Estas hambrunas tenían causas diversas: sequías pertinaces, malas cosechas, incendios, inundaciones, plagas... En Aragón, la grave crisis tuvo su punto culminante desde la última década del siglo XIV hasta finales del reinado de Alfonso V el Magnánimo, a mediados del siglo XV. Es en este escenario general y desolador en el que tuvo lugar la singular intercesión de san Miguel.
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domingo, 28 de junio de 2020
SAN MIGUEL LUCHA CONTRA LA PLAGA DE LA LANGOSTA, Tauste
Estas hambrunas tenían causas diversas: sequías pertinaces, malas cosechas, incendios, inundaciones, plagas... En Aragón, la grave crisis tuvo su punto culminante desde la última década del siglo XIV hasta finales del reinado de Alfonso V el Magnánimo, a mediados del siglo XV. Es en este escenario general y desolador en el que tuvo lugar la singular intercesión de san Miguel.
martes, 23 de junio de 2020
LA ABSOLUCIÓN DE LOPE FERNÁNDEZ DE LUNA, VILLARROYA DE LA SIERRA
Don Lope Fernández de Luna, nombrado arzobispo de Zaragoza en 1352, era un genuino representante de la casa de los Luna, influyente familia dentro del contexto del reino de Aragón e incluso fuera de él.
Al nuevo arzobispo zaragozano le vemos interviniendo, en un momento u otro, en los principales asuntos públicos: trata sobre la paz y la guerra, sobre leyes y sobre embajadas...
Con motivo de la cruel «guerra de los dos Pedros» —el de Aragón y el de Castilla—, de tan nefastos resultados para los aragoneses, a Lope Fernández de Luna se le encomendó, en calidad de capitán general, la defensa de las fronteras comunes entre Castilla y Aragón, para lo cual dividió y distribuyó las fuerzas y fortificó la ciudad de Calatayud, así como varias plazas ubicadas en estos confines.
En medio de tales afanes, se le ocurrió visitar la imagen de Nuestra Señora de Villarroya. Despachó por delante a sus criados, mientras él cabalgaba detrás junto con un capellán amigo. Iban ambos hablando y rezando cuando, desde un pinar cercano, les llegó una voz lastimera y quejumbrosa. Desmontaron de sus cabalgaduras, las ataron y se internaron entre los pinos en dirección a los lamentos.
Sorprendidos, en un claro del pinar, vieron la cabeza de un hombre que estaba separada de su cuerpo.
La cabeza, volviendo los ojos hacia don Lope, le dijo a éste: «Arzobispo, confesión». Aunque un tanto confundido, el religioso confesó a aquel penitente, y, cuando hubo acabado, continuó diciendo que
«la causa de haberle favorecido el cielo con el confesor que pedía había sido por la devoción que siempre tuvo a san Miguel, al cual se había encomendado cuando una cuadrilla de castellanos le habían herido de tal suerte, conservando milagrosamente la vida en la cabeza, y que el santo le había ofrecido su asistencia hasta que se confesase». Dicho esto, expiró.
El arzobispo, confundido por el prodigio que acababa de vivir, mandó sepultar el cadáver y, años después, cuando la guerra llegó a su fin, comenzó a edificar la capilla que lo conmemoraría para siempre.
[García Ciprés, G., «Ricos hombres de Aragón. Los Luna», Linajes de Aragón, II
(1911), 245-246.]
lunes, 13 de enero de 2020
De la Dedicacio de sent Michel.
De la Dedicacio de sent Michel.
La festivitat dels angels ab gran exaltacio es celebradora cor ells dels ligams del diable nos guarden ens defenen: e jacsia que la semblança de la sustancia dels angels sol aquell qui es creador haja coneguda: empero la natura dels angels molt pura esser creem. Perque a la damunt dita puritat angelical demostradora de vestiments e de paraments blanchs dels mijancers en quatre capes es usador e per tal con aministrans los angels los sants patriarches e profetes conexença del Salvador e apres de la passio hagueren tres creus volem aqui esser una ço es en lo mig e altres en les estremitats del rerealtar et encara rahonablement lo reraltar istoriat on la ymage daquella que per langel fo saludada es figurada hi sia posat: entre les creus pero de cascuna part en lo reraltar tests juncts los mellors sien posats e en les estremitats los bacins daurats sien collocats.
Nota: nos : mos guarden; ens : y mos defenen.
sábado, 29 de junio de 2019
PEDRO I, CURADO POR SAN MIGUEL IN EXCELSIS

requería, el rey había llamado a palacio y solicitado consejo a los más afamados médicos judíos y cristianos de sus tierras, quienes no vieron manera alguna de atajar el mal del monarca. Decidió, pues, Pedro I acudir en peregrinación a Roma, donde tampoco encontró remedio para su dolencia, de modo que, tras descansar de la fatiga, prosiguió viaje a Salerno, sede entonces del más afamado estudio de
medicina de la Europa del momento. Se hizo visitar y consultó allí a los prestigiosos médicos de su claustro, pero todo fue en vano, de modo que decidió regresar a Aragón sin haber recibido ningún
diagnóstico certero y mucho menos remedio.
Excelsis, decidió viajar a sus dominios pamploneses con la intención de acudir devota y humildemente en peregrinación al santuario navarro. Al llegar al pie del agreste monte Aralar, en cuya cima se asienta el
santuario, descendió del carruaje que lo había conducido hasta allí y, llenando de arena unas alforjas preparadas al efecto, ascendió sin ayuda de nadie cargado con ellas por el tortuoso camino que conduce hasta la propia ermita.
orando a san Miguel hasta que lo venció el sueño. Al despertar al día siguiente y llevar sus manos a las partes enfermas, advirtió, entre emocionado e incrédulo, que estaba totalmente curado.
Agradecido al santo por el favor recibido, ordenó enseguida al abad que tañesen todas las campanas en señal de júbilo por el venturoso milagro.
miércoles, 8 de mayo de 2019
SAN MIGUEL, EN LA RECONQUISTA DE ZARAGOZA
cuando el gran conquistador, el rey aragonés Alfonso I el Batallador, llegó ante sus puertas y decidió su cerco con objeto de recuperarla para los cristianos.
El rey, como estratega experimentado que era, hizo dividir y organizó sus huestes en varios escuadrones,
con sus respectivas estancias fortificadas cerca de cada una de las puertas de acceso a la ciudad para que ni los sitiados pudieran salir ni tampoco pudieran recibir ayuda del exterior, de modo que ello, sin
duda, provocaría y aceleraría su rendición.
Cumpliendo las órdenes del rey es por lo que se ubicó frente a la puerta de Valencia el escuadrón compuesto por los guerreros navarros quienes, a las órdenes de don Guillermo, obispo de Pamplona, habían acudido para ayudar al rey aragonés.
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| Puerta de Valencia, Zaragoza |
muralla al mismo arcángel san Miguel, capitán de la milicia angélica. Su figura, envuelta en una cegadora luz, empuñaba una espada desnuda que indicaba a los cristianos allí apostados que era voluntad de Dios que diera comienzo el ataque por aquella puerta.




