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lunes, 13 de julio de 2020

Capítulo LI.


Capítulo LI.

En que se escribe la vida de Armengol de Moyeruça, octavo conde de Urgel.

No pasó mucho tiempo después de la muerte de Armengol de Gerp, que el conde, su hijo y heredero, por estar, según dice Francisco Rades de Andrade en la Historia de Alcántara, desavenido con el rey de Aragón, se pasó a los reinos de Castilla, con el rey Alfonso, a quien su padre en el testamento le había encomendado, y allá se casó de su mano con doña María, que el obispo de Pamplona llama Estefanía, hija de aquel esclarecido varón, el conde Pedro Anzures, señor de Valladolid, conde de Carrión y Saldaña, señor de Ribera y Cabrera, en Galicia, y de otros muchos pueblos y lugares de aquellos reinos, varón de gran linaje y calidad. Dióle en dote la célebre villa de Valladolid, que él había en mucha parte reedificado, como lo testifican la iglesia mayor, puente y hospital, que son obras y edificios suyos.
Fue este casamiento antes del 21 de mayo del año 1095, porque dice Argote de Molina que en el dicho día fundó y dotó este conde Pedro Anzures la iglesia de Valladolid, como consta por escritura original que aquella iglesia tiene, cuya copia vio aquel autor en poder del maestro Ambrosio de Morales, en la cual son confirmados el conde don Fernán Ruíz de Castro; don Armengol, conde de Urgel, y el conde don Alvar Fañez Minaya, todos tres yernos del conde don Pedro Anzures. Quedó este conde de Urgel allá toda su vida, sirviendo a los reyes de Castilla y de León, y así por alguno es llamado y conocido por don Armengol de Valladolid. El infante don Pedro de Portugal, en sus Genealogías, le llama don Hungel de Valladolid, y cuenta de él un hecho muy famoso y de gran proeza, que fue llegar a arrancar las aldabas de las puertas de Córdoba, que, como queda dicho, era la más principal ciudad de los moros, donde tenían sus reyes la silla y corte, y a pesar de ellos, las arrancó y se las llevó a su villa de Valladolid, y las puso en la iglesia de Santa María, la Antigua, donde el referido don Pedro afirma que estaban aún en su tiempo, que era cerca del año 1300. Verdad es que el padre fray Jaime Bleda, en su Historia de los moros, refiriendo este hecho, recibe equivocación en el año y en la persona; pero afirma que estas aldabas eran de la mezquita mayor de Córdoba, y estaban en las puertas de Nuestra Señora la Antigua de Valladolid.
Todo el tiempo que estuvo ausente dejó en el gobierno de sus estados un gobernador, con título de vizconde; que así llamaban en estos tiempos a los tales gobernadores, y era dignidad después de la de conde, y presidía en la ciudad o lugar más principal del condado, y estaban a su cargo las más principales fuerzas, y era como lugarteniente y alterno del conde, representando su persona, y tenía sus veces en el gobierno y administración de la justicia: dícelo Calsa en su Cataluña, por estas palabras:
Et titulus hic omnia vicecomiti tribuebat quae erant comitis, comite tamen absente, praesente vero comite, multa quidem vicecomitis erant ipsius jura, nam in bello, praesente comes stabularius; y más adelante dice: Summus ergo imperator omnium in bellis in Catalonia post comitem vicecomes erat; y en los más autos de estos tiempos, después del conde solía meter su firma el vizconde. Algunas veces era por tiempo, y otras hereditario, como lo fue * Udalardo, que casó con Riquelda, hija de Borrell, conde de Barcelona, y en el otro Udalardo Bernardo, que fue en la ordinación de los Usajes, y Gelaberto Udalardo, su hijo, que fueron todos vizcondes de Barcelona, y en esta ciudad tenían su palacio, en el lugar que hoy está la cárcel, cuyas eran las dos torres, que permanecen y llamaban el castillo viejo vizcondal; y de estos vizcondes de Barcelona descienden los condes de Santa Coloma de Queralt.
Era entonces muy poderoso en España un linaje de moros que llamaban almoravides, y eran venidos de África, llamados de los moros de España para que les valieran; pero hiciéronse en pocos años tan poderosos, que dieron harto que entender a todos los reyes de ella. El rey don Alonso de Castilla era más molestado de ellos, y hacía todo lo que podía para sacarlos de sus reinos, y vengar los atrevimientos de Janer, su caudillo, hizo grandes juntas, que cuentan los autores que escriben las cosas de Castilla. El conde Armengol fue con trescientos caballos a servir al rey Alonso; los moros tenían buenos espías, y sabían lo que pasaba en nuestro campo mejor que nosotros en el suyo, y tenían entendido que los cristianos habían de pasar junto a Emerita: armáronles celada, e ignorantes cayeron en ella; peleóse gran rato, y perecieron entre otros muchos el conde con sus trescientos caballos. Tomaron de este suceso tan grande ánimo los moros, que pensaron en volver a su antigua pujanza, y negaron los tributos y parias que hacían a los cristianos.
Este suceso, aunque en breves palabras, refieren las memorias del monasterio de Ripoll de esta manera: Successio filius ejus Ermengaudus de Moyeruca, qui ideo sic vocatur, quia in loco qui dicitur Moyeruca cum serventis militibus et multis aliis christianis sub almorabitis interfectus est, sub tertio Raymundo Berengario, comite, anno Christi 1102. Vixit undecim annis in comitatu.
Zurita, en sus índices latinos, no parece que se resuelva si este encuentro y rota del conde fue con los moros o con los cristianos, pero conforme con los que dicen murió con trescientos hombres de a caballo, dícelo por estas palabras: Ermengaudus CCC equitibus magnoque *peditatu ad Molieruciam decertans ante diem 18 kalendas octobris mortem *occumbit; neque vetustis annalibus peribetur christiani an impii hostes essent. Tuvo once años el condado, y murió el día de la exaltación de la cruz, que es a 14 de setiembre del año 1102. Por diferenciarle de los otros Armengoles, le dan diversos nombres: por haber sucedido la pérdida de su persona y de los trescientos caballos junto a Emerita, y por haber arrancado las aldabas de la mezquita de Córdoba, le llamaron de Córdoba, confundiendo las palabras de él y de su tercer abuelo, y por la asonancia y similitud de Moyeruca con Majorica, le llamaron Armengol de Mallorca; y los hechos de su hijo en la conquista de aquellas islas se los atribuyen a él. Llámanle también de Mollerusa, pueblo del llano de Urgel, que está entre Lérida y Bellpuig, donde dicen que murió. Pero los que mejor lo averiguaron, siguiendo antiguos ejemplares, le llamaron de Majeruca o Moyeruca, y entiendo ser un lugar del reino de León, del cual habla el obispo fray don Prudencio de Sandoval en la Corónica del emperador don Alonso, donde, por confirmación de la *materia que allá trata, trae un auto o privilegio otorgado en Toledo, a 18 de setiembre de 1180, que es el año 11* de Cristo señor nuestro, confirmado, según el uso de *aquel reino, del hijo de este conde, y es muy verosímil haber acontecido allá la muerte del conde, porque había * estos almorávides; y el conde tenía allí por razón de su mujer muchos heredamientos, y entre otros, la villa de Valladolid del reino de Castilla, que fue de su suegro. Las palabras del dicho auto, que pueden hacer algo * nuestro propósito, son estas: Yo Alonso, emperador de Spanya, juntamente con mi mujer la emperatriz Berenguela a vos Martín Díaz de Prado, mi criado, por muchos y * servicios que me hicistes, con grato ánimo y voluntad espontánea os dono y concedo la villa que se llama Alvi* que está en el reino de León junto a Mayorica, heredit* y por herencia, y os la doy con sus términos y montes, * van por el término de Majorica, de una parte, y de Xa* y por los límites de Villa Mudarra y de Vallverde y * de Morica. Dentro destos términos y límites todo lo co*do etc.” Debían de ser lugares de poca consideración, c*lo son los más de aquel reino, pues en las tablas del n* atlas que sacó a luz Jacobo Hondio, ni en otras más antiguas, hay memoria de tales pueblos.
Tuvo en la condesa doña María un hijo, que fue su heredero, y tres hijas, la primera se llamó doña Mayor, que casó con el conde don Pedro *Freyas de *Trasa, que fue muy gran señor en Castilla, y tuvo la crianza del infante don Alonso de Castilla, que llamaron el emperador, la segunda se llamó doña Estefanía, y casó con don Ponce de Mi*, mayordomo mayor del emperador don Alonso, el cual, con su mujer doña Berenguela, les dieron el lugar de Santoval, donde fundaron un monasterio, y de esta señora hace mención Yepes en la historia del Orden de san Benito, * y la hace fundadora del monasterio de santa María de Va*ona, en Castilla. Bien es verdad que el obispo de Pamplona, hablando del conde don Rodrigo *González Girón, dice estas palabras: Por la escritura que * de la iglesia de Valladolid, de la era 1173, parece estar casado con doña Stephanía de Armengol, hija del conde de Urgel, y nieta del conde don Pedro Anzures de Valladolid, etc. Y no he dejado de reparar que el doctor *Culiel, que tan por menudo escribe del linaje de los Girones, no haga memoria de este casamiento. La otra hija se llamó Teresa, y casó en Cataluña, con Guillen Amat * vizconde de Cardona, y entre otros quedó un hijo llamado Pedro, que en cierto caso fue llamado a la sucesión del condado de Urgel.