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sábado, 20 de junio de 2020
210. EL CID EXPULSA A LOS JUDÍOS DE TAMARITE

205. EL AMOR DE ZORAIDA Y LOS ALARIFES DE TERUEL
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| Torre de San Martín, Teruel |
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| Torre de San Salvador, Teruel |

de modo que ninguno viera lo que el otro hacía. Mientras presionaron a Mohamad quien, ante el dilema, resolvió entregar la mano de su hija a aquel que finalizara antes su torre, siempre que reflejara la perfección y belleza mostradas en el proyecto respectivo.
jueves, 14 de noviembre de 2019
EL MAL «SEÑOR» DE FABARA
152. EL MAL «SEÑOR» DE FABARA (SIGLO XV. FABARA)

cristianos aragoneses fueron reconquistando una tras otra las poblaciones hasta entonces moras del Bajo Aragón. Como en casi todas ellas una buena parte de la población musulmana optó por permanecer
en sus casas y por seguir cultivando los campos de siempre, había que organizar y asegurar la defensa de las plazas recién reconquistadas, así como la administración de su territorio. Así es como el rey confió los distintos castillos a hombres de su confianza, los llamados tenentes o seniores.
pobladores cristianos de Fabara —apoyados por la comprensión de los mudéjares— decidieron hacer frente al comendador de modo que, pertrechados con todo tipo de armas y objetos contundentes, asediaron el castillo. El «señor», al verse perdido, huyó por un pasadizo secreto y nunca más se volvió a saber nada de él.
Hay constancia de asentamientos de población epipaleolíticos desde el año 5000 a. C. El Roquizal del Rullo, dentro del término municipal de Fabara, es considerado el yacimiento de la Edad de Hierro más importante de Aragón.
Testigo de la romanización de la península ibérica, la localidad conserva uno de los mejores ejemplos de arquitectura funeraria del Imperio romano, el mausoleo de Lucio Emilio Lupo, o mausoleo de Fabara, declarado monumento nacional en 1931, y más conocido en el pueblo como "caseta dels moros".
A pesar de la presencia poblacional continua, el nombre de Fabara revela raíces bereberes (tribu de los hawara), apareciendo constancia de él por primera vez en el siglo XIII, lo que hace pensar que el asentamiento actual tuvo su origen en la llegada de los musulmanes a la península ibérica a partir del año 711.
Con la reconquista por parte del Reino de Aragón, la localidad pasaría la mayor parte del tiempo, hasta 1428, en manos de los Caballeros Calatravos de Alcañiz.
Yacimiento arqueológico de Roquizal del Rullo (Lo Roquissal del Rullo): restos de un poblado ibérico. Ubicado a 4 km del casco urbano, en el cruce de La Vall dels Tolls con el río Algars.
Mausoleo romano de Lucio Emilio Lupo
Ayuntamiento de Fabara, alzado sobre parte del palacio de la Princesa de Belmonte.
Iglesia Parroquial de San Juan Bautista: s.XIII-XIV, estilo gótico mediterráneo.
Ermita de Santa Bárbara.
Folklore autóctono: Danza del Polinario y la Jota de Fabara.
Semana Santa del Bajo Aragón: procesiones y rompida de la hora con bombos y tambores.
Fiesta de Quintos y su Hoguera característica el primer fin de semana de marzo.
Museo de Pintura Virgilio Albiac, dedicado a este pintor fabarol, contiene unas 40 de sus obras.
Espacio Expositivo del Mausoleo Romano.
Biblioteca pública y hemeroteca.
Cine municipal.
miércoles, 8 de mayo de 2019
LA CAPITULACIÓN DE LOS MOROS ZARAGOZANOS, siglo XII
en la que todavía permanecía la mayor parte de los musulmanes vencidos. Dio facilidades para que se quedaran quienes quisieran pagando los mismos impuestos que antes abonaban a las autoridades moras. Además, conservarían sus propias autoridades, legislación y religión, aunque reglamentaba el procedimiento a seguir en las causas entre ambos pueblos. Estas y otras condiciones de amparo tan
benevolentes constituían una clara política de captación de los vencidos para que no abandonaran sus casas, si bien les obligaría a concentrarse en un barrio aparte, el de la morería, para evitar cualquier tipo de problema. No obstante, aún no habían entrado los cristianos en la ciudad cuando había comenzado el éxodo.
Alfonso I, preocupado por la sangría humana que este hecho suponía, además de las medidas indicadas, quiso tener un rasgo humano que pudiera convencerles para no huir.
- (Jusué Simonena, 1993, p. 514)
- «Príncipe de Viana - Número 1».
- Doctores Honoris Causa (Universidad de Navarra)
- Véase el prólogo a su libro Alfonso el Batallador, Zaragoza, Guara, 1978. ISBN 84-85303-05-9.
- Lacarra De Miguel, José María (1972). Historia Política del Reino de Navarra 3. Pamplona: Caja de Ahorros de Navarra. ISBN 9788450056990. Archivado desde el original el 2015.
- LACARRA DUCAY, María del Carmen y Ramón José Yzquierdo Perrín, Centenario del profesor doctor don José María Lacarra, Abrente: Boletín de la Real Academia Gallega de Bellas Artes de Nuestra Señora del Rosario, ISSN 0212-6117, Nº. 38-39, 2006‑2007 , pp. 289-296.
- Martín Duque, Ángel J. (1990). «José María Lacarra, maestro de historiadores». Príncipe de Viana (Institución Príncipe de Viana) (189): 15-18. ISSN 0032-8472.
- «Lacarra y de Miguel, José María» en Gran Enciclopedia Navarra
- Voz «Lacarra y de Miguel, José María» en Gran Enciclopedia Aragonesa
- Obras de Lacarra en Dialnet
sábado, 4 de mayo de 2019
NUESTRA SEÑORA DEL PORTILLO, DEFENSORA DE ZARAGOZA
libertador, organizó su defensa, tomó medidas para garantizar la permanencia voluntaria y pacífica de los mudéjares y judíos en barrios separados y decidió ausentarse de la ciudad con su ejército para proseguir la lucha que le llevaría a reconquistar casi todo el valle del Ebro.
Cuando ya se aprestaban a coger por sorpresa a los cristianos, cuyos centinelas se habían confiado, en
medio de la oscuridad se produjo un enorme resplandor y el cielo se iluminó completamente. Pudo verse entonces a la Virgen María como capitana de un auténtico ejército formado por ángeles y mártires y santos zaragozanos, que defendieron la brecha o portillo (portell) que los moros habían abierto en el muro de tierra.
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| Portillo en un muro de piedra, podría ser perfectamente una imagen tomada en La Portellada (Matarraña, Teruel) |
lib. 2.




