Mostrando entradas con la etiqueta sacerdotes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sacerdotes. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de marzo de 2020

Catálogo 6-10




6. RAIMUNDO MARTÍN. EXPOSICIÓN DEL
SÍMBOLO DE LOS APÓSTOLES.
Un tomo en 4.° de 138 páginas. Es de
últimos del siglo XIII, o de principios del XIV. Está
escrito parte en pergamino y parte en papel cartulina.
En la primera página dice: Iste liber est sedis Dertusae
«este libro es de la catedral de Tortosa»; pues antiguamente las
palabras sede y catedral eran sinónimas.
Su autor
Fray Raimundo Martín, fue un célebre dominico español
que brilló a mediados del siglo XIII. Según se deduce de algunos
párrafos, lo escribió por los años 1256 o 1257. Al
hacer este trabajo, dice que se propuso instruir bien a los
cristianos en los fundamentos de la religión católica, para poder
rebatir los argumentos que solían proponerles los judíos y
sarracenos, que entonces abundaban mucho en España. Pero
atendido el gran fondo de doctrina que contiene este libro, y el
estar en latín, parece indicar que se escribió
principalmente para los párrocos y demás sacerdotes,
a fin de que pudiesen instruir con facilidad al pueblo cristiano,
y tuviesen al mismo tiempo razones y pruebas para convertir a los
infieles
.
Además tiene el singular mérito, de que como ya
hemos dicho, el P. Denifle manifestó que no había visto ningún
otro ejemplar en las muchas bibliotecas de Europa que ha examinado, y
por ello ninguno de los bibliógrafos antiguos hace
mención de este Códice. El expresado P. Denifle es el primero que
ha dado noticia en una obra que publicó en alemán el año
1887.

7. BIBLIA SACRA. Un tomo en 4.° mayor prolongado, de
1.024 páginas. Es del siglo XIII. Está escrita en pergamino
sumamente fino
, de modo que por esto también es una
especialidad, así como por la letra tan diminuta, hecha con
una perfección admirable. En la parte superior de la primera plana
hay una nota de época más moderna, que traducida del latín
dice así: «Comienza la carta de San Jerónimo presbítero,
sobre todos los libros de la historia divina « divinae historiae.
Luego sigue el prólogo. Al fin del mismo hay otra nota en el margen
que dice así: «Concluye la carta de San Jerónimo presbítero,
sobre todos los libros de la historia divina» Después dice:
«Comienza la carta de San Jerónimo presbítero, sobre el Pentatéuco
de Moisés.» A continuación sigue otro prólogo, y después
el libro del Génesis.

En la confección de este
Códice, además del gran trabajo que hubo reduciendo a tan pequeño
volumen todo el texto de la Sagrada Escritura, se manifestó un gusto
muy delicado en el ornato. Todas las iniciales de los capítulos
están adornadas con preciosos dibujos de colores. También merecen
notarse las viñetas del principio de cada libro de la Escritura, en
las cuales se indica con figuras alegóricas algún suceso del mismo.

En el margen se ven algunas notas más modernas. Al final hay
unos versos latinos sobre el asunto principal de cada libro de la
Sagrada Escritura. Después sigue un índice alfabético que
comprende muchos folios.

8 y 9. MISAL SEGÚN EL RITO DE LA
IGLESIA DE TORTOSA. Un tomo en folio de 474 páginas. fue impreso en
Barcelona por Juan Rosembach el año 1524,
habiéndose terminado la impresión el día 21 de Mayo de dicho año.
Así consta en una nota impresa que hay al fin. La edición de este
Misal se hizo en papel cartulina con algunas láminas y
viñetas; pero todo en negro y de un estilo muy sencillo. En el
archivo de esta catedral se conserva un ejemplar de la expresada
edición sobre papel cartulina, que es el señalado con el número 8.

Mas el Cabildo de aquel tiempo utilizando la misma edición,
dispuso que se imprimiese separadamente un ejemplar sobre pergamino,
que también se conserva y en el inventario de estos Códices tiene
el número 9.
El Cabildo lo hizo ilustrar con gran lujo, con
viñetas doradas, y con tal profusión de dibujos y figuras de todas
clases, que sería muy prolijo referir. El artista tuvo la feliz idea
de no salir para ello del plan u orden del otro Misal; de modo
que a la vista de éste, que está sin ilustrar y todo en negro, es
como se puede comprender la riqueza y el mérito de los trabajos
hechos en el Misal que nos ocupa.
Como el arte de la
imprenta entonces todavía estaba formándose, digámoslo así, los
tipos de letra de estos dos Misales aún son iguales al de los
Códices manuscritos, y tienen las mismas abreviaturas,
siendo muy probable que los tipos también fuesen de madera
según se usaban en las primitivas impresiones.

10.
MISAL. Un volumen en 4.° menor, en pergamino, de 448 páginas. Es
del siglo XI. Este Códice es sin duda el más antiguo
de todos los que existen en el archivo de esta catedral, pues fue
escrito el año 1055. Así consta en el folio 18, vuelto,
linea l.a
Lo que principalmente se observa en este curioso Misal,
es que contenga tantas materias, que aunque a primera vista parecen
distintas, no lo son si se atiende a que todas pertenecen a la
sagrada liturgia. Para comprenderlo téngase presente la
escasez de libros en aquellos tiempos, y los cuantiosos gastos que se
ofrecían para poderlos adquirir; de ahí que un mismo libro o Misal
servía para varios objetos, siendo como un repertorio litúrgico.

Al principio tiene un Calendario, con varias apuntaciones
o notas históricas. Siguen luego muchas fórmulas de bendiciones,
y unas Misas a canto llano. Después está el Cánon de la
Misa; y a continuación varias oraciones y preces, según la liturgia
de aquel tiempo, y una especie de catálogo de las penitencias
que se imponían entonces por los pecados públicos.
También está el oficio de difuntos, con los responsorios
puestos en notas de música.