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lunes, 29 de abril de 2019

LAS GESTAS DEL CONDE BERNARDO DE RIBAGORZA

2.21. LAS GESTAS DEL CONDE BERNARDO DE RIBAGORZA (SIGLOS IX-X. JACA)
 
En el valle del Noguera Ribagorzana, en una pequeña ermita, se dedicaba a Dios el fraile Vicmar.
Una noche, en medio de una gran tormenta, llamaron a su puerta solitaria dos caballeros agotados, anciano uno, joven el otro. Los acogió al calor de su fuego, pero poco tardó el primero, exhausto y enfermo, en morir. Era Beltrán, fiel escudero del padre del más joven, Bernardo, hijo del conde Ramón. Ardía Bernardo en deseos de batirse con el moro, de modo que, tras enterrar a Beltrán, su guía, le preguntó al eremita dónde encaminarse para hacerlo. Éste le dirigió hacia las tierras de Jaca, donde gobernaba Galindo, hijo de Aznar.

Llegó justo en el momento en el que Acmet, un auténtico gigantón moro, atacaba con sus huestes a los cristianos, para tratar de recuperar Jaca. El conde Galindo y Acmet lucharon cuerpo a cuerpo, cayendo heridos ambos, aunque este último, demostrando su bravura, aún tuvo fuerzas para derribar y matar al vasco Zaldívar, que había acudido a socorrer al jacetano. Luego se retiró momentáneamente para reponerse y volver a atacar.

Bernardo creyó llegado el momento y no lo dudó: blandiendo su espada «Preclara» —que había ganado en combate al emir árabe Oto de Poitiers y luego heredado su abuelo y su padre— entró en batalla y desafió a Acmet, que menospreció su valor al verle tan joven. Pero, manejando el acero como un guerrero avezado, derribó y dio muerte al gigante moro, siendo aclamado en las calles de Jaca y obsequiado en el palacio de Galindo.

Quiso el conde jaqués entregar a Bernardo tierras y honores si le daba su espada, pero éste se negó. No obstante, accedería a cambio de la mano de Toda (o Teuda), su hija, de quien se enamoró nada más verla. Explicó Bernardo que su padre era conde y que su madre fue hija de Carlomagno, aunque una intriga palaciega les obligó a huir, acabando él y su escudero Beltrán en la ermita de Vicmar, de donde acababa de llegar.

Hubo matrimonio. Galindo se ciñó la espada «Preclara» y el conde Bernardo, acompañado de Toda, su esposa, recorrió victorioso las tierras que riegan los dos ríos Noguera y el Isábena.
Ribagorza comenzó a sacudirse el yugo musulmán, mientras los cristianos que luchaban con él, enardecidos por su valentía y caudillaje, cantaban y extendían por doquier las gestas de Bernardo, que fundó el monasterio de Santa María de Obarra.
 
LAS GESTAS DEL CONDE BERNARDO DE RIBAGORZA
 
 
[Iglesias Costa, Manuel, «Leyendas y tradiciones ribagorzanas. La canción del conde Bernardo», Cuadernos Altoaragoneses (13-III-1988), pág. VI.]
 
 
https://www.iea.es/catalogo-de-publicaciones
 
 
https://www.aragon.es/estaticos/GobiernoAragon/Departamentos/PoliticaTerritorialJusticiaInterior/Documentos/docs/Areas/Informaci%C3%B3n%20territorial/Publicaciones/Coleccion_Territorio/Comarca_Ribagorza/documentos_IV-3_ca36c7ff.pdf

domingo, 28 de junio de 2020

Capítulo 2


CAPÍTULO II.

En que se describe el condado de Urgel.

En la región de estos pueblos Ilergetes, y a los extremos de ella y a las partes más cercanas al río Segre, está situado este condado, cuyos fines y límites a los principios fueron estrechos y solo ocupaban los montes más ásperos de él, que son los que están junto a la Seo de Urgel y confinan con el reino de Francia, tierra áspera, fragosa e inaccesible; pero después, a sus tiempos, por el valor y esfuerzo de los condes y de sus mismos vasallos, se fue dilatando y extendiendo por las orillas del Segre hasta llegar al Ebro, y por las orillas y tierra mediterránea de las dos Nogueras, Pallaresa y Ribagorzana, subiendo hasta el vizcondado y valle de Áger, y discurriendo desde la Seo de Urgel hasta Agramunt, y de aquí a Bellpuig y de Bellpuig a Lérida, que también fue de su condado; y comprende dentro de sí las riberas de Sió y Bragos, ríos que traviesan esta tierra y fertilizan con su riego muchos pueblos y tierras que están en sus riberas. Confina con la Noguera Ribagorzana, vizcondado de Áger, marquesado de Pallars, condado de Eril, condado de Fox (Foix) en Francia, vizcondado de Castellbó, condado de Cerdaña, ducado de Cardona, la Segarra, las riberas del río de Cervera, hasta la ciudad de Lérida, y con Segre, hasta volver donde se juntan él y Noguera Ribagorzana. Los pueblos más principales, y de los que se hacía principal y particular mención en las enfeudaciones que hacían los reyes de Aragón y condes de Barcelona a los condes de Urgel, eran: Balaguer, Albesa, Albelde, Menargues, Linyola, Agramunt, Pons, Monmagastre, Corrioles, Lo-Donzell, Vives, (recuerdos a Daniel Albesa Vives de Fuentespalda, Fondespala) Collfret, Tiurana, Oliana, Vilaplana, Altés, Puig-vert (en dos líneas, Puigvert, Puigverd). Oliola, Las-Puelles, Camarasa, Cubells, Mongay, Butzenit, Lorens y otros muchos que había vecinos a estos, y se comprendían todos con el nombre de condado de Urgel. Es generalmente todo él tierra fértil y abundante de trigo, cebada, avena y otros granos, y toda suerte de legumbres y frutas, y más en particular de almendras; y esto en tanta abundancia, que, no sin razón, le llamaron los antiguos granero de España, así como Sicilia de Italia. Cógese mucho aceite, miel y mucho salitre, y en algunas partes, vino. Abunda de grandes y dilatados prados en que pastoran infinidad de vacas, yeguas y carneros; y así eran grandes las rentas y provechos ordinarios que recibían los condes cada año, sin empobrecer ni vejar a sus vasallos, que comunmente casi todos eran ricos, y la tierra casi toda se labraba, y daba trigo y otros granos en abundancia, en muchas partes que el día de hoy solo sirven de prados para apacentarse en ellos el ganado. La tierra en los llanos es muy seca y gruesa, y llueve muy tarde en ella, que por ser toda ella tan desabrigada, con dificultad se detienen las nubes, por no haber montes vecinos a cuyo reparo y abrigo se detengan; pero el año que llueve, que suele ser ordinariamente de dos en dos años, es tal la cogida y fruto que sacan de aquella tierra, que un año solo hace olvidar la carestía y esterilidad de cuatro. En el llano que comunmente llaman lo pla del Urgel (el pla de l'Urgell en catalán de Pompeyo Fabra) corren tres ríos, que aunque poco caudalosos, pero dan grande provecho sus aguas: estos son el Corp, el río de Cervera y Sió, que bajan de los montes de la Segarra y desaguan en el Segre. Las riberas de estos ríos, y más la de Sió, están muy pobladas de lugares y abastecidas de todo género de frutas y hortaliza, y lo mismo es por toda la ribera del Segre. En medio del llano hay un lago que llaman de Ivars, por razón de un lugar vecino. De este se saca sal, y a no ser de ella tan abundante toda Cataluña, (son muy salaos los catalanes) si se beneficiara, valiera muchos ducados; pero como de Cardona y de la mar se saca tanta, no se hace caso de la de este lago. Suelen las avenidas del río de Cervera y de Sió, que reciben todas las aguas de la Segarra, de tal manera fertilizar y regar los pueblos de sus orillas, que el año que salen de madre queda aquella tierra cual otra Egipto con las avenidas y crecientes del Nilo; (sólo les faltan los cocodrilos a los payeses, por eso llevan Lacoste) y cuanto mayores son las avenidas de estos ríos, tanto mejores y más ciertos son los provechos que salen de aquella tierra. Abunda de todo género de caza, particularmente de perdices, conejos y javalíes; y finalmente, no falta en ella nada de aquello que es menester para el servicio y regalo de sus paisanos, y es todo el condado tan fértil, que, si abundan lluvias, con poco trabajo da abundantísimas cosechas y frutos. En el verano, en las llanuras, aprieta mucho el sol, así como en el invierno el frío. Los de los montes lo pasan mejor, porque durante el estío son muy frescos y en el invierno muy provistos de leña. La ciudad de Balaguer es de muy buen cielo y clima y muy sana, así como todo el condado, y entre otros lugares, es alabado de mejor cielo y clima el Terrós, del que, hablando Bernardino Gómez de Miedes arcediano de Murviedro y canónigo de Valencia, (de Alcañiz), en la historia del rey don Jaime el primero (jaime-i-conquistador.blogspot.com), dice estas palabras: es esta villa, según fama de los que por algún tiempo han residido en ella, de las más sanas de España, por la subtibilidad y pureza del aire y aguas o por algún buen vapor que sale de la tierra, el cual, recibido por los sentidos, purga el celebro de tal manera, que a los locos furiosos (como Manel Riu Fillat), y principalmente a los endemoniados (como Arturo Quintana Font), los llevan allí para que sanen; y está en refrán muy usado en Cataluña, en comenzar uno a enloquecer o endemoniarse: á este llévenle al Terrós.
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Texto con ortografía actualizada en parte: Con esta ocasión comenzó a tomar fuerza de armas, y reducir a la corona real algunas villas y castillos de estos barones, hasta que llegó a Terrès, villa pequeña y cercana a Lerida y Balaguer. - Es esta villa, según fama de los que por algún tiempo han residido en ella, de las más sanas de España, o por la subtilidad y pureza del ayre y aguas, o por algún buen vapor que sale de la tierra. El cual recibido por los sentidos purga el celebro, de tal manera que a los locos furiosos, y principalmente a los endemoniados, los llevan allí, para que sanen. Y así está en refrán muy usurpado por Cataluña; en comenzar uno a enloquecer, o endemoniarse: a este llévenlo a Terrès.
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Del buen clima de este condado y vizcondado de Áger son testimonio los naturales de él, por lo mucho que suelen envejecer, y más que en otras partes (casi tanto como en Okinawa): son gente entendida, valiente, fuerte y animosa, sufrida en los trabajos y, por estériles que sean los años, estiman más sufrir trabajos y necesidades en sus casas, que ir divagando por el mundo, dejando aquellas inhabitadas. Criábanse en lo más áspero de las montañas de este condado aquellos antiguos almogávares, tan nombrados en las historias y tan estimados de sus reyes, por su gran valor y esfuerzo. Su mayor hacienda y ejercicio es el campo, y de él esperan su bien y riqueza; y su mayor mercadería es el trigo, y entra por su causa mucho dinero en este condado. En las poblaciones grandes hay mucha gente docta y de letras; y para la educación de sus hijos y buena enseñanza de ellos, reciben gran beneficio de la universidad y estudio de Lérida, que fue antiguamente de los condes de Urgel (con permiso del Papa y del Rey de Aragón), donde envían (a) sus hijos; y de aquí es que hay entre ellos mucha gente erudita y política (como Durán y Lérida, o Duran i Lleida) y de buenos entendimientos, y que se han siempre preciado de dar buena satisfacción y cuenta de las cosas que les han sido encomendadas.

CAPÍTULO XVIII.


CAPÍTULO XVIII.

Estado de las cosas de España, y de los gobernadores que vinieron a ella; presa de Corbins y Arbeca, pueblos ilergetes.

La pérdida de las décadas de Tito Livio ha oscurecido casi lo mejor de los hechos de nuestros ilergetes y de los demás españoles, y puesto en olvido lo que aconteció por estos reinos; de donde viene que todos los que escriben de estos tiempos, pasan tan de corrida, como cosa de que no tienen nada que decir ni afirmar con certeza. No dudo yo que después de haber pasado todo lo que queda dicho, quedarían herederos y descendencia de Belistágenes o de su hijo, príncipes de los ilergetes, que poseerían en devoción del pueblo romano aquellos pueblos; pero tengo también por cierto, que esta devoción no sería de mucha durada, porque estaban los romanos tan deseosos de tener guerra con Ios españoles, y por ocasión de ella merecer triunfos, ovaciones, coronas, adquiriendo riqueza y reputación, que ellos mismos aborrecían la paz y sosiego; y eran tantas las sobras y tiranías que usaban con los españoles, que ellos mismos eran causa y ocasión que cada día hubiese levantamientos y tomasen las armas contra ellos, para librarse del yugo tan pesado en que estaban metidos; pero el fruto y provecho de estos levantamientos y empresas no era para ellos, sino para los romanos, que, con título de rebeldes al senado y pueblo romano, de fementidos y perjuros, les quitaban la hacienda, tomaban los pueblos, y a veces los vendían por esclavos, y ellos quedaban ricos, atrayendo a si todo el oro y plata que podían, para meterlo en Roma en sus triunfos y ovaciones, ganando reputación entre los suyos y buen nombre en aquella ciudad; y lo que más era de lamentar fue, que jamás tuvieron los romanos guerra en ninguna provincia de España, que, para sojuzgarla, no se valiesen de la gente de otra provincia de España; y era tal la desdicha de los nuestros, que jamás se supieron unir y juntar todos, y hacer un cuerpo para echar a los romanos, porque si así lo hicieran, es cierto que quedaran libres de enemigos tan continuos, codiciosos y pesados; pero la poca confederación y discordias de los nuestros, admitió los extranjeros, y aún los engrandeció: y esta ha sido siempre la felicidad de las naciones bárbaras que han llegado a España, de cartagineses, romanos, godos, moros y otros, que nunca les ha faltado el favor y socorro de los naturales, que son los que después lo han llorado, cuando la experiencia les ha enseñado ser imposible el remedio.
Sucedió a Marco Catón en el gobierno de Cataluña, que era provincia de la España Citerior, Sexto Degio y de la Ulterior Publio Scipion Nasica, que era hijo de Cayo Neyo Scipion, aquel de quien queda dicho que murió a manos de Mandonio e Indíbil y sus ilergetes. Sexto Degio tuvo algunos encuentros con los vecinos del Ebro que, cansados de los inmoderados y excesivos tributos que les pedía, tomaron las armas diversas veces con gran daño de sus romanos; y si no le valiera Scipion, que estaba en Portugal, quedara del todo perdido y acabado. a estos sucedieron, Cayo Flaminio en la Citerior, y Marco Fulvio Flavio Nobilior en la Ulterior; y respetando Flaminio el valor de los españoles, porque no tenía el ejército ni el poder que los otros procónsules habían tenido, no solo conservó la paz con ellos, sin hacerles sobras ni agravios, pero a sus armas más presto volvió las espaldas que la cara. Después de estos vino Lucio Emilio Paulo y el mismo Marco Fulvio fue confirmado otra vez, y gobernaron los años 189 y 188 antes de Jesucristo señor nuestro. Al año siguiente tuvimos a Publio Junio y Plaucio Hipseo: a estos fueron sucesores Lucio Manlio Acidino y Cayo Atinio, que gobernaron los años 186, 185; y los años siguientes de 184 y 183 fueron nombrados en Roma Lucio Quincio Crispino para la Ulterior, y Cayo Calpurnio Pisón para la Citerior; y en el entretanto hubo algunas revoluciones en Portugal, do murió Cayo Atinio que gobernaba aquella provincia (Lusitania), y Acidino tuvo guerra con los celtíberos, junto a Calahorra; y si no
llegara un poderoso ejército de tres mil soldados de a pie y doscientos de a caballo, todos romanos, y veinte mil infantes y trescientos caballos latinos, lo pasaran mal.
En el año siguiente fueron nombrados Aulo Terencio Varron para la Citerior, y P. Sempronio Longo para la Ulterior: a estos dio el senado cuatro mil soldados de a pie y cuatrocientos de a caballo, todos romanos, y cinco mil infantes y quinientos caballos latinos, para que con esta gente y caballos reformasen los ejércitos de España, y enviasen los soldados viejos a descansar, según era estilo de aquella república, que nunca olvidaba el premio ni descanso de los que bien habían servido. En tiempo de este Varron, los vecinos de Corbins, pueblo de los ilergetes, que está en un alto donde se juntan Segre y Noguera Ribagorzana, cansados de los romanos y de su insaciable codicia, tomaron las armas para librarse de ellos, y lo mismo hicieron otros pueblos vecinos, aunque lo calla Livio, y solo dice de Corbins. Sus palabras son estas (1: Liv., lib. 39, c. 42. ): Aulus Terentius in Suessetanis oppidum Corbionem vineis et operibus expugnavit, captivos vendidit; quieta deinde hiberna et citerior provincia habuit. Dice que Aulo Terencio, por fuerza de armas, con torres y cavas que hizo alrededor de ellas, tomó la villa de Corbion y vendió por esclavos todos los que tomó vivos. Por haber hecho mención en este lugar de la palabra vineis, explica lo que es este instrumento y dice fray Gerónimo Román en su República, que hoy llaman gato y los latinos vinee o vineas,
y era hecho de esta manera: tomaban madera lijera y delgada y tablas, y armaban una como tumba ancha, de ocho pies de altura, y de largo diez y siete; estaba muy llena de aldabas y asas; cercábanla y guarnecíanla por los lados de mimbres, porque aunque tirasen muchas pedradas y golpes, no se rompiese. Iba guarnecida y cubierta de pieles de animales recién muertos, y estos muy doblados, porque si acaso viniese fuego, no lo pasase fácilmente; y puestos dentro muchos hombres, iban con sus artificios muy apriesa, y llegando a los muros, los minaban y daban con ellos en tierra. Hacen mención de esta máquina Propercio, Vegecio, Lipsio y otros. Asímismo dice Livio, que vendió por esclavos a todos aquellos que cogió vivos en aquella ciudad. El modo como se hacían estas ventas era, que sacaban en lugar público a los que habían de ser vendidos, y les ponían guirnaldas en las cabezas, y con esta señal daban a entender que eran cosa de la república, para que los comprasen de mejor gana, por la seguridad grande que había en la venta; y esto era lo que dice Livio en otro lugar sub corona vendere. Asímismo a estos esclavos, para que fuesen más vistosos, les ponían en pie sobre una piedra algo levantada, y a los que eran vendidos así, decían que erant de lapide empti, esclavos comprados de encima la piedra; y si los tales eran ultramarinos, les pintaban los pies de una pintura o engrudo blanco, para que el que compraba supiese lo que compraba; y asímismo, cuando vendían otras cosas, hincaban una lanza en el lugar donde se hacía una almoneda, y a este tal modo de vender las cosas llamaban subhastare (sub+hasta o asta), que es lo mismo que ponellas debajo de la lanza o vendellas debajo la lanza o debajo la guirnalda. Con esta presa de Corbins quedó muy sosegada esta parte de Cataluña, y en todos los pueblos ilergetes nadie le osaba mover, escarmentados todos con el castigo que había hecho Terencio con los de aquella villa, el cual se quedó en Cataluña, donde invernó (se dice que dijo: recullòns, quína rasca fot), aunque después no le faltaron encuentros con los celtíberos, junto a Ebro, donde les tomó algunos pueblos.
Lo que aquí se puede dudar es, si este pueblo Corbion es Corbins; porque de las palabras de Livio se echa de ver claro que era en los suesetanos, región diferente, aunque muy cercana de los ilergetes, y Corbins, como hoy se ve, está entre Lérida y Balaguer, a la orilla de los ríos Segre y Noguera Ribagorzana, que es en medio de los pueblos ilergetes. Seguiré en esto la opinión de Gerónimo Pujades (1: Lib. 3, cap. 52. ), que siente ser Corbins, y siguiendo a Florián de Ocampo, halla que los ilergetes y suesetanos eran muy vecinos y rayaban en la vuelta del septentrion con los vascones, en cuya región moraban las suesetanos, que tomaron el nombre del pueblo de Sangüesa, que antes se llamaba Suesa, según parece en cartas públicas y privilegios que dice haber visto aquel autor, concedidos por el rey de Aragón y Navarra, donde está aquel pueblo; y así fue muy posible por razón de la vecindad, como vimos a Indíbil valerse de los suesetanos, como de vecinos que le eran, siempre que quisiese; y fue fácil cosa a Livio meter a Corbins en los suesetanos, extendiendo los límites de ellos hasta Segre, entendiendo que Corbion estaba en su distrito; y hácese más creíble esto, porque, entre los pueblos del reino de Navarra y merindades de ella no hallo ninguno que se llame Corbion, ni aun le sea semejante en el nombre, y es muy fácil a los autores forasteros, como era Tito Livio, alargar o estrechar los términos de las provincias, escusados de no haber estado en ellas.
Esta presa de Corbins fue año de 181, y el año después entró Varron triunfando en Roma, y llevó en el triunfo gran tesoro. Terentius, qui ex Hispania decesserat, ovans urbem iniit. Translatum, argenti pondo IX millia CCCXX; auri LXXX pondo, et duae coronae aureae pondo LXVII, que, según el traductor de Livio, eran mil trescientas libras (pondo, pound) de plata, ochenta y dos de oro, y sesenta y siete que pesaban las coronas del mismo metal; y Ambrosio de Morales, que lo reduce a la moneda de ahora, dice que las dos coronas de oro pesaban valor de setecientos ducados, y lo demás subía a valer poco menos de cien mil ducados; do se echa de ver la riqueza que había en España, pues no habiendo hecho otras conquistas, ni tenido otras victorias, sino esta de Corbins y otras de los celtíberos, llevó tanto tesoro a Roma.
En este mismo año fueron pretores en la España Citerior Quinto Fulvio Flaco, y en la Ulterior Publio Manlio. La primer cosa que hallamos haber hecho Fulvio Flaco, fue poner cerco en un lugar fuerte en los pueblos ilergetes llamado Urbicua, que hoy llamamos Arbeca, a fines del llano de Urgel (lo pla de Urgell), no lejos de los montes de Segarra, muy señalado por el insigne alcázar (alcássar, al-qasr árabe, que vinieron después) que tenían en él los duques de la casa de Cardona, señores que fueron de aquel pueblo y baronía. Los de este pueblo debían haber hecho algún gran movimiento, pues obligó a Flaco que luego diera sobre él: túvolo cercado muchos días, y le dio muy recios combates, y en ellos perecieron muchos romanos, y vinieron para socorrerle muchos celtíberos; pero no fueron poderosos para hacer alzar el cerco, aunque hubo muchas peleas y escaramuzas, porque siempre hallaron brava resistencia, y perecieron muchos romanos y otros quedaron heridos; y los celtíberos de cansados se volvieron, porque no se sentían con fuerzas para valer a los cercados, aunque hicieron todo lo que les fue posible, y así la ciudad fue tomada, saqueada y del todo destruida, y los despojos de ella dio el pretor a los soldados. Así lo cuentan todos, sacándolo de Tito Livio (1: Liv., lib. 40, c. 16. ), cuyas palabras son estas:
Fulcium Flaccum, oppidum hispanum, Urbicuam nomine, oppugnantem, Celtiberi adorti sunt: dura ibi proelia aliquot facta; multi romani milites et vulnerati, et interfecti sunt. Victi perseverantia Fulvii, qui nulla vi abstrahi ob obsidione potuit, Celtiberi, fessi proeliis variis, abcesserunt. Urbs, amoto auxilio eorum, intra paucos dies capta et direpta est; praedam militibus praetor concessit. Ha parecido traer estas palabras, para deshacer la opinión de algunos, que han afirmado que Arbeca era en la Celtiberia, lo que no dice Livio, sino que los celtíberos la socorrieron, aunque Pujades no quiere que Urbicua sea Arbeca, sino un pueblo llamado Ciutat, que está más abajo de la Seo de Urgel, en la ribera del Segre, en un alto, o Ciutadilla, que está (a) dos leguas de Arbeca, no muy lejos del monasterio de Poblet (1).
Alcanzada esta victoria, prosiguió este pretor su gobierno, que para la España tarraconense fue harto peor que una peste; pues en algunas batallas que tuvo con los españoles, afirma Paulo Orosio (2), natural de Tarragona, autor muy antiguo y grave, que en la España tarraconense mató veinte y tres mil hombres y cautivó cuatro mil; y Ambrosio de Morales, que lo saca de Tito Livio, dice haber muerto treinta y dos mil celtíberos, presos diez mil y novecientos caballos y ciento sesenta y dos banderas, lo que no hubiera sido, si no le hubieran favorecido otros españoles amigos suyos, que esta fue, como dije, la desdicha de estos reinos, que siempre tuvieron los romanos de su parte españoles por amigos, con cuyas fuerzas vencieron y destruyeron a los otros que estaban en desgracia de los romanos, y siempre salió de nosotros mismos el astil con que fuimos cortados.

(1) Pujad., lib 3, c. 53.
(2) Oros., lib. a, c. 20, in fine.

domingo, 15 de marzo de 2020

IV. Col. De cód. t.9, fol 81. 13 abr. 1147.

IV.

Col. De cód. t.9, fol 81. 13 abr. 1147.

Sit notum cunctis presentibus et futuris quod ego Raimundus gratia Dei barcinonensis comes et marchio princepsque Aragonis dono et concedo ipsum castrum de Almenar hominibus centum de Balager cum omnibus suis terminis et pertinentiis et cum omnes almunias quas infra terminos ipsius castri fuerunt sive adhuc erunt dempta ipsa turre Sancte Marie Solsone cum suo termino et meum domengum sive dominicum de ipso milite qui tinnerit ipsum castrum per me. Afrontat namque predictum castrum ex parte orientis in alveo que vocant Noguerola sive in termino de Allesa et a parte orienti sic ascendit per terminos et signos et cruces ad ipsa Serra de ipso Sas. Et.... dit per signos et cruces et terminos usque ad turrem de Mirarnal. Et sic descendit per terminos signos et cruces per terminum de ipsa Çaida et sic vadit et descendit per terminos et signos et cruces usque in guardia de Fenoledo et descendit usque in ipsa serra. Et sic va.... tra solis occasum. Et sic ascendit per signos et cruces usque ad ipsa turre de Arches et per terminos et signos et cruces ascendit usque ad ipsa turre de Agela et sic ascendit per terminos usque ad ipsa turre que est ultra Villa Viride et ascen.... et cruces usque ad rivum de Castilo et sic revertitur per terminos et signos et cruces usque ad supradictum alveum Noguera in aquilonari parte. Et quantum inter istas afrontationes includunt et ipsi termini continent sic dono vobis supradictum.... montes et valles petras mobiles et inmobiles podios constructos vel construendos fontes et fontanulis aquis aqualibus molendinis cum caputaquis piscationes sive venationes arbores pomiferas aut impomiferas.... sechanum et subregum turres et almunias constructas vel construendas vieductibus et reductibus inventiones vias et semitarias sive omnia visibilia aut invisibilia que ad usum pertinet aut inde exierit sive supradictum.... turrem sancte Marie. Et adhuc dono vobis hominibus de Almenar ut in omni Aragonensi regione nec in Barchinonensi comitatu vos nec vestra posteritas in civitate nec in villa aut in via nec in foro usaticum nec toloneum nullum detis. Tali vero pacto dono supradicta omnia ut vos et vestra posteritas habeatis eum per me et per mea posteritas per secula cuncta ad vestrum proprium alaudem et ad faciendas vestras voluntates et inde non eligatis nullum alium seniorem neque patronem nisi me aut posteritas mea et ego non mittam alium nullum seniorem super vos nec super vestra posteritas nisi Petrus Raimundi de Eril qui modo tenet ipsum castrum per me et sua posteritas que post illum teneat per me: et quando Deus dederit Ilerdam in potestate christianorum vos et vestra posteritas per unumquemque annum mihi et mea posteritas faciatis censum pernas C que unaquaque valeat denarios decem et octo et tres centas fogaças et fanechas C de civata et vos nec vestra posteritas nullum alium censum faciatis nisi hoc quod superius.... nisi decima et primicia quam fideliter domino Deo donetis: et si opus est mihi ad bellum nec ad defendendum de nostrum honorem ubi possitis cum cybum ad duos dies volo ut mihi succurratis: et jubeo ut supradicto militi et sua posteritas omni tempore dum ipsius castri habeat guerram ille vos bene custodiat cum suos milites et vos teneatis vestras guardias. - Signum + Raimundi comes qui hanc cartam donationis scribere jussi et cum propria manu hoc signum scripsi et firmavi testibusque subscriptis firmare mandavi. - Acta ista carta donationis idus aprilis anno ab incarnatione Christi M°C°XLVII. - Sig+num Petrus Raimundi de Eril qui hoc donum laudo et confirmo. - Sig+num Guillelmus Raimundi Dapifer. - Sig+num Gerallus de Yorba. - Sig+num Guillelmus de Subirats. - Sig+num Raimundi de Puigalt. - Guillelmus Sac qui per mandamentum comitis scripsi die et anno quo supra et hoc est signum + ejus (1).

(1) Esta escritura y la que lleva el número XV no existen ahora en el archivo, pero existirían seguramente cuando el archivero Pedro Miguel Carbonell las trasladó en las últimas hojas del códice que se cita.
Este códice es una recopilación de constituciones catalanas sobre paz y tregua.


jueves, 2 de septiembre de 2021

Johan Nicholau, canonge Durgell, castell de Montferrer

 

Al molt honorable mossen Johan Nicholau canonge Durgell als capita e batle del castell de Montferrer.
Molt honorable mossen. Per mossen Johan Soler som certificats de la bona cara e consell per vosaltres prestats circa la tuicio e guarda dels castells de Montferrer e altres del capitol de que molt vos comendam eus pregam que continuants vostre be obrar façau ço que loablement haveu acustumat. Pregants vos tant com podem de continent doneu orde que de les rendes e emoluments del dit castell pertanyents a senyor paguen e façau pagar los IIII homens deputats en custodia de aquell per lo dit mossen Johan Soler en manera sien contents. E aço no haja falla com sie necessari per la salut de aqueixa terra. Data en Barchinona a XI de octubre del any MCCCCLXIII.
- P. de Belloch. - Los deputats del General et cetera.
Domini deputati et cetera.

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https://www.montferrercastellbo.cat/

Història i patrimoni

Montferrer i Castellbò és el desè municipi més extens de Catalunya i el primer de l'Alt Urgell. Aquesta entitat territorial va néixer de la unió dels antics ajuntaments de la Vila i Vall de Castellbò, Aravell, Guils del Cantó i Pallerols del Cantó, entre els anys 1970 i 1972.

Des del punt de vista històric, cal destacar de tot aquest conjunt la trajectòria

històrica de la vall de Castellbò, ja des de l'edat mitjana, encapçalada pel castell que li dóna nom, el qual el trobem documentat des de principis del segle X. Els antics vescomtes d'Urgell, convertits en senyors del castell i de la vall per donació del comte d'Urgell el 989, esdevingueren així vescomtes de Castellbò i construïren amb els segles un poderós senyoriu a cavall de les valls del Segre i de la Noguera Pallaresa, sempre en lluita contra els senyors veïns, típic català, particularment amb l'Església d'Urgell.

Cap a 1209, el matrimoni d'Ermessenda de Castellbò, la darrera descendent directa dels vescomtes de Castellbò, i el futur comte Roger Bernat II de Foix va promoure la unió de totes dues nissagues i la construcció d'una gran baronia a banda i banda del Pirineu, que arribà a disputar el domini d'Andorra als bisbes d'Urgell. El vescomtat de Castellbò va estar vinculat a la casa comtal de Foix fins a l'any 1513, en què la vila i el castell foren ocupats per les tropes de Ferran el Catòlic. Més endavant, el 1548, el vescomtat fou incorporat a la Corona (Espanya).

La vila de Montferrer, situada a la riba dreta del Segre, té el seu origen en una vila més antiga anomenada Erasús, centrada segurament al voltant de l'actual església de la Mare de Déu de la Trobada. El canvi de nom vingué propiciat per la construcció d'un castell a l'entorn més elevat d'aquesta vila primerenca, per part de la família noble dipositària de la seva jurisdicció (cataláns) i que tenia el nucli dels seus dominis al voltant de la vall Ferrera de Pallars, motiu pel qual designaren aquest nou castell amb el nom de Montferrer, nom que adoptaren els membres d'aquesta família com a cognom del seu llinatge.

Durant el segle XII, els senyors de Montferrer estigueren molt vinculats a l'Església d'Urgell. De fet, pràcticament es convertiren en els responsables de la protecció dels bisbes, dels canonges i del patrimoni de l'Església urgellenca. La darrera senyora de Montferrer fou Estranya, esposa del vescomte Pere III de Vilamur, amb qui ja estava casada l'any 1159, i cap a finals del segle XII el castell de Montferrer passà a formar part del patrimoni dels canonges de la catedral de Santa Maria d'Urgell.

Al sud de l'actual municipi, la vall de Pallerols fou patrimoni del monestir benedictí de Santa Cecília d'Elins fins a la seva extinció l'any 1436, moment en què la seva jurisdicció i les seves rendes foren unides a la col·legiata de Santa Maria de Castellbò, l'any 1436.

Totes aquestes senyories jurisdiccionals s'extingiren al final de l'Antic Règim, a començaments del segle XIX, i les antigues demarcacions senyorials es convertiren en els nous ajuntaments que acabarien fusionant-se en el nou terme municipal de Montferrer y Castellbò.


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domingo, 28 de junio de 2020

CAPÍTULO XXIV.

CAPÍTULO XXIV. 

De las incomodidades que tuvo César, lluvias y hambre que hubo mientras sobre Lérida, barcos que mandó labrar para pasar el Segre, y asedio que puso a la ciudad.

Quedó la campaña por los cesarianos, y tenían como a cercados los de Pompeyo que se habían recogido en Lérida; pero como eran señores de la puente, lo pasaban bien, pues podían tomar las provisiones y refrescos que era menester por ella, lo que no podían hacer los de César, porque estaban cercados por todas partes de ríos: al mediodía tenían el Segre, al oriente el Noguera, a poniente el Cinca, y por la parte de tramontana era poco el bastimento que les podía venir, por ser tierra áspera, y los dueños de los ganados los habían metido tierra adentro, huyendo de la guerra y peligros de ella. Todas estas incomodidades sentía mucho César; pero aumentáronse con las crecientes de los ríos Segre y Cinca. Esto era ya en el verano, y las nieves se derretían (has estado alguna vez en verano en Lérida? Se derrite hasta el asfalto, tontolaba!), y fueron tan terribles las crecientes, que en un día se llevó Segre las dos puentes que Fabio había hecho: y este fue un notable daño para César, porque de esta otra parte quedaron algunos ganados que habían salido a repastar, y los de Pompeyo los tomaron; y menos fue posible a las ciudades amigas suyas poderle enviar mantenimientos y socorros, como habían hecho hasta entonces, porque no podían pasar el río, ni los socorros que habían venido de Italia y Francia podían llegar a él. Sentía gran falta de pan, porque era en el verano y los trigos aún no eran sazonados ni estaban para cogerse, y todo lo que había en aquella comarca los pompeyanos lo habían tomado, y lo que había quedado, que era poco, ya la gente de César lo había consumido. Salían algunos soldados de César y corrían la campaña, y buscaban de esta manera el sustento; cuando podían atrapar alguna liebre, no la mataban, la ordeñaban y la volvían a soltar, pero tenía Pompeyo unos andaluces y portugueses tan diestros, que luego les daban encima, pasando el río sobre unos odres llenos de viento; y era costumbre de ellos siempre que iban a la guerra de llevarlos consigo, para nadar sobre ellos en todo tiempo; y según eso, es verosímil que estarían o de esta parte del río, pues para molestar a los de César, que estaban a la otra, habían de pasar el río, o que los de César le pasarían con barcas y ellos con sus odres, en seguimiento de los que salían a buscar la comida; porque era forzoso la buscasen de esta otra parte del río, que estaba por los de Pompeyo y abundaba de lo necesario para el sustento de la vida; y es verosímil que no les dejaban pasar la puente de Lérida, pues habían de nadar con sus odres.
Mientras estaba César con estas aflicciones y cuidados, vinieron unas lluvias tan grandes, que no había memoria de hombres haber jamás visto tales inundaciones. César, por pasar a esta otra parte, trabajó en hacer las puentes, y no le fue posible, porque el río venía muy crecido y rápido, como suele siempre, y los de Pompeyo, que estaban a esta otra parte, tiraban tantos dardos y saetas a los que trabajaban en las puentes, que les era imposible trabajar, ni defenderse del daño que recibían de los ballesteros, con que la obra hubo de parar. Crecía entretanto en el campo de César la hambre (Pomponio Flato registra en su libro De Profunditas Segrae et Cincae, que decían los soldados: per Tutatis, quína fam mes gran!), y no solo fatigaba con la falta presente, sino con el miedo grande de lo que sería después.
Nada de estas incomodidades se sentía en la ciudad, porque señores de la puente, y pasando por ella, daban sobre gentes de César que estaban de esta otra parte del río, y no podían pasarle, porque no tenían con qué.
Estos aprietos en que César se veía eran grandes; pero Petreyo y Afranio los hacían mayores, escribiendo a Roma y toda España avisos de esto muy aventajados, encareciendo más de lo que era: y así de muchas partes les enviaban parabienes y muchos se venían a hallarse con ellos, para gozar de la victoria que tenían por suya.
En Italia hubo muchos hombres principales que se pasaron a Grecia con Pompeyo, unos por llevarle estas buenas nuevas, otros por darle a entender que ellos no habían aguardado el último suceso de esta guerra, ni eran los postreros en seguirle.
Cuando César estaba en estos aprietos, dice que tuvo aviso Afranio que habían llegado muchos ballesteros de los *, y gran caballería francesa, y con ellos algunos seis mil hombres, con muchos esclavos y gente de servicio: pero no llevaban ningún orden ni concierto, ni se mostraba en ellos capitán ni cabeza (capitas), e iban como si no había guerra y la tierra gozara de la paz que había tenido en tiempos pasados. Había entre ellos muchos mancebos honrados, hijos de senadores y de caballeros, y muchos embajadores de ciudades y algunos legados del mismo César, que los venían acompañando; pero llegados a la orilla del río, no pudieron pasar, porque ni había puentes ni barcas. Afranio salió de noche con tres legiones y con toda su caballería, para batalla; y guardó esta orden, que llegaron primero a ellos los caballos y los hallaron descuidados; pero los caballeros franceses presto se pusieron en orden, y la batalla se comenzó, y pocos resistieron a muchos. En medio de esta pelea descubriéronse las banderas de las legiones de Pompeyo que venían en ayuda y socorro de los suyos y ellos se retiraron a los montes cercanos, que yo conjeturo deberían ser los que hay desde la ciudad de Balaguer, a la orilla del Segre, hasta la villa de Camarasa (nada, a un tiro de piedra de Lérida); y César quedó muy contento de esta retirada, porque si los cogieran en el raso, era muy posible que no se escapara ninguno de ellos. Murieron, con todo, doscientos ballesteros, algunos caballeros, y algunos pocos de los esclavos, y del bagaje que llevaban perdieron poco; pero estas pérdidas fueran de buen tolerar, si la hambre y necesidad de mantenimientos no apretara a los cesarianos, que todos iban decaídos y macilentos; siendo lo contrario en los reales de Pompeyo, donde había abundancia y copia de todo lo que habían menester, y aun les sobraba. Valióse César de las ciudades confederadas; pero estas no le podían dar pan, porque no le tenían, sino ganados; y enviaba azemileros a las ciudades más lejos, y de esta manera procuraba remediar la falta presente y necesidad que le apretaba.
No era el ánimo de César tan menguado que de estas adversidades se espantara, antes, al paso que ellas crecían se aumentaba en él el espíritu y valor: buscó trazas y modo como remediarse y salir de aquel aprieto, y mandó para esto a sus soldados que hiciesen unas grandes barcas, como otras que los años antes había visto en Inglaterra, de que aquellos isleños usaban en la guerra. El suelo y vientre eran de maderos no muy gruesos, y lo demás entretejido de mimbres y cubierto y calafateado con cuero; y de estas usaban también los españoles de Galicia por aquellas marinas fronteras de Inglaterra.
Cuando tuvo acabadas algunas de estas barcas, mandólas tirar de noche con carros tres leguas lejos del real, más arriba de donde había hecho Fabio las puentes. Echadas en el río, mandó pasar con ellas un buen número de soldados, y de improviso tomaron un collado que se tendía por las riberas del río, y antes que lo supiesen los de Afranio, lo tuvieron fortificado. César con aquellas barcas mandó pasar allá seis mil soldados y seiscientos caballos; y pues tenía allá buen número de gente, mandó que los de la una parte y los de la otra del río trabajasen juntos; y de esta manera, en dos días quedó la puente acabada, y pudo su real recibir las provisiones que de diversas partes llevaban aquellos que César había enviado a buscarlas, y los ganados pasaron a gozar de la pastura que había de esta otra parte, y los que aquí estaban detenidos pasaron a la otra parte, como si no hubiese río, y de allí adelante, pues César estaba fuera de aquellos peligros, solo entendía en ofender al enemigo: y el mismo día que se acabó la puente, hubo César una victoria en que mató una cohorte entera y otros muchos de sus contrarios, y hubo mucha presa de ganados y despojos; y dentro de pocos días hizo la fortuna un gran trueque en la guerra, porque los de Pompeyo no osaban salir de Lérida, temerosos de la caballería y soldados de César, que no les dejaban reposar un punto, y parecía que estaban cercados en la ciudad. Estos prósperos sucesos de César se aumentaron con la nueva que tuvo de gran victoria que los suyos habían alcanzado en Francia, tomando la ciudad de Marsella, que cuando César vino a Cataluña, había dejado cercada. Averiguóse también ser falsas otras nuevas que se habían esparcido en España, de que Pompeyo venía por la Mauritania, (mauro : moro) que es lo que hoy decimos Berbería, (bereber, bereberes) con muchas legiones de soldados, de quien confiaban mucho sus amigos; pero después que se supo ser falso esto, muchas ciudades y pueblos se declararon por César. Los de Huesca, que habían valido a Pompeyo, le desampararon y enviaron embajadores a César para que les mandase; y lo mismo hicieron los de Calahorra y, a imitación de ellos, hicieron lo mismo los de Tarragona, los cosetanos, ausetanos, lacetanos y, pocos días después, los ilercavones; y a todos recibió César con mucho amor y demostración de benevolencia, y les pidió le valiesen con pan, de qué necesitaba mucho, y dice César que se lo prometieron, y después lo cumplieron muy bien, porque en Cataluña más dificultad tienen los naturales de ella de prometer, que de cumplir lo prometido, y esto es tan natural a la tierra, que siempre lo han usado. Había también en el real de Afranio y Petreyo una compañía de ilercavones, que son pueblos que llaman ahora morellanos y del reino de Valencia: estos, que supieron que sus padres y amigos y deudos estaban confederados con César, dejaron a Afranio y se pasaron a él.
Hubo tal mudanza de las voluntades en España, adhiriéndose a César, tan de hecho, que tras de los de Cataluña e ilercavones, otros muchos, más lejos, comenzaron a tomar su voz y seguirle; y los de Pompeyo ya de buena gana estaban encerrados, unos dentro los fuertes, y otros dentro la ciudad de Lérida; y con miedo de los caballos de César, que lo corrían todo, no osaban sacar muy lejos al pasto los ganados, para poderse retirar con tiempo. Otras veces, con grandes rodeos, escusaban el ser vistos de las guardas de sus contrarios; y otras, con solo ver asomar de lejos la gente de a caballo, que era la más temida, o poco acometimiento que ella hiciese, dejaban muy apriesa lo que llevaban, para huir más lijeros; y podía tanto el miedo, que fuera de toda costumbre de guerra, solo salían de noche al pasto.
Érale a César muy enfadoso que sus caballos no pudiesen pasar de esta parte de Segre, sino por la puente o con los barcos que había hecho; y para escusar tanto camino, intentó una cosa maravillosa y casi increíble a los que conocen la fuerza y naturaleza del río Segre, y saben cuán caudaloso es; y fue que, en puesto acomodado, mandó abrir muchas acequias de treinta pies en alto cada una, que serían poco más de cuarenta y cinco palmos, y por ellas derramó gran parte de la agua que llevaba el río, y de esta manera por ninguna llevaba mucha, y con esto vino a hallar y facilitar el paso. No dejaré de poner aquí las palabras de César, porque una cosa tan increíble como esta (que ni a Moisés se le hubiese ocurrido), por haberse hecho en tiempo que aquel río venía muy crecido, es necesario que se pruebe y corrobore las palabras del mismo César.
Quibus rebus, perterritis *(animis ? no se lee) adversariorum, Caesar, ne semper magno circuitu per *partem equitatus esset mittendus, nactus idoneum locum, fossas *pedem XXX in altitudinem complures facere instituit, quibus parte aliqua Sicorim (Segre) averteret, vadumque in eo flumine *effixeret. His penè effectis, magnum in timorem Affranius pervenit, etc. Esta obra, aunque no acabada, espantó mucho a los de Pompeyo, porque tuvieron ya por quitados del todo los mantenimientos y el pasto, por tener conocida la mucha ventaja que César tenía con la gente de a caballo, que tan fácilmente les estorbaba las escoltas. Por esto se resolvieron Afranio y Petreyo de levantar su campo y salirse de Lérida y pasarse más tierra adentro, hasta llegar a la Celtiberia, que es en el reino de Aragón con alguna parte de Cataluña; porque allí esperaban tener mejor aparejo para continuar la guerra. Movióles a tomar esta resolución el considerar como, de las guerras pasadas con Sertorio, las ciudades que Pompeyo dejó vencidas por fuerza tenían y estimaban su nombre y poder aún en ausencia, y las que habían perseverado en su amistad, le eran muy aficionadas, por los grandes beneficios que habían recibido; y así esperaban tener allí muy buena gente de a caballo y grandes socorros de todas partes, para continuar la guerra todo el verano: al contrario César, allá ni era conocido, ni respetado. Con este pensamiento, mandaron buscar muchas barcas por el río Ebro y que se juntasen más abajo de Octogesa, que es lugar que está cinco leguas río abajo, lejos de Lérida, en el puesto donde hoy está la villa de Mequinenza. Aquí hicieron de estas barcas puente sobre el Ebro, y pasando en Lérida el río Segre, por la puente de la ciudad, dos legiones de Afranio, se fueron a poner en un fuerte que hicieron de esta otra parte del río; y esto, todo se hacía para poner el río entre ellos, y los de César, teniendo por cierto, que no pudiendo él pasar con su ejército sino por la puente que estaba muy arriba, ellos llegarían en salvo sin contraste donde querían, antes que él pudiera alcanzarlos: y César, que entendió esto, se dio mucha prisa para acabar el vado, sacando más y más acequias, y, en fin, en un mismo tiempo quedaron acabados cerca de Mequinenza la puente y en Lérida el vado; y la caballería de César ya se atrevía a pasar, y también los de a pie, dándoles la agua en los pechos, aunque pasaban con mucha dificultad, por la hondura y recia corriente del río; y por esto los de Pompeyo daban más priesa a su partida: y dentro de la ciudad de Lérida dejaron solo dos cohortes ausiliares, que eran quinientos hombres por cada cohorte, y eran estas cohortes de gente forastera o asalariada, que así nombraban a la tales compañías.

CAPÍTULO V.


CAPÍTULO V.

Vienen diversas gentes a España, llamadas de las grandes riquezas que descubrieron los incendios de los montes Pirineos, y lo que padecieron los naturales de ella.

Pasado el trabajo que Dios había enviado a la mísera España, y regada aquella con las lluvias abundantes que vinieron del cielo, fue ocasión que gran muchedumbre de gente extranjera viniera a poblarse en ella, acordándose de la prosperidad que en tiempos pasados habían visto en los fértiles campos de ella, y de la gran riqueza de que esta
provincia abundaba. Vinieron pueblos enteros, y cada cual tomaba aquella parte de tierra que entendia ser mejor para la comodidad de los ganados o para la labor de la tierra:
vinieron entonces muchas familias de los mismos españoles que se habían salido en el tiempo de la seca, y cobraron lo que habían dejado cuando se salieron de ella; y entraron también los Celtas (1: Plinio, lib. 3, c. 1.), Egipcios, Milesios, Lidios, Tracios, Rodios, Troyanos, Cipriotas, Fenicios, Persas, Carios, Lesbios, Focenses y otras muchas gentes que dejaron varias fundaciones de pueblos y ciudades, que traen los autores de las historias generales de España. Al principio que estas gentes y naciones entraron en España, sucedió aquel incendio tan nombrado de los Pirineos, que algunos atribuyen a descuido de ciertos pastores; otros que fue acaso para quemar los árboles y matorrales con intento de desmontar y romper los campos, para que se pudiesen cultivar y habitar, y apacentar en ellos los ganados. Este fuego lo encendieron sobre lo último de ellos, no temiendo el daño que después sucedió, y fue, que la llama prendió de tal arte, que muy gran trecho de las montañas ardieron muchos días, y con la calor demasiada se rompieron las peñas de los valles y recuestos, y echaban de sí tales ondas y grupadas de fuego, que no se puede imaginar cosa más espantable y temerosa. Vióse de la mayor parte de España el incendio, y pocas provincias hubo en ella de donde no se divisasen las llamas o la calina, con toda la sobra de su calor; y no solo se quemaron los árboles y las piedras, yerbas y verdura, sino también las venas de los metales escondidos en el corazón y entrañas de aquellos montes, porque se derritieron a todas partes con grandes arroyos de plata, y corrieron desde lo más alto a lo más bajo de aquellos montes con abundancia maravillosa, forzados del ardor excesivo, y penetró por los mineros adentro; y a la fama de tal suceso acudieron muchas de las dichas naciones a gozar de la riqueza de este reino, que era tanta, que se puede comparar con lo que se saca de las Indias; porque si en aquellas tierras se han hallado en su principio pedazos de oro en mucha abundancia, lo mismo sucedió en España en estos siglos; y por eso dijo Plinio (Lib.3.c.3): Argenti et auri tota ferè Hispania scatet; y Apiano, referido por Marineo Sículo, dice: Hispania quoque, terra ferax auri et argenti, gemmarum ac metallorum: y Lucio Floro, al fin del cuarto libro, hablando de ella, dice: Natura regionis circa se omnis aurifera, minisque ef chrysocollae et aliorum colorum ferax: y Estrabon (1: Lib. 3. ), De Situ orbis, libro tercero, dice: Montes extant auri et argenti, habentes indaginem, quam metalleam nuncupant; y de aquí es llevar los ríos de Noguera Pallaresa y Segre arenas de oro, por estar llenas de él las entrañas de los Pirineos, que son aquellos montes de donde salen estos ríos que traviesan el condado de Urgel.
Este incendio de los Pirineos fue muy notorio a los antiguos autores, y Aristóteles hace memoria de él (2: Arist. De Mirabilibus Ausculta. ), diciendo: «dicen que en España quemaron los pastores en ciertos tiempos los montes, y que se calentó con el fuego de tal manera la tierra, que se derritió la plata; y como sobreviniesen terremotos, hiciéronse grandes grietas en la tierra, y por ellas cogieron mucha cantidad de plata, de la cual tuvieron grandes provechos los vecinos de Marsella.» Y Diodoro Sículo lo refiere (3: Lib. 6., Bibliothe. cap. 9. ), diciendo: «los montes que llamaron Pirineos son superiores a otros en longitud y altura, porque desde el mar del mediodía, (midi francés) hasta el océano del septentrión, dividen a España de Francia, y también se extienden por la Celtiberia más de tres mil estados: están llenos de selvas, y refieren, que en tiempos antiguos les pusieron fuego los pastores, y se abrasaron todas estas montañas, y por esta causa se llamaron Pirineos. Durando el fuego muchos días, corrieron arroyos de plata, que compraron a vil precio después los mercaderes fenicios de los naturales de la tierra, que no conocían el valor de este metal, y lo llevaron a Grecia y Asia, y adquirieron con él hartas riquezas; y de aquí quedó a aquellos montes el nombre de Pirineos, que les dieron los griegos moradores de España, y ha durado hasta el día de hoy, porque aquella palabra pyr, en griego, significa fuego. (pyros, pirómano
Entonces quieren algunos hubiesen venido a ella el gran poeta Homero y Hesiodo, que florecieron en el año 1140 antea del nacimiento de Jesucristo señor nuestro, según Casiodoro, y lo refiere Herodoto en su vida. La venida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, con muchos hebreos, persas y caldeos, fue por estos tiempos; y todos venían por gozar de las grandes riquezas de este reino (sojuzgando a sus naturales), que eran en tanta abundancia, que, a más de lo que he dicho, de sus riquezas dice Estrabon (Lib. 3, De Situ orbis.), que había en ella montes de oro y plata, y que causaba admiración la destreza de los españoles en beneficiar las minas de que está lleno todo el reino. Y después, hablando el dicho autor de la ventaja que hay de los metales de España a los de Francia, dice: que se hallan pedazos de oro de a media libra, sin haber necesidad de acrisolarlos, y que ha acontecido quebrar las piedras y hallar dentro pedazos de oro del tamaño y forma del pezon de una muger, como sucedió también en tiempo de los reyes Católicos en las Indias. Y en otra parte dice: que del interés de las minas había hombres que solían sacar cada tres días un talento, que, según la cuenta de Ambrosio Morales, vale seiscientos ducados de doce reales; y Posidonio, autor griego, referido por Celio Rodigino (Rodeg., lib. 10, c. 22.), ponderando estas riquezas, y hablando del incendio de los Pirineos, dice: que todos los montes y collados de España dan materia para acuñar moneda, y que quien considerare esta tierra, hallará que es un erario de tesoro y una fuente perpetua de metales, y que Pluton, dios de las riquezas, mora en sus entrañas, y más en particular en los montes de los pueblos Ilergetes; pues los ríos que de ellos salen llevan arenas de oro, dando indicio y cierta señal de lo mucho que hay escondido en el centro de ellos. De estas riquezas de España hablan las divinas letras en los Macabeos (1), diciendo: Et audivit Judas nomen romanorum, quia sunt potentes viribus, …. et quanta fecerunt in regione Hispaniae, et quod in potestatem redegerunt metalla argenti et auri, quae illic sunt, et possederunt omnem locum consilio suo, et patientia. Y Diodoro Sículo las encareció más que todos, y con grandes exageraciones; y por ser tanta la abundancia de él, era muy poco estimado de los naturales: y dice Aristóteles como cosa notable, que los antiguos fenicios navegaron a Tarteso, que era a las riberas del río Guadalquivir, y que los españoles les dieron tanta plata en trueque de aceite y otras mercaderías viles (2), que no cupo en los navíos, y así se vieron obligados, al partir, de hacer de plata todos los vasos ordinarios, hasta las áncoras de los navíos; y así tengo por indubitado, que toda aquella abundancia de oro y plata que había en Jerusalén en tiempo de Salomón, referida por la sagrada Escritura (3), toda era de España, que era la tierra más abundante de estos metales que se conocía en aquellos siglos, y no solo de esto, pero aun de pavos, dientes de elefantes y monas, que traían apuellas (aquellas) flotas; porque pudo ser que se criasen en ella entonces y abundase de estos animales, así como carecía de aceite, cosa de que ahora tanto abunda; que largo espacio de tiempo todo lo puede mudar, y así como vemos hoy acabadas y sin beneficiarse las minas, es muy verisímil (verosímil) se acabase la especie de estos animales, que tan poco conocidos y naturales son hoy en ella.

(1) Macab., lib. 1, c. 8.
(2) Arist., De Mirabilibus Ausculta. in fine.
(3) Lib. 3 de Los Reyes, c. 10; y en el Paralipómenon, lib. 2, c. 9.

Todas estas venidas de gentes extranjeras no eran por amor que tuviesen a esta nuestra España y a sus naturales, sino para su provecho e interés de ellos; y así se puede considerar, qué agravios, qué opresiones, qué tiranías usarían con los naturales, porque el mejor rey, si es estraño pone en trabajo a sus estados, y cuando ame como debe a sus vasallos, siempre trae consigo ministros y privados de otros reinos, que todos son a maltratar y despojar la provincia que gobiernan, y más si no hallan en ella resistencia tal que les sirva de freno a sus ambiciones y codicias. Vímoslo en las Indias. ¡Qué de daño recibió aquella gente de los que fueron a la conquista de aquellos reinos Cuántos acabaron míseramente en el labor de las minas, sacando oro y plata y trayendo cargas de unos lugares a otros, como lo refiere fray Bartolomé de las Casas, obispo de Chiapa, (Chiapas) que cuenta cosas nunca oídas ni escritas! (Alejandro Magno fue un bonachón y campechano). Pues lo mismo pudieron nuestros españoles, señoreados de tantas y tan diversas naciones; y es cierto, que habiendo naturales de la tierra, (alguno habría antes que esos, aunque fuesen los macacos de Gibraltar) no habían ellos de trabajar en sacar las minas y beneficiar los metales que salían de ellas (hombre, hay que aprovechar las cualidades genéticas de los nietos de Noé), y es muy verisímil que muchos fenecieron sus días en aquellos insoportables trabajos (como los mineros de Asturias en el siglo XXI, o los buscadores de diamantes de África): así que, lo que les había de hacer ricos y prósperos, les hizo pobres y abatidos, mayormente, que ni ellos conocían el valor del oro y su estima, así como los de las Indias que por cascabeles, espejos, y otras bujerías semejantes daban cantidades de oro notables; y estos, sin duda trabajaron tanto en sacarlo de la tierra, que lo acabaron del todo, o se acabaron los que trabajaban las minas, pues después de salidos los romanos, no se sacaba ya cosa de consideración ni de valor, y después de la venida de los moros en ella, hasta los reyes Católicos, que descubrieron las Indias, (ellos no, un Pinzón) hubo tanta penuria en estos reinos de estos metales y de moneda, que fue necesario hallar los cornados, blancas, maravedises, ardites, dineros, pugesas, mallas y otras monedas de poco valor y precio, que usaron y aun quedan en Castilla y Corona de Aragon, donde no se contaba por escudos y ducados como ahora, sino por sueldos; así que, quien tenía mil sueldos de renta era riquísimo, cosa que hoy apenas basta para la vida y sustento ordinario de un hombre: y esta falta de oro y plata nació de la solicitud y codicia que pusieron estas naciones bárbaras y extranjeras en llevarse estos preciosos metales, y de acabarse los que los sacaban y trabajaban en ellos, como será muy contingente no suceda lo mismo en los dilatados reinos de las Indias; y después que fueron acabados los naturales de España, se valieron de esclavos; y en tiempo de los romanos estos eran los que trabajaban en esto, porque ya no se encomendaban a hombres libres, ni había quien se pusiese en tan peligroso trabajo por solo el jornal ordinario, porque el riesgo de la vida era evidente, y así solo los esclavos y forzados se ocupaban en este mortal ejercicio:
y se halla, que en las minas de Cartagena trabajaban cuatrocientos esclavos, y en esto metían a los que tomaban en la guerra, y condenaban a los que habían cometido delitos, y enviaban a ellas muchos de los santos mártires de Jesucristo señor nuestro, según vemos en todas las historias eclesiásticas, que era lo que decían dari ad metalla, y era pena muy usada, por tener muchos que sacar: y si el día de hoy no se benefician en España, es lo uno, por lo mucho que viene de las Indias, a costa y sudor de los naturales y esclavos de aquellos reinos; y lo otro, por haber faltado la mucha gente que había en España, y quedar esta provincia muy despoblada, y los delincuentes que la justicia condena y esclavos que se toman, haberse de emplear en el servicio de las galeras. Y si después de haber tantos años que este ejercicio es acabado, y quedar las minas ya perdidas, sin saberse dónde están, ni cuidar de ello los naturales, los ríos del condado de Urgel y sus pueblos ilergetes llevan aún arenas de oro, y estas con abundancia; se infiere de aquí, qué ricos y abundantes de ello serían estos pueblos en aquellos tiempos, y qué trabajos padecerían los naturales de ellos con las venidas de tantas y tan bárbaras naciones y gentes.

miércoles, 30 de septiembre de 2020

24 DE FEBRERO.

24 DE FEBRERO.


Presentáronse en este día los sesenta embajadores que habían regresado de su embajada, dieron cuenta de todos sus actos, y el parlamento aprobó su desempeño. Fue después elegida de entre los concurrentes una comisión de veinte y ocho personas, encargada del despacho de los negocios más urgentes, y se hizo por fin lectura de varias cartas concebidas en estos términos:

Als molt reverent e magnitfichs mossenyors los diputats del Principat de Cathalunya residents en Barchinona.
Molt reverend e magnifichs senyors. Divendns a vespre proppassat rebi una vostra letra ab una crida la qual fiu publicar ir de mati solemnament ab trompetes. De les noves que si diu ir arriba un correu de aquesta ciutat qui ere vengut de Morella de visitar una filla sua lo qual segons diu volienlo pendre e ab gran afany es exit e comte que veu entrar lo Senyor Primogenit ab qualsque quaranta de peu e deu de cavall be a punt e lo Senyor Rey apres ab poqua gent de cavall e feu metre lo dit Senyor Primogenit en lo castell de Morella lo qual castell lo Senyor Rey fa provehir de carnalatges farines e totes altres provisions necessaries a lonch temps. Supplicant lo Jhesus omnipotent vulle esser en nostre auxili per obtenir fi e efecte de la causa que desigam ab tota prosperitat.
Item mes diu lo dit correu veu exir don Johan de Biaumont de la dita vila de Morella lo qual sen porten lo comte de Oliva e don Pedro Durrea per metrel en lo castell de Xativa. De Leyda a XXII de febrer any Mil CCCCLXI. - Quis comana eii vostra gracia
Thomas de Carcassona diputat local de Leyda.

Als molt reverent e molt magnifichs e molt savis senyors los diputats de Cathalunya.
Molt reverent e molt magnifichs e molt savis senyors. La causa de la present es que un home appellat Galceran Noguera es vengut ab provisions del Senyor Rey per regir aquesta vegueria. Som nosaltres certs ab collusio feta de dos germans de ço que lo dit ofici ha costat a comunes despeses de abdosos e ab companyia de guany o de perdua de ço quen exira. Remetem a la saviesa de vosaltres si los oficis ni lo regiment de la cosa publica se deu regir per aquest miga. La condicio dells es lo un carnicer laltre hostaler fills de un moliner que la vida sua tots temps mulnerejant ha passada e es exit de un dels sotils masos de aquesta vegueria propri de remença de un gentil hom de aquesta vegueria appellat Jofre de Via e al exint del mas de aquell se reme de lur natural tals que aquells qui ab ells han a contractar sino ab força de cort raho no sen pot haver. Aquest publich aquesta vegueria ab molta temeritat sta de esser regida per miga de tals persones e per dos esguards recorrem a vostres grans savieses e lo primer per quant han hoit que per lo trentoll qui es entre lo Senyor Rey e la terra vosaltres haurieu provehit en romoure los oficials de aqueixa ciutat cap de nostre Principat e an aquells apres tornar los dits oficis fins a tant lo dit trantoll haje repos e sie vist per qui devien esser proveits. E per tant vos supplicam que axi com haveu provehit en aqueixa ciutat e cap provehiau en nosaltres qui som membre e a nosaltres sera remey saludable per quant aquest qui aquest trienni nos ha regits appellat Bernat del Graner de natura bona en aquesta vila e en aquest territori ha regits en forma de moIta contentacio ha jaquits viure los qui planament volien viure e ha castigats los mals e aquells quils perturbaven e hans tenguts en pau e los pobles ab misericordia ha menejats ço quel temps requer. Supplicantvos promptament ab vostre diputat local sia provehit en laltre cap com vist sera qui provehira dels oficis de Cathalunya. Vosaltres qui sou sostenidors de les constitucions les quals creem proveeixen tals homens no hajen tal regiment e del tot sou defensors e sostenidors de la cosa publica molt afectadament vos supplicam no siau ajudadors aquest anomenat e tal romangue en lo dit ofici e per tota via aquells sien spargits e foragitats.
E part fareu vostre degut vos ho reputarem a molta gracia. E la Sancta Trinitat vos tinga en sa proteccio e guarda. Supplicantvos per Io portador hajam vostra resposta. De Berga a XX de febrer any Mil CCCCLXI. - Los qui humilment a les savieses de vosaltres se recomanen Camarer de Seuta Maria (Marià, Mariano?) de Serrateix Pere Ferrer Bernat de Cruylops Bernat Palanqua e Nicholau de Brotons procuradors de la vegueria de Berga.

Als molt reverent e magnifichs senyors los diputats del General de Cathalunya residents en Barchinona.
Molt reverend e magnifichs senyors. Degudes recomendacions precedents. Vostra letra haven rebuda ab aquella deguda honor e reverencia queus pertany continent en efecte que vullam fer preparar tota persona de aquesta vila que sia pera armes en tal manera que occorrent alguna necessitat sien previstes dispostes e apparellades a fer lo degut segons la exhigencia del cas requira. E mes vullam donar orde en tenir e guardar lo castell de la vila en manera que altri no si metes de qui la vila e lo Principat ne pogues haver dampnatge. E mes que del nombre de persones que seran en aquesta vila suficients a fer armes vos certifiquem per nostra letra. Avisam a reverend e magnifiques senyories com de continent sentint les diferencies subseguides entre la Majestat del Senyor Rey e Principat de Cathalunya e encara prenent exemple de Tortosa e de altres lochs e viles del dit Principat per custodia e guarda de nosaltres havem provehit en tanquar les portes e guardar aquelles e adeenar e fer cinquantenes de totes les gents de aquesta vila per forma e manera que ab la ajuda de nostre Senyor Deu havem sperança per nostre poder que occorrent la necessitat que gents stranyes no hauran poder de dampnificar aquesta vila. Quant toqua a la guarda del castell no ignoren vostres reverent e magnifiques senyories com aquesta vila es comanda de Sent Johan e lo dit castell ha acustumat de tenir tots temps lo senyor Comanador de la dita vila e es en proteccio e custodia de aquell Io qual per lo dit senyor Comanador es ben guardat e custodit e som certs que aquesta vila no haura dan ni dampnatge de aquell com tots siam un animo e una voluntat. Quant toqua al nombre de les persones vist e levat aquell no trobam que res nos sia superfluo en la guarda e custodia de aquesta vila perque de persones dispostes tals com se requiren en armes faria prou que sen trobassen mes de cent. Oferintnos esser promtes a totes vostres ordinacions. En Ulldechona a XXII de febrer any Mil CCCC sexanta hu. - A totes vostres ordinacions e manaments prests los jurats e prohomens de la vila de Ulldechona.

Als molt reverend e magnifichs senyors los diputats del General de Cathalunya residents en Barchinona.
Molt reverend e magnifichs senyors. Una letra vostra de XVI havem rebuda a XX del present ab la qual vostres reverencies nos han avisat com havien scrit e manat al diputat local de aquesta ciutat que trameta algunes persones en certs lochs per saber e sentir algunes noves e queu fes a consell nostre pregantnos volguessem attendre que les persones fossen discretes e haguessen disposicio a la cosa. Ans que la dita letra per nosaltres fos reebuda lo dit diputat local havia ja provehit en trametre persones a certs lochs per saber e sentir noves les quals persones apres que per lo dit diputat nos son stades notificades nos ha paregut esser discretes e dispostes a la cosa. Serem sempre prests en totes altres coses que serem demanats consellar lo dit diputat lo qual segons nos ha dit ha cobrat una persona de les que havia trameses e del que ha sabut e sentit certifica stesament vostres reverencies e aquelles ab la present encara avisam com lo
balle de aquesta ciutat segons se diria frequenta en scriure e trametre correus al Senyor Rey e cobra respostes de aquell. No havem pogut saber ni sentir de quins fets e negocis. E mes vos certificam com ab tot haguessem provehit de metre certs homens per guarda del castell de aquesta ciutat ab sagrament e homenatge prestat en poder del dit balle de no leixar entrar en aquell sino tant solament la persona del Senyor Rey e lo dit balle e de star a ordinacio del dit balle com en altra manera no permetes esser meses guardes en lo dit castell empero per major tuicio e seguretat de aquell havien delliberat metrey mes nombre de guardes lo que lo dit balle pregat per part de aquesta ciutat no ha volgut permetre ne tollerar e somnos mesos en delliberacio que sera fahedor. Plauraus
mossenyors per major seguretat de aquesta ciutat que esta en clau e frontera e per lo gran forniment de les forces e castells circumvehins segons per altres vos havem scrit saber e sentir lo parer vostre de vostre consell com sera provehit per haver mes segur lo dit castell. E sia molt reverend e magnifichs senyors la Sancta Trinitat vostra continua guarda. Scrita en Tortosa a XX de febrer del any Mil CCCC sexanta hu. - A tota vostra ordinacio prests e apparellats los procuradors de Tortosa.

Als molt reverend e magnifichs senyors los deputats del General de Cathalunya residents en Barchinona.
Molt reverend e magnifichs senyors. Dues vostres letres havem rebudes la una de XVIIII altra de XX del present e vists los avisos per aquelles vostres reverencies certificam havem hagut singular plaer de les coses ab aquelles notificades e de la oferta quens haveu feta de parlar de continent ab los honorables consellers de aqueixa ciutat sobre los forments a aquesta ciutat necessaris e per nosaltres demanats per provisio de aquesta ciutat avisant ab la present com havem sollicitat e incautat sollicitam e incautam continuament la gent de aquesta ciutat disposta pera armes com hora sia molt prompta ab ses armes per resistir e ofendre los qui entrar e dampnejar volrien segons nos haveu scrit e coneixem aquella se dispon virilment e ab gran voluntat. Certificam mes vostres reverencies com lo castell de aquesta ciutat esta en custodia de nosaltres en altra manera que no era ans de rebre les dites dues letres e aço per vigor de les requestes a instancia nostra per lo diputat local de aquesta ciutat fetes al balle e alcayt de la dita ciutat e castell. E axi mateix sta a mans e en custodia de aquesta ciutat lo castell de Amposta. Es veritat mossenyors per vostre avis que la nit prop passada En Franci Mas alcayt del prop dit castell qui sta en servey continuu del Senyor Rey secretament e hora captada fonch en lo dit loch de Amposta parla ab lo seu loctinent de alcayt e creem per informarse com stava lo dit castell guardat e si poria haver aquell a ses mans e vuy a posta de sol lo dit Franci Mas ab si terç es tornat al dit loch e dix al seu loctinent de alcayt e als qui eren en guarda del dit castell li retessen aquell e li donasseu (donassen) les claus al qual fonch respost si ell tot sol volia entrar eren contents e que no permetrien altra gent entrat ab ell. Creuse ell era vengut ab algun nombre de gent la qual havia jaquida cautelosament prop lo dit loch de Amposta per recuperar e haver a ses mans forcivolment lo dit castell e avisats nosaltres ab correu volant de les dites coses havem provehit de continent per lo riu socorrer aquell de gent a fi que sia ben defes. Del que sera seran vostres reverencies avisades ab tot aquesta ciutat sia fornida de bona gent disposta per armes la qual crehem haurem be mester per resistir e ofendre que aquesta ciutat no sia dampnejada la qual sta en frontera. Empero redubten molts *spondros a perill sens sou. Per tant per provehir be degudament e segura afectuosament vos pregam e supplicam sia plasent a vostres reverencies al pus prest trametre aci les pecunies necessaries per donar sou a la gent de aquesta ciutat que es clau del Principat de Cathalunya segons per altres vos havem scrit. De continent se es provehit en levar la barcha de Amposta per que tot hom passe per aquesta ciutat. E no occorrent altres coses per la present sia molt reverend e magnifichs senyors la Sancta Trinitat vostra continua proteccio e guarda. Scrita en Tortosa a XXII de febrer a les XII hores de miga nit Mil CCCCLXI. - A. tota vostra ordinacio prests e apparellats los procuradors de Tortosa.

Als molt reverent magnifichs e molt savis senyors los diputats del Principat de Cathalunya residents en Barchinona.
Molt reverend magnifichs e molt savis senyors. Apres vos he scrit largament per correu de les coses que he sabudes e vostres reverencies me han manat saber he rebut un plech de letres vostres en les quals ne havia dues dels honorables procuradors les quals los he donades e dues mies ab una crida manant a mi la fes publicar e axi ho he fet e executat vuy hora de tercia e he feta fer la dita crida publicament e solempne axi com me es scrit e manat de la qual tot hom es stat molt content. E mes he rebudes letres per al castella Damposta e a la vila de Ulldechona e altres les quals he vuy trameses per homens propris a tots aquells a qui son dirigides e he donat tot compliment bo en aquelles e me ofir fer e complir tot lo que per vostres reverencies me es scrit e manat e scriureus de tot lo que sabre e me pore informar certificantvos com aquesta ciutat ha provehit de metre XV homens en lo castell de Amposta per guardar aquell del qual es castella e alcayt un appellat Franci Mas lo qual aquesta nit es vengut ab si terç al dit castell dient que li obrissen e hanli respost que si ell sol hi vol entrar quel leixaran entrar e no ab altre. Ell los ha dit quel Senyor Rey li ha manat que fornesque lo dit castell e que loy buyden que ell noy pot venir a soles e que ells li tornen resposta fins al mati e axi no loy han leixat entrar mas hanne avisada la ciutat la qual dubtantse quel dit En Franci Mas no haje fet algun preparatori per haver lo dit castell hi tramet aquesta nit vint homens e dema ni entenen a trametre mes per guardar lo dit castell e ha request a mi yoy vaja ab
oficial real e faça acomanar lo dit castell a aquella persona o persones que la ciutat delliberara e axi me so ofert de ferho. E mes la dita ciutat ha gran dubte quel dit Franci Mas no haje valences de alguns circunvehins axi com lo comanador de Ulldechona e lo castella Damposta e lo comanador de Orta per haber lo dit castell lo qual si a sa ma era nes tenia aquesta ciutat passaria gran perill rebria molts dans. Perque es molt mester esser ben vigilant en la custodia e conservacio de aquell majorment quel dit Franci Mas ja altra vegada hi era vengut temptant si poguera haver lo dit castell. De totes aquestes coses mossenyors vos he volgut avisar a consell dels dits honorables procuradors per ço que vostres reverencies vegen la necessitat en que stam. Tota la ciutat ha bona voluntad en provehir en la defensio de la terra tant com pora e vuy la ciutat me ha request yo fes requesta al balle o alcayt de aquesta ciutat per custodia del castell donas loch e leixas metre aquelles persones que ella volria e delliberaria e axi ho he fet e la ciutat hi ha mesos XV homens e es vigilant en la custodia del dit castell e altres lochs necessaris. Fins vuy no he cobrat lome que he trames a Valencia ne he sabudes altres noves pus certes de les que darrerament vos he scrit. Lo correu que haveu trames ab les dites letres rebi vuy a quatre hores de mati. Lo present correu deu esser aqui dins XXVIII hores parteix a les dotze hores de miga nit del present jorn que es diumenge que comptam a XXII del present mes de febrer del any de LXl. E *rescriureu e manenme vostres reverencies tot lo que plasent los sia. Scrita en Tortosa lo dia e any dessus dit.
Vuy he trames home la via de Morella e de Monroig e Dalcanyiç per saber lo que pore per scriuren a vostres reverencies. Lo present correu pren deu florins. Donauloshi si compleix lo temps. - A tota ordinacio e manament de vostres grans reverencies molt prest Pere Jorda diputat local de Tortosa.

Al honorable senyer En Pere Jorda diputat local e la ciutat de Tortosa castellania Damposta e loch de Flix.
Honorable senyer. No obstants qualsevol letres queus hajam fetes en contrari volem eus manam que leixeu carregar la nau den Miquel Prats qui es als Alfachs o a la Empola (l´Ampolla) pero que prengau seguretat del patro que com haura carregat vendra aci ab la dita nau es presentara aci a nosaltres e en aço no haja falla com axi sia nostra voluntat e delliberacio. Dada en Barchinona a XXIll de febrer any Mil CCCCLXI – A. P. abat de Montserrat. - Los diputats del General de Cathalunya residents en Barchinona.

Al honorable micer Pau Alamany diputat local en la ciutat e vegueria de Vich o a son lochtinent.
Honorable mossenyor. Trametemvos trellat de una crida sobre lo guiatge dels que sacorden en lo exercit ques fa per aquest Principat a liberacio del Senyor Primogenit. Manamvos que requirau lo veguer de aqueixa ciutat faça publicar la dita crida e que lo dit veguer e altres oficials tinguen e observen Io guiatge juxta forma de aquella. En apres volem doneu orde que los cent homens dels quals En Pujol e En *Montredon han pres carrech sieu spatxats e vinguen aci de continent provehint que sien tals e vinguen axi a punt que facen honor a la empresa. E si la dita gent o alguns de ells hauran obs alguna cosa per bestreta fins sien aci digau un Galceran Prat que la dita bestreta faça axi com als altres e que vinga ab la dita gent ons trameta memorial de ço que bestret los haura en manera quens ho puixam retenir e comptarne ab lo dit En Prat degudament. Donauhi bon orde. Dada en Barchinona a XXIII de febrer any Mil CCCCLXI. - Los diputats del General de Cathalunya residents en Barchinona.

Ara hojats queus fa a saber lo honorable En T. regent la vegueria de la present ciutat per lo molt alt e molt excellent lo Senyor Rey a requesta dels molt reverend e honorables diputats del General del Principat de Cathalunya qui aço fan ab delliberacio del consell en virtud de la comissio per la cort general celebrada en la ciutat de Leyda assignat qui tot lo Principat representa e encara de consell dels molt honorables e molt savis senyors los consellers de la ciutat de Barchinona que com per gran servey de Deu omnipotent servey e honor de la real corona recuperacio de la persona del lllustrissimo senyor don Charles primogenit 
Darago e de Sicilia et cetera Princep de Viana e benefici repos e tranquillitat del Principat de Cathalunya e de la cosa publica de aquell sia stat delliberat per lo be pacifich del dit Principat que tots aquells de qualsevol ley stament o condicio sien qui se acordaran per causa del dit negoci sian guiats e de fet aquells guia. E mes encara denuncia e notifica a tot hom que los poblats en Cathalunya ara sien acordats o no e lurs enemichs son en pau e treua constituhits segons los usatges de Barchinona e constitucions de Cathalunya en axi que si algu axi dels enemichs dels dits acordats com encara dels dits no acordats contra los lurs enemichs e encara qualsevol altres persones de qualsevol condicio sien *dampnificara algu dels dits poblats en persona e en bens per si o per interposada persona incorreguen les penes de les dites constitucions e usatges e encara pena de mort sens tota merce declarat empero que en lo dit guiatge no sien compresos gitats de pau e de treua o bandejats

Al molt egregi senyor e strenuu baro lo comte de Modica capita general del exercit del Principat de Cathalunya.
Senyor molt egregi. Segons per altres sou certificat entre los consellers donats axi a vos com al vezcomte es lo honorable En Andreu Bisbal donzell lo qual de present va al exercit. Rebreu dell jurament de be e lealment aconsellarvos e apres vos placia haverlo en bona recomendacio per quant es home ab disposicio e suficiencia de fer benefici e fruyt axi en la conselleria com en altres coses occorrents al exercit. E tingaus la Sancta Trinitat en sa guarda. Dada en Barchinona a XXIIII de febrer any Mil CCCC sexanta hu.
- A. P. abat de Montserrat. - Los diputats del General de Cathalunya e consell en virtut de la comissio de la cort elegit e assignat a vostra honor apparellats.

Al honorable senyer En Galceran Scales diputat local en la vila de Castello Dampuries.
Diputat local. Per quant En Jaume Garriga qui sta en aqueixa vila e es gasco o gavaig (gascón o gavacho, gabacho, gabatxo) porta un gonell vert e diuse Tirasal se es acordat aci en la armada que nosaltres fem per lo Principat de Cathalunya per la liberacio del lllustrissimo senyor don Charles primogenit de la Majestat del Senyor Rey e ab lo sou es fugit vos dehim e manam queus entrametats cautament si aqui sera lo dit Jaume Garriga e si hi es requeriu lo oficial de aqui en virtut de la seguretat que ha prestada de obtemperar a nostres requestes que de continent tota dilacio consell o consulta cessant meta en bona preso lo dit Jaume Garriga e si sera en algun loch aquent prop anauhi e requeriu lo oficial de aquell loch hon sera quel prenga el tinga ben guardat e puys sia pres avisaunosne ab vostra letra. Feuhi la diligencia que es ops. Dada en Barchinona a XXIIII de febrer any (mil) CCCC sexanta hu. - A. P. abat de Montserrat. - Los diputats del General de Cathalunya residents en Barchinona.