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lunes, 13 de julio de 2020

CAPÍTULO XLI.


CAPÍTULO XLI.

Del estado en que quedaron las cosas en Cataluña. Venida de algunas familias ilustres, y muerte de Otger Catalon.

Quedaron tan quebrantadas y flacas las fuerzas de los cristianos en España, después de su pérdida, que parecía que jamás habían de cobrar su antiguo valor y brío; pero Dios, que siempre miró estos reinos con ojos de piedad, preservó hombres valerosos y nobles que, recuperándolos y echando los moros de ella, la volvieron a mejor estado de lo que antes tuvo, alentando el espíritu de aquellos antiguos españoles que tan retirados estaban, por no poder prevalecer contra los infinitos moros que cada día venían de África, y como langostas tenían cubierta, destruida y asolada toda la tierra.
Fue tan general esta desdicha, que fue común a todos los reinos de España, donde vivían los moros con tanto reposo, como si los heredaran de sus abuelos o mayores. No fue Cataluña de los menos afligidas y trabajadas provincias; salváronse los godos que en ella quedaron, unos en la ciudad de Barcelona, viviendo en su ley, permitiéndoselo los moros, con quien habían hecho concierto, dando por esto buenas pagas y tributos; y otros por los desiertos y montañas más ásperas de Cataluña y más vecinas de Francia; y allá escondidos, como una pequeña centella bajo la ceniza, aguardaban tiempo oportuno para echar el resplandor que en sí tenían escondido y dar muestras de él.
Los montes Pirineos, harto conocidos en España y Francia, fueron abrigo a muchos; y la vecindad de Francia los consolaba a todos, porque de solo aquel reino confiaban, como siempre, favor y amparo. Pasó allá la mayor parte de la nobleza de Cataluña, donde aguardaba tiempo y ocasión para volver a sus antiguos solares y casas. Los que vivían en los Pirineos cada día crecían en número y armas, el valor no les dejaba reposar, hacían algunas salidas y daños a los moros vecinos, y luego se retiraban a las montañas, donde no podían ser inquietados de ellos, porque la aspereza y fragosidad de la tierra lo impedía (y el frío). Los moros, que ya llevaban esto a mal, se quejaron a sus adalides y capitanes, pidiéndoles que se hiciese algún castigo y demostración en aquellos cristianos, que tan mala vecindad causaban. Su capitán se llamaba Monyos, y era señor de Cerdaña, y temían los moros que aquellas correrías parasen en numerosos ejércitos, y que así como inquietaban a los vecinos, no les inquietasen los demás reinos que aquellos poseían en España: quisieron castigarlos, pero no fueron poderosos para ello, ni para impedir el daño que cada día les causaban. Era también grande el temor que tenían los cristianos, de que el poder y muchedumbre de moros que les echó de España, no les sacara de aquellos montes; pero la aspereza de ellos y la vecindad de Francia les animaba, y mucho más cuando entendieron que Carlos Martel, mayordomo mayor de la casa real de Francia, por haber vencido a sus enemigos, estaba reposado y sin guerras ni cuidados domésticos que le diesen pena. Fueron allá a pedirle socorro, y le representaron el daño que se le esperaba a su rey de la ruin vecindad de los moros, y la utilidad de echar enemigos tan cercanos y enfadosos, de quien no se podía esperar sino todo mal. Vivía en servicio del rey un capitán famoso, llamado Otger Gotlant, que gobernaba cierta parte de Francia, llamada los Campos Catalaunos, entre Tolosa y Burdeos, y hoy los llaman les Catalens de *Catalons, donde, en el año 452, fue vencido el fiero rey Atila, y quedaron por moradores los Catos y Alanos, gentes septentrionales bárbaras, de quien dicen tomó este principado de Cataluña el nombre, llamándose antes España Tarraconense Citerior. A este Otger se acogieron los cristianos, rogándole que como otro Moisés, les acaudillase y librase de la servidumbre y pesado yugo de tantos Faraones. No fue necesario pedirlo muchas veces, porque el blasón de tan buena obra le movió a tomar de buen ánimo una empresa tan santa y pía como era echar la morisma de Cataluña y poner en libertad los cristianos que en ella quedaban. Llegó a ella con poderoso ejército, llevando consigo la gente más lucida de Cataluña, que en las calamidades pasadas se habían pasado a Francia, con las reliquias y riquezas que pudieron llevar. Los más principales en linaje y poder fueron aquellos varones que Marineo Siculo quiere fuesen alemanes, no siendo sino godos y descendientes de familias nobilísimas de aquella nación, de quien descienden hoy muchos linajes y familias ilustres y nobles en Cataluña. Vinieron con ánimo de sacar los moros de sus propias casas y heredamientos, de donde años atrás les habían expelido, y volver a ellos. Entraron en Cataluña por las riberas del río Garona, que nace en ella y desagua en el mar Océano, y por el valle de Aran y puerto de Piedras Blancas, y pararon en la tierra que después se llamó marquesado de Pallars, donde se apoderaron de algunos castillos fuertes, como era Valencienes, Esterri y otros. Los que no pararon en Pallars pasaron más adelante; pero jamás dejaban los montes, que no estuviesen seguros de la tierra por do habían de pasar. Llegaron de esta manera a la ciudad de Urgel, que la hallaron poblada de cristianos, cuya ciudad está en lo más alto y áspero del Pirineo, y por esto se pudieron mejor conservar en ella, sin que llegasen los moros, y nunca les faltaron obispos y prelados; y según parece en memorias de aquella Iglesia, después de Teuderico, que fue el último obispo de quien hablamos, hallo a Estéfano, que fue obispo diez y nueve años, y a Dotila, que lo fue seis. Acudieron los de la ciudad de Urgel al refresco y regalo de aquel valeroso ejército, proveyéndole con gran puntualidad de todo aquello que pudieron. Reforzáronse de manera, que tuvieron ánimo para mayores empresas de las que hasta aquel punto tenían pensadas, cada día acudía gente; y las fuerzas se aumentaban de manera, que pudieron emprender conquistas mayores. Bajaron a lo llano, habiendo dejado las mujeres y los niños, y todo lo que les podía ser estorbo a los intentos que llevaban, en la Seo de Urgel, porque no había otra población de cristianos, en que con mayor seguridad, pudiesen quedar. Bajados a lo llano y atravesando por Cataluña, fueron a poner cerco a Empurias, que era pueblo muy principal y rico, y acudieron a favor de los cercadores todos aquellos cristianos que vivían derramados por aquellas montañas vecinas. Era el tiempo riguroso y grande el frío, (la mayoría de moros no lo soporta) y Otger aún no había experimentado los aires y clima de la tierra: estaba en medio de sus enemigos; las vituallas faltaron, sintióse hambre, siguiéronse enfermedades, y luego muertes. La más sentida fue la de Otger, el cual, viéndose cercano a sus postreros días, nombró sucesor y señaló capitán general de aquellas huestes al famoso Dapifer de Moncada, su primo, y uno de los compañeros que con él habían venido. Depositaron el cuerpo de Otger en el monasterio de San Andrés de Exalada, (Eixalada) que en aquella ocasión se fundó a las riberas del río Tech, cuyas avenidas le amenazaban ruina y obligaron a que, dejando aquel sitio, se buscase otro: este fue en el valle de Coxá, donde, so invocación del arcángel san Miguel, patrón y tutelar de la casa de los condes y condado de Urgel, y san Germán, se edificó, que dura el día de hoy con abad y monjes claustrales del orden de san Benito, que viven en él. Aquí fueron trasladados los sepulcros y huesos y todo lo que había en el monasterio de San Andrés, y entre otras antiguallas que se conservan, es el epitafio o inscripción del sepulcro de Otger, que da prueba y testimonio de lo que tengo referido, y dice de esta manera:

DUCIS OTHIGERII CRUCIS CHRISTI AMICI VERI
SUBTUS IN HAC FOSSA QUIESCUNT CORPUS ET OSSA.
PROLES THODBERTI BAVARI MARTIS EXPERTI (Bavari, Baviera, Bayern?)
FUIT ET IN VITA EUM TIMUIT ISMAELITA.
OB CAUSAM LEGIS DEI TUM JUSSU REGIS
ARMA FERENS SAEVA STIPATUS MAGNA CATERVA
SODALIUM BENE TRANSIVIT JUGA PYRENNE
POST AQUITANIAM QUAERENDO TERRAM HISPANIAM.
GERENDO BELLUM TUTAVIT PALLAS URGELLUM
CAETERISQUE PAGUM RAUSILIONIS ET AGRUM
VITAM AD EMPORIAM RELIQUIT ATQUE MEMORIAM.
*QUEM HEROES DUXERE HIC NOVEM TURBAE QUOQUE PLANXERE
MARCHIA JAM TOTA PLORAT ORATQUE DEVOTA
UT SACRUM MUNUS DET EI TRINUS ET UNUS.

Fue su muerte a los últimos de setiembre, año 735, y veinte y uno después de la lamentable pérdida de España.

sábado, 27 de julio de 2019

ORIGEN DE LA BARONÍA DE ESCRICHE

144. ORIGEN DE LA BARONÍA DE ESCRICHE (SIGLO XII. ESCRICHE)
 
Escriche, despoblado, Corbalán, Teruel
 
Una fiera —los más creen que un descomunal y sanguinario lobo— tenía atemorizados a todos los
habitantes del lugar de Escriche. No sólo descuartizaba a sus víctimas, sino que su piel era como el mismísimo acero, de modo que ni flechas ni espadas parecían hacerle mella pues salían despedidas.
Los caminantes que sabían de su existencia daban grandes rodeos para no atravesar tan peligrosa zona, que muy pronto quedó totalmente despoblada. La noticia se extendió por todo el reino.
 
Un día se presentó ante el rey aragonés Alfonso II —hasta quien había llegado la noticia— un
valiente guerrero diciendo que él se comprometía a dar muerte a la fiera, para lo cual tan sólo solicitaba una espada que fuera algo mejor que la suya y un gran espejo. Aunque extrañaron sobremanera las condiciones, fue aceptada su oferta.
 
El joven salió en su busca del feroz animal, sin que tardara mucho en encontrarlo. Al verlo, el monstruo
se abalanzó furioso sobre el guerrero, que lo esperó con el espejo delante, apoyado en el suelo. Cuando el bruto vio reflejado su cuerpo en el cristal, titubeó unos breves instantes, pero los suficientes para que el bravo guerrero le introdujera certeramente la espada por la boca, único lugar vulnerable del animal.
 
Muerta la fiera, renació la calma en toda la comarca. Los habitantes que habían huido atemorizados
regresaron a sus casas; la vida continuó. El rey, agradecido por tan valerosa hazaña y por el gran servicio que había prestado a la comunidad, decidió premiar al guerrero dándole en tenencia todo el territorio que pudiese recorrer en un solo día, naciendo de esta manera tan singular la que sería baronía de Escriche.

La letrilla de una jota inmortalizó
hasta hoy la gesta:
«Nadie le tema a la fiera,
que la fiera ya murió;
al revolver una esquina,
un valiente la mató».
 
 
[Alfonso Zapater, Aragón pueblo a pueblo, tomo VII, pág. 1.014.]
 
 
 
 
Alfonso Zapater Gil (Albalate del Arzobispo, 19 de julio de 1932 - Zaragoza, 30 de mayo de 2007) fue un escritor y periodista español.
 
Pasó su infancia y juventud en su pueblo natal, Albalate del Arzobispo, que compartió con Urrea de Gaén. Su producción abarca todos los géneros: novela, teatro, ensayo y poesía. Ha obtenido importantes premios literarios, entre ellos el San Jorge (en su doble vertiente de novela y poesía), Padre Llanas, Ciudad de Barbastro, Ciudad de Jaca y el nacional de teatro Miguel Hernández. En 1981 fue finalista del Premio Nadal con El accidente.​ Publicó más de treinta libros, además de obras como Aragón, pueblo a pueblo (diez volúmenes), Historia de la jota aragonesa (tres volúmenes), Tauromaquia aragonesa (tres volúmenes) y Líderes de Aragón, siglo XX (cuatro volúmenes).
 
En el género novelístico destacan los títulos
El hombre y el toro (Litho Arte), Siembra (Institución Fernando el Católico), El pueblo que se vendió (Bruguera), Viajando con Alirio (Planeta), Los sublevados (Model Books), El accidente (Destino), La ciudad infinita, Yo falsifiqué el Guernica, Tuerto Catachán y El regreso de Moisés.
Memorias apócrifas de Joaquín Costa (Mira Editores).
Otras de sus obras publicadas son Venezuela, paso a paso; Desde este Sinaí; Resurrección y vida de Joaquín Costa; Juan Carlos hombre, José Iranzo, el Pastor de Andorra; Hombre de tierra; Afirmación del ser y varios poemas.
 
Desde 1966 escribía una página diaria para Heraldo de Aragón, «Zaragoza al día», donde mezclaba el reportaje, la crónica, la entrevista y el comentario o la opinión. En dicho periódico permaneció hasta su muerte el 30 de mayo de 2007.
 
  • Montserrat, Concha (31 de mayo de 2007). «Alfonso Zapater Cerdán, periodista y escritor». El País.
  • «Zapater Gil, Alfonso». Gran Enciclopedia Aragonesa. 2009.
  • «Adiós a Alfonso Zapater». Heraldo de Aragón. (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
 
 
 


sábado, 7 de marzo de 2020

Catálogo 6-10. RAIMUNDO MARTÍN.

6. RAIMUNDO MARTÍN. EXPOSICIÓN DEL SÍMBOLO DE LOS APÓSTOLES.
Un tomo en 4.° de 138 páginas. Es de
últimos del siglo XIII, o de principios del XIV. Está
escrito parte en pergamino y parte en papel cartulina.
En la primera página dice: Iste liber est sedis Dertusae
«este libro es de la catedral de Tortosa»; pues antiguamente las
palabras sede y catedral eran sinónimas. (sede : asiento; catedral, cátedra, cadira, cadiera.)
Su autor
Fray Raimundo Martín, fue un célebre dominico español
que brilló a mediados del siglo XIII. Según se deduce de algunos
párrafos, lo escribió por los años 1256 o 1257. Al
hacer este trabajo, dice que se propuso instruir bien a los
cristianos en los fundamentos de la religión católica, para poder
rebatir los argumentos que solían proponerles los judíos y
sarracenos, que entonces abundaban mucho en España. Pero
atendido el gran fondo de doctrina que contiene este libro, y el
estar en latín, parece indicar que se escribió
principalmente para los párrocos y demás sacerdotes,
a fin de que pudiesen instruir con facilidad al pueblo cristiano,
y tuviesen al mismo tiempo razones y pruebas para convertir a los
infieles.
Además tiene el singular mérito, de que como ya
hemos dicho, el P. Denifle manifestó que no había visto ningún
otro ejemplar en las muchas bibliotecas de Europa que ha examinado, y
por ello ninguno de los bibliógrafos antiguos hace
mención de este Códice. El expresado P. Denifle es el primero que
ha dado noticia en una obra que publicó en alemán el año
1887.

7. BIBLIA SACRA. Un tomo en 4.° mayor prolongado, de
1.024 páginas. Es del siglo XIII. Está escrita en pergamino
sumamente fino, de modo que por esto también es una
especialidad, así como por la letra tan diminuta, hecha con
una perfección admirable. En la parte superior de la primera plana
hay una nota de época más moderna, que traducida del latín
dice así: «Comienza la carta de San Jerónimo presbítero,
sobre todos los libros de la historia divina « divinae historiae.
Luego sigue el prólogo. Al fin del mismo hay otra nota en el margen
que dice así: «Concluye la carta de San Jerónimo presbítero,
sobre todos los libros de la historia divina» Después dice:
«Comienza la carta de San Jerónimo presbítero, sobre el Pentateuco
de Moisés.» A continuación sigue otro prólogo, y después
el libro del Génesis.

En la confección de este
Códice, además del gran trabajo que hubo reduciendo a tan pequeño
volumen todo el texto de la Sagrada Escritura, se manifestó un gusto
muy delicado en el ornato. Todas las iniciales de los capítulos
están adornadas con preciosos dibujos de colores. También merecen
notarse las viñetas del principio de cada libro de la Escritura, en
las cuales se indica con figuras alegóricas algún suceso del mismo.

En el margen se ven algunas notas más modernas. Al final hay
unos versos latinos sobre el asunto principal de cada libro de la
Sagrada Escritura. Después sigue un índice alfabético que
comprende muchos folios.

8 y 9. MISAL SEGÚN EL RITO DE LA
IGLESIA DE TORTOSA. Un tomo en folio de 474 páginas. fue impreso en
Barcelona por Juan Rosembach el año 1524,
habiéndose terminado la impresión el día 21 de Mayo de dicho año.
Así consta en una nota impresa que hay al fin. La edición de este
Misal se hizo en papel cartulina con algunas láminas y
viñetas; pero todo en negro y de un estilo muy sencillo. En el
archivo de esta catedral se conserva un ejemplar de la expresada
edición sobre papel cartulina, que es el señalado con el número 8.

Mas el Cabildo de aquel tiempo utilizando la misma edición,
dispuso que se imprimiese separadamente un ejemplar sobre pergamino,
que también se conserva y en el inventario de estos Códices tiene
el número 9.
El Cabildo lo hizo ilustrar con gran lujo, con
viñetas doradas, y con tal profusión de dibujos y figuras de todas
clases, que sería muy prolijo referir. El artista tuvo la feliz idea
de no salir para ello del plan u orden del otro Misal; de modo
que a la vista de éste, que está sin ilustrar y todo en negro, es
como se puede comprender la riqueza y el mérito de los trabajos
hechos en el Misal que nos ocupa.
Como el arte de la
imprenta entonces todavía estaba formándose, digámoslo así, los
tipos de letra de estos dos Misales aún son iguales al de los
Códices manuscritos, y tienen las mismas abreviaturas,
siendo muy probable que los tipos también fuesen de madera
según se usaban en las primitivas impresiones.

10.
MISAL. Un volumen en 4.° menor, en pergamino, de 448 páginas. Es
del siglo XI. Este Códice es sin duda el más antiguo
de todos los que existen en el archivo de esta catedral, pues fue
escrito el año 1055. Así consta en el folio 18, vuelto,
linea l.a
Lo que principalmente se observa en este curioso Misal,
es que contenga tantas materias, que aunque a primera vista parecen
distintas, no lo son si se atiende a que todas pertenecen a la
sagrada liturgia. Para comprenderlo téngase presente la
escasez de libros en aquellos tiempos, y los cuantiosos gastos que se
ofrecían para poderlos adquirir; de ahí que un mismo libro o Misal
servía para varios objetos, siendo como un repertorio litúrgico.

Al principio tiene un Calendario, con varias apuntaciones
o notas históricas. Siguen luego muchas fórmulas de bendiciones,
y unas Misas a canto llano. Después está el Cánon de la
Misa; y a continuación varias oraciones y preces, según la liturgia
de aquel tiempo, y una especie de catálogo de las penitencias
que se imponían entonces por los pecados públicos.
También está el oficio de difuntos, con los responsorios
puestos en notas de música.

 

domingo, 21 de junio de 2020

219. LOS AMORES IMPOSIBLES DE ZOMA Y MARÍA, Daroca

219. LOS AMORES IMPOSIBLES DE ZOMA Y MARÍA (SIGLO VIII. DAROCA)

LOS AMORES IMPOSIBLES DE ZOMA Y MARÍA, SIGLO VIII, DAROCA


Conquistada Daroca por Tarik, uno de sus primeros alcaides fue Zoma, al que se le recuerda tanto por la torre de la mezquita que mandara edificar como por sus amores imposibles con la cristiana María.

En efecto, cuando un día caminaba Zoma hacia la mezquita, se cruzó en la calle con una muchacha que iba a por agua. A partir de ese momento fue incapaz de orar con recogimiento ni de dormir con sosiego, pensando en la muchacha del ánfora. Al día siguiente, Zoma contó al santón Abú-Amer la promesa que hiciera de edificar una mezquita si Mahoma le concedía la fortuna de hallar una mujer hermosa con la que desposarse, hablándole del encuentro del día anterior y el sueño subsiguiente, en el que el ángel Azrael le presentaba a la joven a la par que unos genios del arte construían una pequeña pero hermosa mezquita.

El santón preguntó a Zoma si la joven era mora o nazarena, contestando éste que cristiana, lo cual dificultaba la posible unión, máxime siendo él la primera autoridad musulmana. No se arredró el alcaide y, confiando en que la podría convencer para que renunciara a su religión, comenzó a edificar la mezquita, que pronto estuvo finalizada junto a su bello minarete. Entre tanto, Zoma y María, sin que jamás mediaran palabra, buscaban todos los días el encuentro fugaz de la calle de la Gragera (Grajera), aunque sabían ambos cuantas cosas les separaban.

Todo continuó así hasta que un día un joven cristiano fue denunciado ante el alcaide de maldecir contra Mahoma. Si era verdad, significaba su condena de muerte, a pesar del levantamiento de la población mozárabe en su favor. El destino quiso que el presunto condenado fuera hermano de María, la joven enamorada de Zoma.

La muchacha, por salvar a su hermano, solicitó audiencia al alcaide, que desconocía el parentesco.
Los enamorados se hablaban por primera vez. Zoma prometió a la joven salvar a su hermano si ésta accedía a ser su sultana favorita. La negativa significaba la condena, como así fue. No obstante, María le dijo a Zoma que si él se convertía al cristianismo sería su esposa. A pesar del amor, no podía haber acuerdo. La religión les separaba... Pero cuando María descendía llorosa por la escalinata del palacio, Zoma, que no podía resistir la pena de su amada, la llamó: «No llores más, tu hermano será salvo».
Y María, agradecida y enamorada a la vez, cayó en sus brazos.

[Beltrán, José, Tradiciones y leyendas de Daroca, págs. 48-54.]

 

Nombrada Colegial en el año 1377, es Basílica desde 1890. Su primitiva fábrica fue románica, pero se amplió y remodeló en repetidas ocasiones durante la época gótica, rehaciéndose casi por completo, a la vez que se cambiaba la orientación de su cabecera a fines del siglo XVI. La iglesia actual se hizo entre 1585 y 1592, según trazas renacentistas, pero con tradición gótica y fue su constructor Juan Marrón. La puerta principal es obra de 1603, realizada por los canteros Laroza, Pontones y Aguilera. Es una iglesia de tipo de salón, de tres naves con capillas entre los contrafuertes y cabecera con coro; igualmente se hizo un baldaquino a imitación del que se halla en el Vaticano. El grupo de la Anunciación fue esculpido por el zaragozano Francisco Franco en 1682. El coro y órgano pertenecen a la antigua iglesia y son obra del siglo XV. Este órgano está considerado como de los mejores de España y en él fue maestro el célebre Pablo Bruna. Del edificio románico - posiblemente construido sobre la Mezquita Mayor de Daroca una vez reconquistada la ciudad por Alfonso I en 1120- sólo se conserva el ábside orientado hacia el este, una ventana del crucero y la moldura con ajedrezado del primitivo lado del Evangelio. Su cabecera corresponde con la actual capilla de los Corporales; opuesta a ella, la puerta principal, del Perdón. Es obra de los últimos años del siglo XII y de los primeros del XIII. Llama la atención, al exterior, el particular sistema de montar el tejado, sobre modillones que apean en arquillos. La puerta del Perdón presenta en su tímpano la visión del Apocalipsis: Cristo triunfante entre el sol y la luna, y ángeles que portan los instrumentos de la Pasión; es adorado por la Virgen y San Juan, que interceden por los hombres, los cuales son despertados de sus tumbas por ángeles trompeteros. Es obra del siglo XIV que fue remodelada arquitectónicamente en el siglo XV. La torre es de piedra sillar, obra de 1441, costeada por doña María, la mujer de Alfonso V, y enfunda otra anterior, mudéjar, de los siglos XIII y XIV.

CAPILLAS.

En el interior de la iglesia, comenzando a la mano derecha de la entrada, se suceden distintas capillas. La primera, la capilla del Patrocinio, está cubierta con bóveda estrellada, acogiendo un retablo con mazonería renacentista, obra muy posiblemente de Juan de Palamines, en cuyo interior destacan grupos escultóricos policromados con figuras y relieves en alabastro, representando el Nacimiento de Jesús, la Coronación de la Virgen y la Adoración de los Reyes entre otros, todo obra del s. XV. A ambos lados se encuentran la sepultura en alabastro de una canonesa de Rueda, obra de finales del s. XV, y el sepulcro bajo arcosolio de un caballero yacente en sarcófago de rasgos renacentistas y ángeles góticos. La capilla se cierra con una verja del s. XVI. Sigue la capilla de la Anunciación, mandada construir en 1609 por Pedro Terrer de Valenzuela. El retablo es obra de Juan Miguel de Orliens, concluido el 31 de octubre de 1609 dentro de un estilo romanista. En los muros laterales aparecen pinturas relativas a Melquisedec y Moisés. En las cuatro trompas aveneradas de la capilla se representa a los cuatro Evangelistas en altorrelieve, obra también de Orliens. En el pavimento está la lauda sepulcral de bronce perteneciente al arzobispo Terrer de Valenzuela. La verja que cierra la capilla, de bronce dorado con las armas de los Terrer, es obra del rejero de Zaragoza Juan Blanco con diseño de Juan Miguel de Orliens, quedando manifiesta la colaboración del escultor en la concepción total de la capilla. La tercera, la capilla de los Corporales, es la antigua cabecera de la iglesia románica. Es una afortunada (y rara en España) construcción de tipo franco-flamenco. Toda la capilla forma parte de un conjunto unitario con decoración gótico-flamígera, siguiendo el concepto de capilla-relicario, donde se custodian los Corporales. Parece que se empezó por encargo de Juan II de Aragón y se terminó con el Rey Católico; en ella pudo trabajar el escultor darocense Juan de la Huerta y asimismo Pere Johán, que trabajaba en el retablo de La Seo de Zaragoza. A finales del siglo XVII se abrió el óculo que sirve de ostensorio y se pintaron las figuras con ribetes y lunares dorados. Llaman la atención los relieves que narran la historia del milagro de los Corporales, con un hábil y gracioso trabajo lleno de detalles documentales de la época. Acto seguido nos aparece la capilla de Santa Ana, resto del edificio medieval y lugar por donde se entra a la sacristía. Fue posesión del señor Esteban Lop y sus descendientes. Son de interés las cinco laudas sepulcrales que aparecen en el pavimento. Linda con ésta la capilla de Santo Tomás, edificada en la reforma del siglo XVI y entregada al canónigo Salvador Bádenas. El altar principal es del siglo XVIII. A ambos lados, los retablos de San Juan Evangelista y de San Joaquín y Santa Ana, obras platerescas del s. XVI, este último mandado hacer en 1586 por Francisco Balaguer.
La siguiente capilla, hoy dedicada a San Miguel, en un principio fue llamada de Nuestra Señora la Coronada, pues tuvo el retablo y la imagen de la Virgen Goda, trasladada allí en el s. XVII cuando se hizo la capilla de los Terrer. Esta Virgen, obra del s. XIII, se expone en el Museo de la Colegial. Actualmente la capilla la ocupa el retablo de San Miguel procedente de la iglesia del mismo nombre, obra gótica de estilo sienes realizado a fines del siglo XIV. A ambos lados contemplamos el retablo de la Magdalena (siglo XVII) y el lienzo de San Jerónimo en el desierto (siglo XVI). Dejando a la derecha la entrada al Museo, penetramos en la capilla de la Purísima. Su interior acoge un retablo del s. XVII. El muro se abre lateralmente comunicando con el coro, situado en el centro de la cabecera del templo, en el que destaca la sillería capitular de madera, perteneciente al templo gótico, obra del fustero zaragozano Juan Lañes, realizada entre 1494 y 1495. Frente al coro se encuentra el Altar Mayor, de estilo barroco, inspirado en el baldaquino de San Pedro de Roma. Se compone de cuatro columnas salomónicas de mármol negro, colocadas en 1677, sobre las que descansa un entablamento con las imágenes de los cuatro Doctores de la Iglesia, rematado en cúpula calada con linterna similar y armas de la Colegial y del obispo Terrer, mecenas de la obra. El interior se completa con el grupo escultórico de la Asunción, tallado en madera blanca por los zaragozanos Francisco y Pedro Franco en 1682 y quizá no terminado hasta cinco años más tarde. Ya en el lado del Evangelio, comunicada con el coro, aparece la capilla de la Soledad con un retablo del siglo XVII. A continuación se pasa a la capilla del Cristo, que mandó construir mosén Domingo Moros, donándola en 1607. El retablo actual, con esculturas policromadas, data del siglo XVII. Ante él una serie de laudas sepulcrales. Por último, la capilla de San José, entregada a la familia Celaya, en cuyo frontal luce su blasón heráldico. El retablo, en madera dorada, pertenece al siglo XVIII. A ambos lados encontramos varios lienzos, representando uno de ellos a «San Jorge triunfando en la batalla de Alcoraz». Las pinturas de la cúpula las realizó Mariano Miguel en 1897.a

domingo, 28 de abril de 2019

EL PRIMER ALMOGÁVAR ARAGONÉS

2. RECONQUISTA Y REPOBLACIÓN
 
2.1. RECONQUISTA
 
2.13. EL PRIMER ALMOGÁVAR ARAGONÉS (SIGLO VIII. RIGUALA)
 
Apenas hacía ocho años que los musulmanes se habían apoderado del
valle del Ebro, pues discurría el año 721, cuando una banda incontrolada,
a cuyo frente estaba el terrible Ben-Awarre, tenía atemorizados a los
cristianos de Ribagorza.
Un atardecer, cuando Fortuño de Vizcarra —que había cazado tres jabalíes para reponer su
despensa— se preparaba para pasar la noche en el monte, divisó una
gran humareda en Riguala, donde vivían y le esperaban su esposa
Gisberta y su hijo Martín. Temeroso por ellos, dejó a buen recaudo
las piezas e hizo corriendo al galope el largo camino que le separaba
de su pueblo, que había sido incendiado y saqueado por los hombres de
Ben-Awarre. 
Como pudo, llegó a su casa. Gisberta y Martín, fundidos en un abrazo,
temían morir en cualquier instante.
Los sacó como pudo Fortuño de Riguala para llevarlos a Roda de Isábena,
donde la situación era, asimismo, dantesca. Dejó a su mujer e hijo en la
iglesia, lugar en el que se habían refugiado los cristianos, y corrió a
buscar a su madre y hermana que vivían allí.
Apenado por la muerte de su madre, regresó a la iglesia, donde ya no
quedaba nadie. Preguntó a un
vecino y supo por él que a Gisberta la llevaban a rastras, calle abajo,
dos moros. Corrió desesperado y, al doblar una esquina, tropezó con el
cadáver de uno de ellos, y, un poco más lejos, con el cuerpo de Gisberta,
herida de muerte y delirando. Enloquecida y exhausta, la esposa de
Fortuño amenazaba con matar con su propio alfanje al otro moro que
había despeñado a su hijo. Sin fuerzas, Gisberta murió en brazos de su
marido.
Ante los infortunios provocados por Ben-Awarre, sin que las autoridades
musulmanas acertaran a poner fin, Fortuño de Vizcarra tomó una firme
determinación y, antes de que finalizara tan aciaga noche, desapareció.
Desde entonces, unido a otros cristianos de la comarca, haciendo de las
sierras de Sil y de Olsón su bastión, no cejó en atacar y saquear a cuantos viajeros y
caminantes moros se atrevían a recorrer sus caminos.
Contó con el apoyo de los cristianos mozárabes, y nadie pudo apresarle.
Los moros, al referirse a él, le
llamaban el «almogávar», el primero que en Aragón se lanzó al monte
para luchar, cual guerrillero, contra los invasores.

[Andolz, Rafael, «Leyendas del Altoaragón. El primer almogábar»,
4 Esquinas (nov. 1989), 44-45.]
 
Ben-Awarre, Benabarre, Benavarri
Benabarre (Huesca)
 


https://es.wikipedia.org/wiki/Rafael_Andolz_Canela

http://www.benabarre.es/

https://es.wikipedia.org/wiki/Benabarre , 
Benavarri en catalán ribagorzano, JA JA JA, la wikipedia es una risa. 
Es la capital histórico-cultural de la comarca y la antigua capital del
condado de Ribagorza (Ripacurtia).

Forma parte de La Franja oriental (la franja del meu cul) de municipios aragoneses en los que se habla catalán.
En algunos textos antiguos aparece como Benabarri.

Osca, aragonés medieval, Pedro II
 
romance aragonés, als presentz, Pedro II, Osca
 
Es una población muy antigua, probablemente la "Bargidum" o "Bargusia" de los romanos y se dice que fue adjudicada a los árabes tomando el nombre de su primer señor Aben Avarre. En 1058 fue conquistada a la Taifa de Zaragoza por Armengol III con el soporte de Ramón Berenguer I y Arnau Mir de Tost.
 
Fue la capital del Condado de Ribagorza hasta que en la Guerra de la Independencia las tropas francesas de Napoleón decidieron hacer de Graus la capital de la región, a modo de represalia contra los habitantes de Benabarre. Después de esto, Benabarre dejó de ser la capital administrativa pero sigue siendo el centro cultural de la Ribagorza. Durante la primera guerra carlista (1833-1840) fue una de las poblaciones que más sufrió de las de la provincia de Huesca.
 

Núcleos de población del municipio:

 
Aler. Término agregado a Benabarre antes de 1930. Situado a 669
metros de altitud y en la cuenca del Río Ésera. 16​ Al noroeste del lugar
se encuentra la ermita de Nuestra Señora de las Ventosas.
Antenza. Situado en la margen izquierda del Río Cajigar. Pertenece a
Benabarre desde 1974. El castillo del pueblo fue el origen de la Baronía 
de Antenza. 18​
Benabarre (capital del municipio).(Sus calles mantienen una estructura
medieval). Situado a 1 km al norte se encuentra el antiguo monasterio
dominicano de Nuestra Señora de Linares.
Caladrones. Está situado en una colina en la margen izquierda del
Río Guart. Del antiguo Castillo de Caladrones sólo queda la torre.
En 1974, el término municipal de Caladrones junto con sus pueblos:
Caladrones, Ciscar i Antenza, se anexó al de Benabarre.
Castilló del Pla. Situado al pie de la Sierra de la Corrodella, a 762 metros
de altitud. Antiguamente formaba parte del municipio de Pilzán.
Ciscar. Situado a 591 metros de altitud en la margen derecha del
Río Cajigar.
Estaña. Está situado a 716 metros de altitud en la sierra que separa el
Río Guart i las aguas de la Sosa (Río Cinca).
Pilzán. A 905 metros de altitud sobre el nivel del mar.
Hasta 1972 fue un municipio independiente.

Les entidades de población que comprendía el término eran:
Estaña, Castilló del Pla, los despoblados de Penavera y Cabestany,
y la cuadra de Andolfa.
 
Purroy de la Solana. Situado encima del barranco del molino (barrang del Molí).
Término independiente hasta 1974. 27​
El municipio comprendía la ermita de Nuestra Señora del Pla.​
 
  1.  Consejo General de Procuradores de España
  2.  Gobierno de Aragón. «Zonas altimétricas por rangos en Aragón y España, y altitud de los municipios de Aragón.». Datos geográficos. Archivado desde el original el 4 de diciembre de 2011. Consultado el 15 de agosto de 2012.
  3.  Rizos Jiménez, Carlos Ángel; Selfa Sastre, Moisés. Municipio de Benavarri (Benabarrre). Toponimia de Ribagorza. Editorial Milenio-Gobierno de Aragón. ISBN 978-84-9743-303-7.
  4.  Según aparece en el Decreto Legislativo 2/2006 (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión)., de 27 de diciembre, del Gobierno de Aragón, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Delimitación Comarcal de Aragón.
  5. Antonio María Alcover, «Geografía y estadística de la lengua catalana», ABC, 15 de mayo de 1919.
  6. Agustín Ubieto ArtetaToponimia aragonesa medieval, Valencia, Anubar, 1972. pág 2. 55 y 56.
  7. Temprado Ordíaz, Santiago (1993). Pueblos de Aragón: Paterna. Ed. Alcañiz. p. 230.
  8. Mora Giné, Xavier. Un poble del comtat d'Urgell: Alberola (en catalán). Universitat de Lleida. p. 26. ISBN 8484093417.
  9.  Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas (Gobierno de España). «Treinta aniversario de las primeras elecciones municipales de la democracia». Archivado desde el original el 6 de marzo de 2014. Consultado el 6 de marzo de 2014.
  10.  Alcaldes de Aragón de las elecciones de 2011
  11.  «Alcaldes de todos los municipios de la provincia de Huesca». Heraldo.es. 14 de junio de 2015.
  12.  «Base de datos de Alcaldes. Elecciones 1979-2015.». 6 de mayo de 2018. 
  13.  Alcaldes de Aragón de las elecciones de 2011
  14.  «Alcaldes de todos los municipios de la provincia de Huesca». Heraldo.es. 14 de junio de 2015.
  15.  Gobierno de Aragón. «Archivo Electoral de Aragón». Consultado el 13 de agosto de 2012.
  16.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Aler». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  17.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «les Ventoses». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  18.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Entença». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  19.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Benavarri». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  20. Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Llinars». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  21.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Calladrons». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  22.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Castilló del Pla». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  23.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Siscar». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  24.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Estanya». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  25.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Cabestany». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  26.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Pilzà». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  27.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Purroi». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  28.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «el Pla». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  29.  ribagorza.com. «Benabarre / Benavarri». Archivado desde el original el 16 de julio de 2014. Consultado el 12 de agosto de 2014.
  30.  FEMP. «Listado de corporaciones locales españolas hermanadas con Europa». Archivado desde el original el 24 de abril de 2014. 

lunes, 30 de agosto de 2021

GABRIEL MAURA. L'ESPIGOLERA. AVANT!

GABRIEL MAURA.


Natural
de Palma, vingué a la llum del mon lo dia 4 de juny del any 1842.
Com la major part del nostres poetes, mostrá molt jove sa ardent
afició a les lletres, y escrigué ses primeres inspiracions en la
llengua de Castella. Prenguent part aprés en lo moviment


de
la nostra renaxença literaria, es feu notar en la lluyta dels
Jochs florals. En 1868 li adjudicá lo Consistori el segon accéssit
a la flor natural per sa poesia L'Espigolera, y de llavores en çá
ha obtingut diferents mencions. Tenim de sa ploma poesies líriques
del tot valentes com Avant! Lo darrer soldat, Les coves de Artá, y
altres.





L'ESPIGOLERA.


Diguem tú, la dels ulls negres,  La del rebosillo blanch,




Diguem
tú, la dels ulls negres,


La
del rebosillo blanch,


La
del giponet de sarja,


La
dels gonellons rallats;


Diguem
tú, la que l'axecas


Ab
los aucells tos germans,


Tú,
qu' en aubada, a la Verge


Li
dius: Bon dia y bon any;


Tú,
que com ells, la volada,


La
volada prens cantant,


Corrent
a cercar espigues


Axí
com ells cercan grans;






LA ESPIGADERA.


Dime
tú, la de los ojos negros y rebocillo (11) blanco, la del jubón de
sarga y de la basquiña listada;


Dime
tú, la que despiertas con tus hermanas las avecillas, y al rayar la
aurora, saludas a la Virgen deseándole buen día; (y buen año)


Tú,
que como ellas arrancas el vuelo cantando, y corres a buscar espigas
como ellas van a buscar el grano;





Tú, que veus lo que no
veuen


Los
segadors esburbats;


Tú,
que posas dins ta falda


Lo
que los fuig de ses mans;


Diguem
tú, l'espigolera,


Si
volrás espigolar


Lo
camp del meu cor, fa estona


Segat
per los desenganys.




no deus tenir, la bella,


No
deus tenir mes afany


Que
fer mes grossa maynada


Que
tes amigues no fan.



no deus tenir, la nina,


Mes
desitx que 'l de descans,


Y
de traure un rebosillo


Quant
las altres lo traurán;



no deus veure 'n tos sòmnis


Mes
qu'uns botons esmaltats,


Una
creu de pedres verdes


Damunt
gipó satinat,


Faldetes
color de rosa,


Capell
de pauma enflocat,


Y
que 'l dia de Sant Jacme


Balles
la primera al ball.


Diguem,
donchs, l' espigolera,


Si
volrás espigolar


Lo
camp del meu cor, hont xorda


Del
vent del desitx lo bram.





Tú, que ves lo que no
descubren los incautos segadores; tú que en la falda recoges lo que
escapa de sus manos;


Dime
tú, la espigadera, si querrás espigar en el campo de mi corazón
que segó hace tiempo el desengaño.



no debes tener, bella niña, otro anhelo que reunir más grande
manojo que el que allegan tus compañeras.


De
seguro que no tienes otro deseo que el de descanso, y el de estrenar
un rebocillo cuando lo estrenen tus amigas.


De
seguro que no ves en tus sueños más que una botonadura esmaltada,
una cruz de piedras verdes colgando en el pecho sobre el jubón
satinado,


Faldillas
color de rosa y sombrero de palma con cinta encarnada. De seguro que
anhelas sólo bailar la primera (12) en el baile, la fiesta de
Santiago (San Jaime, Jacme, Jaume, etc).


Dime,
pues, la espigadera, si querrás espigar en el campo de mi corazón,
que agita con furia atronadora el vendaval de mis deseos.






Semble'm que vius,
pajeseta,


Dias
de goig y de pau:


Les
festes vas a l'esgleya,


Los
altres dies al camp.


Semble'm
que anyoras les vel-les,


Vel-les
de lluna y de embat,


Que
passas a damunt l'era


Ab
tes amigues folgant.


Semble'm
que quant elles ballan


Ab
los missatges cansats,


Quant
mateixes y copèös


Sonas
ferint ab dos machs;


Quant
les cantes ab veu dolça


Les
cançons del temps passat,


Ton
cor axampla ses ales


D'un
cel d'amor per l'espay.


Diguem,
dolça espigolera,


Si
volrás espigolar


Lo
meu cor, que no grellassin


Las
espigues dins lo fanch!





¿Perqué
fins al pit acalas,


Hermosa
nina, ton cap?


¿Perqué
tes galtes se tinyen


Del
viu color de la sanch?


¿Perqué
una llágrima baixa


De
tos ulls espiretjants?


¿Perqué
de ton capell besas


Lo
sech clavell desfullat?





Paréceme, aldeana, que
vives días de paz y ventura: las fiestas oras en la iglesia, los
otros días trabajas alegre en el cercado vecino.


Paréceme
que impaciente esperas las noches apacibles de luna y halagadora
brisa, las noches que pasas en la era holgando con tus amigas.


Al
verte, haciendo chocar dos piedrecitas, seguir el compás de las
matexes y copèos (13) que ellas bailan con los mozos
fatigados;


Al
oírte entonar con voz tan dulce añejas canciones, paréceme que tu
alma tiende sus alas en un cielo de amor.


Dime,
tierna espigadera, si querrás espigar el campo de mi corazón, no
sea que brote el grano de las espigas en el fango!


¿Por
qué, hermosa niña, inclinas hacia el pecho tu cabeza? ¿Por qué
tiñe tus mejillas el color vivo de la sangre?


¿Por
qué se desliza una lágrima de tus ojos humedecidos? ¿Por qué
besas con tanto amor ese clavel mustio y deshojado?






Diguem, tendre
espigolera,


Si
lo goig no coneis ja,


Si
d'esta flor dins lo cálzer


Tots
los plers hi tens guardats,


Si
al partir cap a la guerra


Aquell
jove la l' va dar,


Aquell
jove ab qui tú anavas


Ab
los dits entrunyellats.....


¡Ton
plor diu, espigolera,


Que
ses gloses sols cantar,


Que
sols a ell veus en tos sòmnis,


Que
sens ell may tindrás pau!


¡Ton
plor diu, espigolera,


Que
de mon cor dins lo camp,


No
hi vols cullir les espigues,


Puix
son poques y entre carts!!...





____

Dime,
tierna espigadera, si es verdad que no conoces ya el placer, si
tienes guardada tu ventura en el cáliz de esta flor,


Si
te la dio al partir para la guerra aquel joven con quien ibas, tus
dedos con los suyos entrelazados.....


Bella
espigadera, que sueles entonar los cantares que él te dedicó, bien
claro dice tu llanto que solo su imagen ves en tus sueños, que sin
él no hallarás la dicha.


¡Tu
llanto dice, espigadera, que en el campo de mi corazón no querrás
recoger las espigas, pues son pocas y entre cardos!!...

____



AVANT...!



¿Ahont
van exes onades de gent tota febrosa?

¿Ahont
corre fatigada la vella humanitat?

Israel
de tots los setgles, de dins la núu polsosa

Qu'ella
alça, sempre mira lo terme desitjat.


Y
'l terme may arriba: flastoman y se quexen

Los
pobles y les rasses, mesclant verí del cor;

Y
vells Moïsés moren, y nous Moïsés nexen,

Y
'l genre humá camina, voltant lo vedell d'or,



Los
trossos d'unes taules rompudes ab follia,

Servexen
per les noves mes prest apedregar;

Les
lleys d'orde y justicia no viuen mes qu' un dia;

Tot
cau y se soterra del temps dins lo fossar.



ADELANTE...!

¿Adónde
va ese oleaje de calenturientas muchedumbres?

¿Hacia
dónde, desolada y jadeante, se dirige la caduca humanidad?
Israel
de todos los siglos, si envuelta corre en la polvareda que levanta,
nunca pierde de vista el término deseado.

Y
no lo alcanza jamás. Maldicen quejumbrosos pueblos y razas, echando
entre sus blasfemias las ponzoñas del corazón. La tumba de un
Moisés sirve a otro de cuna, y el género humano camina, girando
siempre alrededor del becerro de oro.

Sirven
los pedazos de las antiguas tablas que rompió el delirio para
apedrear con ahínco las nuevas establecidas. Un solo día viven las
leyes eternas de orden y justicia: todo se derrumba y sepultado queda
en el osario de los tiempos.



L'humanitat avansa... de
cent en cent jornades

Gegants
inmóvils troba just fites del desert,

Que
quant ha passat ella, no veuen mes qu' ossades,

Despulles,
sanch y ruines, fins que sa vista es pert.



Al
peu de cada setgle, la gran familia humana

S'aplega:
allá descansa de corre y de lluytar.

May
torna els ulls arrera; res al passat demana;

Lo
paradís que cerca, avant creu qu' ha d'estar.



Cuantre
els adorats ídols tot lo rencor rebenta

Dels
pobles que espurnejan p'els desenganys ferits,

Y
mostrantlos nafrada sa carn del coll sanguenta,

Los
tomban y calcigan, posant al cel sos crits.



S'axecan
altres ídols en lloch d'aquells que jauen,

Llansant
noves promeses, vestint un nou desfres.

Los
pobles los encensen, de jonollons tots cauen,

Clamant:
- “Redentors, gloria! La sanch del pit vostre es!” -



Los
ídols llavors criden: - “L'humanitat es lliure” -

Y
tiran ses corones, sos ceptres y mantells...

Los
pobles uns als altres es diuen: - “Axó es viure !” -

Y
rompen les insignies al peus dels deus novells.



La humanidad avanza....
De cien en cien jornadas se encuentra con unos gigantes inmóviles
que semejan los mojones del desierto. Tras ella no se ven más que
huesos y despojos, sangre y ruinas, hasta que a lo lejos todo se
borra y se confunde.

Al
pie de cada siglo agrúpase la gran familia humana, y descansa de sus
correrías y de sus luchas. Nunca vuelve la vista atrás; nada pide
al pasado. El paraíso de sus constantes ensueños lo imagina siempre
delante.

Contra
los ídolos adorados estalla el rencor de los pueblos que de enojo
chispean al verse heridos por el desengaño; y enseñándoles llagado
el sanguinoso cuello, los derriban y pisotean, poniendo el grito en
el cielo.

Levántanse
nuevos ídolos en lugar de los que yacen derrumbados; y esparcen
nuevas promesas vistiendo nuevo disfraz. Incienso les queman los
pueblos, y cayendo a su presencia de rodillas, exclaman: -
Redentores, gloria! vuestra es la sangre 
que
nos da vida! -

Entonces
prorrumpen los adorados: - La humanidad es libre! - y arrojan sus
coronas, sus cetros y sus mantos. Los pueblos se dicen unos a otros:
- Esto es vivir! - mientras hacen jirones sus insignias al pie de
los nuevos dioses.



La dignitat humana
d'honor queda sadolla

Quant
romp' una corona, quant té el ceptre romput.

¡D'una
corona uberta pot ferse 'n una argolla!

¡Dels
trossos d'un vell ceptre, grillons d'esclavitut !



Los
mes ardits s'axecan y diuen: - “Eixa terra,

No
es la promesa terra que tots venim cercant;

Als
quí vullan quedarse fassemlos mortal guerra,

Humanitat,
aixécat; camina cap avant...!” -



Lo
pobre, creu y s'alça.... camina que camina,

Després
d'un desert áspre, mes áspre desert vé:

Lo
vell cau y badalla, y al jove li matzina

Lo
cor: desitj, set, febra, p'el mon que promés té.



Quant
dins la polsaguera los folls ja es sempentejan,

Aquells
gegants altívols, los setgles inmortals,

S'esguardan
uns als altres, sonriuen y capejan,

Mirant
com jardins cercan corrent als arenals.



Y
passan les jornades, y 'ls desenganys may passan,

Y
fuig ab l'esperança la fe ab tot son etcís;

Los
pobles uns als altres los cors, fèrs, s'arrabassan,

Cercant
dins ses entranyes les claus del paradís.



Honrada y satisfecha se
encuentra la dignidad humana, cuando ha conseguido romper una corona,
cuando un cetro ha hecho pedazos. ¡De una corona puede forjarse una
argolla! ¡De los trozos de un cetro enmohecido, grilletes de cobarde
esclavitud!

Álzanse
los más osados y dicen: - Esta tierra no es la tierra de promisión
que todos buscamos. ¡Guerra mortal contra los rezagados! Levántate,
humanidad; no retrocedas jamás. -

Obedece
la sin ventura y se levanta:... camina y camina; después de un
áspero desierto, otro más áspero le sigue. Cae el anciano y
expira, y llenando de veneno los corazones juveniles, deja en ellos
el deseo, la sed y la fiebre en vez de la bienandanza que les
prometiera.

Cuando
entre la polvareda locos se empujan, míranse unos a otros aquellos
altivos gigantes, los siglos inmortales; y sonríen y cabecean al ver
como buscando con afán vergeles floridos, se pierden entre inmensos
arenales.

Y
pasan días y los desengaños nunca acaban: y la esperanza se va, y
se va la fé con todas sus íntimas fruiciones; y los pueblos
arráncanse fieros el corazón, buscando en las entrañas de las
víctimas las llaves del paraíso.




La sanch puja a la testa
del poble mes altívol;
Del mon ne vol fer cendra per fer son
dret etern:
- Ja qu'el cel mos ho nega, li diu son seny ombrívol,

Cerquem
dins avenchs fondos remeys que'ms do l'infern. -



Hi
baxan: negres roques un òli ardent hi suan;

Son
pous per hont trascola sos plors l'eternitat;

Dels
condemnats son llágrimes que fins allá traspuan;

Y
ungits son ab tal òli los reys de l'igualdad!



Les
grans ciutats ne regan, per viles l'espargexen,

No
hi ha poder ni gloria que ab ell no s'enderroch';

Quant
tot la flama ho crema, los pobles comparexen,

Per
veure la justicia sortir de dins lo foch.



De
dins la negra cendra sols surten cruels venjançes,

Sols
surten grans misèries, y s'alçan mes clamors:

Y
tornan caure els ídols, y mortes esperançes

Renaxen,
pera viure tant com los nous senyors.
….......

¿Ahont
van exes onades de gent tota febrosa?

¿Ahont
corre tan cansada, la vella humanitat?

Israel
de tots los segles, de dins la núu polsosa

Qu'ella
alça, sempre mira lo terme desitjat...



Sube la sangre a la
cabeza del pueblo más envalentonado, y para eternizar su derecho
quiere reducir a pavesas el mundo. Y dice, lleno de sombríos
pensamientos:
- Ya que nos niega el cielo la felicidad que
anhelamos, busquemos en los hondos abismos los remedios que nos da el
infierno. -
Y bajan a las pavorosas profundidades: rocas negras
sudan hirviente brea: son pozos por los cuales filtra su llanto la
eternidad. Lágrimas son de los precitos que allá misteriosas
gotean. Este es el óleo con que se ungen los reyes de la igualdad!

Riéganse
con él las más populosas ciudades y los villorrios más humildes.
No hay gloria ni poderío que le resista. Cuando todo es presa de las
llamas, se arremolinan los pueblos a su alrededor para contemplar
como renace de entre sus llamas el fénix de la justicia.

La
negra ceniza tan sólo brota venganzas crueles, sólo produce grandes
miserias y más fuertes clamoreos (clamores). Y otra
vez caen los ídolos, y marchitas esperanzas reflorecen para vivir la
edad de los nuevos señores.

….......


¿Adónde
va ese oleaje de calenturientas muchedumbres?

¿Hacia
dónde desolada y jadeante se dirige la caduca humanidad?
Israel
de todos los siglos, si envuelta corre en la polvareda que levanta,
nunca pierde de vista el término deseado.



Molt bella n'es la terra,
la terra suspirada!

Mes
ay! ningú l'ha vista, ningú la veurá may.

Dels
ulls malalts p'els vicis n'es fosca la mirada;

Cegats
los dexaria del cel lo pur miray.



Lo
paradís de ditxa, un mur ne té ab sèt portes;

Escrits
ab llamps flametjan los noms de sèt virtuts;

Adins,
tot son etcisos; afora, terres mortes,

Carners,
òdis, misèries, y 'ls aires corromputs.



Los
pobles de la terra, fermats a sa cadena,

Entorn
del mur fan cercles, les portes ungletjant;...

Per
cástich, Deu los fibla l'açot damunt l'esquena,

Y
ab veu de trò los crida: - “¡Humanitat, avant...!!” -

__________


Muy hermosa es la tierra,
la tierra suspirada! Pero ¡ay! nadie la ha visto, nadie la verá.
Ojos que el vicio anubló, siempre tienen sombría la mirada; ciegos
los dejaría el rutilante espejo de las venturas celestiales.

Amurallado
está el paraíso de la bienaventuranza y siete puertas tiene. Con
letras de relámpagos los nombres de siete virtudes llamean. Dentro
todo hechizos; fuera terrenos huérfanos de sol y rocío, osarios,
odios, miserias y aires corruptos.

Los
pueblos de la tierra, a su inquebrantable cadena amarrados, circulan
uñeando sus puertas entorno del muro. Por castigo Dios hace
restallar su látigo en sus espaldas; y con retumbante voz les dice:
- Humanidad, adelante!...-

____