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domingo, 12 de mayo de 2019

LA RESISTENCIA DE LOS MOZÁRABES DE CALANDA


2.61. LA RESISTENCIA DE LOS MOZÁRABES DE CALANDA (SIGLO XII. CALANDA)

La rica tradición calandina recuerda con evidente orgullo el portentoso suceso llamado del Humilladero, favor que hizo Dios a los hijos cristianos de la villa, sin duda por la intercesión de su amada virgen del Pilar, para librarlos de las crueldades moras, según reza la leyenda.

La pequeña pero cohesionada comunidad de cristianos que permaneció en Calanda durante la larga dominación de los moros procuró mantener y alentar una constante resistencia activa frente a las autoridades musulmanas, de modo que no puede extrañar la actitud contraria de estos mozárabes a satisfacer el tributo personal impuesto por los gobernantes de la villa puesto que ellos se consideraban descendientes directos de los fundadores del poblado.

Llegó un momento en el que la situación había alcanzado límites alarmantes, de manera que, para acabar con aquella insistente resistencia de los cristianos calandinos, un numeroso grupo de jinetes moros se dirigió a las cercanías de la puerta llamada de Valencia, una de las entradas del barrio mozárabe, para tratar de ejecutar la condena de exterminio total de los cristianos que acababa de dictar y firmar el rey musulmán de Sarakusta, de quien dependía en última instancia la población.

Se organizó la partida de hombres moros que tenía que ejecutar la sentencia y se encaminó hacia el portal de Valencia, en cuyos muros, dentro de una pequeña hornacina, podía verse una imagen de la virgen del Pilar, a la que invocaban todos los vecinos cristianos pidiéndole amparo y protección frente a sus enemigos de religión.

Al llegar frente a la puerta, los jinetes moros —constituidos en verdugos para la ocasión— caían uno tras otro de forma estrepitosa y hasta grotesca al suelo, pues, de manera repentina e inesperada, los caballos humillaban sus patas delanteras ante la sagrada imagen, originando la forzosa descabalgadura.
Ante tan inexplicable y portentoso hecho para el cual no encontraban explicación lógica, las autoridades moras decidieron posponer la aplicación de una sentencia que nunca se llevó a efecto, pues la población sería liberada poco después. Lo cierto es que desde entonces la imagen de la puerta de Valencia fue aclamada y cantada con generales himnos y llamada, en adelante, Nuestra Señora del Humilladero.

Nuestra Señora del Humilladero, Calanda


[Vidiella, Santiago, «Calanda y Foz Calanda...», BHGBA, I-II (1-XI-1909), 24.]


Calanda es un municipio de la comarca del Bajo Aragón, provincia de Teruel, en la comunidad autónoma de Aragón, España.


En esta localidad han nacido prominentes figuras de la cultura española, como el cineasta Luis Buñuel (1900), el compositor barroco Gaspar Sanz (1640), el filósofo Manuel Mindán (1902), el cardenal y escritor Antonio María Cascajares (1834) o el ensayista y filósofo del derecho Miguel Sancho Izquierdo (1890).

Foto de José Antonio Bielsa

Su nombre actual se deriva del poblado celtíbero que se asentó sobre la población con el nombre de "Kolenda".

Importante huella han dejado los distintos pueblos que habitaron las tierras de Calanda: además de los celtíberos, por aquí pasaron romanos, visigodos y árabes; el origen de la afición a tocar tambores y bombos viene de la época de las luchas con los árabes (siglo XII), ya que sirvieron para avisar de los ataques de éstos; posteriormente se utilizó como instrumento de celebraciones.

Con la invasión árabe se formó un núcleo de población alrededor de un castillo hoy desaparecido, separando la población cristiana de la mora.

La reconquista de Calanda tendría lugar en 1119 por Alfonso I El Batallador; pero la reconquista definitiva no se producirá hasta el bienio 1169-1170, bajo el reinado de Alfonso II.

Sin embargo, y pese a sus remotos orígenes, la fundación de la Calanda que llegaría a ser la actual tuvo lugar en 1360 con la concesión a la villa de su Carta de Puebla, quedando bajo el emblema de la Orden de Calatrava.

Los últimos moriscos de Calanda abandonaron ésta hacia 1610, dada la difícil convivencia entre cristianos y árabes.

El milagro de Calanda:

El 29 de marzo de 1640, cuenta la leyenda que tuvo lugar en Calanda uno de los acontecimientos más singulares en la historia de la villa: el milagro obrado por la Virgen del Pilar, entre las diez y las once de la noche, en la persona de Miguel Pellicer, quien recuperó por intervención de la Virgen la pierna que le había sido amputada dos años y cinco meses antes.

El milagro de Calanda

El 2 de abril, cinco días después del milagro, Miguel Andreu, notario de Mazaleón, levantó acta notarial de "tan impresionante hecho". El acta original, con todo el protocolo de 1640, se conserva en el Archivo del Ayuntamiento de Zaragoza.

El 25 de abril, Miguel Juan y sus padres llegaron a Zaragoza para dar gracias a la Virgen del Pilar. El Cabildo de Zaragoza remitió al Conde-Duque de Olivares la información del hecho para que, a su vez, la pusiera en conocimiento del rey Felipe IV.


Declararon en dicho proceso facultativos y sanitarios (5 personas), entre ellos el cirujano que le amputó la pierna, familiares y vecinos (5 personas), autoridades locales (4 personas), autoridades eclesiásticas (4 personas) y personajes diversos (6 personas, destacando a dos mesoneros de Samper de Calanda y de Zaragoza). La archidiócesis aragonesa reconoció el hecho como milagro el 27 de abril de 1641.

Vittorio Messori dedica el libro Il Miracolo (2008, Mondadori) al milagro de Calanda y a rebatir las criticas a su veracidad.

Títulos:

Antiquísima: Concedido desde tiempos remotos.
Muy Leal: Concedido por el rey Jaime I en el año 1239.
Fiel: Concedido por el rey Pedro IV el Ceremonioso.
Fidelísima: Concedido por el rey Felipe V en el año 1717, concediéndole también para su escudo un león y una flor de lis.

Nombres de Calanda a través de los tiempos:

Año Durante la dominación... Desde... Nombre
c. 332-409 ...romana Constantino Colenda
c. 428-572 ...visigoda hasta el reinado de Leovigildo Colenda
c. 572-711 ...visigoda (hasta la invasión de los árabes) Leovigildo Calenda

c. 967-1119 ...árabe-cristiana hasta la toma de la villa a los moros por Alfonso I Calanda


El melocotón de Calanda:


El melocotón tardío con Denominación de Origen llamado «Melocotón de Calanda» se cultiva de forma tradicional, caracterizándose por el proceso de embolsado previo a su maduración; es reconocible por su tamaño, un color amarillo uniforme y sin estrías, su exquisito aroma y un sabor dulce propio.



El aceite de oliva virgen extra de Calanda goza de la Denominación de Origen llamada "Aceite del Bajo Aragón". Este aceite de categoría superior, obtenido directamente de las aceitunas y mediante procedimientos mecánicos, es de color amarillo dorado, sabor suave y agradable y con una acidez perfecta.

Muestra gastronómica típica:

Melocotón de Calanda.
Melocotón tardío de Calanda.
Aceite de oliva virgen extra.
Aceitunas verdes y negras.
Paté de aceitunas negras.
Platos típicos: pastel de pimiento y tomate, pastel de bacalao, perola "de huerta"...
Dulces típicos: melocotón en almíbar con vino, tortas de alma, roscones de anís, mostachones, brazo de gitano, mantecados...

sábado, 11 de mayo de 2019

LA RECONQUISTA DE DAROCA

2.57. LA RECONQUISTA DE DAROCA (SIGLO XII. DAROCA)
 
Habiendo llegado el gobernador de Daroca, Abén-Gama, al esplendor de su poder, se dio cuenta de que
sólo le faltaba una cosa para alcanzar la dicha completa: casarse con la princesa más bella que existiera y construir para ella el más hermoso palacio conocido.
 
LA RECONQUISTA DE DAROCA (SIGLO XII. DAROCA)
 

Un golpe de suerte hizo que Zuleika, el mercader, trajera en uno de sus viajes a Melilah, la princesa más
hermosa de toda Arabia. El gobernador quedó cautivado por su belleza e, inmediatamente, mandó construir un palacio y se casó con ella. Pero Melilah, que no amaba al gobernador, cayó en una infinita
tristeza. También Abén-Gama se sintió desdichado y se volcó en la lucha contra Alfonso I el Batallador.
Y fue en una de sus múltiples batallas donde hizo prisionero al caballero cristiano Jaime Díez de Aux y lo condujo a Daroca. Al entrar por la puerta, los ojos del joven cristiano se cruzaron con los de la hermosa Melilah y ambos se enamoraron, y desde aquel día la princesa fue a visitarlo todas las noches en secreto a la mazmorra.

Cuál sería el horror de la bella enamorada al enterarse un día de que el gobernador pensaba colgar a don Jaime como escarmiento, a la mañana siguiente. Rápidamente se encaminó a las mazmorras y propuso a don Jaime un plan de fuga, no sin antes obtener la promesa de que volvería para liberarla de Abén-Gama y se casaría con ella. Así es que, llegada la noche, y aprovechando la confusión que había provocado el cerco de la ciudad por Alfonso el Batallador, Melilah liberó a don Jaime. Pero, cegada por el temor de que muriera su amado, la bella princesa mora no fue lo suficientemente discreta.

Quiso, pues, la casualidad que Murid Omed, un moro enamorado en secreto de Melilah, descubriera el plan y, sintiéndose despechado, informó de la traición al gobernador. Abén-Gama, enfurecido por los celos, mandó que arrojaran a la princesa al pozo.


Pocos días después entraba don Jaime en Daroca entre las tropas del rey Alfonso I y corrió a buscar a su
amada. Su desesperación fue infinita cuando se enteró de la muerte trágica de Melilah.
Se dice que, desde el día de su muerte, Melilah sale todos las noches del pozo vestida de blanco, con
una luz en la mano, y vaga por las murallas del castillo en busca de su amado, a quien todavía espera para que la libre de su encanto.

[Beltrán, José, Tradiciones..., págs. 55-62.]
 
 
Daroca es una ciudad y municipio, cabeza del Partido judicial de Daroca, capital de la comarca de Campo de Daroca, en la provincia de Zaragoza, comunidad autónoma de Aragón, España.
 
Según algunos historiadores, la aldea celtibérica primitiva en este lugar se llamaba Darek. Se ha señalado Daroca con la ciudad a la que los romanos llamaron Agiria, construyendo un fuerte castillo para defender la carretera de Laminium, que pasaba por el pueblo y conectaba Zaragoza con Valencia.
 
La primera mención documental de la ciudad data del año 837; aparece como ciudad de cierta importancia en el norte de al-Andalus, donde se había instalado la familia de los Banu al-Muhayir, que pertenecían a la tribu de los tuyibíes, o árabes del sur, procedentes del Yemen.​ Los árabes le pusieron el nombre de Calat-Darawca (862), y lo tuvieron durante 400 años, hasta que Alfonso I de Aragón la conquistó en 1120, y en 1141 emitió un código legal primitivo, que hoy se desconoce. En el siglo XII, Ramon Berenguer IV le otorgó las leyes y los privilegios que la convirtieron en la capital de la Comunidad de Daroca, que tuvo una gran influencia social y militar en la Edad Media. Tuvo un voto en los tribunales y fue sede de varias asambleas famosas con Pedro II (1196), Jaime I (1222-1243), Jaime II (1311) y Pedro IV (1338), en las que se concertó la paz con Castilla.
 
Acuarela de Daroca y sus murallas por Pier Maria Baldi en 1668
Acuarela, Daroca, murallas, Pier Maria Baldi, 1668
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En 1248, las aldeas de Daroca se constituyeron en Comunidad por privilegio del rey Jaime I.
Daroca quedó excluida de la Comunidad, aunque siguió manteniendo una importante relación con sus aldeas. El territorio de la Comunidad tiene como base el concedido a Daroca en el fuero de 1142, aunque ambos no coinciden miméticamente. La Comunidad estableció sus propios órganos de gobierno, con sus oficiales (escribano, procurador y sesmeros), que se reunían en plegas; e incluso consiguió representación en las Cortes del reino.​ En una guerra contra Pedro I de Castilla, Daroca resistió a un asedio, que llevó a la adjudicación del estado de la ciudad el 26 de abril de 1366.
 
Económicamente, la agricultura y la ganadería fueron las principales ocupaciones de los habitantes. Había tres grupos sociales, cristianos, judíos y musulmanes, que gozaban de las mismas leyes y privilegios, aunque estaban organizados por separado.
 
La ciudad sirvió como una parada frecuente para los viajes a lugares de la zona, y fue visitada por los Reyes Católicos, Carlos I, Felipe II y Felipe III, en su ruta de Madrid a Zaragoza y Cataluña. Felipe V también estuvo en Daroca y también Carlos II. Después de la muerte de Carlos II, Daroca abrazó la causa del pretendiente austriaco al trono, Carlos III, en lugar del candidato respaldado por Francia Felipe V, que llevó a la ocupación en la Guerra de sucesión. Esto acabó con casi seis siglos de autonomía municipal: la oficina de la justicia desapareció, y fue sustituida por un magistrado real; el consejo se reorganizó para remover a los jurados y agregar ocho regentes, un secretario y dos diputados conjuntos. Durante la Guerra de Independencia, las tropas de Napoleón ingresaron a Daroca en junio de 1808. Daroca fue liberada en agosto de 1813.
 
Durante las guerras carlistas del siglo XIX, fue ocupada por las fuerzas carlistas en 1834, 1837 y 1872, pero todas ellas fueron esporádicas porque Daroca permaneció leal a la monarquía de Isabel II. Las ocupaciones se debieron a la proximidad geográfica del reducto carlista de Maestrazgo.
 
Desde mediados del siglo XIX, la situación económica mejoró debido al éxito de la agricultura, lo que estimuló el desarrollo del comercio y la pequeña industria. A principios del siglo XX, se construyó el ferrocarril Teruel- Calatayud, que fortaleció la posición comercial de Daroca. En estos años, se construyeron terraplenes en el barranco de Jiloca y se reforestó para intentar evitar los desastres causados ​​por inundaciones periódicas. 
 
En la Guerra Civil triunfó en toda la comarca los sublevados. La represión que siguió dejó totalmente sometida a la comarca a los rebeldes. Posteriormente, la ciudad comenzó a declinar, aunque mantuvo su posición gracias a la industrialización y la mecanización del campo.
 
 
Juana de Aragón y de Armagnac (Daroca, 1375 - 1407), hija de Juan I de Aragón y Marta de Armagnac. Era miembro de la Casa de Aragón y Condesa de Foix por su matrimonio con Mateo I de Foix.
Martín Díez de Aux (Daroca, s. XIV – Játiva, 1440), noble que sirvió como Baile General del reino, y como Justicia del reino.
Astruc ha-Levi (Alcañiz, siglo XIV - siglo XV), erudito y conocedor del Talmud.
Juan de la Huerta (Daroca, 1413 - Maçon, 1462), escultor.
Gil Morlanes el Viejo (Daroca, 1445 - Zaragoza, 1517), escultor.
Pedro Sánchez Ciruelo (Daroca, 1470 - Salamanca, 1548), matemático y teólogo.
Pablo Bruna (Daroca, 1611 - 1679), conocido como El Ciego de Daroca, compositor de música y organista.
Diego de Xáraba y Bruna (Daroca, 1652 - Madrid, 1716), organista y compositor.
Juan Cristóbal Diego Romea Tapia (Daroca, 1732 - Zaragoza, 1766), poeta, periodista y escritor.
Francisco del Plano y García de la Cueva (Daroca, 1658 - Zaragoza, 1739), pintor.
Mateo González Labrador (Daroca, 1755 - Zaragoza, 1807)​, grabador calcográfico.
Marcial Antonio López Quílez (Daroca, 1788 - Madrid, 1857), barón de Lajoyosa, abogado, historiador y político, miembro de la Real Academia de la Historia.
Toribio del Campillo y Casamor (Daroca, 1824 - Madrid, 1900), conocido como Agustín Casamor, archivero, historiador y escritor.
Fernando de Paula Oseñalde (Daroca, siglo XIX), político.
Ricardo Lozano Monzón (Daroca, 1872 - Zaragoza, 1934), médico, cirujano, catedrático y empresario, fundador del Banco de Aragón.
Francisco Gómez del Campillo (Daroca, 1873 - Barcelona, 1945), catedrático de Instituciones de Derecho Canónico y rector de la Universidad de Barcelona.
 
José Luis Corral Lafuente (Daroca, 1957), historiador y escritor.
 

domingo, 30 de junio de 2019

ALFONSO I Y SU PRETENDIDA HOMOSEXUALIDAD

105. ALFONSO I Y SU PRETENDIDA HOMOSEXUALIDAD (SIGLO XII).
 
Pero si parece Freddie Mercury !
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Alfonso I el Batallador, a pesar de los escasos medios propagandísticos y de comunicación de la época en
que le correspondió vivir, fue uno de los personajes más conocidos del siglo XII no sólo en la Península —tanto entre los cristianos como entre los moros—, sino en toda la Europa cristiana y en el
mundo islámico.

Se podría decir que fue un hombre de talla universal, como queda constancia en múltiples documentos.
Eso significa que, como toda persona pública que destaca sobre los demás, tuvo defensores acérrimos y
también detractores irreconciliables. Ensalzadores y denigradores a veces hasta rozar a lo irracional en ambos casos. Pues bien, aparte de sus muchos defensores, los enemigos declarados que le calumniaron
jamás lograron hallar mácula que achacarle en su vida personal e íntima y, dentro de ella, en el aspecto sexual.

No dejó el rey Alfonso I, el reconquistador de Zaragoza, ningún hijo bastardo ni tampoco legítimo, pero eso no constituye ninguna prueba de nada.

Se casó con doña Urraca de Castilla y ésta, a pesar de todos los problemas conyugales que les condujeron al divorcio, jamás le acusó de impotencia ni de perversión alguna. ¿Por qué, entonces, cupo
alguna sombra hacia la conducta sexual del Batallador?

La sombra de duda, que no la evidencia
demostrada, sólo podía venir del lado de sus enemigos
irreconciliables, los moros. Y, en efecto, un escritor árabe, un tal
Ben Al-Afhir, hablando de Alfonso I —al que cita como Ben-Radmir,
es decir el «hijo de Ramiro»— le describía como «el más fuerte
de los reyes de los francos en valor, y el más solícito de ellos en
hacer guerra a los muslimes y en sufrir. En sus expediciones dormía
sin cama. Dijéronle una vez: —¿Por qué no tienes ocultamente por
concubina alguna de las hijas de los magnates musulmanes de
los que tienes cautivos?
Mas él respondió: —Al guerrero le
conviene más amar a los hombres que a las mujeres.
Allah concedió
descanso de él y libró a los muslimes de su maldad».
Una frase, de doble sentido sin duda,
fue más que suficiente para crear una opinión latente, aunque
acallada por la enorme talla del guerrero y del estratega.
 
[Fuente, Vicente de la, Estudios críticos..., I, pág. 177.]
 
 
Componentes de la palabra árabe Al-lāh: 

1. alif
2. hamzat waṣl (همزة وصل)
3. lām
4. lām
5. shadda (شدة) 
6. alif sobrescrita (ألف خنجرية) 
7. hāʾ
 
Componentes de la palabra árabe Al-lāh:    1. alif  2. hamzat waṣl (همزة وصل)  3. lām  4. lām  5. shadda (شدة)   6. alif sobrescrita (ألف خنجرية)    7. hāʾ
 
 
«Alá» es la hispanización de la palabra árabe Al-lāh (الله), que en español significa ‘Dios’.​
Si bien el término es más conocido en Occidente debido a su utilización por parte de los musulmanes (chiíes y suníes) como referencia a Dios, este es utilizado por los hablantes del árabe de todas las religiones abrahámicas, incluidos los cristianos y judíos, se le adoraba agachándose y rezándole el Sala-ah (oración de los islámicos).
El término fue utilizado también por los paganos de La Meca como referencia al Dios creador y perpetuo, posiblemente la deidad suprema en la Arabia preislámica.
 
En el islam, Dios es conocido por distintos nombres: el Justo, el Clemente, el Creador, entre otros. Sin embargo, según el Corán, «Alá» es el nombre en árabe que Dios ha preferido sobre los demás. La raíz lingüística de “Alá” indica que Él es el Único digno y merecedor de ser adorado y obedecido.
 
Los conceptos asociados con la palabra (como una deidad) difieren entre las tradiciones. En la Arabia preislámica, Alá no era la única divinidad, sino que le asociaban colaboradores y compañeros, hijos e hijas. En el islam, Alá es el supremo y comprende todo nombre divino. Todos los demás nombres divinos se cree que refieren a Alá.

Alá es único, el único Dios, trascendente Creador del universo y Omnipotente. Los árabes cristianos de hoy no tienen otra palabra para Dios más que Alá,​ usan términos tales como Al-lāh al-ab (الله الآب) para referirse a Dios padre. Hay similitudes y diferencias entre el concepto de Dios tal como es representado en el Corán árabe y la Biblia judeocristiana.

 
Unicode tiene un código reservado para Al-lāh, ﷲ = U + FDF2.​
Muchas fuentes árabes también tienen diferentes formas de escribirlo.

domingo, 28 de abril de 2019

EL CONDE DON JULIÁN, PRISIONERO Y MUERTO EN LOARRE, Olbán

1. EL CONDE DON JULIÁN, PRISIONERO Y MUERTO EN LOARRE
(SIGLO VIII. LOARRE)

EL CONDE DON JULIÁN, PRISIONERO Y MUERTO EN LOARRE, castillo



Es sobradamente conocido cómo, en su inicio, la entrada de las tropas musulmanas en la Península no fue más que la respuesta a un problema meramente político. Los dos bandos que se disputaban la corona del reino hispanogodo —como ya ocurriera en ocasiones anteriores— se procuraron sus propios aliados. En este caso, Witiza —enfrentado políticamente a don Rodrigo, el último rey visigodo— buscó y halló la colaboración interesada de los moros que habían logrado extenderse en poco tiempo desde el corazón de Arabia, a lo largo de todo el norte de África, hasta el estrecho de Gibraltar.

La carencia de fuentes fidedignas que narren lo que de verdad ocurrió en aquel año 711 y en los inmediatamente anteriores y posteriores ha dado pie a que sea la leyenda y la imaginación popular quienes hayan tratado de explicar lo que realmente sucedió.

Al parecer, en la invasión musulmana desempeñó un papel importante un conde visigodo, don Julián, partidario de Witiza, y a quien se le achaca la traición de haber favorecido la entrada de los musulmanes por el Estrecho para vengar el pretendido ultraje que el rey don Rodrigo le hiciera en sus relaciones con su hija Florinda, más conocida como la Caba.

Para algunos historiadores, don Julián murió en aquellos instantes, bien a manos de los partidarios del conde don Rodrigo bien de los propios musulmanes; para el pueblo y la leyenda, el conde don Julián fue hecho prisionero por los propios moros para ser encarcelado en el pueblecito de Loarre, donde fue férreamente encadenado y atrozmente maltratado hasta morir, para acabar, por fin, siendo enterrado no como cristiano que era sino fuera del seno de la iglesia mozárabe de Loarre.

La leyenda se complica todavía más cuando el Padre Huesca, a finales del siglo XVIII, nos relata que él personalmente tuvo ocasión de ver su sepulcro —que había sido profanado por buscadores de tesoros—, en lo alto de la escalera del castillo, una fortaleza construida, sin duda alguna, en fecha muy posterior a los hechos narrados.

[Beltrán Martínez, Antonio, Leyendas aragonesas, págs. 52-54.]

Más bibliografía:











La leyenda se origina en el historiador musulmán Al-Razi (ss. IX-X) y a partir de él se difunde en los siglos XII y XIII a través de las crónicas cristianas del norte de la Península (Historia legionense, Crónica Najerense, la Crónica del Tudense y la Crónica del Toledano). Se amplía novelescamente en la Crónica de 1344, pero sobre todo en la Crónica Sarracina (1430) de Pedro del Corral, texto que establecerá la línea preferente de desarrollo de la leyenda en la literatura española posterior. El personaje dejó huella en el Romancero nuevo, por ejemplo en "En Ceuta está don Julián...". En 1589, inspira la maurófila obra de Miguel de Luna, conocido médico morisco y traductor real, La verdadera historia del rey Don Rodrigo, en la qual se trata la causa principal de la perdida de España y la conquista que della hizo Miramamolin Almançor Rey que fue del Africa, y de las Arabias.

En el siglo XVII aparece muy escasamente en el teatro: en El último godo (1559-1603) de Lope de Vega y en el libro VI de su epopeya trágica Jerusalén conquistada (1609), así como en La más ingrata venganza de Juan Velasco de Guzmán. En el siglo XVIII tuvo más éxito y aparece por ejemplo en la Homersinda (1770) de Moratín padre, en el Pelayo (1769) de Jovellanos, en Perder el reino y poder por querer a una mujer. La pérdida de España (1770), de José Concha, en la Florinda de Francisco de Bahamonde y Sesé y en La pérdida de España de Eusebio Vela, que sin embargo fue prohibida en 1770 por «indecorosa al rey». María Rosa Gálvez de Cabrera imprimió en 1804 una Florinda y también José Quintana contribuye con cierto subtexto político algo subversivo y liberal en su Pelayo de 1805.

Su leyenda revivió en especial durante el Romanticismo inglés: Walter Savage Landor (1775-1864) dedicó a este personaje la mejor de sus obras, la tragedia Count Julian (1812). Tangencialmente trataron al personaje también otros escritores románticos: Walter Scott en The Vision of Don Roderick (1811) y Robert Southey en Roderick, the Last of the Goths (1814). Por otra parte, el autor español Juan Goytisolo escribió una novela titulada Reivindicación del conde don Julián o simplemente Don Julián, donde se hace referencia a ése a lo largo de todo el libro.
La novela es la segunda parte de la trilogía del mal, donde el protagonista Álvaro Mendiola nos muestra las críticas de Goytisolo contra España escritas de 1966 hasta 1975. La primera parte de esta trilogía es Señas de identidad de 1966, la segunda es Reivindicación del conde don Julián o Don Julián de 1970 y la última parte se titula Juan sin Tierra de 1975.

Sabemos que en algún momento durante el reinado de Teudis (531-548) los visigodos perdieron el control que habían mantenido de Ceuta, enclave que fue conquistado por los bizantinos. A partir de ese momento los visigodos no volverían a tener bajo su dominio ningún territorio en el norte de África. De hecho, sabemos con certeza que Ceuta se encontraba en manos de los bizantinos en el año 687 y no hay razón alguna para dudar de que permaneció así hasta ser tomada por la expedición que envió Musa ibn Nusayr hacia el año 706. Ciertamente, en algunos relatos árabes posteriores se afirma que el gobernador de la ciudad era un conde visigodo llamado "Ilyan" o Julian, que supuestamente se encontraba al servicio del rey Roderico (o Rodrigo). En esas versiones se dice que el conde don Julián quiso vengarse del rey, ya que éste había raptado a su hija (en algunas versiones hispanas posteriores recibe el nombre de "Florinda"), y en consecuencia conspiró para proporcionar a los árabes, que recientemente se habían adueñado de Tánger, los barcos que necesitaban para cruzar el estrecho hacia Hispania. Sin embargo, no existe base histórica que permita conceder verosimilitud a estos relatos fantásticos. De hecho, tanto el padre como la hija pertenecen a la ficción salida de un conjunto de tradiciones moralizantes cuyo propósito era hallar una explicación para la catástrofe que le sobrevino con tanta rapidez al reino visigodo.

Se trata de un personaje de la Hispania visigoda. Ciertos autores lo sitúan como gobernador visigodo de Septem (la actual ciudad de Ceuta), cuya caída en manos musulmanas en torno al año 709. lo haría cambiar de lealtades, obedeciendo a partir de ese momento al árabe Musa ibn Nusair.​ Otros investigadores, como Martínez Carrasco, lo consideran el gobernador romano (bizantino) de la mencionada ciudad (Iulianos).

Sus barcos ayudaron a cruzar el estrecho a las fuerzas invasoras dirigidas por Táriq ibn Ziyad que vencerían al ejército visigodo en la batalla de Guadalete.

Tradiciones posteriores, reflejadas en fuentes musulmanas y cristianas, señalan que era el padre de Florinda la Cava,​ ultrajada por el rey visigodo Don Rodrigo. Don Julián, como venganza, facilitaría el paso a las huestes musulmanas, que conquistarían la península ibérica.

Don Julián es el nombre hispanizado que se le da al gobernador de Ceuta Olbán que ayuda a los invasores musulmanes a su entrada en Hispania, acabando así con el reino visigodo.

miércoles, 11 de marzo de 2020

APÉNDICE, BATALLA DEL SALADO

APÉNDICE.

APÉNDICE, BATALLA DEL SALADO

 

BATALLA DEL SALADO (1).

Núm. 1.
Reg. n° 1111, fol. 7. 19 set. 1337.

En Pere por la gracia de Dios rey Daragon et cetera. als amats consellers nostres en Galceran Marquet et Narnau Ballester salut et cetera. Significamvos que nos per raho del estol lo qual entenem a fer Deus volent contra alcuns enemichs nostros en la primavera seguent havem obs arbres entenes et altres coses necessaries al dit estol per ço a vos deim et manam expressament que encontinent regonegats los arbres et les entenes den Jacme Roda e den Benart Duerto (Bernat) vehins de Aynsa los quals te Nancull en la botiga de Feliu de Valls. Encara regonexets quants arbres e entenes hi ha que sien aptes a les galees que nos entenem a fer. E assi mateix vejats si en nengun altre loch dins Barchinona na de que hom puxa fer comte. E semblantment regonexets pera quantes galees hi trobarets arbres entenes e escales ni de quin preu son per ço com nos navem ja parlat ab lo dit Berenguer Dorto qui ha una quantitat darbres entenes et escales ja tallades en termen de Belsa. Encara vos certifiquets de quantes mans de lonch ne de quantes mans o pams dample havem obs los arbres ne les entenes ne quina quantitat ni en qual temps es necessari que sien a Tortosa cor dalli sauran a compartir pera Barchinona e pera Tarragona e pera Valencia e fets compte que la armada deu esser en mar en la primavera vinent. Item vos femos saber que de rems no podem haver recapte Darago ne daltra part deça perque es obs que encontinent pensets de qual partida ne pora hom haver pus ivarçosament e que sia mellor fusta et ..... quen procurets ab aquelles persones que vejares vos sia que pus tosts mils hi pusquen donar bon recapte. Item nos certificats quina quantitat de canem havem mester per ço car sa a comprar en Arago on es mellor e de mellor mercat.
E per ço que en aquestes coses mils puxats pensar e nos ne puxats mils certifficar femvos saber que es nostre enteniment de fer LX galees ultra aquelles que ja son fetes en Ies maritimes de les quals LX enten hom que dejan esser XL galees grosses aptes a batalla et XX leugeres. Et regonegudes totes les demunt dites coses et ahuda informacio de aquelles com en aço no sia mester triga per raho del temps qui es breu segons que veer podets volem et a vos manam quens certifiquets encontinent clarament per letra vostra la qual liurets al correu portador de la present de tot ço qui damunt es dit. Et aço en nenguna manera no mudets ne metats alcuna triga.
Data en Darocha sos (sots) lo segell nostre secret a XIX dies de setembre anno Domini MCCCXXXVII (2).
- Guillermus de Pulcroviso mandato regis facto per thesaurarium.

(1) Habiendo sido esta gran batalla, que los árabes llamaron de Wadacelito, uno de los hechos militares más gloriosos y de mayores consecuencias para la completa restauración de España, no tanto por las derrotas de Juzef Abul Hagiag rey de Granada, cuanto por el exterminio de los formidables ejércitos del orgulloso Ali Abul Hasan, o Albohacen, rey de Marruecos, y hallándonos en tiempos en que se hacen tantas ediciones y reimpresiones de la historia de España, mientras se escriben y publican otras generales de nuevo, por plumas las más acreditadas con tanta aceptación pública; creemos muy oportuno, por todas estas consideraciones, anticipar en esta colección, por vía de apéndice, algunos documentos, para ilustrar tan memorables hechos de don Alfonso V de Castilla coligado con el IV de Portugal y don Pedro el Ceremonioso de Aragón. Los archivos de Sevilla, en cuya ciudad residía entonces el monarca castellano, y en la que se hicieron los aprestos para estas expediciones, podrán acaso dar mayor extensión a esta prueba histórica, que no desconoció el docto e infatigable P. Mariana.

(2) Aunque los documentos que damos a luz están puestos por orden de meses, la cronología de los años es de la encarnación hasta el de 1351 en que don Pedro el Ceremonioso introdujo, en las cortes de Perpiñan, la data de la natividad en su real cancillería de Aragón: y sin esta advertencia es fácil incurrir en mil anacronismos; porque como los años de la encarnación corren de 25 de marzo a 25 de marzo, resulta necesariamente que el enero, febrero y marzo son los tres meses últimos del año, así como son los tres primeros de la natividad del Señor. Debemos también advertir que la cancillería de Aragón empezaba su año de la natividad el mismo día 25 de diciembre. Castilla no dejó sus Eras, según Flórez, hasta el año 1383, que con la rebaja de los 38 años y días andados del mes, hemos puesto en las datas marginales de los mismos documentos.

num-2-reg-950-fol-203-19-nov-1337

martes, 30 de abril de 2019

EL SITIO DE BARBASTRO DE 1064

2.28. EL SITIO DE BARBASTRO DE 1064 (SIGLO XI. BARBASTRO)
 
EL SITIO DE BARBASTRO DE 1064 (SIGLO XI. BARBASTRO)
catedral de Barbastro, interior
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Históricamente es bien conocido cómo la reconquista de Barbastro dio origen a la predicación de la primera cruzada, de modo que la ciudad del Vero fue conocida en toda Europa y, junto a los hechos históricos ciertos, pronto se construyó toda una leyenda acerca del sitio de Barbastro, que tomó forma de canción de gesta.

Según la leyenda, hallábase Aimerico de Narbona celebrando un torneo cuando le llegaron noticias de que el emir musulmán pretendía conquistar Francia, coronarse en el propio San Denís de París y apresar a Aimerico para cortarle la cabeza. Antes de lo esperado, los musulmanes avistaron Narbona, cogiendo prisionera a la propia condesa Hermenjart. La victoria, tras reñida y sangrienta batalla, sonrió a los musulmanes, que hicieron muchos prisioneros, entre los que se encontraban el hijo del propio Aimerico, llamado Buvés de Comarcís, y dos hijos de éste, Guirart y Guileín.
 
Ordenó el rey musulmán que llevaran a los prisioneros a la fortaleza de Barbastro, siendo encerrados junto a la terrible serpiente «Belinais», a la que afortunadamente lograron matar con las armas que les proporcionó Clarión de Vaudune, musulmán dueño de la mitad de Barbastro, que era despreciado por el resto de sus correligionarios. Buvés de Comarcís, con la ayuda de Clarión, se hizo con la plaza y consiguió bautizar a los musulmanes que allí quedaban.

El moro Corsout de Tabarie logró escapar de Barbastro e ir a Narbona, donde anunció al emir la pérdida de la ciudad. Ello hizo que las tropas musulmanas abandonaran Narbona para trasladarse a Barbastro. Buvés de Comarcís y el emir acabaron enfrentándose, cayendo herido el jefe moro.
Ante el cariz que tomaban los acontecimientos, los musulmanes de Barbastro pidieron ayuda a los cordobeses, de modo que las naves de Córdoba, tras cuatro días de navegación, llegaron al puerto de Barbastro. La situación para Buvés de Comarcís y los suyos era desesperada. Gracias a la llegada de un ejército mandado por Aimerico de Narbona y por el propio rey Luis de Francia, los sitiados cristianos fueron liberados y el victorioso rey francés pudo dedicarse a reconquistar España, arrojando de ella a los musulmanes.
 
Ubieto, Antonio, Historia de Aragón. Literatura medieval, I, págs. 359-360.]


https://es.wikipedia.org/wiki/Barbastro

Barbastro (en aragonés Balbastro) ​es una ciudad española de la provincia de Huesca, siendo la tercera ciudad más poblada y la séptima de Aragón, capital de la comarca del Somontano de Barbastro. La ciudad (originalmente es posible que se llamara Bergidum o Bergiduna) se encuentra en la unión de los ríos Cinca y Vero.

Entre las primeras estribaciones de los Pirineos y las llanuras de los Monegros se extiende la comarca del Somontano ("terreno situado en la falda de una montaña"), cuya capital es Barbastro. A estas vías se une una buena red de carreteras comarcales y locales, como el eje que siguen el cauce del río Vero para penetrar en el Parque Cultural del Río Vero al que da nombre y al Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara.

Barbastro posee una altitud de 341 metros sobre el nivel del mar. Está enclavada en una zona prepirenaica y su clima es mediterráneo continental con una temperatura media de 13,8 °C y une mediante las numerosas acequias que derivan del río Vero, que atraviesa la población y se encuentra canalizado en la zona urbana a lo largo de más de un kilómetro.

Como principales cultivos destacan el olivo, el almendro, los cereales y la vid, que produce un vino bajo la Denominación de Origen Somontano.

Es una de las ciudades con más empresas industriales de la comarca.

En la época romana formaba parte de la Hispania Citerior, más tarde llamada Hispania Tarraconensis.

La ciudad fue tomada por los árabes bajo el liderazgo de Muza (711), quienes le dieron el nombre Barbaschter, que deriva del nombre de Barbastrum, de acuerdo a la opinión comúnmente aceptada. Los sarracenos la mantuvieron en su poder hasta el año 1063 en que fue tomada por Sancho Ramírez. Ramiro I de Aragón ya había intentado repetidas veces apoderarse de Barbastro y Graus, lugares estratégicos que formaban una cuña entre sus territorios. Barbastro era la capital del distrito nororiental de la Taifa de Zaragoza y esta localidad acogía un importante mercado.

En 1063 Ramiro I sitió Graus, pero Al-Muqtadir en persona, al frente de un ejército que incluía un contingente de tropas castellanas al mando de Sancho II de Castilla (hermano de Alfonso VI de Castilla) que contaba entre sus huestes con un joven castellano llamado Rodrigo Díaz de Vivar, consiguió rechazar a los aragoneses, los cuales perdieron en esta batalla a su rey Ramiro I. Poco duraría el éxito, pues el sucesor en el trono de Aragón, Sancho Ramírez, con la ayuda de tropas de condados francos ultrapirenaicos, tomó Barbastro en 1064 en lo que se considera la primera llamada conocida a la cruzada, la cruzada de Barbastro. A ese hecho histórico se refiere el cantar de gesta francés del ciclo carolingio Le siège de Barbastre del que se conserva un ejemplar manuscrito de principios del siglo XIII en la Biblioteca Nacional de París.

En 1065 Al-Muqtadir reaccionó solicitando la ayuda de todo Al-Ándalus, y llamando a la yihad volvió a recuperar Barbastro. Este triunfo le permitió tomar a Al-Muqtadir el sobrenombre honorífico de "Billah" ("el poderoso gracias a Alá"), y Barbastro siguió en manos de la Taifa de Zaragoza hasta que fue recuperada definitivamente en 1101 por el rey Pedro I de Aragón que, con el permiso del Papa, la convirtió en sede episcopal, trasladando la sede desde Roda de Isábena. El primer obispo, Poncio, fue a Roma para obtener el permiso del Papa para hacer el traslado.

Muchos concilios provinciales y diocesanos se han realizado en la ciudad desde entonces: las Cortes Generales se han reunido allí ocasionalmente y durante una de las sesiones en 1134 el nuevo rey Ramiro II de Aragón, el Monje, renunció a la silla episcopal.

En el año 1137 se produjo en la ciudad uno de los acontecimientos históricos más relevantes: en el barrio del Entremuro, se firmaron los esponsales entre el conde Ramón Berenguer IV de Barcelona y Petronila, hija de Ramiro II el Monje. Este hecho dio lugar al nacimiento de la Corona de Aragón.

De su importancia en la época nos hablan las frecuentes visitas de Alfonso II, puesto que desde su reconquista se ganó el rango de ciudad infanzona con voto en Cortes, acogió las celebradas por Pedro II, en 1196.

Dos siglos más tarde, y a la muerte de Juan I, Barbastro sufrió el sitio del Conde de Foix en 1395.

Nuevamente, en 1626, las Cortes Generales de Aragón, bajo el reinado de Felipe IV se convocaron en la ciudad. Con este monarca, Barbastro fue retaguardia en la guerra de Cataluña, reiterando un protagonismo en la vida militar que se repetiría en la guerra de la Independencia, en el primer choque entre liberales y carlistas o en la Guerra Civil española. El escritor británico George Orwell, que estuvo restableciéndose en Barbastro de una herida de guerra, hace referencia en varias páginas de su libro "Homenaje a Cataluña", a la vida y al paisaje urbano de esta ciudad. Durante la guerra civil española se produjo en esta zona la mayor persecución religiosa de toda España, donde murieron el 87% de los sacerdotes y monjes de toda la diócesis.

Del siglo XIX, con realizaciones importantes y caracterizado por un impulso urbano y comercial progresista, se pasa a un regresivo comienzo del siglo XX. Solo a finales de los años 60, con las obras del embalse de El Grado y el Canal, un nuevo ritmo reactiva la economía. Con este impulso, el afán de industrialización de la década siguiente, con la creación de un Polígono Industrial, retoma el testigo de la agricultura y el comercio. También la construcción en los años 70 del cercano santuario de Torreciudad, ha contribuido a la notoriedad de esta ciudad.

La actividad comercial en Barbastro ha sido siempre unos de los pilares económicos de la ciudad:

Las tiendas son muchas y en todas se encuentran objetos de uso del país y de lujo para las clases acomodadas que no tienen necesidad de acudir a otros puntos para llenar sus deseos de gusto y elegancia.

Ignacio de Asso en su Historia de la economía Aragonesa, siglo XVIII
Durante la Guerra de los Pirineos, concretamente entre diciembre de 1794 y enero de 1795, en que el comercio no era floreciente, a la vez que las intensas relaciones comerciales con Francia estaban cortadas. A pesar de todo, los comerciantes de Barbastro mantenían su actividad comercial con la venta de géneros, no solo españoles sino ultramarinos, que llegaban de Inglaterra o de las colonias a los puertos catalanes o levantinos.

Las calles más comerciales de Barbastro eran Mayor, Monzón, Mercado y Rioancho, destacando las dos últimas que con sus porches y enlosados facilitaban al público sus compras. Basándonos en los derechos reales que debían pagar los comerciantes por los géneros ultramarinos éstos se pueden clasificar en tres grandes grupos:

Alimenticios: Cacao, chocolate, azúcar, especias como la pimienta, el clavo, la canela Casia o la de Manila y el abadejo, que se almacenaba en un local habilitado en el Santo Hospital de San Julián y Santa Lucía.
Quincalla: Hebillas, cruces, corazones, medallas, agujas de coser o del pelo, alfileres, clavos para carro, cascabeles, cuerdas de monocordio, persianas, dedales de hierro y de latón o hilo de hierro, entre otras cosas.

Textiles:
- Tejidos de lana como los barraganes
- Telas impermeables, el anascoto
- Las sargas de Guadalajara
- El tripe, similar al terciopelo
- El cristal, tejido muy fino con algo de lustre
- Las sempiternas, tejido muy tupido
- La rasilla
- Las serafinas, similar a la bayeta con flores o dibujos
- Las estameñas
- El lila, telas de colores
- El burato, para alivio del luto en verano
De los géneros de algodón destacan:
- La indiana, que estaba estampada por una cara
- Los ruanes
- Las sargas
- El fustán, que tenía pelo por una cara
- La muselina de Flandes
- El true, lienzo fino
- El coton
- El terliz que era una tela fuerte.
Por lo que respecta a los tejidos finos:
- La escarlatina de seda, brocada en oro
- La estofa de seda
- La griseta que era un tejido de seda con flores
- El broquat o brocado de seda con dibujos de colores.
Había otra serie de tejidos variados:
- Los chamelotes que era un tejido impermeable de pelo de camello
- Las platillas o lienzo barato
- El peñasco, tela muy duradera
- Los zaffres que eran de color azul
- El bocadillo, lienzo delgado muy barato
- Los chalones, mantos negros
- El clarín que era una tela fina de hilo para vueltas
- El cambray
- La holandesa
- monfortes, escadarzo, felipichi y otros.

A la ciudad de Barbastro, a lo largo de su historia, se le han concedido varias ferias; por el estudio de un documento del año 1732 depositado en el Archivo Municipal de Barbastro sabemos que la ciudad celebraba la feria de San Marcos Evangelista, que había sido concedida por Privilegio del rey Alonso de Aragón y que duraba siete días antes de la festividad del santo y siete después.

Otra era la feria de San Bartolomé que comenzaba quince días antes de la celebración del santo y continuaba quince días después; esta feria fue concedida por un Privilegio Real de Pedro IV de Aragón, dado en Zaragoza el 24 de junio de 1361, ratificado por el Justicia Mayor del Reino de Aragón el 30 de agosto de 1555 y posteriormente, el 23 de enero de 1672.

El 3 de noviembre de 1371, en la Villa de Caspe, el rey Pedro IV otorgó un Privilegio a la ciudad de Barbastro para celebrar una feria que durase quince días y que comenzaba el día de Nuestra Señora de Agosto.

También concedió el rey Carlos II, en las Cortes Generales de Zaragoza de 1678, un Privilegio para celebrar feria-mercado el día 1 y 15 de cada mes, sin que se extendiese a otros. La feria de Santo Tomás Apóstol se venía celebrando desde tiempo inmemorial.

Pero la que más nos interesa es la de Nuestra Señora de la Candelaria, concedida por un Privilegio de la “Serenísima Señora Doña Germana de Foix”, esposa del rey Fernando el Católico, en las Cortes celebradas en la Villa de Monzón el 22 de septiembre de 1512. La feria comenzaba doce días antes de la festividad de Ntra. Sra. y continuaba por espacio de otros doce días, vendiéndose en ella hierro labrado y quincalla, ampliándose posteriormente a otros géneros.

La feria de la Candelera se ubicaba en el cuartón de “dentromuro”, en la plaza del Entremuro o de la Candelera y calles adyacentes. Cobró tal auge que en un momento determinado las autoridades municipales decidieron cambiar su localización, buscando un sitio más amplio, por lo que en el año 1813 se publicó un bando para que la feria se celebrase “debajo del Coso y Rioancho y los cerdos se pusiesen en la Plaza Rastro”, mandándose iluminar las ventanas de las casas para el paso de la retreta que se celebraba el último día.

Pero no solo fue especial la Feria de la Candelera del año 1813 por su nueva ubicación sino porque además coincidió con el acto oficial de la jura de la Constitución política de la Monarquía Española que había sido proclamada en Cádiz el 19 de marzo de 1812, pero al estar Barbastro ocupado por los franceses, el juramento no pudo efectuarse hasta 1813. La vigencia de esta constitución fue breve, ya que a finales de mayo del año siguiente y por orden expresa del rey Fernando VII se quemó el único cuadernillo que de ella había en la ciudad, en un acto público celebrado en la Plaza del Mercado, tal como describe el Libro Gestis de la Ciudad:

Aquí no se había hecho sino publicar la constitución en la forma y modo que queda dicho, ni había mas monumento que el exemplar de la misma depositado en las casas Consistoriales de las que fue extraído y conducido al Mercado donde fue entregado â las llamas por el Corredor de la Ciudad, y se reduxo â cenizas entre las execraciones del Pueblo que al mismo tiempo aclamaba â su Soberano”.

Libro Gestis de la Ciudad

La feria de la Candelera ha sido la única que ha conservado su carácter mercantil, ya que la feria de septiembre, que eran fundamentalmente de ganado, se ha convertido en las fiestas patronales, perdiendo totalmente su carácter comercial.

Barbastro acoge desde hace casi medio siglo el Premio Internacional de Novela Corta Ciudad de Barbastro

https://www.escritores.org/recursos-para-escritores/25604-l-premio-internacional-de-novela-ciudad-de-barbastro-2019-espana

y el Premio Internacional de Poesía Hermanos Argensola.

https://www.escritores.org/recursos-para-escritores/25605-li-premio-internacional-de-poesia-hermanos-argensola-2019-espana

Premios que son considerados dos de los certámenes de novela corta y poesía más prestigiosos y consolidados de España. A lo largo de los años han contado entre sus ganadores a autores como Javier Tomeo, Eduardo Mendicutti, Fernando Marías Amondo, Luis Leante, Pablo Villafruela, Juan Carlos Méndez Guédez, Antonio Rabinad, Cristina Cerrada, Blanca Riestra y Juan Malpartida, en novela corta, y Luis de Blas, Carlos Alcorta, Luna de Miguel y Jordi Virallonga, entre los de poesía.

Se enmarca dentro de la cocina aragonesa, caben destacar como autóctonos la empanada goguera. Aunque uno de los platos más representativos es la chireta (tripa de cordero rellena de arroz, jamón, tocino y vísceras). Dentro de la repostería cabe destacar los crespillos elaborados con las borrajas del lugar. Son populares también los pasteles Biárritz y el pastillo (denominado también: empanadico). Barbastro es la capital del vino de la D. O. Somontano.

jueves, 12 de marzo de 2020

Núm. 29. Reg. n. 1377. fol. 139. 8 dic. 1340. Carta, Pedro IV, Salado

Núm. 29.

Reg. n. 1377. fol. 139. 8 dic. 1340.

Al muy alto et muy noble don Alfonso por la gracia de Dios rey de Castiella de Leon de Toledo de Gallicia de Sevilla de Cordova de Murcia de Jahen del Algarbe et senyor de Molina don Pedro por esa mesma gracia rey de Aragon etc. salut como a rey que tenemos en lugar de hermano a quien mucho amamos et preciamos et de quien mucho fiamos et pora quien querriamos mucha hondra et buena ventura et tanta vida et salut como para nos mesmo. Rey fazemosvos saber en como recibiemos unas letras en las quales nos faziades saber la victoria et la honor et la gloria que nuestro senyor Dios vos havia querido dar del enemigo malo de la nuestra fe catholica et de la cruz de nuestro senyor Jesucristo et de las sus gentes perfidas et malvadas: de la qual cosa somos seydo nos et todas nuestras gentes muy alegres et pagados et facemos por ende a nuestro senyor Dios lohor et gracias del bien et la merce que vos ha querido fazer en darvos la su ayuda et la su victoria. Porque vos rogamos rey quanto podemos que toda hora que avinente vos sera nos querades significar el buen estamiento de vuestra persona et de vuestros afferes et de las gentes que con vos son a servicio de Dios qual cosa es de lo que nos tomaremos plazer en nos et grant alegria.
Dada en Barcelona VIII dias andados del mes de diziembre en el anyo de nuestro Senyor de mil trescientos et quaranta. - Eximinus Garcia mandato domini regis (1).

(1) Después de la más detenida y escrupulosa investigación para el hallazgo de la carta que el monarca castellano escribió al aragonés, participándole la victoria del Salado, de cuya dirección y recibo no puede dudarse según el contenido de su contestación, tenemos el sentimiento de no poder continuar en este apéndice, por no haberle hallado en este archivo general, un documento tan interesante cual sería este, para desvanecer, después de cinco siglos del hecho, algunas dudas a que ha dado margen la misma exageración con que le refieren los más clásicos historiadores. El exacto P. Mariana fija su ocurrencia al lunes 30 de octubre del año 1340, y los historiadores árabes del señor Conde le refieren al lunes 7 de la luna Giumada del año 741 de su hegira; pero es muy reparable que el Ceremonioso monarca aragonés no correspondiese la finura o política castellana con la debida enhorabuena hasta después de pasados 38 días de el en que se dio la batalla, en época precisamente en que tantas galeras y otras naves castellanas y catalanas cruzaban continuamente el Mediterráneo desde el estrecho de Tarifa a los puertos de Valencia y Barcelona, donde residía entonces el rey don Pedro de Aragón, según la data de la misma carta que hemos transcrito.
(Nota: También hay cartas de 1340 desde Zaragoza. Las galeas, naves, eran del Rey de Aragón.
Bofarull siempre barre para casa.)

Núm. 29. Reg. n. 1377. fol. 139. 8 dic. 1340. Carta, Pedro IV, Salado