
Marcos, dedicada al socorro de enfermos y necesitados, en un auténtico clima de hermandad, religiosidad y ayuda mutua digno de encomio. Habitaba doña Martina, rodeada de sus sirvientes, en el
castillo de Carboneras (hoy de la Mora), y era señora de Mombrún, Fuenclara, Las Facenas y Casasnovas, cuyas tierras, de gran riqueza agrícola, administraba y explotaba económicamente.
Mientras ella se dedicaría al socorro de necesitados y enfermos, piadosa inclinación personal que le había llevado a crear la precitada cofradía de San Marcos, de efectos tan beneficiosos para la villa.
estudiando y sopesando todos los pros y los contras de la oferta recibida. Aquello llevó un tiempo, pero al final, tras largas y acaloradas deliberaciones, la contestación dada a la señora fue totalmente negativa, estimando que los alimentos exigidos podían resultar excesivamente gravosos para las arcas del municipio.
patrimonio que heredara de sus mayores— hizo idéntica propuesta a los caballeros sanjuanistas, tan arraigados en estas tierras, que sí aceptaron gustosos las mismas condiciones que los habitantes de
Binaced, por medio de su consistorio, habían rechazado. Se firmaron las escrituras del mutuo
compromiso, de modo que al morir doña Martina Pérez de Lozano sus posesiones pasaron íntegras a la Orden del Hospital, perdiendo la villa de Binaced la posibilidad de haber engrosado su término y
patrimonio.



