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viernes, 3 de mayo de 2019

SANTIAGO AYUDA AL CID EN TORRENUBLOS

2.41. SANTIAGO AYUDA AL CID EN TORRENUBLOS
(SIGLO XI. LA IGLESUELA DEL CID)
 
Durante una de las varias expediciones que realizó Rodrigo Díaz de Vivar por las altas y hermosas tierras del Maestrazgo, camino de sus dominios levantinos, intentando debilitar las fuerzas musulmanas de su retaguardia, se vio en la necesidad de entablar batalla con un potente contingente armado musulmán, encuentro que tuvo como escenario concreto la llanada que da entrada a la actual ermita del Cid, donde se dice que había fundado el poblado de Torrenublos, cerca de La Iglesuela del Cid.

Las huestes cristianas de don Rodrigo, habituadas a vencer en mil escaramuzas y batallas, se vieron en esta ocasión acorraladas por un ejército mucho mayor en número y más descansado. La derrota estaba a punto de consumarse sin remedio, lo cual podía haber tenido consecuencias negativas importantes en las tierras de Levante.

Sin embargo, al grito habitual de guerra de «¡Santiago y cierra España!» de los desesperados soldados del Cid, apareció milagrosa e inmediatamente el Apóstol, cabalgando sobre un hermoso caballo, mostrando la cruz de san Jorge sobre su estandarte blanco. Su silueta se recortó enhiesta en el cielo, sobre la Peña del Morrón. El jinete, espoleando a la bestia, logró de ésta un fantástico salto, de modo que se presentó en la explanada en la que tenía lugar la desigual pelea. Debido al peso del caballo y del jinete, caídos desde tan larga distancia, la pata izquierda del corcel quedó marcada en la roca dura, señal que todavía puede verse hoy, a pesar del tiempo transcurrido.

Ni que decir tiene que esta ayuda inesperada dio bríos nuevos a los guerreros cristianos, a la vez que los combatientes moros quedaron atónitos y asustados, acabando por perder una batalla que sólo unos minutos antes creían tener ganada.
 
Cuando todo acabó, una vez atendidos los heridos y enterrados los muertos, tras poner a buen recaudo los cautivos moros y habiendo sido repartido el botín, el Cid dio descanso a los suyos. Mientras, junto a la huella que dejara la pata del caballo, se levantó un hermoso peirón, a la manera de estas
tierras turolenses, dedicado al Apóstol, al que por aquí se le llamaba no Santiago sino san Jaime.
Quiso el Cid recordar así la victoria que consiguiera merced a su intervención milagrosa.

[Faci, Roque A., Aragón..., II, págs. 44-45.
Alejos Puig-Izquierdo, Fidel, La
Iglesuela del Cid..., pág. 62.]
 
 
SANTIAGO AYUDA AL CID EN TORRENUBLOS (SIGLO XI. LA IGLESUELA DEL CID)

EL CID, EN CALANDA


2.40. EL CID, EN CALANDA (SIGLO XI. CALANDA)

Rodrigo Díaz de Vivar —uno de los mayores estrategas, guerreros y políticos de su tiempo— fue un viajero de constante caminar, apareciendo siempre mezclado en acciones bélicas de todo tipo o en foros políticos diversos, tanto en territorio bajo dominio cristiano como musulmán, convirtiéndose, sin ningún género de dudas, en un personaje decisivo en la configuración geopolítica peninsular del momento.
En ese constante ir y venir de un lado a otro, el Cid Campeador vivaqueó en varias ocasiones por las tierras altas y quebradas del Bajo Aragón y, sobre todo, por las del Maestrazgo, llegando incluso a fundar, según la legendaria tradición, una nueva población para que le sirviera de apoyo logístico en sus acciones guerreras. / La Iglesuela del Cid /

Muchas son las evidencias del paso del Cid en varios pueblos de tan amplias comarcas, cual es el caso de Calanda, población en la que, en cierta ocasión, tuvo que refugiarse a todo galope dada la persecución de que era objeto, saltando con su caballo el arroyo que las lluvias torrenciales habían crecido, célebre y recordado salto del que todavía queda hoy una huella visible en la roca, la llamada «Pota del Caballo». Las prisas de la acción no le permitieron entrar normalmente ni por el «puente Cil» ni por el «arco del Cid», nombres que los calandinos les pusieron en honor de tan famoso personaje.
[Anónimo, «Puente y Portal del Cid», en Variedades, BHGBA, I-II (1908), 35.]


El Puente Cid de Calanda, también llamado "Puente romano", es un viaducto situado sobre el río Guadalopillo. Data del finales del siglo XVIII. Recibe este nombre en homenaje al Cid Campeador, quien pasó por estas tierras.

Templo del Pilar (Calanda)



viernes, 5 de marzo de 2021

30 de noviembre 1461

El día 30, los señores Diputados mandaron escribir la siguiente carta.

Al molt honorable senyer En Luis Dolzinelles diputat local en la ciutat e vegueria de Leyda.
Molt honorable senyer. Requiriu lo vaguer sotzvaguer e altres oficials de aqueixa ciutat sotz virtut del sagrament e homenatge per ells prestats e o que fer e prestar son tenguts de exequir les requestes nostres e que si algunes letres o provisions a ells conjunctament o divisa seran presentades axi de la Majestat del Senyor Rey com de la Illustrissima Senyora Reyna tudriu del Illustrissimo Senyor don Ferrando primogenit e loctinent general del dit Senyor Rey en lo Principat de Cathalunya tocants les dites letres o provisions o havents sguard a les comandes de Miravet e de Azcho o de alguns membres drets o pertinencies de aquelles que abans deduhiren exequucio cosa alguna en virtut de les dites letres o provisions consulten sobre aquelles a vosaltres. Trametent nos copia de les dites provisions e letres e fins hajen nostra resposta en res no procehesquen. Car com sobre la dita materia sien emanades algunes provisions prejudicial a les constitucions leys e libertats de aquest Principat e a la novella capitulacio entre lo Senyor Rey e aquest Principat fermada e per tant volem veure e que sia molt attes a la observacio de les dites constitucions leys libertats e capitulacio e per les dites letres e provisions o en altra manera en res derogat no hi sia. La requesta que fareu sia continuada per vostre notari. Dada en la ciutat de Barchinona a XXVI del mes de noembre any Mil CCCC sexanta hu. - M. de Monsuar dega de Leyda. - Los deputats del General de Cathalunya residents en Barchinona.

En otra sesión que tuvo lugar este mismo día ocupáronse de algunas sustituciones que se habían de hacer.
Sigue aquí una credencial dada por el maestre de San Juan a Galceran Ça-Sirera, doncel, la que fue leída en consistorio el día 24 de noviembre, no obstante de encontrarse en este lugar, cuya irregularidad no aclara por ningún estilo la reseña que aquí se lee, correspondiente, sin duda alguna, al mismo día último de noviembre.

Als molt reverends egregis nobles e magnifichs senyors e nostres singulars amichs los diputats e conçell del Principat de Cathalunya.
Molt reverends egregis nobles e magnifichs senyors e nostres singulars amichs. Nos trametem aqui a vosaltres a mossen Johan de Copons e En Galceran Ça-Cirera (está en dos líneas, en otro texto anterior, 24.11.1461 está todo junto, Çacirera)
S. de Montornes nebot nostre exhibidors de les presents sobre certa novitat que per lo veguer de la ciutat de Tortosa nos es stada feta. Los quals plenament son informats de nostra voluntat la qual de part nostra vos han esplicar. Pregam vos quant mes afectuosament podem vos placia donar plena fe e creença e abduys los sobredits ensemps o a qualsevulla dells en lo que per part nostra vos sera dit e metre en la dita novitat lo remey que de vosaltres speram. Data en lo castell de la vila nostra de Casp a XVIIII de noembre any Mil CCCCLXI. - Magister hospitalis Jherusalem.

En virtud de esta credencial, el mencionado Galceran Ça-Sirera esplicó, á corta diferencia, lo que se contiene en la cédula que sigue.

A la molt gran providencia de vosaltres molt reverends egregis e honorables senyors diputats e consell lo Principat de Cathalunya representants.
Ab gran querela significa lo reverendissimo e reduptable fra Pere R. Ça-costa mestre de Rodes e castella de Emposta dient que jatsia ell sia molts anys ha en pacifica possessio de la dita castellania e membres de aquella notoriament a la Majestat del Senyor Rey e a tot lo Principat de Cathalunya e apres promocio sua en lo dit magistrat (maestrat; maestrazgo) la dita castellania no haja vagat (vacante) per quant lorde ha dispensat segons Iurs statuts del dit orde ell pot retenir la dita castellania de la vida sua e aço prometen e disponen segons lurs statuts stils e costums. Empero aquella no vagant a importunitat de alguns lo Senyor Rey de fet se diu hauria donada al noble fra Rochaberti comenador de Montso e apres sotz color que vaga e per conservacio dels fruyts de aquella de la Majestat del Senyor Rey es emanada al vaguer e sotzveguer de Tortosa e a altres oficials de Cathalunya una provisio de la tenor seguent Johannes etc. Inseratur. Ab la qual en efecte es manat ab pena de tres milia florins quen sien presos a ma de la cort del dit Senyor los fruyts de les comandes de Miravet e de Sco (Azcho, Ascó) qui son membres de la dita castellania e aço tot es color e causa simulada per donar apres de fet la possessio del dit fra Rochaberti. E axi de fet lo dit honorable veguer es vengut al castell de Miravet e ab destrals volia metre les portes e fer altres novitats molt insolites en lo Principat de Cathalunya la qual provisio e altres actes subseguits son molt deviants e contraris a drets divinals e humanals e a les leys costums stils e leberlats (libertats; pero aún no escriben llibertats) de la patria jurades per la prefata Majestat hoc e de directo contra la nova capitulacio novament e solempna jurada. E per ço es cert no proceheixen de la be informada pensa de la dita Majestat qui ab summa virtut enten a la justicia e observancia dels usatges de Barchinona constitucions de Cathalunya capitols de cort usos e pratiques predites. Primo car la dita castellania es benifici ecclesiastich e la collacio o conservacio de aquella e dels fruyts de aquella pertany al dit reverendissimo e redubtable mestre e convent seu e no a la dita Majestat ab aquella humil reverencia ques pertany e fahent al contrari lo dit Senyor fa contra los dits drets comuns vulgars civils e canonichs divinals e humanals e signantment contra lo usatge de Barchinona qui comença Laudaverunt e contra la constitucio primera de Barchinona del Rey En Pere segon de gloriosa memoria C° VIII incipiente Concedimus ibi promittimus et ordinamus per nos et successores nostros quod servabimus et servare faciemus libertates et inmunitates ecclesiis personis ecclesiasticis locis et rebus eorundem. Libertat adonchs ecclesiastica axi com en lo dit ofici de castellanie si vagas seria provehit per lo dit reverendissimo mestre e convent seu car de aquestes coses la reyal Celcitut salva la sua clemencia no ha nenguna disposicio abans segons la libertat ecclesiastica a ell es interdit per los drets vulgars. Item lo Senyor Rey ha imposat a ell ley que no metra algun oficial a algun loch o castell que no sia seu per fer exequucions o per altre qualsevulla causa ut in dicta constitutione C° Statuimus et ordinamus.
Mas fa lo contrari per les dites letres o provisio car los castells de Miravet e Desco no son del Senyor Rey mes del orde ecclesiastich Jherusolomita. Item que aquesta causa es de Cathalunya e les causes de Cathalunya dintra Cathalunya se deuen tractar ut in dicta curia. C° Itemque cause Cathalonie. Item deu esser tractada dins la vegaria de Tortosa dins la qual es la dita castellania e segons lo capitol qui comença Itemque cause vicarie en la matexa cort les quals constitucions se han observar a la letra e tots rescrits en contrari son nulles segons la constitucio de Barchinona de la Senyora Reyna dona Maria en lo capitol Volents. Item quod omnes cause igitur etc. Item en la mateixa constitucio de Barchinona del Rey En Pere segon en lo capitol Item quod nos vel oficialis nostri non expoliemus cautum est que lo Senyor Rey e sos oficials no despull algun o alguns de qualsevulla condicio o stat sien de la possessio o quasi de aquells qui obtindran sens conexença de causa etc. Mas per les dites letres sera fet tot lo contrari car lo dit reverendissimo mestre Jaumes es stat oyt ne en Arago pot esser oyt segons dit es. Igitur etc. Item que no vagant lo benifet no pot esser donat car en lo loch de la persona vivent algu no pot esser posat segons les sancions libertats ecclesiastiques majorment que la dita castellania fou donada a vida al dit reverendissimo mestre com dit es. E axi ne obtingue sentencies. E per lo lo usatge començant alium namque e per lo capitol de cort del Rey En Marti deu se indicar en Cathalunya per directum igitur etc. Item per la nova capitulacio solemnament jurada la Majestat reyal abstinent se de intrar dins lo dit Principat de Cathalunya la sua acustumada clemencia ha preficit lo seu lllustre Primogenit ab plenissima potestat al dit Principat algunes coses solament reservades a sa Majestat per ço
salva la clemencia no ha pogut aquestes provisions en aquest Principat fer. E com les letres e provisions que contra constitucions e libertats de la terra son emanades sien nulles e no degen esser obeydes per lo capitol Item quod nos vel successores en la cort segona del Rey En Jaume de inmortal recordacio en lo capitol Item ordinamus et promittimus en la terça cort de Barchinona del Rey En Jaume segon les quals libertats totes son confirmades per lo capitol final en la dita cort e en lo dit capitol de la Reyna dona Maria ja allegat qui comença Volents. Per tant lo dit reverendissimo Senyor mestre o son procurador suplica a vostra gran providencia vos placia ab tots aquells remeys stilats e permeses que tals novitats no sien fetes e los honorables vaguer e sotzveguer de Tortosa e altres oficials reyals per vostres diputats locals e altrament sien requests e constrets observen les dites constitucions e libertats de la patria e que tot ço que es attemptat en contrari sia reduit al primer stament e en manera alguna a la dita provisio no sia obtemperar axi com a subrepticia e obrepticia e contraria als dits drets de la patria. E sia procehit contra los contrafahents oficials e altres segons forma dels dits usatges constitucions o capitols de cort e segons forma de la capitulacio nova et alias segons es del stil e raho. E jatsia etc. - Altissimus etc.

Se recibió, en este día, la siguiente carta.

Als molt reverends egregis nobles e molt magnifichs senyors los diputats e consell del Principat de Cathalunya.
Molt reverends egregis nobles e magnifichs senyors. No crech fos luny de aci una legua lo correu que divendres passat trameti a vostres grans reverencies nobleses e magnificencies quem fonch dit per part dels LXXII de la cort quels volgues dar en scrit la creença quels havia explicada en virtut de vostres letres e per mi fonch respost que yo no havia tal manament nom semblava que freturas attes que aço no eren actes judiciaris empero que si negu de la cort no havia oyda o compresa la dita creença que tota volta que los dits LXXII ho ordenassen que la explicara tantes voltes e tant spau que lo qui la volguera comanar a la memoria ley poguera be acomanar (comanar, acomanar, portar, aportar) e qui la volgues scriure la poguera be scriure mas que yo la donas per scrit nou fera sens vostre manament. E fet per mi aquesta resposta ells han significat volerme hoir altra volta pero nou han mes en execucio. Nom se sin (o siu, si ho) haura fet la absencia del Senyor Rey qui ana (fue; va anar, anà, va aná) divendres passat a Xuxon a correr mont e encara no es tornat ab tot que aci sen haja sospita que no sia anat a parlar ab lo comte de Foix mas no crech sia ver. Deu hic esser vuy sino la cort spiraria. Lo juy que faç de la pratica que es servada en aquest fet nom par que sia sino tenir temps sperant ho que la pau que aquest regne tracta de la casa de Castre ab mossen Rebolledo e mossen Johan Cerdan en la qual volen que entre don Jofre sia finada ho que aqui la Senyora Reyna do be entendre aquest fet com ve en manera que sia mudat aqui de proposit e crech yo que lo Senyor Rey ha crehents que puix la Senyora Reyna es aqui que nos procehira per vosaltres senyors a negun acte de fet car lo ferme explicar la creença en lo consell del Senyor Rey e apres darme la resposta en letra per trametre aqui e demanar me la cort a cap de cinch dies la creença en scrits no es sino tenir temps sperant les coses de aqui com exiran. Placia a Deu que isquen a gloria sua e a repos de tots aquests senyors de la cort es axi que huns volrien que la conclusio de aquest fet se dilatas per que los qui han dats los dans non haguessen a fer esmena altres hi ha que volrien se dilatas per manera que aqueix Principat no podent comportar les dilacions hagues usar dels actes de fer permesos en la capitulacio en manera que ab les dents de aqueix Principat poguessen menjar lo rave (rábano) e axi encara que tots vullen una cosa no la volen tots per una fe. Als diputats doni vuyt jorns e vostra letra els expliqui la creença. Diguerenme ne parlarien al Senyor Rey e no han fet res e per semblant a la cort expliqui vuyt jorns a la creença e nit han parlat al Senyor Rey nim (ni me, ni´m) han feta altra resposta sino la sobredita ne yo tant poch a dir la veritat nols ne volgut parlar pus que nom semble fos honor de aqueix Principat haver los ne anar darrere puix totes coses los son stades notificades bem (o hem) met tots jorns en contra que ha la cort he los diputats me poden parlar cent voltes si cent volen. Si altra pratica vos sera plasent quey tinga manau mo (me ho, m´ho; mandádmelo) hi sera fet. Scrita en Calatayut dilluns a XVI de noembre any mil CCCCLXI - Lo Senyor Rey es tornat a nit vespre. - De vostres grans reverencies nobleses e magnificencies humil factura quim recoman en gracia e merce de aquella Johan Ferrer.
Des que e fet la present may correu es anat aqui ne crech ne ira fins que de aqui vinga que tot hom sia aci molt marevellat e ab prou bascha que de VIII del present en ça noy ha correu de aqui. Lo Senyor Rey spera de hora en hora resposta del comte de Foix per anar a parlar ab ell. Deuen se veure en la Almunxa. - (La Almunia de Doña Godina, cerca de Zaragoza, Calatayud, Cariñena, también está la de San Juan, en Huesca.)
Closa disabte demati a XXI de novembre. (Hasta aquí escriben noembre.)

jueves, 14 de noviembre de 2019

LA SOMBRA DE LA PRINCESA DOÑA BLANCA

159. LA SOMBRA DE LA PRINCESA DOÑA BLANCA (SIGLO XIII. ALBARRACÍN)
 
Entre las varias torres de Albarracín, una muy hermosa lleva el nombre de doña Blanca, recuerdo romántico del pueblo albarracinense a una historia desgraciada. Porque Blanca, toda bondad y sencillez, hermana menor del príncipe heredero de Aragón, vióse impulsada al exilio por los celos de su cuñada, que pronto sería reina de los aragoneses.
 
LA SOMBRA DE LA PRINCESA DOÑA BLANCA (SIGLO XIII. ALBARRACÍN)
 
 
Con gran pesar, doña Blanca tuvo que emprender, acompañada por su escaso séquito, el camino que le
llevaba a su destierro castellano, atravesando para ello las tierras del señorío independiente de Albarracín, donde sus señores le brindaron hospitalidad.
Aceptó la princesa, y todo el pueblo, arremolinado en las calles, fue testigo de la llegada de la comitiva
que acompañaba a la princesa aragonesa en su recorrido tortuoso por las calles empedradas de la capital dedicada a Santa María, hasta llegar al palacio de los Azagra, que iban a ser sus anfitriones.
 
Poco a poco fueron pasando los días. Todos, mayores y menudos, deseaban y esperaban volver a ver a Blanca por las calles de Albarracín, pero el sol y la luna se sucedían ininterrumpidamente sin que la princesa fuera vista de nuevo por nadie. El séquito que la acompañara regresó a la corte aragonesa.
De Blanca, no se supo nada.
 
Comenzó el pueblo a pensar que la desdichada princesa podía haber muerto de pena y que su cuerpo joven habría sido enterrado en la torre que, desde entonces, pasó a llamarse como ella. El silencio más absoluto se hizo en torno a la suerte corrida por la princesa aragonesa.
 
Pero el misterio comenzó pronto a desvelarse y se desvela aún cada plenilunio, cuando la campana
próxima a la torre desgrana los doce sones de la medianoche. Entonces, las gentes de Albarracín ven salir de su torre de piedra una sombra clara, figura de mujer y holgadas vestiduras, que lentamente desciende, roca a roca, hasta los huertos y el río, para bañarse en aguas claras del Guadalaviar. Luego, al cabo de un rato, la sombra se desvanece hasta el nuevo plenilunio.
 
Se trata, sin duda, de la sombra de doña Blanca, la princesa que debió morir de pena en su exilio a
causa de unos celos cortesanos.
 
[Tomás Laguía, César, «Leyendas y tradiciones...», Teruel, 12 (1954), 124-127.]
 
Tomás Laguía, César, «Leyendas y tradiciones

Obra publicada:
Artículos:
«El beato Joaquín Royo», en revista TERUEL 6 (1951), pp. 7-34. ISSN 0210-3524
«La erección de la Diócesis de Albarracín», en revista TERUEL 10 (1953), pp. 203-230. ISSN 0210-3524
«Notas para la historiografía de Albarracín», en revista TERUEL 11 (1954), pp. 33-55. ISSN 0210-3524
«Leyendas y Tradiciones de la Sierra de Albarracín», en revista TERUEL 12 (1954), pp. 123-148. ISSN 0210-3524
«Las capillas de la catedral de Albarracín», en revista TERUEL 14 (1955), pp. 147-186. ISSN 0210-3524
«Breves notas sobre el arquitecto Pierres Vedel y familia», en revista TERUEL 20 (1958), pp. 113-119. ISSN 0210-3524
«La iglesia de Teruel en la guerra de la Independencia», en revista TERUEL 21 (1959), pp. 136-222. ISSN 0210-3524
«Las capillas de la catedral de Teruel», en revista TERUEL 22 (1959), pp. 5-159. ISSN 0210-3524
«La geografía urbana de Albarracín», en revista TERUEL 24 (1960), pp. 5-127. ISSN 0210-3524
«Breves noticias históricas sobre la fundación de la colegiata de Rubielos de Mora», en revista TERUEL 27 (1962), pp. 149-165. ISSN 0210-3524
«La casa de la Brigadiera (Albarracín)», en revista TERUEL 28 (1962), pp. 199-204. ISSN 0210-3524
«Las iglesias de la diócesis de Albarracín», en revista TERUEL 32 (1964), pp. 5-173. ISSN 0210-3524
«Origen de la Casa de la Misericordia de la ciudad de Teruel», en revista TERUEL 34 (1965), pp. 5-122. ISSN 0210-3524
«Fuentes para la historia de Cella», en revista TERUEL, 38, (1967), pp. 5-130. ISSN 0210-3524
«Notas para la geografía urbana de la ciudad de Teruel», en revista TERUEL 42 (1969), pp. 71-94. ISSN 0210-3524
«Índice de los documentos en papel del Archivo de la Catedral de Teruel, correspondientes a los siglo XII, XIII, XIV y XV», en revista Teruel 48 (1972), pp. 16-156. [Este trabajo ha tenido continuidad merced a unos admiradores del autor, que publicaron los documentos correspondientes al siglo XVI (1978), teniendo prevista la publicación del material correspondiente hasta el siglo XX)].
«Notas y documentos artísticos culturales sobre Teruel Medieval» [en colaboración con Santiago Sebastián López], en revista TERUEL 49-50 (1973), pp. 67-109. ISSN 0210-3524
«Sellos del archivo de la S.I. Catedral de Albarracín», en revista TERUEL 52 (1974), pp. 41-51. ISSN 0210-3524
«Fuentes para la historia del Alto Maestrazgo», en revista TERUEL 57-58 (1977), pp. 135-181. ISSN 0210-3524

Libros:

Catálogo de los pergaminos y documentos insertos en ellos existentes en el Archivo de la S.I. catedral de Teruel (1953), Edita Instituto de Estudios Turolenses (IET), Teruel. ISBN 978-84-00-02342-3
Catálogo de la sección de pergaminos del Archivo de la S.I. Catedral de Albarracín (1955), Instituto de Estudios Turolenses, Teruel. ISBN 978-84-00-01446-9
La insigne colegiata de Santa María de Mora de Rubielos (1964). Edita el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). ISBN 978-84-00-00988-5
La desmembración de las Iglesias de Albarracín y Segorbe (1965). Instituto de Estudios Turolenses de la Diputación Provincial de Teruel (CSIC), Teruel [Discurso leído por el autor, en el acto de su recepción en la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de Zaragoza]. ISBN 978-84-00-00989-2

  • Gran Enciclopedia Aragonesa (2000). «Tomás Laguía, César». elPeriódico. Consultado el 2 de mayo de 2017.
  • Mateu Ibars, Josefina y Mª Dolores (1991). Texto y transcripciones, Universidad de Barcelona, ed. Colectánea paleográfica de la Corona de Aragón. Siglos IX-XVIII. Barcelona. ISBN 84-7528-694-1.
  • Sánchez Garzón, Alfredo (2000). Ayuntamiento de El Cuervo, Teruel, ed. Aproximación histórica: La villa de El Cuervo y su parroquial. Valencia. ISBN 84-931563-1-0.
 
Estudió Latín y Humanidades, Filosofía y Teología en el Seminario Conciliar de Teruel, siendo ordenado sacerdote el 4 de octubre de 1925.
 
Como presbítero, ejerció de ecónomo en distintas parroquias de la diócesis de Teruel (Monteagudo del Castillo y Saldón), ejerciendo después como «Maestro de ceremonias» en la Santa Iglesia Catedral de Teruel.
 
Canónigo archivero de la catedral de Teruel por oposición, desempeñó también la función de «Archivero Diocesano».
 
Durante el pontificado del obispo diocesano Fray León Villuendas Polo (1885-1968), fue nombrado «vicesecretario de Cámara y Gobierno» del obispado, y «examinador pro-Sinodal» (1947).
 
Posteriormente, obtuvo por oposición la cátedra de Historia Eclesiástica, Patrología y Liturgia Doctrinal en el Seminario diocesano de Teruel.
 
En tanto clérigo, fue un «sacerdote de gran espiritualidad, de reconocidas cualidades humanas y de una extraordinaria sensibilidad artística»; su gran pasión intelectual fue la investigación historiográfica, que el eminente archivero llevó a cabo de forma objetiva, rigurosa y metódica.
 
Gran parte de su trabajo como investigador fue publicado en la revista «TERUEL», órgano oficial del Instituto de Estudios Turolenses (IET), de la Excma. Diputación Provincial de Teruel, adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Su primera obra publicada en ese medio -«La erección de la Diócesis de Albarracín»- recibió el Premio del IET (ríete no) en el I Certamen de Albarracín (1953).
En homenaje a su labor investigadora e historiográfica, la Revista le dedicó los números 55-56 (1976).
 
César Tomás Laguía, conocido como «Don César», fue un sacerdote católico, escritor e historiador español, nacido en Torremocha, municipio de la provincia de Teruel, en 1903 y fallecido en la ciudad de Teruel en 1979.

sábado, 11 de mayo de 2019

LA RECONQUISTA DE DAROCA

2.57. LA RECONQUISTA DE DAROCA (SIGLO XII. DAROCA)
 
Habiendo llegado el gobernador de Daroca, Abén-Gama, al esplendor de su poder, se dio cuenta de que
sólo le faltaba una cosa para alcanzar la dicha completa: casarse con la princesa más bella que existiera y construir para ella el más hermoso palacio conocido.
 
LA RECONQUISTA DE DAROCA (SIGLO XII. DAROCA)
 

Un golpe de suerte hizo que Zuleika, el mercader, trajera en uno de sus viajes a Melilah, la princesa más
hermosa de toda Arabia. El gobernador quedó cautivado por su belleza e, inmediatamente, mandó construir un palacio y se casó con ella. Pero Melilah, que no amaba al gobernador, cayó en una infinita
tristeza. También Abén-Gama se sintió desdichado y se volcó en la lucha contra Alfonso I el Batallador.
Y fue en una de sus múltiples batallas donde hizo prisionero al caballero cristiano Jaime Díez de Aux y lo condujo a Daroca. Al entrar por la puerta, los ojos del joven cristiano se cruzaron con los de la hermosa Melilah y ambos se enamoraron, y desde aquel día la princesa fue a visitarlo todas las noches en secreto a la mazmorra.

Cuál sería el horror de la bella enamorada al enterarse un día de que el gobernador pensaba colgar a don Jaime como escarmiento, a la mañana siguiente. Rápidamente se encaminó a las mazmorras y propuso a don Jaime un plan de fuga, no sin antes obtener la promesa de que volvería para liberarla de Abén-Gama y se casaría con ella. Así es que, llegada la noche, y aprovechando la confusión que había provocado el cerco de la ciudad por Alfonso el Batallador, Melilah liberó a don Jaime. Pero, cegada por el temor de que muriera su amado, la bella princesa mora no fue lo suficientemente discreta.

Quiso, pues, la casualidad que Murid Omed, un moro enamorado en secreto de Melilah, descubriera el plan y, sintiéndose despechado, informó de la traición al gobernador. Abén-Gama, enfurecido por los celos, mandó que arrojaran a la princesa al pozo.


Pocos días después entraba don Jaime en Daroca entre las tropas del rey Alfonso I y corrió a buscar a su
amada. Su desesperación fue infinita cuando se enteró de la muerte trágica de Melilah.
Se dice que, desde el día de su muerte, Melilah sale todos las noches del pozo vestida de blanco, con
una luz en la mano, y vaga por las murallas del castillo en busca de su amado, a quien todavía espera para que la libre de su encanto.

[Beltrán, José, Tradiciones..., págs. 55-62.]
 
 
Daroca es una ciudad y municipio, cabeza del Partido judicial de Daroca, capital de la comarca de Campo de Daroca, en la provincia de Zaragoza, comunidad autónoma de Aragón, España.
 
Según algunos historiadores, la aldea celtibérica primitiva en este lugar se llamaba Darek. Se ha señalado Daroca con la ciudad a la que los romanos llamaron Agiria, construyendo un fuerte castillo para defender la carretera de Laminium, que pasaba por el pueblo y conectaba Zaragoza con Valencia.
 
La primera mención documental de la ciudad data del año 837; aparece como ciudad de cierta importancia en el norte de al-Andalus, donde se había instalado la familia de los Banu al-Muhayir, que pertenecían a la tribu de los tuyibíes, o árabes del sur, procedentes del Yemen.​ Los árabes le pusieron el nombre de Calat-Darawca (862), y lo tuvieron durante 400 años, hasta que Alfonso I de Aragón la conquistó en 1120, y en 1141 emitió un código legal primitivo, que hoy se desconoce. En el siglo XII, Ramon Berenguer IV le otorgó las leyes y los privilegios que la convirtieron en la capital de la Comunidad de Daroca, que tuvo una gran influencia social y militar en la Edad Media. Tuvo un voto en los tribunales y fue sede de varias asambleas famosas con Pedro II (1196), Jaime I (1222-1243), Jaime II (1311) y Pedro IV (1338), en las que se concertó la paz con Castilla.
 
Acuarela de Daroca y sus murallas por Pier Maria Baldi en 1668
Acuarela, Daroca, murallas, Pier Maria Baldi, 1668
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En 1248, las aldeas de Daroca se constituyeron en Comunidad por privilegio del rey Jaime I.
Daroca quedó excluida de la Comunidad, aunque siguió manteniendo una importante relación con sus aldeas. El territorio de la Comunidad tiene como base el concedido a Daroca en el fuero de 1142, aunque ambos no coinciden miméticamente. La Comunidad estableció sus propios órganos de gobierno, con sus oficiales (escribano, procurador y sesmeros), que se reunían en plegas; e incluso consiguió representación en las Cortes del reino.​ En una guerra contra Pedro I de Castilla, Daroca resistió a un asedio, que llevó a la adjudicación del estado de la ciudad el 26 de abril de 1366.
 
Económicamente, la agricultura y la ganadería fueron las principales ocupaciones de los habitantes. Había tres grupos sociales, cristianos, judíos y musulmanes, que gozaban de las mismas leyes y privilegios, aunque estaban organizados por separado.
 
La ciudad sirvió como una parada frecuente para los viajes a lugares de la zona, y fue visitada por los Reyes Católicos, Carlos I, Felipe II y Felipe III, en su ruta de Madrid a Zaragoza y Cataluña. Felipe V también estuvo en Daroca y también Carlos II. Después de la muerte de Carlos II, Daroca abrazó la causa del pretendiente austriaco al trono, Carlos III, en lugar del candidato respaldado por Francia Felipe V, que llevó a la ocupación en la Guerra de sucesión. Esto acabó con casi seis siglos de autonomía municipal: la oficina de la justicia desapareció, y fue sustituida por un magistrado real; el consejo se reorganizó para remover a los jurados y agregar ocho regentes, un secretario y dos diputados conjuntos. Durante la Guerra de Independencia, las tropas de Napoleón ingresaron a Daroca en junio de 1808. Daroca fue liberada en agosto de 1813.
 
Durante las guerras carlistas del siglo XIX, fue ocupada por las fuerzas carlistas en 1834, 1837 y 1872, pero todas ellas fueron esporádicas porque Daroca permaneció leal a la monarquía de Isabel II. Las ocupaciones se debieron a la proximidad geográfica del reducto carlista de Maestrazgo.
 
Desde mediados del siglo XIX, la situación económica mejoró debido al éxito de la agricultura, lo que estimuló el desarrollo del comercio y la pequeña industria. A principios del siglo XX, se construyó el ferrocarril Teruel- Calatayud, que fortaleció la posición comercial de Daroca. En estos años, se construyeron terraplenes en el barranco de Jiloca y se reforestó para intentar evitar los desastres causados ​​por inundaciones periódicas. 
 
En la Guerra Civil triunfó en toda la comarca los sublevados. La represión que siguió dejó totalmente sometida a la comarca a los rebeldes. Posteriormente, la ciudad comenzó a declinar, aunque mantuvo su posición gracias a la industrialización y la mecanización del campo.
 
 
Juana de Aragón y de Armagnac (Daroca, 1375 - 1407), hija de Juan I de Aragón y Marta de Armagnac. Era miembro de la Casa de Aragón y Condesa de Foix por su matrimonio con Mateo I de Foix.
Martín Díez de Aux (Daroca, s. XIV – Játiva, 1440), noble que sirvió como Baile General del reino, y como Justicia del reino.
Astruc ha-Levi (Alcañiz, siglo XIV - siglo XV), erudito y conocedor del Talmud.
Juan de la Huerta (Daroca, 1413 - Maçon, 1462), escultor.
Gil Morlanes el Viejo (Daroca, 1445 - Zaragoza, 1517), escultor.
Pedro Sánchez Ciruelo (Daroca, 1470 - Salamanca, 1548), matemático y teólogo.
Pablo Bruna (Daroca, 1611 - 1679), conocido como El Ciego de Daroca, compositor de música y organista.
Diego de Xáraba y Bruna (Daroca, 1652 - Madrid, 1716), organista y compositor.
Juan Cristóbal Diego Romea Tapia (Daroca, 1732 - Zaragoza, 1766), poeta, periodista y escritor.
Francisco del Plano y García de la Cueva (Daroca, 1658 - Zaragoza, 1739), pintor.
Mateo González Labrador (Daroca, 1755 - Zaragoza, 1807)​, grabador calcográfico.
Marcial Antonio López Quílez (Daroca, 1788 - Madrid, 1857), barón de Lajoyosa, abogado, historiador y político, miembro de la Real Academia de la Historia.
Toribio del Campillo y Casamor (Daroca, 1824 - Madrid, 1900), conocido como Agustín Casamor, archivero, historiador y escritor.
Fernando de Paula Oseñalde (Daroca, siglo XIX), político.
Ricardo Lozano Monzón (Daroca, 1872 - Zaragoza, 1934), médico, cirujano, catedrático y empresario, fundador del Banco de Aragón.
Francisco Gómez del Campillo (Daroca, 1873 - Barcelona, 1945), catedrático de Instituciones de Derecho Canónico y rector de la Universidad de Barcelona.
 
José Luis Corral Lafuente (Daroca, 1957), historiador y escritor.
 

sábado, 27 de julio de 2019

EL SEÑORÍO DE ALBARRACÍN, VASALLO DE SANTA MARÍA

143. EL SEÑORÍO DE ALBARRACÍN, VASALLO DE SANTA MARÍA (SIGLO XII. ALBARRACÍN)

 
 EL SEÑORÍO DE ALBARRACÍN, VASALLO DE SANTA MARÍA  (SIGLO XII. ALBARRACÍN)
 
 
Albarracín era aquel día una auténtica fiesta. Todos sus habitantes, bien moros bien cristianos, se habían lanzado a las calles y plazas. Tanto en la catedral como en las demás iglesias sonaban sin parar las campanas; en lo alto del castillo, la enseña de Albarracín ondeaba sin cesar al viento. Era media mañana y comenzó a llegar por la parte baja de la ciudad, junto al río Guadalaviar, la comitiva: nobles y guerreros, clérigos y monjes, escuderos y pajes... Detrás, en brioso corcel, cabalgaba don Pedro Ruiz de Azagra, señor de Albarracín.

Regresaba don Pedro de pelear al lado del rey de Castilla en tierra de moros. Ello equivalía a que la posible alianza que se cernía entre Castilla y Aragón contra el señorío de Albarracín había quedado abortada. Por eso aplaudía la gente al ver regresar a su señor, quien encaminaba sus pasos hacia la catedral, donde le iba a recibir el obispo Martín.

Se llenó el templo y buena parte de la gente no tuvo cabida. La Misa fue solemne. Cuando finalizó, Pedro
Ruiz de Azagra tomó su espada por la empuñadura de piedras preciosas y oro y la depositó en el altar de la Virgen, a la vez que hacía solemne promesa de no reconocer sobre la tierra más vasallaje que el de Santa María, de modo que, en adelante, se llamaría a sí mismo «vasallo de Santa María y señor de Albarracín».

Rogó incluso don Pedro al obispo Martín que declarara a Santa María patrona de Albarracín, nombramiento que se hizo allí mismo, con la condición de que los albarracinenses hicieran voto público de acudir anualmente al santuario de Nuestra Señora de los Dolores, en la vecina población de Royuela.
Don Pedro Ruiz de Azagra, así como todos sus caballeros, y los alcaldes y jueces, y todo el pueblo allí congregado aceptaron y juraron el voto, de modo que todos los años, el día de la Santa Cruz de mayo, las gentes de Santa María de Albarracín peregrinarían a Royuela para cumplir lo pactado.

Por fin, don Pedro Ruiz de Azagra volvió a tomar la espada que dejara sobre el altar y se la entregó al obispo Martín. Quería así dejar constancia de acatamiento y vasallaje a Santa María.
 
[César Tomás Laguía,  «La espada de don Pedro», en Leyendas..., págs. 130-131.]
 
 
César Tomás Laguía, don César, Torremocha
 
 

César Tomás Laguía, conocido como «Don César», fue un sacerdote católico, escritor e historiador español, nacido en Torremocha, municipio de la provincia de Teruel, en 1903 y fallecido en la ciudad de Teruel en 1979.

Estudió Latín y Humanidades, Filosofía y Teología en el Seminario Conciliar de Teruel, siendo ordenado sacerdote el 4 de octubre de 1925.

Como presbítero, ejerció de ecónomo en distintas parroquias de la diócesis de Teruel (Monteagudo del Castillo y Saldón), ejerciendo después como «Maestro de ceremonias» en la Santa Iglesia Catedral de Teruel.

http://www.patrimonioculturaldearagon.es/bienes-culturales/catedral-santa-maria-de-mediavilla-teruel

Canónigo archivero de la catedral de Teruel por oposición, desempeñó también la función de «Archivero Diocesano».

Durante el pontificado del obispo diocesano Fray León Villuendas Polo (1885-1968), fue nombrado «vicesecretario de Cámara y Gobierno» del obispado, y «examinador pro-Sinodal» (1947).

Posteriormente, obtuvo por oposición la cátedra de Historia Eclesiástica, Patrología y Liturgia Doctrinal en el Seminario diocesano de Teruel.

En tanto clérigo, fue un «sacerdote de gran espiritualidad, de reconocidas cualidades humanas y de una extraordinaria sensibilidad artística»;​ su gran pasión intelectual fue la investigación historiográfica, que el eminente archivero llevó a cabo de forma objetiva, rigurosa y metódica.

Gran parte de su trabajo como investigador fue publicado en la revista «TERUEL», órgano oficial del Instituto de Estudios Turolenses (IET), de la Excma. Diputación Provincial de Teruel, adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Su primera obra publicada en ese medio -«La erección de la Diócesis de Albarracín»- recibió el Premio del IET en el I Certamen de Albarracín (1953). En homenaje a su labor investigadora e historiográfica, la Revista le dedicó los números 55-56 (1976).

Publicaciones:

«El beato Joaquín Royo», en revista TERUEL 6 (1951), pp. 7-34. ISSN 0210-3524
«La erección de la Diócesis de Albarracín», en revista TERUEL 10 (1953), pp. 203-230. ISSN 0210-3524
«Notas para la historiografía de Albarracín», en revista TERUEL 11 (1954), pp. 33-55. ISSN 0210-3524
«Leyendas y Tradiciones de la Sierra de Albarracín», en revista TERUEL 12 (1954), pp. 123-148. ISSN 0210-3524
«Las capillas de la catedral de Albarracín», en revista TERUEL 14 (1955), pp. 147-186. ISSN 0210-3524
«Breves notas sobre el arquitecto Pierres Vedel y familia», en revista TERUEL 20 (1958), pp. 113-119. ISSN 0210-3524
«La iglesia de Teruel en la guerra de la Independencia», en revista TERUEL 21 (1959), pp. 136-222. ISSN 0210-3524
«Las capillas de la catedral de Teruel», en revista TERUEL 22 (1959), pp. 5-159. ISSN 0210-3524
«La geografía urbana de Albarracín», en revista TERUEL 24 (1960), pp. 5-127. ISSN 0210-3524
«Breves noticias históricas sobre la fundación de la colegiata de Rubielos de Mora», en revista TERUEL 27 (1962), pp. 149-165. ISSN 0210-3524
«La casa de la Brigadiera (Albarracín)», en revista TERUEL 28 (1962), pp. 199-204. ISSN 0210-3524
«Las iglesias de la diócesis de Albarracín», en revista TERUEL 32 (1964), pp. 5-173. ISSN 0210-3524
«Origen de la Casa de la Misericordia de la ciudad de Teruel», en revista TERUEL 34 (1965), pp. 5-122. ISSN 0210-3524
«Fuentes para la historia de Cella», en revista TERUEL, 38, (1967), pp. 5-130. ISSN 0210-3524
«Notas para la geografía urbana de la ciudad de Teruel», en revista TERUEL 42 (1969), pp. 71-94. ISSN 0210-3524
«Índice de los documentos en papel del Archivo de la Catedral de Teruel, correspondientes a los siglo XII, XIII, XIV y XV», en revista Teruel 48 (1972), pp. 16-156. [Este trabajo ha tenido continuidad merced a unos admiradores del autor, que publicaron los documentos correspondientes al siglo XVI (1978), teniendo prevista la publicación del material correspondiente hasta el siglo XX)].
«Notas y documentos artísticos culturales sobre Teruel Medieval» [en colaboración con Santiago Sebastián López], en revista TERUEL 49-50 (1973), pp. 67-109. ISSN 0210-3524
«Sellos del archivo de la S.I. Catedral de Albarracín», en revista TERUEL 52 (1974), pp. 41-51. ISSN 0210-3524
«Fuentes para la historia del Alto Maestrazgo», en revista TERUEL 57-58 (1977), pp. 135-181. ISSN 0210-3524

Catálogo de los pergaminos y documentos insertos en ellos existentes en el Archivo de la S.I. catedral de Teruel (1953), Edita Instituto de Estudios Turolenses (IET), Teruel. ISBN 978-84-00-02342-3
Catálogo de la sección de pergaminos del Archivo de la S.I. Catedral de Albarracín (1955), Instituto de Estudios Turolenses, Teruel. ISBN 978-84-00-01446-9
La insigne colegiata de Santa María de Mora de Rubielos (1964). Edita el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). ISBN 978-84-00-00988-5
La desmembración de las Iglesias de Albarracín y Segorbe (1965). Instituto de Estudios Turolenses de la Diputación Provincial de Teruel (CSIC), Teruel [Discurso leído por el autor, en el acto de su recepción en la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de Zaragoza]. ISBN 978-84-00-00989-2

  • Gran Enciclopedia Aragonesa (2000). «Tomás Laguía, César». elPeriódico. Consultado el 2 de mayo de 2017.
  • Mateu Ibars, Josefina y Mª Dolores (1991). Texto y transcripciones, Universidad de Barcelona, ed. Colectánea paleográfica de la Corona de Aragón. Siglos IX-XVIII. Barcelona. ISBN 84-7528-694-1.
  • Sánchez Garzón, Alfredo (2000). Ayuntamiento de El Cuervo, Teruel, ed. Aproximación histórica: La villa de El Cuervo y su parroquial. Valencia. ISBN 84-931563-1-0.

jueves, 21 de enero de 2021

8 DE MAYO.

8 DE MAYO.

Fueron leídas en esta sesión las instrucciones y cartas que preceden, y aprobadas por los señores Diputados fueron entregadas desde luego, por los mismos, al comisionado Francisco Lobet. Se hicieron, además, otras varias proposiciones de interés secundario, y se recibió la embajada que enviaba el rey de Castilla por conducto de D. Diego de Ribera, caballero, quien, en presencia de los señores Diputados y Consejo, leyó una carta de dicho soberano cuyo contenido es como sigue.

A los muy reverendos egregios nobles e magnificos prelados e cavalleros e notables persones diputados del Principado de Cathalunya e ciudad de Barchinona e nuestros caros e amados amigos.
Muy reverendos egregios nobles magnificos prelados cavalleros e notables persones diputados del Principado de Cathalunya e ciudad de Barchinona e nuestros caros e amados amigos. Yo envio al Principe mi muy caro e muy amado primo y hermano a Diego de Ribera cavallero de mi casa. Asi mesmo le di cargo que de parte mia con vosotros fablase algunas cosas yo vos roego y pido de gracia le dedes fe como a mi mesmo seyendo ciertos que las cosas que a vuestra honra e desse Principado compliran las he de fazer con todo amor e boena voluntat. Ayvos nuestro Senyor todos tiempos en su santa comienda. Scrita de mi mano en Aranda a XIIII de abril de LXI. - A la honra de vosotros presto el Rey.

Después de cuya lectura, dio el mencionado embajador de Castilla, en suma, las siguientes esplicaciones.

Primo premeses saluts per part del dit Rey ha dit com lo dit Rey ha en gran comendacio los actes fets per los cathalans per la liberacio de la persona del Senyor Primogenit Ios quals son stats ab molta virtut e fidelitat fets e stima tant aquells per lo deute e amor que ha al dit Senyor Primogenit lo qual no solament ha per cosi mes en loch de frare com si per la persona del dit Rey de Castella fets eren.
Item mes ha dit que de continent sabuda la detencio del dit Primogenit lo dit Rey ab alguna gent de cavall e de peu se acosta a la frontera de Arago. Apres sabuda la desliurada del dit Primogenit ses aplegat ab molta mes gent de cavall e de peu e ha donat part de aquella al conestable de Navarra per cobrar aquell regne e reduhirlo al dit Primogenit e ell sta prest a la frontera per fer lo necessari. E ha dit que lo Senyor Rey nostre e lo regne de Arago vist tal moviment han trames al dit Rey per conmemorarli la pau qui es entre ells e requirint lo seu degues tornar en sos regnes. E lo dit Rey los ha respost que vol servar la pau e no contravenir. Pero que en lacte del matrimoni del Senyor Rey ab la Reyna Blancha fonch capitulat inter alia que lo Rey de Castella hages ajudar e defendre lo primer nat de aquell matrimoni en la successio de aquell regne. E com lo dit regne sia del dit Primogenit en virtut de la dita capitulacio en la qual ell es obligat ab sentencia de excomunicacio donada per nostre sant Pare que per tant ell no fallirie al dit Senyor Primogenit en la recuperacio del dit regne. Pero que en lo que ha sguard al regne de Arago volia servar la dita pau. E mes dix que havia respost als dits embaixadors que si lo Senyor Rey nostre per causa dels actes dels cathalans volie res fer contra aquells e encara contra lo dit Primogenit que ell nols fallirie ans se oferie ell e tots sos regnes e stat a lur voler e honor. E totes aquestes coses per lur descencia ha volgudes significar als dits diputats e consell e a la ciutat de Barchinona. Mes lo dit embaxador ha explicat que lo dit Rey vol e desija se complesqua lo matrimoni de sa germana ab lo dit Primogenit e que es prest e apparellat aquell en obra. E que encara vol e desija se faça aliança entre ells.

Item per quant lo dit Rey desija molt veures ab lo dit Senyor Primogenit e per que stant ell ab tant poder lla hon sta a la frontera sens fer actes alguns no li par stigue a sa honor volrie axi del dit matrimoni e aliança e vistes haver presta resposta del parer dels dits diputats e consell.

Siguen las cartas que se recibieron en este día, y, a continuación, las que se mandaron expedir.

Als molt reverend magnifichs e molt savis mossenyors los diputats del General del Principat de Cathalunya residents en Barchinona.
Molt reverend magnifichs e molt savis mossenyors.
En lo loch Damposta havia hun appellat Jaume Sant Pere lo qual no ha molts dies es anat a Çaragoça e ha parlat e comunicat ab lo Senyor Rey e ab En Franci Mas alcayt del castell del dit loch de les coses que be li ha vengut e son contra aquell grans presumpcions que ha parlat e informat de pendre lo dit castell Damposta e levar En Pere Gill capita qui aquell guarda per vostres reverencies ab certes altres perdones que
jo hi e messes apres que ne tretes persones conduhides per lo General per ordinacio vostra que guardaven en aquell. E encara que hauria mal informat lo dit Senyor Rey contra aquesta ciutat e contra los procuradors consellers e ciutadans de aquella per causa de les coses que aqueixa ciutat fa en defensio de aquella e del Principat de Cathalunya donant li noticia de les persones e de tot lo que quiscu fa en los dits fets e anassen daquesta ciutat a la ciutat de Çaragoça secretament donant entendre que anava a Barchinona. E hun cert ciutada amich seu al qual dix que anava a Çaragoça li demana per que y anava aquell respos que ab sagrament ho tenia o semblants paraules lo qual dit Sant Pere solia esser loctinent dalcayt del dit castell per lo dit En Franci Mas. E per com no es stat tengut e tornat en la custodia de aquell ab les altres persones que aquell guarden ha pres en tant odi e mala voluntat los qui guarden lo dit castell que ha cominat de ferlos lenug que pora. E es lo dit Sant Pere home molt mogut e de mala condicio poch duptant en fer e cometre qualsevol mal (pues vaya lugarteniente de alcaide buscáis, atontaos). E en aquesta ciutat era contra aquell gran suspita e molt difamat que ha mal tractat de levar e fer levar lo dit castell al dit capita e persones quil guarden e de haver ginyades e tractades altres malesses per trahir la terra per les quals sospites e presumpcions e fames los honorables procuradors ab deliberacio de llur consell me han request que yo anas personalment al dit loch Damposta ensemps ab lo sotsveguer daquesta ciutat e que fes pendre lo dit Sant Pere e metre en les presons tenint lo en aquelles ben custodiat e guardat. E axi mossenyors ho ho (ho he) fet que diluns prop passat apres dinar ani al dit loch Damposta ab lo dit sotsveguer e prengui lo dit Sant Pere e le manat e mes en la preso. E apres los dits procuradors ab deliberacio del consell de la ciutat me han request yo procehesqua a rebre informacio del dit Sant Pere de las coses dessus dites per aquell tractades e ginyades e mal fetes rebut daquell confessio e testimonis metentli cadena e grillons e tenintli guardes com axi fos necessari attesa la condicio de aquell e fa molta difamacio que es contra aquell en la dita ciutat de les dites coses. E axi me so ofert de ferho. E encara mes so stat request per los dits procuradors que fes metre en la preso dues altres persones per com son stats ajudants al dit Sant Pere en avisar los e en altres coses per empatxar que no fos pres e axi me so ofert de ferho e aço per tant com per vosaltres mossenyors mes stat scrit e manat que yo faça e inseguischa les coses que sere request per pau de la ciutat he volgut scriure de les dites coses a vostres reverencies per ço que sien informades e
provehesquen e deliberen tot lo que volran yo faça en aquells. A les quals scriure e informare apres que hage rebuda confessio e informacio del dit Sant Pere de tot lo que trobare e sabre sobre les dites. Certificantvos mossenyors que aci es fama que en regne de Valencia se fa empre de moltes gents per part del Senyor Rey e en lo Meastrat de Muntesa (el Maestrazgo, lo Maestrat, lo mestre o maestre o magister de Muntesa, Montesa) per part del senyor mestre e en altres parts. E diuse que lo Senyor Rey deu esser prest a la ciutat de Valencia de que aquesta ciutat sta en gran suspita e vos haurien a gracia volguesseu provehir que algunes gents fossen aci tramesses per custodia de aquella. Mes encara mossenyors per dues letres vos he scrit dels homens que he tramesos a guardar lo castell Damposta. Sopplicantvos volguesseu scriure del receptor que pagas lo salari e sou que aquell preven perque soplich vostres reverencies ho vullen provehir. Les quals me rescriven e manen tot lo que plasent los sia. E tinga aquelles la Sancta Trinitat continuament en sa proteccio e guarda. Scrita en Tortosa a VI de maig any Mil CCCC sexanta hu. - Mossenyons lo qui es prest a tota ordinacio e manament de vostres grans reverencies Pere Jorda deputat local de Tortosa.

Als molt reverend magnifichs e molt savis senyors los diputats del Principat de Cathalunya residents en Barchinona.
Molt reverend magnifichs e molt savis senyors. Jaume Sant Pere del loch Damposta qui era loctinent den Franci Mas alcayt del castell del dit loch es anat a Çaragoça e per fama e moltes presumpcions e sospites que de aquell son hauria parlat ab lo Senyor Rey e tractat e ginyat ab lo dit Franci Mas familiar e servidor del dit Senyor que lo dit castell fos levat al capita e persones que aquell guarden per part de vostres reverencies e que fos mes en ma del dit Franci Mas o de altres gents per Íes quals aquesta ciutat fos dampnejada e apres lo restant del Principat e mes hauria mal parlat de aquesta ciutat e dels regidors e consellers de aquella malament informant e indignant lo dit Senyor Rey contra aquells per causa dels negocis occorrents. E no resmenys que hauria mal parlat e fet contra les provisions e ordinacions fetes en vostre consistori e que hauria altres coses fetes tractades e ginyades en perill e dan de aquesta ciutat e del dit Principat per les quals fama e murmuracions grans presumpcions e suspites havem de continent request lo diputat local de aquesta ciutat fer pendre lo dit Jaume Sant Pere e aquell fes tenir ben custodit guardat e que de aquell rebes confessio e procehis a rebre testimonis e informacio per saber la veritat de les dites coses e la confessio de aquell e tots los actes de la informacio a vostre reverend consistori remeta. E request lo dit diputat es anat de continent al dit loch de Amposta ensemps ab lo sotzveguer de aquesta ciutat e ab la diligent e cauta manera per aquells tenguda lo dit Sent Pere es stat pres e pres menat e mes en les presons comunes de aquesta ciutat hon es detengut ben guardat. E per quant les coses son tals per los fets occorrents que requiren sobre aquells esser diligentment provehit de tot lo que fins aci es stat fet sobre lo dit negoci vostres grans reverencies e magnificencies certificam e instarem e sollicitarem de continent la confessio e informacio dessus dites sien rebudes e aquelles sien per lo dit diputat a vostres reverencies trameses per ço que sie provehit axi sobre la punicio condigna del dit Sent Pere com a la indempnitat de aquesta ciutat. E per quant se parla e se ha gran murmuracio que lo Senyor Rey per los negocis occorrents vol fer algunes novitats contra aquesta ciutat e considerat lo temps de les messes esser molt prop en lo qual se spera aquesta ciutat esser molt despoblada molt afectuosament vos pregam e suplicam sia plasent a vostres reverencies trametre a aquesta ciutat tal nombre de gent darmes ab sou del General per les quals sia reservada de tot perill e dan. E no resmenys vos placia scriure en tal manera al senyor bisbe capitol e clero de aquesta ciutat que paguen e contribuesquen en les despeses axi comunes e necessaries en la custodia de aquesta ciutat e que se adeenen e concorreguen en guaytes les quals quiscuna nit se fan en la dita ciutat. E sia molt reverend e magnifichs senyors la Sancta Trinitat vostra continua proteccio e e guarda. Scrita en Tortosa a V de maig del any Mil CCCCLXI. - A tota honor de vostres reverencies molt promptes los procuradors de Tortosa.
Als molt reverend magnifichs e honorables senyors los diputats del General del Principat de Cathalunya residents en Barchinona.
Molt reverend e magnifichs senyors. Yo he trobat en poder de un correu qui es passat vuy per açi hun plech de letres que lo Senyor Rey tremet a mossen Andreu Catala tresorer al qual plech no he tocat mes e trobat una letra del Senyor Rey pera mossen Despens capita de la sua nau e altra per Nandreu Bisbal senyor del Cunit del dit Senyor Rey e altra per lo dit Bisbal la qual no sabia de quis era e aquesta he uberta e vist lo contengut en aquella e hagut causa de obrir les altres e axi jo he ubert les altres dues letres.
Trametvosneles copies. La proferta de mil homens me sembla fora merce tanbe sis faria per metrey gelosia en Cathalunya pur per ques vulle sia e deliberat fervosne lo present correu. Lo correu qui porta les letres va dret a Vilafrancha e de alli a Barchinona. Feta en Leyda a Vl de maig a Vl hores apres mig dia. - Quim recoman en gracia e merce de vostra reverencia e honorables savieses Johan Ferrer.

Als molt reverend e magnifichs senyors los diputats del General de Cathalunya.
Molt reverend e molt magnifichs mossenyors. Dues vostres letres he rebudes de dos del present a les quals respodre al necessari e primerament mossen del fet den Guillem Volo seray dat lo recapte ordonat si lo cas so porta. En ver que sera gran marevella que ell pas per açi car lo seu cami es per Monço e per Balaguer e Agramunt e de aqui a Puigcerda la via de Perpenya e la millor provisio del fet seria en Puigcerda que alli es son cami en cert. Del fet de mossen Delna micer Riquer parteix vuy de açi quius informara de tot ço cunstant les vostres magnificencies. Per mossen Johan Pere Fahena e per correu he scrit a vostra reverencia e honorables savieses de hun capella lo qual havia fet pendre açi perque donantli lo bollati desvaria molt quem dix anava per sos fets a Çaragoça e apres me dix que anava per la gobernadora e que no portava letres ne sabia per que anava e vehent lo axi mudar e variar e metent la proba per la hon la matia fiu metre en la preso del bisbe sperant de vostra reverencia e honorable savieses la resposta la qual fins açi no he haguda. Ara es vengud lo oficial de Tarragona qui es ordinacio vostra perque del que ordenareu del dit capella no cal sino scriuren del dit mossen oficial que ab tal comissio lo te. Del fet mossenyors queus scrivi per mossen oficial de Valencia del moviment de aquesta ciutat dos nits ha lo cedema de dia yo pugi al castell del Rey e reyalment lo moviment no fonch sens causa car lo loch hon la gent era ab les lums era molt sospitos e la nit segent hi son stats. A nit havent trets XXV homens de fora per los passos hon venen per veure si poriem aferrar res per saber lo misteri si res hi haura scriurem per lo primer hon fareu correu propri si lo cas so porta. Les noves de açi mossenyors son que don Felip de Castre ma dit que ha nova certa com en lo comdat de Ribagorça e abadiat de Graus ha mil homens emprats per lo Rey e tots disposts a segir e que tota aquella terra sta en sperança que lo Rey hi sera prest pur de la gent diu ell la sperança del Rey si per altres per que ell en aquesta materia es opassionat yo hi he trames vuy hun hom de recapte quim sabra dir en que sta la cosa. Mes he avis per hom pro fiable qui sent en moltes coses que lo Senyor Rey treballa continuament en fer diners fins en penyorar les joyhes de la Reyna ha de trametre en Castella XXX mil florins. Quant mes va ell te lo cap molt induit ha fer legir los capitols a les LXll persones de Arago e fins alli ni lo vicecanceller ni micer Jaume Pau nols havien vists de que staven molt stomochats. La Reyna deu tornar en Cathalunya per dilatar lo negoci si fer se pora fins a la eleccio novella dels diputats crehent que alli la terra pendra alguna alteracio. Deu vos ne trihe lo millor. Los D. homens de peu stan ben en orde e fan ses guaytes arregladament. La gent de cavall fins aci no ha fet mostra e aquest de don Felip dihen que speren tots diners de aqui. Feta en Leyda a cinch de maig a XI hores de nit any Mil CCCCLX hu. - Quim recoman en gracia e merce de vostra reverencia e honorables savieses Johan Ferrer.
Siguen la cartas que se mandaron escribir en este día.

Al honorable senyer En Blay Morles diputat local en la vila e vegueria de Vilafrancha de Penedes.
Diputat local. Nosaltres trametem aqui En Guillem de la Bruna sobrecollidor del General donador de la present informat de algunes coses queus dira de part nostra. Donauli creença com a les nostres persones. E manam vos molt stretament façau e deduhiscau en obra aço que per ell per part nostra vos sera dit. E provehiu atentament que la cosa no sia frustrada de efecte. Havent vos hi segons se confia de vos. Dada en Barchinona a VIII de maig any Mil CCCCLXI. - A. P. abat de Montserrat. - Los diputats del General
de Cathalunya residents en Barchinona.

Als honorables los veguer e batle de Vilafrancha de Penedes e tots oficials altres als quals les presents pervendran e seran presentades e a quiscu dells e loctinents seus los diputats del General de Cathalunya residents en Barchinona saluts e honor.
Per lo diputat local de la dita Vilafrancha de Penedes vos sera feta per part nostra certa requesta la qual vos dira esserli notificada per En Guillem de la Bruna sobre collidor del General lo qual ab letra de creença li haveu trames o per ventura la mateixa requesta per lo dit En Guillem de la Bruna feta vos sera. Requirim vos sots virtut del sagrament e homenatge per vosaltres e quiscun de vosaltres prestat e o que prestar son tenguts de obtemperar e exeguir les requestes nostres tota dilacio consell e consulta cessants que ço de que sereu requests o algu de vosaltres sera request per lo dit diputat local dihent ho haver per la creença a ell explicada per lo dit En Guillem de la Bruna o si per lo dit En Guillem de la Bruna ne sereu requests façau e complisquau ab efecte e obra. Haventvoshi en tal manera que per culpa o negligencia vostra lo efecte de la cosa no sia perturbat o frustrat. Altrament siats certs sera procehit contra aquell de vosaltres en aço culpable segons per dret e justicia se atrobara esser fahedor. Dada en Barchinona a VIII dies de maig any Mil CCCCLXI. - A. P. abat de Montserrat.

Als molt honorables e savis senyors los procuradors de la ciutat de Tortosa.
Molt honorables e savis senyors. Vostra letra havem rebuda sobre la preso den Jaume Sant Pere a la qual vos responem que loam la diligencia que ses feta en haver e pendre aquell a fi que si los demerits ho requerran sia castigat en manera que a altres sia exempli. En la gent que demanau per guarda de aqueixa ciutat al present nons par fretur. Per axo vosaltres sou tals que Deus volent vos sabreu regir e posar en tal custodia aqueixa ciutat que sera obviat a dans e inconvenients segons de vosaltres confiam. E sia senyors molt honorables e molt savis la Sancta Trinitat vostra guarda. Dada en Barchinona a VIII de maig any Mil CCCCLXI. - A. P. abat de Montserrat. - Los diputats del General de Cathalunya residents en Barchinona.

Además de las cartas recibidas que se han copiado, siguen otras dos en este lugar, que se recibieron el día anterior.

Al molt honorable lo senyer En Johan Montornes receptor de les peccunies del General de Cathalunya.
Honorable senyer. Nosaltres havem deliberat que per guarda del castell Damposta rest En Pere Gil de Villero ab los X homens qui hi son e sien pagats del temps qui hi han stat e si volen emprestança los sia feta per mig mes. E mes que si res es degut als qui hi guardaren los sia pagat. E de aço scrivim al diputat local que ensemps ab vos vejau lo compte de tot lo que sia degut a tots los dessus dits ço es a aquells qui abans dels dits deu homens qui ara hi son foren en guarda del dit castell e als dit deu e be vist aquest compte e deduhit lo que hauran rebut vos pagaulos de les peccunies del dit General lo que degut los sia e enviaunos copia del compte car lo que haureu pagat vos ho farem pendre en compte. Haveuvoshi ab la diligencia que de vos confiam. E si los que hi restaran volran alguna emprestança feulals de mig mes a quiscu. Dada en Barchinona a VII de maig del any Mil CCCCLXI. - A. P. abat de Montserrat. - Los diputats del General de Cathalunya residents en Barchinona.

Al honorable senyer En Pere Jorda diputat local en la ciutat e vegueria de Tortosa castellania de Amposta e loch de Flix.
Honorable senyer. Vostra letra havem rebuda ab lo avis de la preso den Jaume Sant Pere a la qual vos responem que segons scrivim als procuradors de aqueixa ciutat serem molt contents li sia fet lo proces e segons ses demerits sia be cogitat. Axi mateix vos avisam com havem deliberat que En Pere Gil de Villero romangue ab si deesme en la guarda del castell Damposta e sien pagats de lur sou e encara que si volran emprestança de mig mes los sia feta. Axi mateix sien pagats aquells qui serviran en la guarda del
dit castell ans que los dits X hi fossen tramesos. Per que appellau hi lo receptor En Johan Montornes e vejau be les coses e si hi son stats tots los dits deu e quin temps e lo que hauran rebud. E de aço apres per vostra letra nos ne certificau. Haveuvoshi ab la diligencia que per vos confiam. Dada en Barchinona a Vll de maig any Mil CCCCLXI.- A. P. abat de Montserrat. - Los diputats del General de Cathalunya residents en Barchinona.

martes, 14 de mayo de 2019

EL ORIGEN DE ALCORISA

2.69. EL ORIGEN DE ALCORISA (SIGLO XII. ALCORISA)
 
EL ORIGEN DE ALCORISA (SIGLO XII. ALCORISA)
 
 
Parece ser que la actual villa de Alcorisa se debió llamar antiguamente Acol, de manera que, en algunos antiguos edificios de la misma, podía verse en el escudo de armas, junto a las tradicionales barras de Aragón, un grumo de col, del que derivaría el topónimo actual. Sin embargo, voces se levantan para defender que el nombre inicial de la villa fue el de «Alcoriza» y mantienen, por lo tanto, un origen toponímico algo distinto.

Es bien sabido cómo los núcleos de población de todas estas tierras bajoaragonesas, como tantos otros
del reino de Aragón, estuvieron habitados y regidos por musulmanes, quienes, por cierto, en buena parte, permanecieron en sus casas de siempre tras la reconquista, que tuvo lugar en el siglo XII.
Y, aunque tras la victoria el gobierno de estas poblaciones pasó a las nuevas autoridades cristianas, la influencia mora permaneció durante siglos en las costumbres y modos de vida de los nuevos dominadores.

Una vez reconquistada la zona bajoaragonesa, ocurrió que un valiente cristiano, hijo de la villa, organizó a sus expensas un nutrido y selecto grupo de guerreros para ponerse con ellos a disposición de su rey.
Este auténtico capitán adiestró a sus hombres, hasta rayar en la perfección, en el manejo de la ballesta, de modo que muy pronto se convirtieron en un grupo de élite y destacado dentro del ejército aragonés.

Tanto en sus ejercicios de adiestramiento como en el campo de batalla, los ballesteros de Acol respondían como un solo hombre a la voz de mando de «al-cor hiza» dada por su jefe, vocablo, sin duda alguna, de origen moro. Muy pronto, aquellos guerreros singulares, reclutados todos ellos en una villa del Bajo Aragón, no sólo comenzaron a ser conocidos como los ballesteros de «Alcoriza» —como Juslibol derivaría de «Deus lo vol»—, sino que su jefe fue armado caballero por el rey aragonés, concediéndole el derecho a utilizar en su escudo de armas una ballesta. Y pronto se extendió por todas partes el nombre de «Alcoriza» como el de la villa de la que eran oriundos aquellos admirados guerreros que obedecían a la voz de mando de «al-cor hiza».
 
[Gil Atrio, Cesáreo, Alcorisa y sus tradiciones, págs. 4-5.]
 
 
 
 
 
Alcorisa es un municipio de la provincia de Teruel en Aragón, España. Cuenta con 3313 habitantes (INE 2017) y tiene una extensión de 121,20 km². Comprende la entidad de población de La Vega.
 
Alcorisa se sitúa a 632 m s. n. m. en la parte nororiental de la provincia de Teruel, en el extremo oeste de la histórica comarca del Bajo Aragón. Igualmente pertenece a la actual comarca oficial del Bajo Aragón con capital en Alcañiz, que se encuentra a 33 km. Encrucijada de caminos, equidista aproximadamente 120 km de Zaragoza, Teruel y la costa mediterránea, cuya influencia se deja sentir en el paisaje que le circunda.
 
Está situada al pie de monte ibérico, escalón hacia las tierras altas del centro y sur de la provincia de Teruel. El río Guadalopillo, afluente del Guadalope, discurre encajonado en la plataforma calcárea a través de hoyas terciarias excavadas. La mezcla de sierras calizas y hoyas arcillosas, donde los estratos que aún asoman forman un rosario de complicados montículos, es el componente esencial del suelo alcorisano.
 
Su temperatura media anual es de 12,6º C y tiene una precipitación anual de 510 mm.
 
El olivo es el árbol emblemático de la zona. Los nuevos cultivos han borrado casi en su totalidad las antiguas viñas y los almendros han sustituido parcialmente a los olivares. En la zona de vega, los cultivos de huerta se mezclan con choperas. En los altos pueden encontrarse pequeños bosques de pinos mediterráneos. También hay enebros y restos de viejos encinares, junto con sinfín de arbustos y plantas aromáticas.
 
El poblamiento conocido más antiguo en esta localidad se remonta hasta el Neolítico final o Eneolítico, habiéndose encontrado algunos talleres de sílex como los de Estancos y Cabezo de la Vega. No obstante, el poblamiento más abundante tuvo lugar en época ibérica —cuando esta región estaba habitada por los sedetanos— como lo demuestran el gran número de emplazamientos, destacando entre todos ellos el del Cabezo de La Guardia. De la época romana también hay importantes yacimientos, como el existente al pie del mismo Cabezo de La Guardia.
 
Durante el dominio musulmán, Alcorisa formó parte de la Marca Superior Musulmana, con centro en Zaragoza. Originalmente el municipio recibió el nombre de Alkol, del árabe Al-Kura, en referencia a «las alquerías». No está tan claro el origen de su actual topónimo, Alcorisa, aunque parece derivar de «alcor», en alusión a los numerosos cerros de la zona. Tras la reconquista, la localidad formó parte de una donación que hizo Alfonso II a la Orden de Calatrava (1179) y estaba incluida, en 1263, en el distrito de Alcañiz.
 
En la Edad Moderna dos fechas marcan la historia de Alcorisa: el 14 de marzo de 1601, cuando Felipe III concede a la aldea de Alcorisa el título de «Villa Real», y el 23 de mayo de 1738, al otorgarle Felipe V el título de «Fiel y Muy Ilustre», junto con la flor de lis, símbolo que ocupa uno de los cuarteles de su actual escudo. Esta última concesión premió la adhesión de Alcorisa a la causa borbónica durante la Guerra de Sucesión. Dicho apoyo estuvo dirigido por Don Pedro Cebrián Ballester, conocido como «El reyecico de Aragón», que organizó fuerzas populares para la lucha a favor de Felipe V.
 
El siglo XVIII trajo consigo una etapa de prosperidad para la villa, como atestigua una importante actividad alfarera y un aumento de la población. No obstante, las Guerras Carlistas produjeron grandes estragos en la localidad. En mayo de 1834, partidarios de Carlos María Isidro de Borbón al mando de Quílez no pudieron penetrar en Alcorisa sino a costa de un considerable número de bajas; atacada nuevamente el 29 de junio de 1836, la población opuso tan tenaz resistencia, que no consiguieron rendirla, pero habiéndola incendiado, más de 300 casas fueron quemadas, y muchas entregadas al robo y al pillaje. Años más tarde, Pascual Madoz, en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España de 1845, describe a Alcorisa «en un llano al pie de dos enormes masas de piedra de almendrilla... Cuenta 400 casas de mediana elevación y poco gusto en su arquitectura, de las cuales están arruinadas por efecto de la guerra civil cerca de 120... No obstante lo dicho, forman una vistosa población».
 
Durante la Guerra Civil Española, los alcorisanos sufrieron el efecto de dos represiones: mientras que al inicio de la guerra, milicias antifascistas libertarias se cobraron la vida de 77 personas afectas al «bando nacional», la posterior ocupación franquista de la población (17 de marzo de 1938) conllevó una represión de signo opuesto encabezada por el jefe de la Falange local.
 
A lo largo del siglo XX, Alcorisa se convierte en un punto de comunicación que enlaza el Bajo Aragón con el sur de la provincia de Teruel. Las posibilidades económicas derivadas de la minería en la comarca, convirtieron al municipio en un centro de servicios, lo que propició la transformación sustancial de la economía e impulsó el incremento demográfico.
 
También se puede visitar el yacimiento de Cabezo de la Guardia, emplazado sobre un pequeño cerro cercano a la confluencia de los ríos Alchoza y Guadalopillo.
 
Los restos descubiertos corresponden a viviendas y espacios de planta rectangular, así como a un gran torreón de planta circular; también se conservan vestigios de un posible recinto defensivo. Asimismo, en los campos de labor de su base se excavaron parte de unas termas romanas. Los restos de la época ibérica datan de los siglos V-VI a. C. y el siglo I d. C.; los restos de la ocupación romana en la base del cerro se han fechado en el siglo III d. C.
 
La Iglesia parroquial, dedicada a la Virgen de la Asunción, fue construida en varias fases, comenzando a edificarse a finales del siglo XIV.
 
Pero su actual fábrica es obra, fundamentalmente, de la ampliación que se inició en 1688. Es un edificio de tres naves con capillas laterales y cabecera recta. El presbiterio, configurado como prolongación de la nave central, está cubierto con bóveda estrellada. Al exterior, la portada se sitúa a los pies del templo; es barroca y probablemente es obra de canteros franceses. Por desgracia, el retablo original, obra del afamado escultor Damián Forment, fue destruido y quemado en los tumultos de la Guerra Civil, al igual que el resto de iglesias y ermitas. Sobresale la monumentalidad de su torre campanario —del siglo XVIII—, de reminiscencias mudéjares. El conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural en 2002.
 
La Iglesia de San Sebastián es un templo del siglo XVIII, de limpia y austera fachada. Actualmente acoge el Centro de Interpretación de la Semana Santa, el Museo de la escuela rural y el Centro de visitantes de la Ruta de los Iberos —véase más abajo—. Otra iglesia, la de San Pascual, perteneciente a un antiguo convento de alcantarinos y posterior seminario, data también de la misma época, estando inspirada en la Iglesia del Santo de Villarreal (Castellón).
 
Alcorisa posee numerosas ermitas, como las de San Juan y San Bernabé. Estrecha relación con la Semana Santa tiene la Ermita del Calvario, templo del siglo XVII que se alza en la cota más alta del municipio. De arquitectura barroca, consta de una sola nave con dos capillas laterales; la fachada, el zócalo y las esquinas del edificio son de cantería, mientras que el resto es de ladrillo. Además, el entorno posee un gran interés paisajístico.
 
En cuanto a arquitectura civil, como conjunto arquitectónico destaca la plaza porticada del Ayuntamiento, aunque de éste solamente se conserva la portada. A la izquierda de la Casa Consistorial se encuentra la casa de los Daudén, con el escudo más antiguo de la población. La calle Mayor cruza parte del casco antiguo y en ella se sitúa la Casa-palacio del Barón de la Linde, edificio de estilo popular aragonés, con arquerías en la parte superior y fábrica de mampostería y ladrillo.
 
Alcorisa cuenta también con una particular plaza de toros, construida entre colinas.
 
El Centro de visitantes de la Ruta de los Iberos es un espacio museístico dedicado a la cultura ibera en donde se ha recreado un horno ibérico a tamaño natural con piezas cerámicas en su interior preparadas para su cocción. Asimismo se expone una reproducción exacta del conocido kalathos (pieza de cerámica) de La Guardia.
 
En las cercanías de Alcorisa se encuentra el pantano de Gallipuén, encajonado entre barrancos y cañones, y desde donde se pueden apreciar interesantes vistas. Concluido en 1927, fue construido para el riego. No obstante, en él es posible bañarse, pescar o realizar deportes acuáticos.
 
En la misma localidad se encuentra el jardín de rocas autóctonas «Geólogo Juan Paricio». Una muestra al aire libre de la geología de la zona, a través de una selección de rocas y fósiles realizada por el geólogo Luis Moliner Oliveros, con la colaboración del ayuntamiento y el geoparque del Maestrazgo. Pueden verse 14 rocas distintas, de origen marino o continental, algunas con fósiles, que representan la historia geológica de la región desde hace 210 millones de años, y los correspondientes paneles explicativos.
 
Entre los platos típicos de Alcorisa están las judías con chorizo y morro, magras con tomate, conejo, ternasco, los diversos embutidos del cerdo o el típico «fulladre» (bollo con tomate y pimiento).
 
De las pastas destacan los «misterios» y las «tortas de alma», rellenas de cabello de ángel. Entre los dulces cabe citar la «cazuela de Reyes» (guirlache en forma de olla rellena de bizcocho borracho y merengue), así como las «piedrecicas del Calvario» (guirlache con almendras enteras forradas de chocolate con leche).
 
Personajes ilustres:
 
Pedro García Ferrer (1583 - 1660). Pintor barroco que marchó en 1640 a México, acompañando a don Juan de Palafox y Mendoza, quien había sido nombrado obispo de Puebla. Allí trabajó como arquitecto y pintor en la Catedral de Puebla.
Valero Lecha (1894 - 1976). Pintor que emigró a El Salvador, considerado por algunos como el padre de la pintura salvadoreña.
Andrés Álvaro García (n. 1947). Arqueólogo e historiador.
José Félez Bernad (n. 1952). Escultor.

El historiador Pascual Madoz, en 1845, refirió cómo Alcorisa contaba con 5 calles, 3 travesías y 5 plazas, todas espaciosas y bien empedradas.