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lunes, 15 de febrero de 2021

30 DE AGOSTO.

30 DE AGOSTO.

Se sustituyó Juan Sabastida a Felipe Albert, que era una de las nueve personas elegidas para ordenar las instrucciones a los embajadores, y que debían encargarse entonces de examinar las modificaciones hechas por el señor Rey; se entregó a Arnaldo Sabastida la ápoca, que firmó, de remuneración por la custodia de don Galceran de Requesens, y se dio cuenta de la siguiente carta que se había recibido.

(Molt) (solo se lee ol t) magnifichs e honorables senyors e de gran providencia. En dies passats vistes volar en diverses letres intercluses copies (se lee coples) de un memorial lo qual lo Senyor Primogenit hauria donat als passats diputats precessors vostres en la vostra eleccio de las personas a ell sospitoses e odioses en aquest Principat en lo qual ni havia alguns de vosaltres e trob a mi esser pintat lo segon en lo nombre dels ecclesiastichs la qual cosa per molts dies no havia volguda facilment creure com fos molt deviant de tota verissimilitud fins a tant que per moltes e diverses vies mes stat fet ferm cert e notori la qual cosa a mi ha portada molta admiracio com fins aci yo no cuyt haver fet res vers sa Senyoria ni menys vers aquest Principat que yo en scrits degues esser dat per odios e sospitos e si per la causas occorrents es exida tal presumpcio de mi es contra tota raho com sia cert yo esser stat absent del dit Principat circuhint Ytalia e en parts on de les coses occorrents non podia haver nenguna noticia ne menys deu esser exida per les coses que apres he menejades vengut en lo dit Principat per manament e comissio de la sanctedad de nostre senyor lo Papa las quals pens haver menejades axi a plaer e seu e del dit Principat que pus tost ne degues sperar laor e comendacio que no impugnacio ne esser tengut per odios e sospitos e si a sa Excellencia dona causa de sospita que yo per lo passat sia stat o sia servidor del Senyor Rey nom par bastas a tal demostracio com sa Senyoria ha feta com si yo he servit la Majestat del dit Senyor Rey he fet ço que bon fael vassall e servidor devia fer e si he servida la sua Majestat no he cuydat en res deservir la sua Excellencia ne lo dit Principat ans les coses occorrents en dit Principat e aqueixa casa he fet axi mon dever por posar tot servici com qualsevol del dit Principat. E com sia cosa molt dura star en jurisdiccio de Senyor que haja subdit en odios o suspitos ma apparegut recorrer a vostres providencies a les quals es donat aconsellar defendre e protegir lo Principat de Cathalunya e poblats en aquell queus placia volerme aconsellar e insinuar per qual via ne forma se haja de viure ab aquest Senyor per la dita causa. E com sia cert que aquestes coses proceheixquen pus tost de consell e persuasio de altres que per son propri motiu e qui basta afer aquesta impressio basta a fer fer altres coses per que par a mi degudament essent yo membre de aquest Principat e no dels menors per la dignitat que migançant la gracia divinal posseheixsch en lo dit Principat dega esser per vosaltres e aconsellat e defensat e protegit de injusticia sobreria o sinistra informacio de princep oferint vos per nenguna mala persona volgues esser pretes yo haver fet res indegut tant vers sa Senyoria com aquest Principat de metremen en tota conexença correccio e poder vostre ans per hun membre del dit Principat en altres coses occorrents pens tant haver fet en honor de dit Principat e defensio de les libertats de aquells e encara de la casa de la Diputacio com negun altre e cosa ques pot e be scriure e lexar en memoria als mortals per les quals coses a exemple de molts romans me par poder vos degudament e merita convidar e requerir a tota proteccio e endreça mia com una tal demostracio si per vostres providencies noy es provehit compellesca a mi de pensar ferli loch a absentarme de dit Principat ans que no voler caure en una furia.
Beus dich e axiu scrich a sa Excellencia que qui la mes en tal cami e praticament ha amada poch sa honor e servey e es voler mostrar divisir aquest Principat e metra aquell en confusio qui en tot temps si devia guardar e huy mes que may per les coses occorrents. Per queus placia volerme respondre vostre parer e consellarme com vos par yom dega haver en tal cars e stant ma ignoscencia proveyr a tota ma indemnitat e ordenar de mi lo que plasent vos sia. De Elna.
- A tota vostra ordinacio prest lo bisbe de Elna. - Als molt magnifichs e honorables los diputats del General de Cathalunya.

En otra sesión que se celebró por la tarde, acordóse que, si por el asunto de las modificaciones se escribiese alguna carta al Señor Rey, se encargasen de su redacción las mismas personas encargadas de examinar aquellas; y además, que, por ofrecer alguna dificultad la sustitución de Felipe Albert, se nombrase en su lugar otra persona, como así en efecto se hizo, recayendo el nombramiento en el doncel Pedro Miguel de Peguera.

(El 31 de agosto no está)

lunes, 13 de julio de 2020

CAPÍTULO XLIX.


CAPÍTULO XLIX.

Que contiene la vida de Armengol de Barbastro, sexto conde de Urgel.

Cuando murió el conde Armengol, que llamaron el Peregrino, quedó su hijo de edad de cinco años, y en poder de doña Constanza su madre, que fue una de las más varoniles mujeres de estos tiempos, y vivía con su hijo retirada en lo más fuerte y seguro del condado de Urgel, para poder con mayor seguridad criarle. Era entonces muy pequeño este condado, que casi todo consistía en los montes, y al llano poco se extendía, porque estaba aún en poder de los moros, que ya en estos tiempos estaban muy amedrentados y sin ánimo para intentar al descubierto cosa de consideración, como antes, porque el conde Ramón Berenguer había ya cobrado todo lo que a su padre habían quitado, y los tenía muy sojuzgados, tanto, que doce reyes moros le eran tributarios y cada uno le pagaba parias, en reconocimiento del supremo señorío que tenía sobre ellos, y por esto adquirió título de muro y defensa del pueblo cristiano y de sojuzgador de España; y Arnaldo Miron de Tost, que fue el primer vizconde de Ager, los había sacado del vizcondado y orillas de las dos Nogueras, Pallaresa y Ribagorzana, y les hacía continuamente guerra.
En el año 1040, que era el décimo de Enrique, rey de Francia, a 10 de las calendas de noviembre, asistieron doña Constanza y Armengol, su hijo, y Guifre, arzobispo de Narbona, que fue hijo del conde Jofre de Cerdaña; y los obispos Embaldo, de Urgel; Guifredo, de Barcelona; Arnulfo, de Roda; Berenguer, de Elna, a la dirección de la dedicación de la iglesia de la Seo de Urgel, y todos ofrecieron dones, según la posibilidad y devoción de cada uno.
Ramón Vifredo conde de Cerdaña hijo de Vifredo y nieto de Oliva Cabreta, a quien privaron del condado de Barcelona eligiendo a Borrell, conde de Urgel, no quedaba satisfecho de ello y le quedaban pensamientos de cobrarle, porque la incapacidad del abuelo no había de dañar al nieto ni menos a su padre, y tuvo recurso a las armas. Ramón Berenguer llamó a los barones de Cataluña, para que en tal caso le valieran y se apartaran del de Cerdaña. El conde de Urgel tenía muchos vasallos que confinaban con el de Cerdaña, el cual así por vecindad, como por el parentesco, confiaba mucho de él.
El de Barcelona ganó la mano al de Cerdaña y se confederó con el de Urgel, y le dio fé y palabra de ayudarle todo lo posible contra don Ramón, y de no hacer paz con él ni con Adelesa, su mujer, ni con Guillen Ramón y Enrique, sus hijos, hasta que el de Barcelona lo consintiese, so pena de doscientas onzas de oro; y para seguridad de su promesa le dio por rehenes seis caballeros de su condado, que eran Ricardo Altemir, Arnaldo Miron Izarno, Raimundo de *Labevez, Hugo Guillen, Dalmau Izarno y Bernat Izarno, su hermano; y para mejor asegurar esto, el conde de Urgel y Adaleta, su mujer, se concertaron con los hermanos del conde de Cerdaña, que eran Guillermo, obispo de Urgel, Bernardo, conde de Bergadá, y otro Guillermo. Estos, aunque hermanos del de Cerdaña, prometieron al de Urgel hacer guerra a su hermano, y no hacer paz con él ni
con los suyos, sin su consentimiento y voluntad y de la condesa Adeleta, su mujer, so pena de pagar cada uno de los tres cien onzas de oro; y el conde de Urgel se obligó a lo propio, so pena de otras trescientas onzas de oro. Muy poca cosa debía ser la justicia del conde de Cerdaña, pues hasta sus hermanos le eran contrarios, y por esto y no arrostrar ninguno su pretensión y ver al de Barcelona poderoso y determinado, se vinieron a reconciliar los dos, y el de Urgel y sus rehenes quedaron fuera de obligación.
Movióse cerca de estos tiempos otra guerra contra Alcajib, moro y capitán de Almugdabar, rey moro de Zaragoza, el cual muy a menudo hacía entradas y daños en las tierras del conde de Urgel que estaban en el condado de Ribagorza. Ramón Berenguer, conde de Barcelona, tenía también en aquel condado algunos pueblos, y los dos, antes que el moro se hiciese más poderoso, hicieron liga entre sí, y con intervención de Guilaberto, obispo de Barcelona; Guillermo, de Urgel; otro Guillermo, de Vique; Arnaldo Miron de Tost, vizconde de Ager; Amat Elrico, Bernat Amat, Ricardo Altemir, Brocardo Guillen, Giberto Miron y Pedro Miron, concordaron que el de Urgel valiese en todo lo que le fuese posible, sin engaño alguno, al de Barcelona y a Almodis, su mujer, así solos como juntos, contra el dicho capitán Alcajib, y que en el ejército se formase contra de él hubiese el de Urgel de contribuir con la tercera parte, así de la gente como del gasto se ofreciese, excepto donum de habere donum de ingeniatores et dispensa de sagitas, porque el gasto de estas tres cosas quiere que sea a cuenta del conde de Barcelona, y que lo que se ganase fuese la tercera parte para el conde de Urgel, y las otras dos para el de Barcelona; y en caso que haciendo paces hubiese el moro de contribuir alguna cosa, fuese lo mismo. Cuando se hicieron estas convenciones, poseía mucha parte de aquel condado de Ribagorza el rey don Ramiro de Aragón, que fue abuelo del otro don Ramiro, el Monje; y lo demás tenían los condes de Urgel, Barcelona y los moros. Había allá dos lugares llamados Pilzan y Puigroig, que poco había les habían ganado, y por excusar los daños que los vecinos recibían de los moros, concordaron que en la colina o peña que se levanta delante de Puigroig (podium: pueyo, puig, puch) que era lugar acomodado, se edificase un fuerte a costa de los dos condes, y mudasen allí los vecinos de los dichos dos lugares, y que este castillo fuese la mitad del conde de Barcelona y de Almodis, y la otra del de Urgel; y no edificándose el tal castillo, quedase el de Urgel señor de Pilzan y de la tercera parte de Puigroig: y a lo que se entiende no se edificó este fuerte. Pilzan por entero, y Puigroig por la tercera parte, quedaron al conde de Urgel, y lo demás al de Barcelona. Esto pasó a 5 de setiembre del año veinte y ocho del rey Enrique, que es de Cristo señor nuestro 1058.
Al conde no agradó el concierto, pareciéndole era poco ir en compañía del conde de Barcelona con la tercera parte de las fuerzas, por lo cual hizo resolución de congregar un buen ejército e ir por sí solo contra los infieles. Comunicáronlo los dos, y a 25 de julio de 1063 se concertó entre los dos, que el de Urgel estuviese obligado a valer al de Barcelona con lo que tocaba a sus estados y los castillos de Cardona, Tamarit, Tárrega, Cervera, Cubells, Camarasa y Estopañá, y a las dos partes tenía en Cañellas y otras dos en Puigroig, et ad castra et castella et terras quas habet praedictus Raymundus, comes, in comitatu Ribagorza et habere debet, et ad ipsas parias de Hispania, quas jam dictus Raymundus, comes, inde habet et habere debet et quae sunt convengude ad eum; y a las fortalezas y castillos y tierras que tiene y debe tener el de Barcelona en Ribagorza y a las parias que tiene en España: que los vasallos del de Urgel, por orden y mandato suyo, estuviesen obligados a seguir al de Barcelona, así contra moros, como contra cristianos, siempre que él quisiese: que de todo lo que él de allí adelante ganase, así a Alcajib, como a Almugdabar, hubiese de darle la tercera parte, exceptuando solamente el castillo de Drodo y las parias con que le hubiesen de servir estos moros, en caso que llegase a rendirles y a hacer paz con ellos. Dióse entonces asiento sobre lo que se había de guardar en la partición de los castillos que aconteciesen ganarse, en caso que los dos no pudieran concertarse, y por seguridad de esto dio el de Urgel en rehenes cinco caballeros principales de su tierra, llamados Dalmacio Izarno, Guitardo Guillen de Mediano, Brocardo Guillen, Pedro Miron y Ramón Miron, su hermano, cada cual de ellos por diez mil sueldos que, juntos, eran cincuenta mil sueldos. Al punto se aprestó para la guerra, e hízola con tanta furia a los moros, que se le hicieron tributarios los reyes de Balaguer, Lérida, Monzón, Barbastro y Fraga, y otros que se le obligaron a hacerle parias, con que quedó su casa muy rica y ennoblecida. Usó de aquí adelante el título de marqués, por haber conquistado y tenido victorias de tierras comarcantes y confinantes con los moros, que llamaban marquias, de donde derivó el nombre de marqués; que por estos tiempos tuvo principio en España, y los condes de Barcelona y Urgel, que eran de los más ricos y nobles de ella, fueron los primeros que se intitularon marqueses, imitando el de Urgel al de Barcelona. El uso de este título quedó después muchos años en silencio, hasta que el rey don Enrique segundo de Castilla lo dio a don Alonso, hijo de don Pedro, conde de Ribagorza y nieto del rey don Jaime, el 
segundo, y el autor de la Historia de los Girones le tiene por el primer marqués de España; pero ya antes de él fueron estos dos condes de Urgel y Barcelona, y el infante don Fernando, hijo del rey Alonso de Aragón y de Eleonor, el cual murió antes que fuese el rey don Enrique, el segundo; y este don Fernando lo fue tanto cuanto vivió, y en su sepultura, que está en San Francisco de Lérida, está intitulado marqués de Tortosa, que es el título que por importunación de doña Eleonor, su madre, le dio el rey. Este título antes no era en propiedad, sino que se daba a los presidentes y gobernadores de provincias, y duraba tanto como la presidencia o gobierno, y se mudaba cuando quería el príncipe que daba el tal gobierno, el cual acabado, lo era el título de marqués, y el quitarle estaba en la voluntad del que le concedía, y no era tan estimado como después que se dio en propiedad. 
Reinaba por estos tiempos en Castilla el rey don Sancho, que después de haber tenido con el rey de Aragón crueles guerras, habían hecho la paz. Durante aquella, persuadió el de Castilla a Abderramen, rey moro de Huesca, que negase el tributo que prestaba al de Aragón y se le rebelase: el moro, que le vio ocupado en guerras, siguió el consejo del de Castilla; imitóle el rey moro de Zaragoza, llamado Almugdabar, que también le era tributario. El de Aragón enfadado del atrevimiento de estos dos moros, concertó paces con Castilla, para vengarse de ellos. Era el rey moro de Huesca valiente mozo, y tenía guardadas las espaldas por la parte de Zaragoza, y al de Aragón por esto le convenía más emprender aquella guerra por la parte de Barbastro, porque por aquí tenía socorro más cierto y seguro de Ribagorza, Urgel y Pallars, y tomada Barbastro, le era más fácil la conquista de Huesca y otras que tenía intento de hacer. Valióse del conde de Urgel, al cual siguieron muchos caballeros amigos y deudos suyos, domiciliados en el condado de Urgel y su vecindad. De los más principales y que consigo más gente llevaron fueron don Guillen de Anglesola, Ramón o Amorós de Ribellas, Tomás de Cervera, Berenguer de Spes, Berenguer de Puigvert, Ramón de Peralta, Juan de Pons, Juan de Ortafá, Guillen de Alentorn, que después acompañó a Armengol de Gerp a la conquista de Balaguer, Galceran de Alenyá, Pere de Çacosta, Galceran de Çacosta, que después con el conde de Urgel se halló en la batalla de Úbeda (Navas de Tolosa), y otros muchos, y todos fueron con gran deseo de expeler los moros de aquella tierra y exaltar en ella la santa fé católica. Pusieron cerco a la ciudad de Barbastro y allá tuvieron varios y diversos sucesos que los historiadores callan, y concuerdan todos que, después de varios encuentros con los moros, tomaron la ciudad de Barbastro, sacándola de poder de infieles, habiéndola defendido varonilmente, y que en un asalto en que quiso señalarse más que todos el conde de Urgel, quedó muerto, estando en la flor de su edad, pues no pasaba de los treinta y ocho años. Sucedió su muerte en el año 1065. Sintió esta desgracia más que todos el rey de Aragón, su yerno, por haber perdido uno de los mejores caballeros que había en aquel ejército, como también todos los caballeros y demás gente de Cataluña que con él habían ido. Gobernó su estado veinte y nueve años, aumentándole muchos castillos y lugares, tanto, que hasta entonces ninguno de sus predecesores le tuvo tan aumentado. Por haber muerto en el dicho cerco, le quedó el apellido de Barbastro con que es diferenciado de los demás condes Armengoles que tuvieron aquel condado de Urgel.
Fue su sepultura en el monasterio de Ripoll, en el sepulcro de los condes de Barcelona, sus antecesores.
Tuvo tres mujeres: una de ellas, dice Zurita que fue doña Clemencia, y hubo en ella muchos hijos, y entre ellos, según se entiende por muy evidentes conjeturas, fue la reina Felicia, mujer del rey don Sancho Ramiro, y madre de tres reyes, todos de Aragón, y abuela de doña Petronila, que casó con Ramón Berenguer (IV), conde de Barcelona. Asímismo entiendo que eran suyos los tres hijos del conde, llamados Guillen, Ramón y Berenguer, aunque es tan poca la memoria que hay de ellos, que no se puede con certeza afirmar quién era la madre, ni de qué edad murieron.
La otra mujer fue doña Adaleta, de la cual queda hecha mención en el auto de las convenciones contra del conde de Cerdaña; y en esta, a lo que yo entiendo, tuvo al conde Armengol que llamaron de Gerp.
La última fue doña Sancha, que el padre Diago dice ser hija del rey don Sancho de Aragón, que fue casada con el conde de Tolosa, que a buena razón había de ser Guillermo Tallafer, que murió en el año 1045, lo que impugna muy eruditamente don Juan Briz Martínez, abad de San Juan de la Peña, con aquella destreza que suele tratar todas las cosas. El haber tenido este conde una mujer llamada Sancha nadie lo puede dudar, pero sí quién era su padre. Toda la opinión del padre Diago se funda en dos autos que él alega y deseaba mucho haber visto el abad de san Juan, sacados del archivo real de Barcelona y del libro primero de los Feudos, que es uno de los libros de más autoridad de toda España. Hame parecido ponerlos aquí, porque si el curioso quiere averiguar las opiniones de estos dos autores y tener noticias ciertas y verdaderas de las cosas del condado de Urgel, pueda fundarse en escrituras antiguas, ciertas y verdaderas.
Instrumento primero, sacado del libro primero de los Feudos, fol. 147, en que consta que el conde Armengol de Barbastro estuvo casado con Sancha, la cual dio a Raimundo, conde de Barcelona, y a Almodis, su mujer, el castillo de Pilzan y la tercera parte del castillo de Puigroig, que le pertenecían por donación le había hecho el conde Armengol de Urgel, su marido.

In nomine Domini. Ego Sanctia comitissa donatrix sum vobis domno Raymundo comiti Barchinonensi et domne Almodi comitisse. Per hanc meae donationis scripturam dono vobis ipsum castrum de Pilzano cum turribus et edificiis omnibus et cum ecclesiis et decimis et primitiis et oblationibus et cum terris et vineis cultis et heremis et arboribus universis simul cum silvis atque garriciis et pradis et pasquis et terminis et pertinentiis et omnibus rebus sibi pertinentibus quantum potest dici vel terminari: et extra hoc dono vobis tertiam partem quam habeo in castro de Podio-Royo (Puigroig, puchroch, pueyo royo o rojo) cum omnibus finibus et terminis ejus. Advenerunt mihi haec omnia per donationem viri mei Ermengaudi comitis Urgelensis (Armengol): et sunt predicta castra cum suis terminis et pertinentiis in extremis finibus marchiarum juxta Hispaniam et habent afrontationem ab oriente in termino de Castro Serris, a meridie in termino de Stopiniano et de Gavasa, de occiduo in termino de castro de Calasantio et de Josset, et circio iterum in termino de Benavarri et de Falch. Quantum istae afrontationes includunt et isti termini ambiunt dono vobis ab integro ad vestrum proprium allodium excepto ipso manso de Pasqual cum suis pertinentiis et cum quatuor pariliatis terrae juxta terminum de Stagna quod ego dedi ecclesiae Sancti Petri de Ager pro anima Domini Ermengaudi comitis vir mei. Et de meo jure sic trado hoc totum in vestrum dominium ad quod volueritis faciendum: et qui hoc vobis voluerit dirrumpere nullo modo possit facere sed pro sola presumptione hoc totum vobis in duplo componat et posthec haec scriptura donationis firma permaneat. Quae est facta sexto kalendas augusti anno septimo regni Philippi regis. (Rey Felipe de Francia) Sig+num Sanctiae comitisse quae hanc scripturam donationis scribere jussi et firmavi et firmare firmarique rogavi.
Sig+num Geraldi Alemanni. Sig+num Guilermi Bernardi de Odena. Sig+num Sicarci Salomonis. Sig+num Raimundi Mironis de Acuta. Sig+num Raymundi Raymundi.Sig+num Berengarii fratris ejus. Sig+num Bernardi Raymundi de Camarasa. Sig+num Mironis Izarni. Sig+num Ugonis Arnaldi. Sig+num G. Raymundi de Callaris. Sig+num Raymundi G. de Odena. Sig+num Arnaldi Bernardi de Castelleto. Sig+num Guillermi de Monte Catano. Sig+num Bernardi Raymundi de Sancto Minato. Sig+num Alberti Raymundi. Sig+num Bernardi Izarni. Sig+num Alberti lzarni. Sig+num Bernardi Dalmatii. Sig+num Ugonis Dalmatii. Sig+num Berengarii Regulfi.
Nos omnes hujus rei testes sumus.
Sig+num Ugonis Dalmatii de Bergedan. Sig+num Arnaldi Mironis. Sig+num Geraldus Gibert Mir.
Petrus decanus hujus cedulam largitionis scripsit sub die et anno praefixo.

Instrumento segundo, en que se prueba, por confesión del conde Armengol de Gerp y Luciana, su mujer, que el conde Armengol de Barbastro dio el castillo de Pilzan a la condesa Sancha, hija de Ramiro, rey de Aragón, la cual lo vendió al conde de Barcelona por dos mil mancusos de moneda barcelonesa.

In nomine Domini. Ego Ermengaudus comes Urgelensis et Luciana comitissa uxor ejus donatores et definitores ac evacuatores sumus tibi Raymundo Berengario Barchinonensi comiti. Volumus satis ut sciatur a cunctis tam presentibus quam futuris quia hactenus habuimus magnam querelam de te per directum et per vocem quam et quas proclamabamus in castro de Pilzano et de Podio Rubro (rubro, rubeo, royo, rojo, roig, roch) et de Castro Serris et eorum decimis et pertinentiis: nunc autem approbando recognoscimus quia noluisti nobis hoc placitare per voces et aucthoritates quas inde habebas et per quas totum hoc retinebas et directum inde facere. Manifestum est satis quia pater meus Ermengaudus comes dedit solide et libere castrum de Pilzano et de Podio-rubro Sanctiae comitisse filiae Ranimiri regis et ille vendidit praedicta castra tibi et Arnaldo Mironis vendidit tibi praelibatum castellum de Castro Serris quod ipse tulerat a sarracenis: sed conciliante episcopo Urgelensi Dalmacio Izarni et Brocardo Guillelmi et Raymundo Gondeballi cum ceteris nostris hominibus qui interfuerunt venimus ad firmam pacem et sinceram concordiam in presentiarum scriptam: videlicet quia accepimus de
te duo millia mancussos Barcinonensis monete ideo donamus et jachimus et evacuamus ac definimus tibi omnes voces et omne directum quas et quod qualicumque modo apellabamus et proclamabamus tibi et praedicte Sanctiae et jamdicto Arnaldo in supradictis castris et in eorum terminis et pertinentiis ita ut ab hodierno die et tempore nihil unquam in supradictis rebus omnibus requerimos nec repetamus nec nos nec posteritas nostra nec ullas ex successoribus nostris nec ullus homo vivens pro nobis sed solide et libere absque ulla reservatione et sine fraude et malo ingenio maneant hec omnia in tua potestate ut facias inde quidquid tibi placuerit facere absque ullios hominis inquietudine et contradictione et sicut est super scriptum per …. bonam voluntatem et per sinceram fidem sine ullo enganno confirmamus tibi hoc totum ad tuum propriam allodium ad quod volueris faciendum. Quod si nos qui sumus donatores et evacuatores ac difinitores hoc voluerimus repetere ac disrumpere aut aliquo modo unquam minuere aut mutare nichil inde valeat sed in triplo hoc totum componamus et postea haec scriptura donationis et evacuationis sive difinitionis plenissimum robur semper obtineat et quisquis fecerit similiter hoc totum adimpleat et faciat. Quod est actum decimo kalendas apprilis (pone appilis) XII anno Philippi regis.
Nos qui hoc scribere jussimus et manibus propriis firmavimus et firmari rogavimus.
Sig+num Dalmatii Izarni. Sig+num Brocardi Guillelmi. Sig+num Raymundi Gondebaldi. Sig+num Berengarii Gondebaldi. Sig+num Alberti Izarni. Sig+num Guillelmi Arnaldi. Sig+num Mumis Aguet. Sig+num Bernardi Raymundi de Camarasa. Sig+num Guillelmi fratris ejus. Sig+num Ugonis Dalmatii. Sig+num Bernardi Dalmatii. Sig+num Giberti Guitardi. Sig+num Dalmatii Guitardi.
Nos sumus hujus rei auditores et testes.
Sig+num Pontii levite qui hoc scripsit die et anno quo supra.

viernes, 5 de marzo de 2021

27 DE DICIEMBRE.

27 DE DICIEMBRE.

Se recibió, en este día la siguiente carta de Juan Ferrer, que era el embajador enviado por los Diputados al Sr. Rey.

Als molt honorables e de gran reverencia e magnificencies senyors los diputats del General de Cathalunya.
Mossenyors molt honorables e de gran reverencia e magnificencies. Des que scrivi per lo correu qui porta la resposta del Senyor Rey sobre lo fet de les empares de la castellania de Emposta e lo fet de mossen Miquel de Gualbes e den Avinyo no he hagut letra neguna vostra e per ço stich sperant quem manareu que al present tot he hagut a fer ab lo Senyor Rey es stat remes aqui a la Senyora Reyna. Crech Deu volent tot se sera aqui acordat. Lo Senyor Rey parti tan tost lo dijous passat puix hac finada la cort la via de Exarch (Jarque de Moncayo?) e de Vila Roya (hay varios Vilarroya en esa zona) per correr mont deu dormir a nit en Ylucha
(Illueca, la ch es c, Iluca, Illuca, donde nació el Papa Luna?)
sera aci la nit de Nadal per que yo no fer al present res ab sa Majestat sino per avis que vinga de aqui e los correus tots venen aci dret. No so anat ab ell sperant que si correu negu vengues tant tost tirar la via sua. Novitats noy ha negunes al present tot hom spera lo embaxador françes que ve aci que dira. He sentit que al Senyor Rey ha sabut greu que la Senyora Reyna haja mogut aqui lo fet de la sua entrada aci sa fet remor de hun gran scandol que cuyda esser en lo taulell dos jorns ans de Santa Lucia. Nom se quant son stats los fets que aci molta es stada la remor. Lo prior de Roda no es tornat encara de don Felip de Castre nis sap (de saber, sab, también aparece sap porque la b final suena como p) sis levara aquest debat que mossen Arinyo servidor del dit don Felip es stat aci quatre jorns ha (fa cuatre díes; hace cuatro días; fa quatre jorns o dies) e porta moltes dificultats que (qne) hixen en aquesta concordia. Crech prest tornara lo dit prior ab una conclusio o ab altra. E manen me mossenyors vostra reverencia e magnificencies lo que plasent los sia. Feta en Calatayut dimarts a vespre a XXII de deembre. - Mossenyors. - Quim recoman en gracia e merce de vostra reverencia e honorables savieses Johan Ferrer.

Exarch (Jarque de Moncayo?)


sábado, 25 de septiembre de 2021

Cent noms Deu, LX-LXIX, 60-69

 LX.

¡O PIADÓS!


Car Deus ha los homens començats,

Per ço que élls sian salvats,

Quant peccan ha d' ells pietats.

Piadós es Deus per força d' amor,

E per ço cové que li peccador

Amen Deus e la sua honor.

Ja peccador no será perdonat

Si de sí mateix no ha pietat,

E a son prohisme caritat.

Home qui sia piadós

Ama a Deus e es d' éll temerós,

Perque a Deus está molt graciós.

Qui pietat no vòl haver,

No vòl Deus amar ne molt temer,

Ans lo gita en exeller (14).

Home qui sia piadós

Tan tost que fall es vergonyós,

E plora e es temerós.

Mays val a home pietat

Que senyoría de regnat,

Ne amistat de hom honrat.

Ab pietat poren los homens querir

A Deus qu ' els perdó lur fallir,

Als quals Deus no pòt de no dir.

Home qui no es piadós

Está cruel e ergullós,

E ama homens traydors.

Deus hac de nos tal pietat

Que volch esser mòrt e penjat,

E de espinas coronat.

LXI.

¡O ABUNDÓS!


Deus es Abundancia de plaer,

Car de Deus pòt tot hom haver

Aytant com han mester a son voler.

Es Deus Abundancia d' enteniment,

Lo qual fá de sí mateix tan conexent,

Que se' n pòt guardar de falliment.

Abunda Deus ab bon remembrament,

Quant li fá membrar lo greu turment

Que volch sofferir per tota gent.

Deus es Abundós a home per sentir,

En quant volch hom esdevenir

Per nostres peccats a delir.

Es Deus Abundós en poder,

Saviesa e bon voler,

Perque ' ns ahonda de bon esper.

Deus es Abundós en perdonar,

En donar e en esperar

Los peccadors a confessar.

Deus es Abundós a bondat,

De bonificant, bonificar, bonificat,

Los quals son de sa entitat.

Es Deus Abundós en tot bé

Perque tot hom mal se capté

Qui fá contra éll nulla re.

Mays val esser abundós de leyaltat,

De esperança e caritat,

Que de castells, diners ne blat.

Cell qui es abundós de virtut,

Está abundós de salut,

E no plany si res ha perdut.



LXII.
¡O
REY!


¡O Rey de creada virtut!
Tú est Rey de tot ço qui es
pogut
Perque hom es esdevengut.
Deus es Rey ab altetat,
E es
Rey ab humilitat,
Ab libertat e caritat.
Car Deus es Rey de
començament.
De mitjá e d'affinament,
Fá sobre cors
naturalment.
Aquell es Rey qui Deus serveix,
E aquell es Rey
qui sí coneix,
E Rey es qui no 's desconeix.
Mays val esser
Rey de voler
Que de regnat ne d'haver,
Car ab voler per Deus
haver (15),
Rey es per fer jutjament,
E si en jutjar fá
falliment,
Lo nom de Rey en sí desment.
Null hom no es rey per
menjar,
Per caçar, ne per sajornar,
Mays per son poble a
guardar.
Tot rey es servú de son regnat,
Perque fá
gran tort e peccat,
Si vòl esser en libertat.
A tot rey se
pertany donar,
Ver dir, jutjar, a perdonar,
E per ço no pòt
franch estar.
Ah! Qui pogués tal Rey trobar
Que a tot son
regne fés honrar,
Deus molt faria a loar! 


LXIII.
¡O
HUMIL!

Deus no hagra major humilitat
Si no hagués home
deificat,
E que per home no fós mort e penjat.
Per ço que
Deus major humilitat pogués haver,
E qu'els homens pausás en
major esper,
Volch esser hom e per éll gran treball
sostener.
Aquella humilitat está major
Que fá devallar lo
major valor,
A honorificar lo major peccador.
Aquell fó lo
major peccat
Que per Adam fó en tuyt originat,
E fó vençut
per major humilitat.
Aquell home qui está major al mon,
E qui
devallá a mercé pus pregon,
Ha de humilitat major dón.
Major
ergull e major humilitat,
Estegren adonchs en contrarietat,
Quant
Christ fó prés, venút, mòrt, e penjat.
Molt me sembla home
ergullós
Aquell qui está vergonyós
En far bé e en querre
perdós.
Cell qui per ergull vòl esser honrat,
No sab que s'es
humilitat
E qui li fá honor no li 'n ha grat.
Aquell ama
humilitat
Qui n'ha plaer quant es blasmat,
Falsament contra
veritat.
Aquel sab pauc de humilitat,
Qui per saber está
inflat
E qui 'l toca tost es irat.


LXIV.


¡O
SUAU!





Deus
es Suau de sa bontat,


De
son saber e sa volentat,


E
de tota sa potestat.


Cell
qui es Suau per dever


E
per virtuts a conquerer,


Ha
Suau saver e voler.


Hom
es suau ab pietat,


Humilitat
e leyaltat,


Justicia
e caritat.


Deus
qui ha tan gran potestat,


Ama
tan gran suavetat


Que
volch esser pres e ligat.


Esser
suau quant es irat


Es
hábit de suavetat


D'hon
es vestida caritat.


Hom
suau pòt deliberar


Com
justament puscha parlar,


E
de mal se puscha guardar.


Hom
suau a negun no toll,


Ne
té negun per foll,


E
a tot home pára son coll.


Suavetat
fá home abstenir


De
crueltat e de maldir,


E
fá per bé tots mals sofferir.


Cell
qui es Suau en amar,


En
entendre e membrar,


Suavetat
lo fá honrar.


Qui
per suavetat es pres,


En
carçre d' amor es mes


Qui
'l consola en tota res.





LXV.


¡O
MEMBRAT!





Deus
qui estás Remembrat


No
‘ns remembres en nostre peccat,


Mays
membranos en pietat.


Molt
es gran bé en Deus membrar,


Justicia
e perdonar,


Car
hom se guard de mal far.


Membrar
com Deus es poderós,


De
bé fár volenterós,


Es
membrar que fá hom joyós.


Qui
membra Deus per ço qu' éll dó


Mays
que per ço car éll es bo,


No
membra Deus segons rahó.


Qui
membra Deus per sa bontat


Mays
que per sa felicitat,


Per
Deus es amat e membrat.


Aquell
pòt membrar granea de bontat


Qui
en ella remembra bonificat,


E
bonificar qui d' amdós es dat.


Aquell
ha major membrament


Qui
membra major operament,


Major
voler, major enteniment.


Qui
en deitat no membra deificar,


E
en Deus no membra bonificar,


No
pòt en Deus molt estendre son membrar.


Cell
qui no membra son peccat


Penedent,
no será membrat


En
la mort hont será jutjat.


Molt
val mays membrar per amor


Que
membrar qui es per pahor,


Car
l'ú es servú l' altre senyor.





LXVI.


¡O
LOAT!





¡O
Deus qui est Loat per ta unitat,


Trinitat
e car est incarnat,


E
car est Creador, tú sias amat!


Es
Deus Loat car es infinit,


E
car es de tot bé complit,


E
car en re no ha fallit.


Aytant
es Deus digne de laor


Per
son amar com per sa amor,


Car
ensemps han igual valor.


Loada
es eternitat


Per
eternant e eternat,


Eternar
d' amdós espirat.


Deus
es Loat de tal poder,


Que
sobre natura pòt fer


Tot
ço que li es de plaer.


Loat
es Deus de major veritat,


Major
virtut e caritat,


E
de tota majoritat.


Aquells
no saben Deus loar,


Qui
no 'l loan per deitar,


Per
engenrar e espirar.


Mays
val una laor per infinitar,


Que
per tot quant se poria crear,


Car
infinit no poria estar.


Nos
poria bonea loar ab majoritat


Si
no havia bonificant e bonificat,


E
bonificar qui sia de sa entitat.


Si
Deus no hagués presa humanitat


No
fóre Loat en majoritat


D'
amor, enfre causant e causat.





LXVII.


¡O
NOMENAT!


Lo
nom de Deus es unitat,


Trinitat
e infinitat,


Jesus
granea de bontat.


Per
molts vocables pòt hom Deus nomenar;


Ço
es Deus, deitat e deitar,


Infinitat,
amar e eternar.


Tot
nom per qui Deus sia Nomenat,


Cové
que sia de gran sanctetat,


Virtut,
valor e humilitat.


Qui
nomena Deus sens gran amor,


Del
nom no sab sa gran valor,


Car
no li fá neguna honor.


Aytant
cové esser Deus Nomenat


Per
deitar, com es per deitat,


Perque
ab obrar es Nomenat.


De
creat et de creador


Se
cové un hom qui major


Sia
en lo anomenador.


Mays
val nomenar Deus soven ab paupertat,


Que
nomenarlo tard ab riquetat,


Qui
'l nom de Deus té deshonrat.


Lo
nom de Deus es tan honrat,


Que
qui 'l nomena ab peccat


Lo
nom de Deus té deshonrat.


Al
nom de Deus fá gran honor


Cell
qui il nomena ab gran amor


E
qui no 'l desment per nulla pahor.


Aquells
qui nomenan Deus e han en lo nom plaer,


Fan
honor al nom e poren haver


Honor
de Deus e bon esper.


Tot
ço ab que ‘l nom de Deus se pòt nomenar,


Deuria
hom tant fort guardar e honrar, 

Que no dixes ne fés null mal
estar.



LXVIII.


¡O
HONRAT!





Deus
es honrable ab honrament


E
no ab viltat e falliment,


Ab
qu' el cuyden honrar molta gent (16).


Hom
deu honrar Deus ab son cogitar,


Ab
virtut d' entendre e d' amar,


D'
humilitat e de membrar.


No
honra Deus qui en cantán


Nomena
Deus e va pensán


En
vils fayts d' hon es desirán.


Qui
per petit vòl Deus jurar


E
jurant se vòl perjurar,


No
sab lo nom de Deus honrar.


¡Ah,
las! E tant ha Deus home honrat


En
est mon, qui'l té deshonrat


En
son saber e volentat.


A
Deus se pertany tal honor


Que
de totas sia major,


Ço
es, que muyra per sa amor.


Aquell
fá a Deus gran viltat


Qui
no 'l ama mays que peccat,


Qui
no ha neguna bontat.


Mays
val de Deus un honrament,


Qu'
el honrament de tota gent,


Lo
qual torna a nient.


Qui
volria Deus molt honrar,


Sovén
deuria remembrar


L'
honor qu' ens feu per encarnar.


Cell
qui poria per tot lo mon Deus fár honrar,


Car
no ho fá, en gran pahor deuria estar,


Car
al judici no se poria escusar.





LXIX.
¡O
RECLAMAT!


Deus
es reclám dels peccadors,


Quant
son en perill e en plors


E
a Deus demanan socors.


Es
Deus reclám d' hom qui 's penet,


E
qui ab bé far se sotsmet


A
satisfacció e a dret.


Car
Deus ha los homens creats,


E
'ls porta bona volentats,


vòl
per éll esser reclamats.


Reclamar
a Deus que li ajut


Com
puscha guanyar virtut,


Es
reclám per Deus molt volgut.


Tantost
com Deus es Reclamát,


Es
l' hom per éll ajudat,


Ab
qu' el reclám ab leyaltat.


Qui
reclama Deus per haver,


Per
viure e honor haver,


No
es reclam de gran plaer.


Cell
qui reclama Deus en la mort


Que
li remeta pena e tòrt,


Cové
qu' el reclám molt fort.


Molt
fá meyllor Deus reclamar,


Per
ço qu' el puscha molt honrar,


Que
per ço qu' éll vulla salvar.


Segurament
pòt reclamar


Aquell
qui Deus vòl molt honrar,


Car
Deus no 's pòt a éll negar.


Tú,
Señor Deus, est mon recorriment,


Perqu'
eu te prech humilment











































































































































































































Que
m' ajuts a ton honrament. 

Tú, Señor Deus, est mon recorriment,  Perqu' eu te prech humilment  Que m' ajuts a ton honrament.


sábado, 29 de junio de 2019

CÓMO ACCEDIÓ RAMIRO I AL TRONO DE ARAGÓN

91. CÓMO ACCEDIÓ RAMIRO I AL TRONO DE ARAGÓN (SIGLO XI. NÁJERA)
 
CÓMO ACCEDIÓ RAMIRO I AL TRONO DE ARAGÓN  (SIGLO XI. NÁJERA)
 
 
Transcurría el siglo XI y nos hallamos en la corte pamplonesa del palacio real de Nájera. El rey Sancho III el Mayor, requerido por diversos e importantes asuntos, tuvo que abandonar el palacio real dejando allí a los infantes y a la reina, a la que encomendó personal y expresamente, entre otras cosas, la custodia de su caballo preferido.

Habían transcurrido pocos días cuando don García, el hijo primogénito de los reyes, pidió permiso a la
reina, su madre, para que le dejase montar el caballo favorito del rey. Insistió tanto el infante que, a pesar de las recomendaciones al respecto del propio Sancho III, a punto estuvo de acceder, pero se lo desaconsejó un caballero de la corte.

Quedó enojado García por la negativa materna y para vengarse, contando con el beneplácito de su hermano Fernando, acusó a la reina de adulterio con el caballero que la había asesorado, jurando ante el rey que era verdad cuanto decía, para lo cual ponía por testigo a don Fernando, su hermano.

Sancho III el Mayor, tras dar crédito a la gravísima acusación de sus hijos, condenó a la reina, conminándole a que buscase un caballero que luchara por ella y la salvase, como era costumbre de la época. Nadie quiso indisponerse contra los infantes y la reina quedó totalmente desvalida, pero ante
semejante situación, ofrecióse a lidiar en su nombre su hijastro, don Ramiro, que creía en la inocencia de su madrastra.

Casi al mismo tiempo que sucedían estos hechos, los infantes, apesadumbrados por el cariz que había tomado el asunto, confesaron a un monje najerense la trama urdida, y éste se lo contó al rey, que inmediatamente exculpó a su esposa.

Esta, agradecida a Ramiro por su valentía y fidelidad, logró que Sancho III el Mayor le nombrara heredero de sus tierras de Aragón.
Así fue como Ramiro se convirtió en el primer rey de Aragón, donde gobernaría con el nombre de
Ramiro I, destacando en su lucha contra los moros, incluido el rey de Huesca, al que venció en dos batallas.
 
Ramiro I, destacando en su lucha contra los moros, incluido el rey de Huesca, al que venció en dos batallas.
 
 
 
[Zurita, Jerónimo, Anales..., libro I, págs. 73-74.
 
Ubieto, Antonio, Crónica de los Estados Peninsulares, págs. 118-119.]
 
 
 
 
WIKI Ramiro I:
 
Ramiro I de Aragón (ca. 1006/7-8 de mayo de 1063) es considerado como el primer rey de Aragón​ (1035-1063) al que añadió los territorios de Sobrarbe y Ribagorza desde la muerte de su hermanastro Gonzalo en 1045, intitulándose así pues rey de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza.
 
Conquistó, aliado con Arnal Mir de Tost y el Condado de Urgel de Armengol III, los castillos de Laguarres, Lascuarre, Falces, Viacamp y Benabarre, e intentó tomar la poderosa fortaleza de Graus al rey de la taifa de Saraqusta Al-Muqtadir —quien contó con la ayuda de la mesnada del aún infante Sancho II de Castilla en cuyo ejército figuraba un joven Cid de alrededor de catorce años: Rodrigo Díaz—, pero Ramiro I murió en el transcurso de esta operación bélica, seguramente a manos de un experto soldado de Al-Muqtadir.
 
Hijo de Sancho el Mayor de Pamplona y de Sancha de Aibar, contrajo matrimonio con Ermesinda de Aragón, una hija de Bernardo Roger de Foix, con lo que inició una tradición de alianza entre el reino aragonés y el condado ultrapirenaico, que se prolongaría por varios siglos. Estableció también alianzas con el Condado de Urgel, casando a su primogénito Sancho Ramírez con una hija de Armengol III de Urgel (a quien además dio en matrimonio a su hija Sancha) para así oponerse a las ansias expansionistas del conde de Barcelona Ramón Berenguer I en la zona del Cinca medio.
 
En 1045, a la muerte de su hermano Gonzalo, se anexionó los condados de Sobrarbe y Ribagorza que correspondía regir a su hermano García,​ unificando así los tres condados, junto con el de Aragón, que iban a formar el nuevo reino.
 
Instituyó un «obispo de Aragón» con sede en San Adrián de Sásabe; su hijo Sancho Ramírez convertirá posteriormente Jaca (que en tiempos de Ramiro era solo una aldea) en una ciudad que se convertirá en capital del reino y albergará la sede episcopal. 

https://www.diocesisdejaca.org/
 
Hijo natural de Sancho el Mayor, rey de Pamplona, y una joven llamada Sancha de Aibar o Aybar, de la nobleza de las tierras de Aibar.
 
Representación heráldica de la Cruz de Íñigo Arista, una cruz patada apuntada en su brazo inferior cuando es de plata y figura sobre un franco-cuartel, sobre campo de azur. Aparece por primera vez en el siglo XIV, cuando la adopta Pedro IV el Ceremonioso como «armas antiguas de Aragón».
Después de la muerte de Sancho el Mayor, heredó el trono su hijo primogénito legítimo García Sánchez III el de Nájera, que gobernaba en todo el territorio paterno. A su hermano Ramiro se le había adjudicado la honor del espacio aragonés, y se proclamó baile en las tierras del Aragón que había recibido de su padre con trono en Jaca. Muy pronto se enfrentaron en la batalla de Tafalla y Ramiro inició una dinastía nueva en el reciente reino de Aragón tras usurpar los derechos de Gonzalo, que regía las rentas reales en Sobrarbe y Ribagorza.
 
Ramiro había sido el primer varón nacido de Sancho el Mayor pero era un hijo natural, fuera del matrimonio legítimo, con lo que quedó apartado de la primogenitura. Sin embargo nunca se consideró hijo bastardo, pues toda la documentación de la época se refiere a él como regulus, el mismo tratamiento que recibieron sus hermanos menores, y creció en la corte con su madre Sancha, tutora de Sancho III durante su minoría de edad entre 1004 y 1011, periodo en el que fue concebido Ramiro.
 
En su documentación auténtica el monarca aragonés se tituló como Ramiro, hijo del rey Sancho, sin usar el título de rey, pero no se consideró carente de legitimidad regia y actuó en todo momento ejerciendo a todos los efectos la potestas regia. En cualquier caso, recibió la fidelidad de los condes, barones y señores aragoneses en los que apoyó su autoridad. Aunque él mismo no se tituló rey, sí lo hicieron sus coetáneos, en documentos tanto aragoneses como navarros y castellanos. Aparece en ellos citado como rex Ranimirus, Ranimiri regis o meo regi entre otras expresiones. Así fue considerado por sus vasallos, reyes contemporáneos a Ramiro I y notarios. Los reyes de Pamplona García Sánchez III y Sancho Garcés IV el de Peñalén también le otorgarán el título de rey. Del mismo modo lo considerará su hijo y heredero Sancho Ramírez, al roborar como ego Sancius Raminiro (o Ranimiro) regis filio 'yo Sancho hijo del rey Ramiro'.
 
Sentó las bases del que sería el Reino de Aragón garantizando la sucesión de su linaje al casar con Ermesinda, hija de Bernardo Roger, conde de Foix-Bigorra, en 1036, con la que tuvo a Sancho Ramírez, a García Ramírez (que posteriormente sería obispo de Jaca) y tres hijas más, Sancha, Urraca y Teresa. Con ello la continuidad dinástica estaba garantizada.
 
Con el tiempo fue rodeándose de nobles de su confianza, a los que asignó tenencias en castillos estratégicos. Reafirmó, además, la figura del obispo de Aragón —aragonensis episcopus—, al que otorgó un monasterio, San Adrián de Sásabe y un cuantioso patrimonio, para ganarse el favor de la prelatura en su tarea de consolidación del poder.
 
Signum regis de Ramiro I.
 
signum regis, sello real, Ramiro I de Aragón
 
 
El signum regis era la firma que identificaba al rey en los documentos y remitía a la Cruz de los ejércitos empleada por las tropas cristianas en la batalla hasta el siglo XI. Posteriormente, Pedro IV el Ceremonioso lo identificó en el siglo XIV como la Cruz de Íñigo Arista y le atribuyó el carácter heráldico de antiguas armas de Aragón.

Tras hacerse con el control a partir de 1043 de los condados de Sobrarbe y Ribagorza a la muerte de su hermano Gonzalo, que nunca habitó en aquellos territorios, tuvo que entrar en pugna por los ricos territorios musulmanes a los que se accedía a través de la vía natural de la cuenca del Cinca. Las sustanciosas parias que pagaba el rey taifa de Saraqusta para evitar el ataque cristiano se las disputaban además de Aragón, el conde de Urgel, el de Pallars y el conde de Barcelona Ramón Berenguer I.
 
Para frenar el empuje de Ramón Berenguer de Barcelona, Ramiro I acordó un doble matrimonio de su hija Sancha con Armengol III de Urgel, y de Isabel, hija del conde urgelino, con su propio hijo primogénito Sancho Ramírez, el heredero al trono de Aragón. De este modo el Condado de Urgel y el Reino de Aragón establecen una sólida alianza, y la unión de sus fuerzas permitió a Ramiro conquistar los castillos de Laguarres, Lascuarre, Capella, Caserras, Falces, Luzás, Viacamp y Benabarre, con lo que impedía a Ramón Berenguer I —que había comprado castillos en la zona, en tierras que los condes catalanes reconocieron pertenecer al condado de Ribagorza como parte del reino de Aragón—​ el acceso al Cinca. La tenencia de Benabarre fue entregada al vizconde de Tost Arnal Mir, quien también se había convertido en aliado del rey aragonés.
 
Estos avances le hicieron concebir la idea de dar el asalto a la poderosa fortaleza de Graus, que el rey de Zaragoza Al-Muqtadir fue a defender en persona al frente de un ejército que incluía un contingente de tropas castellanas al mando de Sancho, el futuro Sancho II de Castilla, que pudo contar en su mesnada con el joven caballero Rodrigo Díaz, conocido posteriormente como «El Cid». Al-Muqtadir primeramente perdió las plazas de Torreciudad y Fantova, al norte de Barbastro, y la balanza parecía inclinarse del bando cristiano,​ pero finalmente consiguió rechazar a los aragoneses que perdieron en esta batalla a su rey, al parecer asesinado por un soldado árabe, llamado Sadaro o Sadada, que hablaba romance y que, acercándose al real de Ramiro I disfrazado de cristiano, le clavó una lanza en la frente. Murió ante las puertas de Graus el 8 de mayo de 1063.
 
Pese a la muerte de Ramiro I, su sucesor Sancho Ramírez y Armengol III de Urgel continuaron con un proyecto emprendido por el difunto rey y que contó con el apoyo del papa, que convocó a tropas francesas para emprender la cruzada de Barbastro que acabó con éxito en 1064. La importante ciudad musulmana pasó a formar parte del Reino de Aragón y su gobierno fue confiado como tenencia a Armengol III. Pero la permanencia en poder cristiano fue efímera, pues un año después sería reconquistada por la taifa de Zaragoza. En 1065 murió el conde de Urgel en tierras de al-Ándalus, probablemente en Monzón.
 
Ramiro I contrajo dos matrimonios sucesivos:
 
Su primer matrimonio fue con Gisberga, hija del conde Bernardo Roger de Foix, a quien entregó carta de arras el 22 de agosto de 1036. Gisberga en su bautizo pasó a llamarse Ermesinda.
De este matrimonio nacieron:
 
Sancho Ramírez.
Sancha de Aragón (1045-entre el 5 de abril y el 16 de agosto de 1097), casada con Armengol III de Urgel, tras enviudar de ese matrimonio, tuvo un relevante papel al servicio de la política de su hermano el rey Sancho Ramírez, dirigió el monasterio de Siresa e incluso llegó a regir el obispado de Pamplona entre 1082 y 1083.
García Ramírez (hacia 1046-17 de julio de 1086), obispo de Aragón (1076-17 de julio de 1086) y de Pamplona (1076-1082).
https://es.wikipedia.org/wiki/Garc%C3%ADa_Ram%C3%ADrez_(obispo_de_Arag%C3%B3n_y_de_Pamplona)
Urraca, que fue monja en Santa Cruz de la Serós.
Teresa o Taresa, casada con Guillermo Bertrand de Provenza.

// Aquí hay un lío: Con Inés de Aquitania (1025-1097) era hija del duque Guillermo V de Aquitania, se casó en fecha desconocida, aunque antes del 10 de octubre de 1054, fecha en la que aparecen juntos por primera vez en la documentación medieval. No se conoce descendencia de este matrimonio.

http://fmg.ac/Projects/MedLands/AQUITAINE.htm#_Toc276227873

//
 
Fuera de matrimonio, y antes de contraerlo, tuvo de doña Amuña (Amuina) un hijo natural:
 
Sancho Ramírez con diversas posesiones en las actuales Navarra y Aragón.
 
  • Durán Gudiol, Antonio (1993). Ramiro I de Aragón. Zaragoza: Ibercaja. ISBN 84-87007-90-2.
  • Lapeña Paúl, Ana Isabel (2004). Sancho Ramírez, rey de Aragón (¿1064?-1094) y rey de Navarra (1076-1094). Gijón: Ediciones Trea. ISBN 84-9704-123-2.
  • Montaner Frutos, Alberto (1998). El Cid en Aragón. Zaragoza: Caja de Ahorros de la Inmaculada; Edelvives. ISBN 84-88305-75-3.
  • Sesma Muñoz, José Ángel (2000). «El establecimiento de la monarquía aragonesa». La Corona de Aragón. Colección Mariano de Pano y Ruata, 18. Zaragoza: Caja de Ahorros de la Inmaculada. pp. 19-29. ISBN 84-95306-80-8.
  • Ubieto Arteta, Antonio (1960). El título de rey en Aragón. «Estudios en torno a la división del reino por Sancho el Mayor de Navarra». Príncipe de Viana (Pamplona: Gobierno de Navarra: Institución Príncipe de Viana). pp. 175-182. ISSN 0032-8472.
  • Viruete Erdozáin, Roberto (2008). Aragón en la época de Ramiro I. Zaragoza: Universidad de Zaragoza. ISBN 978-84-692-2032-0.