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lunes, 22 de junio de 2020

265. SAN MARCIAL VISITA BENASQUE

7.2. LOS PEREGRINOS

265. SAN MARCIAL VISITA BENASQUE (SIGLOS XIII-XIV. BENASQUE)

SAN MARCIAL VISITA BENASQUE

En una época incierta, pero desde luego en pleno apogeo de las peregrinaciones a Santiago de Compostela, llegó un día a Benasque un peregrino solitario, cansado del viaje y de cierta edad, que regresaba de orar y hacer penitencia ante la tumba del Apóstol e iba en dirección a San Beltrán de Comminges.

No tardó el romero en ser acogido por los benasqueses, pues estaban acostumbrados a visitas semejantes, pues no en vano Benasque era hito obligado de uno de los muchos «caminos» que unían Europa con Santiago. El aspecto venerable, el trato afable y cortés, así como los hechos y las palabras sabias del peregrino —que se declaró sirviente devoto de san Marcial— atrajeron a los benasqueses, que pronto le distinguieron de los demás romeros con su amistad y con su admiración.

Mas un día, el bondadoso peregrino de la palabra consoladora, del consejo acertado y de la ayuda desinteresada desapareció para siempre de Benasque, sin dejar ningún rastro, ningún indicio. Aunque indagaron por todas las casas, nadie le había visto partir, y en los pueblos y caseríos de los alrededores tampoco supo dar nadie razón de él. Era como si no hubiera existido, como si no hubiera vivido con ellos, como si se tratara de un sueño colectivo.

Durante bastante tiempo, en los corros de la plaza y en todas las casas de Benasque todo fue hacerse cábalas acerca de la identidad de aquel hombre bueno, que tantas cosas sabía de la vida y de la obra de san Marcial: de sus curaciones milagrosas, de cómo aplacaba las más mortíferas epidemias, de qué manera resucitaba a los muertos...

Por fin, como no acertaban a darse una explicación verosímil, llegaron a pensar que aquel hombre inigualable sólo podía ser sobrenatural. Sin duda alguna, aquel peregrino únicamente podía ser un santo auténtico. De serlo, como estaban ya seguros, no podía ser otro que el propio san Marcial, y así se cree todavía.

[Ballarín Cornel, Ángel, Civilización pirenaica, págs. 127-131.]

domingo, 28 de junio de 2020

CAPÍTULO XX.


CAPÍTULO XX.

De la venida y hechos de Quinto Sertorio; favores y mercedes que hizo a los españoles, y fundación de un estudio general que hizo en los pueblos ilergetes, en la ciudad de Huesca, y del provecho que dio.

Vencidos los cimbrios y echados de España, la cosa más notable y de consideración que hallamos haber sucedido en esta tierra y en los pueblos ilergetes, fue la venida de Quinto Sertorio. Este fue el primer romano que dio honras y privilegios y exenciones a los españoles, y desterró de ellos aquella barbaridad y fiereza que hasta estos tiempos habían tenido, e introdujo la policía (política) y cortesía y otras muchas cosas buenas que aún perseveran.
Fue Quinto Sertorio natural de un pueblo llamado *(no se lee bien) Nurtia, cercano a Roma; su linaje era de los nobles de la plebe, digo, que no bajaba de linaje antiguo de patricios o senadores, sino de gente plebleya que por su virtud y merecimientos había merecido la nobleza: en su mocedad se dio a la oratoria, y fue muy estimado, por ser aventajado orador. En la guerra de Numancia (Soria) fue soldado, y se halló en muchas batallas contra los cimbrios, en que dio claras muestras de su ánimo y valor. Cuando Tito Didio, cónsul de Roma, vino a España, Sertorio fue su tribuno; en las guerras civiles de Roma entre Sila y Mario, fue del bando de Mario, y tan perseguido de Sila, que le obligó a salirse de Roma, y se vino a España con título de pretor. En el camino padeció muchos trabajos, y los vientos le echaron a Francia, y queriendo venir a España, las guardas que estaban en los Pirineos se lo vedaron; pero corrompidos con dinero, dieron lugar que pasase, y estando en España, con su apacible trato ganó muchos amigos. Sila, que sentía mal el poder de Sertorio, envió (en) contra de él a Cayo Anio, español, con un poderoso ejército; y Sertorio, para impedirle la entrada, envió a Lucio Salinator con seis mil hombres de armas. Anio, que no se sentía poderoso contra de él, le pidió paz, y para tratarla, le envió a Calpurnio Lanario. Salinator, que se fió de ellos, se vio con Anio y con Calpurnio, y estando tratando la paz, Calpurnio le mató a traición; y Sertorio, por faltarle tal capitán, quedó casi del todo destruido, y Anio se entró en España sin hallar resistencia. Sertorio se pasó a África, perseguido de la fortuna, y a la postre volvió a España, y en Portugal fue muy bien recibido de los lusitanos, y algunos pueblos que habían negado la obediencia a los romanos le tomaron por capitán y caudillo, y después lo vino a ser de la mayor parte de España, porque veían en él prendas tales, que le hacían merecedor de cosas mayores. Como él había sido criado en España, conocía el humor y condición de los naturales, y sabía cuán mal llevaban el mal trato y poca honra que les hacían los romanos, que los tenían en cuenta de bárbaros, y los trataban como si fuesen esclavos suyos. Usó por esto con ellos de grandes liberalidades y honras; quitóles primero algunos de los vectigales y tributos que pagaban a los romanos; más, otorgó a los pueblos que se declarasen por él, que no hubiesen de dar alojamiento a los soldados, antes bien hizo que estos se alojasen, tanto de verano como de invierno, en la campaña; y fue el primero que lo hizo; y para más honrar y autorizar a España, ordenó una manera de gobierno muy semejante al de Roma en la autoridad y representación, y con los mismos nombres y dignidades y cargos que en el senado de aquella ciudad se usaba; y de los españoles más principales escogió trescientos, y les dio título y nombre de senadores, y a la junta de ellos llamó senado; y dice Apiano Alejandrino, que lo hizo, no tanto por similitud, cuanto por hacer burla y escarnio del senado romano; de lo que quedaron todos muy pagados, aunque este senado no tenía más que el nombre y apariencia, porque Sertorio siempre se reservó el mando y señorío muy entero para si; y como los españoles no habían recibido jamás otra tanta honra de los romanos, estaban contentísimos de esto (como lo siguen estando los muy idiotas, sumando el congreso de los diputados y otros mamones, en el siglo XXI). Hacíales armar a la usanza romana; mostrábales el seguir el orden de los escuadrones, quitándoles el pelear a tropeles como hasta estos tiempos lo habían usado tan en su daño, que más parecía acometimiento de salteadores, que batalla de soldados. Dábales celadas, espadas y otras armas doradas y ricas, y escudos muy adornados, con que ablandaba la natural fiereza de ellos, y aumentaba el amor que le tenían; porque todos se daban a entender, que el poder de los españoles, por medio de Sertorio, oscurecería la gloria de los romanos, o abajaría sus bríos y quitaría la tiranía de ellos; y para mejor asegurarse de los naturales, sin ofensa de ellos, representó un día en su senado la falta tan grande que en España se sentía de letras y de sabiduría, que eran dos cosas que no engrandecían menos los pueblos y los reinos, que las armas; y que él, por el amor que tenía a nuestra nación, sentía mucho la ignorancia y barbaridad (que) había en ella; y para remediar esto, les propuso de fundar una universidad y estudio general para los hijos de los españoles, donde se enseñasen las lenguas griega y latina, y todas las artes y ciencias y buenas costumbres, y se desterrase la ignorancia y barbaridad, que era mucha. Para esto escogió en la región de los pueblos ilergetes la ciudad de Huesca, y fue la primera universidad de España y aun de casi toda la Europa, donde se enseñasen letras. Fue esta fundación tan grata a los españoles, que quedaron más contentos de ella, que de los muchos privilegios y honras que les había dado Sertorio. Llamó para esta universidad maestros doctísimos, que públicamente enseñasen, y les pagaba a su cuenta gruesos salarios, y él mismo, aunque fuese capitán y hombre de guerra, se deleitaba en examinar a los mancebos españoles que cursaban en aquella universidad, y señalaba premios a los más doctos, dándoles piezas de oro, vistiéndoles el traje romano con aquellas vestiduras que llamaban pretextas, que en Roma solo las vestían los hijos de los nobles y caballeros, y con ellas y una broncha de oro que llevaban en los pechos, eran conocidos. Era esta vestidura muy grave y honesta, y duraba has los diez y siete años; y dice Plutarco que holgaban mucho los padres ver a sus hijos con aquel traje, y más con las esperanzas que daba Sertorio, de que aquellos muchachos habían de tener cabimiento en el gobierno y administración de la república romana, y en el senado que él había instituído en España. Fue de gran lustre para España todo lo que hizo Sertorio; porque de aquel tiempo adelante florecieron hombres en ella tan eminentes en letras y doctrina, que pudieron igualarse con los mismos de Roma, y aún de Atenas.
En poesía tuvimos a Marco Valerio Marcial, cuyo libro de epígramas el emperador Elio Vero llamaba su Virgilio, y a Liciano, contemporáneo del mismo Marcial (todos de
Calatayud), de quien habla cuando dice (1: Marc., lib. 1, epig. 29. ):
Gaudet jocosè Caninio suo Gades,
Emerita Daciano meo;
Te, Liciane, gloriab tur nostra,
Nec me tacebit, Bilbilis.
Caninio Rufo, de quien habla aquí Marcial y en muchas partes (2: Id., lib. 3, ep. 20, y lib. 7, ep. 68. ), fue celebradísimo en Roma por la dulzura y gracia de sus versos, y era jovial y de buen gusto, que nunca le vieron menos que alegre o riendo. El epígrama de su sepulcro trae Ciriaco Anconitano entre los otros de España, de quien lo tomó Ambrosio de Morales. Fueron sin duda muy célebres Daciano, natural de Mérida, y Marco, único pariente de Marcial; pues como a tales les alaba en sus epígramas. Voconio fue natural de Italica, pueblo que fue muy vecino de Sevilla, y escribió muchas elegías y epígramas. En Córdoba nacieron Lucio Aneo Séneca, autor de tragedias, Sextilio Henas, y Marco Aneo Lucano, que escribió en verso heroico las guerras civiles de Roma. *Silio Itálico y natural, según la más común opinión, de Itálica, que escribió la segunda guerra púnica en verso heroico, fue varón muy rico y, en tiempo del emperador Domiciano, cónsul de Roma y procónsul de Asia. De Juvenal, poeta satírico, dicen muchos ser español y natural de Segovia. Flavio Dextro hace memoria de Claudiano, poeta español que florecía en el año 388 de Cristo señor nuestro, y también de Marabaudes, poeta lírico, ciego, que vivía en Barcelona por los años de 423 (Barcino, Barchinona). Entre los cristianos fueron célebres poetas san Dámaso, papa, de nacion catalan; Juvenco, presbítero, y Aurelio Prudencio, insignes en virtud y piedad, como lo atestiguan sus obras y poemas que han dejado.
En la oratoria y filosofía tuvimos a Fabio Quintiliano, natural de Calahorra, de quien nos quedan unas instituciones oratorias y declamaciones muy estimadas de los doctos; y este fue el primero que en Roma abrió escuela pública de elocuencia, y recibió salario del fisco del emperador, como lo dice Eusebio (anno Domini 90.), aunque Morales dice y siente lo contrario (lib. 9, c. 27.). Este Quintiliano fue maestro de Juvenal y de Plinio el Mozo. Los Sénecas nacieron en Córdoba; y el uno de ellos fue maestro del emperador Neron (Nerón), de tanta prudencia y cordura, que, para alabar a un hombre sabio y de buenas costumbres, decimos ser un Séneca. Lucio Jurnio Moderato Columela, que fue cónsul en Roma el año 43 de Jesucristo señor nuestro, escribió De re rustica fue natural de Cádiz; así como el otro, que no se sabe su nombre más de lo que dice Plinio (lib. 2., epist. 23.): nunquam ne legisti *gaditanum quendam, Titi Livii nomine gloriaque commotum, ad videndum eum ab ultimo terrarum orbe venisse, statimque ut vidit abiisse; lo que después, escribiendo a Paulino, admiró el padre San Gerónimo. Pomponio Mela fue andaluz, (del Betis era) y a Trogo Pompeyo muchos le hacen español; y sin estos, pudiera referir otros muchos de quien hacen particular mención Ambrosio de Morales y otros; y no solo en la poesía y oratoria florecieron tales varones, pero en el gobierno y política hubo tantos, que sería nunca acabar, y se puede ver en los catálogos de los cónsules y emperadores de Roma; porque, dejados muchos, Nerva, Trajano, Adriano y Antonino Pio fueron españoles, y tan justos, que pocos gentiles les llevaron en estas y otras virtudes ventaja. Toda esta abundancia de varones doctos y señalados y otros muchos que dejo, se debe al fruto que dio esta escuela sertoriana, de la cual es muy verisímil haber estos ilustres varones mucha parte de su erudición y doctrina; pues es cierto que, después de muerto Sertorio, a ciudad de Huesca amparó aquella universidad y sustentó los maestros y catedráticos de ella con salario público.

domingo, 14 de junio de 2020

202. LA MORA DE LA BASA, GISTAÍN

202. LA MORA DE LA BASA (SIGLO XIV. GISTAÍN)

202. LA MORA DE LA BASA (SIGLO XIV. GISTAÍN)

Las naturales diferencias existentes entre los cristianos y los moros, que muchas veces fueron solventadas de manera violenta, produjeron, sin duda, sufrimiento entre las gentes sencillas de uno y otro pueblo, pero también a veces entre los poderosos que habitaban los palacios y las casas señoriales.
No es de extrañar, por lo tanto, que muchos decidieran elegir la soledad, quizás a manera de protesta, como le debió suceder a la princesa mora de esta historia que, hastiada de tanto enfrentamiento, decidió perderse por las bellas montañas de Gistaín para hacer de ellas su morada, y más concretamente en la basa o pequeño ibón pirenaico cercano a Plan y a Saravillo, huyendo de la belicosa vida del llano o del valle.
Fue tan feliz allí y se identificó tanto nuestra princesa agarena con el ibón de cuyo paisaje hizo su morada —por eso se le llamará desde entonces la «basa de la mora»— que, cuando al cabo del tiempo murió, tanto su espíritu sencillo como su endeble cuerpo debieron quedar sepultados en el fondo pedregoso desus aguas siempre limpias.

El cuerpo de la princesa mora jamás ha sido hallado, pero es sabido que su espíritu se encarna cada mañana del día de san Juan de cada año, de modo que, cuando los rayos del sol inundan e iluminan por completo la sosegada superficie de la basa, su alma se hace visible. Surge entonces la princesa majestuosa, bella y joven sobre la superficie límpida del agua fría y baila con cadencia armoniosa una danza interminable. Aparece vestida con culebras de todos los colores que se enroscan en sus brazos y en sus piernas, y en torno a su cuello y su cintura. Llevan todas las sierpes incrustada pedrería de oro y corales, de plata y diamantes. Durante la mañana de cada día de san Juan, el espíritu de la princesa, que continúa sintiéndose libre, baila y baila.

Conviene, no obstante, añadir que nuestra solitaria princesa no puede ser vista por cualquiera esa mañana de San Juan de cada año, sino que sólo se hace visible a quienes previamente han purificado su cuerpo, o al menos su cara, en las aguas frías del estanque, siempre que tengan su corazón limpio.
[Dueso Lascorz, Nieus-Luzía, Leyendas de l’Alto Aragón, págs. 9-10.]

https://es.wikipedia.org/wiki/Gista%C3%ADn

Gistaín wiki en asturiano

Gistaín (n'aragonés Chistén, oficialmente Gistaín / Chistén) ye un conceyu d'España na provincia d'Huesca, Comunidá Autónoma d'Aragón. Tien un área de 75,90 km² con una población de 137 habitantes (INE 2016) y una densidá de población de 1,81 hab/km². Parte del so términu municipal ta ocupáu pol Parque natural Posets-Maladeta. Gistaín: llocalidá del Pirinéu aragonés asitiada nel Valle del mesmu nome: Gistaín. Les poblaciones que conformen esti valle son: Badaín, San Marcial, Salinas d'Ensin, Saravillo, Ensin, Señes, Serveto, Plan, San Juan de Plan, Gistaín (o Gistau). (Gistaín en llingua francesa soníu = Gistén), pronunciada la lletra G, na aguada española como CH (Chistén). Nel valle de Benasque denominóse d'antiguu al valle y a la llocalidá como: Gistau (en llingua francesa soníu = Gistó), que pola mesma regla anterior, la G, n'otros idiomes peninsulares tomar por CH = Chistau. El ríu Cinqueta naz nos montes del términu municipal de Gistaín, que'l so caudal que xunto coles agües que se-y amiesten pela so vera izquierda procedente de los montes de San Juan de Plan, va formar más del 90% Topar ente los valles de Bielsa y Benasque o Benás, tamién nel Pirinéu aragonés. El ríu Cinqueta percuerre'l Valle de Chistau dende la so nacencia n'El Pez hasta incorporase al ríu Cinca en Salina d'Ensin a la entrada del Valle. Chistén, nun tien ríu, anque'l ribayu de Foricón que pasa xuntu al pueblu desagua nel ríu Cinqueta nel términu de Plan. La carretera transpirenaica que xubiendo escontra'l túnel de Bielsa dexa a la derecha la esviadura del valle de Chistau onde s'atopa la llocalidá de Chistén / Gistaín. Dientro del so abigarrada arquiteutura destaquen dos torres defensives: La Torre de Casa Tardán y la Torre de Casa Rins. Y la torre de la Ilesia de San Vicente Mártir.

lunes, 7 de noviembre de 2022

Translat de la sentencia donada per los reverents pares inquisidors

Translat de la sentencia donada per los reverents pares inquisidors de la heretica pravedat de la ciutat de Avila (Ávila) del Regne de Castella contra un nomenat Benet Garcia queis cardador heretich e condempnat del loch de la Guardia en lany Mil CCCCLXXXXI trames por lo reverent pare lo Senyor prior de la Sancta Creu inquisidor general de la heretica pravitat als reverents pares inquisidors de la ciutat de Barcelona. (*: Carbonell incluye este documento, impreso en cinco páginas en cuarto con caracteres góticos, en este lugar, y por el mérito de su contenido y la dificultad de hallarse hoy día ejemplares de su edición hemos creído conveniente copiarlo en obsequio a nuestros lectores.) 

Vist e ab diligentia examinat per nos lo doctor Pera de Villada abat de Sant-Millan e Sant-Marcial en las sglesias de Burgos e Leon e fra Ferrando de Sant Domingo profes de la horde de preicadors jutges inquesidors de la heretica pravitat e postasia (apostasía) en la ciutat de Avila e en tot son bisbat e axi mateix en la present causa specialment diputats per la actoritat (auctoritat, autoritat) apostolica. E nosaltres com iutges que som hordinaris en la dita causa per lo reverent Senyor (pone Ssnyor) don Pere Gonçales de Mendoça cardenal Despanya (Pedro González de Mendoza) archebisbe de Toledo privat de las Spanyas. Un proces e causa que davant nos aparague en tres parts ço es a saber de la una demanant lo honrat Bertomeu (Bartolomé) Alonso de Guevara procurador fiscal daquesta Santa inquisicio. E de laltra raho demanant Benet Garcia alias Garcia Cardador o dellas mesuras vehi e habitador en la vila de la Guardia del arquebisbat de Toledo de una peticio que lo dit procurador fiscal allega o posa davant lo dit Benet Garcia alias Garcia Cardedor e certa responsio a la dita peticio per lo dit procurador fiscal aximateix dada per la qual digue quel dit Benet Garcia avie hereticat apostatat e iudaycat e guardat la ley de Moyses sos fieles (feels, fidels) preceptes e cerimonies stant com era christia bateiat tenint e stant en tal nom e possessio. E era stat e fonc actualment ab altres chrestians e iuheus en crucificar un infant crestia en remembrança de la passio de nostre redemptor Jhesu-Christ e traure li lo cor per que ab el e ab una hostia consagrada fessen feltilleries ab que morisen rabiant los chrestians segons mes longament en la dita sa peticio e addicio se conte per lo qual nos demane per nos esser declarat lo dit Benet Garcia per heretge e apostata e aver incurrit en las penas e censures en los drets canonichs e civils stablides relexantho a la iusticia e braç secular segons que ab dret deguessem. E vist com lo dit Benet Garcia responent a la dita demanda e addicio confessa part del que en ella se contenia e part spresament nega. E vist que lo dit procurador fiscal acepta e reebe la confessio iudaycal del dit Benet Garcia en quant fehia per el e en laltre axi negat demana esser reebut a la prova e com per nosaltres axi el dit procurador fiscal e lo dit Benet Garcia foren rebuts a la prova cascu de sa intencio e vist un proces qui fet ses devant de mi lo dit doctor Pere de Villada loctinent en la Sglesia e bisbat de Astorga que lavos era contra lo dit Benet Garcia en la mateixa causa ordinariament agut e tractat. E per lo dit procurador fiscal en la present causa davant nos presentat e repetit e vist altra provança per lo dit procurador fiscal feta manarem fer e avem fet publicacio daquella e donar com fou donada copia dels dits e deposicions dels testimonis al dit Benet Garcia e com per sa part e en favor sua fou dit e allegat contra los dits e personas daquells lo que dir e allegar volgue esforçant se de posar tachas e obiectes pera ells declarar. E vist axi com per la conffessio del dit Benet Garcia davant nos iudicialment feta e perseverada com per la provança del dit procurador fiscal declarat tot lo que de dret se pot e deu declarar si res hia que per raho de lo posat contra la dita provança puga e dega esser declarat clarament se prova e en aço com lo dit Benet Garcia grau esser naturalment iueu rebe lo sant babtisme e apres de haver viscut e perseverat per spai de trenta anys en la ley e fe catholica de nostre Senyor Jhesu-Christ en nom e possessio de chrestia heretica e apostata daquella e actualment se torna a la ley de Moyses en la qual persevera per spai de cinc anys continuus creentla tenintla guardantla ab tots sos fictes preceptes e cerimonies guardant disaptes pasquas festas e deiunys quant bonament lo podia fer sens esser sentit com qual se vulla bon iueu ho fa tenint la per millor que la de Jhesu-Christ no anant a la sglesia menjant carn en divendres e quaresma e altres dies vedats en casa de iueus e no conbregave mes abans quant vehia lo corpus axi en la sglesia com quant lo portavan a negun malalt secretament scupie e li fehie figas e encara que se conffessava falsament no manifestant en veritat sos peccats al confessor fermament tenint e creent que la tal conffessio no profitava pera remissio dels peccats e que la penitencia e los altres sacraments de la Sancta mare sglesia fos en burla e practicant lo dit Benet Garcia ab un iueu misteris de la ley digue al dit iueu que creya que la maladiccio de son pare iueu lo avia portat en aquel stat per que se havia tornat crestia e que el creya e tenia la ley de Moyses com bon iueu e que stava de proposit encara que lo cremen viu de morir en aquella que encara que mostra esser crestia en la voluntat es iueu e que lo que dien los crestians que hia Jhesus e Sancta Maria verge abans del part ni apres del part que era la maior batania del mon quels crestians tenen e que son cans enemichs de Deu criador de totes les coses en que ell creye com bon iueu e que creu que les cerimonias que fan los crestians son ydolatrias e que tenen la ley de Moyses com los iueus mes que no la observan com a malvats e idolatris que adoran una hostia que es una poca de ferina (farina) batuda ab aygua e per las paraules que un capella diu dien las bestias dihent per los crestians que aquell pa se torna en verdedera (verdadera) carn de Deu lo vi en sanc e que es burla los crestians fan pintar images de sants e santes e que allo es pintar com voler que quant lo dit Benet Garcia fou a Sant Jaume totes les images que hi avia li paregueren idoles e que per tals las te el e a totes les altres e que los chrestians ab lo combregar del Corpus Christi e altras feltillerias que fan sen van tots ab tots los diables al infern en so de burla e vituperi recomtava ordenadament a hun iuheu los articles de la fe responent a ells de la manera ques fa quant combregan los crestians e li digue que crehie axi com crehie en lo creador que per que una vegada combrega ab una hostia que dehien esser de las consagradas perque se torna crestia junt ab les malediccions de son pare li ague donat lo creador tant mal e lo avia portat a les presons en que stave mes si Deu lon desliuras que pendria sos fills e sen iria a Judea e si nols sen podia menar quels mataria e que el hi faria lo possible de passar los per lo ryu de les pedras encara que el creu que no cessa de correr sino lo disabte e que una vegade stigue en proposit de sacrificar la hu dels dits fills seus axi com feu Abraam sino que lo diable loy destorba e que creye que siu (si ho) fere Deu lin donara bona ventura e que li sabia greu quels dits fills seus restassen en aquesta ley maleyda asso dehia per la ley de Jesu-Christ. E vist que lo dit Benet Garcia deiuna certs deiunis de iuheus al modo iudaych e stigue de preposit (proposit, propósit) de deiunar altres e dehia oracions de juheus en abraych (hebraico, hebreo, lengua hebrea) e pregava a un iueu que pregas per ell al creador comanant se en ses oracions iudaycas fent li gracias per lo que per ell avia pregat e axi mateix en asso axi per la confessio del dit Benet Garcia com per la provança del dit procurador fiscal quel dit Benet Garcia en deiuni deprobat e dampnada intencio fou en altres crestians e iuheus en un tractat e concert de fer certas fetillerias en una hostia consagrada e un cor de infant crestia per los inquisidors de la heretica pravitat entre ells no poguessen procehir e perque los dits inquisidors e los altres crestians rabiassen e morissen rabiant e la ley e fe catholica de Jhesu-Christ fos destroyda e perduda totalment e los iuheus se ensenyorisen e que la ley de Moyses fos exalçada e volent posar en efecte e en obra son abominable proposit desig e intencio dampnada al dit Benet Garcia fou e vingue personal e actualment (pone actualmeut, la u y la n suelen equivocarse en los escritos) ab los dits altres crestians e iuheus en crucificar e crucifica un infant crestia en la forma e manera quel (quels) iuheus crucificaren a nostre Senyor Jesu-Christ en remembrança e vituperi de sa divina magestat e sacratissima passio stenenli los brassos e camas en dos pals posadas e ligadas en figura de creu + donantli açots repelons e bufets scupintlo obrintli las venas ab ganivets e collili la sanch ab un caldero e ab una scudella e posantli argilagas e herbas spinosas en las solas dels peus e en las spatles posantli lo dit Benet Garcia en lo cap de las herbas spinosas en manera de garlanda obrint lo costat del dit infant cuelment ab un ganivet bomia per baix dels pits traentli lo cor per lo afete e fetillerias damunt ditas ab moltes vituperosas e orribles paraules dihentli lo dit Benet Garcia iunctament ab tots los altres crestians o juheus dreçades e dirigidas a nostre Senyor Jesu-Christ en persona del dit infant dientli crucifical aquest enganador que se dehia nostre rey e avia destruir nostre temple e que ab fetillerias nos avia de matar e veniarse de nosaltres crucifical crucifical aquest ca embaidor enganador e fetiller e per que se dehia Deu e perque preicava que era Deu e perque se dehia rey dels juheus e Deu que era home com cascu dells fill (fills) de una dona corrupta e adultera bort nat de adulteri e que volia destruir als juheus e sa ley mes que ells destruhirian a ell. E axi feren spirar e morir al dit infant ignorantment e lo soterraren de nit secretament en un loch desert hon nos pogues aver noticia dells. E apres aço fet e perpetrat lo damunt dit el dit Benet Garcie se aiunta en cert loch ab los damunt dits sos compenyons crestians e iuheus hon tots iuntament foren de acort que fos trames lo dit Benet Garcia ab lo dit cor del dit infant e ab una hostia quells dehien de cert esser consagrada e certs savis iuhues (iuheus) que avian de fer ditas fetillerias pera quels inquisidors e tots los altres crestians morissen rabian (sin t final, rabiant) com dit es lo qual cor e la hostia ques diu esser consagrada al dit Benet Garcia en son poder tingue e rebe e ab allo una carta fermada de alguns dels dits sos companyons e participants per portar allo als dits iuheus savis ab lo qual lo dit Benet Garcia fou pres en lo cami per voluntat de Deu ligat e portat aquest coneximent de la veritat lo qual axi mateix se troba esser stat e entrevengut personalment en altre tractat e concert o semblant de fer semblants fetillerias ab lo dit mateix damunt dit altre cor de infant crestia e ab altra hostia consagrada ab los dits sos companyons iuheus e crestians. E vist axi la informacio que de nostre ofici de personas religiosas de nostra Santa fe catholica e de fe dignes que aver poguerem pera saber la veritat e com les dites parts conclogueren e no volgueren mes dir ni allegar e nosaltres concloguerem ab ells e aguerem lo proces e causa per clos e conclos asignam die e terme per donar sentencia e daqui avant tot hora e quant desliberats stiguessem e vehent los altres actes del dit proces e sobre tot agut nostre acort e desliberacio ab persones religiosas e savies de bona e provada ciencia e conciencia seguit lo seu acort desliberacio e consell tenint a Deu davant los nostres hulls trobam que debem divulgar e declarar divulgam e declaram la intencio e acusacio del dit fiscal per ben provada e verificada. 

Translat de la sentencia donada per los reverents pares inquisidors de la heretica pravedat de la ciutat de Avila (Ávila) del Regne de Castella contra un nomenat Benet Garcia


domingo, 28 de junio de 2020

SURGE LA JOTA. SIGLO XII. CALATAYUD

347. SURGE LA JOTA (SIGLO XII. CALATAYUD)

fiestas del Pilar, Zaragoza, jota, joteros, jotica

 

Fruto de las rivalidades internas a las que estuvieron sometidos los musulmanes hispanos durante el siglo XII, el gobernador valenciano Muley Tarec desterró a un moro llamado Aben Jot, quien, tras deambular por varios territorios musulmanes, decidió, por fin, trasladarse a tierra de cristianos, yendo a parar, tras largo peregrinaje, a Calatayud.

Con él llegó su música, una especie de himno marcial, que tanto servía para ser cantado como para acompañar a un baile bastante movido. Aquella especie de himno era la jota, que luego cantaron y bailaron los cristianos de la zona, primero, y los de todo Aragón, después.

[Beltrán, Antonio, De nuestras tierras..., III, págs. 189-190.]

Narciso Alejandre Carbó, Beceite, Beseit, jotero, jota, pechúa, cantador de jotas

[Blas Ubide, en 1880, compuso una serie de coplas que hacen referencia a este origen, no admitido por los musicólogos. Según García Arista, un orfeón bilbilitano cantó en Valencia dichas coplas:

«La jota se llama jota
porque la inventó Aben Jot,
cuando de Valencia vino
desterrado p´Aragón».

«La jota nació morisca
y después se hizo cristiana,
y cristiana ha de morir
la jota bilbilitana».

«La jota nació en Valencia
y se crió en Aragón;
Calatayud fue su cuna
en la orilla del Jalón».

«Desde la orilla del Turia
a la villa del Jalón
vino cantando la jota
el desterrado Aben Jot».]

(SIGLO XIV. BORJA)

Corrían los tiempos de la dominación musulmana en España cuando el pueblo de Rivas, asentado en la orilla del Huecha, se encontraba en pie de guerra con el de Maleján, situado un poco más arriba. La causa de esta gran enemistad entre ambos pueblos se hallaba en una serie de amoríos y venganzas, el llamado «secreto de Rivas». Acabó esta pequeña guerra con una crecida del Huecha tan grande que arrasó todo Rivas y llegó a las calles de Maleján, lo que permitió a los rehenes de uno y otro bando escapar de sus «presidios». El Huecha había enfriado los ánimos, pero no calmó los viejos deseos de venganza.
Apareció entonces por Rivas un curioso viajero, un tal Aben-Jot, que decidió asentarse en esta ribera del Huecha. Y aquí compuso las primeras jotas, hermosas coplas cantadas que causaron el asombro y la admiración de los de Rivas. Tan impresionados quedaron que estuvieron ensayándolas durante algún tiempo para ofrecerlas al rey Pedro IV el Ceremonioso con motivo de su llegada a Borja. Todos los pueblos mostraron su folklore ante el rey, el cual quedó maravillado de estas primitivas jotas.

[Tradición oral. Recogida en el Instituto de Borja.]


viernes, 23 de abril de 2021

FESTI, ET FERIATI, Maioricis, Mallorques, Mallorca, Baleares

FESTI, ET FERIATI DIES, QVI MAIORICIS OBSERVANTVR, NVNC DENVO RECOGNITI, ET EMENDATI.

IENVARIVS, hebet dies XXXI. (enero, habet, tiene 31 días)

j.
Festvm Circuncisionis Domini Nostri IesuChristi, &
Sanctissimi Nominis Iesu. Colitur. (Fiesta de la
circuncisión de nuestro Señor Jesucristo, y santísimo nombre de
Jesús; recordemos que Jesús era judío, y es tradición.)

v
j. Epiphaina Domini. (Epiphania, epifanía del Señor)
colitur.
v jj. S. Iuliani Mart. & S. Raymundi de Peñafort
Confessoris (Julián; Ramón de Peñafort)
xvij. Sancti
Antonij Abbatis. (San Antonio Abad, Antoni, Anthoni, Toni, Antón,
17 de enero)


xx.
Sancti Sabastiani, & Fabiani Martyris. colitur. (Sebastián,
Fabián
)


xxij
Sancti Vincentii, & Anastasij Martiris. (Vicente, Vicent,
Anastasio
)


xxv.
Conversio Sancti Pauli Apostoli. (Conversión de San Pablo
Apóstol
)


xxviij.
Sanctae Agnetis secundo V. & M. Patrone totius Ordinis
Santissimae Trinitatis.


xxix.
Sancti Petri Nolasci. (San Pedro Nolasco)

FEBRVARIVS,
hadet dies XXVIII (Febrero, habet, tiene 28 días)


i
j Purificatio Beatae Mari Virginis. Colitur.


Iij.
Sancti Blasij Episc. & Martyris.


ix.
Sanctae Apolloniae Virginis, & Martiris.
xij. Sanctae Eulaliae
Virg. & Mart. Barchinonesis.
xxij. Catredra
sancti Petri.


xxiiij
Sancti Mathiae Apostoli. Colitur, & jei un. (jeiunium, dijú,
ayuno)


Dies
Iovis ante carnis priuium. Dies Lune, & Dies Martis carnis
priviuij, & dies Mercurij Cin. sunt fer.


MARTIVS,
habet dies XXXI.


vij
S. Thomae de Aquino D. conf.


xij.
S. Gregorij Papae, & conf. ( Omnes Veneris


xix.
S. Ioseph Confes, colitur. (dies huius mensis sunt feriati.


xx.
S. Ioachimi.


xxj
S. Benedicti Abbatis.


xxiij
S. Gabrielis Archangeli.


xxv.
Anuntiatio Beatae Virgin. colitur.


A
vigil. Palmarum, vsque ad fest. Angeli Cust. fer.


APRILIS
habet dies XXX.


ij.
S. Francisci de Paula Confessoris.


v.
S. Vincentij Ferrer Confess. (San Vicente Ferrer, Sant Vicent Ferrer, Visantico)


xxiij.
S. Georgij Martiris. (23 de abril: San Jorge, Jordi,
George, George, etc...
)


xxv.
S. Marci Evangelistae. (San Marcos, Marc, Mark, Marcus,
evangelista
)


xxix.
S. Petri Veronen. Martyris.


MAIVS
habet dies XXXI.


j.
Sanctor. Philippi, & Iacobi, Apostolorum. Colitur, & je.


iij.
Inventio Sanctae Crucis. colitur.


viij.
Aparitio Sancti Michaelis. (Miquel, Miguel, Michael, Michael,
Miquial, etc.
)


xv.
Sant Isidori.


xix.
S. Ivonis Presb. confess.


Tertius
dies Litaniarum pridie Ascensionis, est feriatus.


IVNIVS
habet dies XXX.


Festum
Corporis Christi cum Oct. Fer. (Corpus Christi, el cuerpo de
Cristo
)


xj.
Sancti Barnabae Apost. & Onuphrij Conf. (Bernabé, Onofre)


xiij.
S. Antonij Paduensis Confes. (San Antonio de Padua, Padova)


xxiiij.
Nativitas S. Ioannis Baptistae, colitur, & jeiunium. (dijú,
ayuno
)


xxix
SS. Petri, & Pauli, Apost. colitur & jeiunium. (San Pedro
y San Pablo. Pere, Pera, Pietro, Petro, Petrus, Petrvs : tú eres
piedra...; Pablo : Saulo, Saúl o Saul, Pablito, Pau, Paul, Paúl;
Pol: Hipólito, Ypolit, como en Areñs, Arenys, Areñys, Arenes, de
Lledó, Matarraña, Matarranya, Matarramam, Teruel, Terol
)


xxx.
S. Martialis Episcop. (Marcial arzobispo)


IVLIVS
habet dies XXXI.

ij.
Visitatio Beatae Marie Virginis.


x.
Sancti Christophori Martyris. (Cristóbal, Cristòfor,
Cristophoro, Cristoforo
)


xiiij.
Sancti Bonaventurae Doct. Confess. (Buenaventura, Bonaventura,
buena ventura
)


xvj.
Festum Beatae Mariae Montis carmeli.


xvij.
Sancti Alexij Confessoris.


xx.
Sanctae Margaritae Virg. & Mart.


xxj.
Sanctae Praxedis Virg. & Mart.


xxij.
Sanctae Mariae Magdalenae. (Malena, María Magdalena, típico en
Mallorques
)


xxv.
S. Iacobi Apost. Patron. Hisp. (Santiago apóstol, Iacobi,
Iacobus, Jacobo, jacobeo, xacobeo, Jaime, Jacme, Jaume, Iaume, Iavmes (Vidal maior), Yago, Thiago, Tiago, Chaume, etc.
) colitur. & iejun.


xxvj.
Sanctae Annae Matris B. Mariae. (Santa Anna, Ana, madre de María,
Ann+e con rabito : ae, Anne, Hanna, etc.
) colitur.


xxxj.
Sancti Ignatij Loiolae Confessoris. (San Ignacio de Loyola)


AGVSTVS
habet dies XXXI.


j.
Sanctorum Petri, & Felicis Martyrum.


ij.
Sanctae Marie Angelorum.


iiij:
Sancti Dominici Confessoris.


vj.
Transffiguratio Salvatoris.


x.
Sancti Laurentij. Mart. (Lorenzo, Lorenço,
Llorens, Llorenç,
Laurentio, Laurentius) colitur, & jeiun.


xij.
Sanctae Clarae Virginis. (Clara)


xv.
Assumptionis Beatae Mariae. Colitur, & jeiunt. (Asunción)


xvj.
Sancti Rochi Confessoris, & Sancti Hyacinthi Conf.
xix.
Sancti Magini, & S. Ludovic Eopiscopi. (Ludovico, Luis,
Lluïs, Lluís, Louis, Loys, Loís, etc, Episcopi, episcopo : obispo
)


xx.
Sancti Bernardi Abbatis.
xxiiij. Sancti Bartolomei Apost. (Tolo,
Bartolo, Bartolomé, Bertomeu, Bart, etc.
) colitur, & jeiuni


xxviij.
Sancti Augustini, Episcopi Conf. Doct. (Agustín, Agustí,
Augusti, etc.
)


xxix,
Decollatio Sancti Ioannis Baptistae. (de+coll,
cuello, degollar, degüello, degollació, Sant Joan, Ioannis, Johan,
Juan, Baptiste, Baptista, San Juan Bautista
)


SEPTEMBER
habet dies. XXX.


Vindemiarum
feriae per totum Septembrem. (vendimia, verema, brema)


viij.
Nativitas Beatae Mariae Virginis. Colitur.


x.
Sancti Nicolai Tolentinatis Confess. (Nicolás, Nicolau,
Nicholau, Nicola, Nikola, Nicholai, etc.
)


xiiij.
Exaltatio Sanctae Crucis. (Exaltación de la Santa Cruz)


xxj.
Sancti Mathei Apostoli. Colitur, & jeiun. (Mateo, Matheo,
Mateu, Matheu, si naix o neix dona, no li fiqueu Mateula.
)


xxvij
Sanctorum Cosmae, & Damiani martyrum. (Cosme, Cosma, Damián,
Damià
)


xxix.
Dedicatio Templi Sancti Michaelis Archangeli Romae in summo Circo.
Colitur.


xxx.
Sancti Hieronymi Confessoris Doctoris. (Jerónimo,
Hieronimo, Hyeronimo, etc...
)


OCTOBER
habet dies XXXI.


j.
Dedicatio templi sedis Majoricarum. (templo,
temple, seu de Mallorca, catedral
)


iiij.
Festum Sancti Francisci Confess. (Cesc, Cesca, Xesc, Xesca,
Francesc, Francesch, Francisco, Quico, Kiko, Paco, Paquito, Paca,
Paquita, Ciscu, Siscu, Fran, Francisquito, etc...
)


xj
Sancti Brunonis Confessoris. (Bruno, Bruna)


xv.
Beatae Theresiae de Iesus, Virginis. (Santa Teresa de Jesús;
Teresia, Tere, Theresa, etc...
)
xviij. Sancti Lucae Evangelistae. (Lucas evangelista, Luca, Lluch, Lluc, Luch, Luka, etc...)


xxj.
Sanctorum Vrsulae, & sociarum Virginum Martyrum. (Úrsula,
Ursula
)


xxviij.
Sanctorum Simonis, & Iudae, Apostolorum. Colitur, & jeiunium.
(Simón, Judas)


NOVEMBER
hebet dies XXX.


j.
Festum Omnium Sanctorum. Colitur, & jeiun. (Todos los Santos,
Tots los Sants, Sans
)


ij.
Commemoratio Omnium Fidelium Defunctorum. (Conmemoración de todos
los fieles difuntos
)


iiij.
Sancti Caroli Borromei Confess. (San Carlos Borromeo;
Karlos, Charles, Charlie, Carles, Karles, Carlitos, Carolus, Karolus,
etc...
)


ix.
Passio Imaginis (Imagjnis) Christi Domini Salvatoris.


xj.
Sancti Martini, Episcopi Turonens. (Martín, Marti, Martino,
Martí, Martinet, Martina, Martinica, etc..
)


xij.
Sancti Didaci Confess. (Didac, Dídac, Diego, Diago)


xix.
Sanctae Elisabet Reginae Vngariae. (Santa Elisabet reina de
Hungría; Lisa, Elisa, Elisabeth, Isabel, Isa, Elizabet, Isabella,
Bella, Lizbet, Lizbeth, Elisabeta, Elisabetta, Betta, etc...
)


xxj.
Presentatio Beatae Marie Virginis.


xxv.
Sanctae Catharinae Virginis, & Martiris. (Catarina,
Caterina, Catalina, Cati, Caty, Cathy, Catherin, Ekaterina, etc...
)


xxx.
Sancti Andreae (Andre + e con rabito) Apostoli.
Colitur, & jeiuni. (Andrés apóstol, André, Andrea, Andreas,
Andrei, Andresín, etc...)



DECEMBER habet dies.
XXXI.


j.
Sancti Eligij Episcopi Noviomensis.


ij.
Sancti Francisci Xavier Confess.


Iiij.
Sanctae Barbarae, Virginis, Martiris. (Bárbara, Barbara,
Barbera
)


vj.
Sancti Nicolai, Episcopi, & Confess.


vij.
Sancti Ambrosij Episcopi Doct. & Confess.
viij.
CONCEPTIONIS B. MARIAE VIRGlN. IN PRIMO INSTANTI. Colitur.


xiij.
Sanctae Lutia, Virginis, & Martyris. (Lucia, Lucía,
Llúcia, etc...
)


xviij.
Beatae Mariae Virginis Expectatio, partus.


xxj.
Sancti Thome Apostoli. Colitur, & jeiuni.


A
die Nativitatis Domini, usque ad festum Sancti Iuliani sunt Feriati.


XXV.
Nativit. Domini Nostri IEsu-Christi. colitur, & jeiuni.
(casi todo el mundo hace ayuno el día de Navidad, Nadal,
Nativitat, Nativitas, etc...
)


xxvj.
Sancti Stephani Protomart. Colitur.


xxvij.
Sancti Ioannis Apost. & Evangelist. Colitur.


xxviij.
Sanctorum Martirum Innocentium. Colitur.


Xxxj.
SS. Sylvestri, & Columbae.... colitur.
Ista
die fuit capta haec Insula Majoricarum Anno Domini M. CC.
XXX.

(Este día fue capta, capturada, conquistada, la isla
de Mallorca, Año del Señor 1230.
)


(Dibujos,
cenefa
)

domingo, 21 de julio de 2019

EL NACIMIENTO DE LOS ESPARZA

141. EL NACIMIENTO DE LOS ESPARZA (SIGLO XI. PAMPLONA)

 
EL NACIMIENTO DE LOS ESPARZA (SIGLO XI. PAMPLONA)
 
 
En el año 1076, tuvo lugar en el limítrofe reino pamplonés una grave y profunda crisis política, en cuyo origen estaban involucrados los hermanos de su rey Sancho IV, los llamados infantes Ramiro y Ramón.
La actitud belicosa de ambos fue tal que acabaron despeñando a su hermano en Peñalén, con la pretensión de sucederle en el trono. Ante aquel criminal proceder, los pamploneses sopesaron las distintas alternativas posibles para tratar de salir de la crisis, aunque ninguna de las barajadas pasaba por nombrar como sucesor a alguno de los hermanos asesinos.
 
Por fin, tras largas deliberaciones, decidieron proponer como rey de Pamplona al monarca aragonés Sancho Ramírez, descendiente directo de la familia real pamplonesa. Aceptó éste y cuando le alzaron como rey, a la manera que acostumbraban los navarros, tenía veinticinco años y hacía seis que gobernaba en Aragón. Ambos reinos permanecerían unidos y caminarían juntos hasta la muerte de Alfonso I el Batallador.
 
Juró el rey Sancho Ramírez, como era preceptivo, que guardaría y haría guardar los fueros, las
observancias y las costumbres vigentes en Pamplona, e inmediatamente adoptó medidas encaminadas a tratar de cortar de raíz cualquier posible brote de resistencia, de modo que expulsó de sus tierras tanto al infante fratricida don Ramón como a todos aquellos que se habían declarado de su parcialidad.
 
Fueron momentos tensos y difíciles, pero, según la tradición, de este momento histórico concreto arrancan aquellos que se llamaron y tuvieron por sobrenombre el de Esparza, origen posterior del apellido Esparza, porque fueron echados y «esparcidos» del reino pamplonés para que en él se recuperara la paz perdida, como así sucedió en efecto.
 
[Ubieto, Agustín, Pedro de Valencia: Crónica, págs. 101-102.]
 
El Reino de Pamplona en su auge bajo Sancho el Mayor (de 1029 a 1035)
El Reino de Pamplona en su auge bajo Sancho el Mayor (de 1029 a 1035)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

  • Besga Marroquín, Armando (Julio de 2003). «Sancho III el Mayor, un rey pamplonés e hispano». Historia 16 (327).

  • Collins, Roger (1989). Los vascos. Madrid: Alianza Editorial.
    ISBN 84-206-2592-2.
  • Jimeno Jurío, José María (2004). ¿Dónde fue la Batalla de "Roncesvalles"?. Pamplona: Pamiela. ISBN 84-7681-392-9.
  • Fortún Pérez de Ciriza, Luis Javier (1993). «El Reino de Pamplona y la Cristiandad Occidental». Historia Ilustrada de Navarra. Pamplona: Diario de Navarra. ISBN 84-604-7413-5.
  • Fortún Pérez de Ciriza, Luis Javier (2000). «La quiebra de la soberanía navarra en Álava, Guipúzcoa y el Duranguesado (1199-1200)». Revista internacional de estudios vascos 45 (2): 439-494. ISSN 0212-7016.
  • Lacarra y de Miguel, José María (1972). Historia política del reino de Navarra: Desde sus orígenes hasta su incorporación a Castilla. Pamplona: Caja de Ahorros de Navarra. OCLC 626529586.
  • Martín Duque, Ángel J. (1993). «Génesis del reino de Pamplona». Historia Ilustrada de Navarra. Pamplona: Diario de Navarra. ISBN 84-604-7413-5.
  • — (2002). «Vasconia en la Alta Edad Media: Somera aproximación histórica». Príncipe de Viana (Año 63, Nº 227): 871-908. ISSN 0032-8472.
  • — (2002). «Definición de espacios y fronteras en los reinos de Asturias-León». Coord. J.I. de la Iglesia Duarte y J.L. Martín Rodríguez. Los espacios de poder en la España medieval: XII Semana de Estudios Medievales, Nájera, del 30 de julio al 3 de agosto de 2011: 315-339. ISBN 84-95747-24-3. (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
  • Martínez Díez, Gonzalo (2005). El Condado de Castilla (711-1038): la historia frente a la leyenda. 2 tomos. Valladolid. ISBN 84-9718-275-8 (obra completa), ISBN 84-9718-276-6 (vol. 1), ISBN 84-9718-277-4 (vol. 2) |isbn= incorrecto (ayuda).
  • — (2007). Sancho III el Mayor Rey de Pamplona, Rex Ibericus. Madrid: Marcial Pons Historia. ISBN 978-84-96467-47-7.
  • Miranda García, Fermín (1993). «Del apogeo a la crisis». Historia Ilustrada de Navarra. Pamplona: Diario de Navarra. ISBN 84-604-7413-5.
  • Serrano Izko, Bixente (2006). Navarra. Las tramas de la historia. Pamplona: Euskara Kultur Elkargoa. ISBN 84-932845-9-9.
 
El reino de Pamplona fue una entidad política creada en el Pirineo occidental en torno a la ciudad de Pamplona en los primeros siglos de la Reconquista. Su nombre se menciona en los Annales regni Francorum.​ La expresión se siguió utilizando hasta que Sancho VI de Navarra cambió su título de Pampilonensium rex (en español o castellano: rey de los pamploneses) por el de Navarrae rex (en español, rey de Navarra).
Historiográficamente también se emplean las expresiones condado de Pamplona (durante la época de los reyes navarro-aragoneses) y reino de Nájera o reino de Pamplona-Nájera (a partir de 925, tras la conquista de Nájera, la consolidación del reino de Nájera y el reinado de García Sánchez I de Pamplona).
 
La civitas romana de Pompaelo había sido la principal ciudad del impreciso territorio atribuible al pueblo de los vascones, hasta la fundación de Victoriacum por los visigodos (581). Durante el último tercio del siglo VIII, Carlomagno, el rey de los francos, llevó a cabo expediciones en el territorio surpirenáico para crear una marca fronteriza meridional (la posteriormente denominada Marca Hispánica) en el territorio entre los Pirineos y el Ebro que contrarrestara al emirato de Córdoba. Tras el fracaso inicial de tales intentos de expansión, se logró a principios del siglo IX la creación en la parte occidental de los Pirineos de un condado que subsistiría unos diez años. A partir de entonces, de nuevo bajo el control de las autoridades cordobesas (ya con la denominación de emirato de Córdoba), se organizó hacia 824 el reino de Pamplona bajo la dirección de Íñigo Arista, su primer rey, y con el apoyo de sus aliados muladíes de los Banu Qasi, señores de Tudela, y del obispado de Pamplona.
 
En el siglo X el reino de Pamplona rompió con Córdoba e inició su expansión tanto militar como diplomática con alianzas selladas con matrimonios de los monarcas y nobles. De esta forma tenía lazos familiares muy próximos con el vecino reino de León. La dinastía Arista-Íñiga, fundadora del Estado, terminó con Fortún Garcés (870-905) quien, según la tradición, abdicó y se retiró al monasterio de Leyre. Fue sustituida por la dinastía Jimena, que comenzó con Sancho Garcés I de Pamplona (905-925) y cuyo reino se denomina tanto reino de Pamplona como reino de Navarra. 

Sancho Garcés I y su hijo, García Sánchez I, desarrollaron una labor de repoblación y favorecimiento de las nuevas tierras y de los monasterios allí existentes.
Sancho Garcés II y García Sánchez II el Temblón se vieron obligados a capitular ante Almanzor y a pagar tributos al califato de Córdoba.
 
Con Sancho III el Mayor (1004-1035) el reino de Pamplona alcanza su mayor extensión territorial abarcando casi todo el tercio norte peninsular. Antes de morir (1035) dividió sus territorios entre sus hijos:
su primogénito, García Sánchez III, reinó en Pamplona y heredó algunas tierras en Aragón y Castilla;
Fernando I de Castilla obtuvo gran parte del condado de Castilla;
Ramiro I de Aragón recibió tierras en Aragón y Navarra; y Gonzalo en Sobrarbe y otros puntos distantes de Aragón.
De este reparto surge la nueva estructura política del siglo XII con los reinos de Navarra, Aragón y Castilla.
 
El reino de Pamplona estuvo incorporado entre 1076 y 1134 a los territorios aragoneses. Se segregó en el reinado de García Ramírez y en el de Sancho VI de Navarra (1150-1194) pasó a llamarse reino de Navarra.
 
Como recuerda el hispanista Roger Collins, los testimonios que se conservan de la época son muy escasos, de manera que no existe un consenso entre los especialistas para discernir el número preciso de monarcas y la duración de sus mandatos, como tampoco sobre la extensión de su territorio e influencia.
 
Si bien durante mucho tiempo se ha afirmado que el germen del Reino de Pamplona es el Ducado de Vasconia, hoy esta afirmación parece descartable, en primer lugar, porque la misma existencia histórica del supuesto ducado es puesta en tela de juicio.​
Este ducado, transcrito también en latín como Wasconiae, fue -suponiendo que fue real- una entidad de la Alta Edad Media constituida hacia el 601-602 por los reyes francos merovingios sobre la base territorial de la circunscripción o ducatus de la provincia bajoimperial romana de Novempopulania, en la antaño provincia augustiniana de Gallia Aquitania, y que se extendía desde el sur del curso bajo del río Garona hasta la vertiente continental de los Pirineos.
 
Pero parece inverosímil que una población tan abrumadoramente rural y dispersa como la vasca de la época fuera capaz de articular formas políticas tan complejas. En este sentido, es significativo que el reino de Pamplona surgiera a partir de una ciudad cuyo propio nombre en vascuence -Iruña, "la ciudad"- da fe de que se trataba de la única ciudad de toda la región. Así pues, parece más acertado afirmar que el futuro reino de Navarra fue el resultado de un indudable origen indígena vasco, pero también de una base urbana y heredera de la Hispania romana (conviene recordar que Pamplona fue fundada por Pompeyo el Grande, de quien toma el nombre). A partir de la alianza entre estas dos realidades históricas y culturales o de la lenta asimilación de ambas, la tradición rural de los vascones y la tradición urbana e hispanorromana -y más tarde hispanogoda- de la ciudad de Pamplona, se fue decantando con el tiempo la personalidad del reino pamplonés. La evidencia indica que esa alianza entre dos mundos enfrentados -el agro vascón y la ciudad hispanogoda- fue posible por la necesidad de sumar fuerzas frente a un poderoso enemigo común: Al-Ándalus.
 
Carlomagno, con el proyecto de defender y dilatar el orbe cristiano, realizó una expedición con la intención de ocupar Zaragoza y debilitar al emir cordobés. Esta expedición fue un fracaso y en su retorno destruyó los muros y la ciudad de Pamplona​ para que no se pudiera rebelar. Al pasar por el Pirineo, su retaguardia fue sorprendida y aniquilada por los vascones en la llamada batalla de Roncesvalles el 15 de agosto del 778. El emir cordobés con sus fuerzas armadas recuperó su poder en Zaragoza en el 781, luego en la comarca de Calahorra, dirigiéndose a tierras vasconas y en Pamplona fue acatado por Jimeno el Fuerte. En el 806 la aristocracia pamplonesa se fue organizando en oposición al califato e incorporándose al Imperio carolingio de Ludovico Pío, sin conocer los términos de esta mutación política. La marca hispánica carolingia de la "Navarra nuclear" era un condado de unos 4000–5000 km² y sólo debió de tener un único conde, Velasco al-Yalasqí, ya que en el 816 se produjo el derrumbamiento de estas marcas en el Pirineo occidental, siendo por tanto efímera y sin cambios profundos. Mientras, Álava entró en la órbita de la monarquía asturiana cuando el príncipe Fruela I venció a los rebeldes vascones, capturó a la que sería su futura esposa, Munia y convirtió este territorio en el baluarte oriental de la monarquía asturiana y manteniendo la descripción de vascones para sus habitantes.
 
Tras la enérgica reacción sarracena, se volvió a instaurar el sistema de obediencia indirecta a Córdoba, considerándose que se establece el Reino de Pamplona con su primer rey Íñigo Arista, que contaba con el apoyo de los Banu Qasi de la ribera. Debía tributar al emir de Córdoba, pero mantenía su propio gobierno y la religión cristiana.​
En los testimonios árabes lo presentan como «señor, conde o príncipe de los vascones (bashkunish)» y, por tanto, es dudoso que fuera considerado en la época como rey (al igual que sus dos descendientes primeros), dado que el territorio era pequeño, como el de un condado, y con una única sede episcopal.​ Esta sumisión era mantenida mediante expediciones armadas punitivas, sin intención, al parecer, de querer mantener una ocupación permanente.​ El territorio era de unos 5000 km² entre las cumbres del Pirineo occidental y los límites que daban las sierras exteriores. En el 824, tras la "Segunda batalla de Roncesvalles", Navarra y los territorios al sur del Pirineo se separan definitivamente del Ducado e inician su propio recorrido. Tras sofocar las revueltas de las fuerzas nobiliarias en Gascuña, el poder carolingio envía sus tropas a Pamplona capitaneadas por dos de sus condes, con el objeto de restaurar su soberanía sobre el territorio. En el retorno de su misión fueron sorprendidos y capturados en los Pirineos tras perder a su guardia armada de vascones o gascones a manos de los "pérfidos montañeses" (vascones cispirenaicos). El conde Eblo fue enviado a Córdoba como trofeo, y el conde Aznar fue puesto en libertad por ser gascón y ser considerado consanguíneo. En 853, el duque de Vasconia jurará por última vez lealtad a un soberano carolingio, iniciando posteriormente una dinámica regional fuera de los poderes centrales carolingios. Los títulos de duque de Vasconia y Aquitania se reunieron definitivamente en la figura de Guillermo VIII de Aquitania a partir de 1063.
 
El hijo de Íñigo Arista, García Iñiguez (851-882) y su nieto, Fortún Garcés (882-905), mantuvieron el mismo territorio sin realizar conquistas.
 
Tras arrebatar el poder a Fortún Garcés, Sancho Garcés I (905-925), hijo de Dadilde, una hermana del conde de Pallars Ramón I, y de García Jiménez, se alzó como rey,​ rompió los compromisos con Córdoba y extendió sus dominios por las tierras de Deyo, el curso del río Ega hasta el Ebro y más allá las comarcas de Nájera y Calahorra, éstas con la ayuda del rey leonés Ordoño II que produjeron la decadencia de la dinastía Banu Qasi. 
 
rey leonés Ordoño II
rey leonés Ordoño II
 
 
La respuesta del emir cordobés Abderramán III fue inmediata y realizó dos expediciones con la victoria en la batalla de Valdejunquera (Valjunquera en Teruel no). Aunque no pudo llegar a la cuenca de Pamplona, sí logró ocupar casi todo el territorio de la Rioja (923). En la siguiente campaña del emir en 924 llegó y arrasó Pamplona. El territorio de Calahorra se adjudicó íntegramente a Sancho Garcés, y por ese motivo casó a su hija Sancha con Ordoño II. Bajo su tutela también quedaron los condados de los valles de los ríos Aragón y Gállego hasta llegar al Sobrarbe.​
El límite occidental era con el reino ovetense de Álava y Castilla. Todo ello conformaba un territorio de unos 15 000 km².
 
 
Julio Asunción, mapa, batalla, Valdejunquera
 
 
 
A su muerte le sucedió García Sánchez I (925-970), menor de edad y tutelado por Jimeno Garcés, hermano del monarca y esposo de una hermana de Toda, la reina viuda. Se establecieron lazos matrimoniales con el reino de León, ya que la reina Toda casó a su hija Oneca con el rey Alfonso IV (924-931) y luego a Urraca con Ramiro II.

Por otra parte, el enlace matrimonial de García Sánchez I con Andregoto enlazaba el condado de Aragón. Sin embargo, este matrimonio fue disuelto por parentesco (primos hermanos), aunque Andregoto siguió ostentando el título de reina. Tras la ruptura, García Sánchez I se casó con Teresa Ramírez, posiblemente hija de Ramiro II de León. También se emparentaron con familias de nobles de los territorios dependientes del de León (Castilla, Álava y Vizcaya), como el conde castellano Fernán González casado primero con una hija de Sancho Garcés I y luego en nuevas nupcias con Urraca Garcés, hija de García Sánchez I; y Urraca Fernández, viuda de los reyes Ordoño III y Ordoño IV, que se casará con el primogénito y futuro heredero del reino.


Urraca Fernández, viuda de los reyes Ordoño III y Ordoño IV

 

Su heredero Sancho Garcés II (970-994) estuvo asistido por su hermanastro Ramiro. Siguió la política matrimonial con la dinastía gascona con el matrimonio de Urraca Garcés, ya viuda, con el conde Guillermo Sánchez, y para frenar las incursiones de Almanzor a una de sus hijas en 982.​ 

Campañas militares de Almanzor. En verde oscuro, territorios hostigados por el militar árabe. El mapa muestra las principales aceifas de Almanzor y las fechas en que se llevaron a cabo.

Campañas militares de Almanzor

 

Al finalizar el siglo X, Almanzor lanzaba incursiones en los reinos cristianos y al menos en nueve ocasiones entraron en territorio pamplonés. En el 966 se reanudaron los enfrentamientos, con la pérdida de Calahorra y el valle del río Cidacos.
Sancho Garcés II en coalición con las milicias del Condado de Castilla sufrió una derrota en Torrevicente (981), y tras ello intentó negociar con el fin de firmar la paz, primero entregando a una de sus hijas y posteriormente a su hijo. Tras el fallecimiento de Sancho Garcés II, en 994, Pamplona tuvo que rendirse tras realizar el califato una expedición. Otras incursiones se producirían con su sucesor García Sánchez II (994-1000), como la efectuada en el 999 en que Pamplona fue completamente arrasada,​ y en una de ellas se produciría su muerte, posiblemente en el año 1000.

La sucesión fue para el primogénito de unos ocho años de edad Sancho Garcés III (1004-1035), y ésta posiblemente estuvo tutelada por el Califato.​ Los primeros años parece que el reino fue dirigido por su tíos Sancho, y García Ramírez de forma sucesiva,​ y ya en el 1004 asumiría el trono con el asesoramiento de su madre Jimena Fernández. Las relaciones con Castilla se fueron fortaleciendo mediante lazos familiares. La muerte de Almanzor en 1002 y de su sucesor Abd al-Malik en 1008 iniciaron la decadencia del Califato de Córdoba con su división en taifas que Castilla aprovechó para aumentar su territorio, mientras que Sancho aseguró las posiciones en al frontera de la taifa de Zaragoza, en las comarcas de Loarre, Funes, Sos, Uncastillo, Arlas, Caparroso y Boltaña.​


https://es.wikipedia.org/wiki/Muniadona_de_Castilla
 
Antes de 1011 se casó con Muniadona, hija del conde de Castilla Sancho García.​ En 1016 realiza con su tío y suegro Sancho García un acuerdo en cuanto a límites entre el Condado de Castilla y el Reino de Pamplona y los ámbitos de expansión, quedando para Pamplona la expansión hacia el sur y el este, la zona oriental de Soria y el valle del Ebro, incluidas las comarcas zaragozanas.​ No hay documentación directa en cuanto a estos límites exactos.​ El territorio heredado del reino de Pamplona (regnum Pampilonensis) estaba formado por 15 000 km² de Pamplona, Nájera y Aragón con dos círculos de vasallos reales los señores pamploneses y los aragoneses tradicionalmente diferenciados.​
 
En 1017 apoyó a su tía la condesa Mayor de Ribagorza en litigios con su antiguo marido el conde de Pallars, que le aseguró los dominios y se expandió hacia la Ribagorza. En 1025, la condesa renunció al título, traspasándoselo al rey pamplonés, e ingresó en un monasterio.​ Tras la muerte del conde Sancho García, Alfonso V de León intentó restablecer su autoridad en la franja de los ríos Cea y Pisuerga.

Sancho III realizó un arbitraje casando a su hermana Urraca con Alfonso V (1023). En 1029 fue asesinado el García, conde de Castilla y sobrino de Muniadona, por lo que Muniadona se hizo depositaria del condado castellano que sería gobernado por su esposo Sancho III. La herencia del reino de León fue para un menor de edad, Bermudo III (1028), que implicó a Sancho III en la gobernabilidad de este reino, interponiéndose entre las discordias existentes entre el condado de Castilla y el Reino de León, mediante acuerdos matrimoniales. Así una hija de Sancho III, Jimena, se casó con el rey leonés, mientras que la hermana de éste, Sancha se casó con Fernando, segundo hijo de Sancho III y el que tenía encomendado el condado castellano.​ Para ayudar en esta gobernabilidad estuvo durante el año 1034 en tierras leonesas.

https://es.wikipedia.org/wiki/Labort
 
En la reorganización del reino, se supone que creó el vizcondado de Labort,​ entre 1021 y 1023, con residencia del vizconde en Bayona y el de Baztán hacia 1025, si bien no hay constancia documental de ello, ya que no hay ninguna mención ni alusión al vizcondado de Labort o a las tierras de la Baja Navarra en la documentación expedida por Sancho el Mayor.​

José María Lacarra escribía esto sobre esta teoría:

Pero debo confesar que para esta teoría tan bien forjada, no encuentro ninguna base documental. Si bien los nombres de los primeros vizcondes de Labourd pueden ser tenidos por navarros, no está comprobado su entronque con ninguna familia conocida de "seniores" navarros; ni en los documentos de Pamplona se cita nunca el vizcondado de Labourd o de Bayona, ni en los documentos de estas tierras se hace ninguna alusión a las "tenencias" o gobiernos que pudieran tener sus vizcondes en el reino de Pamplona. En resumen, ni hay pruebas de que Sancho el Mayor apoyara militarmente al duque de Gascuña contra el conde de Tolosa, ni que luego le despojara del vizcondado de Labort para entregárselo a su mayordomo, ni de que en vida de Sancho Guillermo realizara el menor acto de hostilidad contra él ni se atribuyera autoridad alguna sobre el ducado de Gascuña. Las relaciones entre ambos debieron ser de amistad, más estrecha que con el conde de Barcelona, dados los antecedentes y los lazos de parentesco que les unían.
 
Algunos autores defienden que, a la muerte del duque Sancho Guillermo, duque de Vasconia, el 4 de octubre de 1032, extendió su autoridad sobre la antigua Vasconia ultrapirenaica comprendida entre el Pirineo y el Garona, como comenzó a ser mencionado en sus documentos.​ Otros autores, como José María Lacarra, Gonzalo Martínez Díez o Armando Besga opinan lo contrario.​
 
Por el Norte, la frontera del reino pamplonés está clara, los Pirineos (caso de haberse extendido la autoridad de los reyes navarros hasta el Baztán, lo que es lo más probable, pero que no se puede acreditar hasta el 1066), y no se modificó. No es cierto, pese a todas las veces que se ha dicho, que Sancho III lograra el dominio de Gascuña (la única Vasconia de entonces, es decir, el territorio entre los Pirineos y el Garona, en el que la población que podemos considerar vasca por su lengua sólo era una minoría).
El rey navarro únicamente pretendió suceder en 1032 al duque de Gascuña Sancho Guillermo, muerto sin descendencia, lo que bastó para que en algunos documentos se le cite reinando en Gascuña. Pero la verdad es que la herencia recayó en Eudes.

https://es.wikipedia.org/wiki/Od%C3%B3n_II_de_Vasconia
 
Francia al inicio del siglo XI, cuando nació Eudes

Se puede decir que Sancho III realizó el primer Imperio Hispánico y fue denominado Rex Ibericus y Rex Navarrae Hispaniarum.

 
A su muerte en 1035 el reino de Pamplona había alcanzado su máxima extensión. Realizó un testamento que ha tenido una gran polémica historiográfica, considerando que repartió todo el territorio en tres reinos. Sin embargo Sancho III el Mayor siguió la tradición sucesoria reservando al primogénito García el reino de Pamplona, con el título real con todo su patrimonio a él anejo hasta entonces, Pamplona, Aragón y tierras de Nájera. El legado de su esposa Muniadona se debió de entregar de forma repartida entre los hijos legítimos. De esta forma García también recibió el territorio noreste del Condado de Castilla (Castella Vetula, la Bureba, Oca...) y el condado de Álava (las tierras vizcaínas, duranguesas y alavesas). Por parte de la herencia materna para Fernando, que ya tenía encomendado el condado de Castilla, recibió el resto de este territorio; Gonzalo el de Sobrarbe y Ribagorza, que debió estar supeditado al hermano primogénito, procedentes de los derechos de familia materna y de conquistas de su padre; y, por último, para el hermanastro Ramiro el condado de Aragón y ciertas poblaciones dispersas por la geografía pamplonesa, supeditado a García. La muerte precoz y poco aclarada de Gonzalo hizo que los territorios correspondientes pasaran a Ramiro. Por tanto, el patrimonio que ostentaba al subir al trono se concentraron en el primogénito García, mientras que el resto, herencia de su esposa Mayor o derecho de conquista, era de más libre disposición.
 
La política exterior del reino de Pamplona con García Sánchez III (1035-1054) estuvo marcada por la relación con sus hermanos. El conflicto armado de su hermano Fernando I, al que apoyó, con su cuñado Bermudo III de León produjo la muerte de este último en la batalla de Tamarón consiguiendo Fernando I la corona leonesa. Esta colaboración se mantuvo durante algunos años. Con el hermanastro Ramiro I de Aragón fue mejor y mantuvo la dependencia teórica del pamplonés, excepto un mal conocido enfrentamiento en Tafalla en 1043 y que fue favorable a García. La alianza entre ellos, y con Ramón Berenguer I, fue eficaz para presionar a la taifa de Zaragoza. Tras la toma de Calahorra en 1044, la frontera pasó a un periodo pacífico en las que se iniciaron relaciones comerciales con la dividida taifa.
 
Al conseguir Fernando I el reino de León, convirtió teóricamente a García Sánchez III vasallo de su hermano en lo relativo a los territorios del condado de Castilla que habían sido repartidos por parte de la herencia materna. Sin embargo, el pamplonés probablemente interpretó que esos territorios habían pasado a ser una extensión de su reino, colocando a distintos tenentes de su círculo nobiliario, desplazando a los locales que tenían intereses relacionados con Fernando I, además de realizar otras medidas políticas.​ Las relaciones se deterioraron hasta el punto de enfrentarse los dos hermanos en la batalla de Atapuerca en septiembre de 1054, donde murió el rey de Pamplona.​ La derrota en esta batalla hizo perder a Pamplona las tierras de Castella Vetula, la Bureba y parte de la cuenca del Tirón.
 
Sancho Garcés IV (1054-1076) fue proclamado rey y reconocido por su tío Fernando I, rey de León, en el mismo campo de batalla de Atapuerca. Tenía catorce años y fue tutelado en el gobierno por su madre Estefanía, que tenía gran habilidad política, y parece que también por sus tíos Fernando y Ramiro. Cuando murió la madre en 1058 empezó a destacar el difícil carácter del soberano que le granjeó la enemistad de la nobleza que para 1061 provocó un conato de rebelión. 

La muerte de Ramiro I de Aragón se produjo en 1063, y su hijo Sancho Ramírez inició un progresivo alejamiento del rey de Pamplona, haciéndose vasallo del papa en 1068, rompiendo, de esta forma, la soberanía del reino de Pamplona, para posteriormente proclamarse rey. Mientras tanto Sancho Garcés IV se alió con Al-Muqtadir de Zaragoza.​ Finalmente se produjo un complot que llevó al asesinato de Sancho Garcés IV al ser despeñado en Peñalén, junto a Funes, el 4 de junio de 1076, por parte de su hermano Ramón y su hermana Ermesinda. En el mismo también debieron de participar los dos reinos vecinos.​ Hasta el momento de su muerte el reino de Pamplona contaba con los territorios de Vizcaya, Álava y la Tierra Najerense.
 
Inmediatamente después el reino se lo repartieron sus dos vecinos.
El rey de León y Castilla Alfonso VI, primo de todos ellos, pasó a controlar La Rioja; el Señorío de Vizcaya, atrayéndose a Lope Iñiguez, a cambio de aceptar el señorío hereditario de Haro;​
Álava;
el Duranguesado;
una gran parte de Guipúzcoa y la orilla derecha del bajo Ega, al parecer con el apoyo de los linajes de la zona.​ Por su parte el rey aragonés, Sancho Ramírez, primo también por línea bastarda, hizo lo propio con el resto del territorio pamplonés, con el apoyo de la nobleza nuclear pamplonesa que le aceptó como rey.
De esta forma, el río Ega fue la frontera en la que quedó dividido el reino.​ Las pretensiones de Alfonso VI que se alentaron con la conquista de Toledo (1085), fueron frenadas por la derrota en la batalla de Zalaca (1085) contra los almorávides, lo que le llevó a reconocer a su primo Sancho Ramírez como rey de Pamplona, consiguiendo que le prestara vasallaje por un territorio del núcleo originario del reino, denominado "condado de Navarra".
Sancho Ramírez se centró entonces en expandirse al territorio musulmán en la zona de Ribagorza y con la toma de Arguedas (1084), con el que controlaba gran parte de las Bardenas. A la muerte de Sancho Ramírez, paso el reino a Pedro I (1094-1104) que siguió con la presión al Islam, tomando el Somontano, en cuanto al territorio aragonés, y en cuanto al pamplonés mantuvo el acoso a Tudela con la toma de Sádaba (1096) y de Milagro (1098).
 
Su sucesor, Alfonso I el Batallador (1104-1134), rápidamente llevó la frontera con el Islam al río Ebro. En 1109 se esposó con la hija de Alfonso VI de León, Urraca, con la intención de un gobierno conjunto de los reinos acordado en las capitulaciones matrimoniales. La incompatibilidad de caracteres de los cónyuges condujo a una guerra civil en Castilla.
Urraca y sus partidarios se hicieron fuertes en Galicia y en la parte occidental, coronando en 1111 al primer hijo del primer matrimonio de ésta, Alfonso Raimúndez. Gran parte de la nobleza castellana apoyó a Alfonso el Batallador que, al ver que era imposible unificar los dos reinos, se retiró conservando los territorios que le apoyaron, como fueron Vizcaya, Álava (reunidos en la junta de Argote​), Rioja y otros de Burgos.
Diego López I en 1116 se rebelará contra Alfonso I por la tenencia de Nájera y manteniendo de nuevo una posición pro castellana.
Alfonso I había designado a Fortún Garcés Cajal para retener dicha plaza en 1112, que la mantuvo hasta 1134. De nuevo el señor de Vizcaya, Diego López I, junto con el conde Ladrón Íñiguez, se rebelaron en 1124, por lo que el rey sitió Haro y Diego López I se exilió a Castilla, mientras que Ladrón Íñiguez se reconcilió con el Batallador convirtiéndose en señor de Álava. Cuando murió Diego López I, su hijo, Lope Díaz, en 1126 reconoció al nuevo rey de Castilla, Alfonso VII, que estaba reivindicando los territorios vascos y la Rioja.
 
Por otra parte se tomó Zaragoza (1118) con apoyo de nobles y tropas procedentes del Mediodía francés y de todo el territorio del reino pamplonés, incluidos los territorios occidentales, y aragonés. Inmediatamente después cayó Tudela, el 25 de febrero de 1119, y Tarazona, y luego Calatayud y Daroca.
 
Tras el fallecimiento de Urraca en 1126, su hijo Alfonso VII concentró sus pretensiones en el territorio de Alfonso el batallador. En 1127 mediante mediación se acordó el Pacto de Támara, con el fin de evitar el enfrentamiento de las tropas de Pamplona y Aragón con las castellano-leonesas. En este pacto Alfonso el Batallador renunciaba al título de emperador y se delimitaron las fronteras entre los reinos de Castilla y los de Pamplona y Aragón con devolución de alguno de los territorios a Castilla, retirada ésta que Alfonso I efectúo con lentitud.​ En este pacto quedaba en territorio pamplonés los de Vizcaya, Álava, Guipúzcoa, Belorado, Soria y San Esteban de Gormaz.
 
Asedió Bayona, que estaba en manos de Inglaterra, en los años 1130-1131 sin llegar a tomarla. Por otra parte, en Aragón tras conquistar Mequinenza (1132) se centró en la toma de Fraga, que fracasó tras un asedio de un año de duración, gravemente herido se retiró y murió dos meses después por complicaciones de las heridas, el 7 de septiembre de 1134. El territorio por él controlado había pasado de 24 000 km² a unos 52 000 km², de ellos 8 000 ante Castilla para la monarquía pamplonesa y más de 20 000 km² a los almorávides. La muerte sin hijos legítimos y con un testamento que dejaba a las órdenes militares los dos reinos, era algo imposible de cumplir tanto por la nobleza aragonesa como por la pamplonesa ​y esto marcaría la separación de nuevo entre el reino de Pamplona y Aragón.​ En Aragón se coronó a Ramiro II, un hermano de Alfonso el Batallador, mientras que en el territorio pamplonés la nobleza optó por García IV Ramírez (1134-1150), vástago de la dinastía Jimena.
García Ramírez tuvo que someterse al vasallaje del rey castellano, pero su hijo Sancho VI de Navarra aprovechó la minoridad de Alfonso VIII de Castilla para sacudirse el vasallaje y se intituló como Rex Navarre.
 
 
Batalla de Valdejunquera:
 
La batalla de Valdejunquera o Campaña de Muez fue un combate librado el 26 de julio del año 920 entre el ejército del emir cordobés Abderramán III y el formado por las fuerzas conjuntas de los reyes Ordoño II de León y Sancho Garcés I de Pamplona, que tuvo lugar en la fortaleza de Muez en el valle de Junquera, situado a unos 25 km al suroeste de Pamplona.

No confundir con Valjunquera, Teruel.
 
Abderramán salió de Córdoba el 4 de julio, para dirigir una campaña de castigo por la derrota musulmana por parte de la coalición navarro-leonesa en la batalla de Castromoros, y tras tomar la plaza de Calahorra se dirigió hacia la capital del reino navarro. El rey de Navarra aguardaba dentro de Arnedo, pero viendo que las tropas musulmanas, después de tomar Calahorra, se dirigían hacia su capital, se apresuró a ir al norte y unir sus tropas con las del rey de León, quien venía en su ayuda. Los moros siguieron a Viguera, donde derrotaron a las primeras fuerzas conjuntas que les opusieron Ordoño y Sancho, llegando por fin a Muez, en el valle de Junquera, lugar situado a unos 25 km al suroeste de Pamplona. En la subsiguiente batalla, el 26 de julio de 920, el emir cordobés derrotó nuevamente a las escasas huestes reunidas por leoneses y navarros, quedando cautivos los obispos de Tuy y Salamanca, Dulcidio y Hermogio. Los supervivientes se refugiaron en las fortalezas de Muez y Viguera, que fueron cruelmente asediadas por el emir andalusí. Tras tomar las plazas, todos los cautivos fueron degollados, y, finalmente, arrasó los campos antes de volver a Córdoba.
 
De tal descalabro se culpó a los condes castellanos Nuño Fernández, Abolmondar Albo y su hijo Diego, y Fernando Ansúrez, por no haber acudido al combate. Convocados por el monarca en el lugar de Tejar, a orillas del Carrión, los condes fueron apresados y encarcelados (aunque según la tradición fueran muertos). En cualquier caso, debieron ser liberados poco tiempo después, ya que la documentación los presenta actuando con normalidad.
 
El emir logró una incuestionable victoria el 26 de julio, procediendo seguidamente a devastar los territorios próximos hasta que el 26 de agosto dio la orden de regresar al emirato.
 
El historiador y experto en castillos Iñaki Sagredo hace referencia a esta batalla en un trabajo relacionado con las defensas del reino de Pamplona publicado en el 2008. En sus conclusiones anota que hay un claro error a la hora de situar el lugar de la batalla en Muez, localidad situada en el valle de Güesalaz, zona próxima a la Cuenca de Pamplona. Analizando las etapas, zona del combate y toponimia, este autor sitúa el lugar de la batalla en las proximidades de Mues, no lejos del desfiladero del Congosto, en las campas de la Berrueza o en las cercanías de Los Arcos.
 
Pérez de Urbel, Justo (1945). Historia del Condado de Castilla. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Sagredo Garde, Iñaki (2008). Navarra. Castillos que defendieron el Reino. Tomo IV. Ed. Pamiela.
ISBN 978-8476815991.


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