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sábado, 25 de mayo de 2019

LA REPOBLACIÓN DE SUELVES

2.84. LA REPOBLACIÓN DE SUELVES (SIGLO XII. SUELVES)
 
LA REPOBLACIÓN DE SUELVES (SIGLO XII. SUELVES)
 
 
Los musulmanes habían pasado de ser dominadores a dominados en las tierras pirenaicas, aunque muchos de ellos permanecieron en sus hogares.
 
Sin embargo, algunos espacios habían quedado vacíos y era preciso repoblarlos, ponerlos en explotación,
lo cual era tarea difícil dada la exigua población aragonesa cristiana.

Un caballero, conocido como marqués de Suelves, adquirió el castillo de esta población y las tierras que
le rodeaban con idea de repoblarlas y organizar la vida del territorio. El día que tomó posesión del castillo reunió a los catorce hombres que le servían y les dijo que a la mañana siguiente, al despuntar el alba, podían salir en la dirección que desearan y buscar el lugar que prefirieran para construir allí su
casa, junto con tierras suficientes para cultivar.

No obstante, el marqués organizó aquella noche una fiesta en el castillo, a la que acudieron como
invitados los catorce hombres. Lo cierto es que no sólo se hizo muy tarde, sino que también bebieron en exceso hasta emborracharse. Como casi no podían tenerse en pie, decidieron todos juntos dar un paseo
por el campo para tomar un poco el aire y refrescarse.

Salieron al exterior. Como estaban tan mareados por los efectos del alcohol, cada uno encaminó sus pasos hacia donde le llevaban buenamente sus pies. Los que habían abusado más cayeron pronto al suelo y se quedaron allí durmiendo; otros, que iban juntos, caminaron un poco más hasta caer también. Los más sobrios anduvieron un poco más, hasta alejarse casi dos kilómetros y medio, desplomándose asimismo.
 
Al despuntar el alba, todos dormían en el mismo lugar en el que habían caído extenuados horas antes y allí despertaron. Asombrados de encontrarse en medio del monte, cada uno de los catorce hombres decidió construir su casa en el lugar exacto donde había pernoctado.
 
El señor cumplió su palabra, y este es el motivo que explica por qué en Suelves se construyeron las
casas separadas entre sí a gran distancia unas de otras, y que en algunos lugares hubiera tres o cuatro muy cercanas entre sí.

[Datos proporcionados por Mª Carmen Lascorz.]
 
 
Suelves (Suelbes en aragonés inventado, la fablilla de las b y las z, de la normatibizazion) es un pueblo habitado actualmente por un matrimonio belga, a 780 m. de altitud,1​ situado en el Prepirineo Oscense.
A 6 km de Bárcabo, es una entidad menor del Ayuntamiento de Bárcabo que depende geográficamente y económicamente del Somontano, aunque políticamente pertenece al Sobrarbe.
 
Con una extensión algo mayor de 1500 hectáreas, predomina el monte inculto con una población vegetal a base de pinos, encinas y monte bajo. Las tierras estaban distribuidas entre 900 hectáreas incultas pertenecientes a la Sociedad de Vecinos de Suelves (Monte Común indiviso por partes iguales) y las restantes 600 hectáreas de cultivo de buena calidad, no abancaladas, de propiedad particular.
 
Fuera del término de Suelves, la totalidad de los vecinos disponía de bastantes fincas en los pueblos de Colungo y Naval. El pueblo estaba dotado de Escuela Mixta, Iglesia Parroquial y molino de aceite.
 
El pilar fuerte de su economía se debía a las cosechas de olivas, mandarinas, y una fuerte tradición ganadera.
 
A principios de la década de 1960, a causa de la carencia de una carretera de acceso al pueblo, parte de los vecinos propuso iniciar contactos con el Patrimonio Forestal del Estado con el objetivo de ofrecer tierras del monte común para repoblar a cambio de dotarlos de una vía de acceso a Suelves (bastante mejor que la de Novillas).

Patrimonio Forestal del Estado declinó el ofrecimiento pero se mostró interesada en una oferta global, la venta de la totalidad del pueblo. Esta nueva proposición no fue aceptada por los vecinos que sin embargo pasados algunos meses volvieron a intentarlo, esta vez en plan de Consorcio de 300 Has. Esta oferta es aceptada, pero dado el gran acopio de tierra y pueblos para repoblar en el Alto Aragón que por esa época hacía Patrimonio Forestal del Estado, se pospone su realización hasta que toque por turno.

El Consorcio de Suelves fue finalmente repoblado a principios de la década de los 70, algunos años después de haber vendido el pueblo. El camino de acceso fue finalmente hecho cuando ya no quedaba casi nadie en el pueblo.
 
Durante los años 70 se construyó una pequeña y apartada urbanización en una montaña boscosa, un camping, una piscina y unos bungalows que actualmente se encuentran en ruina. Solamente la urbanización sigue habitada por belgas.
 
Progresivamente todos los habitantes fueron marchándose, hasta que el 1 de febrero de 1980 el último hijo de Suelves abandonó su pueblo.
 
La venta de Suelves tuvo una amplia repercusión en toda la prensa española, haciéndose eco todos los periódicos de mayor difusión.
 
La primera noticia se da en el Diario Pueblo de Madrid: «En el Alto Aragón unos belgas compran el pueblo de Suelves. Lo convertirán en coto de caza, colonia residencial y paraíso de recreo».
 
https://www.diariodelaltoaragon.es/NoticiasImprimir.aspx?Id=956102
 
El semanario de Barbastro El Cruzado Aragonés, publica en 1964 el siguiente titular: «A 0,15 céntimos metro cuadrado, unos belgas compran el pueblo de Suelves».
 
En el mes de mayo de 1964 en La Nueva España de Oviedo publica fotografías de la Iglesia Parroquial de Suelves con su campanario bajo el título: «Un pueblo español que pronto será belga».
 
El 11 de noviembre de 1973 el diario ABC de Madrid publicaba un artículo bajo el título «Intereses de las inmobiliarias extranjeras por los pueblos abandonados del Alto Aragón»​ donde se decía que una inmobiliaria llamada Forestal y Construcción con residencia en Berlín planeaba construir «un complejo turístico consistente en la construcción de 400 chalés y dos hoteles, uno de cinco estrellas, con una capacidad de 100 camas, y otro de tres estrellas con 400 camas. Además de amplia zona comercial, dos campos de tenis, seis de fútbol, mini-golf, campo de golf, picadero y otros deportes. El complejo totaliza una extensión de 1658 hectáreas, y la inmobiliaria restauraría el pueblo de Suelves, dándole un carácter de pueblo típico». El 29 de noviembre el mismo diario ABC en un reportaje titulado «Huesca, se venden treinta pueblos» informaba de que la inmobiliaria alemana Forestal y Construcción se encontraría en problemas, a la espera de un nuevo socio.
 
La publicación quincenal aragonesa Andalán también dedicó numerosos artículos y editoriales.
 
 

miércoles, 22 de mayo de 2019

ASEDIO Y RECONQUISTA DE MORA DE RUBIELOS

2.74. ASEDIO Y RECONQUISTA DE MORA DE RUBIELOS (SIGLO XII. MORA DE RUBIELOS)
 
ASEDIO Y RECONQUISTA DE MORA DE RUBIELOS  (SIGLO XII. MORA DE RUBIELOS)
 
 
Después de la toma y repoblación de la ciudad de Teruel por Alfonso II, rey de Aragón, el ejército
cristiano prosiguió su avance con intención de apoderarse de las tierras levantinas.
Por la historia que nos es conocida, sabemos que este intento quedó fallido de momento, aunque es cierto que se lograron recuperar algunas poblaciones situadas al sur de la actual provincia turolense. Por estas tierras precisamente, el ejército aragonés sitió el castillo musulmán de Mora de Rubielos
(quizás sepultado bajo el actual), donde el enemigo se había concentrado y hecho fuerte tras la caída de Teruel.

Vemos, pues, a los cristianos rodeando el alcázar de Mora. Después de varios días de asedio, y cuando los
cristianos creían que los moros estaban a punto de rendirse por hambre, observaron con asombro que los sitiados les arrojaban por el muro toda clase de vituallas, dando la sensación de que les sobraban todavía los alimentos y que, por ello, podrían resistir durante mucho tiempo la presión cristiana e incluso recibir ayuda exterior. Tanto es así que los capitanes del rey Alfonso II de Aragón, descorazonados y de
mutuo acuerdo, dieron la orden de retirarse a posiciones más retrasadas, concretamente al monte de «El Castellar», donde acamparon.

No obstante, mediada aquella misma noche, se apareció a los centinelas aragoneses que velaban el
campamento el mismo san Miguel Arcángel, diciéndoles que volvieran y rodearan de nuevo la plaza de Mora, puesto que los víveres que, en efecto, habían visto arrojar por las murallas del castillo eran con
toda seguridad los últimos que les quedaban a los moros, tratando de engañarles, como así había sucedido. Informados los jefes cristianos por los centinelas de aquella revelación del cielo, el propio rey ordenó sitiar de nuevo la fortaleza con las primeras luces del alba, lo que motivó que los moros, al ver que su estratagema no había dado el resultado apetecido, prefirieron entregarse antes que luchar sin
esperanzas de éxito. Mora de Rubielos pasó así a poder de los cristianos, que comenzaron la repoblación de la zona.

[Recogida oralmente.]

miércoles, 8 de mayo de 2019

LA CAPITULACIÓN DE LOS MOROS ZARAGOZANOS, siglo XII

2.49. LA CAPITULACIÓN DE LOS MOROS ZARAGOZANOS (SIGLO XII. ZARAGOZA)
 
Alfonso I el Batallador se había adueñado de Zaragoza y se aprestó a organizar la vida de la ciudad,
en la que todavía permanecía la mayor parte de los musulmanes vencidos. Dio facilidades para que se quedaran quienes quisieran pagando los mismos impuestos que antes abonaban a las autoridades moras. Además, conservarían sus propias autoridades, legislación y religión, aunque reglamentaba el procedimiento a seguir en las causas entre ambos pueblos. Estas y otras condiciones de amparo tan
benevolentes constituían una clara política de captación de los vencidos para que no abandonaran sus casas, si bien les obligaría a concentrarse en un barrio aparte, el de la morería, para evitar cualquier tipo de problema. No obstante, aún no habían entrado los cristianos en la ciudad cuando había comenzado el éxodo.

Alfonso I, preocupado por la sangría humana que este hecho suponía, además de las medidas indicadas, quiso tener un rasgo humano que pudiera convencerles para no huir.
Nada más tomar la ciudad, salió de ella y ordenó detenerse a la larga comitiva de moros, obligando a todos a que mostraran los bienes que cada uno llevaba consigo. Aparte de enseres útiles, aparecieron numerosos tesoros de todo tipo, pero el rey no cogió ni un solo anillo o copa de oro, siendo consciente de que aquella riqueza desaparecería con sus dueños.

No sólo no utilizó la fuerza que le proporcionaba su victoria inapelable, sino que les dijo: «Si no hubiera pedido que me enseñaseis las riquezas que cada cual lleva consigo, hubierais podido decir: «El rey no sabía lo que teníamos; en otro caso, no nos hubiera dejado ir tan fácilmente». Ahora podéis ir a donde os plazca, en completa seguridad». Y les puso una escolta especial para garantizar su integridad hasta los confines de sus dominios, cobrándoles sólo el «miqal» que cada persona estaba obligada a pagar antes de salir.

El cronista moro que narra estos hechos, en los que reconoce generosidad y caballerosidad por parte de Alfonso I, admite que muchos de los que pretendían abandonar Zaragoza, ante aquel gesto del rey cristiano, decidieron quedarse en las casas que sus familias habían poblado durante siglos, acogiéndose al estatuto de mudéjares.

[Lacarra, José María, Vida de Alfonso el Batallador, pág. 67.]
 
 
 
LA CAPITULACIÓN DE LOS MOROS ZARAGOZANOS, siglo XII, Lacarra
José María Lacarra y de Miguel (Estella, 24 de mayo de 1907-Zaragoza, 6 de agosto de 1987) fue un historiador, filólogo, medievalista y heraldista español, cuya especialidad fue el estudio de la historia de Aragón y de Navarra. Fue asimismo catedrático de Historia Medieval en la Universidad de Zaragoza, puesto que desempeñó durante más de cuarenta años hasta su muerte.
En 1923 viajó a Madrid, donde realizó simultáneamente estudios de Derecho e Historia. Alumno de Gómez Moreno, Millares Carlo y Sánchez-Albornoz, en 1930 se graduó e ingresa ese mismo año al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, con destino en el Archivo Histórico Nacional. En 1933 obtiene su doctorado en Historia y su licenciatura en Historia. Pudo obtener una beca para estudiar en París de 1933 a 1934.
 
Durante la Guerra Civil Española, Lacarra realiza una fecunda labor de salvar el tesoro bibliográfico español. Una vez concluida la guerra, marchó a Zaragoza. En 1940 se le asigna la cátedra de Historia Medieval en su Universidad, que impartiría hasta su muerte. Ese mismo año es nombrado primer secretario general de la recién creada Institución Príncipe de Viana, cargo en el que permanecerá durante cuatro años1​. Ese mismo año lanzan el primer número​ de la revista en la cual él mismo colabora asiduamente.
 
En 1941 funda el Centro de Estudios Medievales de Aragón. Por llamamiento de la Diputación Foral de Navarra organizó excavaciones arqueológicas y restauraciones, las que recogería en su revista Príncipe de Viana.
 
Para 1945 fundó una revista titulada Estudios de Edad Media de la Corona de Aragón. Entre 1949 y 1967 dirige la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, donde reorganizó el sistema creando incluso nuevos departamentos. Estuvo al frente de otras instituciones, como la Escuela de Estudios Medievales, la Universidad de Verano de Jaca y el Archivo de Protocolos de Zaragoza.
 
Destaca su labor como conferenciante a lo largo de su carrera, no sólo en España sino en el resto del mundo. Presentó sus estudios sobre la Edad Media española en Roma, Estocolmo y Texas. Fue invitado como profesor a varias universidades, entre ellas la Universidad de Berkeley. Fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Deusto en 1982 y por la de Zaragoza en 1985; la Universidad de Navarra, su tierra natal, le confirió tal distinción a título póstumo en 1989.
 
Los libros de Lacarra se centran principalmente en el estudio de Aragón y Navarra en la Edad Media, desde la conquista de Zaragoza por Alfonso I el Batallador hasta los honores y tenencias de Aragón en el siglo XI. Brindó especial importancia al desarrollo urbano de los núcleos aragoneses de población, sobre todo a Jaca. Como biógrafo, Lacarra analizó la vida y la psicología del Batallador, personaje que siempre le cautivó.
 
Principales trabajos de Lacarra:
 
Historia política del reino de Navarra (Caja de Ahorros de Navarra, Pamplona, 1972)5​
Aragón en el pasado (Col. Austral, Espasa-Calpe, Madrid, 1972)
Historia del Reino de Navarra en la Edad Media (Caja de Ahorros de Navarra, Pamplona, 1975)6​
Zaragoza en la Alta Edad Media (Historia de Zaragoza, I, Zaragoza, 1976)
Alfonso I el Batallador (Guara editorial, Zaragoza, 1978)
Colonización, parias, repoblación y otros estudios, 1981
Documentos para el estudio de la Reconquista y repoblación del valle del Ebro, 1981-1985
Investigaciones de Historia navarra, 1983
Estudios dedicados a Aragón, 1987
  •  (Jusué Simonena, 1993, p. 514)
  1.  «Príncipe de Viana - Número 1».
  2.  Doctores Honoris Causa (Universidad de Navarra)
  3.  Véase el prólogo a su libro Alfonso el Batallador, Zaragoza, Guara, 1978. ISBN 84-85303-05-9.
  4.  Lacarra De Miguel, José María (1972). Historia Política del Reino de Navarra 3. Pamplona: Caja de Ahorros de Navarra. ISBN 9788450056990. Archivado desde el original el 2015.

martes, 14 de mayo de 2019

LA FUNDACIÓN DE TERUEL

2.70. LA FUNDACIÓN DE TERUEL (SIGLO XII. TERUEL)
 
Teruel, viaducto, acueducto
 
 
Octubre del año 1171. Los cristianos, acaudillados por Alfonso II, llegaron a Cella y prosiguieron su marcha hasta acampar en las cercanías de lo que hoy se llama Villa Vieja, en Teruel. Era tarde y el monarca decidió esperar al nuevo día. Mas cuando se hallaban descansando de la dura jornada, llegó al campamento un mensajero. Según sus noticias, se requería con urgencia al rey en otros lugares del Reino, de modo que éste ordenó replegarse a sus tropas para que esperaran su regreso, negando a varios de los seniores la posibilidad de continuar ellos solos la expedición.

Sin embargo, acabó atendiendo la propuesta de dos caballeros —Blasco Garcés de Marcilla y Sancho
Sánchez Muñoz— quienes proponían la fundación de una villa a la que el rey concedería el fuero que estimara conveniente, de manera que su autoridad sobre ella no quedara menguada.

Accedió Alfonso II y avió monturas y pertrechos para regresar Reino adentro.

Entre los señores y adalides que iban a acometer lo convenido con el rey surgieron las dudas acerca de
dónde ubicar la villa nueva. Como no lograban ponerse de acuerdo, al final decidieron que el emplazamiento se ubicaría allí donde alguna señal de la providencia les marcara.

Hallándose en estas disquisiciones, supieron de la emboscada que les preparaban las tropas moras que
merodeaban por los contornos y decidieron hacerles frente. Los musulmanes habían reunido una gran cantidad de toros a los que les colocaron en las astas y en el testuz materias inflamables (como en el actual toro embolado) y los lanzaron contra el ejército cristiano, al que creían descuidado.

Pero no fue así, y lanceros, arqueros, ballesteros e infantes se parapetaron en trincheras. Más lejos esperaba para actuar la caballería.
Los toros fueron dispersados y los moros acosados y perseguidos hasta vencerles, de manera que las
muelas, cerros y llanos de la margen izquierda del río quedaron libres de enemigos. Fue entonces, al amanecer, cuando, sorprendidos, los cristianos vieron en lo alto de la Muela un magnífico toro superviviente de la manada. Entre su cornamenta, lucía una lucecilla, restos, sin duda, de la materia inflamada que encendieron los moros, pero que desde lejos parecía una estrella. Era la señal que esperaban. Aquel sería el lugar del asentamiento de la nueva villa, la de Teruel.

[Caruana, Jaime de, «Alfonso II y la conquista de Teruel», Teruel, 7 (1952), 97-140.]
 
 
Teruel es una ciudad española situada en el sur de Aragón, en la zona centro-oriental de la península ibérica. Es la capital de la provincia homónima y posee un importante patrimonio artístico mudéjar (parte del cual ha sido reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad). Con 35 484 habitantes (INE 2017), es la capital de provincia menos poblada del país. Se encuentra en la confluencia de los ríos Alfambra y Guadalaviar, aguas abajo de la ciudad conocido como Turia. Situada a una altitud de 915 msnm, su clima se caracteriza por presentar inviernos fríos y veranos cálidos y secos.
 
Entre sus atractivos turísticos se encuentran sus edificaciones mudéjares, el mausoleo de los Amantes de Teruel, El Torico y el centro paleontológico Dinópolis. Los monumentos mudéjares más destacados son la iglesia de Santa María, catedral de la diócesis de Teruel, y las torres de El Salvador, San Martín y San Pedro, a cuyos pies se encuentra la iglesia que recibe el mismo nombre, también de arte mudéjar.
 
LA FUNDACIÓN DE TERUEL (SIGLO XII. TERUEL), torico
 
 
Para los fenicios su nombre era Thorbat o Thorbet, palabra que podía proceder del hebreo Thor y bat, que significa Domus tauri (señor dios toro).

Para los celtíberos era Turba,​ y para los latinos Túrbula; así la llamaba Ptolomeo.
 
Teruel estuvo poblada desde los tiempos de los celtíberos, los cuales llamaban al lugar Turboleta.
El topónimo Turboleta podría venir del término vasco-íbero itur + olu + eta (lugar de fuente, manadero), según la teoría del vascoiberismo. Hay restos en el yacimiento del Alto Chacón. La zona fue ocupada posteriormente por los romanos, quedando restos en poblaciones cercanas, como los de Cella.
 
Algunos autores aseguran que en el mismo emplazamiento de la actual ciudad de Teruel (concretamente en el barrio de la Judería), se asentaba Tirwal, nombre que procedería del árabe, con el significado de "torre", enclave musulmán citado en el año 935. Sin embargo, aunque se ha detectado arqueológicamente la presencia de ocupación islámica de este espacio, los restos localizados no pertenecen a un núcleo de población, sino más bien a una construcción defensiva.
 
El 1 de octubre de 1171 el rey aragonés Alfonso II tomó Tirwal con la intención de reforzar la frontera meridional de su reino, que consideraba amenazada por la toma de la ciudad de Valencia por los almohades. Y en ese mismo año fundó la ciudad de Teruel, dotándola de fueros y privilegios para facilitar de este modo la repoblación de la zona.
 
Hay que destacar por su importancia histórica que, en el torreón del Cubo, junto a la desaparecida puerta de Zaragoza, se encuentran las más antiguas barras de Aragón que se conservan, significando así Alfonso II el Casto, al esculpir sus cuatro barras de gules en piedra al amurallar Teruel, que era una villa de realengo.
 
La fundación de Teruel supone un cambio sin precedentes en la estructura política y territorial del sur de Aragón, ya que el predominio del Albarracín y la Alfambra de época musulmana será sustituido por el de la nueva fundación, Teruel en especial, en detrimento de Alfambra, que quedará en un segundo plano bajo la fórmula jurídica de señorío.
 
Según una leyenda, para fundar la nueva ciudad los sabios y las gentes principales de la villa se reunieron y buscaron diversas señales y presagios, encontrando favorable el que un toro mugiera desde un alto (que se correspondería con la plaza principal actual, la del Torico) y que sobre el toro brillara una estrella. De este encuentro toma, según algunos autores, su nombre la ciudad, ya que provendría de juntar en una palabra el vocablo "toro" y el nombre de la estrella, "Actuel", formando de este modo la palabra "Toroel", y después "Toruel". De este fortuito encuentro procedería también el símbolo del toro y de la estrella, que se puede observar tanto en la bandera como en el escudo de la ciudad, además de en el monumento de la Vaquilla (en el que se observa a un vaquillero enfrentándose a un toro y a un ángel situándole la estrella al toro).
 
Tras su fundación y repoblación, se constituyó la comunidad de Teruel, conjunto de aldeas del entorno de la localidad.
 
Los habitantes de Teruel intervinieron en la conquista de Valencia, que estaba en poder de los musulmanes, y en la guerra de los Dos Pedros contra Castilla, siéndole otorgada a la población el título de ciudad en 1347 por Pedro IV de Aragón, por su colaboración en las guerras de la Unión. Hay que destacar la considerable importancia que alcanzaron las comunidades judía y mudéjar dentro de la vida social y económica de la ciudad, desde que se consolidaran sus aljamas hacia finales del siglo xiii. Es notable el caso de la Judería de Teruel, que conserva todavía su topónimo, y de la que se han localizado abundantes restos arqueológicos.
 
Uno de los hechos más relevantes de su historia se produjo en las llamadas Alteraciones de Teruel y Albarracín. Durante el reinado de Felipe II, el Tribunal de la Inquisición cometía constantes contrafueros, por lo que no fue aceptado por estas poblaciones, provocando frecuentes algaradas populares, a veces con violencia hacia los inquisidores. En el año 1572 se produjeron tales altercados que el rey, ejerciendo su autoridad, mandó un ejército castellano al mando del duque de Segorbe a invadir Teruel. Hubo combates durante varios días al estar la ciudad fortificada, pero finalmente la plaza se rindió el Jueves Santo de aquel año. Durante una semana se ajustició a los cabecillas en los jardines del Barón de Escriche, actual plaza de San Juan. Este hecho desacreditó enormemente la foralidad aragonesa.
 
En el municipio de Teruel se encuentran, además de la capital provincial, las localidades de Aldehuela, El Campillo, Castralvo, Caudé, Concud, San Blas, Tortajada, Valdecebro, Villalba Baja y Villaspesa.

lunes, 29 de abril de 2019

EL CONDE BERNARDO DE RIBAGORZA, RECONQUISTADOR DE CALASANZ

2.23. EL CONDE BERNARDO DE RIBAGORZA, RECONQUISTADOR DE CALASANZ (SIGLO X. CALASANZ)
 
Cuando apenas había comenzado la décima centuria, es un hecho históricamente cierto que el conde Bernardo gobernó Ribagorza, juntamente con su mujer, la condesa doña Toda, que aportó como dote al matrimonio las quebradas tierras de Sobrarbe. Entre los años 908 y 929, con arduos esfuerzos dados los
escasos recursos humanos y materiales con los que contaba, el conde Bernardo logró liberar el valle de Soperún y llevó a cabo una victoriosa y celebrada expedición contra los musulmanes del sur hacia 914.

Tras estos datos ciertos, la leyenda construye y adorna el resto, dándole, incluso, forma de canción de gesta.

En efecto, el conde Bernardo, hijo del conde don Ramón, había vivido en tiempos del emperador Carlomagno de quien era pariente directo y, por orden de éste, vino desde París y logró liberar las tierras de Obarra del poder musulmán, fundando allí el monasterio dedicado a Santa María, importante núcleo sobre el que basó la repoblación de las tierras reconquistadas. A la vez que su hermano, el conocido obispo Atón, expulsaba a los moros de las tierras de Pallás, Bernardo lo hizo de las de Ribagorza, extendiendo la frontera de sus dominios por el sur hasta el pueblo de Calasanz.

El saber popular le achaca, asimismo, la conquista y dominio de la fortaleza de Jaca y todas las tierras de
la canal de Berdún que le circundan, así como la ganancia, mediante las armas, del amplio y ondulado espacio contenido desde Aínsa hasta Berbegal, incluyendo el populoso, bien defendido e importante enclave musulmán de Barbastro.

Fue llamado Macabeo por su trabajo en el ejercicio de la virtud y marqués porque conquistó y gobernó una marca, a la usanza del país franco del que era originario.

[D’Abadal i Vinyals, R., «El comte Bernat de Ribagorça i la llegenda de Bernardo del Carpio», en
Estudios dedicados a Menéndez Pidal, 3 (1952), págs. 463-487.]
 
http://openaccess.uoc.edu/webapps/o2/bitstream/10609/1166/1/20922tfc.pdf
 
http://www.xtec.cat/~jrico4/pdfs/historia/his3.pdf

http://mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=bernat-conde-de-ribagorza

http://opac.regesta-imperii.de/lang_en/anzeige.php?sammelwerk=Estudios+Men%C3%A9ndez+Pidal

http://www.raco.cat/index.php/Ripacurtia/article/download/65423/167887

https://www.enciclopedia.cat/EC-GEC-0223272.xml

https://www.jstor.org/stable/25162270

https://core.ac.uk/download/pdf/38982032.pdf

http://www.iea.es/documents/73041/0d1a4564-7bf1-4c36-bbe1-c4ca4329f17a

https://es.wikipedia.org/wiki/Calasanz

Calasanz (Calassanç, en catalán ribagorzano JA JA JA cardassans a Girona) es una localidad española de la provincia de Huesca, integrante del municipio de Peralta de Calasanz en la comarca de La Litera.
Es el núcleo de población más antiguo de La Litera (ya mencionado en un documento visigótico del año 556) y está situado en una colina cortada por la parte Este y Norte, a 736 m. de altitud. El término confina por el Norte con los de Juseu y Aguinaliu, por el Este con Gabasa, por el Sur con el de Peralta de la Sal y por el Oeste con los de Estadilla, Alins y Azanuy, teniendo una extensión aproximada de una hora y media de Norte a Sur y lo mismo de Este a Oeste.

Calasanz alcanzó su máxima población hacia 1857 en que llegó a contar con 1.003 habitantes, pero la población actual de Calasanz ronda las 40 personas (debido a la emigración de los años 50–70), triplicando prácticamente durante la época estival.

La persona natural de Calasanz se denomina con el apodo de Cañuto o calasancio.

Calasanz está situado en la franja oriental de la provincia de Huesca (Aragón), en la zona sur de la Sierra de la Carrodilla, en el margen derecho del río Sosa. Esta zona del pre-Pirineo aragonés es frontera entre las comarcas de La Litera (La Llitera), a la cual pertenece, y La Ribagorza (La Ribagorça).

romance aragonés Tamarite de Litera
Al igual que muchos de los pueblos de la zona, Calasanz tiene un habla local, chapurriau, que es similar en algunos aspectos o palabras a otras poblaciones cercanas y propia en otros, perteneciente al dialecto ribagorzano. Es frontera lingüística entre el catalán ribagorzano JA JA JA y aragonés ribagorzano.

als presentz

Por desgracia es un dialecto (o subdialecto) en peligro de extinción ya que actualmente sólo lo hablan los pocos habitantes de la villa y algunos de sus descendientes (emigrados a otras poblaciones, comunidades autónomas o países). La 2.ª lengua más utilizada, y a la cual está derivando el habla del pueblo, es el castellano y en 3.er lugar se utiliza el catalán JA JA JA ya que muchos de los habitantes emigraron a Cataluña y sus descendientes lo hablan. (Charnegos catalanistes)

Y algunos de estos habitantes emigraron a Alemania, pero alemán habla poca gente de la zona.
Eso sí, el gallego lo entienden casi todos, y es un idioma, además, diferente del portugués.

Algunas palabras típicas del cañuto son:
Cañuto Castellano Catalán

Cocho

Perro

Gos (Ca en mallorquí)

Mixó

Pájaro

Ocell

Somé

Burro

Ase

Llató

Cerdo

Porc

Rabosa

Zorro

Guineu

Engrineta

Golondrina

Oreneta

Trunfa

Patata

Patata

Llugá

Pueblo (Lugar)

Poble

Pllaza

Plaza

Plaça

Carré

Calle

Carrer

Calleriz

Callejón

Carreró

Fiero

Feo

Lleig

Chico

Pequeño

Petit

Dichós

Debajo

A sota

Ixe / Ixa / Ixo

Ese / Esa / Eso

Aquell / Aquella / Allò

Natros

Nosotros

Nosaltres

Vatros

Vosotros

Vosaltres

Yo sigo

Yo soy

Jos sóc

Qué quiés?

¿Qué quieres?

Qué vols?

Plloure

Llover

Ploure

Medrá

Crecer

Crèixer

Emporcá

Ensuciar

Embrutar

Nino / a

Niño / a

Nen / a

Chove

Joven

Jove

Moñaco

Muñeco

Ninot

Auto

Coche

Cotxe
   
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


En este mismo libro puedes encontrar otra compilación de palabras típicas del cañuto.

Del llibre "Calasanz" de Antonio Alós Pascáu

“ Posé alguno diga que un llugá tan chico coma éste siga aburrit, perque ya s'eiga acostumbrau a seguí el reloj según el horari de una fábrica, agón li manan la faena que ha de fe. A Calasanz ninguno tien que aburrirse pues coma allí diuen, siempre ñai algo pa "aná fen", y si a alguno no se li ocurre, aquí li posam unas cuantas cosas pa que pueda triá, cuan se canse de una: Així que pot aná fen: ”

Achocase pa que nol veigan
acustá el pastó
allambrá cazuelos
amagase el tuzalet
amostrá el cul a la boira
aná a defora
apedregá als cochos
apllená la pichella
apuyalá el fiemo
arrastrá caltróns de choquetas
arreglá la pastura pals llatóns
arrupise pel fret
atapí la palla
atizá el foc
atravesá crenchas y tuzals
aventá a la Cuella
baixá un baixadó / y pujá un pujadó /
beure en una cadolla a chupamorro
brincá esponas
brivá urmos
bulldre carbazó
buscá nius
calzá als pollez
cansá un bigós
cargá els sarguiz
caure aigua pe la marmota
cazá el tarroquet
cllavá la encllusa
comprá charras y charróns
contá endevinetes
coure codoños al caliu
culldre tabelletas
chollá las ovellas (esquilá)
chuga al señalet y als palitrocs
chuñi els somés
entrecabá trunfas
escobá el calleriz
escruza el tros pe la endrecera
esfarrabusteá el bestiá
esfulliná la chuminea
estripá tarrocs
fe aigua de estremoncillo
gritá a un zagalet
llevá el disná als homes
mastullá las someras
minchá recau
muñí las crabas
paixenta el betiá (paixentá; apacentar; bestiá)
penchá la alforcha al ficoz y a la entosteta
piulá coma els torrodans
pixá fora del tiesto
aná din: ¡¡posé pllourá!! y ¡¡pot ñaure ruixada!!
rechirá el aceite pál zabó
repllegá esparrics
rustí el llató y probá el mondongo
sentase al banquilet de la Pllaza
sentí al pregoné
sobreixise la baseta
tindre fillos cañutos
tropezase con la guineuRabosa
ventá ulivas y grano
zurcí els peals del homes

lunes, 20 de mayo de 2019

Jaca, siglo XIII, romanç

En la Jaca del s.XIII parlaven una varietat romanç molt pareguda al valencià i no veig a ningú dir que anaren catalans a implantar allí sa llengua també.

Cabanes Pecourt; Repoblación jaquesa en Valencia, 1980

http://www.anubar.com/coltv/pdf/TV_48.pdf (descarga pdf)
 

TARAZONA EN LA REPOBLACION VALENCIANA DE 1239

Este romance aragonés, de acuerdo con su manifestación escrita en el Fuero de Jaca, suena así
(No recurrimos a su traducción porque no la creemos necesaria para los valencianos).

7 De hom mort dints los termes de Jaca.

Si algun omne mata altre dintz los termens de Jaqua e es pres, deu dar al rey mil ss (sueldos jaqueses) per calonia e garde se dels parentz e dels amicx del mort. E si per aventura no e pres, si algunas cosas aura, sien meses en poder del rey. Mas altres omnes de la ciutat non son tenutz de dar aquel homecidi, sino aquel qui l´a feyt.

 
En la Jaca del s.XIII parlaven una varietat romanç molt pareguda al valencià
 
 
Recordemos el bando de Pedro II, als presentz, en Osca, 1196
 

Aragonés, occitano, que engloba actualmente al provenzal, lemosín, gascón, vivaroaupenc, languedocienne : langue d´Oc, y otros subdialectos, entre los cuales está el catalán, que con mucho trabajo y dinero se ha convertido en lengua y quiere englobar a otras como el valenciano, mallorquín y chapurriau).

domingo, 28 de abril de 2019

EL PRIMER ALMOGÁVAR ARAGONÉS

2. RECONQUISTA Y REPOBLACIÓN
 
2.1. RECONQUISTA
 
2.13. EL PRIMER ALMOGÁVAR ARAGONÉS (SIGLO VIII. RIGUALA)
 
Apenas hacía ocho años que los musulmanes se habían apoderado del
valle del Ebro, pues discurría el año 721, cuando una banda incontrolada,
a cuyo frente estaba el terrible Ben-Awarre, tenía atemorizados a los
cristianos de Ribagorza.
Un atardecer, cuando Fortuño de Vizcarra —que había cazado tres jabalíes para reponer su
despensa— se preparaba para pasar la noche en el monte, divisó una
gran humareda en Riguala, donde vivían y le esperaban su esposa
Gisberta y su hijo Martín. Temeroso por ellos, dejó a buen recaudo
las piezas e hizo corriendo al galope el largo camino que le separaba
de su pueblo, que había sido incendiado y saqueado por los hombres de
Ben-Awarre. 
Como pudo, llegó a su casa. Gisberta y Martín, fundidos en un abrazo,
temían morir en cualquier instante.
Los sacó como pudo Fortuño de Riguala para llevarlos a Roda de Isábena,
donde la situación era, asimismo, dantesca. Dejó a su mujer e hijo en la
iglesia, lugar en el que se habían refugiado los cristianos, y corrió a
buscar a su madre y hermana que vivían allí.
Apenado por la muerte de su madre, regresó a la iglesia, donde ya no
quedaba nadie. Preguntó a un
vecino y supo por él que a Gisberta la llevaban a rastras, calle abajo,
dos moros. Corrió desesperado y, al doblar una esquina, tropezó con el
cadáver de uno de ellos, y, un poco más lejos, con el cuerpo de Gisberta,
herida de muerte y delirando. Enloquecida y exhausta, la esposa de
Fortuño amenazaba con matar con su propio alfanje al otro moro que
había despeñado a su hijo. Sin fuerzas, Gisberta murió en brazos de su
marido.
Ante los infortunios provocados por Ben-Awarre, sin que las autoridades
musulmanas acertaran a poner fin, Fortuño de Vizcarra tomó una firme
determinación y, antes de que finalizara tan aciaga noche, desapareció.
Desde entonces, unido a otros cristianos de la comarca, haciendo de las
sierras de Sil y de Olsón su bastión, no cejó en atacar y saquear a cuantos viajeros y
caminantes moros se atrevían a recorrer sus caminos.
Contó con el apoyo de los cristianos mozárabes, y nadie pudo apresarle.
Los moros, al referirse a él, le
llamaban el «almogávar», el primero que en Aragón se lanzó al monte
para luchar, cual guerrillero, contra los invasores.

[Andolz, Rafael, «Leyendas del Altoaragón. El primer almogábar»,
4 Esquinas (nov. 1989), 44-45.]
 
Ben-Awarre, Benabarre, Benavarri
Benabarre (Huesca)
 


https://es.wikipedia.org/wiki/Rafael_Andolz_Canela

http://www.benabarre.es/

https://es.wikipedia.org/wiki/Benabarre , 
Benavarri en catalán ribagorzano, JA JA JA, la wikipedia es una risa. 
Es la capital histórico-cultural de la comarca y la antigua capital del
condado de Ribagorza (Ripacurtia).

Forma parte de La Franja oriental (la franja del meu cul) de municipios aragoneses en los que se habla catalán.
En algunos textos antiguos aparece como Benabarri.

Osca, aragonés medieval, Pedro II
 
romance aragonés, als presentz, Pedro II, Osca
 
Es una población muy antigua, probablemente la "Bargidum" o "Bargusia" de los romanos y se dice que fue adjudicada a los árabes tomando el nombre de su primer señor Aben Avarre. En 1058 fue conquistada a la Taifa de Zaragoza por Armengol III con el soporte de Ramón Berenguer I y Arnau Mir de Tost.
 
Fue la capital del Condado de Ribagorza hasta que en la Guerra de la Independencia las tropas francesas de Napoleón decidieron hacer de Graus la capital de la región, a modo de represalia contra los habitantes de Benabarre. Después de esto, Benabarre dejó de ser la capital administrativa pero sigue siendo el centro cultural de la Ribagorza. Durante la primera guerra carlista (1833-1840) fue una de las poblaciones que más sufrió de las de la provincia de Huesca.
 

Núcleos de población del municipio:

 
Aler. Término agregado a Benabarre antes de 1930. Situado a 669
metros de altitud y en la cuenca del Río Ésera. 16​ Al noroeste del lugar
se encuentra la ermita de Nuestra Señora de las Ventosas.
Antenza. Situado en la margen izquierda del Río Cajigar. Pertenece a
Benabarre desde 1974. El castillo del pueblo fue el origen de la Baronía 
de Antenza. 18​
Benabarre (capital del municipio).(Sus calles mantienen una estructura
medieval). Situado a 1 km al norte se encuentra el antiguo monasterio
dominicano de Nuestra Señora de Linares.
Caladrones. Está situado en una colina en la margen izquierda del
Río Guart. Del antiguo Castillo de Caladrones sólo queda la torre.
En 1974, el término municipal de Caladrones junto con sus pueblos:
Caladrones, Ciscar i Antenza, se anexó al de Benabarre.
Castilló del Pla. Situado al pie de la Sierra de la Corrodella, a 762 metros
de altitud. Antiguamente formaba parte del municipio de Pilzán.
Ciscar. Situado a 591 metros de altitud en la margen derecha del
Río Cajigar.
Estaña. Está situado a 716 metros de altitud en la sierra que separa el
Río Guart i las aguas de la Sosa (Río Cinca).
Pilzán. A 905 metros de altitud sobre el nivel del mar.
Hasta 1972 fue un municipio independiente.

Les entidades de población que comprendía el término eran:
Estaña, Castilló del Pla, los despoblados de Penavera y Cabestany,
y la cuadra de Andolfa.
 
Purroy de la Solana. Situado encima del barranco del molino (barrang del Molí).
Término independiente hasta 1974. 27​
El municipio comprendía la ermita de Nuestra Señora del Pla.​
 
  1.  Consejo General de Procuradores de España
  2.  Gobierno de Aragón. «Zonas altimétricas por rangos en Aragón y España, y altitud de los municipios de Aragón.». Datos geográficos. Archivado desde el original el 4 de diciembre de 2011. Consultado el 15 de agosto de 2012.
  3.  Rizos Jiménez, Carlos Ángel; Selfa Sastre, Moisés. Municipio de Benavarri (Benabarrre). Toponimia de Ribagorza. Editorial Milenio-Gobierno de Aragón. ISBN 978-84-9743-303-7.
  4.  Según aparece en el Decreto Legislativo 2/2006 (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión)., de 27 de diciembre, del Gobierno de Aragón, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Delimitación Comarcal de Aragón.
  5. Antonio María Alcover, «Geografía y estadística de la lengua catalana», ABC, 15 de mayo de 1919.
  6. Agustín Ubieto ArtetaToponimia aragonesa medieval, Valencia, Anubar, 1972. pág 2. 55 y 56.
  7. Temprado Ordíaz, Santiago (1993). Pueblos de Aragón: Paterna. Ed. Alcañiz. p. 230.
  8. Mora Giné, Xavier. Un poble del comtat d'Urgell: Alberola (en catalán). Universitat de Lleida. p. 26. ISBN 8484093417.
  9.  Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas (Gobierno de España). «Treinta aniversario de las primeras elecciones municipales de la democracia». Archivado desde el original el 6 de marzo de 2014. Consultado el 6 de marzo de 2014.
  10.  Alcaldes de Aragón de las elecciones de 2011
  11.  «Alcaldes de todos los municipios de la provincia de Huesca». Heraldo.es. 14 de junio de 2015.
  12.  «Base de datos de Alcaldes. Elecciones 1979-2015.». 6 de mayo de 2018. 
  13.  Alcaldes de Aragón de las elecciones de 2011
  14.  «Alcaldes de todos los municipios de la provincia de Huesca». Heraldo.es. 14 de junio de 2015.
  15.  Gobierno de Aragón. «Archivo Electoral de Aragón». Consultado el 13 de agosto de 2012.
  16.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Aler». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  17.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «les Ventoses». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  18.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Entença». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  19.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Benavarri». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  20. Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Llinars». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  21.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Calladrons». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  22.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Castilló del Pla». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  23.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Siscar». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  24.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Estanya». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  25.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Cabestany». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  26.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Pilzà». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  27.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «Purroi». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  28.  Gran Enciclopedia Catalana (ed.). «el Pla». l'Enciclopèdia (en catalán). Barcelona.
  29.  ribagorza.com. «Benabarre / Benavarri». Archivado desde el original el 16 de julio de 2014. Consultado el 12 de agosto de 2014.
  30.  FEMP. «Listado de corporaciones locales españolas hermanadas con Europa». Archivado desde el original el 24 de abril de 2014.