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miércoles, 22 de mayo de 2019

ABU ZEYT, REY DE VALENCIA, AL SERVICIO DE JAIME I

2.78. ABU ZEYT, REY DE VALENCIA, AL SERVICIO DE JAIME I
(SIGLO XIII. DAROCA)

ABU ZEYT, REY DE VALENCIA, AL SERVICIO DE JAIME I  (SIGLO XIII. DAROCA)


Era Abu Zeyt rey moro de Valencia, el sueño inalcanzable de los reyes cristianos. No obstante, el musulmán no era feliz. El propio don Hurtado, un renegado cristiano que alcanzó a ser valido de Abu Zeyt, sentía gran preocupación por el estado de abatimiento en el que había caído su señor.

Un día el rey valenciano confesó el origen de su tristeza a su valido: había conocido en casa del mozárabe Pedro Cardona a la mujer más hermosa que jamás había visto: era Alda, su hija. Enamorado de tal manera, daría incluso su reino por ella, pero la religión se interponía entre ambos, pues Alda sólo accedería al matrimonio si el rey se convertía a la fe de los cristianos.

Aconsejó Hurtado al rey que procurara la mediación de los franciscanos que frecuentaban la casa de Pedro Cardona, el rico mozárabe, y así lo hizo. Pero ni fray Pedro ni fray Juan se comprometieron a mediar si Abu Zeyt no abrazaba la fe de Cristo. El rey moro, preso de ira, despidió a los monjes de mala manera.
Mientras, en la ciudad de Valencia, el descontento contra Abu Zeyt aumentaba. Su antagonista, Giomail ben Zeyán, que anhelaba hacerse con el poder, instigó a los valencianos a rebelarse contra su rey, de quien decía se había convertido en secreto al cristianismo y, como prueba, aportaba la presencia de los dos franciscanos en su casa. La situación se agravó tanto que Abu Zeyt no tuvo más remedio que abandonar la ciudad y el reino.

Tras largas etapas, llegaron a Teruel, donde Jaime I preparaba una nueva campaña militar. Abu Zeyt se ofreció y se entregó a Jaime I como vasallo suyo, y le solicitó que liberara a Valencia de la tiranía de Giomail, dándole informes de cómo hacerlo. Se estudió entre ambos la estrategia y se acordó que, aunque Jaime I no podría devolverle el reino, pues Valencia tendría que ser cristiana, le prometió su propio palacio y parte de sus tierras, además de cederle Ricla y Magallón. (igual entonces Abu Zeyt se aficionó a la Magallonera)

Con el paso del tiempo, Abu Zeyt se convirtió al cristianismo y se bautizó como Vicente Belbís, casándose con la ilustre dama aragonesa Dominga López, (que tenía unas domingas como cantrelles) de quien tuvo una hija, a la que llamó Alda, en recuerdo de la mozárabe valenciana.

[Beltrán, José, Tradiciones..., págs. 70-75.]



Çeid Abu Çeid

https://es.wikipedia.org/wiki/Zayd_Abu_Zayd

Zayd Abu Zayd, llamado Abū Zayd Abd al-Rahmān ben Abū Abd Allāh Muhammad ben Abū Hafs Umar ben Abd al-Mu'min (Baeza, 1195 - Argelita, Argeleta 1268) fue el último gobernador almohade de Valencia.

Nacido circa 1195, príncipe almohade, bisnieto del califa Abd al-Mumin. Sucedió como gobernador de Valencia —antes de 1223-1229— a su tío Abū `Abd Allāh Muhammad —1219/1220-antes de 1223—. Y este último a su hermano, el padre de Abū Zayd, Abū `Abd Allāh Muhammad (1210/1211-antes de 1219/1220).

A la muerte del califa Yūsuf II en 1224 se produce una lucha dinástica que permite a Abū Zayd gozar de total autonomía respecto al imperio almohade, pero se encuentra rodeado de enemigos, y en 1225, decide hacerse vasallo del rey castellano Fernando III.​

En 1227 reconoce a Al-Mamún, (el mamón) anterior gobernador de Córdoba y Sevilla, como califa almohade y, por tanto, rompe el vasallaje con el rey castellano. En 1228 recupera los castillos de Villahermosa y Bejís, plazas del norte valenciano ocupadas anteriormente por los aragoneses. Pero, Muhammad ibn Hud conquista Murcia, (acho pijo) se nombra rey y reconoce al califa abasí, rompiendo aún más la unidad almohade de Al-Ándalus. En esta situación caótica, agravada por el hambre, ese mismo año se produjo una revuelta en Valencia, que aprovechó Zayyan ibn Mardanish —descendiente de Muhámmad ibn Mardanís— el llamado Rey Lobo por los cristianos, para sublevarse en Onda. El 24 de enero de 1229 Zayyan entró en Valencia, proclamando también obediencia al califa abasí, y Abu Zayd tuvo que huir primero a Segorbe y después a Aragón.


En 1229, tras la expulsión de su cargo por Zayyan ibn Mardanish, ratifica un acuerdo de vasallaje con Jaime I por el cual el rey de Aragón le da permiso para conquistar y poblar cuantos lugares y castillos consiguiera dentro del territorio musulmán valenciano, a cambio de la cuarta parte de las rentas. En 1232 ratifican en Teruel el compromiso adquirido, reconociendo el primero los favores recibidos y la renuncia a todas las rentas que sobre Valencia y su término se habían reconocido en 1229; se le facilita al rey aragonés la toma de Valencia. Abū Zayd fue un apreciable aliado del Conquistador en su lucha por la reconquista de las tierras valencianas, en la que toma parte aportando sus mesnadas.

En 1232, Abu Zayd se convirtió al cristianismo bautizándose con el nombre de Vicente Bellvís, pero lo mantuvo en secreto hasta la conquista de Valencia. Aunque continuó utilizando el título de rey de Valencia hasta que Jaime I entró en la ciudad el 1238, a partir de entonces actuó siempre como un verdadero señor feudal cristiano favorecido por el rey, con el que firmó un pacto de vasallaje / Calatayud el 20 de abril. Al servicio del rey Jaime participó de la conquista del reino: primero desde tierras de Teruel, después durante la conquista de la capital, y más tarde, llevando su huestes al sur, donde conquistó Ibi en 1244, Castalla, Onil, Tibi, Orxeta y Torres Torres.

Bajo la protección del Jaime I ostentó el señorío de localidades moriscas del Alto Mijares que legó a su hijo Fernando. Obtuvo numerosas donaciones reales: En 1236 las villas de Ricla y Magallón, en 1238 alquerías de la Huerta de Valencia y casas en la ciudad, en 1239 la villa de Ganalur y la alquería de Aldaya.

El 27 de enero de 1243 Abu Zayd recibió el vasallaje de Eximén Pérez y de su hijo Blasco, y les concedió el castillo de Arenoso, Arenós, para comandar sus fuerzas militares y como dote por la boda de Blasco con su hija Alda Ferrández Aba-Omahet.

La muerte de Abu-Zayd se sitúa a finales del año 1269 en el palacio de Argelita. Sus hijos y parientes recibieron una herencia importante y al estar emparentados con la nobleza aragonesa se convirtieron también en señores cristianos.

Alrededor del 16 de junio de 1860 se levantó una lápida en Valencia, y dejó a la vista algunos restos humanos, cuyo estado denotaban su antigüedad. En el mismo sitio se encontró un pergamino que dice así:

Hic jacet D. Vicentius Belvis cum prole sua olim Zeit Abuceit rex Valentiae maurus adeo suae religionis celator VT duos innocentissimos viros beatos Joannem de Perusia et Petrum de Saxo-Ferrato seraphici patris francisci filios ac socios veram christi fidem praedicantes gladio jugulaverit sed inspirante patre luminum recipiens omne nefas diluit sacro baptismatis lavacro et aeternum reconciliationis signum hanc olim aulam suam in ecclesiam et cenobium destinavit.

Estos restos fueron trasladados a la iglesia del monasterio de religiosas de la Puridad y están colocados encima de la pila del agua bendita, entrando a mano izquierda. Todavía se lee allí, en la misma lápida antigua, bajo de una corona real, la inscripción que compuso el P. Fray Miguel Enrich, en los siguientes dísticos:

Hic jacet azotus maurus, dulcisque propago qui dominans urbis, par jugulare jubet Francisci comitum, nunc coeli sede beatus, sacro fonte tamen diluit omne nefas, dum pro inclementi fundit pia vota precesque, urbs urbs expugnatur, sacra fit aula dei.

El 22 de abril de 1236, convertido Abū Zayd al cristianismo y siendo bautizado con el nombre de Vicente Bellvís, hizo la conocida donación de "castros, villas y alquerías que yo al presente poseo y pueda poseer, que de derecho deben de pertenecer a la sede segobricense", al obispo de Segorbe Guillermo Eximeno o Gimeno.

Abū Zayd casa a su hija, Doña Alda Fernández, que aporta como dote el señorío de Arenós, con Blasco Pérez de Arenós hijo de Don Eximén Pérez de Tarazona, que estaba al frente de la mesnada aragonesa que constituía la fuerza militar de Abū Zayd, tras lo cual aquel mudó su apellido Tarazona en "Arenós".

Tuvo varios hijos. Con María Ferrandis: Alda Ferrandis, Fernando Pérez y Sancho Ferrandis; Otros: Elisenda (curó su enfermedad en el castillo de Castro); Mahomat Abiceit o Abahomat; Ceyt Abohiara o Aboyahya; Zeyt Edris o Idrîs; Aazón...

Puede que su mujer fuese Dominga López ya que los nietos de María Ferrandis no eran considerados, por el obispo Dull de Segorbe (1324), del matrimonio.

https://www.academia.edu/7365230/DOCUMENTOS_EN_LAT%C3%8DN_DE_LA_FAMILIA_AREN%C3%93S

https://www.scribd.com/doc/72748854/Diplomatario-Arenos-Latin

domingo, 1 de agosto de 2021

XIII, DESIG DE LOS DESIGS.

XIII

DESIG
DE LOS DESIGS.



Confiteantur
tíbi, populi, Deus;
Confiteantur tibi populi omnes!
(Psalm
66-v.3.)



Era
l´hora del día en que s´encénen
Dintre´l cor los desigs que
del cel vénen,
Y´l cor desficïós s´en vol anar;
Exa hora
de süau melancolía,
Quant la derrera claredat del día
Son
arreveure trist comença á dar.



Genoll
ficats, sobre la terra broja,
Vora´l sepulcre que lo còs
estoja
Del Mártir de la Fe, gran Ramon Lull,
Ma ánima plena
de condol, jo orava;
Y, desde´l mon, al Infinit volava,
Com la
gavina al cel desde un escull.





XIII
DESEO
DE LOS DESEOS.



Era
la hora en que el corazon abriga deseos celestiales, y, displicente,
quiere irse de este mundo; esa hora de suave melancolía, en que la
claridad del crepúsculo vespertino empieza á darnos su triste
adios.



De
rodillas sobre la desnuda grada, cerca del sepulcro que encierra el
cuerpo del Mártir de la Fe, del gran Ramon Lull, oraba yo, con el
alma sumida en la tristeza; y, desde este mundo, me elevaba á lo
Infinito, como la gaviota al cielo desde un escollo.





Recordava
ferestes amargures
Qu´en Lull vá sofferir de les criatures
Per
donar á conexe ´l nom de Deu;
Y, malgrat sa invencible
benvolencia,
Conseguir no pogué sa inteligencia
Fos adorat el
bon Jesús arréu.



¡Còm.
Senyor! ¿Y aqueix héroe d´activesa
Casi res vá lograr en
escomensa
Que feu als pobles servidors del mal?



¿Y
l´unió religiosa de los pobles,
Sòls ha de ser desig de los
cors nobles;
Aspiració, y no més, del ideal?



Aqueix
desig que lo meu cor omplena
Y que bull en la sanch de cada
vena,
El desig de que Vos siau conegut,
¿No ha de tenir
satisfacció algun día,
Y hem de veure del home l´agonía,
Sempre
pe´l geni del error vençut?



Suspir
ab ansia per la pau divina,
Per l´unitat de Fe, que ´ns
encamina
Cap-dret al Cel per un meteíx viarany;
Suspir pera
que vinga l´amor pura,
Regne de fe y d´amor, que ´ns
assegura
L´adveniment del Regne sens engany.







Recordaba
las fieras amarguras que Lulio tuvo que sufrir de los hombres, para
dar á conocer el Nombre de Dios. Y, sin embargo, ni su inteligencia,
ni su caridad, lograron que Jesucristo fuese adorado en todas partes.



¡Cómo,
Señor! ¿Y ese héroe de la actividad ardiente, casi nada pudo
conseguir en la empresa de ilustrar á los pueblos paganos? ¿Y la
union religiosa de todos los pueblos, ha de ser simple deseo de las
almas nobles; no más que aspiracion de un ideal?



Este
deseo que hinche mi corazon, que hierve en la sangre de mis venas, el
deseo de que Tú seas conocido, ¿no ha de verse satisfecho algun
día? ¿Hemos de presenciar siempre la angustia del hombre, vencido
por el genio del error?



Suspiro
por la paz religiosa, por la utilidad de la Fe, que nos encamina
derechamente á Dios por un mismo sendero. Suspiro por el amor puro,
por el reinado de la Fe y del Amor, que nos asegura el advenimiento
de la Verdad Eterna.






¡Oh!
¡No han pogut encara ´ls fervorosos
Grans genis de qui estam més
ergullosos,
Del error los imperis esvahir!



¡Encarara
s´extén per l´ampla Terra
Com grossa taca exa negror
qu´aterra,
Y´ns fa del íntim de lo cor gemir!



Pau,
y Lull, y Xavier, y altres, petjaren
Casi la terra tota;
derramaren
L´aygua de Fe y d´Amor en l´Univers;
Mes no han
bastat sos gegantins esforços,
Y l´home se revingla ab braus
retorços
Dintre del cercle del error pervers.



La
llavor de la Fe; depositada
En l´Arca d´Israel, fo fecundada
Per
la Sanch generosa del Senyor;



Los
vents del Cristianisme la prengueren,
Y ab ses valentes ales la
dugueren
Fins als límits sabuts per l´antigor.



Los
Apòstols les roques del Calvari,



Abandonaren
ab sublim desvari,
Empesos per l´afronta de la Creu;
Y desde
l´Indo á les iberes platjes,
En inmortals, maravellosos
viatjes,
Portar saberen l´Unitat de Deu.





¡Ah!
¡No han podido aún los fervorosos genios, orgullo soberano de
nuestra raza, destruir los imperios del error! ¡Todavía cubre gran
parte de la tierra esa afrentosa mancha, contra la cual protestamos
con gemidos!



Pablo,
y Lull, y Javier, y muchos otros, visitaron casi toda la tierra;
derramaron el agua de la Fe y del Amor en todas las regiones: mas no
han sido suficientes sus colosales esfuerzos; y el hombre se retuerce
todavía dentro del férreo círculo del error.



La
semilla de la Fe, depositada en el arca de Israel, fué fecundizada
por la generosísima Sangre del Señor. Los vientos del Cristianismo
la tomaron, y en sus valientes alas condujéronla hasta los límites
del mundo entónces conocido.



Los
apóstoles con sublime inspiracion abandonaron las rocas del
Calvario, impelidos por la afrenta de la Cruz. Y desde el Indo hasta
las playas ibéricas, en inmortales milagrosos viajes, supieron
llevar la fe de la unidad de Dios.





Y
los obrí ses cátedres Atenes,
Y venerá la Italia ses
cadenes,
La veu de los Pontífices troná;
Aprés dels mártirs,
confessors exiren,
Y los fills de Germania ´ls exoíren,
Y´l
nom de Crist sos estandarts inflá.



Després,
los barcos espanyols tallaren
Les ones del Atlántich, y
volaren
Al Nou Mon ferventissims missioners;
Y la infelís
progenie americana
Incliná son bell cap de jovensana,
Devant
Aquell qui acull als extranjers.



Mes...
¡ay!, (no pot ma cristïana lira
Expressar eix dolor que la
retgira),
Transcorreren les glories del Passat:
Y tanta sanch
gustosament donada,
Tant d´entussiasme, tante fe exaltada,
Pera
espoltrir los ídols no han bastat.



¡Ay!
No han bastat grandeses d´heroísme
Pera plantar la Creu del
Cristianisme
Hontsevulla respire un fill del hom.
Hi há
terres y més terres, no llunyanes,
Que may senten la veu de les
campanes,
Ni de Jesús lo suävíssim Nom.





Y
Grecia les abrió sus cátedras, é Italia veneró sus cadenas:
escuchóse la atronadora voz de los Pontífices. Tras de los
mártires, vinieron los confesores; y los hijos de Germania aceptaron
su doctrina; y, al nombre de Cristo, ondearon al viento sus
estandartes.



Despues,
los barcos españoles surcaron las olas del Atlántico; volaron al
Nuevo Mundo ferventísimos misioneros; y la infeliz raza americana,
inclinó su jóven cabeza ante aquel Señor que acoge al extranjero.



Mas...
¡ay!, (no puede mi cristiana lira expresar el dolor que me abruma),
transcurrieron las pasadas glorias; y tanta sangre con sumo gusto
ofrecida, entusiasmo tan verdadero, tan exaltada fe, para pulverizar
los ídolos, no han bastado.



¡Ay!
No han bastado las más heróicas empresas, para plantar la Cruz del
Cristianismo por doquiera respire un hijo del hombre. Hay muchísimos
países, no lejanos, en que nunca se oye la voz de la campana, ni el
dulcísimo Nombre de Jesus.





La
cruël Mitja Lluna
senyoreja
Los boscos de palmeres, que rastreja
L´elefant, en
lo sòyl de Faraó;
En les ciutats de la pagana Xina
Sufrir no
poren, sense ferlo ruina,
Que s´alce á Deu un cristiá torreó.



¿Qué
més? Entre les runes llastimoses
De Salem, á l´Europa
doloroses,
¿No hi llampega lo ferro mussulman?
¿Qué n´hem
tengut de les brillants Creuades,
Quant tota Europa enviava ses
armades
Per abatre les glories del Koran?



¡Ay!
en noltres matexos, la senyera
De l´Unió religiosa ¿la venera
Y
li es avuy tota ánima fidel?



¿Es
per ventura ab altivesa noble
Arborada y seguida en cada poble?



¿L´interés
nostre es l´interés del Cel?



¡Voldría
que de cop se declarassen
Catòliques les Gents; y
proclamassen
Sòls una Fe, un Baptisme, y un Senyor;
Y del
Tánys al Níger, dés la França
A la llunya Otaíti,
l´alabança
Uníssona pujás al Creador!




La
cruel Media Luna señorea los bosques de palmeras, donde vive el
elefante, en el suelo de los Faraones. En las ciudades de la pagana
China, no pueden sufrir, sin derribarlo, que se levante á Dios
cristiano templo.



¿Qué
más? Entre las ruinas de Jerusalem, eterno dolor de Europa, ¿no
brillan los aceros musulmanes? ¿Qué obtuvimos de las grandiosas
Cruzadas, cuando toda Europa enviaba sus ejércitos, para abatir las
glorias del Koran?

¡Ay! Nosotros mismos, ¿acaso somos fieles
á la bandera de la union religiosa? ¿La enarbolan y siguen con
noble altivez todos los pueblos? Nuestros intereses, ¿son los
intereses de Dios?

¡Ojalá todas las naciones,
instantáneamente, se declarasen católicas, proclamando una sola Fe,
un solo Bautismo, un solo Señor! ¡Y del Tánais al Níger, desde
Francia á la lejana Otaíti, subiese unísono el cántico de
alabanzas, al Sér Supremo!





¡Oh
Unitat!, tu no ets filla de la Terra;
Los hòmens te declaran dura
guerra.
Y no t´albergan en les patries llars;
¿Per qué
t´enjega l´ignorancia vana?
¿Per qué s´ajau tant temps la
raça humana
Sots l´ombra impura de maleyts altars?



Tu
ets estrella de llum maravellosa,
Tu devallas del Cim, font
delitosa,
Y regas los verjers del Esperit.



¡Avina,
avina, resplendor puríssim
De l´Essencia invisible del
Altíssim!
¡Ay! ¡qu´ens cubreix la tenebrosa nit!



¿Quant,
Deu meu, brillará en tota la Terra
L´antorxa de la Fe, que´l
Mal desterra,
Y tots veurem universal claror?
¿Quánt el
dimoni no rebrá homenatje
Ni tendrá en sòls un cor felís
estatje?
¿Quánt serèu NOSTRE DEU, Senyor, Senyor!! -


La
llantia del Santíssim llambrejava,
Casi fosca la bòveda
quedava,
Y les ombres giravan entorn meu;
Lo pensament enlayre
se desfeya,
Y un riu d´ardents llágrimes me queya,
¡Com si´s
fongués mon cor per tant de greu!


Juliol 1874.



¡Oh
Unidad! ¡Tú no eres hija de la Tierra! Los hombres te persiguen; no
quieren albergarte en el hogar de las naciones. ¿Por qué te
despiden la vanidad y la ignorancia? ¿Por qué la raza humana se
duerme á la impura sombra de malditos altares?




eres astro de maravillosa claridad; deliciosa fuente, que bajas de la
Altura, y riegas los verjeles del espíritu. ¡Vén, vén, resplandor
de la Esencia Soberana! ¡Ay! ¡que nos envuelve tenebrosa noche!



¿Cuándo,
Dios mío, brillará en toda la Tierra la antorcha de la Fe, de
nuestros males enemiga, y todos veremos el Sol de tu verdad? ¿Cuándo
Luzbel no recibirá homenaje de nadie, ni se aposentará
descansadamente en corazon alguno? ¿Cuándo serás NUESTRO DIOS,
Señor, Señor!! -
…..........

La lámpara del Santísimo
chisporroteaba; la bóveda de la capilla quedaba casi á oscuras; las
sombras daban vueltas á mi alrededor. Mi pensamiento se perdía en
vaguedades; y por mis mejillas corrían ríos de lágrimas, ¡cual si
mi corazon saltase de su centro!

miércoles, 21 de julio de 2021

IX , LES CAMPANES.

IX

LES CAMPANES.



Considerada
com harmonía, la campana
es una bellesa de primera classe.



(Lo
geni del Cristianisme.)



I

La finestra de ma cambra
Dona entrada als primers raigs
Que de
l´auba falaguera
La lluna dexa passar.



Al
punt, desde l´alta torre
Sona´l religiós aram,
Retruny per
los dormitoris,
Pe´ls carrers de la ciutat.



Ab
l´oració que començan
Los preberes en l´altar,
Comença
també del poble
La pregaria del traball.





IX

LAS CAMPANAS.



Considerada
como armonía, la campana
es una belleza de primera clase.



(El
genio del Cristianismo.)







I

Abro
la ventana de mi cuarto, y entran con los últimos rayos de la luna,
los primeros de la naciente aurora.




De
pronto en la alta torre de la iglesia, suena el religioso bronce; le
responden los ecos de los dormitorios y de las calles.



Con
la oracion que principian los presbíteros en el altar, principian
tambien los hijos del pueblo la plegaria del trabajo.







Los
estols de venedores
Envers la plaça s´en van;
Escometen
als pagesos
Los estols de menestrals.



La
llum en l´orient se mostra,
Per ço ressona lo clam
De cent
beneytes campanes
Que nos diuen: Despertáus.



ENDREÇA.

Matinera
campaneta,
Qu´axí conmous les ciutats,
¿Per qué ton ressò
benévol
Emprendre nos fa el traball?







II

La
Mort á la capsalera
S´asseu del llit d´un malalt;
Verda
l´home té la cara
Quant la mira al seu costat.

Un
sacerdot lo aconsola,
Li diu que plor sos pecats
Y que´s
prepar á la ditxa
De rebre´l Pa celestial.



Ben
prest la melancolía
D´un llament ompl els espays,
Sa tristor
permet entendre
Qu´es lo seny d´un combregar.







Grupos
de vendedoras se dirigen al mercado; los menestrales departen
amigablemente con los campesinos.



La
luz se muestra en Oriente; por eso se oye el clamoreo de cien
benditas campanas, que nos dicen: Despertad.



Dulce
campana del alba, que así pones en movimiento las ciudades, ¿qué
secreta virtud tienen tus sonidos, que nos hacen emprender la
cuotidiana tarea?







II

La
Muerte se sienta á la cabecera del lecho de un enfermo; el infeliz
palidece al mirarla á su lado.



Un
sacerdote le consuela, le dice que llore sus pecados, y se prepare
con alegría para recibir el Pan de los cielos.



Luégo
recorre el espacio un melancólico lamento; su tristeza misma da á
entender que es la señal del Santo Viático.







Recòrdat,
home, qu´ets pols,
Diu, y pols te tornarás,
Eleva una tendra
súplica
Per l´infeliç qui s´en va.”

Los feels ab
atxes de cera
L´Hostia santa seguint van,
Y al sò d´un altra
campana
Pregan fervents pe´l malalt.



ENDREÇA.

Campanetes
llastimoses,
Qu´endolciu l´últim afany,
¿Per qué vostres
veus planyívoles
Aconhortan als cristians?

III

Un
día el blassó de gloria
D´Espanya fou trapijat
Sobre
l´africana platja,
De Mafumet pe ´ls esclaus.



Llevòrs
Espanya era Espanya,
Y´s sentí lo cor nafrat,
Y unida, y
forta, y valenta
Sos enemichs humiliá.



Quant
los prous d´allí tornaren,
Cenyits de llorers triunfals,
Un
crit inmens de l´Espanya
Com héroes los saludá.





Acuérdate,
hombre, que eres polvo, y en polvo te has de convertir; eleva tierna
súplica por el cristiano que se muere.”

Los fieles con
hachas encendidas acompañan la Sagrada Hostia; y, al són de otra
campana, ruegan fervorosamente por el enfermo.



Campanas
lastimeras, que endulzáis los postreros instantes de la vida, ¿por
cuál virtud vuestras voces quejumbrosas consuelan á los
moribundos?

III

Un día el glorioso blason de España
fué pisoteado en las playas de Marruecos, por los viles esclavos de
Mahoma.



Entónces
España era España, y sintió la afrenta como una herida en el
corazon; y unida, robusta, valiente, humilló á sus infames
enemigos.



Cuando
los guerreros volvieron de allá, ceñidos de lauro triunfador,
inmenso grito de la España toda los saludó como á héroes.





Un
crit d´ardent alegría,
D´entussiasme y d´amistat,
Que de
les torres baxantne
S´escampava per les valls.



Á
un temps meteix desde Asturies
Fins les platjes d´Alacant,
La
pura gloria espanyola
Cantavan cent campanars.



ENDREÇA.


Ecos de la patria gloria
Que ´ls esperits
escalfau,
¿Per qué teniu tanta vida
Que sabeu encoratjar?



IV

Los
jardins del cementeri,
Ve la gent de visitar,
De mort totes les
esglesies
Tocan que més tocarán.



Sota
les naus endolades
De cristiana catedral,
Vestida la gent de
negre
S´agenolla y resa baix.



Llanties
y ciris encenen
De les lápides devant,
Y á los fills la noble
mare
Parla dels vells enterrats.







Grito
de ardiente alegría, de entusiasmo y amistad, que, bajando de las
torres, se derramaba por los escondidos valles.



Á
un tiempo mismo, desde las sierras asturianas hasta las playas de
Alicante, cien campanarios cantaban la pura gloria española.



Ecos
de gloria patria, que enardecéis el espíritu, ¿por qué tenéis
tanta vida que lográis infundir valor?

IV

El pueblo
visita los jardines del campo santo; en todas las iglesias se oye
tocar incesantemente á muerto.



Bajo
las enlutadas naves de la Catedral, la gente, vestida de negro, se
arrodilla y reza en voz baja.



Ante
las lápidas sepulcrales, enciéndense lámparas y cirios; y la noble
matrona habla á sus hijos de los ascendientes allí enterrados.





Cántichs
de mort los preberes
Desde´l cor suspiran ja,
Pujan á Deu les
pregaries
Per lo repòs dels finats.



Á
cada toch de campana
S´estremeix lo cor cristiá,
Puix sembla
que de les tombes
Se volen los morts alçar.



ENDREÇA.



Quant
per les mudes arcades
De l´esglesia retronau,
¿Per qué,
campanes fatídiques,
Nos retreys lo temps passat?

V
ACABAMENT.



Veus
tant suaus ó tant ferestes,
Que lo cor feu bategar,
Del cel ix
vostra harmonía,
Vos tramet l´Esperit Sanct.



Ja
com avís que á los hòmens
La matinada donau,
Ja com uns
consols que´ns dona
La derrera caritat;
Be com expansió
vivíssima
De la gloria nacional,
Ó com suspir d´anyorança
Que
á los defunts enviam;




Los
sacerdotes en el coro suspiran cantos de muerte; suben á Dios las
plegarias por el eterno reposo de los finados.



Á
cada repique de las campanas, se estremece el corazon, como si los
muertos quisiesen alzarse de los sepulcros.



Cuando
retumbáis por las calladas bóvedas de los templos, ¿por qué
virtud, campanas fatídicas, nos recordáis los tiempos ya pasados?







V

Voces
tan suaves ó tan tristes, que hacéis latir el corazon; del cielo
viene vuestra armonía; el Espíritu Santo os manda á la tierra.



Ya
como aviso que dáis por la madrugada á los mortales, ya como
consuelos que nos proporciona la caridad última;

Hora cual
expansion vivísima de la gloria naciona, hora cual suspiro de
nostalgia que á los difuntos enviamos:







Sempre
que l´home há fretura
Del Be per combatre ´l mal,
Ara en mig
de les grandeses,
Ara en ermes soledats;

Sou un crit de
l´esperança,
Recort de l´eternitat,
Un adeu del
Cristianisme,
Una llengua celestial.



TORNADA.



¡Vulla
Deu que quant la terra
Répia mon derrer esguart,
Lo grat sò
d´una campana
Fins al Cel no´m dexi may!



1869.







Siempre
que el hombre necesita del Bien para combatir el mal, ya en medio de
las grandezas de la vida, ya desamparado en yermas soledades;

Sois
grito de la esperanza, recuerdo de la eternidad, un adios del
Cristianismo, una lengua de los cielos.



¡Quiera
Dios que, cuando el mundo reciba mi mirada postrimera, el grato
sonido de una campana me acompañe hasta la eterna Gloria!

domingo, 21 de junio de 2020

219. LOS AMORES IMPOSIBLES DE ZOMA Y MARÍA, Daroca

219. LOS AMORES IMPOSIBLES DE ZOMA Y MARÍA (SIGLO VIII. DAROCA)

LOS AMORES IMPOSIBLES DE ZOMA Y MARÍA, SIGLO VIII, DAROCA


Conquistada Daroca por Tarik, uno de sus primeros alcaides fue Zoma, al que se le recuerda tanto por la torre de la mezquita que mandara edificar como por sus amores imposibles con la cristiana María.

En efecto, cuando un día caminaba Zoma hacia la mezquita, se cruzó en la calle con una muchacha que iba a por agua. A partir de ese momento fue incapaz de orar con recogimiento ni de dormir con sosiego, pensando en la muchacha del ánfora. Al día siguiente, Zoma contó al santón Abú-Amer la promesa que hiciera de edificar una mezquita si Mahoma le concedía la fortuna de hallar una mujer hermosa con la que desposarse, hablándole del encuentro del día anterior y el sueño subsiguiente, en el que el ángel Azrael le presentaba a la joven a la par que unos genios del arte construían una pequeña pero hermosa mezquita.

El santón preguntó a Zoma si la joven era mora o nazarena, contestando éste que cristiana, lo cual dificultaba la posible unión, máxime siendo él la primera autoridad musulmana. No se arredró el alcaide y, confiando en que la podría convencer para que renunciara a su religión, comenzó a edificar la mezquita, que pronto estuvo finalizada junto a su bello minarete. Entre tanto, Zoma y María, sin que jamás mediaran palabra, buscaban todos los días el encuentro fugaz de la calle de la Gragera (Grajera), aunque sabían ambos cuantas cosas les separaban.

Todo continuó así hasta que un día un joven cristiano fue denunciado ante el alcaide de maldecir contra Mahoma. Si era verdad, significaba su condena de muerte, a pesar del levantamiento de la población mozárabe en su favor. El destino quiso que el presunto condenado fuera hermano de María, la joven enamorada de Zoma.

La muchacha, por salvar a su hermano, solicitó audiencia al alcaide, que desconocía el parentesco.
Los enamorados se hablaban por primera vez. Zoma prometió a la joven salvar a su hermano si ésta accedía a ser su sultana favorita. La negativa significaba la condena, como así fue. No obstante, María le dijo a Zoma que si él se convertía al cristianismo sería su esposa. A pesar del amor, no podía haber acuerdo. La religión les separaba... Pero cuando María descendía llorosa por la escalinata del palacio, Zoma, que no podía resistir la pena de su amada, la llamó: «No llores más, tu hermano será salvo».
Y María, agradecida y enamorada a la vez, cayó en sus brazos.

[Beltrán, José, Tradiciones y leyendas de Daroca, págs. 48-54.]

 

Nombrada Colegial en el año 1377, es Basílica desde 1890. Su primitiva fábrica fue románica, pero se amplió y remodeló en repetidas ocasiones durante la época gótica, rehaciéndose casi por completo, a la vez que se cambiaba la orientación de su cabecera a fines del siglo XVI. La iglesia actual se hizo entre 1585 y 1592, según trazas renacentistas, pero con tradición gótica y fue su constructor Juan Marrón. La puerta principal es obra de 1603, realizada por los canteros Laroza, Pontones y Aguilera. Es una iglesia de tipo de salón, de tres naves con capillas entre los contrafuertes y cabecera con coro; igualmente se hizo un baldaquino a imitación del que se halla en el Vaticano. El grupo de la Anunciación fue esculpido por el zaragozano Francisco Franco en 1682. El coro y órgano pertenecen a la antigua iglesia y son obra del siglo XV. Este órgano está considerado como de los mejores de España y en él fue maestro el célebre Pablo Bruna. Del edificio románico - posiblemente construido sobre la Mezquita Mayor de Daroca una vez reconquistada la ciudad por Alfonso I en 1120- sólo se conserva el ábside orientado hacia el este, una ventana del crucero y la moldura con ajedrezado del primitivo lado del Evangelio. Su cabecera corresponde con la actual capilla de los Corporales; opuesta a ella, la puerta principal, del Perdón. Es obra de los últimos años del siglo XII y de los primeros del XIII. Llama la atención, al exterior, el particular sistema de montar el tejado, sobre modillones que apean en arquillos. La puerta del Perdón presenta en su tímpano la visión del Apocalipsis: Cristo triunfante entre el sol y la luna, y ángeles que portan los instrumentos de la Pasión; es adorado por la Virgen y San Juan, que interceden por los hombres, los cuales son despertados de sus tumbas por ángeles trompeteros. Es obra del siglo XIV que fue remodelada arquitectónicamente en el siglo XV. La torre es de piedra sillar, obra de 1441, costeada por doña María, la mujer de Alfonso V, y enfunda otra anterior, mudéjar, de los siglos XIII y XIV.

CAPILLAS.

En el interior de la iglesia, comenzando a la mano derecha de la entrada, se suceden distintas capillas. La primera, la capilla del Patrocinio, está cubierta con bóveda estrellada, acogiendo un retablo con mazonería renacentista, obra muy posiblemente de Juan de Palamines, en cuyo interior destacan grupos escultóricos policromados con figuras y relieves en alabastro, representando el Nacimiento de Jesús, la Coronación de la Virgen y la Adoración de los Reyes entre otros, todo obra del s. XV. A ambos lados se encuentran la sepultura en alabastro de una canonesa de Rueda, obra de finales del s. XV, y el sepulcro bajo arcosolio de un caballero yacente en sarcófago de rasgos renacentistas y ángeles góticos. La capilla se cierra con una verja del s. XVI. Sigue la capilla de la Anunciación, mandada construir en 1609 por Pedro Terrer de Valenzuela. El retablo es obra de Juan Miguel de Orliens, concluido el 31 de octubre de 1609 dentro de un estilo romanista. En los muros laterales aparecen pinturas relativas a Melquisedec y Moisés. En las cuatro trompas aveneradas de la capilla se representa a los cuatro Evangelistas en altorrelieve, obra también de Orliens. En el pavimento está la lauda sepulcral de bronce perteneciente al arzobispo Terrer de Valenzuela. La verja que cierra la capilla, de bronce dorado con las armas de los Terrer, es obra del rejero de Zaragoza Juan Blanco con diseño de Juan Miguel de Orliens, quedando manifiesta la colaboración del escultor en la concepción total de la capilla. La tercera, la capilla de los Corporales, es la antigua cabecera de la iglesia románica. Es una afortunada (y rara en España) construcción de tipo franco-flamenco. Toda la capilla forma parte de un conjunto unitario con decoración gótico-flamígera, siguiendo el concepto de capilla-relicario, donde se custodian los Corporales. Parece que se empezó por encargo de Juan II de Aragón y se terminó con el Rey Católico; en ella pudo trabajar el escultor darocense Juan de la Huerta y asimismo Pere Johán, que trabajaba en el retablo de La Seo de Zaragoza. A finales del siglo XVII se abrió el óculo que sirve de ostensorio y se pintaron las figuras con ribetes y lunares dorados. Llaman la atención los relieves que narran la historia del milagro de los Corporales, con un hábil y gracioso trabajo lleno de detalles documentales de la época. Acto seguido nos aparece la capilla de Santa Ana, resto del edificio medieval y lugar por donde se entra a la sacristía. Fue posesión del señor Esteban Lop y sus descendientes. Son de interés las cinco laudas sepulcrales que aparecen en el pavimento. Linda con ésta la capilla de Santo Tomás, edificada en la reforma del siglo XVI y entregada al canónigo Salvador Bádenas. El altar principal es del siglo XVIII. A ambos lados, los retablos de San Juan Evangelista y de San Joaquín y Santa Ana, obras platerescas del s. XVI, este último mandado hacer en 1586 por Francisco Balaguer.
La siguiente capilla, hoy dedicada a San Miguel, en un principio fue llamada de Nuestra Señora la Coronada, pues tuvo el retablo y la imagen de la Virgen Goda, trasladada allí en el s. XVII cuando se hizo la capilla de los Terrer. Esta Virgen, obra del s. XIII, se expone en el Museo de la Colegial. Actualmente la capilla la ocupa el retablo de San Miguel procedente de la iglesia del mismo nombre, obra gótica de estilo sienes realizado a fines del siglo XIV. A ambos lados contemplamos el retablo de la Magdalena (siglo XVII) y el lienzo de San Jerónimo en el desierto (siglo XVI). Dejando a la derecha la entrada al Museo, penetramos en la capilla de la Purísima. Su interior acoge un retablo del s. XVII. El muro se abre lateralmente comunicando con el coro, situado en el centro de la cabecera del templo, en el que destaca la sillería capitular de madera, perteneciente al templo gótico, obra del fustero zaragozano Juan Lañes, realizada entre 1494 y 1495. Frente al coro se encuentra el Altar Mayor, de estilo barroco, inspirado en el baldaquino de San Pedro de Roma. Se compone de cuatro columnas salomónicas de mármol negro, colocadas en 1677, sobre las que descansa un entablamento con las imágenes de los cuatro Doctores de la Iglesia, rematado en cúpula calada con linterna similar y armas de la Colegial y del obispo Terrer, mecenas de la obra. El interior se completa con el grupo escultórico de la Asunción, tallado en madera blanca por los zaragozanos Francisco y Pedro Franco en 1682 y quizá no terminado hasta cinco años más tarde. Ya en el lado del Evangelio, comunicada con el coro, aparece la capilla de la Soledad con un retablo del siglo XVII. A continuación se pasa a la capilla del Cristo, que mandó construir mosén Domingo Moros, donándola en 1607. El retablo actual, con esculturas policromadas, data del siglo XVII. Ante él una serie de laudas sepulcrales. Por último, la capilla de San José, entregada a la familia Celaya, en cuyo frontal luce su blasón heráldico. El retablo, en madera dorada, pertenece al siglo XVIII. A ambos lados encontramos varios lienzos, representando uno de ellos a «San Jorge triunfando en la batalla de Alcoraz». Las pinturas de la cúpula las realizó Mariano Miguel en 1897.a

domingo, 28 de abril de 2019

CUÁNDO SURGE ARAGÓN Y CÓMO SE HIZO NACIÓN

II. CUÁNDO SURGE ARAGÓN Y CÓMO SE HIZO NACIÓN

33. Expediciones musulmanas conquistadoras (siglo VIII)
34. Dominación musulmana del valle del Ebro (siglo VIII)
35. Los
Banu Qasi en el siglo VIII
36. Dominios de
Musa ibn Musa (mitad del siglo IX)
37. El
Pirineo aragonés hasta 920
38. El Pirineo aragonés, en la órbita de
Navarra (siglo X)
39. Incursión de
Abd al-Malik en 1006
40. Los dominios de
Sancho III
41. La obra aragonesa de Sancho III el Mayor de Navarra (1004-1035)
42. 
Aragón, de condado a reino: Ramiro I 
43. En Aragón actual a mediados del siglo XI
44. Los reinos de taifas (siglo XI)
45. Taifa de Albarracín (1085)
46. La taifa zaragozana de al-Muqtadir (1046-1082)
47. La amenaza a los grandes núcleos musulmanes del valle del Ebro (siglo XI)
48. Conquistas aragonesas en Levante (1093)
49. Navarra, repartida entre Aragón y Castilla (1076)
50. La Península en 1100
51. Significado de Alfonso I el Batallador (1104-1134)
52. Origen de la ayuda externa a Aragón
53. La obra de Alfonso I el Batallador
54. Final de la reconquista y configuración territorial aragonesa (siglos XII-XIII)
55. La formación de la Corona de Aragón y su expansión peninsular
56. Configuración de la frontera entre las Coronas de Castilla y Aragón 
57. Zonas de influencia en el Norte de África
58. La expansión mediterránea catalano-aragonesa
59. La frontera navarro-aragonesa
60. Tierras que dependieron de Aragón
61. El sistema de tenencias (siglos XI-XII)
62. Las tenencias aragonesas al este del Cinca (siglos XI-XIII)
63. Poblaciones donde corría la moneda jaquesa (1279-80)
64. El condado de Ribagorza desde 1322
65. La guerra de los dos Pedros
66. Transitoria ampliación de Aragón (1706)
67. Las provincias actuales
68. Los monasterios (siglos IX y X)
69. Los monasterios (siglo XI)
70. Los monasterios bajo-medievales
71. Dominicos y Franciscanos
72. Las Comunidades aragonesas
73. Sobrecollidas y peajes (siglos XIV-XV)
74. Sobrejunterías aragonesas a finales del siglo XIII
75. La posesión de la tierra a comienzos del siglo XVII
76. Los fueros aragoneses en el siglo XII
77. El fuero de Jaca y su difusión
78. Los fueros de "extremadura" y su difusión
79. Los fueros de Zaragoza-Aragón en Valencia
80. Ciudades y villas con representación en Cortes (baja Edad Media)
81. Lugares donde se reunieron Cortes medievales
82. Los principales productos agrarios y su distribución (baja Edad Media)
83. Materias primas y especias (baja Edad Media)
84. Minería (baja Edad Media)
85. Industria (baja Edad Media)
86. El comercio en la baja Edad Media
87. La población mudéjar y judía (baja Edad Media)
88. Las veinticinco poblaciones más habitadas en 1495
89. Densidad de población en 1495
90. Los caminos de Santiago en España
91. El camino aragonés de Santiago
92. Límites diocesanos orientales
93. Las diócesis actuales
94. Difusión del arte románico
95. Expansión del arte mudéjar
96. Expansión del arte gótico



I. CUANDO ARAGÓN NO ERA ARAGÓN
1. Restos del Paleolítico y Epipaleolítico
2. Yacimientos neolíticos
3. Poblados eneolíticos
4. Arte rupestre
5. Sepulcros megalíticos
6. Edad del Bronce: yacimientos
7. Edad del Hierro
8. Restos griegos y fenicios
9. Los pueblos prerromanos
10. Cecas ibéricas
11. Origen de las monedas ibéricas halladas en Azaila
12. Expansión de las monedas ibéricas de Bolscan (Huesca)
13. Grandes etapas de la conquista romana
14. El Aragón actual pasa a poder de Roma
15. División provincial de Hispania
16. Sertorio domina el valle del Ebro (77 a.C.)
17. División administrativa de Augusto (7 a 2 a.C.)
18. División administrativa de Diocleciano (293 d.C.)
19. Convento Jurídico Cesaraugustano (División de Augusto)
20. Restos de la civilización romana
21. Expansión del Cristianismo (siglos III-V)
22. Restos paleocristianos
23. Los pueblos germánicos entre 409-429
24. Europa Occidental en 476
25. Hispania en 476
26. El reino visigodo en la época de Leovigildo (573-586)
27. Límites provinciales del reino visigodo (586)
28. Restos visigodos
29. Sedes episcopales visigodas
30. Asistencia de los obispos hoy aragoneses a los concilios visigodos
31. Zaragoza, confluencia de invasiones (siglos V-VII)
32. Los "territoria" premusulmanes (siglo VIII)
NOTA IMPORTANTE. La versión electrónica de la obra de Agustín Ubieto Arteta Cómo se formó Aragón que figura en esta página web es una reimpresión digital de la edición original realizada en 1982. No se trata de una actualización ni de una segunda edición, simplemente se han transformado las diapositivas en archivos de imagen digital y el texto en texto html para que el conjunto de materiales pueda ser consultado a través de Internet y empleado en el aula mediante los actuales cañones de proyección.
Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 2005.