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viernes, 6 de marzo de 2020

CATÁLOGO DE LOS CÓDICES. (Tortosa)

CATÁLOGO DE LOS CÓDICES.

Indicadas en los capítulos anteriores algunas ideas generales sobre los Códices de esta iglesia, los
reseñaremos como hemos dicho, siguiendo el orden que tienen en el Inventario de los señores Denifle y Chatelain.

1. CUESTIONES CODLIBETALES DE STO. TOMÁS DE AQUINO. Un volumen en 4.° mayor
prolongado, en pergamino, de 116 páginas. Es del siglo XIII.
Al principio le faltan algunas hojas. Después del codlibeto
quinto hay una nota, que traducida del latín dice así: «Este
codlibeto lo concluyó Fray Tomás de Aquino, de la orden de predicadores, en París el año del Señor 1271, en los días próximos al Nacimiento del Señor.»
Aunque esta fecha no
se refiere al Códice, sino al codlibeto que escribió
el Santo, las condiciones del libro de que tratamos y la
antigüedad que revela, hacen presumir con fundamento que se
escribió cuando aún vivía Santo Tomás. Nótese a propósito
de esto, que aún se le designa con el nombre de Fray Tomás de
Aquino.
En este Códice faltan los codlibetos
primero y cuarto. El último codlibeto es el undécimo. Al fin
del séptimo se leen las siguientes palabras que solían ponerse al
concluir los Códices antiguos, las cuales traducidas del latín
dicen lo que sigue: «Este Códice ha sido escrito; el que lo
escribió sea bendito.»

2. PARTE DE LA BIBLIA. Comprende los
libros de Josué, los Jueces, primero de Esdras,
Judit, Ester, Tobías, y los de los Macabeos.
Un volumen en folio en pergamino, de 560 páginas. Es de principios
del siglo XIII. Hay otros Códices, que según veremos, contienen
otros libros de la Biblia escritos en igual forma que el que
nos ocupa. Todos llevan los comentarios de Rábano Mauro, uno
de los escritores más fecundos del siglo IX.
Este Códice
es de los más notables del archivo. Además del texto hay dos clases
de notas, escritas con una pulcritud admirable. Al principio de cada
libro hay una preciosa viñeta con dorados de mucho
mérito que se conservan perfectamente.

3. EL DECRETO DE GRACIANO. Un volumen en folio grande, en pergamino, de 596 páginas.
Es del siglo XIV. En el margen están los comentarios de
Bartolomé de Brescia, profesor de derecho canónico en la
Universidad de Bolonia, en tiempo del Papa Gregorio IX.
Este Códice se distingue por la gran profusión de dibujos de
colores, y por la multitud de letras adornadas. Lo están así mismo
todas las iniciales de cada párrafo.
Las viñetas también son
de muy buen gusto. En ellas se ven las figuras de muchos Obispos,
pues como la materia que se trata es de derecho canónico, por
lo general dichas figuras aluden al asunto del cánon que se
expone. Faltan en este
Códice muchas viñetas que fueron cortadas, lo cual

manifiesta las vicisitudes que han pasado estos libros.
Además le faltan algunas hojas al principio y al fin. 

4.
SANTO TOMÁS DE AQUINO. DE LA VERDAD DE LA FÉ CATÓLICA CONTRA LOS
ERRORES DE LOS INFIELES. Un volumen en 4.° mayor, en pergamino, de
592 páginas. Es de últimos del siglo XIII o de principios del
XIV. En el margen hay algunas notas que se conoce son de época
posterior. Comienza así, traducido del latín: «Libro de la verdad
de la fé contra los errores de los infieles, compuesto por Fray
Tomás de Aquino, de la orden de Padres predicadores». Al
final hay una nota que traducida dice: «Terminado el libro, sea
alabanza y gloria a Cristo.»
 
5. SALTERIO. Un volumen en 4.° mayor,
en pergamino, de 610 páginas. Es del siglo XIV. Al principio
faltan dos o tres hojas. Contiene también las letanías
de los Santos y varias preces. Este Códice es una
verdadera especialidad, y se distingue entre los otros de un modo
notable, por la multitud y riqueza de los adornos. Todo es de un gran
mérito. Como cuando se compuso este libro el Sr. Obispo y los
Canónigos de esta catedral vivían en comunidad, es de creer que su
objeto era para usarlo el Prelado en el coro los días
más solemnes.
Difícil es reseñar, aún en compendio,
las bellezas artísticas de este Códice. Al principio de cada salmo
hay preciosas viñetas, de distintas formas, con dorados y colores
finísimos; siendo de notar que la multitud de figuras que allí se
ven, todas son de capricho o fantásticas, constituyendo un verdadero
repertorio. Además todas las letras mayúsculas, que son
innumerables, y las iniciales de cada párrafo, están dibujadas con
el mayor gusto, intercalándose unas con adornos de oro, y otras con
dibujos de colores.
Pero se distinguen principalmente seis
páginas, en distintas partes del libro, donde el escritor o
dibujante parece que quiso hacer gala de su inspiración. Toda la
página está orlada con figuras de varias clases perfectamente
dibujadas. También hay otras figuras alegóricas, que expresan con
suma propiedad la idea contenida en las primeras palabras del salmo
que allí principia.

catálogo 6-10

domingo, 24 de octubre de 2021

A LA SOMBRA DEL CIPRÉS. TOMÁS AGUILÓ.

A LA SOMBRA DEL CIPRÉS.

CUENTOS Y FANTASÍAS

POR

D. TOMÁS AGUILÓ.

PALMA. 

IMPRENTA DE D. FELIPE GUASP, IMPRESOR REAL. 

1863.

// Nota del editor, Ramón Guimerá Lorente: Actualizo la ortografía al año 2021. No hay grandes diferencias, g : j, etc... Añado comentarios entre paréntesis y cursiva (así) // 

Libro en Kindle disponible aquí:

sombra, ciprés, Tomás Aguiló, kindle

Dos palabras al lector.

Años hace, bien que no muchos, que el título de este libro, recordando otros de su mismo género, hubiera podido servirle de recomendación; pero siendo en el día algún tanto pasado de moda no fuera de extrañar que se le tachase de anticuado. Para disculpa de esta falta, de todas maneras venial y perdonable, basta advertir que de las narraciones fantásticas o novelescas recogidas en este volumen no todas son de reciente fecha, y que se presentarían como  sueltas y desatadas sin este lazo común que les da cierta unidad a pesar de su recíproca independencia. Tampoco era para desdeñada una frase tan sencilla y breve cuando por sí sola indica el colorido general que en ellas domina. Quizás algunos, so pretexto de haber caído en desuso la literatura lúgubre y sombría, prefirieran matices más halagüeños, y algo menos de ahínco en dispertar (despertar) ciertas ideas que no suelen buscarse en libros de mero solaz y esparcimiento. 

Conocido empero el origen y las circunstancias en que salieron a luz no pocos de esos relatos, queda justificada la severidad que se les achaque. Publicábanse en días que la sociedad y la Iglesia consagran de mancomún a la memoria de los finados, y ocupando el puesto de un artículo religioso, no debían olvidar ni la ocasión en que nacían, ni el objeto que reemplazaban. Así es que en ellos campean más la imaginación y el sentimiento que la inventiva de complicados sucesos o la perspicacia de un observador sagaz y minucioso; despunta más la tendencia moral que el filosófico análisis de las pasiones o el dramático desenvolvimiento de los caracteres. Si a tan escasas dotes pude marcarlas con un sello propio, si pude realzar el atractivo de las formas con cierta originalidad en el fondo, cuestión es esta en que no debo entrometerme a juez, que lo sería incompetente. A su arbitrio fallarán mis lectores, y unos quizás me tilden por no haber seguido paso a paso las huellas de escritores eminentes, y otros quizás tengan por digno de estima el no verme afiliado a determinada escuela. Puede que haya sido imitador sin saberlo; pero de seguro no por haberlo pretendido. Marchando a solas por mi camino evito el sonrojo de quedarme muy atrás en el ajeno. 

Núñez el malo


//

Imagen de Tomás Aguiló Forteza:


Imagen de Tomás Aguiló Forteza

domingo, 8 de marzo de 2020

72-82

72. TRATADO
DE LAS ELECCIONES CANÓNICAS. 



Un volumen en 4.° prolongado, en
pergamino, de 93 páginas. Es del siglo XIV. Toda la materia
referente a los tres modos de hacer las elecciones según el derecho
canónico, hállase expuesta en este libro con mucha claridad. Aunque
no hay capítulos que dividan los asuntos, todas las cuestiones están
señaladas con epígrafes de letra encarnada.
Este Códice está
escrito con gran perfección y se halla bien conservado. Como los de
su clase, abunda en letras con dibujos de colores. Al lado del texto
hay comentarios del mismo autor. En el principio del libro se lee un
epígrafe, que traducido del latín dice: «Comienza aquí el libro
compuesto por el Maestro Guillermo de Mondagoto, Arcediano
Nemausense
, sobre el modo de hacer las elecciones y ordenar los
procesos relativos a las mismas».





73. FLOS
SANCTORUM O VIDAS DE SANTOS.
Un volumen en 4.° mayor, en
pergamino, de 673 páginas Es del siglo XIV. Al principio le faltan
algunas hojas; el final está completo. Tiene de especial este libro,
que antes de la vida de cada Santo se explica la etimología
del nombre
y su significado, con datos sumamente curiosos
que suponen en el autor mucha erudición. No consta quien sea éste.
Es muy probable que fue algún religioso agustino, porque la
única viñeta que hay está en la vida de San Agustín,
obispo y doctor, viéndose allí una imagen del Santo.
Además
de las vidas de los santos, hay pláticas sobre varios
asuntos, como la Cuaresma, Dominicas que la preceden.
Resurrección, y otros misterios y fiestas de la
Santísima Virgen.

74. PRISCIANO EL MAYOR. TRATADO DE
GRAMÁTICA.
Un volumen en 4.° mayor prolongado, en pergamino, de
258 páginas. Es del siglo XI. Dicho autor fue un célebre
gramático latino que nació en Cesarea a fines del
siglo IV. El año 525 abrió una escuela que tuvo gran
fama por el número de gramáticos distinguidos que de allí
salieron. Compuso varias obras; pero la más notable es esta.
/
Nota: Si nació a finales del siglo
IV, pongamos 399, y en el año 525 abrió él mismo una escuela,
vivió más de 125 años. Priscianus Caesariensis (fl. 500), más
conocido como Prisciano, fue un importante gramático del latín,
nacido en Caesarea, Mauritania, (en la actualidad la ciudad de
Cherch
ell en Argelia). Según Casiodoro enseñó latín en
Constantinopla. https://es.wikipedia.org/wiki/Prisciano
Su obra más
importante es una gramática del latín que recibe el nombre
de Institutiones Grammaticae. /
Se divide en 18 libros, y
no en 14 como dice algún escritor. Al principio, después de un
prólogo, pone el autor un índice o resumen de los 18 libros. Antes
hay dos hojas que no pertenecen a este Códice; en la primera se ve
parte de un índice sumamente curioso por la forma con que está, el
cual debía pertenecer a alguna obra de derecho del siglo XI, o
quizás de antes.
Este Códice es el que se conserva en mejor
estado entre todos los de aquel siglo, a pesar del servicio que se
conoce prestó en su tiempo. La letra es muy legible. Hay muchas
notas en el margen, todas con caracteres pequeñísimos hechos con
gran perfección. Pero lo que llama la atención principalmente es el
extraordinario número de notas puestas entre las líneas del texto,
tan diminutas, que admira cómo pudieron escribirse allí.
Los
títulos en que se dividen los libros, o sea los epígrafes de cada
asunto, están señalados con letras encarnadas. Las iniciales de los
apartados son de colores; pero sin dibujos, según el estilo de aquel
tiempo. También hay una viñeta al principio, de muy buen gusto, y
algunas otras en lo demás del libro.
Al fin de todo se ve
una nota, en caracteres encarnados muy grandes, que traducida dice:
«Concluye el libro de Prisciliano, Gramático, Doctor de la ciudad
de Roma.»

75. TOMÁS DE HIBERNIA. MANOJO DE FLORES. Un
volumen en 4.° mayor prolongado, en pergamino, de 254 páginas. Es
del siglo XIV. Contiene un repertorio por orden alfabético de varios
nombres o asuntos pertenecientes a la Teología dogmática y moral,
Sagrada Escritura, Filosofía, etc. De ahí el título de Manojo de
flores, que se le aplica con muchas propiedad.
Está en
forma de diccionario. Pero además el autor tuvo el buen gusto de
señalar en el margen, por medio de alfabetos de letras minúsculas,
los párrafos en que se divide el asunto que allí se trata.
Cada
nombre del diccionario tiene la inicial adornada con dibujos de
colores. También son de colores las iniciales de todos los párrafos.
Al principio le faltan algunas hojas; el final está completo. Hay un
índice que contiene todos los nombres de los asuntos que se explican
en este diccionario. Después siguen cuatro folios que son como una
ampliación.
Antes del índice hay una nota que traducida dice
así: «Esta obra fue compilada por el Maestro Tomás de Hibernia, en
algún tiempo Sócio de Sorbona».

76.
SANTO TOMÁS DE AQUINO. SOBRE EL LIBRO II DEL MAESTRO DE LAS
SENTENCIAS. Un volumen en 4.° mayor prolongado, en pergamino, de 146
páginas. Es de últimos del siglo XIII o de principios del XIV. En
la parte superior de cada página están señaladas por su orden las
44 distinciones en que se divide esta obra. Al final hay un índice
hecho posteriormente, que sólo llega hasta la Distinción 35.
Antes
del índice se leen unas notas de diversa letra, que traducidas
dicen: «Concluye el escrito de Fray Tomás, sobre el segundo
de las Sentencias.» Prueba esto que cuando se escribió el Códice
aún no había sido canonizado Santo Tomás. Después
hay otra nota que dice. «Este libro es de (sigue un nombre que está
raspado). Cualquiera que lo vendiere sea anathema. Luego hay
otra que dice así: «Este libro es de Fray (sigue un nombre raspado)
de la orden de Frailes predicadores del convento de (hay otro nombre
raspado) de la provincia de Aragón».
Al fin de todo en
la última página todavía hay otras notas que dicen: «Yo Antonio
Aymerich
, Bachiller en artes, el viernes día 29 de Abril
compré este libro al Reverendo confesor del
Rey de Navarra, en la ciudad de Valencia, el año 1435
del Nacimiento del Señor.» Y más abajo se lee: «Este libro es de
Pascual March, quien lo compró por 44 sueldos

77.
LETANÍAS Y ORACIONES. Un volumen en 4, en pergamino, de 44 páginas.
Es del siglo XIV. Se comprende que este Códice se usaba en todas las
rogativas que se hacían en esta catedral. Después de las Letanías
de los Santos, siguen las preces y oraciones pertenecientes a cada
rogativa. Entre otras de las que ofrecen interés histórico, está
la tradicional plegaria que se canta en esta catedral
en las rogativas pro pluvia, que dice así: «Dómine
rex, Deus Abraham, dona nobis pluviam super faciem terrae, ut discat
pópulus tuus quia tu es Dóminus Deus noster.»

También hay
una oración propia de la Santa Cinta, diferente de la que se
halla en el Breviario de esta catedral. En dicha oración se
expresa la aparición de la Santísima Virgen en esta
iglesia y la entrega de su Sagrado Cíngulo. Como es un
documento de grande valor histórico, pues confirma aquella veneranda
tradición, creemos conveniente insertarlo tal como está: Dice así:

«Omnipotens sempiterne Deus, qui gloriosae Virginis Matris
Mariae corpus et animam, ut dignum Filii tui habitaculum effici
maereretur, Spiritu Sancto cooperante praeparasti; da, ut cujus
Visitatione et Cinguli traditione hanc Ecclesiam
decorasti, ejus pia intercessione ab instantibus malis et á
morte perpètua liberemur. Per Dominum...»

/ Nota: á
y perpètua aparecen con tilde en el pdf que tengo, otros textos en
latín también están con tilde en este libro.
La ae del latín,
æ, la escribo en este libro ae -

https://www.delcastellano.com/errores-pronunciacion-latin/


ae (y oe)


Por increíble que pueda parecer, el
diptongo ae se pronuncia [ae̯]. Por tanto, hay que evitar la
pronunciación arromanzada como una simple *[e]: quae se lee [kʷae̯]


, no *[ˈkwe]. Tortosa : Tortose,
Lleida : Lleide, Maella : Maelle, Favara : Favare, etc.
La
bibliografía anglosajona tiende a considerar que ae se pronunciaba
[ai], aunque esta pronunciación es de época arcaica (siglo iii a.
C. y anteriores). Lo mismo se aplica al diptongo oe, menos frecuente,
que se pronuncia [oe̯]: amoenus se pronuncia [aˈmoe̯.nus]


, no *[aˈmenus] /

78. PEDRO DE
TARANTASIA. COMENTARIOS SOBRE EL LIBRO II DEL MAESTRO DE LAS
SENTENCIAS. Un volumen en 4.° mayor, en pergamino, de 242 páginas.
Es del siglo XIII.
El autor es conocido con este nombre por ser
natural de Tarantasia, provincia y condado de los antiguos
estados sardos. Las 44 Distinciones del libro II del Maestro
de las Sentencias están completas en este Códice, y se señalan con
números en la parte superior de cada página, y además en el
margen. Hay algunas notas de época posterior. Las iniciales de los
párrafos están adornadas con dibujos de colores.
Al principio
hay un índice. También se ve allí una hoja de distinta época y
diferente letra, que no pertenece a este libro.

79. ALANO DE
INSULIS. SOBRE LAS DIVERSAS SIGNIFICACIONES O USOS QUE TIENEN ALGUNOS
NOMBRES EN LA SAGRADA ESCRITURA. Un volumen en 4° en pergamino, de
321 páginas. Es de principios del siglo XIII. Este curioso libro
tiene alguna semejanza con las Concordancias de la Sagrada Escritura,
aunque es más reducido y su objeto también es distinto.
Le
precede un prólogo dirigido a Ermengaldo, Abad de San Gil.
Después siguen los nombres por orden alfabético. Antes de cada
letra hay un índice; luego siguen los nombres cuyo uso se trata de
explicar, estando señalados con letras encarnadas en el texto los
libros de la Sagrada Escritura a que se refiere el uso de cada
nombre.
A pesar de su mucha antigüedad está muy bien conservado
este Códice. Todas las iniciales de cada párrafo son de colores, y
algunas están adornadas con hermosas viñetas. Al final hay la
acostumbrada nota que dice. «Este libro ha sido escrito; el que lo
escribió sea bendito».

80. FRAGMENTOS DE LOS CLÁSICOS Y
OTROS AUTORES ANTIGUOS. Un Volumen en 4.° de 328 páginas. Está
escrito parte en cartulina, que pertenece al siglo XIII, y parte en
pergamino, que es del siglo XII.
Contiene escritos de Horacio,
Juvenal, Marcial, Salustio, Cicerón y Séneca. También los hay de
Macrobio, (las Saturnales) y de Macer (del poder de las hierbas.)

Además un tratado de Geometría con figuras geométricas, y otro
del eclipse del sol.

81. CAPITULARIO PARA TODO EL AÑO. Un
volumen en 4.° en pergamino, de 380 páginas. Es del siglo XIV. Al
principio hay un Calendario muy deteriorado por el uso, en el cual
falta una hoja que debía contener los meses de Noviembre y
Diciembre.
Tiene de particular este Códice, que se halla en él
la oración propia de la Santa Cinto,
(Cinta, Cingulis, Cíngulo) de que ya hemos tratado en el
Códice de n.° 14; pero en el que nos ocupa dicha oración está en
el mismo Capitulario, y no en hoja añadida como en el otro Códice.
También hay algunas otras oraciones de interés histórico. Todas
las iniciales de los capítulos y de las oraciones se hallan
adornadas profusamente con dibujos de colores.

82. MISAL. Un
volumen en 4° en pergamino, de 460 páginas. Es del siglo XIII. Está
escrito con muy buen gusto y con profusión de letras de adorno.
Tiene además algunas viñetas muy distinguidas y de un estilo
especial. Hay un Calendario muy completo; y lo mismo que en otro
Códice reseñado, el día 4 de Febrero hay una nota que traducida
dice: «Aquí comienzan a cantar las aves». Y el día 24 de Abril
otra que dice: «Salida de Noé del arca.»
En este Calendario ya
está la fiesta de la Concepción de la Virgen, el día 8 de
Diciembre; la oración está añadida en el margen en su lugar
respectivo, y es diferente de la que se usaba antes de la actual.
También se halla el día 18 de Diciembre la fiesta de la
Expectación del parto de Nuestra Señora
, que se puso después
porque la letra no es la misma que lo demás del Calendario.




83-93

51-55

51.
SALTERIO. Un volumen en 4.° mayor, en pergamino, de 322 páginas. Es
del siglo XII. Además de su antigüedad este Códice es muy notable
por las especialidades que en él se observan. La más principal es
que su escrito tuvo dos objetos, o por mejor decir, este libro prestó
dos servicios. El uno fue utilizarlo para el
rezo o canto
de los
Salmos; y el otro para la instrucción relativa a lo
que en los mismos se expresa. Sin duda que el mucho valor que tenía
un libro en aquel tiempo, motivó la resolución de que prestase
estos dos servicios. 



Por eso al escribir el texto de los Salmos
de David
en caracteres muy claros, se dejó un blanco de la mitad
de la plana, a fin de poner allí las notas o glosas. Y se hizo esto
con tanta profusión, que en algunos Salmos especialmente en los
primeros, hay glosas hasta entre las líneas del texto. De modo que
mientras este libro servía para el oficio divino en el coro de esta
catedral, como se conoce por el estado de las hojas, era estudiado en
las clases o conferencias que se daban en esta misma iglesia para
instrucción del clero.
Otra cosa digna de notarse se observa en
este Códice. Al fin de cada Salmo, y con la inscripción Collecta
con que aún actualmente se designan las oraciones de la misa, hay
una oración en igual forma que estas, que tiene por fundamento de la
petición que se hace a Dios algún versículo o idea de las
contenidas en el Salmo que precede. En los Salmos que hacen alusión
a algún asunto histórico, se indica este al principio.
Después
del Salterio están todos los Cánticos. Luego sigue una Tabla donde
se expresan algunas fiestas movibles; y al fin de todo están las
Letanías según el rito antiguo de esta catedral. En ellas se hace
mención de San Rufo.
En este Códice hay algunas viñetas
de muy buen gusto según el estilo de aquel siglo.

52. Santo
Tomás de Aquino. Cuestiones de Veritate. Un volumen en folio
en pergamino, de 390 páginas. Es del siglo XIV. Al principio hay un
índice muy extenso, que comprende las 27 cuestiones que se tratan en
este libro. Después siguen estas por su orden.
Este Códice
además de estar foliado, en números romanos, tiene en todos los
folios el número de la cuestión que allí se contiene. En el margen
hay algunas notas de época más moderna. Las iniciales de todos los
capítulos están adornadas con dibujos de colores.
Algún
escritor supone que este Códice es del siglo XIII; pero téngase
presente que su autor, Santo Tomás de Aquino, fue canonizado
por el Sumo Pontífice Juan XXII el año 1323, o sea a
principios del siglo XIV; y en este libro ya se le designa con el
nombre de Santo. El epígrafe que hay al
principio dice
así: «Cuestiones de Veritate de Santo Tomás de Aquino.» Y
al fin una nota que dice: «Concluyen las Cuestiones de Veritate de
Santo Tomás de Aquino, de la orden de Predicadores.

53.
Varias Fórmulas Curiales. Un volumen en folio en pergamino, de 78
páginas. Es del siglo XV. Contiene este Códice un abundante
repertorio de formularios para las Curias eclesiásticas,
especialmente en lo que se refiere a los actos de jurisdicción
voluntaria; como colaciones de beneficios, fórmulas de actas de
profesión religiosa, absoluciones de censuras, y todo cuanto puede
ocurrir en los diversos asuntos a que se extiende la administración
eclesiástica. Aunque desde entonces han variado mucho estas
fórmulas, no deja de ser interesante conocer las prácticas que
regían sobre este punto en el siglo XV.
Le faltan algunas hojas
al principio y al fin. Antes de cada formulario hay un epígrafe en
letra encarnada indicando el asunto. Las letras iniciales de cada
formulario están con dibujos de colores.

54. Leccionario o
Epistolario. Un volumen en folio en pergamino, de 472 páginas. Es
del siglo XV.
El servicio del altar y coro de esta catedral, que
desde los tiempos más remotos ha estado siempre a grande altura,
requiría un buen número de libros litúrgicos; y de ahí que
aún existan tantos de antiguos.
El que nos ocupa aunque se
conoce que prestó mucho servicio, todavía se halla en buen uso. Las
primeras y últimas hojas están escritas de diferente mano, como lo
demuestra la forma de la letra y los dibujos de las iniciales de las
lecciones que también son de diverso estilo.
Este Códice ya fue
foliado cuando se escribió. En el folio 175 donde comienzan las
Epístolas de las Misas de los Santos, hay una inicial sumamente
adornada.

55. San Agustín. De la Trinidad y de la Verdadera
Religión.
Un volumen en 4.° mayor prolongado, en pergamino, de
404 páginas. Es del siglo XV. Al principio tiene tres hojas escritas
en época más moderna y de distinta letra que lo demás del Códice.
Contiene un resumen de cada uno de los quince libros en que se halla
dividido el tratado de la Trinidad de San Agustín. Al comenzar este
resumen hay una nota que traducida dice: «Se principió (por San
Agustín) el año 400. Se concluyó cerca del año 416
Después está el resumen del Tratado de la verdadera Religión, que
comienza en el folio 173; antes hay una nota que dice que fue escrito
cerca del año 390.
En la primera página se halla la
carta de San Agustín a Aurelio Obispo de Cartago,
que sirve de prólogo. A continuación del Tratado de la verdadera
Religión, y como final del libro, está copiado el capítulo XIII
del libro I de las Retractaciones. Antes hay una nota que traducida
dice: «fue escrito en Pisa el año 1431 por mi Juan
Gregorio
». Después debió comprarlo el Cabildo, pues en una
nota escrita al pie de la página l.a, se dice, que
pertenece a los libros de esta catedral.




56-60.


sábado, 27 de julio de 2019

EL SEÑORÍO DE ALBARRACÍN, VASALLO DE SANTA MARÍA

143. EL SEÑORÍO DE ALBARRACÍN, VASALLO DE SANTA MARÍA (SIGLO XII. ALBARRACÍN)

 
 EL SEÑORÍO DE ALBARRACÍN, VASALLO DE SANTA MARÍA  (SIGLO XII. ALBARRACÍN)
 
 
Albarracín era aquel día una auténtica fiesta. Todos sus habitantes, bien moros bien cristianos, se habían lanzado a las calles y plazas. Tanto en la catedral como en las demás iglesias sonaban sin parar las campanas; en lo alto del castillo, la enseña de Albarracín ondeaba sin cesar al viento. Era media mañana y comenzó a llegar por la parte baja de la ciudad, junto al río Guadalaviar, la comitiva: nobles y guerreros, clérigos y monjes, escuderos y pajes... Detrás, en brioso corcel, cabalgaba don Pedro Ruiz de Azagra, señor de Albarracín.

Regresaba don Pedro de pelear al lado del rey de Castilla en tierra de moros. Ello equivalía a que la posible alianza que se cernía entre Castilla y Aragón contra el señorío de Albarracín había quedado abortada. Por eso aplaudía la gente al ver regresar a su señor, quien encaminaba sus pasos hacia la catedral, donde le iba a recibir el obispo Martín.

Se llenó el templo y buena parte de la gente no tuvo cabida. La Misa fue solemne. Cuando finalizó, Pedro
Ruiz de Azagra tomó su espada por la empuñadura de piedras preciosas y oro y la depositó en el altar de la Virgen, a la vez que hacía solemne promesa de no reconocer sobre la tierra más vasallaje que el de Santa María, de modo que, en adelante, se llamaría a sí mismo «vasallo de Santa María y señor de Albarracín».

Rogó incluso don Pedro al obispo Martín que declarara a Santa María patrona de Albarracín, nombramiento que se hizo allí mismo, con la condición de que los albarracinenses hicieran voto público de acudir anualmente al santuario de Nuestra Señora de los Dolores, en la vecina población de Royuela.
Don Pedro Ruiz de Azagra, así como todos sus caballeros, y los alcaldes y jueces, y todo el pueblo allí congregado aceptaron y juraron el voto, de modo que todos los años, el día de la Santa Cruz de mayo, las gentes de Santa María de Albarracín peregrinarían a Royuela para cumplir lo pactado.

Por fin, don Pedro Ruiz de Azagra volvió a tomar la espada que dejara sobre el altar y se la entregó al obispo Martín. Quería así dejar constancia de acatamiento y vasallaje a Santa María.
 
[César Tomás Laguía,  «La espada de don Pedro», en Leyendas..., págs. 130-131.]
 
 
César Tomás Laguía, don César, Torremocha
 
 

César Tomás Laguía, conocido como «Don César», fue un sacerdote católico, escritor e historiador español, nacido en Torremocha, municipio de la provincia de Teruel, en 1903 y fallecido en la ciudad de Teruel en 1979.

Estudió Latín y Humanidades, Filosofía y Teología en el Seminario Conciliar de Teruel, siendo ordenado sacerdote el 4 de octubre de 1925.

Como presbítero, ejerció de ecónomo en distintas parroquias de la diócesis de Teruel (Monteagudo del Castillo y Saldón), ejerciendo después como «Maestro de ceremonias» en la Santa Iglesia Catedral de Teruel.

http://www.patrimonioculturaldearagon.es/bienes-culturales/catedral-santa-maria-de-mediavilla-teruel

Canónigo archivero de la catedral de Teruel por oposición, desempeñó también la función de «Archivero Diocesano».

Durante el pontificado del obispo diocesano Fray León Villuendas Polo (1885-1968), fue nombrado «vicesecretario de Cámara y Gobierno» del obispado, y «examinador pro-Sinodal» (1947).

Posteriormente, obtuvo por oposición la cátedra de Historia Eclesiástica, Patrología y Liturgia Doctrinal en el Seminario diocesano de Teruel.

En tanto clérigo, fue un «sacerdote de gran espiritualidad, de reconocidas cualidades humanas y de una extraordinaria sensibilidad artística»;​ su gran pasión intelectual fue la investigación historiográfica, que el eminente archivero llevó a cabo de forma objetiva, rigurosa y metódica.

Gran parte de su trabajo como investigador fue publicado en la revista «TERUEL», órgano oficial del Instituto de Estudios Turolenses (IET), de la Excma. Diputación Provincial de Teruel, adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Su primera obra publicada en ese medio -«La erección de la Diócesis de Albarracín»- recibió el Premio del IET en el I Certamen de Albarracín (1953). En homenaje a su labor investigadora e historiográfica, la Revista le dedicó los números 55-56 (1976).

Publicaciones:

«El beato Joaquín Royo», en revista TERUEL 6 (1951), pp. 7-34. ISSN 0210-3524
«La erección de la Diócesis de Albarracín», en revista TERUEL 10 (1953), pp. 203-230. ISSN 0210-3524
«Notas para la historiografía de Albarracín», en revista TERUEL 11 (1954), pp. 33-55. ISSN 0210-3524
«Leyendas y Tradiciones de la Sierra de Albarracín», en revista TERUEL 12 (1954), pp. 123-148. ISSN 0210-3524
«Las capillas de la catedral de Albarracín», en revista TERUEL 14 (1955), pp. 147-186. ISSN 0210-3524
«Breves notas sobre el arquitecto Pierres Vedel y familia», en revista TERUEL 20 (1958), pp. 113-119. ISSN 0210-3524
«La iglesia de Teruel en la guerra de la Independencia», en revista TERUEL 21 (1959), pp. 136-222. ISSN 0210-3524
«Las capillas de la catedral de Teruel», en revista TERUEL 22 (1959), pp. 5-159. ISSN 0210-3524
«La geografía urbana de Albarracín», en revista TERUEL 24 (1960), pp. 5-127. ISSN 0210-3524
«Breves noticias históricas sobre la fundación de la colegiata de Rubielos de Mora», en revista TERUEL 27 (1962), pp. 149-165. ISSN 0210-3524
«La casa de la Brigadiera (Albarracín)», en revista TERUEL 28 (1962), pp. 199-204. ISSN 0210-3524
«Las iglesias de la diócesis de Albarracín», en revista TERUEL 32 (1964), pp. 5-173. ISSN 0210-3524
«Origen de la Casa de la Misericordia de la ciudad de Teruel», en revista TERUEL 34 (1965), pp. 5-122. ISSN 0210-3524
«Fuentes para la historia de Cella», en revista TERUEL, 38, (1967), pp. 5-130. ISSN 0210-3524
«Notas para la geografía urbana de la ciudad de Teruel», en revista TERUEL 42 (1969), pp. 71-94. ISSN 0210-3524
«Índice de los documentos en papel del Archivo de la Catedral de Teruel, correspondientes a los siglo XII, XIII, XIV y XV», en revista Teruel 48 (1972), pp. 16-156. [Este trabajo ha tenido continuidad merced a unos admiradores del autor, que publicaron los documentos correspondientes al siglo XVI (1978), teniendo prevista la publicación del material correspondiente hasta el siglo XX)].
«Notas y documentos artísticos culturales sobre Teruel Medieval» [en colaboración con Santiago Sebastián López], en revista TERUEL 49-50 (1973), pp. 67-109. ISSN 0210-3524
«Sellos del archivo de la S.I. Catedral de Albarracín», en revista TERUEL 52 (1974), pp. 41-51. ISSN 0210-3524
«Fuentes para la historia del Alto Maestrazgo», en revista TERUEL 57-58 (1977), pp. 135-181. ISSN 0210-3524

Catálogo de los pergaminos y documentos insertos en ellos existentes en el Archivo de la S.I. catedral de Teruel (1953), Edita Instituto de Estudios Turolenses (IET), Teruel. ISBN 978-84-00-02342-3
Catálogo de la sección de pergaminos del Archivo de la S.I. Catedral de Albarracín (1955), Instituto de Estudios Turolenses, Teruel. ISBN 978-84-00-01446-9
La insigne colegiata de Santa María de Mora de Rubielos (1964). Edita el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). ISBN 978-84-00-00988-5
La desmembración de las Iglesias de Albarracín y Segorbe (1965). Instituto de Estudios Turolenses de la Diputación Provincial de Teruel (CSIC), Teruel [Discurso leído por el autor, en el acto de su recepción en la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de Zaragoza]. ISBN 978-84-00-00989-2

  • Gran Enciclopedia Aragonesa (2000). «Tomás Laguía, César». elPeriódico. Consultado el 2 de mayo de 2017.
  • Mateu Ibars, Josefina y Mª Dolores (1991). Texto y transcripciones, Universidad de Barcelona, ed. Colectánea paleográfica de la Corona de Aragón. Siglos IX-XVIII. Barcelona. ISBN 84-7528-694-1.
  • Sánchez Garzón, Alfredo (2000). Ayuntamiento de El Cuervo, Teruel, ed. Aproximación histórica: La villa de El Cuervo y su parroquial. Valencia. ISBN 84-931563-1-0.

jueves, 14 de noviembre de 2019

LA SOMBRA DE LA PRINCESA DOÑA BLANCA

159. LA SOMBRA DE LA PRINCESA DOÑA BLANCA (SIGLO XIII. ALBARRACÍN)
 
Entre las varias torres de Albarracín, una muy hermosa lleva el nombre de doña Blanca, recuerdo romántico del pueblo albarracinense a una historia desgraciada. Porque Blanca, toda bondad y sencillez, hermana menor del príncipe heredero de Aragón, vióse impulsada al exilio por los celos de su cuñada, que pronto sería reina de los aragoneses.
 
LA SOMBRA DE LA PRINCESA DOÑA BLANCA (SIGLO XIII. ALBARRACÍN)
 
 
Con gran pesar, doña Blanca tuvo que emprender, acompañada por su escaso séquito, el camino que le
llevaba a su destierro castellano, atravesando para ello las tierras del señorío independiente de Albarracín, donde sus señores le brindaron hospitalidad.
Aceptó la princesa, y todo el pueblo, arremolinado en las calles, fue testigo de la llegada de la comitiva
que acompañaba a la princesa aragonesa en su recorrido tortuoso por las calles empedradas de la capital dedicada a Santa María, hasta llegar al palacio de los Azagra, que iban a ser sus anfitriones.
 
Poco a poco fueron pasando los días. Todos, mayores y menudos, deseaban y esperaban volver a ver a Blanca por las calles de Albarracín, pero el sol y la luna se sucedían ininterrumpidamente sin que la princesa fuera vista de nuevo por nadie. El séquito que la acompañara regresó a la corte aragonesa.
De Blanca, no se supo nada.
 
Comenzó el pueblo a pensar que la desdichada princesa podía haber muerto de pena y que su cuerpo joven habría sido enterrado en la torre que, desde entonces, pasó a llamarse como ella. El silencio más absoluto se hizo en torno a la suerte corrida por la princesa aragonesa.
 
Pero el misterio comenzó pronto a desvelarse y se desvela aún cada plenilunio, cuando la campana
próxima a la torre desgrana los doce sones de la medianoche. Entonces, las gentes de Albarracín ven salir de su torre de piedra una sombra clara, figura de mujer y holgadas vestiduras, que lentamente desciende, roca a roca, hasta los huertos y el río, para bañarse en aguas claras del Guadalaviar. Luego, al cabo de un rato, la sombra se desvanece hasta el nuevo plenilunio.
 
Se trata, sin duda, de la sombra de doña Blanca, la princesa que debió morir de pena en su exilio a
causa de unos celos cortesanos.
 
[Tomás Laguía, César, «Leyendas y tradiciones...», Teruel, 12 (1954), 124-127.]
 
Tomás Laguía, César, «Leyendas y tradiciones

Obra publicada:
Artículos:
«El beato Joaquín Royo», en revista TERUEL 6 (1951), pp. 7-34. ISSN 0210-3524
«La erección de la Diócesis de Albarracín», en revista TERUEL 10 (1953), pp. 203-230. ISSN 0210-3524
«Notas para la historiografía de Albarracín», en revista TERUEL 11 (1954), pp. 33-55. ISSN 0210-3524
«Leyendas y Tradiciones de la Sierra de Albarracín», en revista TERUEL 12 (1954), pp. 123-148. ISSN 0210-3524
«Las capillas de la catedral de Albarracín», en revista TERUEL 14 (1955), pp. 147-186. ISSN 0210-3524
«Breves notas sobre el arquitecto Pierres Vedel y familia», en revista TERUEL 20 (1958), pp. 113-119. ISSN 0210-3524
«La iglesia de Teruel en la guerra de la Independencia», en revista TERUEL 21 (1959), pp. 136-222. ISSN 0210-3524
«Las capillas de la catedral de Teruel», en revista TERUEL 22 (1959), pp. 5-159. ISSN 0210-3524
«La geografía urbana de Albarracín», en revista TERUEL 24 (1960), pp. 5-127. ISSN 0210-3524
«Breves noticias históricas sobre la fundación de la colegiata de Rubielos de Mora», en revista TERUEL 27 (1962), pp. 149-165. ISSN 0210-3524
«La casa de la Brigadiera (Albarracín)», en revista TERUEL 28 (1962), pp. 199-204. ISSN 0210-3524
«Las iglesias de la diócesis de Albarracín», en revista TERUEL 32 (1964), pp. 5-173. ISSN 0210-3524
«Origen de la Casa de la Misericordia de la ciudad de Teruel», en revista TERUEL 34 (1965), pp. 5-122. ISSN 0210-3524
«Fuentes para la historia de Cella», en revista TERUEL, 38, (1967), pp. 5-130. ISSN 0210-3524
«Notas para la geografía urbana de la ciudad de Teruel», en revista TERUEL 42 (1969), pp. 71-94. ISSN 0210-3524
«Índice de los documentos en papel del Archivo de la Catedral de Teruel, correspondientes a los siglo XII, XIII, XIV y XV», en revista Teruel 48 (1972), pp. 16-156. [Este trabajo ha tenido continuidad merced a unos admiradores del autor, que publicaron los documentos correspondientes al siglo XVI (1978), teniendo prevista la publicación del material correspondiente hasta el siglo XX)].
«Notas y documentos artísticos culturales sobre Teruel Medieval» [en colaboración con Santiago Sebastián López], en revista TERUEL 49-50 (1973), pp. 67-109. ISSN 0210-3524
«Sellos del archivo de la S.I. Catedral de Albarracín», en revista TERUEL 52 (1974), pp. 41-51. ISSN 0210-3524
«Fuentes para la historia del Alto Maestrazgo», en revista TERUEL 57-58 (1977), pp. 135-181. ISSN 0210-3524

Libros:

Catálogo de los pergaminos y documentos insertos en ellos existentes en el Archivo de la S.I. catedral de Teruel (1953), Edita Instituto de Estudios Turolenses (IET), Teruel. ISBN 978-84-00-02342-3
Catálogo de la sección de pergaminos del Archivo de la S.I. Catedral de Albarracín (1955), Instituto de Estudios Turolenses, Teruel. ISBN 978-84-00-01446-9
La insigne colegiata de Santa María de Mora de Rubielos (1964). Edita el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). ISBN 978-84-00-00988-5
La desmembración de las Iglesias de Albarracín y Segorbe (1965). Instituto de Estudios Turolenses de la Diputación Provincial de Teruel (CSIC), Teruel [Discurso leído por el autor, en el acto de su recepción en la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de Zaragoza]. ISBN 978-84-00-00989-2

  • Gran Enciclopedia Aragonesa (2000). «Tomás Laguía, César». elPeriódico. Consultado el 2 de mayo de 2017.
  • Mateu Ibars, Josefina y Mª Dolores (1991). Texto y transcripciones, Universidad de Barcelona, ed. Colectánea paleográfica de la Corona de Aragón. Siglos IX-XVIII. Barcelona. ISBN 84-7528-694-1.
  • Sánchez Garzón, Alfredo (2000). Ayuntamiento de El Cuervo, Teruel, ed. Aproximación histórica: La villa de El Cuervo y su parroquial. Valencia. ISBN 84-931563-1-0.
 
Estudió Latín y Humanidades, Filosofía y Teología en el Seminario Conciliar de Teruel, siendo ordenado sacerdote el 4 de octubre de 1925.
 
Como presbítero, ejerció de ecónomo en distintas parroquias de la diócesis de Teruel (Monteagudo del Castillo y Saldón), ejerciendo después como «Maestro de ceremonias» en la Santa Iglesia Catedral de Teruel.
 
Canónigo archivero de la catedral de Teruel por oposición, desempeñó también la función de «Archivero Diocesano».
 
Durante el pontificado del obispo diocesano Fray León Villuendas Polo (1885-1968), fue nombrado «vicesecretario de Cámara y Gobierno» del obispado, y «examinador pro-Sinodal» (1947).
 
Posteriormente, obtuvo por oposición la cátedra de Historia Eclesiástica, Patrología y Liturgia Doctrinal en el Seminario diocesano de Teruel.
 
En tanto clérigo, fue un «sacerdote de gran espiritualidad, de reconocidas cualidades humanas y de una extraordinaria sensibilidad artística»; su gran pasión intelectual fue la investigación historiográfica, que el eminente archivero llevó a cabo de forma objetiva, rigurosa y metódica.
 
Gran parte de su trabajo como investigador fue publicado en la revista «TERUEL», órgano oficial del Instituto de Estudios Turolenses (IET), de la Excma. Diputación Provincial de Teruel, adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Su primera obra publicada en ese medio -«La erección de la Diócesis de Albarracín»- recibió el Premio del IET (ríete no) en el I Certamen de Albarracín (1953).
En homenaje a su labor investigadora e historiográfica, la Revista le dedicó los números 55-56 (1976).
 
César Tomás Laguía, conocido como «Don César», fue un sacerdote católico, escritor e historiador español, nacido en Torremocha, municipio de la provincia de Teruel, en 1903 y fallecido en la ciudad de Teruel en 1979.

domingo, 8 de marzo de 2020

46-50




46. ROFREDO
BENEVENTANO. Tratado sobre el modo de hacer los memoriales o
súplicas, según el derecho canónico y las fórmulas de la Curia
Romana. Un volumen en folio en pergamino, de 125 páginas. Es del
siglo XIII. Este Códice contiene formularios razonados en latín, de
todas las súplicas que se habían de dirigir a las autoridades
eclesiásticas sobre cualesquiera asuntos, pero principalmente sobre
los de matrimonios y sus impedimentos.
Al principio tiene una
hermosa viñeta, donde se ve una figura muy bien dibujada con un
vestido especial; tal vez el que usaban en aquel tiempo los empleados
de la Curia Romana. En la página 39 hay otro dibujo muy
curioso.
Después de este Tratado sigue otro que se titula: «De
los diezmos» De décimis. Comienza en la página 55. No
consta el autor; pero es probable que sea el mismo del primer
Tratado, porque el escrito es todo seguido y sólo se divide por una
viñeta. En la página 69 hay un grupo de varias figuras, que según
parece representan al Obispo en el acto de recibir los
derechos de procuración o de visita, que antes
le pagaban los párrocos.

47. SANTO TOMÁS DE AQUINO.
Comentario a la Metafísica de Aristóteles. Un volumen en
folio mayor, en pergamino, de 166 páginas. Es de principios del
siglo XIV. Todos los folios están numerados; pero esto se hizo en
época posterior, pues por lo general en los Códices antiguos no se
numeraban los folios. En este Códice, como en algún otro que hemos
reseñado, también se ven en el margen los puntos agujereados que
sirvieron de guía para escribir las líneas.
Las letras del
principio de todos los capítulos están adornadas con dibujos de
colores. En el margen hay algunas notas de diferente letra. Al final
se leen estas que traducimos del latín: «Concluye el escrito sobre
la Metafísica de Santo Tomás. Terminado el libro, dése
alabanza y gloria a Cristo» Después en letra más moderna hay otra
nota que dice:
«Este escrito sobre la Metafísica es de Fray
(sigue raspado un nombre) de la orden de Frayles Predicadores del
Convento de Zaragoza
, que lo compró (siguen algunas palabras
confusas) el año 1531.

48. LIBRO DE LA PASIÓN DEL SEÑOR.
Un volumen en folio, escrito parte en pergamino y parte en cartulina,
de 337 páginas. Es del siglo XV. El título que tiene al principio
de la primera página traducido del latín dice así: «Comienza el
libro de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, compilado por un
Fraile cartujo.» Además de la Pasión hay varios tratados
relativos al Divino Salvador, como la Resurrección,
sus apariciones a los discípulos, etc.
La materia está
distribuida en capítulos, y las iniciales se hallan adornadas con
dibujos negros; solamente hay dos de colores en la página
245. Después de cada capítulo hay una oración o súplica muy
adecuada al asunto de que allí se trata.
La primera página de
este libro está orlada con dibujos y dorados,
viéndose algunas aves muy bien dibujadas; todo produce un bellísimo
efecto. En la página 25 hay otra orla negra, que se comenzó
a dibujar con colores, pero no llegó a concluirse. Es
probable que los dibujos negros que hay en este libro, que son
muchos, debían completarse después con colores.
Al fin están
aquellos hermosos versos de San Bernardo:
Iesu dulcis
memoria; etc.

Es de notar en este Códice que las hojas de
cartulina se hallan intercaladas con las de pergamino, de modo que
cada tres folios de cartulina hay dos de pergamino; ignorándose el
motivo de esta distribución tan original, que también se observa en
algunos otros Códices.

49. JUAN ESCOTO. Un tomo en folio en
pergamino, de 184 páginas. Es de últimos del siglo XIII, o de
principios del XIV. Contiene los comentarios del libro tercero del
Maestro de las Sentencias. Al principio hay una hoja de diferente
letra, que según parece no pertenece a este Códice, pues
por
los títulos o epígrafes se deduce que trata de derecho canónico.
Al comenzar la segunda página hay dos versos latinos relativos a
Juan Escoto; y en el margen y de otra letra, se ve esta nota
también en latín: «Juan Escoto sobre el tercero de las
Sentencias.»

Aunque este Códice no está foliado, la
materia se halla bien indicada por medio de números romanos de
colores, que expresan las treinta y nueve distinciones en que está
dividido el libro. Al final hay un índice muy completo; y después
una nota que traducida del latín dice: «Concluye la
Tabla sobre
el tercer libro del Maestro de las Sentencias, compuesto por Fray
Juan Escoto
, de la orden de Frayles menores

50.
TRES TRATADOS DISTINTOS. Un volumen en 4.° mayor, escrito parte en
cartulina y parte en pergamino. Tiene 146 páginas. Es del siglo XV.
Al principio le faltan algunas hojas.
En el primer Tratado que
comprende hasta la página 16, se dan todas las noticias mitológicas
relativas a los siguientes dioses del paganismo:
Júpiter, Marte, Apolo, Venus, Mercurio, Diana, Minerva, Juno,
Cibeles, Vulcano, Neptuno, Pan, Plutón y Baco.
El segundo
Tratado que llega hasta la página 115, contiene los 14 libros de la
Metamorfosis de Ovidio. Al fin de los mismos hay una nota que
dice: Explicunt Moralitates libri Ovidii Methamorfóseos. Deo
gratias. Sigue después un índice alfabético muy extenso que
comprende siete folios. Y al final se hallan estas notas, que
traducidas dicen: «Concluye la Tabla, super Moralitate, del libro de
Ovidio, Metamórfosis, compuesta por Fray Tomás de Anglia, de la
orden de Predicadores, Deo gratias. Fue escrita en Lérida, y
concluida el día 4 de Agosto del año del Señor 1430. El que la
escribió se llama Gundisalvo, su apellido es Riquexor.»

En el tercer Tratado que comprende los ocho folios últimos, hay
seis comedias de Terencio, a las que precede un prólogo. Y
después de todo una nota que dice: «Concluye el breve y muy útil
opúsculo sobre el libro de Terencio. Lérida 16
de Septiembre del año 1430.»







51-55

domingo, 1 de agosto de 2021

NOTAS.

NOTAS.

NOTA PRELIMINAR.

OBSERVACIONES ORTOGRÁFICAS Y LITERARIAS.

Paréceme indispensable apuntar aquí, no precisamente para los lectores mallorquines, sino para los castellanos, algunas observaciones acerca de la ortografía catalanalemosina, ó balear y modo de leer este idioma literario.

OBSERVACION 1.a – Diferentes sistemas ortográficos: -
Dos sistemas se siguen por la generalidad de los autores lemosines: ó el de Mariano Aguiló, ó el de Rubió y Ors. Yo me he adherido siempre al primero, con la mayoría de los escritores mallorquines y valencianos, y no pocos catalanes propiamente dichos, entre quienes descuella Jacinto Verdaguer. Distínguese este sistema por adoptar la ortografía antigua, de los siglos XIII, XIV, XV y XVI, época maravillosa de nuestra literatura. Los plurales de los nombres procedentes de la primera declinación latina terminan en es, y no en as; como rosa, plural roses, y no rosas. Muchas razones filológicas se aducen en pro de tal desinencia, que no son de este lugar.

OBSERVACION, 2.a – De las letras. - La letra a tiene dos sonidos: grave, (como la castellana), cuando sobre ella carga la pronunciación; leve, (parecida á la e muda francesa), en el caso contrario. Así en el vocablo paraula, (palabra), sólo la segunda a se pronuncia distinta y claramente.
La e, como en frances, es abierta è, cerrada é, y muda e. No siempre las distingue el acento, sino el uso.
Esta última se pronuncia exactamente como la a leve. De modo que eras, (verbo), y feres, (nombre), son consonantes. Téngase muy en cuenta esta circunstancia, para percibir la armonía rítmica. Otro ejemplo:

A la claror de la lluna,
Los oratjols respirantne,
Que alzinars y garriguelles
De bosch en bosch embalsaman.

Es romance, porque respirantne y embalsaman, tienen asonancia; la última e del primero, y la última a del segundo se pronuncian del mismo modo. Los valencianos y alicantinos se separan algo de esta última regla, en la pronunciación vulgar.

La o tiene dos sonidos: ò abierta, como en frances é italiano; y o cerrada, como la castellana. No siempre las distingue el acento, sino el uso.

La c en las sílabas ce, ci, ça, ço, çu, se pronuncia como la s castellana. Se usa de la ç en las sílabas ça, ço, çu, cuyo origen latino lleva claramente c, * (k o h, no se lee bien) ó ch,
Todos los vocablos lemosines terminados en c toman h final, (sólo en la terminación masculina, si son adjetivos), como joch, ètich; y esta ch equivale á q.

La g y la j tienen el mismo sonido que en frances, parecido al de la y castellana. Úsase de g siempre que claramente la lleva en su origen latino: Jeroni, y no Geroni; imatge, y no imatje.
La ny representa la ñ castellana ó gn francesa: any, Catalunya.
(Aquí no se dice nada del añy que se lee en textos como las ordinacions del regne de Mallorca.)
La s se pronuncia fuerte entre vocal y consonante: Anselm, ansa; suave entre vocales, como en frances: ase. Para sonido fuerte entre dos vocales, se dobla la s ó se pone ç, según sea el origen: braços, amorosíssim.
La x tiene el sonido de sh inglesa, y en algun modo de ch castellana, pero suave: xot, (cordero), bruxa, (bruja). Exceptuándose las palabras compuestas de la preposición latina ex, y algunas otras, que enseña el uso, en las cuales la x tiene el sonido de cz ó de cs: extranjer, exámen, luxuria. La x final, (y no la de en medio de dicción, como acostumbran escribir los valencianos), va precedida de i, débilmente pronunciada: peix, (pescado), coix, (cojo.)
La y griega suele substituir á la latina en los diptongos ai, ei, oi, ui, (ayre, reyna, boyra, fruyt.) Finalmente: la z tiene el sonido de s suave; y la usamos cuando se necesita este sonido entre vocal y consonante: alzina.
OBSERVACION 3.a – Sílabas y terminaciones. - Las sílabas finales aig, eig, ig, oig, uig, se escriben tal como aquí van escritas; y no atx, etx, itx, otx, utx; ni aitx, eitx; ni aix, eix; ni acx, ecx. Ejemplos: gavaig, (buche), raig, (rayo), roig, (rojo)... En el plural toman s; y se pronuncian débilmente la i en el número singular, y la g en el plural.

Se escriben con qu, y no con c, muchas sílabas que llevan q en su origen latino; pronunciándose la u, excepto en que, qui. Ejemplos: quant, qual.
Las segundas personas de singular y terceras de plural del presente de indicativo en los verbos de la primera conjugación toman a, y no e, para no confundirse con las respectivas personas del subjuntivo. Pero las mismas personas en los verbos regulares de las otras tres conjugaciones lemosinas, (pues el infinitivo en nuestros verbos termina de cuatro modos; AR, amar; ER, temer; IR, partir; RE, confóndre (confundir); toman e, y no a.
Igualmente las segundas personas del singular y terceras del plural de los pretéritos imperfectos de indicativo, de todos los verbos, toman a, y no e, (á pesar de la contraria regla que seguían los antiguos), porque así lo pide su orígen. Ejemplos:


INDICATIVO SUBJUNTIVO

Pres. Tu amas – Ells aman Que tu ames – Qu´ells amen.

“partexes - “partexen “partescas – partescan... etc.
Pret. amavas. y no amaves.
amavan. y no amaven
partías. y no partíes.
Partían. y no partíen...etc.


OBSERVACION 4.a – De los acentos y pronunciacion. -
Dos son los acentos: agudo, y grave. Para su buen uso deben adoptarse las mismas reglas, con poca diferencia, que la Real Academia Española señala para la lengua castellana en su Gramática, ya en la edicion de 1874, (sígola yo en este tomo, por no haberme sido posible otra cosa), ya en la de 1880. El acento grave se usa cuando la pronunciacion, (en palabras esdrújulas, graves terminadas en consonante, ó agudas terminadas en vocal,) carga sobre la o ó la e.

OBSERVACION 5.a – Lengua literaria: lengua vulgar. -
En cuanto al acento general y cadencia en la pronunciacion, que tanto distingue á los mallorquines, de los valencianos y catalanes, debo advertir que una cosa es la lengua literaria y otra la vulgar. El catalan literario es uno; y se escribe, y debe escribirse, del mismo modo por catalanes, baleares y valencianos. Así lo hicieron los escritores antiguos; así lo cumplen los buenos autores modernos. La pronunciacion literaria debe acercarse, en cuanto sea posible, á la unidad; aunque no es absolutamente necesario. El catalan vulgar tiene, respecto á pronunciacion, tres dialectos: el barcelonés, el valenciano y el mallorquin. El primero se distingue por la preponderancia de la è abierta, el segundo de la é cerrada ó castellana, y el tercero de la e muda. El mallorquin vulgar tiene tres subdialectos principales: el sollerense, el pollensin y el menorquin; ademas de las variantes de Ibiza y del llano de Mallorca. Es privativo del mallorquin vulgar el artículo es, sa, equivalente al literario el ó lo, la. La gente de Sóller pronuncia como u la o no acentuada. En Pollenza carecen del artículo es, sa, (no en absoluto); en cambio tienen el raro artículo eu. la, equivalente al literario el ó lo. la. Así como en Palma solemos convertir en y la ll de muchos nombres, en Menorca la suprimen. Fulla (hoja), en Palma es fuya; en Ciudadela de Menorca fua. La r de los infinitivos generalmente no se pronuncia, en la conversacion vulgar; no sólo en Baleares sino tambien en las otras comarcas de la lengua catalana. Falta un Diccionario balear que dé a conocer estas diferencias, escribiendo el vocablo literario y sus diferentes pronunciaciones. Falta igualmente una gramática académica, que fije las desinencias y las construcciones. El Diccionario mallorquin de Amengual, (Imp. de J. Colomar, Palma: 1858-1878, - dos grandes volúmenes), es incompleto; desconoce la unidad de la lengua; rompe la tradicion literaria en la ortografía. A lo sumo puede servir de guía á los que estudian el dialecto de Palma. Sin embargo; le faltan bastantes nombres, áun de los vulgarmente conocidos en la isla.
Hé aquí algunos:
Aubahina. - Llovizna matinal.
Barba d´olivera. - Musgo.
Calandria. - Alondra.
Estebeig. - Murmullo, hervidero.
Gró. - Especie de seda. Gro.
Llar. - hogar.
Mabre. - Mármol, pez.
Pedra viva. - Piedra parda.
Ramat. - Rebaño. (también leemos Remat de blanques ovelles...)
Sibina. - Sibina, arbusto. (Sabina)
Terra broja. - Tierra fría; el santo suelo.
Tivellar, tivella. - Hacer dobleces.
Esto, unido á lo desigual de su redaccion, pues en el tomo primero abundan las disertaciones extemporáneas, y en el segundo apénas se explica la significacion de los vocablos, hace que este Diccionario, superior al del P. Figuera y al de Unos amigos, no responda todavía á las exigencias del renacimiento literario.

OBSERVACION 6.a – El Catalanismo. - Éste principió en Palma cuando la fundación de los Juegos florales de Barcelona, en 1859. Las Fábulas de D. Tomás Aguiló, padre, y las Baladas fantásticas, (1852), del hijo, están escritas en mallorquín vulgar, y nada tienen que ver con el espíritu del renacimiento. Lo Joglar de Maylorcha, (1882), de D. Jerónimo Rosselló, señala la introducción del nuevo gusto, predicado desde Barcelona con admirables ejemplos por Mariano Aguiló, y Picó Campamar.

En 1872 publica Bartolomé Ferrá sus Comedies y Poesíes; y, aquel año fundada, difunde las nuevas ideas La Revista Balear, reemplazada luego con ventaja por el Museo Balear, que muere fatalmente en 1877; cuando ya se había dado á luz la delicada Corona poética á la Beata Catalina Tomás en 1874, el tomo de Poetas baleares del siglo XIX, y el Homenaje á R. Lull en el centenario de Miramar. Tal es, hasta hoy, nuestro caudal literario moderno. No hablo de las nuevas ediciones de autores antiguos, ni de pequeñas publicaciones, menos importantes.
Esta escuela poética mallorquina se distingue por su amor á la pureza de la forma, por su exquisita selección de vocablos, y por un espíritu de provincialismo inofensivo, en nada contrario al espíritu patriótico nacional. Aquí nadie sueña en locos separatismos; y si cultivamos la lengua del país, es para conservar su antigua literatura, para promover las espontáneas creaciones de la Musa indigena, tesoro de orientales perlas; y, especialmente, para averiguar y exponer sus relaciones con la lengua nacional. El cultivo del mallorquín, vulgar ó literario, debe contribuir al conocimiento y extension de la lengua castellana. Las faltas de ortografía y sintaxis castellanas que se cometen en Mallorca, se evitarán únicamente cuando se conozcan y estudien bien las relaciones entre ambos idiomas, sus idiotismos, sus elegancias, su historia, sus clásicos.

No niego que en Barcelona habrá habido escritores que tal vez han rebasado esa línea de legitimidad; en Mallorca, nunca. Por mi parte, protesto contra toda tendencia repulsiva, ó perturbadora de la unidad constitucional de nuestra adorada España. D. Francisco M. Tubino, en su reciente Historia del Renacimiento literario contemporáneo en Cataluña, Baleares y Valencia, duda del españolismo de algunos escritores catalanistas.
- De mí dice lo siguiente, que le agradezco en lo que vale:
“El presbítero mallorquín D. José Taronjí, se ha dado á conocer como amador de la gentileza, publicando versos en los periódicos de la isla y tomando parte en los certámenes catalanistas. Nació el 10 de Marzo de 1847, significando desde muy joven sus aficiones literarias. Es persona docta, que atribuye al renacimiento provincial su justo carácter. Entre sus poesías cítanse como notables: A la Llotja de Palma, Sóller, y la que escribió con motivo del centenario de Raimundo Lulio. Reproducimos...etc.” (Tubino. - Obra citada; página 618.)

(Nota 1.a)
Página 14. (En el pdf original)

MALLORCA. Esta isla tiene 15 leguas de longitud, desde Cap de Pera, hasta Cap Grosser; y 7 de latitud, desde Palma á Alcudia. Está situada en medio del Mediterráneo, á 40 leguas al S. de Barcelona y 37 al E. de Valencia. El promontorio Pera mira á levante y costa de Cerdeña, el Grosser al ocaso y playa de Valencia, el de Formentera al N. y costa de Cataluña, y el de Salinas al Sur y tierras de Argel. La superficie es de 1234 millas cuadradas, que ocupan dos ciudades, 45 villas, 32 lugarejos, y 2496 alquerías ó posesiones (BOVER. Noticias).
- La Sociedad para el estudio de las lenguas romances, tiene su asiento en Mompeller, y es notable centro de reunion de Felibres ó poetas provenzales. En 15 de Setiembre de 1876 publiqué en el Museo Balear un artículo, con el objeto de dar a conocer en esta provincia la Felibrería francesa. Voy a reproducirlo en parte; las relaciones entre baleares y provenzales son de importancia filológica. Dice así:
“Prometimos en nuestro último número que nos ocuparíamos con más detalles que entonces , en la nueva Asociación general del Mediodía, que se ha constituido en Francia para el cultivo de la antigua lengua de Oc y de sus dos ramas, que actualmente son la lengua provenzal y la catalana, con todos sus dialectos y subdialectos respectivos. La poesía provenzal sigue, especialmente desde el año último, una marcha ascendente, y sus manifestaciones vienen á ser verdaderas festividades literarias en la Francia del Sur; como lo son en la España oriental desde algunos años á esta parte las manifestaciones de la lengua catalana. En el mes de Mayo último tuvieron lugar dos de estas alegres é históricas fiestas: una en Nîmes y otra en Aviñón, con poco intervalo de tiempo.
“La ciudad de Nîmes erigía una estatua á Reboul, en los jardines de La Fontaine. El autor de l´Ange et l´enfant, del Dernier jour, de las Traditionelles, tuvo al escribir en frances sus horas de gran poesía; pero lo que aún ignoran muchos es que escribiese en provenzal y fuese en esta lengua un pintor de costumbres, un poeta lleno de originalidad y de rasgos incisivos y mordaces. Numerosos felibres acudieron aquel día, y entre ellos Roumanille, que debía pronunciar un discurso en el momento de la inauguración de la estatua. La lluvia impidió el acto; pero por la noche tuvo lugar en el teatro y delante de un auditorio numeroso, que pudo oír de boca del gran felibre el más cumplido elogio de su digno conciudadano.
“La reunion de Aviñón tuvo lugar el 21 de Mayo, día de Santa Estrella, y aniversario vigésimo tercero del Felibrije. Tenía por objeto reconstituir esta asociación sobre bases más anchas, y darle en Langüedoc y en Gascuña una existencia que hasta el presente sólo era nominal. La reunion tuvo lugar en la antigua Capilla de los caballeros de San Juan de Jerusalem, restaurada hace poco y adornada con inscripciones tomadas de las obras de los principales poetas de la Provenza contemporánea. Muchos hombres ilustres se habían adherido al pensamiento; entre ellos figuraban Mistral, Aubanel, Roumanille, Alberto de Quintana, Gabriel Azaïs, Bonaparte-Wysse, Anselmo Mathieu, Berluc-Perussis, Alfonso Tavan, Villeneuve-Esclapon, el abate Lientaud, Arnavielle, Bonnet, Laforgue, Cárlos de Tourtoulon, Cavallier, Antonio Glaize, Gaidan, Aquíles Mir, Gaut, Roumieux, Ernesto Rousset, Chastanet, Aressy, Frizet, Fourès, el hermano Savinien (de las Escuelas cristianas), Pablo Gaussen, Mario Bourrelly, Mario Girard, Challamel, Bar, etc.
“Por acuerdo de meridionales y catalanes quedó constituido definitivamente el Felibrije. Formará una Asociación especial tanto en Cataluña como en el Mediodía de Francia, dividiéndose por ahora en tres secciones ó mantenencias: Provenza, Cataluña y Langüedoc; abrazando esta última todo lo que no sea la Provenza propiamente dicha, el condado Venesino, Niza y el Delfinado. Cada mantenencia tendrá su dirección especial, sus reglamentos y sus escuelas particulares. Un consistorio de cincuenta mayorales, (majorals = majouraus), resumirá bajo la autoridad del presidente ó capoulié las diversas fracciones de la Asociación. Este consistorio tendrá sesión anual, en Aviñón, ó en otra ciudad de antemano indicada por la Junta administrativa. Los mantenedores, (manteneires), pueden ser en número ilimitado. El catalan de Barcelona, purgado de importaciones extranjeras y otros defectos sabidos por los catalanistas de buen gusto, es la lengua literaria de la sección de Cataluña.

“En recuerdo de los siete trovadores de Tolosa y de los siete mantenedores de los Juegos florales de Barcelona, el Felibrije tiene por símbolo y distintivo una estrella de siete rayos; sus Juegos tendrán lugar cada siete años; su Junta administrativa se compone de siete personas, fuera del presidente; y, no contando á éste, el mismo número siete se encuentra siete veces en el número de miembros del Consistorio. La palabra Felibre no tendrá exclusivamente la significación de poeta provenzal. Según la definición de Aubanel, designa tanto al historiador, al pintor y al escultor, como al poeta y al erudito: “al que sabe y ama los nombres de los santos, de los reyes, y de los grandes hombres de Provenza y Cataluña.” El Felibrije sale de su período provenzal, y piensa en unir á sus principios é ideas el mediodía de Francia y el oriente de España.

“Una de las mejores disposiciones de los estatutos votados en Aviñón, es la que separa en absoluto la política de todas las reuniones del Felibrije. Hay que responder con hechos á las maliciosas insinuaciones de la prensa de Paris y Madrid. Los Felibres provenzales, dice una autorizada Revista, de la cual tomamos estas noticias, no olvidan jamás que son leales franceses; como los Felibres catalanes no olvidan jamás que son leales españoles.
“La Junta directiva ó dirección general del Felibrije la componen los señores siguientes: Presidente (capoulié), Mistral; vice-presidentes (assessour), Azaïs, Balaguer, y Roumaille; canciller (cancelié), Roumioux; síndico de Provenza, Aubanel; síndico de Languedoc, Tourtoulon; síndico de Cataluña, Alberto de Quintana...
“Antes de pasar al nombramiento de la Junta, Mistral leyó su poesía La copa (La coupo). En este canto corren parejas la esperanza y el temor; el poeta se pregunta si él y sus amigos son el principio ó el fin de Provenza, los últimos hijos de una raza que desaparece, ó sus primeros retoños. Aquellos versos entusiastas y tiernos, mientras la copa catalana corría de mano en mano hasta el último convidado, dieron á la reunion un carácter solemne, no comprendido por los que no sienten amor á los recuerdos, amor á la historia. Podía considerarse como un sueño esta fiesta poética, celebrada en la vieja capilla de los caballeros de Malta; ante aquellos muros, cincelados por los viejos felibres de la piedra; bajo las bóvedas que oyeron las oraciones de los caballeros, felibres de la espada. Las cenizas de los muertos trovadores saltarían de gozo. Pero es que cada nuevo triunfo del catalanismo ó del provenzalismo, ha dicho Tourtoulon, parece un sueño que se realiza.
¡Adelante; que así renace la verdadera poesía; así puede confiar en un dichoso porvenir!”
Esto escribí hace seis años; la Asociacion general del Mediodía no ha prosperado; mas su espíritu vive aún en Francia y en España.

(2.a)
PÁGINA 32 (del original en pdf).

La Lonja. - Este elegante edificio, es modelo del arte ojival aplicado á las construcciones civiles. Con instrumento público de 11 Marzo 1426, ante Bernardo Sala, notario, tomó el arquitecto mallorquin Guillermo Sagrera la empresa de levantarlo por el precio de 22,000 libras; luégo se le abonaron 2500 más. “Es la lonja un edificio rico y noble; en su interior resplandecen la majestad, el desembarazo y la elegancia; en su exterior gózase de su originalidad y esbeltez; y de aquella su disposicion particular que le constituye altamente poético y pintoresco....; ahora que raras fábricas civiles de aquellos tiempos han sido respetadas, ella es un monumento más precioso, digno de una conservacion la más esmerada, y tal vez en su género el primero de España.” (PIFERRER. Mallorca.)

(3.a)

PÁGINA 40.

EL SEPULCRO DE LA B. CATALINA TOMÁS. - El incorrupto cuerpo de esta bendita Santa mallorquina yace en una urna de plata y cristales. Fué trasladado á su capilla del convento de Santa Magdalena de Palma, en 31 Agosto 1815. - A manera de trono se ve un nicho de figura circular, al que se sube por una escalinata. Sostienen el techo, artesonado de oro, ocho columnas estriadas de piedra de Santañí, de órden corintio, con capiteles dorados. Sobre la última grada se levanta un altar de mármoles, donde descansa la urna. El cardenal A. Despuig costeó la obra; y fué su arquitecto Tomás Abrínes, y su escultor Guillermo Torres. (FURIÓ. Panorama.)

(4.a)
PÁGINA 48.

Contra Lulio y la doctrina luliana se han esforzado en declamar los dominicos, siguiendo al inquisidor Eymerich. En 1483 D. Fernando V el Católico erigió la universidad literaria mallorquina, con las mismas prerrogativas de que gozaba la de Lérida. Pero como en ella había de leerse la doctrina luliana, se opusieron á su fundacion los dominicos. Mandó el soberano que se zanjasen las diferencias, disputando públicamente un lulista y un dominico. El catedrático lulista Pedro Daquí, y el inquisidor Guillermo Caséllas fueron los nombrados; y, en largas conferencias, á presencia del obispo, cabildo, jurados y doctores, salió vencedor el lulista. El dominico, despues de haber confesado delante de tan numeroso y escogido concurso la bondad de la doctrina luliana, procuró molestar a Daquí, por medio del inquisidor general; pero un procedimiento tan extraño dió motivo para que se quitase temporalmente el tribunal de la inquisicion á los dominicos de Mallorca. - En 1752 se suscitaron reñidas disputas entre dominicos y lulistas, por no haber querido asistir los primeros á una fiesta que se celebró en honor del B. R. Lulio; y, despues de muchos altercados, recayó órden del gobierno para que los dominicos fuesen privados de las cátedras que desempeñaban en la universidad mallorquina.
(BOVER. Noticias).

(5.a)
PÁGINAS 74 y 80.

La fiebre amarilla invadió á Palma en 1870, cuando la ciudad no había podido aún reponerse de los estragos del cólera de 1865. - En 1870 hizo pocas víctimas; pero todavía se acordaban los ancianos de la invasion de 1821, cuando la horrible fiebre quitó la vida á 5000 personas.

(6.a)

PÁGINAS 86 y 96.

VALLDEMOSA. - Situada á unas 3 leguas al N.O. de Palma, en el corazon de la sierra. Es conocida por lo saludable de su clima, por lo hermoso de su cielo, por la belleza de su accidentado suelo, y por sus monumentos artísticos. La Cartuja fué antiguamente un castillo construido por el rey D. Sancho de Mallorca en 1321; el rey D. Martin de Aragon, en 1399, hizo donacion del castillo al P. D. Pedro Solánes, para fundar un monasterio de cartujos, que se conservó hasta 1835.
- La iglesia moderna, de órden compuesto, se empezó en 1735 dando la traza el arquitecto D. Antonio Mezquida; el insigne Jovellános contribuyó con sus consejos á su embellecimiento, y fué bendecida en 1812. Tiene excelentes pinturas de Juncosa.

(7.a)
PÁGINA 110.

MIRAMAR. - El sepulcro del B. Raimundo Lulio es obra monumental. Se levanta en oscura capilla del convento de San Francisco, de Palma. El maestro Juan Llobet, verdadero fundador de la enseñanza luliana en Mallorca, erigió á sus espensas la capilla, y trazó é ideó el diseño de los adornos para el sepulcro. La capilla se acabó en Junio de 1448. El escultor del sepulcro fué Mossen Francisco Sagrera, presbítero, de la familia del inmortal Guillermo Sagrera, arquitecto de la Lonja. En 9 de Setiembre de 1492, se depositó el cuerpo del B. Ramon en la tumba, donde desde entónces es venerado. - Miramar está situado cerca de
una ensenada, camino de Valldemosa á Deyá. Hace pocos años se veían alli las ruinas de una pequeña iglesia, consagrada á la Santísima Trinidad. Eran los venerandos, aunque olvidados, restos del colegio de lenguas orientales, fundado en 16 de Noviembre de 1276 por el B. Raimundo. Allí se enseñó durante la edad media la doctrina del célebre maestro; allí se estableció la primera imprenta balear, en 1485. - Un ilustre extranjero, un modelo de príncipes, S.A.D. Luis Salvador, de Austria, ha restaurado tan gloriosa memoria. En 25 de Enero de 1877 se celebró allí el sexto centenario de la fundacion del colegio. Permítaseme reproducir lo que acerca de tan fausto acontecimiento escribí en El Porvenir de Mallorca, (año 2.° n.° 4), al regresar de la fiesta literaria.

“La fiesta literaria, repetidas veces anunciada por los periódicos de Palma, para solemnizar el sexto centenario de la fundacion del colegio de Miramar por nuestro ínclito compatriota el mártir Ramon Lull; tuvo lugar el 25 del pasado Enero, día en que la iglesia de Mallorca celebra la conversion á la piedad y á mejor vida del expresado mártir.
Desde las primeras horas de la mañana, una numerosa concurrencia de personas de todas clases y condiciones se apiñaban al rededor del edificio y capilla, levantados en aquellos pintorescos sitios por Su Alteza el Sr. Archiduque de Austria D. Luis Salvador. Muchos vecinos de los pueblos de Valldemosa, Deyá y Sóller acudían á la fiesta; y las elegantes señoritas de Palma alternaban con las sencillas payesas de aquellos montes, formando un encantador y animado conjunto. A las diez de la mañana empezó la justa literaria, á la que asistían los principales vates mallorquines. Desde principios del siglo XVI no se había visto reunido tal y tan copioso número de literatos para cantar, en las dos lenguas, la oficial y la materna, la gloria y exclarecidos hechos de Raimundo. En un largo y espacioso salon, situado en el ala izquierda del edificio, estaban colocados los señores del certámen, en la forma siguiente: En el fondo varios personajes distinguidos; á la izquierda, como formando el tribunal de esa corte de amor y buen decir, S. A. el Archiduque, su Señora madre la Gran duquesa (duquosa) de Toscana, el Sr General D. Miguel de la Vega Inclan, el Sr. Alcalde de Palma, y otras personas representando corporaciones ó autoridades: junto á la puerta de entrada se agolpaba el bullicioso pueblo, ávido de oír los inspirados acentos de la poesía lulista: y en el centro y á la derecha estaban sentados, en sendos sillones de construccion antigua, formando paralelógramo al rededor de una preciosa mesa, los poetas y literatos convidados.

“A invitacion del Sr. Archiduque, comenzó D. José María Quadrado á leer su trabajo, consistente en una bien escrita Memoria histórica de Miramar, en lengua castellana. Otros señores leyeron elegantes poesías castellanas, entre los cuales recordamos á D. Juan Palou y Coll, D. Antonio Frátes, D. Tomás Aguiló, D. Eduardo Infante, D. Joaquin Fiol, D. Leon Carnicer, Don Francisco María Servera, D. Juan O´Neille y D. Francisco Manuel de los Herreros. Leyéronse igualmente hermosas composiciones mallorquinas de las señoras doña Manuela de los Herreros de Bonet, doña Victoria Peña de Amer, y doña Margarita Caymari de Baulo, renombradas poetisas de Palma, que no pudieron asistir al solemne acto. Y la sala resonó con los acentos, hora tiernos y melancólicos, hora enérgicos y entusiastas de la Musa lemosina, de la antigua poesía trovadoresca, que parecía cobrar nueva vida y entrar en el pleno goce de sus derechos literarios, en aquel sagrado recinto, en donde se habían dado cita el amor á la Religion, el estudio de la antigüedad y la adhesion á la patria mallorquina, bajo las ramas de las encinas y de los olivos seculares. Entre los señores que con sus dulcísimos versos catalano-mallorquines tributaron elevado culto á Ramon Lull y á su patria, recordamos á los casi todos laureados, vates D. Jerónimo Rosselló, Don Gabriel Maura, D. Pedro de Alcántara Peña, D. José Taronjí, Pbro. (el que escribe el libro), D. Bartolomé Ferrá, D. Mateo Obrador, D. Tomás Forteza y D. Juan Alcover. No pudieron asistir á la fiesta, pero enviaron bellas poesías mallorquinas que fueron leídas con las demas, los señores D. José Luis Pons, D. Miguel Victoriano Amer, Don Ramon Picó y Campamar, D. Miguel Costa, y D. Onofre Prohens. Terminó el acto con la lectura de una sentida carta castellana de D. Mariano Aguiló, quien desde Barcelona decía no haberle sido posible concurrir á la solemnidad, pero que se asociaba con toda su alma al espíritu general del certámen. El Sr. Archiduque dió las gracias a los señores reunidos, y declaró terminada la justa poética.

“Los poetas y personas convidadas recorrieron con el Sr. Archiduque los deliciosos paseos de la posesion de Miramar. Las grandes arboledas, los encrespados montes, las azuladas olas que se pierden á lo léjos en la vasta llanura de los mares, el sol que desde Occidente difundía entre las brumas quebrados rayos de misteriosa claridad, sobre los declives de los montes y los rasgados peñascos de las playas; todo elevaba el alma, todo absorbía la imaginacion, hácia un mundo ideal de belleza y de recuerdos. Parecía que la augusta sombra de Ramon Lull bajaba á conversar con sus queridos discípulos, al cabo de seis siglos. Todas las poesías habían nombrado á Ramon Lull; todas las imaginaciones le tenían presente. ¡Que el insigne sabio, desde el cielo, su eterna patria, bendiga aquellos sitios y estos esfuerzos!
“A las dos y media de la tarde el Sr. Archiduque obsequió á sus convidados con una comida; en la que reinaron la mayor cordialidad, la más dulce expansion y las afecciones más simpáticas y puras.

“Al despedirse del Sr. D. Luis Salvador y de su señora madre la Duquesa de Toscana, los baleares que en aquellos salones habían sido tan caballerosamente obsequiados, llevaban la conviccion de que los actuales poseedores de Miramar son mallorquines de corazon, y que están dispuestos á hacer en beneficio de Mallorca y á honor de Ramon Lull todo lo que pueda concebir su ilustrada inteligencia. En nombre de todos, el decano de los poetas mallorquines, entregó al Sr. Archiduque una poesía laudatoria, dedicada á Su Alteza y firmada por los demas literatos. Y cada uno de estos señores, recibió de manos de Su Alteza una medalla conmemorativa del sexto centenario de Miramar. Esta medalla es de metal blanco, perfectamente acuñada; en el anverso lleva el busto del beato mártir con esta inscripcion: Ramon Lull. - 1276 -; en el reverso lleva un alto relieve representando la posesion y la ermita, con este lema: Miramar -1876. -”

(8.a)
PÁGINA 126.

Deyá. - Villa á 5 leguas al N. de Palma. En arábigo significa cortijo. En tiempo de la reconquista pertenecía con Muza ó Valldemosa (vall de Muza), á la antigua Buñona, (hoy Buñola), que era cabeza de uno de los 12 distritos en que los árabes dividieron la Isla.

(9.a)
PÁGINA 136.

SÓLLER. - Pintoresca é industriosa villa, situada á 4 leguas al N. de Palma, en un valle de naranjos y limoneros, rodeado de elevadísimas montañas que se abaten repentinamente en el cerrado puerto. La configuracion de éste recuerda los más risueños lagos de Suiza é Italia.

(10.a)
PÁGINA 144.

LA MUERTE DE LOS NARANJOS. - Una desastrosa enfermedad mataba los naranjos de Sóller, cuando escribimos esta poesía. La tristeza dominaba los ánimos; sin embargo, los industriosos hijos de Sóller no se han dejado abatir por el infortunio; y recorren hoy las ciudades del litoral español y francés, buscando en el comercio lo que la naturaleza se propuso al parecer negarles. Bien por ellos.

(11.a)
PÁGINA 162.

BINISALEM. - Está situada á 4 leguas al E. de Palma Antes se llamó Rubines. La iglesia se edificó en el siglo XVIII. El P. Cayetano de Mallorca dice que esta iglesia es una de las más bellas alhajas de estas islas. Su arquitecto fué Bernardo Cabrer.

(12.a)
PÁGINA 164.


RAXA. - Este predio dista de Palma 2 leguas y media, camino de Sóller. En tiempo de los árabes se llamó Araxa, y está contiguo á otros predios que áun conservan el nombre de aquellos invasores, como son Beni Atzar y Alfabia. El eminentísimo señor Don Antonio Despuig, de la casa de Montenegro, descubrió, en 1787, en los campos romanos de Arriccia, en el sitio donde Domiciano dedicara magnífico templo á la ninfa Egeria, la mayor parte de las preciosísimas esculturas y fragmentos del arte clásico, que, con lo adquirido de otras partes, trajo á Mallorca, su patria. Así se fundó el celebrado museo de antigüedades, uno de los primeros de Europa.

(13.a)
PÁGINA 168.

LLUCH. - La pequeña antiquísima imágen de la Vírgen, fué hallada por un pastorcillo en 1238, en el fondo de un lúcus o bosque sagrado. Al principio, se la dedicó una capilla; luégo los templarios le cedieron porcion de un predio, en 1270. Tomás Tomás, prohombre de la casa, en 1456 le cedió otro predio; y Calixto III en el mismo año erigió allí un colegio de sacerdotes, confirmado en 1465 por Alejandro VI. Clemente VII en 1551 dió las actuales constituciones. Ademas del prior y sacerdotes del culto, tiene 20 estudiantes de latin y música. La obra actual es del siglo XVI. En sus espaciosas crujías hospédanse continuamente multitud de peregrinos baleares.


(14.a)
PÁGINA 174.

LA VICTORIA. - Es un cerro que termina en el promontorio del Pinar, al N. E. de la Isla. Encima hay la ermita de la Vírgen de la Victoria, llamado así desde la época de las germanías. A un lado está la ciudad de Alcudia en el fondo de su bahia, y al otro en otra bahía la graciosa villa de Pollenza. - Alcudia es nombre árabe que significa altozano; Pollenza, nombre latino, que significa poder, (de pollens), como que Pollentia era, (segun dicen algunos), la capital de la isla, y colonia romana.
La Vírgen fué hallada tambien por un pastor. - En 1405 D. Luis de Prádes concedió al ermitaño Diego que pudiese celebrarse misa en la capilla. En 1523 habitaron allí frailes carmelitas. Por una victoria que los de Alcudia obtuvieron contra los comuneros, en 1522, se le dió este nombre á la Vírgen.

(15.a)
PÁGINA 180.

RANDA. - El cerro de Randa forma un doble cono truncado, á 3 leguas al E. de Palma. El santuario de Gracia está á la ladera del S., engastado en la roca. El P. Miguel Galmés, lo edificó en 1497, construyendo oratorio y hospedería. La nueva iglesia data de 1644.
- Sobre el peñasco descuella la ermita de San Honorato, fundada en 1394 por el ermitaño Arnaldo Brull. - En la parte más elevada del cerro vense las ruinas del colegio de Ntra. Sra. de Cura, donde enseñaron famosos lulistas, (Boil, Pelagio, Daquí, Llobet, Libanio). - El viajero debe visitar la cueva de Lulio, y la mata escrita, en cuyas hojas parecen leerse, (segun cuentan), los nombres de Jesus y María, en caractéres hebreos, grabados por Lulio. Los reyes católicos, y el B. Juan de Ribera quisieron tener hojas de este lentisco. - Al
(aquí salta de la página 545 a la 550).

ÍNDICE (se omite).



FIN DE LA OBRA.


ERRATAS Y CORRECCIONES.

Página Línea Dice Debe decir.

(respecto al original en pdf)

4 13 arpa harpa

24 27 Abg reu Ab greu

40 8 Sus lo sepulcre Vora´l sepulcre

52 13 Totxa Xotxa

60 25 Donzelles y dorades Donzelletes y orades.

80 2 VII VIII

111 4 quec ompuso que compuso

121 2 Oh tú, que nos escuchas, histórica ruina
Oh tú, histórica ruina
142 17 1876 1868

154 25 voltons voltors

157 15 re recoge se esconde

163 11 piedra fría, piedra parda,
166 9 cristalina cristallina

180 15 voluntad voluntat

192 11 La vida amor. La vida amor;
193 11 La vida amor. La vida amor;
194 9 Yá Morey y á Salvá los inspiraren

Y á mestres mallorquíns los inspiraren

195 8 á los maestros Morey y Salvá á maestros mallorquines,
288 10 Que´l pur oratje Qu´ab los oratjes
id. 11 del cel me trau; del cel baxau;
321 5 a llamarada la llamarada

322 8 trits! trist!
440 2 la encreuat l´encreuat

512 15 esperitual espiritual

526 7 ó balear ó balear,
id. 23 OBSERVACION, 2.a OBSERVACION 2.a

527 14 valensianos valencianos

id. 17 taliano; italiano;