Mostrando las entradas para la consulta Galindo ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Galindo ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de abril de 2019

LAS GESTAS DEL CONDE BERNARDO DE RIBAGORZA

2.21. LAS GESTAS DEL CONDE BERNARDO DE RIBAGORZA (SIGLOS IX-X. JACA)
 
En el valle del Noguera Ribagorzana, en una pequeña ermita, se dedicaba a Dios el fraile Vicmar.
Una noche, en medio de una gran tormenta, llamaron a su puerta solitaria dos caballeros agotados, anciano uno, joven el otro. Los acogió al calor de su fuego, pero poco tardó el primero, exhausto y enfermo, en morir. Era Beltrán, fiel escudero del padre del más joven, Bernardo, hijo del conde Ramón. Ardía Bernardo en deseos de batirse con el moro, de modo que, tras enterrar a Beltrán, su guía, le preguntó al eremita dónde encaminarse para hacerlo. Éste le dirigió hacia las tierras de Jaca, donde gobernaba Galindo, hijo de Aznar.

Llegó justo en el momento en el que Acmet, un auténtico gigantón moro, atacaba con sus huestes a los cristianos, para tratar de recuperar Jaca. El conde Galindo y Acmet lucharon cuerpo a cuerpo, cayendo heridos ambos, aunque este último, demostrando su bravura, aún tuvo fuerzas para derribar y matar al vasco Zaldívar, que había acudido a socorrer al jacetano. Luego se retiró momentáneamente para reponerse y volver a atacar.

Bernardo creyó llegado el momento y no lo dudó: blandiendo su espada «Preclara» —que había ganado en combate al emir árabe Oto de Poitiers y luego heredado su abuelo y su padre— entró en batalla y desafió a Acmet, que menospreció su valor al verle tan joven. Pero, manejando el acero como un guerrero avezado, derribó y dio muerte al gigante moro, siendo aclamado en las calles de Jaca y obsequiado en el palacio de Galindo.

Quiso el conde jaqués entregar a Bernardo tierras y honores si le daba su espada, pero éste se negó. No obstante, accedería a cambio de la mano de Toda (o Teuda), su hija, de quien se enamoró nada más verla. Explicó Bernardo que su padre era conde y que su madre fue hija de Carlomagno, aunque una intriga palaciega les obligó a huir, acabando él y su escudero Beltrán en la ermita de Vicmar, de donde acababa de llegar.

Hubo matrimonio. Galindo se ciñó la espada «Preclara» y el conde Bernardo, acompañado de Toda, su esposa, recorrió victorioso las tierras que riegan los dos ríos Noguera y el Isábena.
Ribagorza comenzó a sacudirse el yugo musulmán, mientras los cristianos que luchaban con él, enardecidos por su valentía y caudillaje, cantaban y extendían por doquier las gestas de Bernardo, que fundó el monasterio de Santa María de Obarra.
 
LAS GESTAS DEL CONDE BERNARDO DE RIBAGORZA
 
 
[Iglesias Costa, Manuel, «Leyendas y tradiciones ribagorzanas. La canción del conde Bernardo», Cuadernos Altoaragoneses (13-III-1988), pág. VI.]
 
 
https://www.iea.es/catalogo-de-publicaciones
 
 
https://www.aragon.es/estaticos/GobiernoAragon/Departamentos/PoliticaTerritorialJusticiaInterior/Documentos/docs/Areas/Informaci%C3%B3n%20territorial/Publicaciones/Coleccion_Territorio/Comarca_Ribagorza/documentos_IV-3_ca36c7ff.pdf

jueves, 23 de mayo de 2019

FUNDACIÓN DE LA VILLA DE ACUMUER

2.82. FUNDACIÓN DE LA VILLA DE ACUMUER (SIGLO IX. ACUMUER)
 
FUNDACIÓN DE LA VILLA DE ACUMUER (SIGLO IX. ACUMUER)
 
 
Muerto el conde don Aznar, el primer gran conde de los jacetanos, le sucedió en el gobierno del
territorio su hijo primogénito don Galindo, hombre valeroso, aguerrido y religioso a la vez. En efecto, si junto al rey de Sobrarbe concurrió contra los moros en múltiples y variadas acciones bélicas, dio también muestras de su gran devoción religiosa, engrandeciendo con sus donaciones piadosas al monasterio de San Pedro de Siresa o fundando el cenobio de San Martín de Cercito.
 
Precisamente la fundación de este último cenobio dio origen a una importante controversia, pues el lugar donde fue hallada la vieja capilla que dio origen al monasterio erigido por el propio don Galindo estaba ubicado fuera de los límites del condado. La pronta fama alcanzada por el nuevo monasterio motivó
que varios pueblos cercanos reclamaran para sí la ubicación del mismo en su respectivo término jurisdiccional, controversia que les llevó incluso, en varias y repetidas ocasiones, al uso de las armas para tratar de dirimir la cuestión, actitud que disgustó enormemente al conde, quien se dispuso a intervenir de manera decidida y definitiva.

Entre los contendientes, destacaron los pueblos de Santa María de Eruson, que contaba entonces con un magnífico castillo, y Cercito, que también alardeaba de otro no menos importante, el llamado de Panifico. Llegadas hasta este extremo las cosas, el conde Galindo decidió poner fin a tales desavenencias mandando fundar y construir la villa de Acumuer, a la cual quedaron adscritos ambos pueblos en litigio, a la vez que declaraba corresponder al territorio de la misma el monasterio fundado por el propio Galindo, de modo que, desde aquel instante, pasó a conocerse de manera indistinta como monasterio de San Martín de Cercito o de Acumuer.

En realidad, la decisión adoptada por el joven conde jacetano no era sino una muestra más de la tarea
repobladora emprendida en un territorio prácticamente vacío de gente.

[Blasco, Cosme, Historia de Jaca, págs. 56-61.]
 
 
Acumuer es una localidad española perteneciente al municipio de Sabiñánigo, en el Alto Gállego, provincia de Huesca, Aragón, situado al norte del término, en el Valle del río Aurín, que también recibe el nombre de la localidad o Valle de Acumuer.
 
Se accede desde Sabiñánigo por la carretera secundaria de Larrés -donde se encuentra el Museo de Dibujo Castillo de Larrés- pasando Isín, finalmente llega a Acumuer, donde ésta acaba.
 
Desde el pueblo de Acumuer por un camino forestal vetado al tráfico discurre paralelo al río un camino entre bosques de pinos, abetos y hayas que nos adentra a la cabecera del valle, una amplia zona de praderas salpicada de bordas. Siguiendo el curso del río, que se presenta abundante en pequeñas cascadas y gradas, y ascendiendo por el fondo del valle se llega hasta el ibón de Bucuesa, precioso lago natural de origen glaciar situado a más de 2.000 msnm.
 
 
Entre 1842 y 1857, se anexiona el término de Asqués y Bolás, el de Asún y el de Isín, por lo que desde ese censo el municipio de Acumuer cuenta con la población total de las cinco localidades.
 
En 1965, el antiguo municipio de Acumuer es absorbido por el término municipal de Sabiñánigo, de acuerdo con lo fijado en el Decreto 1121/65, de 8 de abril, publicado en el Boletín Oficial del Estado número 104, de 1 de mayo. Desde la incorporación a Sabiñánigo la población de la localidad de Acumuer varía.
 
En el pueblo destaca la Iglesia Parroquial de La Asunción. Próximas a Acumuer están las ruinas de la Ermita de Nuestra Señora del Pueyo, lugar que albergaba a la Virgen del Pueyo, talla románica de principios del siglo XIII.
 
Pilar Gracia Oliván: Tradición oral en el Valle de Acumuer. Col. Yalliq 1, Comarca Alto Gállego (2002).
https://www.researchgate.net/publication/318245226_Tradicion_oral_y_archivos_sonoros_en_el_Alto_Aragon

Jesús Montuenga Ruiz: Acumuer (1556-1965). Asociación de Amigos del Serrablo (2008).
 
Andolz Canela, Rafael (junio de 2004). Diccionario aragonés (5ª edición). Zaragoza: Mira editores. ISBN 84-8465-160-6.

lunes, 22 de junio de 2020

254. FUNDACIÓN DEL MONASTERIO DE SAN MARTÍN DE CERCITO

254. FUNDACIÓN DEL MONASTERIO DE SAN MARTÍN DE CERCITO (SIGLO IX. ACUMUER)
 
254. FUNDACIÓN DEL MONASTERIO DE SAN MARTÍN DE CERCITO  (SIGLO IX. ACUMUER)
 
 
Cuando falleció el conde don Aznar, el mítico héroe de los jacetanos, le sucedió en el gobierno del
condado de Aragón su hijo Galindo, quien dedicó su vida entera a la reconquista frente a los moros y a la repoblación del pequeño territorio aragonés. Para llevar a cabo esta segunda e importante
tarea, se apoyó en los pequeños y dispersos monasterios existentes que le sirvieron de base y ayuda para la reorganización de la vida en los pequeños valles en los que se asentaban.
 
Hombre de profundo sentido religioso, es sabido la constante atención que don Galindo dedicó al ya
célebre monasterio de San Pedro de Siresa —ubicado en el valle de Echo y de reconocida fama por su importante biblioteca incluso en al-Andalus—, pero él levantaría su propia obra, que no fue otra que la del monasterio ubicado en Cercito, a orillas del río Aurín, que puso bajo la advocación de san Martín.
 
Muy aficionado a la caza como era, el conde don Galindo recorría con los suyos una mañana las frondosas riberas del río Aurín tras un escurridizo y atemorizado jabalí, animal dueño y señor de estas tierras quebradas. Para poder andar, tenía que ir cortando con su propia espada el ramaje que casi le
impedía el paso y no le dejaba ver. De pronto, con gran sorpresa y admiración suya y de quienes le acompañaban, encontró, oculta entre aquellas espesuras, una pequeña capilla dedicada a san Martín,
el gran santo francés, al que tanto habían admirado sus antepasados.
 
Ante aquel inesperado hallazgo, don Galindo se olvidó por completo del animal al que iba persiguiendo y
decidió recorrer con detenimiento todo el valle, acampando incluso en él varios días. Quería estudiar bien el terreno y ver la posibilidad de convertir aquella pequeña capilla en un monasterio capaz de albergar a una comunidad numerosa de frailes, pensando en edificar para ello unas nuevas y más amplias dependencias.
 
Satisfecho de las observaciones realizadas y viendo viable el proyecto, decidió consultar con el rey
en la primera ocasión que se le presentó, de manera que recibió la autorización real para fundar el cenobio, que muy pronto sería habitado por monjes benedictinos.
 
[Martínez y Herrero, B., Sobrarbe y Aragón..., I, pág. 183.]
 
http://www.marianobuen.es/296527001

martes, 19 de septiembre de 2023

Código genealógico, casa de Navarra, Regum Pampilonensium

III.

(N. E. Es del libro Historia de España, Carlos, Charles Romey, Tomo II. Apéndice III.)

Occitania, bandera, flag, penó, senyera

Código genealógico inédito sobre la casa de Navarra, de fines del siglo décimo, conservado en los archivos del priorato de Santa María de Meyá (Meià).

1 Ordo numerum Regum Pampilonensium ... :::: nneco (Enneco : Íñigo Arista) cognomento Aresta genuit Garsea Enneconis, et domina Assona qui fuit uxor de Domingo Muza qui tenuit Boria et Terrero domina... Onam qui fuit uxor de Garsea Malo.

2 Garsea Enneconis accepit uxor domina... filia de ... et genuit Fortunio Garseanis et Sarcia (sic) Garseanis et domina Onneca qui fuit uxor de Aznari Galindones de Aragone.

3 Fortunio Garseanis accepit uxor domina Oria filiam de ... et genuit Enneco Fortunionis et Asenari Fortunionis, et Belasco Fortunionis, et Lope Fortunionis et domina Enneca qui fuit uxor de Asenari Sanzones de Larron.

4 Sancio Garseanis accepit uxor, et genuit Asnari Sancionis qui et Larron. Aznari Sanzionis accepit uxor domina Onneca, Fortuni Garceanis filia, et genuit Sanzion Aznari et domina Tola regina et domina Sanzia. Ista Enneca postea accepit regi Abdella, et genuit Mahomat Iben Abdella.

5 Enneco Fortuniones accepit uxor domina Sanzia filia de Garsea Scemonis, et genuit Fortunio Enneconis... et domina Auria, qui fuit uxor de Munio Garseanis, et domina Lupa uxor Sanzio Lupi de Arequil.

6 Ista domina Sanzia postea accepit virum domino Galindo comes de Aragone, et genuit ex eo domina Andregoto regina domina de Belasquita. Ista Belasquita habuit virum Enneco Lupiz de Estigi et de Zillegita.

7 Asnari Fortunionis accepit uxor... et genuit Fortuni Asnari qui et cognomento Orbita. (salta página) pater fuit de Garsea Fortuniones de Capanas.

8 Belasco Fortunioni accepit uxor et genuit domina Scemona qui fuit uxor de rege Enneco Garseanis et domina Tota uxor de Enneco Manzones de Lucentes, et domina Sanzia uxor Galindo Scemenonis de Pinitano Fortunio Enneconis accepit uxor... et genuit Garsea Fortunionis, et Enneco Fortunionis et domina Sanzia.

9 Item alia parte regum I:::: arsea (Garsea) Scemenonis et Enneco Scemenonis fratres fuerunt. Iste Garsea accepit uxor Onneca Revelle de Sancosa (: Sangüesa), et genuit Enneco Garseanis et domina Sanzia.

10 Postea accepit uxor domina Dadildis de Paliares soror Regimundi comitis, et genuit Sanzio Garseanis et Scemeno Garseanis. (Scemeno, Scemena : Jimena, Ximena, Gimena)

11 Enneco Garseanis accepit uxor domina Scemena, et genuit Garsea Enneconis qui fuit occisus in Ledena, et Scemene Enneconis, et Fortunio Enneconis, et Sanzio Enneconis. Isti tres ad Cordubam fugierunt. Eorum soror fuit Garsea Enneconis de Olza nomine domina Tota. (doña Tota, Toda)

12 Scemeno Garseanis accepit uxor domina Sanzia Aznari Santionis filia; genuit Garsea Scemenonis, et Sanzio Scemenonis qui habuit uxor dominam Quisilo filia de domino Garsea comitis Bagiliensis, et alia filia domina Dadildis
uxor de domino Muza Aznari.

13 Iste Garsea Scemenonis occidit sua mater in Galias in villa qui dicitur Laco, et occiderunt eum in Saleraro Jhoannes (: Johannes) Belescones et Cordelle. Iste Scemeno Garseanis habuit ex ancilla filium Garseanus qui est mortuus in Cordoba.

14 Sanzio Garseanes optime imperator accepit uxor Tota Asnari, et genuit Garsea rex, et domina Onneca, et domina Sanzia, et domina Urraca, hac domina Belasquita, nec non domina Orbita, et ex ancilla habuit alia filia domina Lopa, qui fuit mater de Regemundo de Bigorra.

15 Domina Onneca fuit uxor Aldefonsi regis Legionensis, et genuit filium Ordonii qui est mortuus in Cordoba.

16 Domina Sanzia fuit uxor Ordonii imperatoris. Postea habuit virum Alvaro Arrumelliz de Alaba. Demumque fuit uxor Fredenando comitis.

17 Domina Urraca fuit uxor domini Ranimiri regis, frater Adefonsi regis, et Froila, et habuit filios domino Sanzio rex, et domina Giloira Deo vota.

18 Iste Ranimirus ex alia uxore Galliciensis nomine... habuit filium Ordoni regis.

19 Domina Belasquita uxor fuit domini Momi comitis Bischaiensis, genuit filios Acenari Momiz, et Lupe Momiz, et domina Belasquita. Postea uxor fuit domini Galindo filium Bernardi comitis et domine Tute. Demumque habuit virum Fortunio Galindonis. Garsias rex cognomento Tremellonis genuit regem Sanctium qui pro militie strenuitate Quatrimanus vocabatur. (Rey Sancho III el cuatro manos, por su capacidad militar)

20 Sanctus rex ex ancilla quadam nobilissima et pulcherrima, que fuit de Aybari, genuit Ranimirum regem cognomento Curvum, quem regni particule id est Aragoni perfecit. Deinde accepit uxorem legitimam reginam Urracam filiam comitis Sanzio de Castella, ex qua genuit Ferrarum prius comitem Castelle, postea regem Legionis, et ex ea genuit regem Garsiam Navarre. Iste Santius regnum suum dilatavit usque ad fluvium Pisorga, (Pisuerga) et caminum S. Jacobi, quod peregrini per devia Alabe declinabant timore Maurorum, per locum ubi hodiè est, sine obstaculo currere fecit et securum. Regnavit annis LXV et obit era MLXXII. (era 1072)

sábado, 11 de mayo de 2019

LA RECONQUISTA DE ALCAÑIZ, siglo XII

2.60. LA RECONQUISTA DE ALCAÑIZ (SIGLO XII. ALCAÑIZ)

 
Los ejércitos de Alfonso I el Batallador —que para entonces ya se había apoderado de la ciudad de Zaragoza—, con una fuerza incontenible fueron reconquistando una tras otra todas las poblaciones del Bajo Aragón, que estaban fuertemente arabizadas y pobladas por musulmanes, aunque pervivían en ellas pequeños grupos de mozárabes que veían llegar la hora de su liberación.
 
No obstante, en alguna de estas plazas bajoaragonesas el rey aragonés no tuvo ni siquiera la necesidad de usar las armas ni de derramar ni una sola gota de sangre, puesto que se pactaron capitulaciones. Ese fue el caso, por ejemplo, de Alcañiz cuando le tocó su hora.

Cuando don Alfonso llegó a tierras alcañizanas, la población musulmana, que naturalmente era mayoritaria en la ciudad, se concentraba en las quebradas y estrechas callejuelas del llamado Alcañiz Viejo, al amparo de una ciudadela muy bien defendida y casi inexpugnable.

Deseoso el rey aragonés de reconquistar tan importante enclave, pero conocedor, asimismo, de la dificultad que entrañaba la empresa si sus defensores oponían resistencia, acampó con sus huestes y, en lugar de intentar el asalto, comenzó a construir de manera acelerada un castillo frente por frente de la población mora, con el fin de dejarla aislada de sus correligionarios del alcázar moro.

Los sarracenos, que veían crecer, allá en lo alto, de manera acelerada los muros de una nueva y magnífica fortaleza cristiana, se sintieron amenazados. Por eso, muerto entre tanto su alcaide, y antes de proceder al nombramiento de un sucesor, como era costumbre, decidieron, por el contrario, destruir o esconder sus tesoros y derribar sus propias casas, quedando todo absolutamente arrasado.
Luego, formando interminables colas y cargados sus carros y acémilas con los enseres más imprescindibles, fueron saliendo todos por la puerta principal de los muros del Alcañiz Viejo, desapareciendo del lugar, aunque llevándose las llaves de las casas que acababan de destruir, anidando la esperanza de retornar un día no muy lejano que nunca llegó.

Alfonso I el Batallador, que había logrado no derramar ni una sola gota de sangre, tomó posesión de Alcañiz en nombre de la cristiandad.

[Caruana, Jaime de, «El castillo de Alcañiz», Teruel, 13 (1955), págs. 13-14.]
 
 
Alcañiz: Descripción histórica, artística, detallada y circunstanciada de la Ciudad de Alcañiz y sus afueras (Nicolás Sancho)
 
 
 
LA RECONQUISTA DE ALCAÑIZ (SIGLO XII. ALCAÑIZ)
 
 
Alcañiz es una ciudad y un municipio español de la comarca del Bajo Aragón, provincia de Teruel, en la comunidad autónoma de Aragón.
 
El municipio está formado por el núcleo urbano de Alcañiz y las pedanías de Valmuel y Puigmoreno.
En el año 2014 tenía 16.333 habitantes, según los datos del INE y es, junto con Andorra y la capital de la provincia, uno de los pocos municipios que cuenta con un incremento de población notable en la provincia de Teruel, en contraposición a la despoblación que sufre la mayor parte de ese territorio.
 
Es, asimismo, la capital y sede de la actual comarca oficial del Bajo Aragón, así como capital tradicional del territorio, más amplio, que forma el Bajo Aragón histórico. La construcción del circuito de velocidad de Motorland a las afueras de este municipio es una de las obras más destacadas del municipio.
 
Carta de Población de Alcañiz otorgada por el Príncipe D. Ramon Berenguer, en 1157.

En el nombre de Cristo y del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amen. 
Esta es la Carta de Población, que Yo Raimundo Berenguer, Conde de Barcelona, Príncipe de Aragón y Marqués de Provenza, expide en favor de todos vosotros los pobladores de Alcañiz, así los que al presente la pobláis, como los que antes la habéis poblado.

Doy, pues, a todos vosotros y concedo de buen grado y libre voluntad todos los fueros de Zaragoza. Igualmente os concedo los términos siguientes; desde Alloza, hasta Estercuel: desde Estercuel, hasta el collado de las Turbanas (que está cerca de Aliaga): desde las Turbanas, hasta la sierra de Pitarque; y desde Pitarque, todo lo que comprende aquella sierra entre los Puertos de Meritescat y Santella (esto es, entre Aliaga y Villarroya). 

Igualmente os concedo los términos que cruza aquella sierra desde el nacimiento del río de las Truchas (que tiene su origen encima de Pitarque), y marcha por Montoro hacia la sierra de la Cañada o Fortanete en dirección a la Muela de Aras encima de Cantavieja; y según se va al Portell, a la Alberca, Avinsilona (Moll) Vallibona y Benifazá, hasta llegar al punto de Traseras. Y finalmente, os concedo los términos que recorre el río Algás desde su nacimiento hasta el Ebro: y subiendo éste su canal, hasta el término de Escatrón: y desde el término de Escatrón, hasta la loma de Puimoreno: y desde esta, hasta Andorra; y desde Andorra hasta Alloza.

Os doy, pues, y concedo a vosotros los pobladores de Alcañiz todo lo sobredicho, en la forma y manera que hemos fijado y deslindado los mencionados términos que os hemos concedido y señalado, para que los pobléis según los fueros de Zaragoza, y no de otro modo; y construyáis casas y habitaciones, guardándome fidelidad en todo tiempo a Mí y a mis Sucesores. Me reservo, sin embargo, para Mí y mi posteridad el Castillo de Alcañiz, y la heredad que conservaba para mi uso y el del Castillo sobredicho. Mas los otros castillos que se hallan dentro de los términos expresados debéis poblarlos vosotros los pobladores de Alcañiz, o cualesquiera otros hombres que vinieren a poblar; cuyas tierras o término trabajaréis y podréis tener y conservar íntegros y completos sin detrimento alguno, y guardarlos con la fidelidad debida a mi persona y a mis sucesores, entregándolos de buen grado y sin resistencia alguna, siempre que Yo os los pidiese o mis sucesores, bien sea por nosotros mismos, o por medio de nuestros comisionados. 

Todo aquel que estorbase a alguno de los que vengan a poblar a Alcañiz, o quitase alguna cosa suya, devolverá lo robado y pagará mil sueldos; quinientos a Mí y quinientos al demandante. Y si algún malhechor (de cualquiera daño que fuese) viniese a poblar a Alcañiz, no responda del daño hecho hasta el presente, esto es, hasta el 25 de octubre, a no hallarse en su poder los daños causados. Pero si se hallasen en su poder, deberá restituirlos al que se los exija, y lo mismo pagar al acreedor las deudas que sean manifiestas y estén reconocidas. 
Si desde el día de hoy en adelante causase algún daño y viniese a poblar a Alcañiz con los daños hechos, se acudirá con el reclamante ante mi Justicia, según los fueros de Zaragoza.

De cequia ita sit, quod azud, el ex exemel in simul faciamus (es decir, que concedido por el Rey el derecho de las aguas ordena que el cuidado de ellas, del azud, y de la limpia de la acequia, deba correr por entrambas partes, según lo que a cada uno tocare), debiendo tener un Celacequia vecinalmente de vuestra parte, tanto en vuestras posesiones como en las mías, y un Zalmedina que represente las que me tocan. ZABALMEDINA.

Concedo finalmente a todos los pobladores de Alcañiz la franquicia del derecho de lezda y de peaje por todo el Reino de Aragón, y hasta Cervera de Cataluña. 
Todo hombre que privase de su derecho y voz a cualquier poblador de Alcañiz, pagará mil sueldos, a saber quinientos a Mí, y quinientos al agraviado.

S. + R A Y Mundo, Conde. Dada esta Carta H. C. MCXCV. H. En el mes de Noviembre, en Zaragoza, hallándose presente el obispo Martín; y reinando Yo Raimundo Conde de Barcelona, en Aragón y Sobrarve: siendo Obispo de Lérida, Guillelmo de Pedro; en Huesca Dodono; Pedro en Zaragoza, y Martín en Tarazona: y siendo Seniores o Ricos-hombres, Feriz en Huesca, Galindo Jimeno en Albalate; Fortunato en Barbastro; Sancho de Boria en Ayerbe; Ferrench en Aguero; Pedro López en Lucia; García Almoravit en Egea; Fortun Aznarez en 
Tarazona; el Conde Pallarés en Ricla; Pedro Ortiz en Aranda; Pedro Castellazol en Calatayud; Sancho Necones en Daroca; Palacin en Zaragoza, en Alagón y en Ariza; y Galindo Jiménez, en Belchite.

Sello del Rey +



Confirmación del Rey D. ALONSO II, en 1162.

Alfonso, hijo del Rey Conde de Barcelona, autorizo esta Carta-puebla, guardándose fidelidad a mi persona y posteridad. Son testigos, el Arzobispo de Tarragona, el Obispo de Barcelona, el Obispo de Zaragoza, el Conde de Pallarés, D. Pedro Castellazol, Fortuño Aznarez de Tarazona, el Señor Pelegrin y Pedro Ortiz en Calatayud. 

Día primero de Setiembre, Era MCC. - La escribió Andrés, por mandato del Rey. 
Sello, Confirmo, + de Pedro Rey de Aragón y Conde de Barcelona, que apruebo lo arriba dicho, salva la fidelidad a mi persona y posteridad, en todo tiempo. 
En la Era MCCXXXVL.
Carta-puebla de Alcañiz por el Príncipe D. Ramon Berenguer, en 1157.

In Cristi nomine, Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen. Haec est Carta Populationis, quam Ego Raymundus Berenguer, Comes Barchinonensis, et Princeps Aragonum, facio vobis omnibus populatoribus de Alcanicia, qui modo populatis, ut in antea, ibi, populavistis. Dono namque vobis omnibus, et concedo, bono animo, et spontanea voluntate totos illos fueros de Saragoza. Similiter dono vobis terminos videlicet de Alloza usque al Estrequel, et de Estrequel ad Collado de las turbanas; et de las turbanas usque in serram de Pitarch. Et de Pitarch quomodo vadit illa Serra inter illos puertos de Meritescat, et Santella. Et quomodo vadit illa Serra in Cap de rivo de las truitas, et exit ad Serram de Alcorba, / Corbó? / et quomodo vadit ad molam darás / Ares /. Et sicut vadit ad illum Portum de prunellas. Et vadit ad Serram de moxaca; et vadit ad albercam avinsilona, et sicut ad vallibonam.
Et sicut vadit ad Bel. Et de Bel usque ad Beniazau. Et sicut vadit illa Serra usque ad traseras. Et quomodo nascit ribus de Algars, et discurrit usque in iberum, et usque ad terminum de scatron. El de illo termino de scatron usque ad podios de Confratribus. Et de podiis de Confratribus usque ad Andorram. Et de Andorra usque ad allozam. Praefata autem omnia dono vobis omnibus populatoribus de alcanicia, sicut abentur et terminantur et continentur infra iam dictos terminos. Hoc modo ut populetis ibi ad fuerum de Saragoza. Et faciatis ibi casas, salva mea fidelitate, et de omni mea posteritate, per secula cuncta. Excepto, quod retineo mihi, et succesoribus meis ipsum Castrum de Alcanicia ad meam voluntatem. Et ipsam hereditatem, quam ad opus mei et castri retinui. Et duo molendina extra cequiam, unum ad opus mei, et aliud ad opus Castri. Alia vero Castra, quae infra iam dictos terminos sunt, quos vos populatores de alcanicia populabitis, vel alii homines qui ibi advenerint populare, quorum terras vel terminos laborabitis, habeatis, et teneatis ea bene constructa, sincera et integra, et custodita ad meam fidelitatem, et omnium succesorum meorum. Et donetis et succesoribus meis citati, et pacati potestatem fideliter de ipsis Castris, quandocumque eam voluero vobis demandare ego, vel mei successores, per nos vel per nuncios nostros. Quisquis vero aliquem venientem ad Populationem de alcanicia deturbaverit, vel sua abstulerit, vel mea perhibuerit, ablata redat, et pectabit mille solidos.

Michi quingentos, et clamanti quingentos. Si vero aliquis malefactor cuiuslibet malefacti, qui ad alcaniciam populare venerit, de ipso malefacto quod usque hodie fecit, scilicet, VIII kallendas Novembris exactori suo non respondeat, nisi ipsa malefacta fuerint inventa cum eo; si autem ipsa malefacta habuerit, restituat ea exactori suo. De debitis etiam quod sunt manifesta et recognita, debitori suo respondeat. Si quis ab hodierna dia, et deinceps aliqua malefacta alicui fecerit, et cum ipsis malefactis populare ad alcayniciam venerit, faciet ibi directum clamanti suo ante meam justitiam. secundum fueros de Saragoza.
De cequia ita sit quod azud et ex exemel in simul faciamus, secundum ipsam partem, quam unusquisque habuerit ibi. Et ut habeatis ibi Zabacequiam vicinaliter, per manum vestram, tam in meo quam in vestro Dominatu, et Zabalmedinam per manum meam habeatis.

Dono, etiam, et concedo omnibus populatoribus de alcagnicia, ut sicut Regnum Aragonis concluditur, et continuatur, et á me venere, et habere videtur, et usque ad Cerberam ullam lezdam, vel pedagium, aliquo modo non donetis. Quisquis homo extallaverit populatorem de alcanicia suam vocem, pectet mille solidos, mihi quingentos, clamanti quingentos.
S. + R A Y Mundus Comes: facta Carta H. C. M. C. L. XXXXV. H mense novembris, in
Cesaraugusta. Epo. Martino. Dominante me Raimundo Comite barchinonensi in aragone, et in suprarbi. Episcopo Guillermo Petri in Lérida. Episcopo Dodono in Oscha. Episcopo Petro in cesaragusta. Episcopo Martino in tarazona. Feriz Seniore in Oscha. Galindo Exemenos in albalá. Fortumdat in Barbastro. Sancio de Boria in aierb. Lo ferrench in aguero. Petro Lopez in Lusia. Garsia almoravit in egeia. Blascho doscha in Boria. Fortun Aznarez in tazarona. Comite paliarensi in Ricla. Petro Ortiz in aranda. Petro Castellazol in Calalayub. Sancio necones in Daroca. Palacino in Saragoza. in alagon, et in fariza. Galindo exemenez in belxit. Signum Regis. +

Confirmación del Rey D. Alonso II, en 1162.

Ildefonsus filius Regis Comitis Barchinone qui hoc autorizo, salva mea fidelitate, et de omni mea posteritate. Sunt testes Archiepiscopus Tarragone, et Episcopus Barchinone, et Episcopus Cesaraguste. Et Comite de Pallars. Et Don Petrus de Castellazolo. Et Fortunio Aznarez de Tarazona. Et Dognus de Pelegrin. Et Petrus Ortiz in Calatayub. Primo die Septembris. Era M. C. C. Andreas scripsit, iussu Domini Regis. SIGNVM Confirmo + Petri Regis Aragonum et Comitis Barchinone qui supra dicta laudo, et salva mea, meorumque fidelitate tempore omni. Sub Era. MCCXXXVI. (1236)

 

In nomine Sancte trinitatis, et in divine maiestatis. Pateat omnibus hominibus presentibus atque futuris: quod ego Ildefonsus Dei gratia Rex aragonensis, Comes Barchinonensis, et Marchio Provincie facio hanc cartam donacionis Domino Deo et fratribus de Kalatrava presentibus atque futuris. Placuit in bono, et spontanea voluntate, et pro remediis anime mee, el Patris, et Matris mee, et aliorum parentum meorum, ad defensionem, et exaltationem Christianitatis, et opositionem paganorum, quod dono, atque in perpetuum concedo Domino Deo, et preceptori, domui et fratribus ibidem Deo servientibus, presentibus atque futuris Castrum et Villam de Alcañiz cum his terminis inferius anotatis. Ex parte sciliter Sancti Petri de Calanda sicut termini de Alcañiz dividuntur cum terminis Sancti Petri de Kalanda et usque ad podium confratrum, et usque ad Casp. Et sicut habet iam suos terminos usque in iberum, et sicut predicti termini de Alcañiz; et sicut predicti termini de Alcañiz dividuntur cum terminis de Archon, et per fluvium de Algars ad pinam de bené, el sicut vadit ad penas de Aznar la gayona, et ad Forespalda.

http://www.fuentespalda.es/el-pueblo-2/historia/lengua-catalana-en-fuentespalda / 
en catalán de Pompeyo se tiene que escribir FonTdespaTla, dice el idiota de Daniel Vives Albesa de esa localidad que las t se pronuncian, si escuchas bien.
Pues en Forespalda igual se pronuncian también las T. 

JA JA JA, qué idiotas son estos catalanistas aragoneses !

Et sicut dividit terminos cum monte rubeo / MONROCH / et dein ad balbona, et ad jaganta, et ad serram de Molinos, et de Exulve, et vadit ad mezquitam, usque ad arannonal. Et sicut dividit terminos cum monte albano, et Obon, et Olieth, et de arinnyo, et de Albalat, et de Hijar. Predictam, autem, donacionem, cum omnibus consignatis terminis, hermis, et populatis plantis, adque montanis, paschuis aquis aquarumque decursibus, graniciis, lignaribus, piscationibus, venacionibus, et aliis omnibus, que ad usum hominum et ius meum pertinet dono, et hac presente Scriptura in perpetuum valitura concedo domino Deo, etiam dicte domui de Kalatrava, et fratribus presentibus atque futuris, ibidem Deo sevientibus, ut habeant, et posideant liberum et franchum, atque ingenuum absque omni diminucione ad suam propriam hereditatem, et ad defensionem, et exaltacionem Cristinitatis, et oprimendam terram, et gentem paganorum. Ita etiam ut de Castro predicto et terminis suis faciat pacem, et guerram contra paganos, per me et succesores meos, salva etiam semper mea fidelitate, et de tota mea posteritate per secula cuncta amen.

Signum Ildefonsi Regis aragonensis, Comitis Barchinonensis et Marchionis Provincie. +

Facta carta huius donacionis, apud farizam mense martii. Era M. CC. XVII. In manu magistri Martini Pedriz tunc temporis de Calatrava, et fratrum suorum Sancii Pedriz. Regnante me, Dei gracia Rege Ildefonso in aragonia, et in barchinone, et in provincia. Episcopo Petro in
Cesaraugusta. Episcopo Joanne in tarassona. Episcopo Sthefano in Oscha. Blasco Romen Seniore in Cesaraugusta. Artallo Alferez Regis in Allagone. Blasco Maza in Borria.
Ximeno Romen in Tarrasona. Petro Ortiz in Aranda. Ximeno de Orreya in Epila. Petro de Castellozol in Calalayub. Michael de Santa Cruz in Daroca et Therol. Petro Ladron in Belchit. Petro de Sos in Sos. Gombalth de Benabent in Bel. Marco Ferriz in Oscha. Fortunio de Stada in Statela. Peregrino de Castellazol in Alchecer. Sancio de Orta stante mayordomo regis. Ego Fernandus de Caldis scriba Domini Regis scripsi hanc Cartam et feci hoc Signum. +


Confirmación de la Población, hecha por el Maestre Nuño Perez, en 1190.

Sit notum cunctis hominibus populatoribus de Alcanicia, et de totis suis terminis, qui modo populatis, vel in antea populavistis, ibi usque ad finem seculi. Quod Ego frater Nunus Magister de Calatrava dono vobis omnibus et concedo bono animo, et spontanea voluntate, cum mandamentum et consensu Domini Rex Aragonis et Princeps barchinonensis, et Marchio Provincie, ut habeatis et posideatis vos, et filios, et generacio vestra per secula cuncta, terras, vineas, cassas, que in alkaniz sunt, vel in totis suis terminis, post annum et diem, teneritis et habueritis, sine mala voce habeatis et possideatis illa hereditate sincera, et firma de totos homines removentes, et non respondeatis vos, et vestri ad ullum clamantem in secula seculorum. Extra Comanda et pignus que habeat unusquisque. Et ego dominus furtado Comendator de alkaniz sub manu magistro nunno de Calatrava, et omnibus fratres del kaniz qui hodie sunt ibi, vel in antea veniant in alkaniz placuit nobis et placet, et autorizamus istum donativum que fecit domino Rex aragonis, et illo magistro de Calatrava, per secula cuncta amen. Facta Carta de istum donativum vel foro in mense Ianuario Era MCCXXVIII. (1228)

Confirmación del Maestre Martin Fernandez de Quintana, en 1219.

Ego frater Martinus Ferrandi magister milicie Calatrava laudo et confirmo omne supra scriptum donativum, et omnes supra scriptos foros, quos Raimundus Berengarii Comes Barchinonensis, et Princeps aragonensis dedit omnibus populatoribus dal kaniz, et meus antecesor frater nunus, magister milicie Calatrava conccessit et confirmavit. Huius rei sunt testes, qui hoc viderunt et audierunt Frater martinus morant, et frater Martinus Diaz, et frater tello, et frater Sancius Lupi preceptor aliaga et do ato osella, et domnus astallit de Gudar, et domno Blasco Petriz. Facta Carta mense Februarii: Era millesima duo-centessima quinquagessima septima.


Confirmación del Rey D. Jaime I el Conquistador, en 1219.

Sig + num Jacobi Dei gracia regio aragon Comitis Barchinone et dominus montis plani, qui predicta omnia et singula concedimus, et confirmamus, salva fidelitate nostra et nostrorum. Testes de Aragon Domnus Arnaldus Palacin, et domnus Blasco de Alagone. De Catalonia Domnus Guillermus de Cerveria, et Domnus Raimundus de Moncada. Factum fuit hoc tercio idus Decembris. Era millessima duocentessima quinquagessima septima.

lunes, 23 de diciembre de 2019

LX, perg 220, septiembre 1149

LX.

Perg. N° 220. Set. 1149 (no se ve bien si es un 9).

In nomine Domini nostri Jesuchristi: Certum sit omnibus quod ego Raimundus Dei gratia comes barchinonensis princeps aragonensis et Tortose marchio cupiens habere partem regni celestis meritis et intercessionibus sanctorum propria animi deliberatione dono et concedo in perpetuum Deo et Sancto
Salvatori Cesaraugustane sedis et Bernardo ejusdem episcopo et canonicis ibi Deo sirvientibus et successoribus eorum villam atque castellum que dicitur Alballat cum omnibus suis terminis heremis et populatis et cum silvis et cum aquis et cum pascuis suis et cum omnibus redditibus et juribus suis sicut unquam melius habuit vel habere debuit in tempus de mauros dono et concedo illis ut habeant eam per hereditatem. Similiter dono per fevum et per honore Deo et supradicte ecclesie Sancti Salvatoris et Bernardo episcopo et successoribus suis illo castello de Alballat cum omnibus redditibus et directis suis omnibus diebus vite mee: et post obitum meum dono et concedo illud supradictum castrum et villam ut habeant et possideant per hereditatem. Adhuc autem dono et concedo totum donativum sicut superius scriptum est ut habeant illud salvum et ingenuum et liberum et franchum salva mea fidelitate et de omni mea potestate per secula cuncta amen. - Sig+num Raimundi comes.
- Facta carta era MCLXXXVII in mense septembre in obsidione Ilerde dominante me Dei gratia comite in
Barchinona et in Aragone in Superarbi et in Rippacurcia atque in Tortosa: episcopo Bernardo in Cesaraugusta: episcopo Dodo in Oscha: episcopo Guillermi Petri in Rota: episcopo Michael in Taraçona: comite Arnald Miri Palariensem in *Buile et in Ricla: vicecomite de Gavarret et de Bearn in Oscha
et in Bespen: Bernardo Gomiz in Jacha et in Agierb: Ferriz in Sancta Eulalia: Garçia Ortiz in Cesaraugusta et in Fontes: Artal in Alagon: Peire de Castellaçolo in Calataiub: Sancio Necones in Darocha: Fortunio Acenariz in Tarazona: Galin Xemence in Belgit: Galindo Ximinones in Alcala: Pelegrin in Alxeçar:
Fortun Dat in Barbastro: Pereramon in Estata: Frontin in Elson: domno Petro de Rueira magister militie Templi in Monçon et in Corbinos. Sunt testes visores et auditores de hoc super scriptum comite de Paliares et Guillermi Raimundi Dapifer et don Gomez et Petrus magister de milicie Templi et don Fredul et Frontin et Pere Destopanian et Auger et Gillem Arnal fratri suo et Galindo Johanne de Roda et Raimundus prior Sancti Salvatoris et Martinus canonicus. - Et ego Andree de Agierb scriptor hanc cartam scripsi et de manu mea hoc signum + feci.

domingo, 22 de diciembre de 2019

XXXV, perg. 125, mayo, Petrus Sangis

XXXV.

Perg. Nº 125. Mayo 11*1. (1101)

In Dei nomine ego Petrus Sangis Dei gratia rex facio hanc cartam donationis ad te Galindo Garzez.
Placuit mihi libenti animo et spontanea volumptate et dono tibi in Barbastro unas casas cum tota illa hereditate quod habebas ibi sicut eras inde tenente die quod ista carta fuit facta quod habeas illud ingenuum et liberum et francum ad tua propia hereditate tu et filii tui et omnis generacio tua salva mea fidelitate et de omni mea posteritate per secula cuncta.
+ (Hay una firma que parece decir Signum Petri Sangis). (Imagen de la firma, Signum, de Wikipedia.)

Signum, firma, Pedro I de Aragón, Pamplona


Facta carta ista era MCLXXVIIII in mense majo me Dei gratia regnante in Aragone et Pampilona et in Superarbi vel Ripa curcia.
Episcopus dompnus Stephanus in Osca.
Dompnus Petrus episcopus in Irunia.
Episcopus dompnus Poncius in Barbastro et Exemen Garzez in Monsso et Fertung Dat in Calasanz et Ramon Galindo in Estata et Statella.
- Ego Garcia sub jussione domini mei regis hac cartam scripsi et hoc signum + feci.

Nota:
Irunia: Pamplona.
Estata, Statella: Estada, Estadilla (y Estadella).
Era MCLXXVIIII : Era 1179 : año de la Encarnación 1217.

XXXV, perg. 125, mayo, Petrus Sangis, Pedro I, Aragón, Pamplona

martes, 24 de diciembre de 2019

CV, perg. 313, octubre 1157

CV.

Perg. N° 313. Oct. 1157.

In nomine Sancte et individue Trinitatis. Ego Raimundus Dei gracia comes barchinonensis et
princeps aragonensis facio hanc cartam donationis et cessionis vobis omnibus populatoribus de
Monfort qui ibi estis populati vel in ante ibi populare veneritis. Dono namque vobis et omnibus firmiter laudo totos illos fueros de Zaragoza ut habeatis eos et teneatis vos et filii vestri et omnis posteritas vestra salva mea fidelitate et de omni mea posteritate per cuncta secula.
Et concedo vobis terminales vestros sicut subscribuntur castellum Lueches et terminale Montisforti et regail que descendit ante mesquitam versus meridiem et vadit ad villare ante Castellege et terminale Montisforti transit per semitam de Plerres et per petram penne de Lavant et partit cum Ossa sicut aque versant versus Montem-fortem et versus Ossam per montem et apud Analium dividit per penam que est ante eum a circio et vadit per cordam de Canada sic serta terminal ab occidente usque ad Ozolon que est super lapidem fixum que vocatur Petra-fixa de ipso Ozolone usque ad predictum castellum de Lusches. Et hoc donativum cum suis terminalibus superius scriptum habeatis et teneatis firmum liberum et francum vos et filii vestri et omnis generatio vestra in perpetuum. - Sig+num Raimundus comes. Sig+num Ildefonsi regis Aragonie comitis Barchinone Ozaliorum princeps qui hoc superius dictum laudo et firmo.
Facta hac carta donationis et concessionis in mense octuberis in era MCLXXXXV dominante me Raimundo comite Barchinone in Aragone et in Suprarbi et in Ripacurcia: episcopo Guillelmo Petri in Lerida. episcopo Dodone in Ozca: episcopo Petro in Zaragoza: episcopo Ozartino in Tarazona: Ferminus dominante in Oscha: Valindo (Galindo) Xemenons in Alcala: Fortunio Dato in Barbastro: Petro Lopez in Lusca: Garcia Almorabit in Erçia: Fortunio Açenariz in Tarazona: comite palearense in Ricla: Petro Ortiz in Aranda: Petro Castelasolo in Calataiud: Palacino in Zaragoza et in Alagon et Hariza Galindo Gemenez in Belzit et in Monfort. - Ego .... sub jussione domini mei comitis hanc cartam scripsi et de manu mea hoc sig+num feci (1).

(1) Este documento es una copia sobre papel, que trae la nota al dorso que expresa pertenecer a las cuatro dignidades de Solsona.


Monforte, Montfort, Perg. N° 313. Oct. 1157.

 

https://patrimonioculturaldearagon.es/patrimonio/castillo-de-monforte

Nota: Volvemos a ver a Alfonso II como rey de Aragón en 1157. Ildefonsi regis Aragonie comitis Barchinone Ozaliorum princeps.

CXIX, perg 342, julio 1160

CXIX.

Perg. N° 342. Julio 1160.
 
Castillo, Juslibol, Zaragoza

Noverint universi quod anno Domini millessimo CCC septimo die jovis scilicet II nonas julii coram reverendo patre et domino domno Eximino miseratione divina cesaraugustano episcopo et venerabili
dompno Guillelmo de Cavaldos çalmedina civitatis ejusdem comparuit discretus vir dompnus Bernardus de Aversone scriptor excellentissimi domini regis Aragonis et tenens sigilla ipsius domini regis et nomine ejusdem domini regis peciit quod cum idem dominus rex indigeat seu necessarium habeat transumptum autenticum instrumenti seu privilegii infrascripti mandari per predictos dominum episcopum et çalmedinam fieri transumptum autenticum de eodem. Et exhibuit coram eisdem et per me notarium presentibus testibus subscriptis legi fecit ipsum privilegium non viciatum non cancellatum nec in aliqua sui parte abolitum cujus tenor inferius continetur. Predicti autem domnus cesaraugustanus episcopus et çalmedina civitatis ejusdem viso ipso privilegio et perlecto mandaverunt michi infrascripto notario quod de ipso privilegio facerem transumptum autenticum et publicum: ipsi enim eidem transumpto auctoritatem suam et decretum impenderunt ac etiam prestiterunt. In quorum testimonium jusserunt hujusmodi transumptum sigillorum ipsorum munimine roborari. Tenor vero dicti privilegii sive instrumenti quod quidem erat per alphabetum divisum hic est (El documento que sigue está encabezado con un monograma):
- In nomine domini nostri Jhesu-Christi: Ego Raimundus comes barchinonensis et princeps aragonensis facio hanc cartam donationis et confirmationis tibi Petro cesaraugustano episcopo et omnibus successoribus tuis cesaraugustanis episcopis in perpetuum. Placuit michi libenti animo et spontanea voluntate dono et concedo tibi castrum de Deus-lo-vol (Juslibol) quod tempore sarracenorum vocabatur Mezimeeger cum omnibus suis terminis et pertinenciis et adempramentis scilicet sotis et pratis et pascuis et acequiis et aquis ex omnibus partibus et montaneis et planis et cultis et heremis cum ingressibus et egressibus et quiquid pertinet vel pertinere debet ad eundem castrum regali jure sicut melius dici vel intelligi potest: tali pacto ut tu et successores tui post te cesaraugustani episcopi habeatis et possideatis et teneatis et expletetis supradictam donacionem omni tempore ad vestrum profectum et fidelitatem meam successorumque meorum qui regnum aragonensem sunt habituri: et ut tu et successores tui cesaraugustani episcopi post te donetis michi et successoribus meis irati sive paccati potestatem de
predicto castro quantas vices per nos vel per nuncium nostrum a vobis requisierimus secundum morem et consuetudinem barchinonensis patrie.
Hoc vero donativum sicut superius scriptum est dono et concedo tibi jamdicto Petro cesaraugustano episcopo et omnibus tuis successoribus cesaraugustanis episcopis ut habeatis et teneatis et possideatis et explectetis salvum et liberum et quietum et ingenuum salva mea fidelitate et de omni mea posteritate per cuncta secula seculorum amen.
- Sig+num Raimundi comes. Sig+num Regine aragonensis et comitisse barchinonensis que hanc donationem concedo laudo et confirmo. - Facta carta in era MCLXXXXVIII anno ab incarnatione Domini millessimo CLX in mense julii in civitate que vocatur Barchinona: dominante me Raimundo comite in Barchinona in Aragone in Cesaraugusta in Superarbe in Ripacurcia Tortosa atque Illerda: episcopo Dodone in Oscha: episcopo Martino in Tirassona: episcopo predicto Petro in Cesaraugusta: episcopo Guillelmo Petri in Illerda: Petro de Castelazolo in Calataiub: Sancio Neconis in Darocha: comite palearensis in Ricla: Xemeno de Orreja in Epila: Petro Ortiz in Aranda: Blascho de Oscha in Borga: Fortunio Acenariz in Tarazona et in Uno-castello (en dos líneas): Palacino in Cesaraugusta et in Alagon et in Petrola: Galindo Xamenez in Belgit: Garcia Almurabit in Exeia: Deoadjuda in Sos: Petro Lobez in Lusia: Lo Ferrench in Aguero: Petro Lobez fratre ejus in Luna: Arpa in Loarre: Arnaldo de Alascun in Beloia: Marcho filius Ferriz in Oscha et in Rosca: Galindo Xemenonis in Alcala: Fortunio Dato in Barbastro: fratribus milicie templi in Montsone. - Sig+num Guillelmi barchinonensis episcopi +. Sig+num Raimundi de Podio-alto. Sig+num
Gueraldi de Jorba. Sig+num Guillelmi de Castro-vetulo. Sig+num Arberti de Castro-vetulo. Sig+num Raimundi de Munellis. Sig+num Berengarii de Munellis. Scripta libens ista Petrus confirmo sacrista.
- Ego Guillelmus Petri jussu domini mei comitis hanc cartam scripsi et propria manu mea hoc signum + feci (Alphabeto divisa).
- Acta sunt hec Cesaraugusta in palacio domni cesaraugustani episcopi die et anno in prima linea contentis. Nos Eximinus episcopus supradictus huic transumpto auctoritatem nostram impendimus et decretum. Ego Guillelmus de Cavaldos çalmedina Cesarauguste huic transumpto auctoritatem meam impercior et decretum in quorum testimonium hoc transumptum mandavi sigilli curie çalmedinatus appensione muniri per notarium infrascriptum testibus ad predicta adhibitis special ter et rogatis Egidio
Martin de Camacurta Petro de Ayles rectore ecclesie de Riello et Johanne de Mercuello filio Garsie de Mercuello quondam vicinis Cesarauguste. - Sig+num mei Guillelmi de Porta notarii publici Cesarauguste et auctoritate illustrissimi principis domini regis Aragonis per totam terram et dominationem suam qui hoc translatum ab originali privilegio bene et fideliter de verbo ad verbum sumptum propria manu scripsi et sigillo curie çalmedinatus Cesarauguste mandato çalmedine prehabiti sigillavi.
(Penden de este documento dos sellos de bula con cintas de seda encarnada.)

lunes, 29 de abril de 2019

LA RECONQUISTA DE JACA


2.18. LA RECONQUISTA DE JACA (SIGLO VIII. JACA)

Tras la conquista musulmana, en el siglo VIII, Jaca estaba gobernada por Abel el Malek ben Omar, pariente del propio Muza. Vivía en el lujoso castillo de Apriz, acompañado por su hija, la hermosa Zaida, con quien llegara desde África hacía algunos años.
Una tarde del mes de abril, mientras la joven oraba a su dios, se escuchó un rumor lejano que poco a poco se iba acercando: era el walí que regresaba del último combate contra los cristianos. Venía él delante, orgulloso de su nuevo triunfo, seguido de los soldados, que traían un magnífico botín y muchos cautivos. Zaida, inundada por la alegría de saber que su padre estaba a salvo, corrió a esperarlo en la puerta del castillo.
Los soldados miraban complacidos a la bella muchacha, y las penas de los cautivos parecían atenuarse ante ella. Uno de los cristianos prisioneros no pudo contenerse y gritó: «¡Aragón por san Jorge y las hembras sandungueras!». Este atrevido prisionero no era otro que el conde Waldo, hijo de don Rodrigo, a quien el walí, en lugar de darle muerte, lo hizo prisionero con la esperanza de obtener un buen rescate por él.
Zaida había quedado prendada del caballero cristiano y de la lisonja que se atreviera a pronunciar. Por eso, salvando múltiples peligros, la joven se decidió a visitar al cautivo en las mazmorras. Allí, ambos se declararon su mutuo amor, y, tras ocho días de visitas clandestinas, Zaida anunció a su padre que Waldo se convertiría al Islamismo y se casaría con ella. Y así acaeció.
Pero poco duró la felicidad de la pareja, pues la misma noche de la boda entró en Jaca el ejército cristiano y tomó el castillo y la ciudad, acuchillando a todos los infieles, incluido Abel el Malek. Zaida fue hecha prisionera y destinada al servicio de la mujer del conde don Aznar.
Waldo, que había sobrevivido al ataque, reorganizó el ejército moro e intentó recobrar la ciudad, pero fue derrotado por los cristianos, quienes, junto con algunas otras, expusieron su cabeza ensartada en una lanza para escarmiento de los infieles. Zaida se desvaneció ante tan cruel espectáculo.
Así castigaba Dios la apostasía de un cristiano.

[X.X., «En el castillo “Apriz” de Jaca», Aragón, 166 (1940), pág. 59.]

2.19. LAS MUJERES EN LA RECONQUISTA DE JACA (SIGLO VIII. JACA)

Jaca, como el resto del actual Aragón, había pasado rápidamente a poder de los musulmanes a comienzos del siglo VIII, y la mayor parte de sus habitantes habían huido hacia las altas montañas en espera de mejores tiempos. Poco después, en San Juan de la Peña, un puñado de no más de trescientos cristianos había nombrado como primer rey de Sobrarbe a García Íñiguez, que no sólo recobró Aínsa y Pamplona, sino que llegó hasta Álava. No obstante, Jaca, a poca distancia del cenobio pinatense, continuaba en manos moras.
Mientras García Iñiguez recorría victorioso tierras alavesas, capitaneaba en su nombre las tropas cristianas que vivaqueaban por las sierras de San Juan y Oroel, hasta llegar a la vera del río Aragón, un guerrero valiente llamado Aznar. Éste, sintiéndose con fuerzas suficientes, decidió sitiar Jaca hasta ganarla por las armas y repoblarla, reparando sus murallas, restituyendo sus iglesias y poniendo en explotación las tierras circundantes que regaban los ríos Aragón y Gas. El rey García Íñiguez, alentado por la recuperación de Jaca, creó —corría entonces el año 759— el condado de Aragón, designando, como no podía ser menos, al valiente Aznar como primer conde del territorio.
Al año siguiente, el primer viernes del mes de mayo, no menos de noventa mil moros, a las órdenes de cuatro experimentados adalides, llegaron desde Navarra para tratar de retomar Jaca, dada su importancia estratégica. El conde Aznar les salió presto al encuentro en las tierras onduladas de Guaso, donde el río Gas confluye en el Aragón.
En la batalla, que fue tremendamente sangrienta y reñida, el menor número de combatientes cristianos fue contrarrestado por su mayor arrojo y por el apoyo moral de la virgen de la Victoria, que se apareció a las tropas para infundirles ánimo. No obstante, fue definitiva la ayuda inesperada de las mujeres jaquesas que, armadas y vestidas completamente de blanco, acudieron en socorro de sus hombres. Sorprendidos, los musulmanes sufrieron una humillante derrota, quedando tendidos en el campo de batalla los cuatro adalides, representados desde entonces en el escudo de armas de la ciudad de Jaca.
[Anónimo, «Conquista de Jaca», en Eco del Pirineo Central, 4 (Jaca, 1881). Lustono, E. de, «La conquista de Jaca», El Pirineo Aragonés, 3 (Jaca, 1882). Leante García, Rafael, Santuarios..., págs. 101-105.

Olivera, Gonzalo, Condado de Aragón..., págs. 26-29.]

https://es.wikipedia.org/wiki/Jaca

Jaca (Chaca o Xaca en aragonés) es un municipio de la provincia de Huesca, capital de la comarca de La Jacetania en la comunidad autónoma de Aragón, España.


El término municipal, además del casco urbano de Jaca, incluye los núcleos de población de Abay, Abena, Acín, Ara, Araguás del Solano, Ascara, Asieso, Astún, Atarés, Badaguás, Banaguás, Baraguás, Barós, Bataraguá, Bergosa, Bernués, Bescós de Garcipollera, Binué, Botaya, Caniás, Espuéndolas, Fraginal, Gracionépel, Guasa, Guasillo, Ipás, Jarlata, Larrosa, Lastiesas Altas, Lastiesas Bajas, Lerés, Martillué, Navasa, Navasilla, Novés, Orante, Osia, Ullé, Villanovilla y Yosa de Garcipollera, denominados «barrios rurales» y que acogían a inicios de 2018 a 951 habitantes.



Panorámica de Jaca a los pies de la peña Oroel desde el Fuerte de Rapitán.
Panorámica de Jaca a los pies de la peña Oroel desde el Fuerte de Rapitán.

Jaca es la capital de la comarca de La Jacetania y dista 72 km de Huesca, la capital provincial, y 143 km de Zaragoza. Está situada en el norte de la provincia, en el valle del Aragón, único gran valle paralelo al eje de la cadena pirenaica. La prolongación de este eje, desde la Cuenca de Pamplona, al oeste, hasta la Cuenca de Tremp, al este, facilita las comunicaciones entre Navarra y Cataluña a través del norte de Aragón.


La ciudad está emplazada en la depresión de la Canal de Berdún, a 818 msnm, sobre una terraza fluvioglaciar en la margen izquierda del río Aragón a la salida del valle de Canfranc, precisamente en el exterior del codo que forma el río al cambiar la dirección norte-sur por la este-oeste que lleva sobre la Canal de Berdún.


Edad Antigua

Iaca o Iacca —nombre antiguo de Jaca— era la capital de los iacetanos, citados por el historiador griego Estrabón (siglo I) como un pueblo que se extendía desde las estribaciones del Pirineo hasta las llanuras, llegando hasta la región de los ilergetes alrededor de Ilerda (Lérida) y Osca (Huesca). Poco se sabe de su límite occidental, pero se ha sugerido que pudo estar en Navardún, término céltico que aludiría al antiguo nombre de unos extintos navarri sobre los cuales surgió luego el topónimo Navarra. Los iacetanos (Iakketanoi, en griego) eran parientes de los aquitanos (Akkitanoi), siendo ambos pueblos parecidos. De acuerdo a Estrabón, hubo entre los iacetanos reminiscencias de usos matrilineales, predominio del pastoreo, agricultura complementaria —acaso a cargo de las mujeres— y actividades guerreras como solución habitual a los problemas económicos.

Iaca acuñó moneda autónoma con alfabeto ibérico y se piensa que controlaba la actual Jacetania y la Canal de Berdún. Excavaciones arqueológicas dentro del casco urbano han descubierto en el nivel más profundo fragmentos de cerámica fabricada a torno con «técnica ibérica», así como cerámica campaniense de tipo A. Dicho material, fechado en el siglo II a.C., supone la aparición de los primeros indicios arqueológicos que se pueden relacionar con la población indígena de Iaca.


Existe una hipótesis alternativa, menos plausible, postulada en el siglo XVI por el cronista imperial Florián de Ocampo —y que decía haber explicado Alonso de Nebrija—, que afirma que Jaca fue fundada por el capitán griego Dionisio Baco —de sobrenombre Yaco— en el año 1325 a. C.


En el año 195 a. C., el cónsul romano Marco Poncio Catón inició la conquista de la ciudad que terminó en la primavera de 194 a. C. A fines del siglo III a. C. y comienzos del II a.C., los iacetanos habían efectuado numerosas expediciones de rapiña sobre los suessetanos afincados en las llanuras centrales de Aragón y parece ser que, en general, lo habían hecho impunemente.​ Conociendo la enemistad entre iacetanos y suessetanos, Catón situó a estos últimos delante de la escasa caballería romana ante las puertas de Iaca, provocando la salida de los montañeses, acostumbrados a vencer siempre a sus vecinos; una vez quedó desguarnecida la ciudad, ésta fue conquistada por el cónsul.



Integrada en el Imperio romano, Jaca constituyó un punto de vigilancia de los caminos del Pirineo y desarrolló una próspera economía cuyo auge se mantuvo hasta el siglo III. En el siglo IV entró en decadencia por la amenaza de los bandidos que atacaban a las caravanas y a los mercaderes que transitaban los caminos pirenaicos.

En las montañas de los Pirineos se conservaron territorios cristianos tras la conquista de los árabes debido al protectorado carolingio establecido por Carlomagno en la llamada Marca Hispánica. Uno de esos condados fue el núcleo del Reino de Aragón. Hacia 920, establecido por el Reino de Pamplona como condado independiente de los francos, Galindo II Aznárez repobló antiguas poblaciones de la cuenca del río Aragón, a lo largo de la cual se articulaba el condado, entre las que se encontraba Jaca, que entonces era una fortaleza habitada por unos pocos pobladores, una aldea con actividad meramente agropecuaria. Pertenecía a una zona dependiente del monasterio de Siresa y contaba con un monasterio con una iglesia de planta basilical, una nave y cabecera plana, que fue reformada en el siglo XI y derribada en 1841.​


Jaca era a comienzos del siglo XI un castro (o campamento militar fortificado) perteneciente al Reino de Pamplona, a cuyo entorno había surgido un conjunto exiguo de viviendas, pero que iría cobrando cada vez mayor importancia por su situación al pie del paso de Somport (uno de los más accesibles para acceder a Francia desde la Edad Antigua) y por su situación estratégica en el Camino de Santiago que, en este siglo, iba a cobrar creciente importancia, y como cabeza del camino hacia Pamplona que recorría la Canal de Berdún.



A la muerte en 1035 del rey de Pamplona Sancho Garcés III, apodado el Mayor, este deja escrito el reparto de sus extensos dominios a sus diferentes hijos. Uno de ellos, Ramiro (1006-1063), que ya ejercía de Régulo en La Jacetania y norte de Huesca, se convertirá en Ramiro I de Aragón y establece en Jaca una residencia regia, posiblemente en el castro fortificado, y situó cerca del monasterio de San Pedro la sede del obispo de Aragón, denominado así hasta que en 1077 Sancho Ramírez dotara a Jaca de su fuero e iniciara, hacia 1082, la construcción de la sede catedralicia. La posesión de fueros, catedral con obispado y su ciudadela, hicieron de Jaca la primera y más importante capital del Reino de Aragón. Sin embargo, entre el monasterio de San Pedro y el castro inicial, la aldea estaba deshabitada. Como señaló José María Lacarra, siendo sede real y residencia habitual del obispo aragonés, comenzaron a llegar personas dedicadas a la administración y comerciantes que hicieron de Jaca algo más que una aldea dedicada exclusivamente a la ganadería y la agricultura.


Retrato idealizado de Galindo II Aznárez, conde de Aragón, que repobló Jaca en torno a 920.
Retrato idealizado de Galindo II Aznárez, conde de Aragón, que repobló Jaca en torno a 920.
Así, en 1063 se celebró en la localidad el Concilio de Jaca. El historiador Jerónimo Zurita, en sus Anales de la Corona de Aragón, refiere que Ramiro I «porque había diversos abusos en el estado eclesiástico y por descuido de los reyes pasados duraban grandes corruptelas contra lo establecido por los sagrados concilios generales que hubo en la primitiva Iglesia, procuró que se congregase en la ciudad de Jaca concilio provincial».

También señala que este monarca fue el primero de los reyes de la península ibérica en restaurar los «cánones», que no debieron ser otros que los establecidos por el Concilio de Roma de 1059 referidos a la vida canónica y al celibato de los clérigos.


Otro de los resultados de este concilio fue restablecer la diócesis de Huesca —suprimida durante el dominio musulmán—, quedando la sede provisional en Jaca en tanto no se reconquistara Huesca.


Pero el definitivo impulso a Jaca se lo dio Sancho Ramírez en 1077 cuando, por lo dispuesto en el mencionado fuero, pionero entre los territorios cristianos y difundido posteriormente en otras ciudades de Navarra o Cuenca, convirtió a la villa en ciudad, la dotó de sede episcopal, en cuya catedral se asentaría el ahora obispo de Jaca, y le dio el estatus que la hacen ser considerada la primera capital del reino entre 1077 y 1096 en que, conquistada Huesca, sucedería en el obispado y capitalidad. Asimismo, edificó Sancho Ramírez un nuevo palacio real en el barrio de Santiago, y unificaría los tres núcleos iniciales (castro fortificado, monasterio de San Pedro y burgo de Santiago) en una sola entidad poblacional unida por dos calles cruzadas, al modo del cardo y decúmano romanos, y las viviendas de todos aquellos hombres francos que quisieran acogerse a los nuevos privilegios que se decretaron para los habitantes de Jaca.


el fuero de Jaca



La pérdida de la capitalidad no implicó para Jaca la desaparición de otras funciones urbanas relacionadas con su situación geográfica. Así, siguió desempeñando su papel de ciudad-mercado y de servicios para su comarca; también, como ciudad final de etapa, Jaca cobraba uno de los cinco peajes que se percibían sobre la ruta de Zaragoza a Francia, y albergaba a los peregrinos a Santiago de Compostela.


Las pestes y los incendios de finales de la Edad Media hundieron a Jaca en una profunda crisis de la que no saldría hasta la intervención de Fernando el Católico para formar un gobierno local. La burguesía se vio favorecida por esta situación y muchos se convirtieron en mecenas de artistas cuyo resultado se puede apreciar especialmente en la catedral.



Vista aérea de la Ciudadela de Jaca.

La situación fronteriza de Jaca se fue determinando a medida que se consolidaban los límites territoriales de los reinos europeos y los Pirineos se erigían como eficaz frontera natural. La ciudad se consolidó como plaza militar desde la que defender los reinos peninsulares de una hipotética invasión francesa. A este respecto, Felipe II ordenó la construcción de varias fortalezas a lo largo de todo el Pirineo. En 1592 este monarca ordenó la construcción de una fortaleza en los campos que habían configurado el Burgo Nuevo, el barrio levantado extramuros de la ciudad. Así, se levantó una soberbia fortaleza pentagonal diseñada por el ingeniero italiano Tiburcio Spannocchi, la Ciudadela de Jaca, para dar respuesta a un ejército provisto de artillería. De esa época es también la bella Casa Consistorial (1544), construida según el estilo de los palacios platerescos aragoneses.

La epidemia de peste que asoló el levante peninsular a mediados del siglo XVII —cuyos primeros brotes surgieron en Valencia en 1647— ocasionó una mortandad entre la población de Jaca del 42%.16​17​ La epidemia llegó en dos oleadas diferenciadas: la primera entre octubre de 1653 y febrero de 1654, y la segunda —la más devastadora— entre mayo y diciembre de 1654.


En la Guerra de Sucesión, Jaca se puso del lado de los Borbones. Por ello, en 1707 fue asediada por aliados del Archiduque Carlos y socorrida por el marqués de Salutcio a cuya vista se retiraron a un bosque, donde fueron atacados por el marqués de Santa Coloma, quien les mató mucha gente e hizo numerosos prisioneros. El rey Felipe V gratificó a la ciudad de Jaca con los títulos de «muy noble, muy leal, y muy vencedora», añadiendo la flor de lis al escudo de sus armas que ostentaba la Cruz de Sobrarbe y las cuatro cabezas, emblema de la batalla de Alcoraz.


A finales del siglo XVIII, Jaca jugó un papel importante en la Guerra del Rosellón, al ser uno de los objetivos de los revolucionarios franceses por su situación estratégica. En la Guerra de la Independencia, la ciudad se rindió a los franceses el 21 de marzo de 1809 a causa de la deserción que fomentó en secreto el misionero Fray José de la Consolación, que gozaba de influencia, quedando dentro de la plaza muy pocos soldados. El general Mina recuperó la plaza en febrero de 1814.


En el marco de las Guerras Carlistas, fueron denunciados en 1839 varios soldados de la guarnición de Jaca por vender armas a los "revolucionarios". Pascual Madoz, en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España de 1845, describe a Jaca en los términos siguientes: «sus casas en número de 488 de sólida y buena construcción todas blanqueadas, cómodas y aseadas en su interior, se distribuyen en 37 calles bien alineadas, empedradas, y la mayor parte con aceras... tiene 7 plazas, entre las cuales solo la llamada Campo del Toro y la del Mercado con soportales, destinada á la venta de hortalizas, son las principales, pues las otras no tienen objeto y son pequeñas».​ La Revolución Gloriosa de 1868 trajo consigo el nacimiento de la Junta revolucionaria de Jaca, enfrentada a la de Huesca, que tomó una serie de medidas tales como la supresión del Seminario o la creación de los Voluntarios de la Libertad, completadas en el sexenio revolucionario con la construcción de la carretera de Jaca a Francia.


Jaca experimentó a principios del siglo XX un despertar urbanístico y demográfico, motivado en buena medida por el derribo de su muralla medieval, que se inició en 1908. En 1928 llegó el ferrocarril a Canfranc, a cuya inauguración asistió el monarca Alfonso XIII. En ese mismo año también se creó la Universidad de Verano.

El 12 de diciembre de 1930 tuvo lugar el episodio de la Sublevación de Jaca, pronunciamiento militar contra la monarquía de Alfonso XIII durante la «dictablanda» del general Berenguer. Se inició con la proclamación de la República desde los balcones del ayuntamiento jaqués y el nombramiento de la primera alcaldía republicana. Al mismo tiempo se organizaron dos columnas dirigidas por el capitán Fermín Galán y Salvador Sediles que partieron hacia Huesca.


La sublevación fue sofocada en la madrugada del día siguiente y el 14 de diciembre fueron fusilados los capitanes Galán y García Hernández, mientras que el capitán Sediles, también condenado a muerte, fue indultado ante las movilizaciones populares. Sin embargo, los efectos de esta sublevación se dejaron sentir en la proclamación de la Segunda República Española cuatro meses después; tras las elecciones del 12 de abril, la monarquía se exilió y se proclamó la República, que les reconoció como "mártires".


Conclusión


Pero tras esto, lo más notable de Jaca es su condición de pionera. Primera capital del Reino de Aragón, primera que aclamó a Ramiro II "el monje", primera que se sublevó a favor de la república, cuando se hizo famosa su Calle Mayor, la misma ruta que cantó Miguel Fleta en ritmo de jota. Grandes personajes y escritores hablaron de Jaca; en el siglo XIII, Alfonso X el Sabio, hablaba de la jacetana fiesta de la victoria; en el Renacimiento, Nebrija, explicaba sus orígenes legendarios; Cervantes la cita en El Quijote hablando de sus grandes montañas; Unamuno alaba la Peña de Oroel; y Ramon y Cajal describe su largo periodo de vida en la ciudad.