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sábado, 27 de julio de 2019

LA MUERTE DEL CONDE ARTAL, SEÑOR DE MEQUINENZA

149. LA MUERTE DEL CONDE ARTAL, SEÑOR DE MEQUINENZA (SIGLOS XIV-XV. MEQUINENZA)
 
LA MUERTE DEL CONDE ARTAL, SEÑOR DE MEQUINENZA (SIGLOS XIV-XV. MEQUINENZA)
 
 
Estamos en Mequinenza. Era señor del castillo el conde Artal, hombre tan temido como odiado por su
crueldad y licenciosas costumbres. Entre sus aficiones, destacaba la caza, que solía practicar de manera asidua por los campos y montes de la comarca. En cierta ocasión, cuando perseguía con encono a una
pieza por los alrededores, vio por el camino a Alicia, hermosa y recatada muchacha, hija de un honesto campesino de la localidad.

Dirigió hacia ella su caballo, a la par que el padre de la joven se encaminó, asimismo, hacia el lugar temeroso de lo que pudiera pasarle a su hija.
 
Molesto el conde por la actitud defensiva y desconfiada del campesino, arreó a su caballo para
alejarse al galope, pero no sin antes conminar a la muchacha a que acudiera al castillo, sin excusa alguna, a la hora de oración. Alicia, temerosa por lo que pudiera sucederle si no obedecía al conde, tuvo que ser consolada por su padre.
 
Cuando caía la tarde, cubierto el cielo por negruzcas y amenazadoras nubes, padre e hija —temerosos
por cuanto pudiera suceder en él— ascendieron al castillo, puesto que no podían negarse a la petición de su señor natural sin caer en desgracia. Llegados a la fortaleza y avisado el conde, su alegre semblante al llegar a la sala cambió al ver al padre de la muchacha, que fue conminado a marcharse. Ante su negativa, fue apresado por la fuerza y conducido a las mazmorras, donde quedó confinado y cargado de cadenas.
 
A solas ya en la estancia el conde Artal y Alicia, ésta no sólo se negó a brindar con la copa de vino que aquél le ofreciera, sino que tiró su contenido por el suelo.
Hubo forcejeo entre ambos y la joven, en un instante de sorpresa, se dirigió corriendo hacia la amplia balconada, arrojándose al vacío para ir a caer en la balsa que había junto al castillo.
A la vez que esto sucedía, el mismo rayo que iluminó el salto mortal de la joven cayó sobre la torre en la que se hallaba el conde Artal, cuyo cuerpo quedó totalmente carbonizado y sepultado entre los sillares
arrancados de los muros.
 
A costa del sacrificio personal de Alicia y de su padre, aquellos que les sobrevivieron en el señorío de Mequinenza aliviaron, en parte, su condición servil.
 
[Aldea Gimeno, Santiago, «Cuentos...»,
C.E.C., VII (1982), 9-74, págs. 59-60.]
 
 
El castillo de Mequinenza es un palacio-castillo intacto en lo alto de una colina dominando la confluencia de los ríos Ebro, Segre y Cinca, ubicado en la localidad homónima de Aragón (España). Fue construido por los Moncada, señores de la baronía de Mequinenza. Data de los siglos XIV y XV, aunque en 1959 lo reformó considerablemente el arquitecto Adolf Florensa. Señala el punto fronterizo entre Aragón y Cataluña, y entre las provincias de Zaragoza y Lérida.
 
Pese a que actualmente es una propiedad privada que pertenece a la Fundación ENDESA, el régimen de visitas al Castillo permite hacerlo los martes no laborables por la mañana. Para ello, hay que ponerse en contacto con la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de Mequinenza.
 
En origen el castillo se ha identificado con la fortaleza musulmana descrita por el cronista árabe Edridi con el nombre de Miknasa que decía de ella que era “pequeña, de fuerte aspecto y se halla en las fronteras del Andalus”.
 
Alfonso II de Aragón cedió a Armengol VII de Urgel en 1192 la villa de Mequinenza y el castillo, pasando a partir del siglo XIII a dominio de la familia Moncadas que en 1581 recibió el título de marquesado de Aytona y en 1722, por extinción de su línea directa, sus señoríos recayeron en el ducado de Medinaceli.
 
Durante la rebelión contra Felipe IV fue una fortaleza de primera línea donde pudo refugiarse el ejército real, derrotado por el franco de Charcot (1644). En la guerra de la Independencia española el castillo fue atacado por tropas francesas a lo largo de 1808 y 1809 y capituló ante el general Suchet tras una larga lucha en 1810. El nombre de Mequinenza aparece en el Arco de Triunfo de la plaza L’Etoile y figura entre los nombres de las plazas fuertes: Nápoles, Plaisance, Madrid y Mequinenza. En 1816 el rey Fernando VII reincorporó Mequinenza y su castillo a la Corona como acuartelamiento militar. Tras la guerra civil, en 1939, el castillo quedó sin guarnición y se abandonó. En la actualidad pertenece a la Fundación Endesa​ y solo es visitable los martes previa llamada al ayuntamiento. Se encuentra en muy buen estado de conservación.
 
Castillo gótico de finales del siglo XIV y principios del XV aunque al haber estado en uso hasta la primera mitad del siglo XX, las fortificaciones exteriores atienden a características de la arquitectura militar moderna.
 
Hasta la llegada de los tiempos modernos, la villa y el castillo de Mequinenza formaron un conjunto único. Las murallas del castillo no se limitaron a circunscribir o cobijar las construcciones militares ubicadas en la cima escarpada sino que, como indicaba Quadrado "los muros de su mole se desprenden y bajan hacia el Ebro para abrazar holgadamente a la población".​ En aquel entonces, cabe pensar que la población se ubicaba entre murallas y después de la desaparición de éstas, creció y se expansionó considerablemente siempre a orillas del Ebro. Las luchas que debió sufrir constantemente el castillo y la población hicieron que éstos no pudieran expansionarse y embellecerse, siendo ambos víctimas de incendios y saqueos, durante las invasiones sarracenas, durante las luchas medievales y durante el asedio francés en la Guerra de la Independencia.
 
El castillo-palacio es de forma cuadrangular irregular, con seis torres rectangulares y una séptima que pentagonal que es fruto de una reforma del siglo XVII. Dos de las torres guardan la entrada. El castillo se encuentra sobre un espolón de 185 m de desnivel divisando la confluencia de los ríos Segre, Cinca y Ebro. Está protegido en la vertiente sur por una escarpada ladera en la que son visibles los restos de una muralla que desciende buscando hacia el río y en el lado norte la protección proviene de un foso artificial.
 
El acceso al castillo se realiza por su flanco meridional, a través de una puerta con arco de medio punto protegida por dos torres. En la puerta se conserva el blasón de los Moncada. El interior se organiza alrededor de un patio descubierto sobre el que se articulan las dependencias y con aljibe excavado en la roca. En el sur tiene tres arcadas apuntadas y en el ala norte conserva una escalera que conduce a la segunda planta, donde está la Sala de Armas cubierta por bóveda de cañón apuntado. En el ala oeste está la gran sala, que conserva los macizos arcos diafragmas que sustentaban la techumbre de vigas, siendo el lugar donde se ubicaba la antigua capilla.
 
En el año 1133 la población, en manos de los árabes, es conquistada por Alfonso I el Batallador, rey de Aragón. Nuevamente, la población es reconquistada por los sarracenos y finalmente fue conquistada definitivamente por Ramon Berenguer IV en 1185. Alfonso II de Aragón al casarse con doña Sancha dió a esta como prenda de su real estimación la villa de Mequinenza. Más tarde, en 1192, el mismo rey la cede a Armengol, conde de Urgel. Del Dominio de los Condes de Urgel pasó el castillo y la villa de Mequinenza al de Ramón Guillén de Moncada y por sucesión hereditaria, pasó a los Marqueses de Aytona y después a los Duques de Medinaceli.
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En 1212, Pedro II prometió a su hija legitimada (contraída fuera de su matrimonio) Constanza de Aragón, al noble Guillén Ramón de Moncada en una fiesta celebrada en Tauste. La dote que aportaría la infanta serían los señoríos de Mequinenza, Aytona, Albalate de Cinca, Serós y Soses con todos sus derechos, castillos, villas y términos. Se iniciaba así la rama de Aytona del linaje de Moncada, que toma el nombre del más importante de los señoríos que Constanza recibió. A partir de este momento, los descendientes del linaje de los Moncada serán los señores de Mequinenza.
Año Señor
1212 (año de la dote) - 1250 Constanza de Aragón, I señora de Aytona
1243/1245 - 1266 Pedro Ramón de Moncada, II señor de Aytona
1266?-1285 Guillén Ramón de Moncada, señor de Serós y Mequinenza
1253 - 1266?* Constanza de Moncada
1285-1313 Berenguela de Moncada, señora de Serós y Mequinenza
1313-1320 Elisenda de Moncada, Señora de Serós y Mequinenza
1320-1322 Oto de Moncada "el Viejo", IV señor de Aytona
1322-1327? Elisenda de Moncada, Señora de Serós y Mequinenza
1327?-1341 Oto de Moncada "el Viejo", IV señor de Aytona
1341-1354 Oto de Moncada y Moncada, V Señor de Aytona
1354-1371 Guillén Ramón de Moncada, VI Señor de Aytona
1371-1421 Oto de Moncada, VII señor de Aytona
1421-1455 Guillén Ramón de Moncada, VIII señor de Aytona
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El castillo de Mequinenza fue mansión en 1288 de Carlos II de Anjou Príncipe de Salerno, hijo de Carlos de Anjou, rey de Nápoles y Sicilia, dado en rehenes por Alfonso III a sus barones.
 
Alfonso III hizo prisionero al citado Príncipe de Salerno cuando el padre de éste disputaba a aquél la Corona de Sicilia, después que había estado desposeído de ella en las famosas vísperas sicilianas y atribuido aquel reino a la Casa de Aragón. Alfonso encerró a aquel preso, inicialmente en el castillo de Monclús, pero viendo la poca seguridad que ofrecía por la proximidad con Francia, lo trajo al castillo de Mequinenza hasta que fue puesto en libertad en 1288 en cumplimiento del tratado de Canfranc. Una de las condiciones impuestas era que la Provenza caería bajo el vasallaje de Alfonso III si Carlos de Anjou incumplía aquello a lo que se le obligaba. Fray Miguel de Salas indicaba la importancia del Castillo de Mequinenza ya que "a un príncipe tan grande no se le daría Palacio que no fuera proporcionado a la grandeza y soberanía de su persona".
 
El Castillo de Mequinenza sufrió diversos embates al comienzo de siglo XIX con la Guerra de la Independencia y la invasión napoleónica. En aquel momento, Madoz destaca que la población formó "compañías enteras con su juventud que se hallaban en los memorables sitios de Zaragoza". Los franceses, después de haber tomado Lérida quisieron hacer lo mismo con Mequinenza cuya posesión ansiaban por considerarla la "llave estratégica del Ebro" y estar situada en una altura dominante sobre la desembocadura de los tres ríos. El mariscal Suchet, que mandaba en aquella zona encomendó al general Musnier aquella misión. Pero Mequinenza y su castillo resistieron heroicamente durante tres embates acometidos por el ejercito francés durante el año 1808. El ataque se reanudó en junio de 1809 nuevamente con derrota francesa. Musnier, viendo que la operación era muy difícil por la situación estratégica defensiva del castillo decidió que abriría un camino desde Torrente de Cinca que conduciría hasta el poniente de Mequinenza para hacer llegar a sus hombres y su artillería al castillo. La dura operación puso se puso en marcha el 15 de mayo de 1810 y se alargó hasta el primero de junio, tiempo en el cual los franceses ocuparon las posiciones más importantes a orillas del Ebro y del Segre.
 
El Castillo se hallaba en ese momento defendido por 1.200 hombres al mando del coronel Carbón. En la noche del 2 al 3 de junio se abrió la brecha y en la del 4 al 5 el ejército francés logró penetrar en la villa, saqueando y prendiendo fuego a muchas casas. Tres días después, destruidas las principales defensas del castillo y sin abrigo alguno, la guarnición española se rindió, quedando prisionera de guerra. La conquista del Castillo de Mequinenza supuso una de las grandes victorias en el valle del Ebro, por lo que debido a su gran importancia decidieron inscribirla en el Arco del Triunfo de París inmediatamente debajo del nombre de Madrid.
 
La fortaleza siguió prestando posteriormente sus servicios hasta época reciente. Después de la rendición francesa, mantuvo guarnición durante el siglo XIX y se vió afectado por nuevos avatares políticos y militares que sucedieron en la historia de España y especialmente durante las guerras carlistas. Ya había perdido ya su posición de palacio residencial de los Moncada y los Marqueses de Aytona y sus dependencias se habían adaptado a las necesidades de la guerra incluyendo nuevos dormitorios, la residencia del gobernador, almacenes de artillería, almacenes de fortificación, calabozos, dormitorios de artilleros, horno de pan, cementerio o varios polvorines.
 
En 1816 hay constancia de una R.O. dictada por el rey Fernando VII con fecha de 31 de mayo de 1816 que expone que la villa de Mequinenza solicita al rey ponerla bajo su real dominio. El dia 10 de enero de 1819 el corregidor de la ciudad de Fraga pasó a las Casas del Ayuntamiento y a su Sala Capitular para hacer cumplir la Real Orden a través de la cual la villa y su plaza pasaban a ser incorporadas a la Real Corona. El Duque de Medinaceli, anterior propietario, exigió a la corona diversas compensaciones como dar posesión de un horno de pan de cocer, de varias dehesas, treudos, derechos a participaciones de frutas y diezmos, señalando que el señorío sobre la villa de Mequinenza y el Castillo no pertenecían más que a la Corona. El Castillo de Mequinenza había quedado en un estado de abandono importante con el derrumbe de sus techos y parte de sus murallas.
 
Una de las primeras referencias que se encuentran del castillo es en la obra "Aragón" de José María Quadrado que en 1844 describe así su ubicación:
 
"Sobre la frontera misma de Aragón, ríndele el Segre sus caudales recién confundidos con los del Cinca, y en el amenísimo confluente, en aquel trifinio, por decirlo así, de las tres provincias aragonesas que por poco no viene a coincidir con el de los tres reinos que formaban la coronilla, asiéntase una antigua y noble villa colocada en medio de tres grandes ríos, como para hacer al principal los honores de la despedida".
(Los reinos de Aragón, Valencia y Mallorca, patria del autor Quadrado, distan bastante. Creo que el cabeza cuadrada se refería al tercer reino como Cataluña, despreciando el propio de Mallorca).
 
Juan de Mariana, en su famosa "Historia de España" describe Mequinenza como "la que César llamó Octagessa, Pueblo fuerte por su sitio y por las murallas, está asentada en la parte que los ríos Cinca y Segre se juntan en una Madre".
 
Fray Miguel de Salas recoge en su obra "Vida de Sta. Agathoclia, Virgen y Mártir, Patrona de la Villa de Mequinença en el Reyno de Aragón" publicado póstumamente en 1697 ya se apuntan diversos asentamientos anteriores "porque con los varios sucesos de los tiempos se ha perdido la memoria de quién fué el que asentó para su fundación la primera piedra".
 
Pascual Madoz apunta a que el castillo se asienta "en la cima de una montaña aislada, que sirve como barrera a los ríos Ebro y Segre, en el punto de su confluencia. Consiste en una casa fuerte o palacio antiguo que fue del Marqués de Aytona, cuya figura es irregular en todos sus lados, siendo el mayor de treinta y cuatro varas y media, el menor de veinte y siete y su altura de nueve con torres en todos sus ángulos y en la longuitud de los lados mayores que miran al S. y O., estando la puerta en aquel". Como curiosidad Madoz apunta a que el Castillo de Mequinenza recibe el nombre de "el Macho" o "el Mocho" (refiriéndose a aquello que falta la punta o la debida terminación, ya que en el Castillo no había ninguna torre destacada por encima de las otras) y describe su estado como "miserable y reducido".
 

domingo, 12 de mayo de 2019

UN DETALLE DE LA BATALLA DE FRAGA, 1134

2.63. UN DETALLE DE LA BATALLA DE FRAGA (1134) (SIGLO XII. FRAGA)

La batalla de Fraga constituye uno de los hitos más importantes de la reconquista, y la derrota de Alfonso I el Batallador estuvo a punto de dar al traste con las ganancias obtenidas, incluida la ciudad de Zaragoza. Es rigurosamente cierto que la actitud de Alfonso I ante Fraga posibilitó no sólo la resistencia de los fragatinos sino también la llegada de socorros de Córdoba, de Lérida, de Valencia y Murcia (dirigidos estos últimos por Abén Ganya).


La táctica mora fue la misma que emplearon en Zalaca y la que utilizarían en Alarcos algo después: mientras los moros que atacaban de frente con escasas fuerzas eran derrotados, la parte más gruesa de su ejército atacaba por la espalda y asaltaba los campamentos cristianos, sembrando el pánico y provocando su derrota. En Fraga, fue Abén Ganya quien encabezó las tropas de refresco y quien se presentó como auténtico vencedor.
Naturalmente existe una parte legendaria según la cual los obispos y clérigos, mientras los guerreros peleaban, elevaban preces al cielo que no les oyó, pues, como dice la «Crónica de Alfonso VII», ni el arcángel Gabriel ni Miguel, príncipe de la milicia celestial, acudieron en ayuda de Alfonso I, que fue derrotado en toda regla.
Una crónica musulmana narra que, antes de que apareciera Abén Ganya con sus guerreros, se presentó al rey aragonés un monje francés diciéndole que, ante una invocación suya a Dios, los moros se rendirían. Obtuvo el monje permiso, ascendió a la colina más cercana al muro de Fraga y comenzó su imprecación. Los defensores, que tenían noticia de aquella intervención, ubicaron en aquel lado del muro un almajaneque potentísimo, colocando en la balanza una enorme piedra izada por más de veinte hombres. Cuando el fraile se hallaba en plena invocación, accionaron el almajaneque y la piedra impactó de lleno en él llevándose la mitad de su cuerpo.
Alfonso I el Batallador —que estaba preparado para atacar con sus guerreros, a los que había formado detrás del monje— quedó totalmente desconcertado y, con un susto de muerte en su cuerpo, se retiró a su campamento totalmente abatido. Allí fue donde le sorprendería Abén Ganya con sus soldados valencianos y murcianos causándole la derrota.

[Lacarra, José María - Vida de Alfonso el Batallador, págs. 128-129.]

UN DETALLE DE LA BATALLA DE FRAGA, 1134


https://journals.openedition.org/e-spanialivres/184

http://www.ibiza-hotels.com/hoteles/ibiza_museums/history4.php

https://es.wikipedia.org/wiki/Almajaneque



El almajaneque (del ár. and. "almanganíq”) era una máquina de guerra utilizada para lanzar grandes piedras de más de 500 kg de peso, con el fin de destruir las murallas o almenas de los castillos enemigos.

Su funcionamiento estaba basado en el sistema de palanca, con un brazo largo con el eje descentrado en cuyo extremo había un contrapeso; los más sofisticados tenían sistemas de reenvío mediante poleas. Habitualmente eran sencillos y se construían al pie de las murallas a derribar: disparaban los proyectiles en trayectoria baja y no alcanzaban gran altura, de manera que las piedras disparadas golpeaban contra las murallas, en vez de volar sobre ellas y caer en el interior del recinto.

Eran unas máquinas de diseño sencillo y rústico, pero a su vez eficaces y demoledoras.

Un gran almajaneque fue utilizado por Abderramán III en el asedio al castillo de Juviles, en las Alpujarras de Granada, con el que bombardeó con proyectiles de piedra sin cesar el castillo, hasta conseguir al cabo de 15 días la rendición del mismo.

Otros nombres:
Trebuchet
Mangonel
Maganel

http://terraimagina.blogspot.com/2007/06/armas-iv-maquinaria-de-asedios.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Fraga_(Huesca)

Fraga es un municipio español situado en el extremo sureste de la provincia de Huesca, en la comunidad autónoma de Aragón, en el último tramo del Valle del río Cinca. Es cabeza de partido judicial y capital política de la comarca del Bajo Cinca. Cuenta con 14 979 habitantes (INE 2018).

En octubre de 2018, era único municipio aragonés con una población superior a 10.000 habitantes que conseguía el pleno empleo, es decir, una tasa de paro menor del 5%. El sector de la agroalimentación, la progresiva y dinámica expansión de la Plataforma Logística de Fraga y la estratégica localización de la ciudad han sido tres aspectos esenciales para la consecución de estos datos.

El origen y la antigüedad:
Se cree que la ciudad tiene origen prerromano, pero no hay pruebas fehacientes de ello. En las cercanías se han encontrado numerosos restos arqueológicos.

Edad del Bronce:
El yacimiento más antiguo es el del Barranco de Monreal, de entre el 1800 a. C. y el 1500 a. C.

Del bronce medio es el yacimiento de Punta Farisa, destruido en parte en la construcción de un camino. También son del bronce medio los inicios del yacimiento de Masada del Ratón, cercano al anterior. En ambos han aparecido cerámicas, elementos líticos y moldes de fundición para hachas y puntas de flecha.

Del bronce final son las capas superiores del yacimiento de Masada del Ratón, el yacimiento de Zafranales, a pocos metros del casco urbano y el de Lo Puntal, poblado en alto que se extiende por la ladera desde la que se domina la llanura de la Litera. Los restos de cerámica relacionan los asentamientos con la cultura de los campos de urnas.

Edad del Hierro:
De esta época no hay yacimientos estudiados en profundidad, aunque existen diversos indicios de poblamiento. No se conocen las causas de esta laguna, que puede ser debido a una disminución en la población por causas desconocidas o bien porque los poblados íberos se construyeron sobre los asentamientos del hierro.

Íberos:
El ibérico pleno se desarrolla en la zona a partir del año 400 a. C., a partir de la cultura de los campos de urnas. Se han encontrado diversos yacimientos en la comarca, como los del castillo de Chalamera, Lo Vedat de San Simón, La Noria, o Punta Calvari.

El más destacado es el de Lo Pilaret de Santa Quiteria, que se encuentra a pocos kilómetros de la ciudad. El poblado comenzó su andadura en las últimas décadas del siglo V a. C. y sobrevivió hasta época romana, en la que se supone que sirvió de base para una villa. A destacar una lápida encontrada por José Salarrullana de Dios en 1894 con una inscripción íbera:

aloŕiltu
i.belaśbais
ereban.keltaŕ
erkeryi.aye
teikeoen.ery
i
de la que se desconoce el paradero. Luis Silgo Gauche intentó en el 2003 una traducción como: «Aloŕiltu hijo de Belaśbaiser, hic situs est».

http://ibers.cat/


Fraga perteneció en época íbera al territorio ilergete.

Época romana:

Uno de los mosaicos romanos encontrados en Villa Fortunatus, de dónde procede el nombre. (Museo de Zaragoza)
No se tienen noticias concretas de las vicisitudes de la ciudad en época romana. Se supone que, al igual que el resto del territorio ilergete, compartiría la suerte de Ilerda en la romanización: participación en las guerras púnicas como aliados de Cartago, rebelión contra los romanos de Indíbil y conquista definitiva por los ejércitos romanos hacia el 205 a. C.

En época romana el área perteneció junto a Ilerda al convento de Caesaraugusta, dentro de la provincia de Tarraco. La ciudad se encuentra en la vía de Ilerda a Celsa, en el punto en el que el camino cruza el Cinca. El Cinca, al igual que el Ebro, eran navegables, con lo que el asentamiento representaría un cruce de rutas entre las fluviales y las calzadas. Es decir, por vía fluvial las comunicaciones serían a Caesaraugusta (Zaragoza), Tolous (Nuestra Señora de la Alegría, Monzón), Ilerda (Lérida) y Dertosa (Tortosa) y por vía terrestre a Celsa (y desde allí a Caesaraugusta) y a Ilerda (y desde allí a Tarraco (Tarragona) y a Roma).

No se han encontrado restos de la ciudad romana. Sin embargo a pocos kilómetros de la ciudad se pueden visitar las ruinas de una extensa villa del siglo II, llamada Villa Fortunatus. Aunque no debió ser el centro romano más importante de la zona, en la villa se han encontrado algunos de los mosaicos más hermosos de Aragón. Actualmente se encuentran dispersos en museos de Zaragoza y Barcelona, aunque los más sencillos se conserven en el lugar. También se encontraron algunas estatuas, una de las cuales, un niño montando a un delfín, se puede admirar en el museo de Huesca. El edificio continuará su actividad como basílica hasta el siglo V, ya en época visigoda.

Hay sospechas de que la ciudad de Gallica Flaouia mencionada por Ptolomeo es la ciudad de Fraga, aunque investigaciones recientes tienden a desmentirlo. Ptolomeo menciona la ciudad de Gallica Flaouia entre los ilergetes a orillas del Cinca, pero la sitúa a 3 leguas al norte y 1 legua al oeste de Lérida.

Medina Afraga:
La ciudad musulmana de la Marca Superior (714) tuvo una relativa importancia, menor que la de Lérida, pero suficiente para ser nombrada por numerosos cronistas de la época. Cuenta Al-Qazwini (1203 - 1283):

Fraga, ciudad de Al-Andalus, próxima a Lérida; hay en ella abundantes huertas, abundantes aguas, buenos edificios, y es tan hermosa en perspectiva, como buena en realidad... Está situada sobre el río de los olivos (río Cinca) y muy bien construida. Está provista de una fortaleza bien defendida e inaccesible y rodeada de numerosos huertos que no tienen igual...

También es citada en el Dikr bilad al-Andalus, una descripción anónima de al-Andalus del siglo XIV. En esta época la población ya hacía mucho tiempo que había dejado de ser andalusí, aunque es probable que sus habitantes o parte de ellos siguieran siendo musulmanes (mudéjares):

Fraga es una de las capitales del oriente de al-Andalus, ciudad antigua y de remota fundación, sus habitantes son árabes de origen, pues en la época de la conquista se establecieron allí unas tribus yemeníes cuya descendencia continúa habitándola; son gente piadosa y de fe firme. Produce mucha miel y azafrán de calidad; en su territorio hay escarpadas montañas, castillos y gran cantidad de aldeas, cuyo número sobrepasa las tres mil; en todas ellas se realiza el sermón de los viernes.

El casco histórico es un típico ejemplo de ciudad árabe medieval, con su laberinto de estrechas callejuelas frescas en verano y protegidas del cierzo en invierno.

Entrada medieval de las murallas:
Los musulmanes crearon en las tierras del valle una red de regadío que daba a la ciudad su huerta, su riqueza y su renombre. Citando a Kitab ar-Rawd al-Mitar, está situada Fraga sobre el río de los olivos (Nahr al Zaitun) y bien construida. Se halla provista de una fortaleza bien defendida e inaccesible y rodeada de numerosos jardines que no tienen comparación.

A partir de la caída del Califato de Córdoba en 1010, Fraga pasó a depender de Zaragoza, Lérida o Huesca, según la suerte del reino taifa de turno. Ya en el siglo XI, llegaron Sancho Ramírez y Pedro I a las cercanías de la ciudad. Monzón cayó en 1089 y Zaidín en 1092. A partir de ese momento, Fraga pasaría a ser zona fronteriza de resistencia contra los cristianos.

Los cronistas también alaban el castillo y las murallas, que unidas a la red de túneles que todavía se conservan bajo el casco histórico, convertía la ciudad en casi inconquistable. Tuvo ocasión de comprobarlo el 17 de julio de 1134 Alfonso I el Batallador, que moriría a causa de las heridas sufridas en la batalla de Fraga.
Movió Alfonso I guerra a los reyes de Lérida y Fraga... Habiendo cobrado los moros gran soberbia. Y Abengania, rey de Lérida y el rey de Fraga, juntaron huestes con las cuales peleó el emperador Alfonso I (1133). La desgracia de Alfonso I fue que tropas de Córdoba (2000 jinetes), Valencia (500) y Lérida (200) se habían reunido tras las murallas de la ciudad para defenderla. Los caballeros musulmanes defensores arrollaron el campamento enemigo cuando la mayoría de los 12.000 caballeros cristianos se hallaban de permiso concedido por el rey tras el asedio a la ciudad. Sólo diez caballeros cristianos salvarían la vida, entre ellos don García Ramírez, señor de Monzón y futuro rey de Navarra.


Fraga y Lérida caerán en manos cristianas el mismo día, el 24 de octubre de 1149. En el momento de la conquista, parece que Fraga era un distrito inferior del amal de Lérida, que pertenecía al reino taifa de Zaragoza. Por lo menos técnicamente, ya que Ibn Mardanis, el último gobernador musulmán de Afraga, había convertido la ciudad en un taifa independiente aprovechando disputas familiares entre Zaragoza y Lérida.​ Ibn Mardanis, llamado el rey Llop o Lop (lobo), contando con tan sólo 25 años tuvo que negociar la rendición de la ciudad con Ramón Berenguer IV el 24 de octubre de 1149, consiguiendo un trato de favor para los musulmanes que quisieron quedarse, como el que pudieran regirse por sus propias leyes.

¿Aragonesa o catalana?
La pertenencia de la ciudad a Cataluña o Aragón en la Edad Media no está clara. Resulta difícil adscribir la ciudad a unos territorios que aún estaban en formación y no tenían su forma actual. Por ejemplo Ramón Berenguer IV se declaraba "Conde de Barcelona, Príncipe de Aragón, la reina era Petronila, hija del rey Ramiro II el monje, Duque de Lérida y Marqués de Tortosa" y decía "reinar en Zaragoza y en Aragón, en Sobrarbe y Ribagorza, en toda Barcelona, en Provenza y en Tortosa, junto con Zaragoza, Provenza y Calatayud".​ Ramón Berenguer IV NO reinaba, el rey seguía siendo Ramiro II y la reina Petronila, firma Petrvs.

http://www.donapetronila.es/historia/


http://blogs.iec.cat/scej/wp-content/uploads/sites/22/2011/05/5654_DonacionRamiroII.pdf

https://historiaragon.com/2017/08/10/los-acuerdos-de-barbastro-aragon-y-barcelona-unen-sus-fuerzas/

Tampoco facilita el asunto que los reyes modificaran la frontera varias veces durante sus reinados. Estas diferencias entre los conceptos de pertenencia medievales y los modernos y la falta de información e investigación exhaustiva llevan a diferentes autores a dar interpretaciones diversas.


Antonio Ubieto Arteta afirma en Historia de Aragón. La formación territorial que la incorporación inicial no fue ni a una ni a otra, sino al «patrimonio real»:

Los testimonios ambivalentes para Fraga, Lérida y Tortosa son debidos a que los territorios no se conquistaron para ser incorporados ni a Aragón, ni a Cataluña, sino al «patrimonio real» del rey de Aragón, que se consideraba inseparable.
Durante los siglos XI y XII, Fraga tendrá «tenencias», una institución claramente aragonesa, a pesar de que algunos tenentes pudieran ser catalanes, o de Montpellier, o mallorquines, valencianos, todos de la corona de Aragón.
La afirmación de las cortes de Lérida (1214) y de Tortosa (1218) de que Cataluña llegaba hasta el Cinca, se refiere al límite meridional (entre Salses al norte y el Cinca al sur), es decir a la confluencia del Cinca y el Segre antes de afluir al Ebro.
En 1248 se confirmó que el límite entre Aragón y Cataluña estaba en el Ebro entre Mequinenza y Tortosa.
En 1243, la donación de las tierras entre el Cinca y el Segre que hace Jaime I a su hijo Pedro serían las tierras, es decir, que los bienes los cobrase el infante Pedro, pero la «potestad real» se mantenía en Alfonso, su primogénito, ya que esta era indivisible para territorios heredados. La interpretación hecha por las cortes de Barcelona ya no fue como en 1214, la desembocadura del Cinca, sino que se tomaba el cauce completo del Cinca. En 1245, Jaime I divide de nuevo Aragón y Cataluña con fronteras más concretas, incluyendo Fraga y Mequinenza en Cataluña, aunque existen numerosas incongruencias en el documento. En 1257 concede a su hijo Pedro de nuevo el gobierno de toda Cataluña desde Salses al Cinca, tomando el río como frontera.
La teórica catalanidad de Fraga duró poco: en 1284 un noble fragatino aparece entre las tropas de la nobleza catalana; pero en 1289 el señor de Fraga aparece ya citado entre las poblaciones y señores aragonesas.
Posteriormente hubo problemas entre la población y los señores, algunos catalanes, que pretendían imponer cada uno sus estatutos jurídicos: la población los aragoneses y los señores los catalanes.
Joaquín Salleras Clarió en Comarca del Bajo Cinca considera que Fraga se incorporó a Cataluña tras la reconquista.

Cree que en las negociaciones entre Ramón Berenguer IV y Ramiro II el primero se reservó Fraga para sí y sus descendientes, entregando el señorío y gobierno de la villa al conde de Pallars Jussà Arnal Mir, vasallo suyo.
Ramón Berenguer VI usó durante un tiempo el título de «príncipe de Fraga».
En la Asamblea de la Fatarella, en 1173, Alfonso II de Aragón delimitó la frontera entre Cataluña y Aragón colocando la frontera en el Cinca, por lo que Fraga pasaría a ser catalana. Pedro II y Jaime I confirmarían este hecho.
La Gran Enciclopedia Aragonesa afirma que Fraga es aragonesa por lo menos desde 1244.

En 1214 se considera que Cataluña llega hasta el Cinca.
En 1244 se considera que Cataluña va «desde el Cinca hasta Salses». La excepción serían Monzón y Fraga, que permanecerían como aragonesas a pesar de estar en el lado izquierdo del río Cinca.
Lérida, que había acudido a las Cortes aragonesas, quedaba así en Cataluña.

Igualmente en 1244, se rechaza la pretensión aragonesa de hacer llegar Aragón hasta el Segre.
En 1283 también se confirma la pertenencia a Aragón de la Ribagorza hasta la clamor de Almacellas.
La Enciclopedia Catalana considera que Fraga fue catalana con seguridad desde 1244 y probablemente hasta finales del siglo XV.

La villa fue incorporada inmediatamente al obispado de Lérida.
En 1255 Jaime I entrega Fraga a Guillermo de Montcada, por lo que la villa pasa a formar parte del Condado de Barcelona.
En el testamento de Jaime I (HAY VARIOS) se divide Cataluña y Aragón entre sus dos hijos (tiene más, e hijas), fijando la frontera entre los dos territorios. Inicialmente estaría en el Segre (Lérida juró fidelidad al heredero de Aragón en las cortes de Daroca), sin embargo en las cortes de Barcelona de 1244 definiría Cataluña de «Salses al Cinca» a pesar de la oposición de los aragoneses que consideraban la Ribagorza, la margen derecha del Segre y Lérida, como territorio aragonés. Sólo la parte del término de Fraga a la derecha del Cinca sería aragonesa (la villa de encuentra al lado izquierdo).
Ximén Pérez de Salanova, Justicia de Aragón, afirma en 1311 explícitamente que Fraga pertenece a Cataluña.
Como parte de la veguería de Lérida, Fraga perteneció al Principado de Cataluña hasta época de Fernando II de Aragón a finales del siglo XV, con lo que se incorpora definitivamente a Aragón.
En 1707 los Decretos de Nueva Planta que Felipe V hizo para Aragón incorporaron Fraga en el corregimiento de Zaragoza.
Francisco Castillón Cortada en Fraga. La sultana del Cinca considera que Fraga fue aragonesa desde el principio:

Tanto Fraga como Lérida no se incorporaron a Cataluña tras la reconquista, puesto que esta todavía no existía como tal ente político. La pertenencia a Ramón Berenguer IV y a Cataluña son conceptos diferentes que no se implican el uno al otro. Todavía en 1337, Pedro IV se dirige a la Pahería (Ayuntamiento) en Lérida con las siguientes palabras: aunque Lérida estaba en Cataluña, no pertenecía al condado de Barcelona.
El problema se planteará por primera vez con Jaime I el Conquistador, que declara Mequinenza, Fraga y Monzón como catalanas. La división no se llevaría a cabo por la oposición de los nobles aragoneses. Así, mientras los nobles aragoneses pretendían extender sus tierras hasta el Segre, los catalanes pretendían extender las suyas hasta el Cinca.
Jaime I el Conquistador le otorga el fuero de Huesca en 1240, por la que se rige durante la Edad Media. Los usos y costumbres y la moneda serán aragonesas.
En el Atlas Catalán hecho por Cresques Abraham en 1375, el lugar aparece como aragonés.
A finales del siglo XIII la villa no fue incorporada en el censo de población de Cataluña, por lo que parece que en la época se consideraba una ciudad aragonesa.
Pedro IV de Aragón intentó de nuevo incorporar la ciudad a Cataluña, pero las protestas de fragatinos y aragoneses le llevaron a declarar en las Cortes Generales «...que certa cossa es, que la universitat de Fraga es poblada per privilegio a fur d'Aragó et de aquell observen en tempos esdevenidor, axi complidament com antigament han observat. Plau al Senyor Rey que los d'Arago ussen tota aquella possesió que han acostumbrat de ussar tro el día de huy et revoca totas quals se vol cosses feytes en contrari.» (cuidadito con los textos antiguos con tildes y apóstrofes. En los tomos de los dos Bofarull no se encuentra ninguna tilde ni apóstrofe, y muy pocas comas o punto y coma.)
E. Sarasa Sánchez afirma que «Jaime II había incluido en el reino [de Aragón la] Ribagorza, la Litera (hasta la denominada "clamor de Almacellas"), Fraga y el señorío de Albarracín.» en el Atlas de Historia de Aragón.

La cuestión ha vuelto a la actualidad en parte debido al nacionalismo catalán y el pancatalanismo, que pretende incluir la zona dentro de los Países Catalanes (Països Catalans) e incluso dentro de la propia Cataluña.

La ciudad cristiana:
La villa, tras la reconquista en manos del Conde de Pallars Jussà Arnal Mir, al igual que otras similares, se convertirá en un mosaico de culturas y religiones en la que judíos, musulmanes y cristianos convivirán con mayor o menor acierto.

Los judíos de Fraga pertenecieron a la colecta de Lérida hasta 1294, año en que pasaron a depender del Conde de Montcada. Tras la muerte del Conde en 1328, se unieron a la colecta de Huesca para pagar sus impuestos reales.

Tras la conquista de Lérida, el obispado de Roda-Barbastro se traslada a Lérida, pasando a llamarse Lérida-Roda durante un tiempo. Así, todos los territorios que dependían del obispo de Roda, además de las nuevas conquistas como Fraga, pasan a depender eclesiásticamente de Lérida en 1149. La situación se mantuvo hasta 1995, en que las parroquias aragonesas pasan a depender también de diócesis aragonesas, en el caso de Fraga del obispado de Barbastro-Monzón. Este cambio ha llevado a una polémica por la entrega a los obispados correspondientes de las obras de arte de las parroquias aragonesas que se encuentran en el Museo Diocesano de Lérida.

Los templarios ocuparían el castillo y obtuvieron grandes haciendas en la zona.

Se celebraron en la iglesia de San Pedro dos veces Cortes Generales del Reino, en 1384 y 1460, una vez con presencia del rey Juan II. También se refugiaría en su castillo Leonor de Sicilia señora de la villa, durante su enfrentamiento con Pedro IV el Ceremonioso.

En 1391 Juan I de Aragón concede a la ciudad un mercado, que se instala en la Calle Mayor.

La historia moderna:

Vista de Fraga en 1779, con el escudo de la ciudad.
La expulsión de los moriscos de 1610 tuvo un gran impacto en la economía fragatina. Durante 800 años los moriscos habían sido una parte muy importante de la población. La expulsión coincide con la llegada de los monjes trinitarios en 1550 y la Orden de San Agustín en 1615.14​

Felipe IV se asentó en la villa durante la Guerra de los Segadores. En esta ocasión lo acompañaría Velázquez, que pintaría dos cuadros durante la estancia: un retrato del rey (llamado Felipe IV de Fraga, Colección Frick de Nueva York) y un retrato de un enano de la corte, Diego de Acedo, apodado El Primo. Dicho cuadro se identifica con dudas con el conservado en el Museo del Prado de Madrid.

Durante la Guerra de Sucesión Española la ciudad cambió de manos en diversas ocasiones, pero por permanecer siempre fiel al rey Felipe V recibió los títulos de "ciudad" (1709), "vencedora y fidelísima" (1710), además del privilegio de añadir la flor de lis al escudo. También le fueron concedidas dos ferias francas en 1710, el que no pudieran ser confiscados sus bienes a los vecinos de la ciudad sino por crimen de lesa majestad, robos y homicidios y voto en cortes con preferencia a las demás ciudades, excepto Zaragoza, Tarragona y Jaén.15​16​

El puente colgante fue inaugurado en 1847.
Fraga fue saqueada en diversas ocasiones, entre otras en 1642 durante la Guerra de los Segadores, en la Guerra de Sucesión, en la Guerra de la Independencia y durante la Guerra Civil. Durante la Guerra de Independencia, la ciudad fue ocupada por las tropas francesas; las tropas españolas volaron en mayo de 1810 el puente y las trincheras realizadas por los franceses.15​ Entre 1845 y 1847 se construyó un puente colgante sobre el Cinca, que se hundiría parcialmente en 1852, falleciendo doce personas.18​ Durante la Guerra Civil, bajo el gobierno de un comité de la CNT-FAI, se impuso un régimen de comunismo libertario en el que se colectivizaron todos los bienes, tierras y servicios y se abolió el dinero. En esa época también se fundó una Casa de los Ancianos para ancianos pobres y sin familia, muchos de los cuales se habían acercado a Fraga desde lugares cercanos.

Economía:

La actividad principal de la ciudad y la comarca circundante es la agricultura. Los terrenos del valle del Cinca (la "huerta") son desde antiguo de regadío, actualmente con plantaciones de árboles frutales (melocotón y manzana) y hortalizas (consumo propio). Fueron famosos los «higos de Fraga» y, aunque actualmente casi no se cultivan, Fraga sigue produciendo algunas especialidades propias de su célebre pan de higo.19​ Las zonas altas (el "monte") tradicionalmente se dedican al cereal y las laderas al olivo y la almendra. En los últimos años se ha introducido el regadío en algunas de las zonas de "monte" con lo que se han introducido, entre otros, el cultivo de girasol. Posee una depuradora de lechos biológicos con un caudal de 4208 metros cúbicos por día.

Para promocionar el sector agrario de la ciudad, se creó mercoFraga, un mercado en origen cuyos objetivos son promover el libre intercambio entre productores e intermediarios, mejorar la transparencia del mercado y asegurar la calidad del producto.

La ganadería también está muy presente en la economía de la localidad, pues son numerosas las instalaciones porcinas, avícolas y vacunas. Existen dos empresas con cierta importancia dentro del sector ganadero dedicadas a la fabricación de piensos, integración de granjas y también producción de ganado porcino.

También es importante el sector servicios, que en las áreas de comercio, mecánica, banca, sanidad, hostelería, transportes, educación, etc., ocupa un tercio de la población activa. A destacar la discoteca Florida 135, que atrae a visitantes no sólo de la comarca, sino también de Zaragoza y Barcelona.

Las industrias más importantes son la planta de Becton-Dickinson, donde se fabrican jeringuillas, otra de remolques cisterna y Precocinados Angel Bosh de pollos y pavos rellenos, de especial salida durante la época navideña. Además existen algunas otras industrias, pero de menor calado.

Todos los años se realiza Merco Equip, una pequeña feria de muestras para la promoción de las actividades locales y comarcales.

Lo fragatí


Lo fragatí, Fraga, als presentz, Osca, Pedro II
Romance aragonés

El fragatino, el habla local, es considerado por la mayoría de los estudiosos catalanistas como un dialecto del catalán nordoccidental, más concretamente del grupo ribagorzano, es decir, de lo que se conoce como hablas de la Franja del meu cul. Sin embargo, de forma parecida a lo que ocurre con la polémica del valenciano, también existen diferencias entre los hablantes sobre la pertenencia o no de la lengua al catalán. Estos últimos se dividen entre los que consideran el fragatino como un dialecto del aragonés o de transición entre el aragonés y el catalán, y los que creen que son hablas propias evolucionadas en la zona.

Los hablantes de fragatino, independientemente de que lo consideren un dialecto del catalán o no, hacen una distinción entre los hablantes de català y los de fragatí (dialecto de Fraga), mequinensà (dialecto de Mequinenza), torrentí (dialecto de Torrente de Cinca), saidiné (dialecto de Zaidín), etc. Esto puede dar una idea de la particularidad del dialecto, si tenemos en cuenta que se considera que hablantes de localidades a menos de 10  km hablan "catalán". El hecho se explica habitualmente por ser un dialecto de "frontera", con fuertes influencias del castellano y del aragonés.

Hasta finales del siglo XX todavía vivían algunas mujeres de avanzada edad que sólo hablaban fragatino. Actualmente los hablantes son bilingües en castellano, lengua en la que se recibe toda la educación primaria y secundaria. En la década de 1980 se introdujo la enseñanza del catalán en la educación secundaria.

La fonética del fragatino es muy similar a la del valenciano y del ribagorzano. Quintana (1989) y Veny (1993) mencionan que el fragatino posee 19 fonemas, mientras que el catalán central posee 24. También es de destacar la aparición de grupos consonánticos palatalizados, como cllau (en catalán estándar clau, llave), pllat (plat, plato) o plle (ple, lleno), como ocurre en otras poblaciones cercanas, Tamarite de Litera.

fraga.org

https://es.wikipedia.org/wiki/Alfonso_I_de_Arag%C3%B3n

clamabanlo don Alfonso batallador porque en Espayna no ovo tan buen cavallero que veynte nueve batallas vençió.

domingo, 28 de junio de 2020

CAPÍTULO XXIV.

CAPÍTULO XXIV. 

De las incomodidades que tuvo César, lluvias y hambre que hubo mientras sobre Lérida, barcos que mandó labrar para pasar el Segre, y asedio que puso a la ciudad.

Quedó la campaña por los cesarianos, y tenían como a cercados los de Pompeyo que se habían recogido en Lérida; pero como eran señores de la puente, lo pasaban bien, pues podían tomar las provisiones y refrescos que era menester por ella, lo que no podían hacer los de César, porque estaban cercados por todas partes de ríos: al mediodía tenían el Segre, al oriente el Noguera, a poniente el Cinca, y por la parte de tramontana era poco el bastimento que les podía venir, por ser tierra áspera, y los dueños de los ganados los habían metido tierra adentro, huyendo de la guerra y peligros de ella. Todas estas incomodidades sentía mucho César; pero aumentáronse con las crecientes de los ríos Segre y Cinca. Esto era ya en el verano, y las nieves se derretían (has estado alguna vez en verano en Lérida? Se derrite hasta el asfalto, tontolaba!), y fueron tan terribles las crecientes, que en un día se llevó Segre las dos puentes que Fabio había hecho: y este fue un notable daño para César, porque de esta otra parte quedaron algunos ganados que habían salido a repastar, y los de Pompeyo los tomaron; y menos fue posible a las ciudades amigas suyas poderle enviar mantenimientos y socorros, como habían hecho hasta entonces, porque no podían pasar el río, ni los socorros que habían venido de Italia y Francia podían llegar a él. Sentía gran falta de pan, porque era en el verano y los trigos aún no eran sazonados ni estaban para cogerse, y todo lo que había en aquella comarca los pompeyanos lo habían tomado, y lo que había quedado, que era poco, ya la gente de César lo había consumido. Salían algunos soldados de César y corrían la campaña, y buscaban de esta manera el sustento; cuando podían atrapar alguna liebre, no la mataban, la ordeñaban y la volvían a soltar, pero tenía Pompeyo unos andaluces y portugueses tan diestros, que luego les daban encima, pasando el río sobre unos odres llenos de viento; y era costumbre de ellos siempre que iban a la guerra de llevarlos consigo, para nadar sobre ellos en todo tiempo; y según eso, es verosímil que estarían o de esta parte del río, pues para molestar a los de César, que estaban a la otra, habían de pasar el río, o que los de César le pasarían con barcas y ellos con sus odres, en seguimiento de los que salían a buscar la comida; porque era forzoso la buscasen de esta otra parte del río, que estaba por los de Pompeyo y abundaba de lo necesario para el sustento de la vida; y es verosímil que no les dejaban pasar la puente de Lérida, pues habían de nadar con sus odres.
Mientras estaba César con estas aflicciones y cuidados, vinieron unas lluvias tan grandes, que no había memoria de hombres haber jamás visto tales inundaciones. César, por pasar a esta otra parte, trabajó en hacer las puentes, y no le fue posible, porque el río venía muy crecido y rápido, como suele siempre, y los de Pompeyo, que estaban a esta otra parte, tiraban tantos dardos y saetas a los que trabajaban en las puentes, que les era imposible trabajar, ni defenderse del daño que recibían de los ballesteros, con que la obra hubo de parar. Crecía entretanto en el campo de César la hambre (Pomponio Flato registra en su libro De Profunditas Segrae et Cincae, que decían los soldados: per Tutatis, quína fam mes gran!), y no solo fatigaba con la falta presente, sino con el miedo grande de lo que sería después.
Nada de estas incomodidades se sentía en la ciudad, porque señores de la puente, y pasando por ella, daban sobre gentes de César que estaban de esta otra parte del río, y no podían pasarle, porque no tenían con qué.
Estos aprietos en que César se veía eran grandes; pero Petreyo y Afranio los hacían mayores, escribiendo a Roma y toda España avisos de esto muy aventajados, encareciendo más de lo que era: y así de muchas partes les enviaban parabienes y muchos se venían a hallarse con ellos, para gozar de la victoria que tenían por suya.
En Italia hubo muchos hombres principales que se pasaron a Grecia con Pompeyo, unos por llevarle estas buenas nuevas, otros por darle a entender que ellos no habían aguardado el último suceso de esta guerra, ni eran los postreros en seguirle.
Cuando César estaba en estos aprietos, dice que tuvo aviso Afranio que habían llegado muchos ballesteros de los *, y gran caballería francesa, y con ellos algunos seis mil hombres, con muchos esclavos y gente de servicio: pero no llevaban ningún orden ni concierto, ni se mostraba en ellos capitán ni cabeza (capitas), e iban como si no había guerra y la tierra gozara de la paz que había tenido en tiempos pasados. Había entre ellos muchos mancebos honrados, hijos de senadores y de caballeros, y muchos embajadores de ciudades y algunos legados del mismo César, que los venían acompañando; pero llegados a la orilla del río, no pudieron pasar, porque ni había puentes ni barcas. Afranio salió de noche con tres legiones y con toda su caballería, para batalla; y guardó esta orden, que llegaron primero a ellos los caballos y los hallaron descuidados; pero los caballeros franceses presto se pusieron en orden, y la batalla se comenzó, y pocos resistieron a muchos. En medio de esta pelea descubriéronse las banderas de las legiones de Pompeyo que venían en ayuda y socorro de los suyos y ellos se retiraron a los montes cercanos, que yo conjeturo deberían ser los que hay desde la ciudad de Balaguer, a la orilla del Segre, hasta la villa de Camarasa (nada, a un tiro de piedra de Lérida); y César quedó muy contento de esta retirada, porque si los cogieran en el raso, era muy posible que no se escapara ninguno de ellos. Murieron, con todo, doscientos ballesteros, algunos caballeros, y algunos pocos de los esclavos, y del bagaje que llevaban perdieron poco; pero estas pérdidas fueran de buen tolerar, si la hambre y necesidad de mantenimientos no apretara a los cesarianos, que todos iban decaídos y macilentos; siendo lo contrario en los reales de Pompeyo, donde había abundancia y copia de todo lo que habían menester, y aun les sobraba. Valióse César de las ciudades confederadas; pero estas no le podían dar pan, porque no le tenían, sino ganados; y enviaba azemileros a las ciudades más lejos, y de esta manera procuraba remediar la falta presente y necesidad que le apretaba.
No era el ánimo de César tan menguado que de estas adversidades se espantara, antes, al paso que ellas crecían se aumentaba en él el espíritu y valor: buscó trazas y modo como remediarse y salir de aquel aprieto, y mandó para esto a sus soldados que hiciesen unas grandes barcas, como otras que los años antes había visto en Inglaterra, de que aquellos isleños usaban en la guerra. El suelo y vientre eran de maderos no muy gruesos, y lo demás entretejido de mimbres y cubierto y calafateado con cuero; y de estas usaban también los españoles de Galicia por aquellas marinas fronteras de Inglaterra.
Cuando tuvo acabadas algunas de estas barcas, mandólas tirar de noche con carros tres leguas lejos del real, más arriba de donde había hecho Fabio las puentes. Echadas en el río, mandó pasar con ellas un buen número de soldados, y de improviso tomaron un collado que se tendía por las riberas del río, y antes que lo supiesen los de Afranio, lo tuvieron fortificado. César con aquellas barcas mandó pasar allá seis mil soldados y seiscientos caballos; y pues tenía allá buen número de gente, mandó que los de la una parte y los de la otra del río trabajasen juntos; y de esta manera, en dos días quedó la puente acabada, y pudo su real recibir las provisiones que de diversas partes llevaban aquellos que César había enviado a buscarlas, y los ganados pasaron a gozar de la pastura que había de esta otra parte, y los que aquí estaban detenidos pasaron a la otra parte, como si no hubiese río, y de allí adelante, pues César estaba fuera de aquellos peligros, solo entendía en ofender al enemigo: y el mismo día que se acabó la puente, hubo César una victoria en que mató una cohorte entera y otros muchos de sus contrarios, y hubo mucha presa de ganados y despojos; y dentro de pocos días hizo la fortuna un gran trueque en la guerra, porque los de Pompeyo no osaban salir de Lérida, temerosos de la caballería y soldados de César, que no les dejaban reposar un punto, y parecía que estaban cercados en la ciudad. Estos prósperos sucesos de César se aumentaron con la nueva que tuvo de gran victoria que los suyos habían alcanzado en Francia, tomando la ciudad de Marsella, que cuando César vino a Cataluña, había dejado cercada. Averiguóse también ser falsas otras nuevas que se habían esparcido en España, de que Pompeyo venía por la Mauritania, (mauro : moro) que es lo que hoy decimos Berbería, (bereber, bereberes) con muchas legiones de soldados, de quien confiaban mucho sus amigos; pero después que se supo ser falso esto, muchas ciudades y pueblos se declararon por César. Los de Huesca, que habían valido a Pompeyo, le desampararon y enviaron embajadores a César para que les mandase; y lo mismo hicieron los de Calahorra y, a imitación de ellos, hicieron lo mismo los de Tarragona, los cosetanos, ausetanos, lacetanos y, pocos días después, los ilercavones; y a todos recibió César con mucho amor y demostración de benevolencia, y les pidió le valiesen con pan, de qué necesitaba mucho, y dice César que se lo prometieron, y después lo cumplieron muy bien, porque en Cataluña más dificultad tienen los naturales de ella de prometer, que de cumplir lo prometido, y esto es tan natural a la tierra, que siempre lo han usado. Había también en el real de Afranio y Petreyo una compañía de ilercavones, que son pueblos que llaman ahora morellanos y del reino de Valencia: estos, que supieron que sus padres y amigos y deudos estaban confederados con César, dejaron a Afranio y se pasaron a él.
Hubo tal mudanza de las voluntades en España, adhiriéndose a César, tan de hecho, que tras de los de Cataluña e ilercavones, otros muchos, más lejos, comenzaron a tomar su voz y seguirle; y los de Pompeyo ya de buena gana estaban encerrados, unos dentro los fuertes, y otros dentro la ciudad de Lérida; y con miedo de los caballos de César, que lo corrían todo, no osaban sacar muy lejos al pasto los ganados, para poderse retirar con tiempo. Otras veces, con grandes rodeos, escusaban el ser vistos de las guardas de sus contrarios; y otras, con solo ver asomar de lejos la gente de a caballo, que era la más temida, o poco acometimiento que ella hiciese, dejaban muy apriesa lo que llevaban, para huir más lijeros; y podía tanto el miedo, que fuera de toda costumbre de guerra, solo salían de noche al pasto.
Érale a César muy enfadoso que sus caballos no pudiesen pasar de esta parte de Segre, sino por la puente o con los barcos que había hecho; y para escusar tanto camino, intentó una cosa maravillosa y casi increíble a los que conocen la fuerza y naturaleza del río Segre, y saben cuán caudaloso es; y fue que, en puesto acomodado, mandó abrir muchas acequias de treinta pies en alto cada una, que serían poco más de cuarenta y cinco palmos, y por ellas derramó gran parte de la agua que llevaba el río, y de esta manera por ninguna llevaba mucha, y con esto vino a hallar y facilitar el paso. No dejaré de poner aquí las palabras de César, porque una cosa tan increíble como esta (que ni a Moisés se le hubiese ocurrido), por haberse hecho en tiempo que aquel río venía muy crecido, es necesario que se pruebe y corrobore las palabras del mismo César.
Quibus rebus, perterritis *(animis ? no se lee) adversariorum, Caesar, ne semper magno circuitu per *partem equitatus esset mittendus, nactus idoneum locum, fossas *pedem XXX in altitudinem complures facere instituit, quibus parte aliqua Sicorim (Segre) averteret, vadumque in eo flumine *effixeret. His penè effectis, magnum in timorem Affranius pervenit, etc. Esta obra, aunque no acabada, espantó mucho a los de Pompeyo, porque tuvieron ya por quitados del todo los mantenimientos y el pasto, por tener conocida la mucha ventaja que César tenía con la gente de a caballo, que tan fácilmente les estorbaba las escoltas. Por esto se resolvieron Afranio y Petreyo de levantar su campo y salirse de Lérida y pasarse más tierra adentro, hasta llegar a la Celtiberia, que es en el reino de Aragón con alguna parte de Cataluña; porque allí esperaban tener mejor aparejo para continuar la guerra. Movióles a tomar esta resolución el considerar como, de las guerras pasadas con Sertorio, las ciudades que Pompeyo dejó vencidas por fuerza tenían y estimaban su nombre y poder aún en ausencia, y las que habían perseverado en su amistad, le eran muy aficionadas, por los grandes beneficios que habían recibido; y así esperaban tener allí muy buena gente de a caballo y grandes socorros de todas partes, para continuar la guerra todo el verano: al contrario César, allá ni era conocido, ni respetado. Con este pensamiento, mandaron buscar muchas barcas por el río Ebro y que se juntasen más abajo de Octogesa, que es lugar que está cinco leguas río abajo, lejos de Lérida, en el puesto donde hoy está la villa de Mequinenza. Aquí hicieron de estas barcas puente sobre el Ebro, y pasando en Lérida el río Segre, por la puente de la ciudad, dos legiones de Afranio, se fueron a poner en un fuerte que hicieron de esta otra parte del río; y esto, todo se hacía para poner el río entre ellos, y los de César, teniendo por cierto, que no pudiendo él pasar con su ejército sino por la puente que estaba muy arriba, ellos llegarían en salvo sin contraste donde querían, antes que él pudiera alcanzarlos: y César, que entendió esto, se dio mucha prisa para acabar el vado, sacando más y más acequias, y, en fin, en un mismo tiempo quedaron acabados cerca de Mequinenza la puente y en Lérida el vado; y la caballería de César ya se atrevía a pasar, y también los de a pie, dándoles la agua en los pechos, aunque pasaban con mucha dificultad, por la hondura y recia corriente del río; y por esto los de Pompeyo daban más priesa a su partida: y dentro de la ciudad de Lérida dejaron solo dos cohortes ausiliares, que eran quinientos hombres por cada cohorte, y eran estas cohortes de gente forastera o asalariada, que así nombraban a la tales compañías.

viernes, 2 de octubre de 2020

28 DE FEBRERO.

28 DE FEBRERO.


Después de haberse tratado de la prisión de los abades, sin que se tomase ningún acuerdo definitivo, se dio cuenta de las cartas que a continuación se trancriben:

Als molt reverends noble magnifichs honorables senyors los diputats del General del Principat de Cathalunya e consell en virtut de la comissio de la cort elegit e assignat.
Molt reverends noble magnifichs e honorables senyors. Per hun correu lo qual huy dada de la present he spetxat largament podeu haver vist com en quina manera la vila present de Fraga e lo castell de aquella son venguts a ma mia e vuy los tinch per lo Principat en nom del Senyor Rey segons es stat per mi scrit e encara de les coses que ladonchs occorrien de les quals a la dita letra me refir. Apres del qual per lo magnifich don Johan Dixer e nostro consell es stat delliberat que per supplir als homens de aquesta vila qui mostraven no esser contents que lo castell dessus dit fos acomanat an Renard Perayre qui es en lo consell attes que no es home de condicio com encara per altres sguarts que jo devia comenar lo dit castell si a vosaltres era vist fahedor eus playa a mossen Johan Torrelles cavaller senyor de Sant Boy e pera companyia e guarda del dit castell li fossen donats doscents o doscents cinquanta homens vist lo gran siti e circuhit que lo dit castell ha e encara la vila e que de aço fos scrit per mi a fi que del que es dit sabesseu la dita deliberacio e per vosaltres de vitualles e altres coses al dit castell necessaries mills e pus degudament si pogues provehir. Per semblant es stat deliberat que lo magnifich don Johan Dixar parta dema qualque hora acompanyat de quatre cents o sinch cents (500, quinientos, cinc, cinch, sinch, sinc, sing) homens la via de Penyalba perque del dit castell de Penyalba per ell sia vist lorde en que sta e partit de aquell faça la via de Statro (Escatrón?) per haver les barchas a sa ma per lo dit Principat en nom del Senyor Rey deliberat empero que partint ell del dit castell de Penyalba faça hun home açi per dar avis de sa partida e lo vescomte de Rochaberti partescha de aquesta vila ab altres quatrecents o sinchcents homens per star als dits lochs e castell de Penyalba e tenir aquell per lo dit Principat en nom del Senyor Rey. Mes es stat deliberat que En Galceran Merquet de Sabadell ab letra de creença sia trames a Miquinença (Mequinenza, Mequinença, Mequinensa) a don Matheu qui jau malaut (malalt; malo, enfermo; malal; dolén, doliente) splicadora per lo dit Galceran la qual en efecte sera semblant e quasi daquella que es stada tramesa a la ciutat de Balaguer de la qual largament fou avisats per la letra derrerament spatxada trametentli mes a dir que si e hon per cas jo deliberava ab mon exercit passar per la dita sua vila de Miquinença si en aquella haure passatge vitualles e statge e lo que mester ne haure a fi que segons lo quem trametra a dir vos puixa scriure e avisar e encara jo ab mon consell desliberar. Mes es stat delliberat que seria molt necessari socorrer la gent per una messada (sueldo de un mes) car alguns ni ha qui no tenen que menjar e han hagudes empenyorar les armes per lur viure hoc encara se son atravits en pendre o furtar moltons gallines e obre de menjar de que los he fets pendre e destrenyerlos per grat o per força han pagat lo que han pres en manera que los que han rebut dan romanen contents. Per via de Leyda he rebuda una letra dels jurats de Valencia de la qual vos tramet traslat dins la present a fi que si resposta los volreu fer en aquella fer ho puixau com jo no haja voluntat ferlos resposta alguna o si lals fas sera semblant daquella que fiu a mossen Piquer quim era vengut per part de Balaguer poch mes o menys. E la Sancta Trinitat vos tinga en sa proteccio e guarda. Dada en Fraga a XXVI de febrer any Mil CCCCLXI. - A vostra honor prest Bernat Johan de Cabrera comte de Modica.

(Otra casi igual a dos anteriores):
Molt spectable magnifich e noble baro. No sens gran displicencia e contristacio de nostres animos havem entesa la disconveniencia e novitat en la ciutat de Leyda a VIII dies del corrent mes de febrer seguida entre la Majestat del Senyor Rey e alguns habitadors de aqueix insigne Principat e de la dita ciutat no solament perqueus hi obliga la comuna e innata fidelitat singular entre totes altres nacions dels habitadors del regne de Arago del dit Principat e de aquest regne de Valencia deguda a la reyal corona Darago e a la reyal Majestat mas encara perque la unio indissoluble e fraternitat dels dits regnes e Principat fins aci tant excelsa e prosperada nos constituheix en gran dubte qualsevol inconvenient preparat seguir en aquest cors politich del qual la prefata Majestat es lo cap e los altres sotmesos de la dita reyal dignitat e nosaltres som los membres per la conservacio dels quals per natural instint e inclinacio cascuna part se deu exposar a tot perill e daquiavant la unitat axi com es disposta produhir augment e prosperitat del univers se done orde que lo inconvenient no obre diminucio e desolacio de be de potencia e de virtuts car segons la evangelica doctrina tot regne en si divis sera desolat. E per ço no creguen vostre virtut e noblesa (aquí no aparece noblea, como en las dos anteriores) que nosaltres nos hajam oblidat en los proppassats dies venint a nostra noticia la detencio feta per la dita Majestat en la ciutat de Leyda de la persona del lllustrissimo Senyor don Carles princep de Viana primogenit del dit Senyor instantment supplicar la sua Serenitat per lo delliurament del dit Senyor Princep e per la bona concordia dels dits senyors pare y fill ans ab summa diligencia hi havem entes e obrat no gens divisos ans concordants ab vosaltres en aquest desig e afeccio. Empero no havem aquest comu desig proseguit ab demostracions extrinseques e senyaladament de embaxades perque es stat necessari a nosaltres axi fer e practicarho jatsia cregam que lo dit Principat a bona fi e intencio hajau fetes per la dita raho moltes embaxades. E nosaltres volents donar raho a vos e als altres per una fraternal complacencia de la dita nostra pratica e per tolre a les vostres penses tota materia (manera en la primera) de admiracio vos significam que en aquest regne totes semblants demostracions per la malicia del temps foren e son stades vistes donar moviment per una erronea opinio causada en les gents del realme de Castella les fronteres del qual axi com a nosaltres son propinques e confinen ab aquest regne axi son molt distants del vostre Principat en tant que haviem nova que certa gent darmes era venguda a les dites fronteras e devia entrar en aquest regne per fer guerra a aquell prenent concepte o audiencia jatsia falsa de divisio seguida entre la dita Majestat e los habitadors daquest regne per les quals coses succehia alguna rumor e murmuracio entre los nostres pobles les quals han cessat apres que han haut silenci les dites demostracions de embaxades. Encara havem considerat que aquest regne sens convocacio de cort feta per lo dit Senyor e sens comissio de la dita cort la qual aqueix Principat diu haver de la del mateix Principat no podia fer instancia en lo dit negoci mas solament aço podien fer com ja han fet les universitats e altres persones particularment als quals es permes segons los furs e privilegis del dit regne. E mes avant en lo dit cas tot lo dit regne o de present aquells a qui es permes solament poden supplicar del deliurament del dit Senyor Princep per via de una gracia justa humana e rahonable e no poden pretendre motiu de infriccio de libertats furs e privilegis daquesta ciutat o regne com los del Principat afermau de vostres constitucions libertats e usatges. E aquesta ciutat ha feta continuament aquella deguda instancia ab lo dit Senyor per humils supplicacions que fer devia juxta la exhigencia dels dits fets. A les quals supplicacions la dita Majestat ab bones paraules (peraules en la primera) e ofertes tots temps se es dignada respondre en tal forma que aquesta ciutat crehia obtenir la fi desijada. E apres seguida la disconveniencia e los actes que havem enteses de convocacions de hosts e de gents darmes fets per lo dit Principat ha paregut a nosaltres esser cosa pertinent e deguda ab tot nostre esforç interposarnos en aquest fet de tanta arduitat e importancia e tant necessari a la conservacio de la reyal corona de Arago e al be e repos de tots los regnes e terres a aquella sotsmeses quant cascu pot veure e major del qual gran temps ha som certs no han vist nostres antecessors. E per tal (ço) procehint matura deliberacio trametrem al dit Senyor nostres embaxades e apres a vosaltres e creem lo semblant faran altres staments e universitats daquest regne per supplicar lo dit Senyor vulla deliurar lo dit Senyor Princep e tornar a degut orde tot ço que sia fet contra vostres libertats e constitucions e concordarse ab aquells instar pregar exortar de ço que es vostre desig ço es de obeyr lo dit Senyor virtuosissim nostre Rey e Senyor e de tota unitat e concordia los quals embaxadors partran (partirán) indubitadament plaent a nostre Senyor Deu molt prest.
E entretant vos pregam exortam ab la major afeccio que podem eus demanam de gracia per lo servici de nostre Senyor Deus e de la dita reyal corona e amor e contemplacio encara de nosaltres vullau trebellar e serbar orde ab tot efecte que sobreexquan e sia sobrecehit en qualsevol enantaments fahedors per part del dit Principat. E senyaladament no vullau permetre passar avant les hosts e gents darmes ques diu serien sots vostra capitania de aquell loch hon seran quant les presents a vostres mans pervendran car ab tota aquella major acceleracio que lo temps comportara seran ab los dits vostres embaxadors los nostres per medi dels quals obrant e disponentho la Potencia divina la qual en aço specialment invocam speram sera feta tota bona concordia entre los dits pare e fill e los habitadors del dit Principat tant util e necessaria a la prosperitat e exaltacio de la reyal corona de Darago. E de aço multiplicades veus vos exortam pregam e instam. Supplicants la divina Majestat nos faça dignes de acabar e obtenir la fi que desijam. E tingaus molt spectable noble e magnifich senyor la divina Providencia en la sua direccio e custodia. Scrita en Valencia a XXI dies de febrer del any Mil CCCCLXI. - A tota honor e complacencia de vostra nobles e magnificencia be apparellats los jurats de Valencia.

Als molt reverends nobles magnifichs e honorables senyor los deputats del General de Cathalunya e consell en virtut de la comisio de la cort elegit e assignat.
Molt reverends noble magnifichs e honorables senyors. Perque de negligencia per vosaltres no puixa esser increpat e mes per satisfer al que per vosaltres mes scrit que quant pus prest pore de totes coses e actes com succehiran en aquest benaventurat exercit gloriosissima empresa vos avise jatsia vuy dada de la present tan prest com fuy arribat en la present vila per correu de ventura ab avantatge vos haja scrit de la exequucio dels actes fins en aquella hora seguits no res menys per lo que dit es e encara perque es degut que del que scriure siau avisats perque mills e pus prest deliberar e provehir puixau he deliberat fervos hun correu volant avisant vostres reverencies noblesa e magnificencies com esser dinat jo e los del dit exercit nom fuy alsat que tots aquells foren sos les armes huns cridant al pont al pont que castellans venen altres al castell al castell que los castellans sen van en tant que jo duna part e mossen lo vaguer ab
alguns altres gentills homens qui ab mi eren ab spases tirades hisquem en la carrera (carraria; calle; carré; carrer) e viu de la porta de ma posada fins al castell mes de sinchcents ballesters de que ab grans crits e senyalant en aquells cultellades e donant splanissades entre tots apenes los poguem fer tornar atras oferintlos que de continent se donaria obra ab acabament de haver lo dit castell a ma mia per vosaltres o Principat qui per lo Senyor Rey lo tingues. E axi ells reposats quant mills poguem fonch deliberat en lo consell que los jurats e prohomens de la dita vila de continent anassen a mossen Marti de la Missa qui tenia lo dit castell e per part mia lo desenganassen que per son repos me liuras hem lexas lo dit castell. E de continent los dits prohomens e informats per mi com dit es foren ab lo dit mossen Marti los quals per part de aquell me faeren resposta que eren contents buydarme lo dit castell e aquell lexarme del qual fes a ma voluntat e lo que bem vingues e havent haguda la dita resposta ab deliberacio del dit consell mossen Io vaguer fonch request per mi liuras lo dit castell per lo dit Principat an Renard Perayre hu dels consellers acompanyat de una sinquantena de homens de peu del dit exercit lo qual tingues per lo dit Principat fins altrament del regiment e govern de e sobre aquell e de la dita vila per vosaltres mossenyors fos provehit perque quant en aquest cap no he pus a dir sino sperar aci lo que per vosaltres sera ordonat voleu que faça. E perque en vostra letra dada en Barchinona a XXIIl del present me dieu que loau e comendau lo parer meu de don Johan Dixar e de mon consell sobre lo que scrit vos he de les barques de Ebro dient que puys mossen lo vaguer es açi per mija seu trametes aquell nombre de gent que a mi e al dit Johan e a mon consell sera vist per haver les dites barques a ma mia de Ebro volria haver vostre parer com se fara ni si voleu que yo reste aci e mossen lo vaguer vaja alla e com e per semblant si aquesta vila he dexar aquella e lo castell com ho fare e aqui les comanare signficantvos com segons les rahons que passades havem don Johan Dixer e jo en lo consell per ventura master nos sera haaver los lochs de mossen Vilalpando a ma mia o no car de aquells per ventura nos porem flixar. Remetho en lo sdevenidor segons los fets succehiran e com segons per letres altres dades en la ciutat de Leyda vos haja avisat com jatsia ladons lo exercit del Principat essent en Leyda per relacio dels pahers e habitans en aquella yo stigues en una gran gelosia de la ciutat de Balaguer la raho perque no obstant sapiau be encara per altres laus haja dita no res menys gelos de aquella stich vuy per quant lo exercit es fora de la dita ciutat de Leyda e totalment divertit en aquesta vila. E no res menys com per mossen Johan Torrelles e mossen Andreu Despens cavallers los quals ab deliberacio de mon consell a la dita ciutat he tramesos ab creença per aquells als jurats de la dita vila explicadora qui era jo solament voler sentir de aquells si ver era lo ques dehia publicament que dins lur ciutat ells tinguessen gent de peu e de cavall strangera e encara fossen deliberats e preparats de acollirni molt mes de aquells e aço per correr damnejar e anujar los circumvehins de aquella e menyspreu e vilipendi de aquest exercit per empatxar e perturbar aquell en gran dan de la cosa publica del Principat e loch de ferme resposta per part de la dita ciutat de hoc o de no sobre les coses a ells explicades han dit en aquells ques aturaven acort e deliberacio sobre la resposta fahedora per ells a mi per la qual fer e respondrem me han trames mossen Piquer depres dinar lo qual en loch de ferme resposta com dit he me ha demanat per part de la dita ciutat jols donas temps per consultar la Majestat del Senyor Rey sobre la resposta a mi fahedora e encara com haurien viure e regirse ab lo Principat e rebre o no rebre gents strangeres dins en aquella als quals jo he respost que ells fratura poch demanarme temps per consultar e a mi menys de darlols com yo no haja fer pus sino del que veig e hoig (oigo; séntigo, escolto) consultar vostres grans reverencies nobleses e magnificencies e exequtar lo que per vosaltres sera deliberat. Sobre lo quem dien (o dieu) del castell de Algerri lo haja a ma mia e de vitualles lo tenga be provehit attes que segons som informats per En Johan Mayans quey tramis la vila e castell son cosa molt dolenta e derrocats he deliberat no empatxarmen per no fer despeses superflue e scampar la gent que he mester fins altrament per vosaltres me sia scrit. De la provisio de Tortosa mo alegre molt per lo temps que sera master. Pregantvos que si en mes letres som massa lonch mo hajau per scusat com dues rahons mi condoheixen esser tant larch la una es que vull ho sapiau tot laltra que saber les coses particularment com se segueixen son de mes delit en aquells qui per lo interes quey han desijen saber com passen. E comanvos al beneyt Jhesus qui vos haja en sa guarda e direccio. Dada en Fraga a XXV de febrer any Mil CCCC sexanta hu. - A vostra honor prest Bernat Johan de Cabrera comte de Modica.

Als molt reverend e magnifichs senyors los diputats e consell del Principat de Cathalunya.
Molt reverends e magnifichs senyors. Ja per altra vos he scrit com esta vila e castell es a comendament del Senyor Rey e general lo qual castell es deliberat a vos plahent lo tinga mossen Torrelles ab CC homens. Apres lo capita ha tengut consell e la conclusio es stada jo vaja ab CCCC homens la via de Estatro (Escatró; Escatrón) a pendre lo pas del riu en les spatles. Per segurar lo cami vindra lo vezcomte ab D homens. Es ver que en lo pas en hun loch que a nom Penalba esta hun castell queus defendria la aygua e si aquella aygua nos mancava encara que per altra part pot la gent be passar pero no seria sens gran fadiga de nostra gent. Hair hagui nova que los del loch savien leval e tenen lo castell a peticio mia jan enviat a mi que jo lis envias capita e tantost yo he provehit pero Johan Ferrer de algunes coses necessaries per al castell que no valien deu florins ma dat mal recapta. Senyor si aquestes coses que fan tant de profit en la despedicio de aquesta empresa se fan mancament a vegades lo flori pora pujar a escut suplichvos per lo honor vostra hi provehisquau per mi si fa tant en ço que yo haure a fer com si yom hagues de salvar sperant que haureu sguart al treball meu. Ja haveu les noves com la Regina e larchabisbe son partits la via de Morella diuse per liurar lo Primogenit. Senyors puix anant anant la fahenas millora ab licencia vostra me planire de consellar que devem anar avant. Aximateix so avisat per ma muller com los de Çaragoça servidors meus lan enviat a dir que mon fill stiga prest que no trigara gayre que la ciutat estara en orde que enviaran per ell. Scrichho a vostra saviesa per que sia avisat de la voluntat nostra a fi que metam foch a la polvara de la bombarda. E manau ço queus placia. A Fraga a XXVI de fabrer. - Prest a ço que ordoneu Johan senyor Dixar

Als molt reverend e magnifichs los senyors de diputats del Principat de Cathalunya.
Molt reverend e magnifichs senyors. La present es sol per avisarvos com vuy que tenim XXVI havem intrat en Fraga sens colp ni costada havent vist sol lo nostre poder hi lo exercit daquell de queus dich que res nons sta al davant que al gran turch sereu de la Infanta. Crech sien avisades vostres savieses dels bons tractes hi concordias que managava hi aço podeu haver vist per lo correu que li ha destroçat don Johan Dixar en que podeu haver vista la sua bona intencio quina es ne quala. Ma muller crech sera davant vosaltres per algunes sobraries e per judicis quis son fets placiaus haverla per recomanada en vostra justicia ni no pus que maleyt sia de Deu qui mes ne vol. E per
la present no pus que ordoneu de mi a la voluntad de vosaltres. Scrita en Fraga a XXV de fabrer. - Lo quim recoman a vosaltres vezcomte de Rochaberti.

Als molt reverend e magnifichs senyors los diputats del General de Cathalunya residents en Barchinona.
Molt reverend magnifichs e honorables senyors. La causa de la present es avis com en regne de Valencia lo governador general del dit regne ha fet manament general e en quiscuna vila axi de la sglesia com del realench special als senyor ho senyors de aquella vila ho viles guarden llurs castells e forçes e aquelles adoben e facen adobar he provehir de vitualles e armes e adehenar los pobles perque si lo Senyor Rey mester los haura ells lo seguesquen. E aço ab grans cominacions de ocupacions de castells e rendas si lo contrari sera fet. E com aquesta sglesia de Tortosa tinga la tinença de Miravet dins la qual son los lochs seguents Cabanes Belloch Torra- Blancha e Albalat e daltra part Almaçora ab sos castells qui tots aquests lochs e castells son de la mensa capitular episcopal ab moltes altres rendes spargides per lo dit regne e mes avant huyt pabordries que son de la mensa capitular e lo dit castell de Almaçora qui esta en loch
que pot llevar totes les aygues de Castello de la Plana e les de la dita vila de Almaçora de que ad aquesta sglesia sen speren molts enuigs e grans dans. Ab tot que per grans anugs (vemos enuigs 8 palabras antes) e dampnatges que sobrevenguen fins a capcio de nostres persones inclusive e totes perdues soportarem per lo sant stament lo qual Deu mantinga en tota prosperitat del General de Cathalunya. Es ver que per consolacio nostra haurem a gracia e merçe vos placia comunicar quines vies tendrem ni com nos regirem car aquelles entenem enseguir ad unguem. En altra manera tememnos no venguessem en algun error contra la obediencia e observancia del Principat de Cathalunya. E aquesta es la sola causa de la present expedita ab correu cuytat. Placiaus donarnos breu resposta. Data en Tortosa a XXV de febrer any Mil CCCCLXI. - De vostres reverencia magnifichs e honorables savieses devots bisbe e capitol de la Seu de Tortosa.

Als molt reverend e honorables mossenyors los diputats del General de Cathalunya.
Molt reverend e honorables senyors. Vuy mati scrivi a vostra reverencia e honorables savieses e crech haja errat loch a valar que en loch de metre XXVI meti XXV. Lo capita ha tengut consell vuy e parme han deliberat de pendre a sa ma alguns lochs e barques segons ell crech vos scriura que yo no entre ara en sos consells. Ham dit que vituallas (vituallase; vituallàs; vituallara) lo castell de aquesta vila e reste quem do lo memorial. En aquestes despeses jo veig inconvenients que si començam a pendre castells e fornirlos de gents e de vitualles e armes haurem master molts diners sils prenem e nols fornim es cosa perillosa entrar en Arago lexantse res de sospita a les spalles (espaldas; esquena, espalla, spatla, spatlla, etc.). Si la nostra fe es axi com crech haver lo Primogenit noy havia tal cami a mon juhi com aygua avall de Leyda o per terra anar la via de Ascho (Ascó) e de alli a Morella o tirar via de Ulldecona car anant per aquest cami passa lo camp per lochs molt sterills (estériles; estérils o estèrils) e mal avituallats e corrent molt. Yo nom se aquest orde si es deliberat per vostra reverencia e honorables savieses o sil se ordona lo capita. Senyors aquesta nostra gent esta disposta a gran scandol perque negu no ha vergonya ni temor del altre marevellme (me marevell; me maravillo, sorprengo) molt que los consellers de aqui tardeu tant car certament hi starien be. Letres del Rey e de alguns altres sich son trobades en ques diu esser entrat lo Rey en Çaragoça dimarts a vespre e que la Reyna ab don Lop e mestra de Montesa van a Morella per traure lo Princep. Huns dihuen quel portara en Leyda altres quel
portara en Arago en poder de les LXXII persones (72 de Aragón). Si sera ver ho (o) sera fama tot se veura. Jo mossenyors dimarts a mija nit rebi dues letres vostres la una en que manavau donas al capita CC florins dor per soccorriment los quals li he donat en laltra manaveu (manavau antes, manaveu ahora) que elegis en lo exercit una persona disposta a coneguda mia e que en aquella donas una quantitat a ma discrecio per pagar artellaries e altres coses necesaries del camp. Jo mossenyors perque havia ja fet preparatori per venir aci e havia fet fer ja schales e dues carregues de ferramenta (ferramentes, ferraments, ferramén, ferraméns; herramienta, herramientas; de hierro) crehent que Fraga se hagues a combatra (combatre; combatir) en cert e lo camp havia master gran forniment de vitualles delliberi de venir aci car ab tot que mon venir noy fes molt fruyt noy faria negun mal e aquests senyors foren tant bons que nons feren questio a ço e dit al capita en consell que elegis ell la persona ell ni son consell nou han volgut fer e puix axi es a nit ho dema jo hi provehire ab tot quey ha pocha gent per aquest master. Aquests senyors del camp se donen a robar sia de vostra merçe ferne al comte qualque letra e vinga prest de aqui lo consell e gent de cavall. Feta a Fraga a XXVII de febrer a VIII hores apres mig jorn. - Quim recoman en gracia e merçe de vostres reverencia e honorables savieses Johan Ferrer.

A los reverend venerables pares en Christ egregis nobles magnifichs e ben amats nostres los diputats del Principat de Cathalunya XXVII e altres per los dits diputats congregats residents en la ciutat de Barchinona.

La Reyna.
Reverend venerables pares en Christ egregis nobles magnifichs e ben amats nostres. Venguts aci los venerable religios noble magnifichs e ben amats consellers nostres lo mestre de Muntesa e don Lop Ximenez Durrea visrey de Sicilia ab la Majestat del Rey mon Senyor per ells som avisada de tot lo stament dels occorrents fets e nos continuants tots temps la afectada voluntat que havem haguda e havem en la liberacio de la persona del lllustre Princep nostre molt car e molt amat fill per ço ques sguarda al servey de nostre Senyor Deu del dit Senyor Rey e de Nos e al benifici del dit lllustre Princep nostre fill be repos e sossech dels regnes e terres del dit Senyor Rey e signantment (señaladamente; señal, senyal : signum : sello) de aqueix Principat havem eficacissimament continuat e supplicat la Majestat sua de la dita liberacio e sa excelença usant de sa clemencia acustumada per les dites consideracions es stat content a les dites suplicacions condecendre. E axi Deus mitjançant nos aquesta nit partrem de aci la via de Morella e delliurarem de manament del dit Senyor Rey lo dit
lllustre Princep nostre fill e ab ell ensemps farem la via de aqueix Principat. Perque tots resteu aconsolats e siau participants en nostra consolacio e goig vos ho notificam esperants en nostre Senyor Deu aquest acte axi digne de memoria sera causa de tots bons efectes. Dada en la ciutat de Çaragoça a XXV de febrer del any Mil CCCCLXI.
- La Reyna.

Als molt reverends nobles e magnifichs e savis senyors los diputats del Principat de Cathalunya XXVII e altres e altres per los dits diputats congregats residents en la ciutat de Barchinona.
Molt reverends nobles e magnifichs e savis senyors. Per la letra que la Majestat de la Senyora Reyna vos fa compendreu com lo Illustrissimo Senyor Princep es deliure a supplicacio de aquella feta per sa part e per la vostra avisantvos com aquella partra Deu volent vuy apres dinar per esser a Morella e de alli conduhira lo dit Senyor Princep en aqueixa ciutat per la qual compendra quant la sua Altesa ha treballat en aquests afers e de quant aqueix Principat principalment e apres tots los altres regnes li son obligats.
E per no detenir lo correu nons alargassem a mes scriure sino sols a pregarvos de dos coses jatsia no calega ne fos necessari a tanta prudencia com es de les reverencies providencies nobleses e magnificencies vostres pero per nostra contentacio les vos recordassem. La primera que novitat nos fassa puix la cosa es conclusa a servey de nostre Senyor Deu a servey de la Majestat del Senyor Rey a util e benefici de la prefata Senyora Reyna e del Senyor Princep e de tots sos fills e a pau e quietura de aqueix Principat e altres regnes e no ha menys honor e reputacio de aquell. La segona que aqueix Principat sia gratisimo a la dita Senyora Reyna per havervos fet tanta de honor e benifici axi en lo dessus dit com en resecar qualsevulla desdenys e descontentaments que fossen succehits los quals ab reintegracio de amor e devocio singular singulis referendo seran reparats e entregrats. E ordenau lo queus placia e sera fet. En Çaragoça a XXV de febrer any LXI. - A la ordinacio de vosaltres prests lo mestre de Montesa e Lop Ximeneç Durrea.

Al molt egregi senyor e strenuu baro lo comte de Modica capita general del exercit del Principat de Cathalunya.
Senyor molt egregi e strenuu baro. Molta consolacio e plaer es stat a nosaltres de la benaventurada entrada per vos e lo exercit feta en la vila e castell de Fraga e tant mes quant aquella es stada pacifica e sens inconvenient de algun scandol ne dan car jatsia en les coses bellicoses aquella sia mes gloriosa que admes gran strepit darmes e major dificultat se obte pero tot aço cessa en lo nostre cas present en lo qual la nostra gloriosa empresa es solament a servici de nostre Senyor Deus e servey e honor de la reyal Majestat e liberacio del Senyor Primogenit a la qual deute de fidelitat nos streny e les gents e terres per les quals se ha de passar pus empero en aço no presten impediment no altrament san a tractar que la patria propria e com a nostres frares e germans. E per tant summament regraciam a nostre Senyor Deu per gracia del qual aço tant be succeheix e regraciam a la senyoria vostra qui ho administras ab tanta prudencia e virtut. Sera doncs egregi senyor lo ofici vostre aço continuar tota vegada com fins açi haveu fet e feu tant loablament e tots temps persuadir amonestar manar e destrenyer les gents del exercit que aqui e en altres benivols lochs e no obviants com dit es a la empresa nostra hon los convindra passar sien e stiguen sots tal disciplina e moderacio que no solament no sien vists esser gent molesta ço que de multitut moltes vegades sdeve mas que capten lo amor e benivolença de aquells per manera que de la justicia e humanitat de la nacio nostra se parle en bon nom honor e fama de aquest Principat de la qual vos senyor qui conduiu lo exercit haureu no pocha part. E sobre aço quals exhortacions e manaments degen esser fets capitans conestables e altres gents del exercit ne ab quals mitgans se dega en observancia deduhir per quant la senyoria vostra ha molta pericia e experiencia de tota disciplina militar e ha moltes images dels seus predecessors que en tals coses se son haguts ab molta circunspeccio e virtut remetentho a aquella no curam mes dir en aquesta part avisantvos senyor que vuy al fer de la present es attes correu de Çaragoça per lo qual havem nova que lo Senyor Rey haurie atorgada libertat al Senyor Primogenit segons per tenor de la letra copia de la qual vos trametem dins la present veure poreu. E per quant no es encara vist aquesta nova qual efecte produira es deliberat que vos senyor ab lo exercit stigau en aqueixa vila sens passar avant ne moureus fins que per nosaltres e aquest consell vos sia scrit. E axi de dia en dia sereu avisat de les coses que succehiran. Per la nova sobrevinguda havem volgut sperar en resprondreus fins vuy dissapte de mati a XXVIII del present la qual hora havem rebuda letra de la Senyora Reyna confirmant la dita nova de la libertat del Senyor Primogenit segons veureu per copia de la dita letra queus trametem. En apres la hora mateixa havem rebuts dos correus ab Ietres vostres en la una nos dehiu molt stesament la intrada de Fraga e algunes vostres deliberacions en lo fet de les barques e de Balaguer e de Algerri. Ab laltra nos significau com lo magnifich don Johan Dixer seria ja partit la via de les dites barches e apres de ell lo vezcornte de Rochaberti per certa empresa a feta. A totes les coses sobredites vos responem que per quant speram que aquesta bona nova de la liberacio del Senyor Primogenit se metra en obra e aquella migantçant lo negoci pora pendre bon assossech e repos a servici de Deu e del Senyor Rey e benifici de aquest Principat que volem que façau axi com ja dessus vos haviem dit ço es que pacificament e quieta stigau en aqueixa vila ab lo exercit guardant la dita vila e lo castell. E no passeu daquiavant ne procehisquau (procedáis, proceder; procehir, proceir) en altre fins per aquest consell ne sia feta deliberacio e aquella a vos hajam significada. Al vezcomte de Rochaberti e a don Johan trametreu per correu volant les letres sues que ab la present rebreu ab les quals los dehim que posant al segur los passos e coses a que seran pervenguts no passen daquiavant ne en alguna cosa enanten (enantar). E per cosa del mon Senyor ne per vos ne per ells no fos fet ne attemptat res en contrari. Esnos fet report que gents del exercit se atrevirien a furtar moltes gallines e altres vitualles esnos cosa enujosa de hoir e plaunos la esmena e castich que fets ne haveu.E tota vegada vos pregam e encarregam ho vullau axi be squivar que sia pena als delinquents e refrenament als altres per benifici e tranquille stat del exercit. No es vist que no donets loch que los capitans de cinquantenes se puixen ajustar sens vostra permissio e licencia. Del fet dels algutzirs vos scriurem prest nostra intencio segons la deliberacio que per lo consell sera feta. Tingaus Senyor molt egregi la Sancta Trinitat en guarda sua. Closa a XXVIII de febrer lany MCCCCLXl. - A. P. abat de Montserrat. - Los diputats del General de Cathalunya e consell en virtut de la comissio de la cort elegit e assignat a vostra honor prests.

Al molt noble e molt magnifich baro lo vezcomte de Rochaberti capita de la gent de peu del exercit del Principat de Cathalunya.
Molt noble e molt magnifich baro. Vuy de mati havem rebuda letra vostra de XXV del present ab la qual nos certificau de la bona entrada feta en Fraga sobre la qual molt loam e comendam la prudencia e virtut vostra e de tots los altres qui lo exercit governen. Som en apres per altres letres certificats que vos e don Johan Dixer ab cert nombre de gent devieu partir per certa empresa. Sobre aço vos certificam com per letra que havem de la Senyora Reyna e de altres persones som avisats que lo Senyor Rey hauria atorgada libertat al Senyor Primogenit e que la dita Senyora deu esser aci prestament ab lo dit Senyor Primogenit de que prenem sperança que aquests afers pendran asossech e repos a servici de nostre Senyor Deu del Senyor Rey e a benefici de la terra. Per tant es nostra delliberacio e voler que jaquint les coses en lo stament que seran al rebre de la present e aquelles posant al segur no procehischau o anenteu (anantar, enantar) en alguna novitat mes avant fins per aquest consell ne sia feta deliberacio (deliberación; se encuentra con dos l, l geminada latina, y solo con una) e de aquella scrit vos sia. Pregam e requirimvos sots virtut del jurament per vos prestat sia axi observat e res en contrari nos faça car no seria benifici del negoci. E de aço mateix scrivim al capita general e a don Johan Dixer. La Senyora vostra muller si vindra o altri quis vulla en nom vostre e vostres afers seran haguts per nosaltres en molta recomendacio en la justicia. La Sancta Trinitat molt noble e molt magnifich baro vos tinga en guarda sua. Dada en Barchinona a XXVIII de febrer any Mil CCCC sexanta hu. - A. P. abat de Montserrat.
- Los diputats del General de Cathalunya e consell en virtut de la comissio de la cort elegit e assignat a vostra honor prests.

Al molt noble e molt magnifich baro don Johan Dixer senyor Dixer.
Molt noble e molt magnifich baro. Vuy de mati havem rebuda vostra letra feta a XXVI del present ab la qual nos dehiu de la feta que vos partisseu tirant la via de Statro ab cert nombre de gent de peu. E mes nos dehiu algunes altres coses a les quals totes vos responem que per quant havem letra de la Senyora Reyna e de altres persones sobre la libertat atorgada per lo Senyor Rey al Senyor Primogenit e que la dita Senyora deu esser aci ab lo dit Senyor Primogenit prestament crehem los afers pendran assossech e repos a servici de Deu e del Senyor Rey e benifici de tota la terra e per tant es nostra deliberacio e voler que jaquides les coses en lo stament que seran al rebre de la present e aquelles posades al segur no proccesquau ne enanteu en alguna novitat ni mes avant fins per aquest consell ne sia feta deliberacio e de aquella scrit vos sia. E de aço vos pregam e requirim per virtut del jurament per vos prestat sia axi observat e per vos o fill o coses vostres o ab vostre assentiment res en contrari nos faça car no seria benifici del negoci. De aço mateix scrivim al capita general e al vezcomte de Rochaberti. La Sancta Trinitat molt noble e molt magnifich baro vos tinga en guarda sua. Dada en Barchinona a XXVIII de febrer del any Mil CCCCLXI. - A. P. abat de Montserrat. - Los diputats del General de Cathalunya e consell en virtut de la comissio de la cort elegit e assignat a vostra honor prests.

Als molt reverent e molt honorables e savis senyors los bisbe e capitol de la Seu de Tortosa.
Molt reverend pare en Christ e molt honorables e savis senyors. Vostra letra havem rebuda ab la qual nos significau lo manament fet per lo Governador del regne de Valencia a quiscuna vila axi de la sglesia com del realench del dit regne e als senyors de aquelles de adobar e guardar castells e forçes de provehir de vitualles e armes e adhehenar los pobles perque sien a manament del Senyor Rey quant manat los sia e que per causa dels lochs e pabordries que la mensa de aqueixa esglesia ha en lo dit regne vos redubtau de algun perpleix e congoixa les quals virtuosament vos oferiu sostenir per lo benifici e honor de aquest Principat. E demanaunos vos digam lo parer nostre com vos degau regir en lo dit negoci. A que molt reverent e molt honorable e savis senyors vos responem molt regraciantvos tot primer la vostra bona voluntat virtut e sforç que mostrau al benefici de la patria en que quiscuns feu segons de vosaltres es pertinent e signantment vos dit Senyor bisbe qui imitau los predecessors de la casa vostra los quals per benifici e honor de la dita patria han fetes coses de lahor e de conmemoracio dignes. Veniut apres al consell o parer nostre per vosaltres demanat vos significam som per letra de la Senyora Reyna e per altres certificats que lo Senyor Rey inspirat divinalment e de reyal e paternal clemencia mogut hauria e ha atorgada libertat al Senyor Primogenit e que la dita Senyora Reyna es ja partida de Çaragoça anant la via de Morella per traurel e manarlo en aquexa ciutat ab libertad plenaria. Passara Deu volent per aqueixa ciutat e axiu veureu. Speram puys lo dit Senyor Primogenit sia en libertat que tot lo negoci pendra assossech e repos a servici de nostre Senyor Deu e del dit Senyor Rey e de tota la patria e axi cessaran totes congoixes tant que no afreturara per lo present altre dir sino fervos certs que en lo honor e benavenir vostre e de aqueixa esglesia serem tota vegada molt voluntaris e prests e per obra ho coneixereu en qualsevol cas que occorrega. Tingaus la Sancta Trinitat molt reverend e molt honorables e savis senyors en proteccio sua. Dada en Barchinona a XXVlll de febrer del any Mil CCCCLXI. - A. P. abat de Montserrat. - Los diputats del General de Cathalunya e consell en virtut de la comissio de la cort elegit e assignat a vostra honor prests.

Al honorable senyer En Johan Ferrer receptor dels drets de entrades e exides del General de Cathalunya.
Honorable senyer. Per altre correu vos havem ja scrit qui parti la nit passada. Es ver quens han dit no pot passar una aygua e per tant per aquest trames per altra via vos tornam a dir lo mateix de que vos scriviem ço es que no acordeu pus gent de peu ne de cavall e sobresegau en fer despeses en artelleries ni municions fins que per nos altrament scrit vos sia. De aço mateix nosaltres scrivim al capita e al vezcomte e a don Johan Dixer als quals per semblant dehim que en res mes avant no procehesquen sino que stiguen en lo stament en lo qual se atrobaran al rebre de nostres letres. E pregam e encarregamvos sia per vos donat orde en quant en vos sia que axis faça. Al que dehiu de la persona elegidora que seguis lo exercit a pagar les municions et cetera vos significam que per quant crehiem a vos no vingues be seguir lo dit exercit e quens convingues aturar en Leyda per los acordaments vos habiam (haviem, habiem; habíamos) axi scrit ab tot que hi amarem mes a vos que a altre pero essent la cosa en los termens que vuy es nous cal haver la tal persona ne de altre curar sino que sobresehint en tot spereu altra nostra resposta e fareu segons vos direm per aquella. Dada en Barchinona a XXVIII de febrer del any Mil CCCCLXl. - A. P. abat de Montserrat. - Los diputals del General de Cathalunya residents en Barchinona.
(Esta carta es de 8 de febrero, no de 28)
Nosaltres frare Anthoni Pere abat de Montserrat En Luis Divorra cavaller En Miquel Cardona ciutada de Barchinona diputats del General del Principat de Cathalunya residents en Barchinona considerants que per causa de la liberacio del Illustrissimo don Carles Princep de Viana e primogenit Darago e de Sicilia per la Majestat del Senyor Rey son pare detengut no sens violacio e derogacio de les libertats e privilegis del Principat de Cathalunya e poblats en aquell ha convengut a nosaltres ab deliberacio de nostre consell en virtut de la comissio per la cort general de Cathalunya convocada en la ciutat de Leyda a nosaltres feta elet per la dita liberacio del dit Primogenit e conservacio e defensio dels dits privilegis e libertats e repos e tranquillitat de la republica (res publica, rem publica, rei publice, cosa pública; el Rey sale un poco más arriba) del dit Principal que representam ab nostre consell aquell que les quatre galeas sotils que son en la Dreçana (atarazana; drassana, dressana, draçana, dreçana) de aquesta ciutat ço es dues de la ciutat una del General e una que era de don Johan Dixer ab lo mes breu temps ques pora fer sien adobades verades e armades migançant aquells ministres que los dits diputats e consell lur determenaran e encara fou deliberat ques posassen stepes pera XXllll galeres e que fessem boscar lenyam per aquelles e volents nosaltres deduhir a efecte e metre en obra les dites debiberacions confiant de la industria e lealtat de vos honorable En Pere Steve dreçaner de la Dreçana del dit General al ofici del qual es propri e pertinent fer les coses davall scrites ab la present a vos dit Pere Steve dehim cometem e manam que les dites quatre galeres façats adobar e metre a punt entro a poderles varar e metre en mar. E axi mateix hajats stepes per les dites XXIIII galeres e façats boscar lenyam per aquelles e hajats persones necessaries a fer les dites coses e paguets (pagueu; pagad) a aquelles los salaris e altres coses per aço necessaries cobrant apocha de les quantitats que per aço pagareu segons lo stil de la casa de la dita diputacio car nos sobre les dites coses e cada una delles e incidents dependents e emergents de aquelles vos donam e comanam plen poder e nostres veus. E nosaltres requerim e pregam als hoidors de comptes o altres qui de vos per aquesta administracio hoir han compte e raho vos admeten totes aquelles quantitats qui per aquesta administracio haureu pagades cobrant de vos les dites apoques de aquelles quantitats que segons stil e pratica de la dita casa de la Diputacio es acustumat cobrar e haver segons es dit. Dada en Barchinona a VIII de febrer any Mil CCCC sexanta hu. A. P. abat de Montserrat.

Al honorable lo batlle de la vila de Cobliure.
Batlle. Jatsia per altres nostres letres haguessem scrit e manat no leixasseu partir fusta alguna de aqui ara per certs sguarts que no curam aci splicar vos dehim e manam jaquiats varar e partir de aqueix port e anar hon se vulla lo lahut (llaut, llaüt, laúd, tipo de embarcación, típica del Ebro, camí de sirga) den Françesch Valenti carregat de lli (li, lli; lino) e altres coses de aquesta ciutat lo qual es aqui. E noy haja falla com axi vullam se faça. Dada en Barchinona a XXVlll de febrer any Mil CCCCLXI. - A. P. abat de Montserrat. - Los diputats del General de Cathalunya residents en Barchinona.