enero la Virgen María se apareció a Santiago Apóstol en Caesaraugusta. María llegó a Zaragoza «en carne mortal» —antes de su Asunción— y como testimonio de su visita habría dejado una columna de jaspe conocida popularmente como «el Pilar». Se cuenta que Santiago y los siete primeros convertidos de la ciudad edificaron una primitiva capilla de adobe a orillas del Ebro​ Este testimonio es recogido por un manuscrito de 1297 de los Moralia, sive Expositio in Job, de Gregorio Magno, que se custodia en el Archivo del Pilar. La devoción mariana comenzó en los albores del siglo XIII, cuando comenzaron las primeras peregrinaciones a Santa María la Mayor.
 
Sobre la iglesia mozárabe preexistente, se erige el templo románico del Pilar poco después de la conquista de Zaragoza por Alfonso I el Batallador (1118) que fue culminado en el siglo XIII.​
En esta época se documenta en el templo una capilla primitiva para alojar el Pilar, según transmite Diego de Espés en 1240​.

Para 1293 el templo se encontraba en tan mal estado que el obispo Hugo de Mataplana promovió la restauración del templo y su conversión en la colegiata gótico-mudéjar de Santa María la Mayor con recursos de una bula de Bonifacio VIII que por vez primera menciona la advocación «del Pilar».
Actualmente el único vestigio conservado del templo románico del Pilar es el tímpano de la iglesia, que ha sido colocado en la fachada sur de la basílica barroca.
 
La imagen de la Virgen es una talla en madera dorada; mide treinta y seis centímetros y medio de altura y descansa sobre una columna de jaspe forrada de bronce y plata y cubierto, a su vez, por un manto desde los pies de la imagen de la virgen hasta la base vista de la columna o pilar, a excepción de los días dos, doce y veinte de cada mes en que aparece la columna visible en toda su superficie. En la fachada posterior de la capilla se abre el humilladero, donde los fieles pueden venerar la Santa Columna a través de un óculo abierto.
 
Se trata de una escultura de estilo Gótico tardío franco-borgoñón de hacia 1435 atribuida a Juan de la Huerta, imaginero de Daroca. En cuanto a su iconografía, se observa a María coronada y con túnica y manto, que recoge con su mano derecha, contemplando a Jesús niño que agarra el manto de su madre con la mano derecha y un pájaro con la izquierda. El Niño puede haber sido objeto de una restauración poco cuidadosa.
 
Probablemente fue una imagen donada por Dalmacio de Mur con el mecenazgo de la reina Blanca I de Navarra, mujer de Juan II de Aragón, a raíz de la curación de una enfermedad que aquejó a la reina por entonces.
 
La imagen representa a la Virgen coronada y ataviada con un vestido gótico abotonado. Se trata de una vestidura ceñida por un cinturón con hebilla que llega hasta los pies que permite observar el derecho más que el izquierdo. Una gran pieza de paño le cubre la cabeza y muestra un peinado ondulado. La mano derecha sostiene un pliegue de la ropa, que cubre todo su abdomen y la mayor parte de sus extremidades inferiores. El Niño Jesús se encuentra en la mano izquierda, desnudo. Su figura gira hacia la izquierda y su cabeza apunta al cinturón de la Virgen. La escultura, de fábrica gótica, se restauró en 1990 por el Instituto del Patrimonio Histórico Español, a iniciativa del Cabildo Metropolitano de Zaragoza.
 
La Santa Columna está hecha de jaspe, tiene 1,77 metros de altura, un diámetro de 24 centímetros y un forro de bronce y plata. La tradición pilarista afirma que jamás ha variado su ubicación desde la visita de María a Santiago.
 
El 24 de marzo de 1596 se recibió en el santuario del Pilar el obsequio de Felipe II, que consistía en dos ángeles de plata —obra de Diego Arnal— que sirven de guardia a la Virgen. Son los únicos elementos de la colegiata gótico-mudéjar de Santa María la Mayor que se conservan en la actual basílica barroca.
 
El templo se articula en tres naves, de igual altura, cubiertas con bóvedas de cañón, en las que se intercalan cúpulas y bóvedas de plato, que descansan sobre robustos pilares. El exterior es de ladrillo caravista, siguiendo la tradición de construcción en ladrillo aragonesa, y el interior revocado en estuco. La nave central se halla dividida por la presencia del altar mayor bajo la cúpula central. El altar está presidido por el gran retablo mayor de la Asunción, perteneciente a la colegiata gótico-mudéjar de Santa María la Mayor de Zaragoza, realizado por Damián Forment en el siglo XVI.
 
Bajo las otras dos cúpulas elípticas de la nave central, se dispuso la Santa Capilla de la Virgen del Pilar, y el coro y órgano, que también procedían de la colegiata predecesora. Actualmente el coro y órgano, se encuentran desplazados, al siguiente tramo, para dotar de mayor espacio los tramos del altar mayor.
 
La comunidad cristiana de Caesaraugusta es una de las más antiguas de España, junto a las de Mérida, León y Astorga. Hacia 254 se documenta su existencia en el epistolario de San Cipriano. También consta que el obispo Valerio estuvo en el concilio de Elvira a inicios del siglo IV y que el Pilar muy probablemente fue sede del concilio antipriscilianista de 380.
 
En el siglo IV destaca el canon VIII del Concilio de Antioquía —celebrado en la segunda mital del s. IV—, que establece la colocación de las imágenes religiosas sobre columnas o pilares. De lo cual deducen estudiosos como Mariano Nougués Secall y Manuel Aramburu que el hecho pudo haber estado inspirado por el conocimiento de la aparición de María a Santiago, aunque dicha tradición era muy popular en el paganismo.13​ De acuerdo con Francisco García Palacios, en este siglo el obispo Atanasio de Zaragoza, discípulo de Santiago, ya utilizaba los símbolos del cristianismo primitivo como el Agnus Dei.
 
Hacia 1608 se descubrió en una pared contigua a la Santa Capilla medieval la tumba de un diácono de nombre Lorenzo, que aparentemente habría fallecido en julio de 196. Siguiendo la teoría de Aramburu —aunque Juan Francisco Andrés de Uztarroz puso en duda que el epígrafe de la tumba hubiese sido escrito en las postrimerías del siglo II—​ la capilla pilarista funcionaba activamente en 196 y contaba ya con varios diáconos ordenados.​ Del siglo II datarían también las comunicaciones subterráneas de la iglesia del Pilar con varios sitios de la ciudad cesaraugustana. En 1718, al desmontar la primitiva plaza del Pilar, se descubrieron comunicaciones entre una casa particular y el templo.17​ Se cree que fueron construidas circa 130, cuando los judíos comenzaron a utilizar las catacumbas para practicar su religión perseguida por Adriano, táctica que poco tiempo después adaptarían las primitivas comunidades cristianas.
 
Para estudiar el siglo III existe mayor diversidad de documentos que aportan información a la historia del Pilar. Se tiene constancia de que el obispo Valero de Zaragoza edificó un salón anejo al templo conocido como la «sala valeriana». También se discute la existencia de la capilla del Pilar durante las persecuciones de Diocleciano, aunque numerosas fuentes indican que testigos visitaron el templo durante aquellos años, como Caledonio, obispo de Braga.
 
En noviembre de 380 se convocó a un concilio nacional en la ciudad de Zaragoza, presidido por el obispo Valerio II de Zaragoza. El acta del concilio es firmada por doce obispos. Se infiere que esta catedral tenía representadas, en pintura o en bajorrelieve, veinticuatro escenas del Antiguo Testamento y el mismo número para el Nuevo Testamento. En el arco fronterizo figuraba el Pantocrátor y los veinticuatro ancianos.​
 
Aparentemente, el poeta tardorromano Aurelio Prudencio redactó una oda a los mártires de Zaragoza entre 380 y 395. De acuerdo con algunas interpretaciones, en una de las estrofas de su composición alude al templo del Pilar como «templo» y «casa llena de ángeles».​ Sin embargo, Juan de Arruego, Antonio de Nebrija y Lupercio Leonardo de Argensola, cada quien por su cuenta, desecharon esta teoría al afirmar que Aurelio Prudencio se refería a toda la ciudad de Zaragoza y no al Pilar en particular.​ Cualquiera que haya sido el caso, es seguro que para el siglo IV la capilla del Pilar había sido ampliada y contaba con espacio suficiente para albergar a los dieciochos mártires que, según la tradición, murieron durante las persecuciones en los albores del siglo IV.​
 
El mismo Prudencio fue comisionado para escribir glosas sencillas a algunas escenas del templo, pero al colocar la explicación al Santo Pilar redactó algo insólito: «la Columna (atado) a la cual fue flagelado el Señor».​ Gracias a este testimonio autores como Lupercio Leonardo de Argensola, Diego Murillo, Manuel Aramburu y José Félix de Amada especularon que la Santa Columna podía ser la que sirvió para atar a Cristo en la flagelación o que incluso era una porción de ella. Al respecto escribió Lupercio:
 
Dicen que el Pilar que vemos en la santa Capilla fue traído por los ángeles. Siendo así como la tradición asegura, habemos de dar alguna causa digna de que tales ministros lo trajesen y de que la Virgen se pusiese sobre él; pues ¿qué causa más verosímil que haber sido aquel en que Nuestro Señor Jesucristo fue azotado? Yo así lo oí predicar siendo niño al padre Govierno.
 
Daniel Lasagabáster Arratíbel, Historia de la Santa Capilla de Nuestra Señora del Pilar, Zaragoza (Reyes de Aragón, 5): D. Lasagabáster, 1999, pág. 201.
ISBN 84-605-8648-0.
 
Otro testimonio sobre la veneración a la Virgen en los tiempos del bajo imperio es uno de los bajorrelieves del sarcófago de Santa Engracia, donde se representa el descenso de los cielos de la Virgen para entrevistarse con Santiago. Se conoce desde el siglo IV.
 
Con la llegada de los visigodos a Hispania se suscitaron numerosos conflictos religiosos entre las dos principales doctrinas de la época: el arrianismo y el catolicismo romano. Gracias a los Concilios de Toledo, a la conversión del rey Recaredo y a mártires como San Hermenegildo, paulatinamente el reino visigodo experimentó una transición unificadora hacia el catolicismo.
 
Se ha puesto en duda la supervivencia de la capilla del Pilar en el siglo V, debido a las severas invasiones sufridas por Hispania en la época.​
 
Existen testimonios que afirman que en 542 la estola de San Vicente, resguardada en el Pilar, fue llevada en procesión hasta París, donde Childeberto I la requirió en agradecimiento por haber levantado el cerco de la ciudad.​ Asimismo, se relata que en esta centuria fue muy común la denominación de «basílica de San Vicente» para el templo del Pilar.​
 
En el siglo VI se atestigua también el uso de la misa propia de la Virgen del Pilar, que había utilizado desde 368 el misal mozárabe. También se conoce un documento fechado en 645 por Chindasvinto —una donación— donde se menciona el templo del Pilar como fundado por el apóstol Santiago. Por último, en este siglo ocupó la cátedra zaragozana el obispo San Braulio, documentado como obispo entre 626 y 651 y cuya tumba se encontró en el Pilar en 1290. Se encuentra sepultado cerca del altar mayor.​
 
Durante las últimas décadas de la dominación visigótica, la sede episcopal de Zaragoza y el templo del Pilar alcanzaron su mayor esplendor. Braulio de Zaragoza es la figura señera de estos años, aunque, de acuerdo con Daniel Lasagabáster, existe cierta extrañeza porque Braulio jamás comentó en sus textos la existencia del edículo y la tradición pilarista.
 
Duchesne esgrimió este argumento contra la predicación de Santiago. Z. García Villada lo aplica a la Visita de la Virgen a Zaragoza. Lo considera importante ya que callan el hecho de la aparición Idacio, Orosio, Juan de Viclara, S. Isidoro de Sevilla, S. Ildefonso de Toledo, S. Braulio y Prudencio, que parece debían registrarlo. Y añade: «Causa extrañeza el que Braulio no aprovechara cualquier ocasión para escribir algo sobre un acontecimiento tan glorioso como el de la Virgen del Pilar». Aquí está precisamente el error de García Villada. En el siglo VII el objeto de la tradición pilarista se centraba en un edículo insignificante de 4 x 2 m, situado en descampado donde se echaban desperdicios, lugar inhóspito fuera de las murallas. ¡Qué tenía que decir Orosio sobre este edículo!
 
Daniel Lasagabáster Arratíbel, Historia de la Santa Capilla de Nuestra Señora del Pilar, Zaragoza (Reyes de Aragón, 5): D. Lasagabáster, 1999, pág. 189.
ISBN 84-605-8648-0.
 
En 716 los musulmanes capturaron Zaragoza y la nombraron Saraqusta. Asimismo, aunque importaron su religión y construyeron la mezquita mayor de Saraqusta al Baida, «Zaragoza la Blanca», una de las más antiguas de Al-Ándalus,​ la religión cristiana fue permitida y el Pilar se convirtió en uno de sus baluartes. Durante aquella época, según las crónicas, se formó incluso la Cofradía de la Bienaventurada Virgen María del Pilar. Arruego señala que en el siglo VIII, cuando inicia la islamización en Zaragoza, la catedralidad pasó al templo del Pilar.
 
En el siglo IX se hace mención de los obispos Sénior, quien trasladó al Pilar el cadáver de San Vicente, y Eleca, participante de numerosos concilios y personaje relevante en el cristianismo español de dicha centuria.
 
Es aquí cuando Aimoino escribe su Historia del traslado de San Vicente, donde describe la iglesia mozárabe del Pilar en el mismo emplazamiento del templo barroco. En torno a ella se congregaba la comunidad cristiana de Zaragoza.​
 
Hacia 985 el barcelonés Moción, hijo de Froya, hace una donación a la iglesia mozárabe de Santa María la Mayor y a las Santas Masas de Zaragoza. En su testamento heredaba cien sueldos «ad Santa Maria». El pergamino se conserva en el archivo de la Archidiócesis de Barcelona. Este testimonio permite afirmar que el templo pilarista existía desde la época visigótica, pues, a pesar de la tolerancia religiosa islámica, no se permitía construir nuevas iglesias.
 
Las capitulaciones firmadas el 18 de diciembre de 1118, luego de la conquista de Zaragoza, otorgaban a los musulmanes ciertas concesiones entre las que se incluía el plazo de un año para abandonar la ciudad e instalarse extramuros, y practicando su religión.​ Alfonso el Batallador le otorgó el patronazgo de la capilla del Pilar a Gastón IV de Bearn, adalid de la toma de Zaragoza.​ De acuerdo con Lasagabáster, el hecho de que los dos encargados del Pilar tras la conquista, Pedro de Librana y Gastón IV, fueran franceses, es una prueba de que la devoción pilarista era ya bastante conocida en Europa.​
 
Pedro de Librana fue nombrado obispo de Zaragoza, y al constatar el lamentable y ruinoso estado del templo de Santa María, extendió la siguiente carta:
 
Habéis oído contar (audivistis) con suficiente detalle que con la ayuda del cielo, alcanzada con vuestras oraciones, y el arrojo de los esforzados combatientes ha sido conquistada la ciudad de Zaragoza por las armas cristianas y que ha sido liberada la iglesia de la bienaventurada Virgen María, después de haber permanecido durante mucho tiempo sujeta ¡oh dolor! al dominio de los infieles sarracenos. De antaño sabéis (novistis) que esta iglesia es prevalente (pollere), antecede a todas por su bienaventurada y antigua nombradía de santidad y dignidad. Sin embargo, debo daros a conocer que ahora, como consecuencia de la triste cautividad anterior, carece de todo lo necesario. Sabed que se halla en estado ruinoso por la falta de reparaciones durante el largo cautiverio y que carece de todo. No se cuenta con medios para restaurar sus destrozados muros y reponer los ornamentos. Los clérigos que día y noche se dedican allí al servicio divino no disponen de vivienda ni de medios de subsistencia. Acudimos, pues, suplicantes a vuestra benevolencia a fin de que, si corporalmente no la podéis visitar, al menos la visitéis con la generosa oblación de vuestras limosnas. (...) A los que se compadezcan de esta iglesia, privada de los recursos más necesarios y, condoliéndose de los gemidos de su pobreza, entreguen un denario, o lo que puedan, para su restauración, nosotros, confiados en la divina clemencia, en la autoridad del papa Gelasio, del arzobispo de Toledo y de todos los obispos de España, les concedemos indulgencia plenaria. Los demás conseguirán la remisión de sus pecados en conformidad a la cuantía de sus limosnas y al mérito de sus buenas obras. Aquellos que ofrezcan hospitalidad a nuestro arcediano Miorrando y acompañantes, portadores de nuestra carta, consigan de Dios la vida eterna.
 
Daniel Lasagabáster Arratíbel, Historia de la Santa Capilla de Nuestra Señora del Pilar, Zaragoza (Reyes de Aragón, 5): D. Lasagabáster, 1999.
ISBN 84-605-8648-0.
 
Tímpano de la iglesia románica.
Así, entre 1119 y 1120 el arcediano Miorrando recorrió varias diócesis de España, Italia y Francia en busca de donativos para restaurar la capilla pilarista. De acuerdo con los testimonios escritos debe haber obtenido una generosa suma que le permitió a Pedro de Librana emprender cuanto antes las tareas que había señalado.
 
Es en el siglo XII cuando el Pilar recibe numerosos obsequios que atestiguan la existencia de la tradición pilarista durante la dominación islámica.​ El más destacado es el olifante de Gastón IV de Bearn, donado por su viuda Talesa de Aragón y resguardado en el Museo del Pilar. En 1138 se fundará la primera congregación de agustinos. Seis bulas de los papas Eugenio III, Alejandro III y Celestino III otorgan importancia al Pilar de Zaragoza.​ De igual modo, el templo fue favorecido por los reyes de Aragón —tanto de la Casa de Aragón como de la Casa de Trastámara— desde Ramón Berenguer IV (NO fue rey, sino Princeps, la reina era Petronila) hasta el rey Fernando II, así como Alfonso VII de León y Sancho II de Navarra. Así, el Pilar se convierte en un prestigiado y reconocido templo de culto mariano.​
 
Ya en el siglo XIII la tradición pilarista se difunde por toda España y poco después se funda la primera cofradía. Es importante señalar que el pueblo aragonés ya conocía a la Santa Capilla como «Santa María del Pilar»,​ aunque el templo en el que se asentaba era llamado «de Santa María la Mayor». Hasta bien entrado el siglo XV se empleará el título de «Santa María la Mayor y del Pilar».
 
Para 1261 fuertes riadas dañaron severamente la estructura del templo románico de Santa María. En 1291 el recién llegado obispo Hugo de Mataplana decidió emprender la restauración de la iglesia y su conversión al estilo gótico, tan en boga durante aquellos años.​ En marzo de 1293 ordena al canónigo obrero idear una solución para mejorar el estado del templo pilarista. A este hecho se le considera el fin del templo románico y el inicio de la historia de la colegiata gótico-mudéjar.​ En 1296 Hugo de Mataplana viajó a la Santa Sede para obtener el apoyo del papa Bonifacio VIII. Aunque Mataplana falleció estando en Roma, el pontífice expidió poco después la bula Mirabilis Deus, para acicatear al pueblo a colaborar en las obras de restauración del Pilar de Zaragoza.
 
En 1318 un documento de Juan XXII menciona a Santa María la Mayor de Zaragoza como «edificada por Santiago en el año 40» y también afirma que dicho templo es el más antiguo de España. Sin embargo, incurre en un error bastante común: señalar que la colegiata fue edificada en 40 cuando su construcción data de varios siglos después. Pero este dato permite conocer que para los canónigos la Santa Capilla y el templo gótico formaban parte de un solo conjunto.
 
De acuerdo con fuentes de la época, la reina Blanca de Navarra, esposa de Juan II el Grande, experimentó una curación milagrosa atribuida a la Virgen del Pilar y en agradecimiento marchó al santuario en julio de 1434.
 
Entre 1434 y 1435 se originó en la sacristía del claustro un incendio que arrasó con varias joyas y con el retablo de alabastro del templo. Es aceptada casi unánimemente la teoría de que el camarín de la Virgen y el Santo Pilar resultaron indemnes del siniestro. No existen indicios de que el fuego haya alcanzado a la colegiata gótica.​ La imagen que hoy se venera de la Virgen del Pilar, de acuerdo con los estudios de Carmen Lacarra Ducay, fue elaborada en estilo gótico tardío por Juan de la Huerta, escultor oriundo de Daroca quien trabajó fundamentalmente en la corte borgoñona, y muy probablemente fue una donación de la reina Blanca y del arzobispo Dalmau de Mur.​ En este siglo continuaron las concesiones al Pilar, otorgadas por Juan II y su hijo Fernando II.
 
Los fieles y la nobleza de Aragón colaboraron en las obras para restaurar los daños del incendio. Las paredes fueron cubiertas con bajorrelieves que representaban la aparición de la Virgen a Santiago. También se emprendió la construcción de un nuevo retablo, «de alabastro, de los más claros y transparentes que he visto, donde hay algunas figuras de bulto muy bien labradas, puestas dentro de sus nichos y el semblaje y lo demás del retablo hecho con gran primor. Acompañan a todo esto otras molduras y figuras pequeñas de alabastro, que están en lo restante de la pared a una parte y a otra».
 
El arzobispo Alonso de Aragón, hijo de Fernando el Católico, fue el responsable de transformar la iglesia en estilo gótico y a él se debe el magnífico retablo tallado por Damián Forment (1512-1518).​ En el siglo XVI la Casa de Austria entró a gobernar en España y continuó la tradición de la dinastía aragonesa de otorgar privilegios y protecciones al santuario del Pilar. En 1530 la decisión de Clemente VII de exceder la jurisdicción episcopal del Pilar generó un conflicto interno en los arzobispados locales.​ La Seo interpuso un pleito por la catedralidad que fue resuelto hasta 1676, cuando Clemente X fusionó los cabildos de la Seo y del Pilar, con lo que dio origen al Cabildo Metropolitano de Zaragoza.
 
Ya entrado el siglo XVI la iglesia gótica experimenta su transformación al estilo mudéjar. En esta centuria ocurren hechos de trascendencia para el templo, como la construcción de una bóveda estrellada de crucería flamígera llena de florones relucientes de oro (1504-1515), a semejanza de las que adornaban el Palacio de la Aljafería.
 
Damián Forment fue contratado en 1509 para edificar un nuevo retablo de estilo gótico, cuyas obras comenzaron en 1510 al desmontarse el anterior retablo. Construida entre 1512 y 1518, este retablo se considera una de las obras más logradas de la escultura del Renacimiento en Aragón.
 
También hubo reparaciones en la Santa Capilla, donde se cambió la verja del presbiterio por el cerrajero maestro Pedro de Escalantes, que creó una verja balaustrada y estañada con apariencia de platería rematada con festones dorados. Tenía la misma altura que la nave. La verja de hierro que cerraba la entrada al camarín de la Virgen fue sustituida en 1644 por el príncipe Baltasar Carlos de Austria.
 
Esteban de Obray, Juan de Moreto y Nicolás Lobato, construyeron el coro de la iglesia entre 1542 y 1548. La sillería de tres hileras de sitiales superpuestos en forma de grada y dispuestos en planta semicircular posee trabajos taraceados con incrustaciones de boj amarillo.​ De los 138 sitiales originales solo quedan 124, pues algunos han sido reubicados en el presbiterio del altar mayor. La sillería del Pilar es mucho más grande que la de la mayoría de las catedrales de España.​ Se conserva en la actual basílica barroca, pues fue reubicada en 1716.
 
El 29 de marzo de 1640 ocurrió el suceso conocido como Milagro de Calanda, pues el cojo Miguel Pellicer afirmó que por intercesión de la Virgen del Pilar le fue restituida la pierna derecha, que había perdido en un accidente. El hecho obtuvo gran relevancia en todo el reino, y el 27 de abril de 1641 se dictaminó como milagro.​ Ya el 27 de mayo de 1642, el municipio de Zaragoza proclama patrona de la ciudad a la Virgen del Pilar.
 
La devoción a la Virgen del Pilar se había extendido por toda España, y en 1678 el virrey Pedro Antonio de Aragón llamó a Cortes en nombre del rey Carlos II, a fin de declarar a la Virgen como patrona de Aragón.
 
Varios templos barrocos se habían edificado en el siglo XVII en Zaragoza. En 1670 Juan José de Austria promovió la renovación del Pilar en estilo barroco. Felipe Sánchez obtuvo el triunfo en el concurso celebrado por el cabildo de Zaragoza para el proyecto de la nueva basílica. A la cabeza del proyecto se situó Francisco de Herrera el Mozo y la primera piedra se colocó el 25 de julio de 1681 por el arzobispo Diego de Castrillo.
 
A pesar de que la Guerra de Sucesión Española trastocó los planes del nuevo edificio, para 1716 se reubicó en su totalidad el retablo y la sillería de la colegiata mudéjar. El 11 de octubre de 1718 se inauguró el templo barroco de Nuestra Señora del Pilar.
 
En 1750, después de varios proyectos de reforma que jamás se llevaron a cabo, se acepta el plan de Ventura Rodríguez para edificar la capilla barroca del Pilar. El 6 de octubre de 1751 Rodríguez recibe el visto bueno de Fernando VI y desde el 2 de noviembre de ese año, cuando se destruyó la capilla medieval, comenzaron a ejecutarse las obras, que se prolongaron hasta el 12 de octubre de 1765. La mayor parte de la construcción fue sufragada por el obispo Francisco Ignacio de Añoa y Busto y por el pueblo zaragozano, que en ocasiones donaba su trabajo sin pago alguno.
 
Entre 1863 y 1872 el obispo Manuel García Gil promovió la culminación de la cúpula central, que se finalizó en 1869. El programa iconográfico fue renovado gracias a Bernardino Montañés y Félix Burriel, que decoraron varias cúpulas del templo. Finalmente, durante las Fiestas del Pilar de 1872, se consagró la basílica.
 
Los estragos causados por los franceses durante los Sitios de Zaragoza causaron que el pueblo incrementara notablemente su devoción hacia la Virgen, pues incluso gran cantidad de defensores de la ciudad llegaron a dormir dentro del tabernáculo de la Virgen. A pesar de que una bomba fue arrojada cerca de la capilla de San Juan no produjo daño alguno, aunque el 8 de febrero de 1809 dos bombas cayeron cerca de la cúpula de la sacristía mayor y de la capilla de Santa Ana, y en el acto pereció una cantidad indeterminada de personas alojadas en la Basílica. Dos días después una bomba de doce arrobas cayó cerca de la capilla de San Antonio, pero no llegó a explotar.
 
Para el 20 de febrero la situación se había tornado insostenible y la Junta de Defensa de la ciudad solicitó al comandante de las fuerzas galas, Jean Lannes, la rendición de Zaragoza. El francés aceptó y otorgó todos los honores a los más de ocho mil vencidos, que entregaron sus armas en el Palacio de la Aljafería al día siguiente.
 
Para salvar a la ciudad del Ebro del saqueo al que seguramente la someterían los galos, la Junta de Defensa de la ciudad propuso al Cabildo entregar al ejército vencedor doce alhajas. La más suntuosa era una que había sido regalada por Bárbara de Braganza, esposa de Fernando VI, y que tenía casi dos mil brillantes.72​ La totalidad de las joyas tomadas por Lannes ascendían a más de 130.000 pesos fuertes.
 
1904 fue el año declarado por Pío X como «jubilar mariano». Durante este período varias damas de España comenzaron a invitar al pueblo a recaudar fondos para coronar solemnemente a la Virgen. El 28 de septiembre, gracias a la intervención de la condesa de Guiomar, Pío X otorgó su apoyo a la causa.​
 
La corona fue construida en los talleres Ansorena de Madrid gracias al patrocinio de un grupo encabezado por la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena. El 28 de abril de 1905 el cardenal zaragozano Juan Soldevila llevó las coronas a Roma para ser bendecidas por el Papa.
 
El 20 de mayo fue el día en que se coronó a la Virgen del Pilar. Prelados de toda España y representantes diplomáticos acudieron a la ceremonia, donde también estuvo presente un número hasta entonces inusitado de peregrinos. A las doce en punto del día el obispo coronó al Niño y después a la figura de la Virgen, en medio de una atmósfera de emoción generalizada. Días después comenzaron las peregrinaciones, realizadas por grupos, ya que no era posible obtener alojamiento en la ciudad para todos los peregrinos. En memoria de la coronación canónica, cada día 20 del mes la Virgen no lleva manto.
 
Por Real Orden del 8 de octubre de 1908, le fue concedido el título de Capitán General, corroborado con la solemne imposición de manto y fajín, el 9 de mayo de 1909.
 
La madrugada del 3 de agosto de 1936, durante la Guerra Civil Española, el trimotor republicano Fokker lanzó tres bombas, de 50 kilogramos cada una, sobre las torres de la Basílica del Pilar. Una de ellas quedó clavada en la Basílica del Pilar, otra atravesó el techo y la última llegó a penetrar la bóveda del coreto de la Virgen y causar serios daños en el marco dorado de La adoración del nombre de Dios, de Goya. Ninguna de ellas llegó a estallar ni causar daños de consideración, hecho que fue atribuido a un milagro de la Virgen. Las bombas fueron desactivadas y hoy en día se exhiben en pilastras cercanas a la Santa Capilla.
 
El 24 de junio de 1948, el papa Pío XII concedió a la catedral de Nuestra Señora del Pilar el título de basílica menor, mediante el breve Decus ornarnentumque.​ Más de cuatro décadas atrás, el 22 de junio de 1904 el gobierno del rey Alfonso XIII había declarado El Pilar Monumento Histórico-Artístico Nacional.
 
El Congreso Mariológico y Mariano Internacional se llevó a cabo en la Basílica en octubre de 1979. A pesar de que el papa Juan Pablo II no asistió, para dicha celebración se mandó remodelar las cúpulas y los tejados del templo.
 
El 2 de enero se conmemora la fiesta de la Venida de la Virgen, el 12 de octubre es la fiesta del Pilar y el 20 de mayo es la fiesta de la coronación canónica. Por eso, los días 2, 12 y 20 de cada mes la imagen aparece sin manto, dejando ver la guarnición semicilíndrica de plata labrada de la columna.
 
Es tradicional en Aragón, y también en algunas regiones vecinas, el que los niños sean presentados una vez en su vida a la Virgen del Pilar, lo que se conoce como «pasar por el manto de la Virgen». Debe de hacerse antes de hacer la Primera Comunión, en esa etapa de la vida en que se considera al niño «inocente», es decir, que no ha alcanzado el «uso de razón». Existen tradiciones similares con otras vírgenes en varias partes de España.
 
El 10 de octubre de 1613, el Concejo de Zaragoza acordó guardar anualmente el día 12 de aquel mes, con lo que la fiesta religiosa del 12 de octubre pasó a ser también festividad civil. Finalmente, el papa Clemente XII aceptó en el siglo XVIII el 12 de octubre como fecha para la celebración de la «festividad de la Virgen María Aparecida en Carne Mortal».
 
En lo que respecta a los actos rituales (ofrenda de flores, de frutos, etc.), sus orígenes se encuentran en los inicios del siglo XIX, siendo resultado de la evolución de diversas ceremonias religiosas. Se supone fruto del fervor popular y de la iniciativa de las familias más acomodadas de la ciudad.
 
Son las fiestas patronales de Zaragoza que se celebran en honor de la Virgen, patrona de la ciudad. Tienen lugar la semana del 12 de octubre en que se celebra la fiesta patronal. Por lo general, las fiestas comienzan el fin de semana anterior al día 12 y se prolongan hasta el domingo posterior por lo que duran unos diez días.
 
En las fiestas del Pilar tienen lugar un buen número de eventos festivos organizados por el Ayuntamiento de la ciudad a los que se unen no pocas iniciativas privadas de organizaciones o colectivos privados que aprovechan la semana para organizar muestras, concursos y otras actividades de interés popular. Las más destacadas celebraciones pilaristas son:
 
Solemne misa de Infantes
Se celebra en el altar mayor de la basílica del Pilar el día 12 de madrugada.
Ofrenda de flores.
Representa el punto culminante de las celebraciones y la mayor manifestación de la devoción popular hacia la Virgen. El día 12 por la mañana, se lleva a cabo una ofrenda en la que miles de personas ataviadas con el traje regional aragonés o de otros lugares del mundo llevan ramos o centros de flores hasta la plaza del Pilar. Allí se teje un enorme manto a una virgen situada sobre una estructura metálica. La gran aceptación popular la atestiguan los centenares de grupos inscritos para la edición de 2016 y las más de doce horas que dura el desfile. La tradición de la ofrenda data del año 1958, por iniciativa del concejal Manuel Rodeles, tras haber observado la ofrenda que celebraban a la Virgen de los Desamparados en las fiestas de Valencia.
Misa Pontifical.
Tras la ofrenda a la Virgen, el día 12 se celebra una misa pontifical en la basílica del Pilar a partir de las 12.00, tras la que se desarrolla una procesión.
Ofrenda de frutos.
Se lleva a cabo el día 13 por la mañana y tiene un recorrido similar al de la ofrenda de flores. En esta procesión se presentan a la Virgen los más variados frutos de la tierra aragonesa. Su primera edición es anterior a la ofrenda floral pues tuvo lugar en 1949.
Rosario de cristal.
Un espectáculo sin parangón en el mundo, el desfile del rosario de cristal aúna religiosidad y arte. La procesión consiste en un conjunto de 29 carrozas de cristal iluminadas interiormente de las que, al menos, quince representan los misterios del rosario. A ellas, se aúnan un buen número de farolas y estandartes. Los pasos fueron portados a hombros hasta 1926 y no se alumbraron con luz eléctrica hasta el año 1940. El rosario parte de la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en donde tiene su sede, el día 13 al anochecer recorriendo las principales arterias de la ciudad. Su origen data de 1889.
 
Himno:
 
Virgen santa, Madre mía,
luz hermosa, claro día,
que la tierra aragonesa
te dignaste visitar(bis)
 
Este pueblo que te adora
de tu amor favor implora
y te aclama y te bendice
abrazado a tu Pilar.
 
Pilar sagrado, faro esplendente,
rico presente de caridad.
Pilar bendito, trono de gloria,
tú a la victoria nos llevarás.
 
Cantad, cantad
himnos de honor y de alabanza.
Cantad, cantad
a la Virgen del Pilar.
 
Se atribuyen a la intercesión de la Virgen del Pilar diversos milagros, entre los que destacan la asombrosa curación de doña Blanca de Navarra, a la que se creía muerta, y las de invidentes como el niño Manuel Tomás Serrano y el organista Domingo de Saludes o el llamado «Milagro de Calanda», por el que al mendigo Miguel Pellicer, nacido en Calanda, se le restituyó la pierna que le fue amputada en octubre de 1637. Este suceso extraordinario ocurrió el 29 de marzo de 1640 y fue proclamado como milagro el 27 de abril de 1641 por el arzobispo Pedro Apaolaza Ramírez, tras un proceso en el que intervinieron tres jueces civiles y fueron interrogados veinticinco testigos. Ese mismo año, el rey Felipe IV mandó ir a palacio a Miguel Pellicer y arrodillándose ante él le besó la pierna. Este hecho prodigioso determinó que en 1642 la Virgen del Pilar se convirtiera en co-patrona de Zaragoza junto a San Valero. Más mundanos resultan otros hechos que se le atribuyen, como liberaciones de presos, superación de pruebas o éxitos económicos y deportivos.
 
Entre las campañas militares que los católicos consideran obra de su intercesión se cuenta la toma de Zaragoza de manos musulmanas en 1118, la resistencia ante el ejército francés durante la Guerra de Independencia Española y la protección del templo en la Guerra Civil Española. De esta última se narra el bombardeo sufrido por el templo el 3 de agosto de 1936, cuando fueron arrojadas sobre la Basílica de El Pilar tres bombas que no estallaron. Las cargas que cayeron en el templo se exponen a los lados del Camarín de la Virgen e integran la larga lista de hechos milagrosos atribuidos a la Virgen.
 
En la Iglesia de Los Robles, (Antiguamente el Pilar), Municipio Maneiro, Margarita, Estado Nueva Esparta, Venezuela, se venera a la Virgen del Pilar como Patrona del Pueblo junto al co-patrono San Judas Tadeo, y se conservan una campana de plata dorada en la que se talló la imagen de la virgen y una pequeña imagen tallada en oro macizo de la Virgen del Pilar, cuya introducción se debe a la Reina "Juana La Loca", hija de la Reina "Isabel la Católica" de España, en pago por la salud devuelta a su marido el Rey Fernando de Aragón, quien había estado muy enfermo; dicha introducción data desde la época de la Colonia aproximadamente desde el año de 1504 y es desde esa fecha cuando en la comunidad de Los Robles o El Pilar se venera a "La Pilarica" y cada año los fieles a la virgen y a la iglesia católica celebran con gran fervor las fiestas de la Virgen del Pilar todos los 12 de octubre de cada año.
En la Catedral de San Cristóbal de La Laguna (Tenerife, Canarias, España) se conserva una pequeña talla de alabastro llamada "Virgen de Trapani" pero que algunos investigadores sugieren que es en realidad una talla de la Virgen del Pilar. De ser cierto sería la representación de "La Pilarica" más antigua del Archipiélago Canario.​ En la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, en la misma isla, se encuentra la Parroquia de la Virgen del Pilar, una de las más importantes de la ciudad, la cual está presidida por una pequeña réplica de la Virgen del Pilar procedente de Zaragoza.
En Huelva (ciudad del descubrimiento) cada 12 de octubre se celebra como en el resto de España la fiesta de la Hispanidad, teniendo Huelva un barrio con ese nombre y donde cada año sale una representación de la Virgen del Pilar por las calles de este.
Aparte, la patrona del barrio de Guanarteme (Las Palmas de Gran Canaria, Canarias, España) también es la Virgen del Pilar, dando nombre así a la Plaza del Pilar y al Instituto de Educación Secundaria y Bachillerato Nuestra Señora del Pilar.
En Valladolid, en el barrio del Pilar, existe una iglesia neogótica con esta advocación.
En Benejúzar, Alicante, en el monte de dicho pueblo, hay un Santuario dedicado a esta advocación, celebrándose fiestas y romería del 8 al 12 de octubre.
En Cartagena, se encuentra una talla de la Virgen del Pilar en la Base de Submarinos de la Armada Española, ya que esta advocación es la Patrona de los submarinistas. En la primera inmersión del Submarino torpedero de Isaac Peral, este llevó consigo una Virgen del Pilar, estando reconocida como Patrona de este Cuerpo desde 1946. La talla que se encuentra en la base luce un manto con el emblema de los submarinistas, que estos llevan cada año en el mes de febrero a la ciudad de Zaragoza para conmemorar el aniversario del Arma Submarina.
En Pilar, provincia de Córdoba, Argentina: Capilla de Nuestra Señora del Pilar, erigida entre 1698 y 1711. Es Monumento Histórico Nacional. Allí, el 10 de septiembre de 1819, el General Manuel Belgrano, ya muy enfermo, hace entrega del mando del Ejército del Norte al Cnel. Mayor Francisco Fernández de la Cruz. También transitaron el lugar hombres como el General José de San Martín, el Brigadier General Juan Bautista Bustos, Santiago de Liniers, el Marqués de Sobre Monte, José María Paz y Juan Facundo Quiroga. La capilla dio el nombre a la localidad.
En La Jagua del Pilar, Colombia: iglesia de nuestra Señora del Pilar. La fiesta de la Virgen del Pilar se celebra el 12 de octubre.
En Montequinto, un barrio de Dos Hermanas (Sevilla) se encuentra una talla de la virgen con la advocación Nuestra Señora del Pilar en su Mayor Dolor. Se trata de una imagen de la virgen dolorosa de 1.62 de altura. Pertenece a la agrupación parroquial de HUMILDAD Y PILAR. Realizan estación de fe cada sábado de pasión y celebran sus cultos cada mes de octubre.
 
el 10-XII-1118, el Papa Gelasio II dirige la bula Litteras devotionis al ejército cristiano que sitiaba la ciudad, comunicándole la aceptación y consagración del obispo por ellos propuesto, Pedro de Librana, de origen francés, y concediendo indulgencias a los que murieren en el asedio, a los que en él combatiesen y a aquellos «qui praefatae urbis ecclesiae, a saracenis et moabitis dirutae, unde reficiatur, et clericis inde famulantibus, unde pascantur, aliquid donent vel donaverint». Que esta «ecclesia», por cuya restauración ofrece indulgencias el Pontífice, se refiere a la de Santa María aparece por la carta circular, con que el nuevo obispo, Pedro, una vez conquistada la ciudad, remite la bula papal, por medio del arcediano Miorrando «universis Ecclesiae fidelibus, archiepiscopis, episcopis, abbatibus, presbyteris, omnibus catholicae fidei cultoribus». Para su restauración y para alimento de sus clérigos pide el obispo limosna generosa. El contenido de esta carta manifiesta la fama general de que gozaba ya entonces la iglesia de Santa María y la conciencia de su antigüedad. En la circular se añadían a las indulgencias del Papa, las del propio obispo Pedro, las del arzobispo de Toledo, Bernardo; obispo de Huesca, Esteban; obispo de Calahorra, Sancho, y el cardenal Bosón, legado pontificio y las «omnium episcoporum Hispaniae». Una prueba bien clara de que la fama del templo de Santa María trasciende ya los límites ciudadanos y aun diocesanos.
 
AMADA, José Félix de, Compendio de los milagros de Nuestra Señora del Pilar, Zaragoza, 1680.
ANSÓN NAVARRO, Arturo y Belén Boloqui Larraya, «Zaragoza Barroca», en Guillermo Fatás Cabeza, (coord.) Guía histórico-artística de Zaragoza, Zaragoza, Ayuntamiento (Servicio de acción cultural), 1991, págs. 249-327. Cfr. especialmente la sección «Basílica de Nuestra Señora del Pilar», págs. 287-322. ISBN 84-86807-76-X.
ARAMBURU, Manuel Vicente, Historia cronológica de la S.A y A. Capilla de Nuestra Señora del Pilar, Zaragoza, 1766.
ARBIOL, Antonio, España feliz por la milagrosa venida de la Reina de los Ángeles, Zaragoza, 1718.
«El Pilar», Gran Enciclopedia Aragonesa (en línea).
GRACIA GIMENO, Juan Antonio, y Eduardo Torra de Arana, El Pilar de Zaragoza, Escudo de Oro, Barcelona, 2002, pág. 9. ISBN 84-378-1288-5.
LASAGABÁSTER ARRATÍBEL, Daniel, Historia de la Santa Capilla de Nuestra Señora del Pilar, Zaragoza (Reyes de Aragón, 5): D. Lasagabáster, 1999. ISBN 84-605-8648-0.
LASIERRA GÓMEZ, Carlos. "La Virgen del Pilar en sus estampas" Bubok, 2009.
NOUGUÉS SECALL, Mariano, Historia crítica y apologética de la Virgen nuestra señora del Pilar de Zaragoza y de su templo y tabernáculo desde el siglo I hasta nuestros días, Madrid, Alejandro Gómez Fuentenebro, 1862.
RINCÓN GARCÍA, Wifredo, El Pilar de Zaragoza, Zaragoza, Everest, 2000. ISBN 84-241-0044-1.
RISCO, Manuel, España Sagrada, t. XXX. Contiene el estado antiguo de la Santa Iglesia de Zaragoza [...] y una colección de las epístolas de San Braulio [...], Madrid, Antonio de Sancha, 1775.
 

jueves, 29 de julio de 2021

III, BENEDICCIÓ DE DEU.

III

BENEDICCIÓ
DE DEU.



EN
LA MATINADA.



Benedicite
Omnia
opera Domini
Domino.

(Cántich dels tres jóvens de
Babilonia.)







Lo
sol desde la mar d´orient envía
Son primer raig, engendrador del
día;
Los pins de les montanyes lo reben ab fervor;
La
benvinguda á sa faysó li donan
Les boyres de la serra, que se
fonen
Sentintne les besades de la sua calor.







III
BENDICION
DE DIOS.



EN
LA MAÑANA.



El
sol, desde los mares de oriente, nos manda su primer rayo, padre del
día; los pinos de los montes lo reciben alborozados; los vapores de
la sierra danle á su modo la bienvenida, derritiéndose á los besos
de su dulce calor.





Ánimes
racionals, ab l´oroneta
Que fuig, ab los perfums de la
floreta,
Ab lo ressò del cántich qu´entonan monts y
valls,
Pujem á Deu, volem á les altures,
Y en nom de les
humanes criatures
De gratitut mostremli los més ardents flamalls.



Senyor,
beneyt sïau, llum de la vida;
Permeteu que ma ánima axerida
De
bon matí vejentvos exalce ´l vostre Nom;



Ara
lo sol sa claretat escampa,
Y ara també la resplandor
s´estampa
De vostra imatge viva dins l´esperit del hom.



Vos
creáreu del mon exes belleses
Que ab tanta d´abundor vehém
exteses,
Ab sola una paraula reblíreu l´ample espay;
Y ab
vostre mot vivificant rodaren
Les estrelles, les serres
s´axecaren,
Y brollaren les aygues corrent sens aturay.



Vos
moveu exos sérs donantlos força;
Vos aturau lo Mal que los vol
torce´,
Vos d´esperit de ciencia per gracia los ompliu.



Y
vostra voluntat benavirada
Es per tots ells de cor
reverenciada,
Perque d´amor hi cova dins ell lo sant caliu.





Almas
racionales, con la golondrina que vuela, con los perfumes de la
florecilla, con el eco de los cánticos que exhalan valles y
montañas, subamos á Dios, volemos á las alturas; y, en nombre de
los humanos, démosle las más ardientes muestras de gratitud filial.



Señor,
bendito seas, luz de la vida; permite que mi alma, regocijada al
verte, ensalce esta mañana tu santo Nombre. Ahora derrama el sol su
tibia claridad; y, ahora tambien, el resplandor de tu divino Verbo se
grava en el espíritu humano.




creaste esas cosas bellas del mundo, que con tal abundancia se
ofrecen á la vista; con sólo una palabra henchiste la inmensidad
del espacio; y, á esa palabra vivificante, rodaron los astros por
sus órbitas, se levantaron las sierras, y surgieron las aguas,
corriendo sin reposo.




mueves los séres, dándoles actividad; Tú paras el ímpetu del Mal,
que intenta extraviarlos; Tú por gracia les infundes espíritu de
ciencia. Y tu bienaventurada voluntad acátanla de corazon todos
ellos, porque en todos ellos arde el sagrado rescoldo del amor.







Aucellets
del espay, coloms ayrosos,
Que us elevau est dematí
joyosos,
Perdentvos per les ones y els nubolets del cel;
Benehíu
al qui estufa vostres ales,
Benehíu al qui pinta vostres gales
Y
eus dona una llengueta més dolça que la mel.



Aygues
de pluja que formau rïeres
Y l´hermosura sou de les
praderes,
Torrents que de les roques rompeu lo badaluch;



El
Senyor vos aplega en bons paratjes,
Y fent córrer inflats vostres
venatjes
Ab ells á la semensa prepara jorn astruch.



Oh
boschs ombrívols, selves estojades,
Glorificáu la Má que us ha
formades
Y la sava us dispensa dels arbres d´antigor;
Camps de
blat hont l´oratje jugueteja
Y ahönt la fauç del llaurador
lluenteja,
En est matí cantaune la gloria del Senyor.



¡Oh!
jo us convit, ma cristïana lira
Sént que llohau al Sér per qui
delira...
¡Senyor, vos qu´enardíeu les harpes d´Israel,
Vos
que ´l cor encenguéreu del Profeta,
Dau á tots exos sérs, dau
al poeta
La veu de l´alabança, l´agrahiment fidel!







Avecillas
del espacio, gentiles palomas, que esta mañana emprendéis el vuelo,
locas de alegría, sumergiéndoos en las olas del aire y en las
tornasoladas nubes; bendecid al que vigoriza vuestras alas; bendecid
al que pinta vuestros colores, y os da lengua más dulce que la miel.



Aguas
pluviales, que formáis arroyos, hermoseando las praderas; torrentes,
que os abrís cauce entre masas de rocas; el Señor os reune en
lugares aptos, y dirigiendo vuestras hinchadas corrientes, prepara
felices días á la siembra.



Oh
sombríos bosques, escondidas selvas, glorificad la mano que os
formó, y áun os da la savia de los vegetales de la antigüedad.
Campos de trigo, donde juguetea el manso céfiro y brilla la hoz de
los labradores; cantad esta mañana la gloria del Señor.



¡Ah!
yo os convido; mi cristiana lira sabe que alabáis al Ser, objeto de
su entusiasmo... ¡Señor, Tú que enardeciste las arpas de Israel,
Tú que inflamaste el corazon de los Profetas, da á todos los séres,
da al poeta, la voz de la alabanza, el himno del agradecimiento!







Natura
se desperta, l´alterosa
Montanya sembla que ab sa faç
blavosa
Saluda les llunyanes riberes de la mar;
L´áliga desde
´l cim reprén volades,
Y desde ´l pla s´en pujan
perfumades
Essencies que l´oratje s´en du pe´l comellar.



L´home,
diamant del Cel, per desventura
Engastat en la terra,
s´apressura
Á unir l´acció de gracies al hymne matiner;
¿Veys
al pagés que surt de la cabana,
Com ascolta la veu de la
campana
Que li diu: “per Deu sía ton pensament primer?”



Home,
cor escalfat, que fantasías
Un nou mon en desig, cor que
somías,
¿Saps tu quí dona forces y ajuda á lo teu vol?



¿De
hónt vens tu, poderosa inteligencia,
Que la terra espurnejas ab
t´ardencia,
Ab flama molt més viva que l´ull cremant del sol?



Era
un dels jorns de Creació, y exires
De la Má creadora, y
exoíres,
Home débil, la parla del Deu omnipotent;
Y ab sa
clemencia divinal passares
Del Paradís, y aprés senyorejares
En
sigles pochs la terra, l´orient y l´occident.







Naturaleza
sale de su sopor; la alta montaña de azulado rostro, saluda al
parecer las lejanas orillas de la mar; el águila emprende repetidas
veces su vuelo, de la cima del collado; y las llanuras despiden
olorosas esencias, que la brisa se lleva á las quebradas de los
montes.



El
hombre, diamante del Cielo, engastado por desgracia en la tierra, se
apresura á unir su accion de gracias al himno matinal de la
Creacion. ¿Veis al campesino que sale de su choza, cómo atiende á
la voz de la campana, que le dice: consagra á Dios tu primer
pensamiento?



Hombre,
corazon ardiente, que en tu deseo fantaseas nuevos mundos; corazon
que sueñas; ¿sabes tú quién da fuerzas, quién da brío á tus
grandes expansiones? ¿De dónde vienes, poderosa inteligencia, cuya
llama reparte chispas en la tierra toda, más que el ojo centelleante
del sol?



Era
uno de los días de la Creacion, y saliste de la mano creadora, y
escuchaste, débil criatura, la palabra de Dios Omnipotente. Por
divina clemencia pasaste las puertas del Paraíso; y luégo, en
breves años, te apoderaste del oriente y del occidente en el
planeta.




Y
si pe´l nort fredós hont res hi aguanta
Més que lo gel y el
trebolí qu´espanta,
L´home pot fer que onejen les palmes del
mitjorn;
Si en los deserts hont lo llopart habita
Y el sol
crema los òssos del moabita,
L´home pot delitarse fent un verjer
d´un forn;



Es
que la sobirana Inteligencia



Ha
mogut als humans ab providencia,
Es que de Ella rebérem la força
y lo voler;
Es que Deu ha impulsat la raça humana,
Y en el
nort y en el sur, y en mont y en plana,
Dexá y dexa guspires del
infinit poder.



Benhíu
á Deu, vilatjes y masíes,
Ciutats, alberch de dòls ó
d´alegríes,
Realmes de la terra que al hom energulliu,
Nacions
glorificades per la ciencia,
Jutjes, artistes, reys de la
eloqüencia,
De vòstron únich Pare la gloria benehíu...

¡Ay,
Senyor! ¡Deu magnífich! ¡Alabada
Sía la vostra Essencia
benhaurada!
Jo sent dins mes entranyes lo foch de vostre
amor;
Tots exos sérs vos cantan y enaltexen;
¡Oh! ¡que no
n´hi haja cap dels qu´existexen
Que no diga mil voltes son
cántich al Senyor!!

1873.


Y si nada en el helado
norte, donde nada existe sino eternas nieves y horribles
ventisqueros, el hombre puede hacer que se columpien las palmas del
mediodía; si en los desiertos donde vive el leopardo, y el sol quema
los huesos del moabita, el hombre puede encontrar deleite, trocando
en verjel las abrasadas llanuras,

es que la soberana
Inteligencia de Dios ha guiado providencialmente la humanidad; es que
de ella hemos recibido la fuerza y el querer; es que Dios ha
impulsado á la raza humana; y en el norte, y en el sur, y en todas
partes dejó y deja centellas de su poder infinito.



Bendecid
á Dios, aldeas y cortijadas; ciudades, alberge de tristezas y
alegrías; reinos de la tierra, orgullo de los hombres; naciones
glorificadas por la ciencia; jueces, artistas, reyes de la palabra,
bendecid la gloria de vuestro único Padre.



¡Ay,
Señor! ¡Dios grande! ¡Alabada sea tu soberana Esencia! Yo siento
en mis entrañas el fuego del amor. Todos los séres te cantan y
glorifican. ¡No haya un solo átomo en la existencia universal que
no repita millares de veces su cántico al Señor!

lunes, 3 de junio de 2019

Tomo I, texto VI, bayle general Daragon, Berenguer de Bardaxin

VI. 17 de agosto. 


Instrucciones dadas por el rey don Martín al baile general de Aragón y a Berenguer de Bardaxí, sus consejeros, de lo que debían decir de su parte en el concilio provincial que iba a celebrarse en Zaragoza sobre la unidad de la Iglesia. 

VI.
Reg. 2251. fol. 70.
Parece ser del día 17 de agosto de 1407.

Memorial de las cosas quel bayle general Daragon et en Berenguer de Bardaxin conselleros del senyor rey han a dir e explicar por part del dito senyor en el concilio provincial que ara nuevament se deve celebrar en la provincia de Saragoça.

- Primerament sabida la jornada et lugar on el dito concilio se
devra celebrar iran personalment en aquell et presentades les letres
del senyor rey que aportaran al arcevispe et a todo el
concilio et al prior de Saragoça qui deura seyer en aquell por part
del padre santo et exposaran et explicaran a todo el dito concilio la
convencion personal concordada por el padre santo et su adversario de
Roma fazedera en la ciudat de Sahona porques seguesca union en
la Esglesia de Dios: a la qual convención todos los reyes de
christianos assin de aquesta obediencia como de la otra han
delliberado enviar sus solempnes embaxadores por instar e
prosseguir por todas vias et maneras razonables la dita union segund
que de todo aquesto es certificado el dito senyor. E por tal
que los ditos messatgeros hayan mayor autoridad et efficacia
los ditos reyes quieren que las ditas messatgerias vayan por part
dellos et del clero de sus regnos: e por aquesto el dito senyor rey
el qual en el negocio de la dita unidat ha tanto treballado
como princep de christianos queriendo se conformar con los
otros reyes et princeps ha delliberado enviar gran et solempne
messatgeria a la dita convencion la qual vaya de part suya et
de todo el clero de su regno: e aquesta messatgeria repute eser
expedient et necessaria el dito senyor rey por muytas razones
especialment por las siguientes. - Johanes secretarius. - Primerament
por tal como el dito senyor et sus regnos han treballado
incessantment
entre los otros reyes et regnos de christianos en
prosseguir la dita unidat et por consiguient es muy razonable et
necesario que sean participantes en la deseada et bienaventurada
conclusion la qual con la voluntad de Dios sespera seguir de la dita
unidat. - Johanes secretarius. -
Item que seria gran cargo del
dito senyor et encara del clero de su senyoria si todos los
otros reyes et princeps de christianos et cleros de aquellos enviavan
sus messatgeros en la dita convencion et el dito senyor el qual es el
mas amigo rey de christianos daquesta obediencia noy enviava el qual
razonablement deve seyer en el present açi de los primeros. -
Johanes secretarius. -
Item es encara muy expedient et necesario
quen la dita convención haya messatgeros del dito senyor et de los
otros reyes de christianos car si era caso que el dito padre santo et
su adversario discordavan o disceptavan en alguna cosa o
tornavan atras daquello que profierto havian en aquell
caso los messatgeros de los ditos reyes et princeps deven treballar
et concordar aquellos et deven instar que aquello que ofrecido ses se
seguesca
es cumpla por obra. E assin mismo si algunos los quales
por aventura aman mas la division que la union de la Esglesia davan
algunos empaxamientos a la dita concordia aquestos aytales
serian represos e refrenados por los ditos embaxadores et
aquesto propriament se pertenesca fazer a los ditos
messatgeros. - Johanes secretarius. -
Item si el dito padre santo
et su adversario renunciavan et se seguia eleccion de uno otro
tercero muyto et sobiranament es necessario quey
haya messatgeros del dito senyor rey en guisa que si en
lesdevenidor la dita renunciacion o nueva eleccion eran
impugnades puedan los ditos embaxadores testificar con verdat
de todo et quanto sera dito ne fecho en las ditas renunciacion et
nueva eleccion. - Johanes secretarius. -
Item los ditos
embaxadores poran impetrar por todo el regno el clero
gracias antes que renuncien y es asaber aquellas que al dito
senyor rey et al clero seran vistas seyer impetradoras. E
entiende el dito senyor et es versemblant quel dito padre
santo qui es muy afectado assin como deve seyer razonablement en
complacer al dito senyor et al bien avenir de su regno atorgara
todo et quanto le sera demandado pues razonablament lo puede
atorgar e assin mismo poran impetrar gracias si bien visto les
sera de aquell qui nuevament sera esleido en papa. - Johanes
secretarius. -
E como en el espaxamiento et sostenimiento
de la dita embaxada se hayan a fazer muytas despesas a
las quales el senyor rey por diversos cargos que necesariament
ha a sostenir no puede supplir e la dita embaxada
principalment se faga por bien avenir de los negocios de la Esglesia
e por consiguient el clero razonablament deva supportar
el cargo de sustener aquella por aquesto los ditos bayle
general
et Berenguer de Bardaxin pregaran de part
del dito senyor todo el concilio que por reverencia de Dios e por
esguart del bien avenir de la Esglesia et honor del dito
senyor e dellos quieran dar lugar e manera que entre ellos sera
ordenado algún tallo del qual la dita messatgeria se pueda pagar
certificandolos como por semblant el dito senyor fa amprar el
concilio el qual nuevament se celebra en la ciudat de Saragoça.
- Johanes secretarius. -
E parece al dito senyor que aquesto
por las razones dessuso ditas deve fazer et atorgar
graciosament el dito concilio atendido mayorment que
entro a la present jornada el dito clero no ha havido
cargo alguno de pagar res en embajada ques sia fecha
por aferes de la Esglesia yassea en los regnos et
tierras de otros reyes todas las messatgerias que son seidas
fechas en prosecucion de la dita unidat de la Sglesia
(Sgle-glesia) sean stadas pagadas de los bienes de los
clerigos. -
Johanes secretarius. -
E por tal que los
dineros
qui por aquest esguard exiran del dito
concilio no sian distribuidos en otros usos sino solament en
sostenimiento de la dita embaxada pareceria et plaze al dito
senyor que deviessen seyer esleidas ciertas personas
eclesiasticas alli en el dito concilio qui reciban las
pecunias qui del dito tallo por la dita razon
imposadero exiran et pervendran las quales personas fiablas
prometian et juraran no distribuir ne convertir las ditas
monedas sino tan solament en sostenimiento de la dita embaxada. -
Johanes secretarius. -
E parece al dito senyor que considerada la
qualidat del negocio et la honor del dito senyor rey
e
del clero los missatgeros enviados por la dita razon deven
seyer de VII en VIII solempnes personas en las quales
haya un gran et solempne prelado et a aquell deve seyer dado
poder assin por el senyor rey como por el dito concilio de instar e
prosseguir la dita union de la Esglesia segund
que pus
largament se contiene en una cedula dentro la present
interclusa: et del dito poder se deve fazer carta publica por
el dito concilio la qual sea enviada al dito senyor rey. - Johanes
secretarius. - Item es visto al dito senyor rey que por sostenimiento
de la dita messatgeria la qual el dito senyor
presumex que
durara un anyo deven imposar tallo los concilios
de las provincias de Saragoça et de Tarragona que puxe
en summa de XV o de XX milia florins los quales
si todos mester noy seran poran seyer restituidos e tornados
por aquellos qui seran deputados a levar el dito tallo. -
Johanes secretarius. - Item si el dito concilio queria caber en
esleir las personas qui deven seyer enviadas en embaxadores
pareceria que deviese seyer induzido por aquellas mellors
maneras que fer se pora por los ditos bayle general et
en Berenguer de Bardaxin que la eleccion de las ditas personas fuese
remetida al dito senyor el qual Dios mediant esleira
tales personas que sera bien avenir de los aferes et honor del
dito senyor e de todo el dito clero. - Johanes secretarius. -
Item
a imposar el dito tallo sera induzido el dito concilio por los
ditos bayle et Berenguer con aquellas mellores mas graciosas
et dolças maneras que fer se pora: pero si era caso quel dito
concilio de todo en todo recusasse imposar el dito
tallo o de pagar la dita embaxada la qual cosa el dito senyor no
puede presumir siales dito por los ditos bayle general et en
Berenguer de Bardaxin quel dito senyor rey fara con nuestro senyor el
papa que imposara un subsidio por la dita razon sobre el dito
clero et lashora faran por fuerza aquello que agradablament
no quieren fer e no les sera en res gradecido. - Johanes
secretarius. -
Item si es caso que el dito concilio atorgue
de imposar tallo por la dita razon assin como se deve fazer es
expedient que por via de sensal
o en otra manera mas util se manlieven los dineros que deuran
exir del dito tallo o partida de aquellos por tal que de
continent la dita embaxada pueda seyer desempaxada la qual nos
puede retardar por razon del termino de la dita convencion el qual y
es fuert propinquo y es a saber en la fiesta del sant
Miguel
del mes de setiembre primero vinient: et los
dineros que en la dita manera seran manlevados poran seyer
pagados de los dineros quis culliran del dito tallo el qual se
ha a cullir por alguna dilacion de tiempo segund que a cada
uno puede seyer notorio. - Johanes secretarius. - Item que antes de
todas cosas del present memorial et de las cosas en aquell contenidas
favlaran et tractaran los ditos bayle et Berenguer con el dito
reverend arcevispo et prior de Saragoça los
quales segund creyer del dito senyor ayudaran e vendran fuert
(este fuert es como el foarte rumano, fort, fuerte: muy) favorables a tractar e concloure todas las ditas cosas et presentaran a ellos et al concilio las letras quel dito senyor los envia ensemble con la present. - Johanes secretarius. -
E en las ditas cosas et cadauna de aquellas los ditos bayle general et Berenguer de Bardaxi prestaran diligencia et obra con acabamiento que de continent sean executadas e complidas rescribiendo al dito senyor continuament de todo et quanto en los ditos aferes por ellos sera fecho et enantado.

- REX MARTINUS.

https://es.wikipedia.org/wiki/Berenguer_de_Bardaj%C3%AD

Lengua aragonesa (no la fablilla inventada, la de las b y las z)

lunes, 30 de agosto de 2021

FE, ESPERANÇA Y CARITAT. Miquel Victoriá Amer.

FE, ESPERANÇA Y CARITAT.



I.


Quant
se veren Adam y Eva


Per
la primara vegada,


Y
sentiren dins son cor


L'amor
sens fi de nostr'ánima,


Que
en agrahiment a Deu torna


Tot
lo bé que d'Ell devalla;


Humiliats,
ab les mans juntes,


Los
ulls al cel axecaren,


Y
son amor muntá al cel,


Transformat
en la paraula.


¡Ó
primer himne d'amor!


¡Ó
primera veu d'hosanna!


¡Quí'l'
tornés sentí' a la terra,


Bella
música de l'ánima!




FÉ,
ESPERANZA Y CARIDAD.


I.


La
primera vez que se vieron Adán y Eva, y sintieron en sus corazones
el amor inmenso de nuestra alma, que devuelve a Dios en
agradecimiento todo el bien que de Él desciende; reconocidos y en
ferviente plegaria elevaron al cielo sus ojos y remontáronse hacia
las nubes sus afectos transformados en la palabra.


¡Ó
primer himno de amor! ¡ó voz primera de hosanna! ¡Quién volviese
a oírte sobre la tierra, sublime música del espíritu!





Lo Criador totpoderós


En
sentirla 's va complaure;


Y,
per amor a sos fills,


Feu
que del cel devallassen


Tres
puríssimes donzelles


D'amor
eternal formades:


Tres
bessones, sols visibles


Per
qui creu, espera y ayma.


Dins
son cor sent l'una a Deu,


L'altre
a la terra es sa imatge,


L'altre
lo veu en lo cel


Y
al cel vol sempre tornarse'n.


Llavors
fonch quant Deu va dir


A
Adam y Eva estes paraules:


-
A vostre cor agrahit


Li
he volgut donar les ales


De
tres amors, tres virtuts,


Fe,
Caritat y Esperança,


Ab
que, quant vulla, a mi vinga


Pera
veure'm cara a cara,


Pera
habitar mon palau,


Pera
menjar a ma taula.


Tot
quant he creat a la terra,


Tot
ho he fet pera vosaltres;


Del
arbre del bé y del mal


Sols
la fruyta está vedada,


Puix
moririeu de mort


Lo
mateix jorn que 'n menjasseu. -


Adam
y Eva al paradís


Devant
Deu varen romandre;





Complacióse de oírla el
Criador omnipotente; y, por amor a sus hijos, hizo que bajaran del
cielo tres purísimas doncellas engendradas por el amor eternal, tres
hermanas visibles sólo para el que cree, espera y ama.


La
una siente a Dios en lo íntimo de su corazón, la otra es su imagen
sobre la tierra, la otra le ve en la gloria y volver a ella es su
constante anhelo.


Entonces
fue cuando Dios dijo a Adán y Eva estas palabras:- Pláceme (Me
place; placéme
) regalará vuestro corazón agradecido las alas
de tres amores, de tres virtudes, Fé, Caridad y Esperanza, para que
pueda volar a mí cuando quiera y verme cara a cara, vivir en mi
palacio y bienaventurada sentarse a mi mesa. Cuanto he creado sobre
la tierra es para vosotros; solo os es vedada la fruta del árbol del
bien y del mal, pues moriríais de muerte en el momento mismo que la
tocarais. - 
Adán
y Eva permanecieron a la presencia de Dios en el paraíso, delicioso
vergel de alegría,





Plasent verger d'alegría


Que
llurs fills tot jorn demanen,
Jatsia recort no 'n quet,


Mes
la Fe 'l pinta encara are.


Y
vingué al mon la superbia


Aportada
per lo diable


A
fer guerra a les virtuts


Ab
que Deu enriquí l'ánima.


Eva
escoltá la serpent,


No
a la Fe que l'hi parlava


Ab
la veu d'humilitat,


Filla
de Amor y Esperança.


Y
Adam també a la superbia


Son
cor, com Eva, donava,


Y
la mort entrá a la terra


Com
reyna a senyorejarla.


Ay,
pecat de vanagloria,


¿Quí
'l' recorda sense llágrimes?


¿Quí
'l' mentará sens lo plant


Que
de pare a fills devalla,


Que
per tot lo mon s'esten


Y
per toda edat s'escampa?


¡O
mala clau de la mort!


May
l''haguès forjat lo diable


Per
fernos perdre la vida,


La
vida que Deu ens dava!

___



por el cual a todas
claman sus hijos, pues aunque no queda de él la memoria, descríbele
la Fé todavía.


Y
conducida por el diablo vino al mundo la soberbia a hacer guerra a
las virtudes con que Dios enriqueció el alma. Eva escuchó a la
serpiente que le hablaba con el acento de la humildad, hija de la
esperanza y del amor. Y Adán entregó como Eva su corazón a la
soberbia, y la muerte entró cual reina a señorear el mundo.


¡Ay,
pecado de vanagloria! ¿Quién puede recordarte sin lágrimas? ¿Quién
meditará en ti sin el llanto que de padres a hijos desciende, que se
esparce por todo el mundo, y se perpetúa en todas las edades? ¡O
mala llave de la muerte! Nunca pudiera Luzbel forjarte, para hacernos
perder la vida que Dios en su bondad nos regalara!

____



II.





Restant
Deu enfellonit


Feu
justicia assenyalada


Forallançant
a Adam y Eva


De
sa heretat y sa casa:


Vers
lo qual son cor, sos ulls


Tot
plorosos se giraven


Quant
la terra de la mort


Devant
ells se presentava...


Y
devant del paradís


Tant
sols hi veyen lo ángel


Que
'l brant flamejant brandia,


Y
les flames que volaven


Entorn
del árbre de vida


Lo
camí per' esborrarne.


¡Ay,
primer himne d'amor!


¡Ay,
perduda veu de hosanna,


Que
en lo jorn de la creació


De
la terra al cel pujava!


¡Ay,
veus del cor, veus de gloria,


Bella
música de l'ánima!


¿Qué
'us heu fet, y está la terra


Tota
triste y desolada?


Del
paradís Adam y Eva


Sols
malmesa l'Esperança


S'en
dugueren ab lo plor


Que
llur pecat infantava;





II.


Irritado
el Señor hizo señalada justicia, lanzando a Adán y Eva de su
heredad y de su casa: hacia ellas volvían su corazón y sus ojos
lagrimosos, cuando se presentó a su vista la tierra de la muerte....


Y
a la puerta del paraíso sólo veían al ángel que blandía la
espada de fuego, y las llamas que rodeaban el árbol de la vida para
borrar el camino que a él conducía.


¡Ay,
primer himno de amor! ¡Ay, perdida voz de hosanna que en el día de
la creación te elevabas hacia el cielo! ¡ Ay, voces del corazón,
voces de gloria, sublime música del alma! ¿Qué fue de vosotros que
está la tierra toda tan triste y desolada?


Del
paraíso solamente se llevaron Adán y Eva la maltratada Esperanza y
el llanto que engendró su crimen; y alzaron hacia el Señor su vuelo
la






Y la Fe y la Caritat


Escarnides,
rebujades


S'en
tornaren cap al cel,


Cap
al cel fent la volada.


L'Esperança
anar volia,


Volia
aná' ab ses germanes,


Mes
tan estreta le duyen


Que
obrir no pogué les ales;


Y
ella be veya en lo cel


Ses
dues sors ben aymades,


Y
pendre 'l vol no podia,


Y,
pobreta, les cridava


Que
volia anar ab elles,


Que
vinguessen a axecarla!


Fe
y Caritat respongueren


Que
foren tan maltractades


En
lo mon, que no hi vendrien


Sino
ab Deu altre vegada,


Perque
be hi fossen rebudes


Y
enjamés foragitades.


Mes
tant dol, tant dol ne feya


La
desvalguda Esperança,


Benavyrança
somiant


Y
no trobant mes que llágrimes,


Que
a la Fe y la Caritat


Deu
va fé, aquesta encomanda:


-
Tornau al mon, filles meues,


Mon
fill Jesús esta nit


Naxerá
dins una estable;


L'humilitat
torna al mon





Fé y la Caridad
despreciadas y escarnecidas. Bien quiso la Esperanza seguirlas, mas
llevábanla tan oprimida, que no pudo extender sus alas. Ella veía
en la gloria a sus amadas compañeras, mas no pudo alzar el vuelo y
llamábalas triste, y decía que a levantarla vinieran, que con ellas
irse quería!



y Caridad respondieron que había sido tan cruel con ellas el mundo,
que otra vez no volverían sino con el Señor, para ser bien
recibidas jamás de allí lanzadas.


Mas
tal era el duelo, tal el gemido de la Esperanza desvalida, soñando
siempre ventura 
y
no hallando sino lágrimas, que Dios dijo a la Fé y a la Caridad: -
Volved, volved al mundo, hijas mías. Jesús, mi hijo, nacerá esta
noche en un pesebre y tornará al mundo la humildad que





Que lo diable bandejava.


Tornau
al mon, filles meues,


Feu
reviure l'Esperança


Que
allí defall tota sola,


Y
aculliment si no 'us daven


Contra
superbia, avaricia


Y
lucsuria malanada,


Contra
ira, gola, enveja,


Contra
peresa bastarda,


Mon
Fill al peu de la creu


Vos
oferirá posada;


Y
allá estaréu per quants vullen


Muntar
ab les vostres ales


Al
cel d'amor que he promés


A
qui creu, espera y ayma. -


___

perseguía
Luzbel. Volved al mundo, hijas queridas, haced revivir la Esperanza
que débil y sola desfallece; y si no os diesen acogimiento contra la
soberbia, la avaricia y la lujuria torpe, contra la ira, la envidia,
la gula y la pereza bastarda, mi hijo os dará hospedaje al pie de la
cruz; y allí moraréis perpetuamente, para ofrecer vuestras alas a
cuantos anhelen remontarse al cielo de amor que he prometido a quien
cree, espera y ama.


_____