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miércoles, 21 de julio de 2021

XVIII, LLUCH.

XVIII

LLUCH.

Son altes les montanyes, la verda cabellera D´alzines druïdenques cobreix los comallars; Lo Sol de Deu quant daura la matinal brumera Corona ´ls puigs de flames que lluhen com altars.



Et
erit in novissimis diebus praeparatus,
mons domus Domini in
vertice montium...
et fluent ad eum omnes Gentes.
(Isaiae,
cap. 2.) (*)

Son altes les montanyes, la verda
cabellera
D´alzines druïdenques cobreix los comallars;
Lo Sol
de Deu quant daura la matinal brumera
Corona ´ls puigs de flames
que lluhen com altars.

¡Lo vent be remoreja! ¡Lo bosch es un
sagrari!
Ressonan dins la selva les primitives veus;
Y surten
les sibiles del Lúcus, ab desvari,
Y ´ls sacerdots gentílichs
vestits ab blanchs arreus.

Remors de la Velluria, passáu com
un oratje;
Les áligues s´axecan del cim de los turons;
Raigs
de sol juguetejan baix lo fullam selvatje
Ab gotes de rosada que
penjan dels brostons.

(*) Esta oda obtingué “Menció
honorífica”, en lo certámen de les Fires y Festes, celebrat á
Palma lo día 15 de Setembre de 1881.



XVIII
LLUCH.

Son
altas las montañas; la verde cabellera de druídicos encinares ondea
en sus vertientes: el Sol de Dios, cuando enciende las brumas de la
mañana, corona de llamas las cumbres, que como altares
brillan.

¡Suspira fuerte el viento! ¡El bosque es un
sagrario! Resuenan en lo interior de la selva, las voces de los
habitantes primitivos. Las sibilas salen del Lúcus, tocadas de
divino furor; y aparecen los sacerdotes del Gentilismo, envueltos en
blancas vestiduras.

Voces de los antiguos tiempos, pasad como
la brisa. Levántanse las águilas sobre la cima de los cerros; rayos
de sol juguetean, bajo el nudoso ramaje, con gotas de rocío que
penden de los mirtidanos.







Brancams
de les pinedes, violetes de la vía,
Perfums de les boscuries,
olors del vent suau,
Formem un incesari pe´l trono de María;
Que
´ls núvols repartescan l´aroma en lo cel blau.

Fontanes
abscondides, brolláu, brolláu depressa;
Cantáu ab més dolçura,
rossinyolets de nit;
Y ab vostres harmoníes oferirèm
expressa
Cançó á la Santa Verge del fons de nostre pit.

Ací,
en mig de les penyes, s´eleva ´l Santüari;
L´Amor en antichs
setgles sos fonaments alçá.
¿De los moderns tal volta malnat
alè contrari,
Per odi trabucarlos voldría?... ¡No podrá!

Sobre
estes santes lloses, devant la negra Imatge
De la celestial Verge,
posaren sos genolls
Los qui la gloria cercan, los qui li fan
estatje,
Los afanyats de ditxa, los qui n´están sadolls.

Lo
rey sa real corona, lo duch sa forta espasa,
Lo llaurador sa
rella, sa barca ´l mariner,
Sagraren á María dins esta santa
Casa;
Y´l poble baleárich d´amor li feu dosser.

Los qui
´ls verjers colturan de Sóller y Pollença,
Omplint á grans
faldades lo porxo de fruyts d´or;
Los qui ab les ones lluytan,
d´Andratx en la defensa;
Los qui´ls rahims trapitjan morats de
Manacor;
Ramas de los pinares, violetas del camino, perfumes de
las selvas, olores de los céfiros, formemos incensario para el trono
de María: que las nubes repartan este aroma por el azulado cielo.




Ocultas
fuentecillas, saltad, saltad apresuradamente; cantad, cantad,
melodiosos ruiseñores de la noche; y con vuestras armonías
ofreceremos á la Santísima Vírgen expresa cancion, salida del
fondo de nuestro pecho.

Aquí, en medio de las peñas, se
levanta el Santuario. El amor en remotos siglos echó sus cimientos.
¿Tal vez los modernos abrigan en contra malsanas aspiraciones, y por
odio volcarlos quisieran?... ¡No podrán!

Sobre estas santas
losas, ante la negra Imágen de la celestial Vírgen, doblaron sus
rodillas los que buscan la gloria, los que ya la poseen, los afanosos
de felicidad, los que están hartos de ella.

El rey su real
corona, el capitán (lo duch) su invencible espada, el
labrador su arado, el marino su buque, consagraron á María bajo las
bóvedas de esta Santa Casa; y todo el pueblo balear le preparó en
ella el magnífico solio del amor.

Los que cultivan los
verjeles de Sóller y Pollenza, almacenando en sus desvanes el
abundante fruto de oro; los que, por el buen nombre de Andratx,
desafían el poder de las olas; los que pisan en el lagar las moradas
uvas de Manacor;


La mare carinyosa qu´espera la
tornada
Del qui la mar inmensa per son deber solcá;
L´esposa
benehida, la jove enamorada,
Lo noy ple d´esperances, lo consirós
anciá;

Tots pujan estes costes, tots duhen presentalles,
Per
ornar de María lo noble camaril;
Tots li demanen força del mon
en les batalles,
Y esperan obtenirne les gracies mil á mil.

Oh
santa Verge nostra, perleta mallorquina,
Sis setgles fa
qu´ascoltas la veu dels insulars;
Sis setgles fa qu´est trono de
forma gegantina
Bastiren, perque fosses la Reyna de ses
llars.

Has vist de nostra historia passar totes les gestes;
Al
peu de tes montanyes están los mallorquins;
¡Llibèrtalos,
Senyora, d´iniquitats ferestes,
Y de la bella Patria goberna los
confins!

Agost de 1881.





La
cariñosa madre que aguarda la vuelta del que, en cumplimiento del
deber, atravesó el inmenso mar; la bendita esposa; la jóven
enamorada; el niño, de esperanzas lleno; el anciano
meditabundo;


Todos suben estas cuestas, todos traen ex-votos
para colgar en el antiguo camarin de María; todos la suplican les dé
fuerzas en los combates del mundo; y esperan obtener de ella mil y
mil gracias.


Oh Santa Vírgen nuestra, brillante perla
mallorquina; seis siglos hace que escuchas la voz de los isleños;
seis siglos hace que te levantaron este trono de gigantesca forma,
para que fueses la Reina de la Isla.


Has visto pasar los
sucesos de nuestra historia; al pié de tus montañas están los
mallorquines. ¡Señora, libértalos de feroces iniquidades; sé Tu
el piloto de esta bella patria!


(V. nota 13.)

https://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_Lluc

lunes, 10 de mayo de 2021

LIBRO PRIMERO. VII - X

VII.

OMBRA DE L´EPIDEMIA.

OCTUBRE DE 1870.

Lo
goig aquí no´s mostra
Com en abans solía,
Les cases son
tancades,
Veynats no se visitan.
Los uns depressa fugen,
Adeu
los altres diuen;
Carrers tan sols romanen
Sens bull sens
alegríes.
Y sola, abandonada,
La reyna de les viles,
Seguda
prop les ones
Lo cel plora mira.
***
¿Per qué la mare
vostra,
Vostra ciutat nativa,
Abandonáu vosaltres,
Fugint á
la campinya?



VII.
LA SOMBRA DE LA EPIDEMIA.

OCTUBRE DE 1870.

Ya
el gozo se fué de Palma; se han cerrado las tiendas; los vecinos no
se visitan.

Los unos salen huyendo; los otros dicen
tristemente adios; quedan desiertas las calles, sin bulliciosas
alegrías.

Y sola, y abandonada, la reina de los pueblos
mallorquines, sentada á orilla de las olas, envía llorosas miradas
al cielo.
***

¿Por qué vosotros abandonáis á vuestra
madre, la ciudad que os vió nacer, y os refugiáis en los campos?




Dolrosa n´es la marxa,
Dolrosa la partida,
Axí com hosts
desfetes
Del enemich seguides.
¿Qué hi há? qué ´ns
amenassa?
¿Per qué aytals agoníes?
Donzelles ja no
folgan,
Ninets ja no sonriuen.
***

Funests recorts
umplenan
Com may la fantasía,
Imatges se presentan
De negre
dol vestides.
La Religió aconhorta,
L ´autoritat
vigila,
Consells dona la ciencia,
Socors l´economía.
Però,
¡ay Deu!, queda Palma
En amargor may vista,
Com destronada
reyna,
Muller qui pert la vida.
***
Ja ´ls infelissos
pobres
A Cort se reunían,
Vestits de mal ropatje,
Les cares
esmortides...
Actiu traball cercavan,
¿Quí axò los
donaría?
Ni los pagesos vénen,
Ni lo comerç pren víes.

Dolorosa es vuestra marcha, dolorosa la despedida: se
parece á la de un ejército derrotado, cuya retaguardia pica el
enemigo.

¿Qué hay? ¿Quién os amenaza? ¿Por qué tales
trastornos? Las doncellas no cantan; los niños no
sonríen.
***
Tristes recuerdos evoca la fantasía; imágenes
vestidas de luto.

La Religion infunde consuelo; la autoridad
vigila; consejos da la ciencia; socorros la economía pública.

Pero,
¡Dios mío!, queda la pobre Palma sumida en inmensa amargura; como
destronada reina, como esposa que se muere.
***

Los
infelices desvalidos se reunían en la plaza de Cort: sus vestidos
son andrajos; su cara imágen de la muerte.

Buscan lucrativo
jornal. ¡Quién se lo diera! Ni los campesinos vienen; ni el
comercio emprende su cuotidiana ruta.



Les máquines no rodan,
Y los telers no filan;
Ni al cel ses
rojes flames
Les fundicions envían.
***

Ressonan les
campanes,
Y el poble s´en va á missa;
Ab devoció les
dones,
Tristor duhent escrita.
Y compungits los hòmens,
Cansats
del ateísme,
La Religió cristiana
Ab nova fe meditan.
Un
ayre de misteri
Per tot vuy se respira;
¡Y es que ab la gran
desgracia,
AB PESTE, Deu castiga!
***

¡Senyor, Senyor!,
¿la peste,
La copa de tes ires,
Derramarás per perdre
La
terra mallorquina?
¡Jamay! que ta Clemencia
No ho vol, si ta
Justicia.
Ingrats com Jueus tots fórem,
Impurs com
Sodomites;
Pero, ay Senyor, ¡la peste!...
Detén eix mal
horrible;
Si som dolents, ja es bona
Ta Mare, nostra
Filla!
___



Las máquinas no funcionan, ni los telares hilan, ni los hornos de
fundición envían al cielo sus rojas llamaradas.
***

Doblan
las campanas, y el pueblo acude á oir el Santo Sacrificio; van
devotamente las mujeres, llevando la tristeza grabada en el
semblante.

Y arrepentidos los hombres, cansados del ateísmo,
meditan con nueva fe las verdades de la Religion cristiana.

Hoy
se respira por todas partes el aire de misterio: es que Dios nos
castiga con la mayor de las desgracias, ¡con la peste!
***

¡Señor,
Señor!, ¿la peste, la copa de tus iras derramarás sobre nosotros,
para perder esta tierra de Mallorca?

¡No, nunca!; que tu
Clemencia no lo quiere, si lo exige tu Justicia. Todos fuímos
ingratos, como los judíos; fuímos impuros como los
sodomitas.
Pero, ¡ay, Señor!, ¿la peste?... Detén ese horrible
castigo. ¡Si somos malos, en cambio es buena tu Madre, NUESTRA HIJA,
Santa María!
___



VII.
AUSENCIA.
(CARTA Á MOS AMICHS)

Temps fá que vos
n´anáreu, y dins Palma
Tot solet m´he quedat; un cor
qu´estima
Vora de son amor com de la gloria,



Vora de sos amichs estar desitja.
L´anyorament, exa paraula
hermosa,
Honra de la gran llengua qu´escrivían
Nostres bons
vells, compresa per ma ánima
Talment com ara may estat
havía.
Dins ciutat no veig més que tristes cares
Alegres ¡ay!
quant Allá Dalt volían,
Persones pera mí desconegudes,
Casetes
pobres de miseria omplides,
Y per hont quant hi pas no
m´escomouen,
Y carinyosa ni una veu me crida.
Me compar á
vegades solitari
Al desterrat que Lamennais nos pinta,
O á los
fills de Sion, qu´en la ribera
De los rius extranjers plorant
vivían.




VII.
AUSENCIA.
(CARTA Á MIS AMIGOS.)




Hace bastante tiempo que os marchasteis, y me he quedado
enteramente solo: un corazón que ama, desea estar al lado del objeto
de su amor, cual si fuese su gloria. La nostalgia, que aquí llamamos
anyorament, (hermosa palabra, honra de la gran lengua de nuestros
abuelos), no había sido sentida por mi espíritu tan profundamente
como ahora. En Palma no veo sino tristes semblantes, alegres un
tiempo cuando Dios quería; sólo veo personas desconocidas; sólo
casuchas donde habita la miseria, y de cuyos umbrales no sale nunca
la voz de la familiaridad y del cariño.

A veces en mis
solitarias cuitas compárome al desterrado descrito por Lamennais, ó
á los hijos de Sion que lloraban á orillas de extranjero río.



Sé emperò, que l´amor no té distancies,
Qu´es esperit l´amor,
flama divina,
Y un poch de terra entre los sérs qui ´s volen,
La
mar, lo mon, no poden refredirla;
Que l´amor sap passar valls y
fronteres
Falaguer com lo vent de les campinyes.
Y jo conech
que vos estim, puys sempre
Mon pensament s´en va per exes
viles
Ahont habitáu, travessa les arbredes
Y á vostra casa
molt sovint arriba.
No hu voldréu creure, mes llevòrs
gojosa,
Ágil, riallera sént l´ánima mía.
Me passeig ab
vosaltres, repetintvos
Lo que dins Palma son pesats los díes,
Lo
que sufreix el menestral sens feyna,
La malalta tristesa que´ns
mostía,
Lo desolat silenci que s´ascolta
Per hont abans les
multituts bullían.
Devallam per esquerpes encontrades,
Sentint
remors de l´aygua fugitiva,
O dins lo bosch, seguent lo
decapvespre,
Entre ´l fullatje de los pins que siulan,
Conversam
de la gloria dels pagesos,
De les fonts que regalan poesía,
Dels
tendres goys de l´amistat sencera,
De la barbarie de la guerra
altiva;
Mentres lo sol ponent tras la montanya
Daura ´l cel de
vistosa argentería.
¡Oh! ¡quant trist es llevòres,
retornantne
Mon pensament de son ideal exida,
Trobarme tot
solet dins casa meua,
Sens més companya que germans y llibres!




Pero sé que el amor no conoce distancias; pues el amor es espíritu,
es llama divina. Y no una poca tierra, interpuesta entre los séres
que se aman, ni áun el inmenso mar, ni el ancho mundo, son capaces
de apagarla. El amor sabe pasar valles y fronteras, alígero como el
viento de los campos. Conozco que os amo; pues siempre mi pensamiento
vuela hácia esos pueblos donde vivís, atraviesa las arboledas, y
llega repetidas veces á vuestras casas. No lo querréis creer, pero
os aseguro que entónces siento llena de gozo, risueña y ágil el
alma mía. Me paseo con vosotros, repitiéndoos cuán fatigosos son
los días en Palma; cuán amargos los sufrimientos del obrero,
condenado á forzosa huelga; la enfermiza tristeza que nos devora; el
desolado silencio que se escucha precisamente en los sitios donde
ántes se oía el hervidero de las muchedumbres. Nos bajamos por
escarpadas veredas, oyendo el murmullo del fugitivo arroyo; ó
sentados á la tarde en lo más recóndito del bosque, bajo las copas
de silvadores pinos, hablamos de la felicidad de los lugareños, de
las fuentes que manan poesía, de los dulces goces de la fiel
amistad, de la barbarie de las guerras europeas; miéntras el sol,
poniéndose detras de los montes, adorna el cielo con vistosos
arreboles de oro y plata.

¡Oh! ¡cuán triste es, al regresar
de mis ideales excursiones, hallarme en mi casa, solo, sin más
compañía que hermanos y libros!




Passan de la Tardor les llargues vetlles
Entorn ja del braser,
arreu llegintne
D´algun periòdich les fatals columnes
Qui de
la peste contan les noticíes.
Si llig que l´epidemia extén ses
ales,
Sobre los pobles interiors de l´illa,
Bat totduna mon
cor pensant en voltres,
Puys si qualcun de mos amichs
partía
Tan prest al cel, dexantnos avuy òrfens,
Los
desconsols de casa no´s mourían.
Y com jo sé que voltres molt
feliços
No podeu ser tementne per ma vida,
Jo ademés de los
mals qui me rodejan
Y´m fan penar, per vostres agoníes
Peno
també, vostre dolor dolguentme:
Qu´axí les lleys d´amor ho
determinan,
Y axí l´ausencia separant los homes
Lo pit
umplena de corcó maligne.
Prech á Deu que s´en vajan estes
diades
De tenebrosa boyra revestides,
Y torni prompte á
il-luminar ma terra
Lo sol de la salut delitosíssima.
Prech á
Deu que nos done l´alegrada
De que prompte ´l comerç reprenga
víes,
Y les naus sens temor solcant les ones
Reportin
l´abundança que solían.
¡Prech á Deu que no´s pas esta
ivernada
Nevant sobre vosaltres á la vila,
Y que abans de
Nadal nos tornem veure,
Y una forta abraçada ´ns torn la
ditxa!!
Palma 12 Novembre 1870.


Pasan las tristes veladas del Otoño, en torno de la chimenea,
leyendo las fatales columnas de los papeles periódicos, que dan
noticias de la peste. Si leo que el contagio bate sus alas sobre los
pueblos del interior de la isla, se sobresalta el corazon. pensando
en vosotros; porque si alguno se fuese tan pronto á la Eternidad,
dejándonos á todos huérfanos, el desconsuelo se aposentaría para
siempre en casa.

Y como sé que no podéis estar tranquilos,
temiendo por mi vida; yo, ademas de los males que me rodean y me
hacen sufrir, sufro tambien por vuestro desasosiego, doliéndome de
vuestro dolor. Así lo quieren del amor las leyes; así la ausencia,
separando á los hombres, llena el pecho de ansiedad terrible.

Ruego
á Dios que desaparezcan cuanto ántes estos días, vestidos de
tenebrosas nieblas; y pronto vuelva á iluminar esta tierra el
hermosísimo sol de la Salud.
Ruego á Dios que nos dé la
satisfaccion de que pronto el comercio recobre su prosperidad pasada;
y las naves, surcando impávidas las olas, nos traigan la abundancia
que solían.
Ruego á Dios que no tengáis que pasar el invierno
en esos pueblos, en medio de la nieve; ¡que nos veamos ántes de
Navidad, y un estrecho abrazo nos devuelva la dicha!

(V. nota
(5) al final.)

domingo, 11 de julio de 2021

XI, Dins Miramar, Desconort

XI

DINS MIRAMAR.
DESCONORT que feu Mossen Joseph Taronjí,
estant en devota oració, un decapvespre hora baxa, devora ´l
sepulcre del Benaventurat
Ramon Lull.
Fou llegit en la VI
festa centenaria de Miramar, l´any 1877.

(IMITACIÓ DEL POEMA
DESCONORT.)



Ací jau de Ramon la venerable òssa,
Ací descansa l´héroe que
viu may descansá;
Perdona, ánima santa, si avuy prop de ta
fossa
Desficiós y tètrich l´esperit meu está;
Perdona del
poeta lo plant si desvaría,
Lo prech tan sols ascolta del
sacerdot cristiá;
Lo vel de l´amargura cobreix l´anima mía,
Con
tu un jorn te trobares mon cor se troba ja.
Desconortat te veres y
ple de cruel sofratxa,
Sense poder donarnos l´ennobliment humá;
Y
á mi també m´empeny del desconort la ratxa,
Com jay qui sens
companya per un desert s´en va.



XI
EN MIRAMAR.
Desconsuelo que compuso Mosen José Taronjí,
estando una tarde en devota oracion ante el sepulcro del
Bienaventurado
Raimundo Lulio.
Fué leido en el VI centenario
de Miramar, en 1877.

(IMITACION DEL POEMA TITULADO
DESCONSUELO.)

Ahí yacen los venerables restos de Raimundo;
ahí descansa el héroe que en vida no descansó nunca: oh alma
santa, perdona si hoy junto á tu sepulcro mi espíritu está
displicente y sombrío; perdona el delirante lloro del poeta, escucha
solamente la plegaria del sacerdote cristiano: el velo del pesar
anubla mi alma: como te encontraste tú algún día, al componer el
sublime Desconsuelo, así se encuentra ya mi corazon. Desconsolado te
viste, lleno de mortales angustias, sin poder alcanzar para la
humanidad la nobleza que le deseabas; á mí tambien me arrastran las
ráfagas del sufrimiento, y soy como anciano sin guía que anda
errante en inmensos arenales.



Llegides de la Historia les ben escrites fulles
Veig les corrents
malignes que arrastran tot lo mon;
Del bé de Deu romanen
únicament despulles
Que per vestir no bastan les ánimes que hi
son.
Mallorca, nostra terra, segueix la torrentera,
La
malvestat se mostra pe´l mallorquí horizon;
Mallorca quaix no
pensa lo qu´altre temps ella era,
Y apenes si´s recorda del
mallorquí Ramon.
No hi há negú que cerqui de Veritat lo
temple
Y avuy sanch de ses venes per Jesucrist ne don;
Negú
dels infëels lo malestar
contempla
Y´l llum de fe divina dins boyres se confón.

Oh
Lull, oh noble cor, que ací jaus sots los marbres,
Dígasme ¿qué
s´es feta la llum del teu ideal?
De tos desigs y somnis los
misteriosos arbres
¿Còm ses arrels perderen al buf del
temporal?
Jo cerch de tes idees la poderosa força,
De tes
amors vull veure lo místich torrental;
La nau del pensament en
nostres aygues orça,
S´afona ó pert les veles qu´esquexa lo
mestral.
Drspèrta´t, ombra santa, de gloria
possehida,
Del Cel ahon ets devalla, recort de lo inmortal;
En
mig de les tempestes als náufrechs de la vida
Mòstra ´ns un
raig de gloria qu´es bálsam sens igual.



Al estudiar el gran libro de la Historia, veo las corrientes del mal
que envuelven el mundo: del reino de Dios quedan tan sólo tristes
ruinas, insuficientes, al parecer, para cobijar tantas almas.
Mallorca, nuestra patria, sigue el arrebatado torrente: el genio del
mal aparece en el horizonte de la isla. Mallorca no piensa en su
glorioso pasado; apénas si se acuerda del mallorquin Raimundo. Nadie
busca el templo de la verdad; nadie está pronto á dar su sangre por
Cristo; nadie piensa seriamente en el triste estado de los pueblos
infieles; y la luz de la Fe divina se pierde en los vapores de las
nieblas.

Oh Lulio, oh gran corazon que yaces ahí debajo de
estos mármoles, dime: ¿á donde es ida la estrella de tu ideal? Los
misteriosos árboles de tus ensueños y deseos, ¿cómo los tronchó
sin remedio la furia de los huracanes? Busco la poderosa vitalidad de
tus ideas; quiero contemplar la catarata de tus místicos amores. En
nuestros mares la nave del pensamiento es asaltada por la tempestad,
va á zozobrar, pierde las velas, rasgadas ya por el Noroeste.
Despierta, sombra querida, que posees la luz; en medio de la borrasca
enséñanos á nosotros, pobres náufragos de la vida, el
inapreciable bálsamo de un rayo de tu
gloria.

L´estatua
del sepulcre s´axeca silenciosa,
Sos ulls de pedra viva me miran
fixament,
Rosari de grans grossos estreny sa má dolrosa
Y de
la Creu los braços me signa dolçament.
Ja entench, oh cristians,
lo que vol dir son llabi,
Consir de ses parpelles lo foch y
moviment;
Sense motar s´expressa lo mártyr y lo sabi,
Y á
ses paraules verges hi pos tot mon esment.
¡Qué fa de bon
sentirles exes paraules nobles,
Que cauen com á flames sobre mon
cor ardent!
¡Soldat, tu que portares la llum á tants de
pobles,
La Creu era ta espasa, la Fe ton vestiment!

Mes
¡ay! les teues forces... veules avuy perdudes;
Negú de dins
Mallorca desitja ton penar,
Los teus afanys indòmits, les teues
corregudes
Per dar á tots los hómens del mon un sol altar.

Ta inspiració divina, ta Idea sacrossanta
N´es mel
de primavera gustosa al paladar;
Si d´aquest mon la gloria lo
flach sentit encanta,
Exa Idea, del ánima lo fons pot
encantar.
Oh Idea benhaurada, de la humanal progenie
Sòls tu
la gloria vera, sòls tu lo benestar;
Sens tu no hi há pe´ls
hómens ni salvació ni venia,
Sens tu los fills del Pare no´s
volen abraçar.



La estatua yacente se levanta silenciosa del sepulcro, sus ojos de
frío mármol me miran con fijeza; su dolorida mano abraza un rosario
de gruesas cuentas, y me señala dulcemente los brazos de una Cruz.
Oh cristianos, entiendo lo que quiere decirme su mudo labio; veo en
sus párpados el fuego de la vida; sin pronunciar palabra se expresa
elocuentemente el sabio mártir; yo presto toda mi atencion á sus
vírgenes acentos.
¡Qué placer el mío, al escuchar sus
nobilísimas razones! ¡Caen como llamas sobre mi ardiente corazon!
¡Soldado, tú que llevaste la luz á tantos pueblos, tan sólo la
Cruz era tu espada, tan sólo la Fe tu completa armadura!

Mas
¡ay! tus esfuerzos... míralos hoy ineficaces; nadie en Mallorca
desea padecer tus trabajos, tus indómitos afanes, tus inmortales
fatigas, para dar á todos los hombres del universo mundo un solo y
mismo altar. Tu inspiracion divina, tu sacrosanta Idea, es semejante
á la miel de Mayo, tan agradable al gusto. Si la gloria mundana
halaga la vanidad de los sentidos, esa tu Idea sabe encantar el fondo
mismo del alma. Oh bienaventurada Idea, verdadera gloria y positiva
felicidad del humano linaje; sin ti no hay para los hombres perdon ni
salud; sin ti los hijos del Padre no quieren darse un fraternal
abrazo.




La gloria, sí, la gloria de Deu il-luminava
Lo front de Lull, y
ell sempre ministre d´ella fo;
La Creu de Jesucrist als
descresents portava,
La imatge de María, senyera de perdó.
De
Mafumet los errors ab lògica batía,
Mantell de fe cristiana
donant á la raho;
Juheus y moros treya de la infernada
vía,
Volent de la nissaga d´Adam la germandó.
Desde ´l
estret de Gades fins á la India ignota,
Dés les arenes líbiques
als gels del Aquiló,
Predica del Dimoni l´universal derrota,
De
la unitat dels hòmens arbora ´l gonfaló.

¿Y qué ´s son
fets, digáume lo fruyt de ses carreres,
Los pensaments hermosos
que Lull sembrar pogué?...
Llarch temps ombra li daren quaix
totes les banderes,
Y en son palau los papes vejéronlo
també.
Pobre, vell, ple d´angunies, després de returarse
A
l´Anglaterra y Génova, París y Montpellé,
Los bisbes del
concili lo veyan presentarse
Y alt, y ferm, demanarlos ajuda per
mercè;
Que los cristians volguessen tornar á la Creuada,
Y,
acompanyats de monjos y sabis de gran fe,
Convertissen dels moros
la innúmera maynada,
Posantlos sens violencia de Religió
lo fre.



Sí, la gloria de Dios iluminaba la frente de Lulio; siempre fué
ministro de Ella. Llevaba á los descreídos la cruz de Jesucristo,
la imágen de María, bandera de perdon. Con su lógica combatía los
yerros de Mahoma, cubriendo la Razon con el manto de la fe cristiana.
Sacaba á Judíos y á Moros del camino del Infierno, queriendo la
fraternidad de la raza de Adan. Desde el estrecho de Gádes hasta la
ignota India, desde las arenas de la Libia hasta las heladas regiones
del Norte, predica la universal derrota de Satan, enarbola el pendon
de la unidad de los humanos.

¿Y qué se han hecho, pregunto,
los resultados de tantos viajes, los hermosos pensamientos que Lulio
logró sembrar por do quiera?... Mucho tiempo le dieron sombra casi
todos los pabellones; los papas recibiéronle tambien en su palacio.
Pobre, viejo, achacoso, emprende otro viaje á Inglaterra, á Génova,
á París, á Mompeller; y los obispos del concilio de Viena venle
presentarse ante ellos, y altivo, y firme, suplicarles por caridad
que le ayudasen en su empresa. Que los Cristianos volviesen á la
Cruzada, acompañados de multitud de monjes y sabios de ardiente fe,
y convirtiesen las innumerables tribus de la morisma, poniéndoles
sin violencia el saludable freno de la Religion
católica.

¡Quín
goig lo seu quant era prior d´aquella Ermita
Que´l bon rey de
Mallorca per ell volgué bastir!
La bella mar sens terme, les
penyes sense fita,
Los arbres de la selva, lo cant del
Monestir...;
Tot son cor inflamava, tot nodría sa pensa;
L´Amich
be contemplava l´Amat á son albir;
La lluna que sortía, per
l´estelada inmensa,
Mil voltes ascoltava son ardorós suspir.
Los
tretze religiosos, de Miramar pe´ls claustres,
Los orientals
llenguatjes solían repetir;
Ramon los esguardava guaytant en los
balaustres,
Y en la Creuada nova fixava son consir.

¡Creuada
de la Idea! Per ço de nit y día
Ramon estudiava lo plá del
Univers,
De los cels contemplava bell ordre y harmonía,
De Deu
y criatures sabía lo comers.
Per ço ben dematí Blanquerna se
levava,
Y oracions matutines d´angelicals concerts,
Ab cor
molt abrasat d´amor á Deu, alçava,
Per fer fugir l´astucia del
enemich pervers.
Per ço llibres y llibres la font de la
Sapiencia
Dictávali sens treves en mig de los deserts,
Llibres
de santedat, espill de la ciencia,
Pastura saborosa qu´atrau als
nobles sers.

¡Qué gozo
el suyo, al ser nombrado prior de aquel Eremitorio, que el buen rey
D. Jaime II de Mallorca mandó edificar para él! El hermoso mar sin
límites; los montes no cercados; los árboles de la selva; los
cantos del Monasterio; todo inflamaba su corazon, todo nutría su
espíritu. El Amigo contemplaba incesantemente al Amado. La luna que
salía, por la inmensa bóveda de las estrellas, mil veces escuchaba
su ardoroso suspiro. Los trece religiosos aprendían en los claustros
de Miramar las lenguas del Oriente; desde las galerías escuchaba
Raimundo, fijando su consideracion en la nueva Cruzada.

¡Cruzada
de la Idea! Por eso noche y día Raimundo estudiaba el plan del
Universo, contemplaba el órden y armonía de las esferas, entendía
las relaciones que unen á las criaturas con el Creador. Por eso
madrugaba mucho el ermitaño Blanquerna, y, con el corazon abrasado
en el amor divino, para evitar las astutas asechanzas enemigas,
elevaba á Dios las angélicas notas de las oraciones matinales. Por
eso la Fuente de la Sabiduría dictábale sin cesar innumerables
libros, áun en el fondo de los desiertos; libros de santidad,
espejo de la ciencia, pasto sabroso de las almas
grandes.

Oh
tu de Miramar històrica ruina,
¿Recordas la figura del ermitá
senyor;
Son captener simpátich, sa inspiració divina,
Ses
passes magestuoses, son perpetual clamor? -
¡Ay! ¡ay! Dins los
abismes de lo Passat caygueren
Los claustres hont sonava la
místiga remor,
Per sempre ses corones de gloria se
desferen,
Y ni les fulles sabies tenim de l´antigor.
¡Ay!
¡qué n´havem perdudes de sobiranes glories!
¡Còm pot
aconortársen lo fèrvit amador?
¿Ahónt son de Ramon Lull les
ínclites memories?
¿Ahónt son les belles págines del
inmortal autor?

Quant hi pens, l´agonía rohega mes
entranyes:
¡No hem sabut estamparlos sos llibres més
altius!
Aplech de ses grans obres en les nacions estranyes
Se
feu, mes no´l conexen los balears arxius.
Aquella dolça llengua,
corrent de sabiesa,
Que d´unció y d´harmonía donávali amples
rius,
Apenes si pe´ls sabis del día n´es entesa,
Per
més que sos mots sían valents, y purs, y vius.
Demá, quant
podridura s´hajan tornat les obres
Que´ns restan arrufades com
fulles de los nius,>
Nostres Jurats y prínceps, d´aytal
riquesa pobres,
Devant la Historia patria no al-legarán
motius.



Oh tú, que nos escuchas, histórica ruina del Colegio de Miramar,
¿recuerdas la figura de aquel ermitaño caballero? ¿Recuerdas su
simpático continente, la inspiración de su mirada, su majestuoso
andar, sus no interrumpidos clamores? -
¡Ay! ¡ay! Los claustros
donde resonaba el místico murmullo de la oración, se derrumbaron en
los abismos de lo Pasado; deshiciéronse para siempre sus gloriosas
coronas; y ya no nos quèdan de la antigua edad ni las hojas
más venerandas. ¡Ay! ¡cuántas soberanas glorias hemos perdido!
¡Cómo podrá resignarse á tal estrago el amador entusiasta? ¿Dónde
están las ínclitas memorias de Raimundo Lulio? ¿Dónde están las
bellas páginas del inmortal autor?

Cuando pienso en ello, la
angustia devora mis entrañas. ¡No hemos sabido dar á la imprenta,
puros, sus más sublimes originales! Las naciones extranjeras
coleccionaron traducciones latinas de sus grandes obras; pero los
archivos baleares apénas conocen tal edicion. Aquella dulce lengua,
corriente del saber, que en su boca se transformaba en impetuoso río
de unción y de armonía, apénas la entienden los ilustrados
modernos
, por más que sus vocablos tan enérgicos, tan castizos,
estén en uso todavía. Mañana cuando la carcoma haya destruido las
obras, que áun nos
quedan arrinconadas como las hojas en los nidos, nuestros Jurados y
magnates, perdida tal riqueza, no podrán alegar excusa alguna ante
el severo tribunal de la Historia patria.

No
podrán al-legarlos devant de l´alta Ciencia,
L´empagahida cara
tendrán que decantar,
Perque en lo nostre sigle d´industrial
potencia,
La joya més preuada no volen conservar.
¡Ángel
dels ulls de foch, Historia mallorquina,
Tu que guaytas perenne
del Puig Majó á la mar,
Ab quín estil més negre la tontedat
mesquina;
La nostra indiferencia per temps sabrás contar!
Tu
dirás que teníam ací y allá bells Códices
De Lull, y per
peresa los hem dexat corcar,
Sens que hi hagués un ánima que
removent los óbices,
En edició magnífica li fes un nou
altar.

¡L´altar! ¡oh! esta paraula renova ma
ferida.
¡L´altar! ¡Sòls un s´axeca, sòls un en trist
convent,
Sòls un en tot Mallorca remembra que la vida
Va dar
lo sabi Mártyr, de Deu en honrament!
Després de sis centuries no
podem dirli encara
De Sant y de Doctor lo propi tractament;
¡A
Ell, qui en son posat, y fets, y seny, y cara,
De Sant y de Doctor
portava l´ardiment.
A Ell, qui componía l´Art general,
Blanquerna,
El Félix, y les altres estrelles del talent;
A
Ell, que vuytantí, lluny de la llar materna,
Per Jesucrist sofría
pedrades y torment!



No podrán alegar motivos ante la alta Ciencia; tendrán que esconder
avergonzado el rostro; porque en el siglo de la omnipotencia
industrial no quieren conservar, por medio del arte, una joya de
valor tan subido. ¡Ángel de las miradas de fuego, Historia
mallorquina, tú que observas perennemente los acontecimientos que se
suceden desde el Puig Mayor al mar, con qué negros colores pintarás
nuestra torpeza, nuestra ruin desidia! Tú dirás que teníamos acá
y acullá bellos códices lulianos, y por pereza hemos dejado que la
polilla los corroyese! ¡Y no ha habido un alma generosa que,
removiendo los obstáculos, publicase la magnífica edicion genuina,
castigada, de las obras de Lulio, levantándole con eso un nuevo
sublime altar!
¡El altar! ¡oh! esta palabra renueva mis heridas.
¡El altar! ¡Sólo uno se levanta, sólo uno en triste convento,
sólo uno en toda Mallorca nos hace recordar que el sabio mártir dió
su vida por la gloria de Dios! Despues de seis siglos, todavía no
podemos darle canónicamente el tratamiento, que tan propio le es, de
Santo y de Doctor. ¡A Él, que en su talle, en su historia, en su
genio, en su rostro, llevaba el ardimiento de la Santidad y de la
Ciencia! ¡A Él, que componía el Arte general, el Blanquerna, el
Félix, y las otras estrellas del talento! ¡A Él, que octogenario,
léjos del hogar de sus padres, era apedreado por amor de Jesucristo
y padecía martirio por la Fe católica!



No voldría pensarhi, perque un corcó maligne
M´estreny del cor
la boca, qu´apenes puch dir ¡ay!...
Veig d´uns l´indiferencia,
dels altres l´odi indigne,
Y´l llum de sa capella que fa´l
derrer baday.
Per altra part los moros y heretjes qu´ell
cercava
Dur á la Fe, no hi vénen, ans gosan més espay;
Tothom
oblida´l fí que Lull tan desitjava,
Tothom pert la semblança
d´aquell gloriós miray.

¡Ah! sòls una esperança conceb
que m´enamora:
La dolça poesía renaix y té espiray.
Ramon,
de los poetes vindrá ta nova aurora;
¿Nosaltres oblidarte,
Ramon? ¡Jamay, jamay!

Decembre de 1876.



No quisiera pensar en ello, porque entónces una violenta pasion de
ánimo me oprime el corazon, que apénas puedo respirar. Veo en unos
el frío de la indiferencia, en otros la indignidad del odio; y la
lámpara de su Capilla da las últimas boqueadas. Por otra parte el
Mahometismo y la Herejía, que él deseaba reducir á la Unidad
cristiana, no han venido; ántes, al contrario, ocupan más
territorios, deshonrando el planeta.
Todos se olvidan del fin que
tanto deseaba Lulio; todos pierden la semejanza de aquel gloriosísimo
espejo.........

¡Ah! Solamente concibo una esperanza, que es
amor y consuelo mío. La dulce poesía de los antiguos tiempos
renace, y tiene poderosas expansiones. Raimundo, de los poetas vendrá
tu nueva alborada; ¿nosotros olvidarte, Raimundo? ¡Jamas!
¡jamas!

(V. nota 7.)

lunes, 30 de agosto de 2021

FE, ESPERANÇA Y CARITAT. Miquel Victoriá Amer.

FE, ESPERANÇA Y CARITAT.



I.


Quant
se veren Adam y Eva


Per
la primara vegada,


Y
sentiren dins son cor


L'amor
sens fi de nostr'ánima,


Que
en agrahiment a Deu torna


Tot
lo bé que d'Ell devalla;


Humiliats,
ab les mans juntes,


Los
ulls al cel axecaren,


Y
son amor muntá al cel,


Transformat
en la paraula.


¡Ó
primer himne d'amor!


¡Ó
primera veu d'hosanna!


¡Quí'l'
tornés sentí' a la terra,


Bella
música de l'ánima!




FÉ,
ESPERANZA Y CARIDAD.


I.


La
primera vez que se vieron Adán y Eva, y sintieron en sus corazones
el amor inmenso de nuestra alma, que devuelve a Dios en
agradecimiento todo el bien que de Él desciende; reconocidos y en
ferviente plegaria elevaron al cielo sus ojos y remontáronse hacia
las nubes sus afectos transformados en la palabra.


¡Ó
primer himno de amor! ¡ó voz primera de hosanna! ¡Quién volviese
a oírte sobre la tierra, sublime música del espíritu!





Lo Criador totpoderós


En
sentirla 's va complaure;


Y,
per amor a sos fills,


Feu
que del cel devallassen


Tres
puríssimes donzelles


D'amor
eternal formades:


Tres
bessones, sols visibles


Per
qui creu, espera y ayma.


Dins
son cor sent l'una a Deu,


L'altre
a la terra es sa imatge,


L'altre
lo veu en lo cel


Y
al cel vol sempre tornarse'n.


Llavors
fonch quant Deu va dir


A
Adam y Eva estes paraules:


-
A vostre cor agrahit


Li
he volgut donar les ales


De
tres amors, tres virtuts,


Fe,
Caritat y Esperança,


Ab
que, quant vulla, a mi vinga


Pera
veure'm cara a cara,


Pera
habitar mon palau,


Pera
menjar a ma taula.


Tot
quant he creat a la terra,


Tot
ho he fet pera vosaltres;


Del
arbre del bé y del mal


Sols
la fruyta está vedada,


Puix
moririeu de mort


Lo
mateix jorn que 'n menjasseu. -


Adam
y Eva al paradís


Devant
Deu varen romandre;





Complacióse de oírla el
Criador omnipotente; y, por amor a sus hijos, hizo que bajaran del
cielo tres purísimas doncellas engendradas por el amor eternal, tres
hermanas visibles sólo para el que cree, espera y ama.


La
una siente a Dios en lo íntimo de su corazón, la otra es su imagen
sobre la tierra, la otra le ve en la gloria y volver a ella es su
constante anhelo.


Entonces
fue cuando Dios dijo a Adán y Eva estas palabras:- Pláceme (Me
place; placéme
) regalará vuestro corazón agradecido las alas
de tres amores, de tres virtudes, Fé, Caridad y Esperanza, para que
pueda volar a mí cuando quiera y verme cara a cara, vivir en mi
palacio y bienaventurada sentarse a mi mesa. Cuanto he creado sobre
la tierra es para vosotros; solo os es vedada la fruta del árbol del
bien y del mal, pues moriríais de muerte en el momento mismo que la
tocarais. - 
Adán
y Eva permanecieron a la presencia de Dios en el paraíso, delicioso
vergel de alegría,





Plasent verger d'alegría


Que
llurs fills tot jorn demanen,
Jatsia recort no 'n quet,


Mes
la Fe 'l pinta encara are.


Y
vingué al mon la superbia


Aportada
per lo diable


A
fer guerra a les virtuts


Ab
que Deu enriquí l'ánima.


Eva
escoltá la serpent,


No
a la Fe que l'hi parlava


Ab
la veu d'humilitat,


Filla
de Amor y Esperança.


Y
Adam també a la superbia


Son
cor, com Eva, donava,


Y
la mort entrá a la terra


Com
reyna a senyorejarla.


Ay,
pecat de vanagloria,


¿Quí
'l' recorda sense llágrimes?


¿Quí
'l' mentará sens lo plant


Que
de pare a fills devalla,


Que
per tot lo mon s'esten


Y
per toda edat s'escampa?


¡O
mala clau de la mort!


May
l''haguès forjat lo diable


Per
fernos perdre la vida,


La
vida que Deu ens dava!

___



por el cual a todas
claman sus hijos, pues aunque no queda de él la memoria, descríbele
la Fé todavía.


Y
conducida por el diablo vino al mundo la soberbia a hacer guerra a
las virtudes con que Dios enriqueció el alma. Eva escuchó a la
serpiente que le hablaba con el acento de la humildad, hija de la
esperanza y del amor. Y Adán entregó como Eva su corazón a la
soberbia, y la muerte entró cual reina a señorear el mundo.


¡Ay,
pecado de vanagloria! ¿Quién puede recordarte sin lágrimas? ¿Quién
meditará en ti sin el llanto que de padres a hijos desciende, que se
esparce por todo el mundo, y se perpetúa en todas las edades? ¡O
mala llave de la muerte! Nunca pudiera Luzbel forjarte, para hacernos
perder la vida que Dios en su bondad nos regalara!

____



II.





Restant
Deu enfellonit


Feu
justicia assenyalada


Forallançant
a Adam y Eva


De
sa heretat y sa casa:


Vers
lo qual son cor, sos ulls


Tot
plorosos se giraven


Quant
la terra de la mort


Devant
ells se presentava...


Y
devant del paradís


Tant
sols hi veyen lo ángel


Que
'l brant flamejant brandia,


Y
les flames que volaven


Entorn
del árbre de vida


Lo
camí per' esborrarne.


¡Ay,
primer himne d'amor!


¡Ay,
perduda veu de hosanna,


Que
en lo jorn de la creació


De
la terra al cel pujava!


¡Ay,
veus del cor, veus de gloria,


Bella
música de l'ánima!


¿Qué
'us heu fet, y está la terra


Tota
triste y desolada?


Del
paradís Adam y Eva


Sols
malmesa l'Esperança


S'en
dugueren ab lo plor


Que
llur pecat infantava;





II.


Irritado
el Señor hizo señalada justicia, lanzando a Adán y Eva de su
heredad y de su casa: hacia ellas volvían su corazón y sus ojos
lagrimosos, cuando se presentó a su vista la tierra de la muerte....


Y
a la puerta del paraíso sólo veían al ángel que blandía la
espada de fuego, y las llamas que rodeaban el árbol de la vida para
borrar el camino que a él conducía.


¡Ay,
primer himno de amor! ¡Ay, perdida voz de hosanna que en el día de
la creación te elevabas hacia el cielo! ¡ Ay, voces del corazón,
voces de gloria, sublime música del alma! ¿Qué fue de vosotros que
está la tierra toda tan triste y desolada?


Del
paraíso solamente se llevaron Adán y Eva la maltratada Esperanza y
el llanto que engendró su crimen; y alzaron hacia el Señor su vuelo
la






Y la Fe y la Caritat


Escarnides,
rebujades


S'en
tornaren cap al cel,


Cap
al cel fent la volada.


L'Esperança
anar volia,


Volia
aná' ab ses germanes,


Mes
tan estreta le duyen


Que
obrir no pogué les ales;


Y
ella be veya en lo cel


Ses
dues sors ben aymades,


Y
pendre 'l vol no podia,


Y,
pobreta, les cridava


Que
volia anar ab elles,


Que
vinguessen a axecarla!


Fe
y Caritat respongueren


Que
foren tan maltractades


En
lo mon, que no hi vendrien


Sino
ab Deu altre vegada,


Perque
be hi fossen rebudes


Y
enjamés foragitades.


Mes
tant dol, tant dol ne feya


La
desvalguda Esperança,


Benavyrança
somiant


Y
no trobant mes que llágrimes,


Que
a la Fe y la Caritat


Deu
va fé, aquesta encomanda:


-
Tornau al mon, filles meues,


Mon
fill Jesús esta nit


Naxerá
dins una estable;


L'humilitat
torna al mon





Fé y la Caridad
despreciadas y escarnecidas. Bien quiso la Esperanza seguirlas, mas
llevábanla tan oprimida, que no pudo extender sus alas. Ella veía
en la gloria a sus amadas compañeras, mas no pudo alzar el vuelo y
llamábalas triste, y decía que a levantarla vinieran, que con ellas
irse quería!



y Caridad respondieron que había sido tan cruel con ellas el mundo,
que otra vez no volverían sino con el Señor, para ser bien
recibidas jamás de allí lanzadas.


Mas
tal era el duelo, tal el gemido de la Esperanza desvalida, soñando
siempre ventura 
y
no hallando sino lágrimas, que Dios dijo a la Fé y a la Caridad: -
Volved, volved al mundo, hijas mías. Jesús, mi hijo, nacerá esta
noche en un pesebre y tornará al mundo la humildad que





Que lo diable bandejava.


Tornau
al mon, filles meues,


Feu
reviure l'Esperança


Que
allí defall tota sola,


Y
aculliment si no 'us daven


Contra
superbia, avaricia


Y
lucsuria malanada,


Contra
ira, gola, enveja,


Contra
peresa bastarda,


Mon
Fill al peu de la creu


Vos
oferirá posada;


Y
allá estaréu per quants vullen


Muntar
ab les vostres ales


Al
cel d'amor que he promés


A
qui creu, espera y ayma. -


___

perseguía
Luzbel. Volved al mundo, hijas queridas, haced revivir la Esperanza
que débil y sola desfallece; y si no os diesen acogimiento contra la
soberbia, la avaricia y la lujuria torpe, contra la ira, la envidia,
la gula y la pereza bastarda, mi hijo os dará hospedaje al pie de la
cruz; y allí moraréis perpetuamente, para ofrecer vuestras alas a
cuantos anhelen remontarse al cielo de amor que he prometido a quien
cree, espera y ama.


_____

miércoles, 21 de julio de 2021

LLIBRE SEGON. LES LLUMS Y LES OMBRES. I, LES ESTRELLES.

LLIBRE
SEGON.

LES LLUMS Y LES OMBRES.



I

LES
ESTRELLES.



(CONTEMPLACIÓ
DE LO INFINIT.)



Ja
en los alts cims la claredat lleugera
D´hora baxa se fón, y la
campana
Del llogaret ab música riallera
Ressona per les valls
y per la plana;
De santa nit á l´oració primera
Crida als
fidels l´ Esglesia cristïana;
Se condorm ab quietut l´ampla
Natura,
Y cansats del traball tothom s´atura.





LIBRO
SEGUNDO.
LAS LUCES Y LAS SOMBRAS.

I



LAS
ESTRELLAS.



(CONTEMPLACIÓN
DE LO INFINITO.)



En
las altas cumbres de los montes se evapora la tenue claridad del
crepúsculo vespertino; la campana de la aldea resuena con
placenteras armonías por los valles y llanuras, cual voz de la
Iglesia cristiana que llama á los fieles para las primeras oraciones
de la noche. Aduérmese silenciosamente la Naturaleza; y el hombre se
pára tambien, cansado de la penosa jornada.




¡Hermosa,
hermosa nit! Ella ´ns convida
A contemplar les obres
admirables
De Deu nostre Senyor. La fosca exida
De los boschs y
barrachs espaventables
Extén ses ales per l´espay sens mida.
Ja
lluhen les estrelles innombrables.
Al sò de les boscanes
fontanelles
Dexem d´est mon les vistes maravelles.



Volem
als cels ab l´esperit, del ayre
Atravessant los plechs que ´ns
enrevoltan;
Guardi la terra sa dolçosa flayre,
Quedin avall
les nuus que hi giravoltan;
Volem, volem, com religiós
trovayre
Allá hont del Geni los cantars s´ascoltan.
Sér meu,
que foll per l´Infinit bategas,
Ara pe´ls mars de lo infinit
navegas.



¡Oh
celestial Bellesa, qu´espahordida (espahordid, falte la a)
Ma
ánima tens; supremes hermosures,
Que los espays ompliu de foch y
vida;
Salut; oh nobilíssimes criatures,
Que ab mil raigs d´or
y argent portau vestida
La Nit per exes plácides altures;
El
cor ple d´harmonía del poeta
Creu pera lloharvos tota llengua
estreta!




¡Hermosa
está la noche! Ella nos convida á la contemplacion de las
admirables obras del Omnipotente. Las sombras salidas de los grandes
bosques y profundos barrancos, extienden sus alas por el espacio sin
límites. Ya brillan las innumerables estrellas. En esta hora de paz,
cuando sólo se oye el rumor de las fuentes perdidas en la selva,
dejemos las vulgarizadas maravillas de este mundo.



Volemos
á las alturas, atravesando en espíritu los pliegues de la
atmósfera. Guarde la tierra su perfumado ambiente; queden á
nuestros piés las inconstantes nubes. Volemos, volemos, á fuer de
religiosos trovadores, allá, donde se escuchan los cantares del
Genio. Sér mío, que te desvives en busca del Infinito, ahora
navegas de lo infinito por los mares.



¡Oh
celeste belleza que tienes asombrada al alma mía; hermosura suprema,
que llenas de ardiente vida los espacios; salud; nobilísimas
criaturas, que conducís por los cielos la serena noche, radiante de
oro y plata; el corazon del poeta, henchido de armonía, cree pequeña
toda lengua para alabaros dignamente!







Exos
astres de llum encisadora
Ab majestat del Orient s´en vénen;
Los
planetes de cara enlluernadora
Sos esguarts per les òrbites
extenen;
Los cometes de foch sa voladora
Cabellera flotant allí
destrenen;
Ab silenci sublim, pau y harmonía
Del Univers la
máquina fa via.



Com
sobre l´aygua de la mar calmosa
Jugueteja lo sol les bones
diades,
Fent brotar de l´onada pererosa
Diamantons y perletes
á ratxades;
Axí la llum dels cels tan abundosa,
De los espays
regant les fondalades,
Fa sortir y renáxer gracïosos
Mil
jochs de llum y de colors hermosos.



Rodan
y rodan per la blava esfera
Les multituts d´estels, ara
vingudes
Del Orient ab volada falaguera,
Com perles de rosada
combatudes
Per l´alè de l´aubada matinera;



Y
al oscur Occident ab passes mudes
S´en van, com un exèrcit en
batalla,
Que marxa ab orde, y desplegat no falla.




Esos
astros de encantadora luz vienen con majestad del Oriente; los
planetas de reluciente faz extienden sus miradas por las inmensas
órbitas; los cometas de fuego destrenzan su flotante cabellera. En
el acorde de una paz y de un silencio sublimes, avanza la grandiosa
máquina del Universo.



Como
cuando, en apacible día, juega el Sol con el agua del sosegado mar,
haciendo brotar de la perezosa ondina perlas y diminutos diamantes, á
raudales; así la abundosa luz de los cielos, difundiéndose por los
abismos del espacio, origina á cada momento mil graciosos juegos de
luz, mil hermosos colores.



Giran
sin cesar por la azulada esfera las muchedumbres de cuerpos
luminosos, venidos ahora del Oriente con leve vuelo, como perlas de
rocío impelidas por el aliento de la mañana; y se dirigen al oscuro
Occidente con mesurado y silencioso paso, como un ejército puesto en
batalla, que marcha desplegándose en ordenados escuadrones.







En
sa carrera per tots vents creuhantse
Rares imatges y figures
senyan,
Y del Orde les lleys desenrotllantse
La Geometría dels
espays ensenyan;
Línees en totes direccions formantse
Cércols
descriuen qu´entre sí s´atenyen;
Y un systema dins altre se
complica,
Y la gran Creació se magnifica...



En
temps dels vells l´arab y sa maynada
Perduts p´els camps de les
regions externes,
Quant ja les ombres de la nit callada
Surten
de los fondals y les cavernes,
Vers les estrelles elevant
l´ullada
Lo camp cercavan y maysons paternes;
Pastors
patrïarcals que sòls tenían
Les estrelles del cel que ´ls
dirigían.

Los sacerdots caldeus en la ribera
Del Tigris,
desde l´empinada Torre,
Estudiavan ab mística dalera
Com
quiscun astre l´òrbita recorre;
Los Magos del Egipte, en la
pradera
Qu´el Nil rodeja de daurada sorra,
Los símbols dels
estels endivinavan,
Y sobre ´ls temples de sos deus mapavan.







En
su raudo curso crúzanse en todos sentidos, delineando extrañas
figuras; realizan las leyes del Órden, enseñando la Geometría del
espacio; las líneas trazadas en todas direcciones forman círculos
tangentes; y un sistema se complica con otro sistema, y más se
engrandece la gran Creacion...

En los antiguos tiempos, el
árabe y su caravana, perdidos en region extranjera, cuando las
sombras de la callada noche salen de los cavernosos abismos,
buscaban, elevando su mirada á las estrellas, el campo y los aduares
paternos; hombres patriarcales que tenían por único guía las
estrellas de su horizonte.



Los
sacerdotes caldeos en las orillas del Tígris, desde la empinada
Torre de su pagoda, estudiaban con místico entusiasmo la direccion
de las órbitas siderales; los Magos del Egipto, en las praderas que
el Nilo circunda de cascajo de oro, escudriñaban los símbolos de
los astros, y los dibujaban sobre el sepulcro de sus reyes.







Per
instints poderosos sempre duyta
La Humanitat sa vista
escrutadora
Elevá als cels: l´esclau que emprèn la fuyta
Y
en mig del bosch aguarda llum d´aurora;
La pobre mare qu´ab les
penes lluyta
Junt al breçol del infantó que plora;
Lo sabi
desvetlat ab la creëncia
De poder aclarir la humana Sciencia.



Y
la supersticiosa Astrología
L´Ort y l´Ocás de los estels
esguarda,
Crehent trobar la lluminosa guía
Que de lo incert y
dels perills nos guarda;
Lo selvatje del Sur prechs los
envía
Quant por desconeguda l´acobarda;
Y el poeta en l´alta
roca somnieja
Somni d´amor que en lo infinit volteja.



¡Lo
infinit! ¡Es aquí!... D´un bosch la fulla
No cobreix los
terrers d´aytal manera,
Ni ab ses enterbolides aygues
mulla
Tantes arenes l´estufada riera,
Ni ´l vent per l´horta
tantes flors esfulla
Quant li obri sa presó la Primavera.
Com
estels espargí Má creadora
Per lo fons d´exa vall esbalahidora.







Por
poderosos instintos siempre atraída, la Humanidad levantó á los
cielos su indagadora mirada: el esclavo que emprende la fuga, y en
medio del bosque aguarda que apunte el día; la pobre madre que lucha
con el dolor, junto á la cuna donde llora su hijo; el sabio agitado
por la creencia de poder exclarecer la ciencia humana.



Y
la supersticiosa Astrología observa el Orto y Ocaso de los astros,
creyendo hallar en éstos el guía infalible que nos guarda de lo
incierto y peligroso; el salvaje del Sur les envía su rústico
ruego, cuando se siente acobardado por desconocido temor; y el poeta,
al contemplar el estrellado cielo, desde una elevada roca mecida por
las aguas, se entrega á los dulces ensueños del amor, que salidos
de su fantasía revolotean por lo infinito.

¡Lo infinito!
¡Hélo ahí!... La hojarasca de un viejo bosque no tapiza el suelo
de tal modo, ni el hinchado torrente baña con sus turbias ondas
tantas piedrezuelas, ni el viento en los jardines de la vega, cada
vez que la Primavera le abre su cárcel, deshoja tantas flores, como
estrellas sembró la Mano creadora en el fondo de esos admirables
valles.







Allí
la Onça major, les Oreades;
Allá l´estrella qu´altre temps
servía
De nort en mig les ones esbravades;
Lo cércol de les
Pléyades, qu´envía
A la terra les plujes desitjades;
Orion,
y Siri, en qui l´alarb confía:
No vessa tantes perles la
Serena
Com de diamants la Volta n´está plena.



¿Quín
seny, quína potent Intel-ligencia
Dirnos podrá de los estels lo
nombre?
¿Quí recomptarlos ab segura ciencia?
Llevórs de
l´era que´l mestral escombra
¿Qué son vora d´aytal
magnificencia?
¡Y lo que veym, del que no veym es
l´ombra!
Admírat, oh pobreta ánima mía,
Vole, vole p´els
cels ta fantasía.



Vola,
pero no creguis altanera
Saber tal volta ´ls límits del
espay,
Ni atènyer lo que hi há per més enrera
Ab ta forta
volada penses may.



No
cal dir: més enllá del Sol m´espera
De lo No-rés l´aturador
esglay;
Perque sols y altres sols hi comparexen,

Y altres mons
á los mons se succehiexen.




Allí
la Osa mayor, las Oréades; allá la estrella que en otro tiempo
servía para señalar el Norte á los marinos en medio de las
embravecidas olas; el círculo de las Pléyades, que, según vulgar
creencia, manda á la Tierra la deseada lluvia; Orion, y Sirio, la
esperanza del árabe: no derrama tantas perlas la serenidad del alba,
como diamantes posee la bóveda del firmamento.



¿Qué
ingenio, qué poderosa inteligencia podrá decirnos su número?
¿Quién podrá contarlos sin temor de equivocarse? Semillas de las
eras aventadas por el huracan
¿qué son al lado de esas
magnificencias? ¡Y lo que vemos es la sombra de lo que no vemos!
Admírate, oh pobrecita alma mía; vuele, vuele por los cielos tu
imaginacion.

Vuela; pero no creas en tu orgullo que llegues á
conocer tal vez los límites del espacio; ni creas que, por más
vigor que tengan tus alas, alcances nunca lo que hay en el más
allá
del Cósmos. No nos es dado decir: “más allá del Sol me
espera el aterrador fantasma del No-sér”; porque soles y más
soles comparecen, y otros mundos suceden á los mundos.







Altres
mons de paysatjes vaporosos,
De llums desconegudes, de flors
noves;
Altres mons de boscatjes poderosos,
De mars inflades, de
ferestes coves;
Ahont se passejan sers maravellosos,
Ahont
criatures racionals hi trobas,
Ahont s´ascolta la mágica
harmonía
Que les esferes cantan nit y día.



¡Sí!;
que la Creació no es solitari´
Tomba per mig de los espays
perduda,
Y´l vel blau de los cels no es un sudari
Encobridor
de carn ja morta y muda.
¡Sí!; que la Sanch suprema del
Calvari
Regá també la Creació absconduda,
Y exos habitadors
á Deu beneyexen,
Y á Deu lo Pare per son Fill conexen. (*)

¡Oh
cels, oh mars de llum, oh polsinera
De terres, que entreveu la
fantasía;
Oh flames eternals, que dés l´esfera
Veys de la
Nit la silenciosa vía!

(*) Terra, pontus, astra, mundus
Quo
lavantur flumine!, id est, sanguine Christi, canta l´Esglesia lo
divendres sanct. Aquesta doctrina está conforme ab la de S. Pau
sobre
l´incarnació, y ab la de l´escola theològica d´Escot, á
la cual pertenyía nostre gran Ramon Lull.







Otros
mundos de paisajes segun el ideal, de nueva luz, de desconocida
flora; otros mundos de poderosísimos bosques, de revueltos mares, de
anchurosas cuevas: allí habitan maravillosos séres, allí se hallan
criaturas racionales, allí se escucha perennemente la inefable
armonía de las esferas.



¡Sí!;
que la Creacion no es solitaria tumba, perdida en la inmensidad del
espacio; y el velo azul de los cielos no es sudario cubridor de mudos
cadáveres. ¡Sí!; que la divina sangre del Gólgota regó también
la Creacion no conocida; y esos habitantes bendicen á Dios, y
conocen á Dios Padre por la mediacion del Verbo. (*)

¡Oh
cielos, oh mares de luz, oh polvareda de globos que entrevé la
fantasía; antorchas eternales que desde la esfera alumbráis el
silencioso paso de la Noche; ¿qué respondéis al espíritu,

(*)
¡Con qué río son lavados
Mundo, estrellas, tierra y
mar!
(Pange lingua; trad. de Quadrado.)
Esta doctrina está
conforme con la de S. Pablo sobre la Encarnacion, y con la de la
escuela teológica de Escoto, á la cual pertenecía nuestro gran
Raimundo Lulio.





¿Qué
diheu al esperit, ple de fal-lera
Per descobrir lo Sér qui ocult
vos guía?
¡Rodáu, rodáu p´el buyt; la claror vostra
Del
Creador la majestat nos mostra!

Res hi havía. La inmortal
Essencia
En pensament guardava ´ls abundosos
Gérmens del Sér.
La fosca y l´apariencia
Per los espays regnavan
tenebrosos.
Llavòrs la sobirana Omnipotencia
Parlá, y
sortíreu del no-rés cuytosos,
Celebrant ab paraules
primeroses
Les obres del gran Rey misterïoses...

¡Benehïescan
á Deu les criatures
De ça y d´allá, p´els valls y les
montanyes;
Te benehiescan, oh Deu, per les planures
Les cases
de los richs y les cabanyes;
A Tu qui empenys los astres y´ls
deturas,
Qui de bellesa y resplendor los banyas!
¡Benehigam
del Senyor les maravelles;
Gloria cantem ab les brillants
estrelles!



Mars
1872.





que
lleno de ansiedad os pregunta por el oculto Sér que os guía?
¡Rodad,
rodad por el vacío; vuestra lumbre nos muestra la majestad
del Hacedor!



Nada
existía. La inmortal Esencia guardaba en su Pensamiento los variados
prototipos del sér. La oscuridad y la apariencia reinaban por los
tenebrosos espacios. Entónces el Omnipotente habló; y,
apresuradamente, salisteis de la nada, celebrando con vuestro
primoroso lenguaje las misteriosas acciones del gran Rey...

¡Oh!
Bendigan á Dios las criaturas del cielo y de la tierra; por los
valles, por los montes y por los llanos. Bendígante, Señor, los
hijos de los hombres, en suntuosos palacios ó en humildes cabañas;
a Ti, que impulsas y detienes los astros, que los bañas de
resplandor y de belleza. ¡Bendigamos las maravillas de Dios;
cantémosle un himno de gloria con las brillantes estrellas!